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18/10/11

Autores del #LibroEspiritualidadyPolitica: Ken Wilber


Presentamos a un nuevo autor del libro Espiritualidad y Política (Ed. Kairós) que saldrá en pocos días. Ya hemos presentado el libro  y diez de los 20 autores. María Elena Ferrer, Federico Mayorz Zaragoza, Koldo Aldai, Pablo de la IglesiaAntoní Gutiérrez-RubíBenjamín Forcano, Fracisco Traver, Raquel Torrent, Joan Melé y Andrés Schuschny, presentamos ahora a Ken Wilber, nos quedan por presentar Leonardo Boff, Ervin Lazslo, Tariq Ramadan, Jordi Pigem, Vicente Merlo, Miguel Aguado, Marià Corbí, Ángeles Román y Dokushô Villalba.

Ken Wilber es uno de los más influyentes pensadores de Estados Unidos, y una de las más intrigantes figuras que ha dado la intelectualidad de dicho país en los últimos años. Autor prolífico, es considerado el principal estudioso de la conciencia, la psicología transpersonal y el enfoque integral. Sintetizando las grandes tradiciones psicológicas, filosóficas y espirituales que constituyen la “sabiduría perenne”, Wilber cuenta con una amplia bibliografía: Breve historia de todas las cosas, La conciencia sin fronteras, Un Dios sociable o Los tres ojos del conocimiento son algunos de sus títulos publicados por Kairós (kenwilber.com). Más información en Wikipedia.

Reproducimos a continuación unos párrafos de su capítulo en el libro que ha titulado: "Espiritualidad y Política para el siglo XXI”:

"Para empezar, el primer tema espinoso podía ser el cómo vamos a definir “espiritualidad” y “política”. La mayoría de las democracias fueron establecidas a lo largo de los principios de “libertad, igualdad y fraternidad”. Esto no sólo significa libertad frente a las monarquías absolutistas sino también frente a la Iglesia y las jerarquías de poder. El grito de guerra de Voltaire , que se convirtió en el de la Ilustración, fue “Aplastad la infamia!, - las crueldades impuestas por las autoridades religiosas en el nombre de Dios, que se habían extendido desde la Inquisición a la asamblea de obispos a la misma santificación de poder real, con el rey siendo ungido como el gobernador de Dios en la tierra. Por lo tanto, cualesquiera que sean nuestras políticas, mantengámoslas libres de ese tipo de coerción. En Norteamérica esto fue institucionalizado como “separación de iglesia y estado ”, lo que significó, a la manera del liberalismo clásico, que el estado no promocionaría ninguna visión particular de la religión o de la forma de vivir recta y buena. En la esfera privada, uno puede creer lo que uno desee; en la pública, sin embargo, mantén tu religión para ti mismo.

Está claro que hay razones importantes por las que la religión y la espiritualidad de cada uno deben ser mantenidas fuera de la política. La política, en parte, es el estudio de los tipos de poder que un estado puede utilizar legítimamente sobre sus ciudadanos, y todas las democracias modernas han estado de acuerdo en que, no importa lo que el estado haga o deje de hacer en otros asuntos, no puede imponer una creencia religiosa o espiritual ni un comportamiento determinado a sus ciudadanos.

Doy por hecho que toda discusión iluminadora sobre el tema del espíritu y la política acepta implícita o explícitamente esa afirmación general, lo que llamaré “la plataforma liberal”. Con esto no quiero decir que respalde todos los aspectos del liberalismo clásico (Milton, Locke, Voltaire, Jefferson); estoy simplemente indicando que, para aquellos teóricos de la política que comprensiblemente se sienten alarmados cuando oyen a cualquiera hablar de cómo integrar la espiritualidad en la política, no se sugiere, o incluso implica, que una determinada colección de valores o comportamientos espirituales puede ser impuesta por el estado a ningunos de sus miembros. Así, todas las exposiciones que siguen a continuación sobre “espiritualidad y política” proceden de la plataforma liberal. Esto no quiere decir que las aportaciones deban adherirse al liberalismo en sí, sino sencillamente que cualquier aportación ofrecida al mundo moderno necesita ser post-liberal, no pre-liberal."

La traducción de este capítulo del inglés al español la ha hecho nuestro amigo Salvador Harguindey, enlace a su blog

Enlace a todos los artículos en el blog sobre el libro Espiritualidad y Política

6/3/11

El hombre cósmico, por Francisco Traver

Nuestro amigo psiquiatra, músico y escritor Francisco Traver (más información en Wikipedia), ha publicado en su blog "Neurociencia Neurocultura" ayer y hoy dos magníficos artículos bajo el título común de "El hombre cósmico". El primero titulado "Catalizadores cósmicos" y el segundo "¿Cómo reconocer a los catalizadores?". A continuación publicamos los dos artículos seguidos, con el permiso del autor que agradecemos. Muy recomendable:

Catalizadores cósmicos

La evolución aun no ha terminado
Francisco Ayala



Ayer dia 4 de Marzo tuvo lugar en Castellón una conferencia dictada por el Profesor Juan Rojo (*) sobre la posible emergencia de un nuevo hombre, de un hombre cósmico. Mientras le oia pensaba en la enorme cantidad de homínidos que han poblado la Tierra y me preguntaba sobre el mecanismo selectivo por el que la evolución “decidió” diversificarse en tantas especies que a fin de cuentas habian caido en la extinción, hasta tal punto que sólo nosotros los sapiens habriamos logrado medrar en nuestro planeta.

9/10/10

Jornadas Evolución de la Consciencia y Política. Murcia 16-17 de Octubre

Los próximos días 16 y 17 de Octubre se van a celebrar en la Universidad de Murcia las Jornadas "Evolución de la Conciencia y Política", organizadas por la Asociación Integral Española. La organización ha tenido la amabilidad de invitarme a dar una ponencia que titulo "Espiritualidad y Política". A continuación presentamos el programa, los ponentes, y la forma de participar, espero que nos veamos algunos alli, va a ser interesante. Para más información visitar la web de las jornadas.

Nota: En estos momentos me están realizando una entrevista online en Facebook sobre las jornadas, la entrevista estará abierta varios días y está también abierta a la participación de todos, puedes mirarla y participar en esta dirección de Facebook.

3/3/09

Vídeo: Ken Wilber - Relaciones entre los principios masculino y femenino

En este vídeo, Ken Wilber describe los rasgos característicos, en hombres y mujeres, de ambos principios universales (femenino y masculino) desde sus orígenes a su culminación en la "iluminación". La duración es de 13 minutos, y está subtitulado en español. Para ver los subtítulos hay que cambiar "Choose Language" por "English (100%)".



Fuente: dotSUB

También puedes ver en este blog:
Vídeo de Ken Wilber. Ama hasta que te duela (10/06/07)
Ciencia y Espiritualidad: Vídeo de Ken Wilber (27/05/07)

Más información sobre Ken Wilber en Wikipedia

6/11/08

Política bodhisáttvica (de Wilber a Obama), por Stuart

Hay una entrevista de los años 90 con Ken Wilber en la que afirma que "los bodhisattvas tienen que ser políticos" y desgrana la evolución de su visión, partiendo de una base espiritual y pasando por el abordaje de distintas disciplinas en cadena, desde la psicología transpersonal, luego la sociología, la antropología, y la filosofía para llegar finalmente a la política y a la conclusión de la necesidad del compromiso social y político. Aquí se ven las semillas de lo que acabaría llamando la visión integral, la expansión desde una perspectiva psico-espiritual, de subjetividad interior e individual (el cuadrante izquierda superior) hasta abarcar otras perspectivas colectivas, exteriores e interiores, intersubjetivas y objetivas, los cuadrantes que tienen en cuenta la co-construcción social de la realidad y su evolución en el tiempo, en fin un abordaje filosófico de perspectivas interiores y exteriores, individuales y colectivas, surgiendo en paralelo, que describe con mucho detalle en Sexo, Ecología y Espiritualidad y, de modo mucho más accesible, en Breve Historia de Todas las Cosas. Para mí este último y el posterior Una Teoría del Todo, donde trata entre otras cosas la política integral, constituyen la bibliografía básica para introducirse en la original kosmovisión de Wilber.

Yo llevaba años interesándome por la política, por la meditación, por la psicología a la vez que luchando con mis fantasmas particulares. De modo que cuando empecé a leer a Wilber, lo que más me movió era esa visión integradora de la política, de la espiritualidad, de la evolución sociohistórica, esa metaperspectiva que ofrece la posibilidad de recuperar los aspectos saludables de las principales cosmovisiones - la tradicional (familia, ley, orden, los mitos), la moderna (el raciocinio, la visión ciéntifica, el individualismo emprendedor) y el postmoderno (lo multicultural, el pluralismo y el relativismo) - para plasmar una transformación en nuestro mundo, tanto por dentro como por fuera, para que seamos cada uno de nosotros el cambio que queramos ver en el mundo, como decía Gandhi. Y a la vez que iba conociendo esta nueva manera de ver las cosas, me acuerdo de escanear el horizonte mediático a la búsqueda de exponentes de esta visión, pensando ¿donde están las voces que necesitamos ahora en tiempos de crisis?, queriendo creer que ya se vislumbraban y luego sintiendo decepción al ver la tozudez de los hechos, de los viejos patrones de violencia, abuso y crueldad en el mundo.

Algo de todo esto se ha movido en mi al asomarme desde el otro lado de la aldea global a la campaña electoral en Estados Unidos, abrazando la esperanza de que el cambio que prometía Barack Obama pudiese ver la luz y que diera lugar no a otro cambio horizontal más, otro cambio de la vieja guardia, donde una visión demasiado estrecha para las circunstancias se reemplaza con otra no menos limitada, sino a una auténtica evolución, el reflejo de la incipiente transformación global de la conciencia humana que será seguramente lo que vamos a necesitar como especie para superar los retos que se avecinan. Será por todo esto que este bodhisattva se conmovió tan hondamente esta mañana al escuchar el discurso conciliador y esperanzador de Obama, en el que incidía una y otra vez en el cambio que necesitamos y que, sí, podemos efectuar. Sí, se puede. Yes, we can.

Fuente: Blog de Stuart Road Maps For The Soul

29/5/08

Gran Mente, Gran Corazón. Descubriendo tu Camino, por Genpo Roshi. Prólogo de Ken Wilber


El libro de Genpo Roshi sobre el proceso Big Mind, Gran Mente, Gran Corazón. Descubriendo tu Camino ya ha sido publicado en castellano por la editorial La Liebre de Marzo. Mañana el autor estará presentando el libro en Barcelona. El índice del libro ya nos da una idea muy clara del libro. En esta entrevista a Genpo Roshi explica claramente el proceso, y lo explica más extensamente en esta otra entrevista nuestro amigo y promotor de talleres Big Mind en España, Alejandro Villar.


Prólogo de Ken Wilber al libro Gran Mente, Gran Corazón. Descubriendo tu Camino, de Genpo Roshi:

Lo diré lo más claramente que puedo: el proceso Big Mind, puesto a punto por el maestro zen Dennis Genpo Merzel es, con toda probabilidad, el descubrimiento más original e importante realizado, en los últimos dos años, dentro del ámbito del budismo. El proceso Big Mind es un camino sorprendentemente original, profundo y eficaz para llegar a despertar o, lo que es lo mismo, para desvelar nuestra Naturaleza Verdadera. Se trata de una práctica tan sencilla y universal que no sólo puede ser empleada por quienes sigan un camino espiritual, sea éste el que fuere, sino que también puede ser llevada a cabo, en sí misma, para realizar el Yo verdadero, al que también se conoce con los nombres de Dios, Alá, Jehová, Brahman, Tao, Ein Sof, etcétera. El nombre, a fin de cuentas, es lo menos importante, porque la esencia del proceso Big Mind es la Vacuidad misma que, al carecer de contenido concreto, lo abarca y lo integra todo.

Esta realización de nuestra Naturaleza Verdadera, de nuestra Realidad Última se denomina, en el zen, kensho o satori (que literalmente significa “ver nuestra Naturaleza Verdadera” o descubrir la Gran Mente y el Gran Corazón) y sé por experiencia propia que, para poder alcanzar un satori profundo, son necesarios muchos años de práctica extraordinariamente difícil.

Estoy plenamente convencido —porque lo he presenciado en repetidas ocasiones— que, durante el proceso Big Mind puede presentarse, como en el zen, un kensho, que nos permite atisbar súbitamente nuestra Naturaleza Verdadera que, una vez reconocida, puede ser visitada prácticamente en cualquier momento. Se trata, ni más ni menos, del descubrimiento de nuestro Yo Verdadero y Último, de la Realidad Última, del Fundamento de Todo Ser —llámenlo como quieran porque, una vez más, “llaman Muchos a lo que, en realidad, es Uno”. Es evidente que esta comprensión o kensho inicial, por más poderosa que sea, puede verse profundizada a través de la práctica continua y, en este sentido, Genpo nos proporciona también instrucciones sencillas para seguir profundizando ese despertar inicial a través de la meditación. ¡Despierta! ¡Estoy completamente seguro de que puedes hacerlo!

Pero Genpo no elaboró este proceso partiendo exclusivamente del budismo, sino que también incluyó algunos de los hallazgos esenciales de la psicología occidental —especialmente, el concepto de subpersonalidades y el llamado “diálogo de voces”— e integró de manera sorprendentemente novedosa lo mejor de Oriente (o, dicho de otro modo, lo mejor de las tradiciones contemplativas) con lo mejor de Occidente. De este modo, no sólo tuvo en cuenta la Realidad Infinita, sino también la realidad y los yoes finitos, ayudándonos a tornarnos conscientes de ellos y contribuyendo muy positivamente, de ese modo, a nuestra salud y a nuestra integridad. Lo más sorprendente, en mi opinión, es el modo sencillo y eficaz en que ha logrado integrar lo Infinito con los yoes finitos.

El proceso Big Mind trabaja con nuestra mente y con nuestros estados de conciencia tal y como son ahora mismo. Lo que quizás ignores, si nunca has experimentado un satori o un despertar es que, quien está leyendo esta página, es la Gran Mente, Dios o el Espíritu. Y eso es algo tan inmediato y evidente que resulta imposible de ver. Este libro es un simple manual que te explicará el modo de conectar con la Gran Mente y con el Gran Corazón, revelándote una dimensión de tu conciencia que ya está iluminada, un aspecto de tu ser que ya está completamente despierto y es uno con el Espíritu. Cuando descubras eso se desvelará, ante ti, un mundo completamente diferente.

Estoy convencido de que el libro que ahora tienes en tus manos abrirá el ojo de tu mente y te mostrará que, en este mismo instante —¡es decir, ahora mismo!— tu Yo Verdadero se halla total y completamente presente viendo a través de tus ojos, escuchando a través de tus oídos y sosteniendo este libro entre sus manos. Y eso siempre ha sido así, pero estaba demasiado cerca para poder verlo, era demasiado obvio para poder advertirlo y demasiado sencillo para poder creerlo. Éste es el extraordinario descubrimiento que te espera en este libro.

En el Integral Institute consideramos a este proceso tan profundo y eficaz que lo hemos convertido en una parte esencial de nuestros programas, seminarios y Práctica Vital Integral. Y, como creo que su eficacia se aproxima al 100%, casi me atrevo a prometerte que, cuando concluyas la lectura de este libro, te hallarás entre los iluminados aunque verás, ciertamente, con ojos de principiante.

Genpo no incluye a la psicología evolutiva en su integración de lo mejor de Oriente y lo mejor de Occidente por la sencilla razón de que, para emprender el proceso Big Mind, no importa el estadio del desarrollo en el que uno se encuentre. Este proceso funciona del mismo modo tanto si uno se encuentra en el estadio mágico, en el mítico, en el racional, en el pluralista, en integral o en el supraintegral . Es posible, pues, emprenderlo desde casi cualquier estadio y despertar a la Realidad Infinita y omnipresente de Todos los Seres que todo lo impregna (de nuevo aquí el hombre es lo que menos importa). Pero, si uno quiere, puede estudiar la relación que existe entre esos distintos estadios y la gran mente, porque Genpo Roshi es miembro fundador del Integral Spiritual Center y del Integral Institute y su contribución para acomodar los estadios de conciencia a los estados de conciencia ha sido, como explico en mi libro Espiritualidad Integral, esencial.

Pero para descubrir —quizás por vez primera pero no, por ello, menos asombrosa— tu Yo Verdadero, basta con empezar aquí, con este libro y con este sencillo y profundo proceso. En este libro aprenderás a integrar los yoes finitos y dualistas (“el escéptico”, “el controlador”, “la víctima”, “el yo herido”, “la ira”, “la mente que busca”, etcétera) con las múltiples manifestaciones del Yo Infinito y No dual (“la Gran Mente”, “el Gran Corazón”, “la compasión integrada femenino/masculina”, “el Gran Gozo”, “el ser humano plenamente integrado que funciona libremente”, etcétera). Lo que te aguarda tras la lectura de este libro, amigo mío, es el auténtico sabor de todo esto y me complace mucho poder invitarte a relajar tu mente, descansar en el presente y permitir que tu conciencia se libere, porque en modo alguno está encadenada y leas este libro o te sumerjas sencillamente en él dejando que sus palabras te atraviesen hasta que “tú” te conviertas en “Tú” —es decir, en tu Identidad más profunda, tu Naturaleza Verdadera, Infinita y Eterna. Este libro es, en realidad, un manual para despertar a ese Yo Soy que ya está mirando, ahora mismo, a través de sus ojos.

Añado mis propias bendiciones a las maravillosas palabras de despertar incluidas en este extraordinario libro y que su mérito sirva para que todos los seres sensibles puedan también despertar y descubrir quién y qué, realmente, son. En la Gran Mente, el sufrimiento no encuentra asidero al que agarrarse y tampoco caben el odio y la ira. Del Gran Corazón emergen, muy al contrario, una gratitud y una alegría inexplicables que danzan sin cesar en la claridad y el reconocimiento más profundos y asombrosos. La Gran Mente y el Gran Corazón es un manantial inagotable de alegría, felicidad, compasión y sabiduría despiertas que, originándose en lo más profundo de tu mente y de tu corazón, se vierte en el mundo como un torrente exuberante e incontrolable de resplandor, liberación, beatitud, luminosidad, celebración y gozo.

Mírame, amigo mío, y escucha muy atentamente, porque estoy hablándote completamente en serio: ¿No ha llegado ya para ti el momento de despertar? ¿No escuchas ya cómo los adalides de la sabiduría te sacuden diciéndote “¡Despierta, por favor! ¡Esto no es más que un sueño!”? ¿No es cierto que ya sabías esto? ¿No es cierto que, en lo más profundo de tu ser, puedes despertar? ¿No es eso precisamente lo que siempre has estado buscando? Ha llegado ya el momento de poner fin a la Gran Búsqueda. Mientras sigas buscando, anhelarás un momento futuro que sea mejor que éste. Pero lo cierto es que éste es el único momento que realmente importa ¿Por qué sigues huyendo de tu propio despertar?

Deja ya de buscar, date un respiro y empieza a leer este manual de Despertar al momento presente. Entonces dejarás de mirar finalmente hacia atrás. ¿No es cierto que, si entonces nos encontrásemos, nos reconoceríamos? Con un guiño en el ojo, esbozando una sonrisa en el rostro y un resplandor en el fondo de nuestro ser, tú y yo nos miraremos entonces a los ojos y veremos al uno y único Yo, a la Gran Mente y al Gran corazón y los días y noches de incesante búsqueda perderán súbitamente su significado angustiosamente doloroso.

Demos las gracias al roshi Dennis Genpo Merzel por haber descubierto un proceso tan sencillo y original para Despertar ahora mismo. Ante él me postro, ofreciendo los méritos a todos los seres sensibles y dejando en manos del lector, con mis bendiciones infinitas, este extraordinario libro.

Ken Wilber. Denver (Colorado)


Fuente: Proceso Big Mind en España

20/2/08

5 razones para votar a Obama


1. Por significar una tercera vía política: no ideológica, y no sólo política, sino de una pragmática flexibilidad que le permite moverse de izquierda a derecha, y en definitiva, a través de, los problemas globales..

2. Por su cognición, su auto-identidad, y su moral que parecen de nivel verde a turquesa o superior, lo que significa que cumple con el requisito de la altitud de cara a manejar las complejidades del siglo XXI tanto en política interior como exterior.

3. Como resultado de ello, su deficit de experiencia o de edad (las dos principales críticas que se le hacen) lo compensa con su juicio e intuición política, como lo demuestra con su decisión de no autorizar la invasión de Irak, y su actual postura respecto a Irán.

4. Por su imagen. O más concretamente, por su cara y su nombre. Como hombre de color de procedencia musulmana, Obama tiene el potencial de reorientar la lucha mundial contra el extremismo desde una perspectiva auténtica e imparcial con el objetivo de minimizar el sufrimiento humano, en lugar de tener motivaciones imperialistas o fundamentalistas.

5. Por su fe, o mejor por su "humanismo secular". Con tanto terrorismo en nombre de la religión y con unos EE.UU. en situación similar de tensión creciente, la espiritualidad madura y compleja de Obama significa un gran activo tanto en política interior como exterior.

Podría dar otras cinco razones, pero con estas me conformo de momento. Probablemente mejor que cualquier otro candidato a la presidencia, Obama ofrece una manera de trascender varios dualismos y dicotomías: liberales contra conservadores; ateo vs. fundamentalista; negro contra blanco; cristiano vs. musulmán. Que pueda hacer valer ese potencial queda por ver, pero las elecciones presidenciales son siempre un juego de azar, no importa por quién votes. Así que, tal como está ahora, Obama cuenta con mi voto si obtiene el nombramiento, ya que es el que tiene más papeletas de ser "un líder integral."


Fuente: Artículo de Matt Rentschler publicado originalmente en Holons en inglés, y traducido por Alberto J. Revolware en su blog INTEGRAL-es, que ha sido la fuente de esta entrada.



Otros artículos en este blog sobre "lo integral":


Dinámica Espiral y Evolución de la Conciencia Humana, por Ken Wilber



Una Espiritualidad Integral, por Ken Wilber

14/1/08

Entrevista a Ken Wilber

La revista cultural argentina Myriades 1 ha realizado una larga y profunda entrevista al filósofo Ken Wilber. La introducción a la entrevista es un amplio repaso a la obra y el pensamiento de Ken Wilber. La entrevista ha sido dividida en diálogos temáticos separados. Ya se puede leer Los inicios de Wilber y su pensamiento y Desarrollo: individuo y sociedad. Más adelante se publicarán los diálogos sobre masculino-femenino, individuo-comunidad, ¿El desarrollo tecnoeconómico trae más violencia?, Postmodernismo sin salida y el salto al pensamiento integral, La necesidad de ser políglota y por último, Internet: cerebro global con potencialidades de mente global.

La entrevista aparece citada también en la web del Integral Institute (en inglés)

26/11/07

Zapatero habla de religión


He terminado de leer el interesante libro de Suso de Toro titulado “Madera de Zapatero. Retrato de un presidente”. El conocido escritor plasma en el libro las largas conversaciones que ha mantenido con José Luis Rodríguez Zapatero, publicando sólo sus respuestas dando forma así a un autorretrato de Zapatero, su propia versión de sí mismo, complementado por citas de sus familiares, amigos y colaboradores políticos.

Unos de los capítulos del libro se titula “Religión y laicidad”, que transcribimos a continuación:

"La religión, personalmente, no ha sido un tema que me haya provocado nunca zozobra. Me he aproximado a ella con respeto, pero con distancia. Tengo que ser claro. Y en la medida en que he ido evolucionando y madurando creo que la religión más auténtica es el hombre. Es el ser humando el que merece adoración, es el vértice claro del mundo tal como se nos ha mostrado, tal como lo hemos llegado a comprender.

Siempre me he mantenido frío ante las cosas que no comprendo, en lugar de producirme deslumbramiento, magia, apasionamiento, la reacción hacia lo que no comprendo es de frialdad.

El papel de la religión católica en España es uno de los grandes temas. Porque, al final, a falta de otros hechos que han podido definir de manera poderosa nuestra identidad histórica como país, es la presencia fuerte del catolicismo lo que le ha dado identidad de país. Ha sido una fuente de reconocimiento, se nos ha reconocido así. Ase se nos ha visto. Es una parte significativa, exponente de una cultura con sus partes buenas y malas.

Y eso ha generado también vacíos notables en nuestro ser colectivo. Vacíos como por ejemplo el hecho de que prácticamente no llegamos a la Ilustración, no llegamos al pensamiento racionalista. Y hemos trastabillado en la historia. Eso sí, con genios aislados en el arte. Pero el catolicismo en España ha condicionado y ha generado enormes vacíos.

Por otra parte, es muy curioso porque ese catolicismo es la vida pública siempre ha aparecido como reacción ante un enemigo.

Antes hablaba de fundamentos democráticos. Pues la laicidad del Estado, la laicidad de lo público ha sido un factor determinante de todas las sociedades libres y democráticas. Y por ello no tengo ninguna actitud beligerante hacia la Iglesia Católica, es un tema a respetar como cualquier otra cosa en la vida.

Es muy legítimo que la gente manifieste su ser, sus valores, a través de cualquier forma, pero siempre he combatido a quien intenta demonizar, a quien intenta sacar del espacio público a quien no piense como él.

Y en este país ha habido demasiados momentos históricos en que se ha querido, y demasiada gente que quiere todavía, legislar la moral. Legislar la moral del país. Y el único orden que debemos establecer es el orden que da libertad a todos, no el que da la libertad de cada uno. Es la libertad lo que nos hace verdaderos. No es la verdad lo que nos hace libres."


En otro momento del libro se le pregunta por la Iglesia y responde:

"En España creo que el desembarco de la Iglesia en la lucha política es un rasgo de nuestra vida social, atisbo que sí. Porque están obsesionados con lo que ellos laman el proceso de secularización de la vida social española y le inquieta mucho el efecto que esto puede tener en Iberoamérica.

También hay una identificación que hacen entre ellos y España. Todo el llamado “Movimiento nacional” se fundamenta en el nacional catolicismo. Hay un ensayo, Máter dolorosa, una magnífica narración de Álvarez Junco que cuenta muy bien esas cosas."


Después de leer el libro, siguiendo el esquema de la dinámica espiral y la evolución de la conciencia de la que tanto he tratado en este blog, y aplicando la descripción de los niveles que hace Ken Wilber en uno de los artículos más leídos de este blog, Dinámica Espiral y Evolución de la Conciencia Humana, nos atrevemos a decir que Zapatero estaría oscilando entre el nivel 6 (verde) y el 7 (amarillo), mientras que Rajoy estaría entre el 4 (azul) y el 5 (naranja), pero esto es sólo una opinión.

Me gustaría saber la vuestra.

19/11/07

Nicole Kidman y Ken Wilber

Ken Wilber es un autor que seguimos especialmente en este blog, hemos publicado más de una decena de artículos suyos o sobre su obra. Por eso nos sorprende agradablemente que Hollywood se acuerde de él en su última superproducción titulada Invasión y protagonizada por Nicole Kidman. En el siguiente vídeo de poco más de un minuto, se reproduce un diálogo de la película en el que citan a Wilber junto a Freud, Maslow y Graves para demostrar que la conciencia humana está en continua evolución y que "algún días las cosas pueden ser diferentes".

22/10/07

Espiritualidad Integral, por Alejandro Villar


Ponencia realizada en Barcelona el 21 de octubre de 2007 en las V jornadas integrales celebradas en la Casa del Tibet en Barcelona. El guión para la ponencia serán lo capítulos del libro “Espiritualidad Integral”, de Ken Wilber, centrándome sobre todo en los aspectos que tienen que ver con el cuadrante superior izquierdo.

Introducción: El enfoque integral

Por primera vez en la historia tenemos acceso a lo que las distintas tradiciones de sabiduría, escuelas de pensamiento, filosofías, etc., de todo el mundo han dicho tanto durante la modernidad como durante la modernidad y la postmodernidad. ¿Qué tipo de modelo sería el que podría integrar todas estas cosas? Ken Wilber propone que debería incluir, al menos, los cuatro cuadrantes, los distintos niveles de conciencia, las distintas líneas de desarrollo, los estados y los tipos. En previas jornadas integrales ya he explicado ese modelo integral: http://www.integralworld.net/es/jornadas_I_2_villar.html

Desde el punto de vista del cuadrante superior-izquierdo, el interior de lo individual, cualquier espiritualidad que quiera ser integral debe incluir estados, estructuras y trabajo con la sombra. En cuanto a los estados, las tradiciones contemplativas son insuperables, pero Occidente las suplementa con las estructuras y el trabajo con la sombra.

1. El pluralismo metodológico integral


Cada uno de los cuadrantes puede ser contemplado desde “dentro” o desde “fuera”, lo que da lugar a ocho perspectivas básicas, ocho dimensiones básicas del Kosmos en respuesta a las cuales se han desarrollado distintas disciplinas de estudio que el pluralismo metodológico integral integra en una totalidad.

Cuando miramos el cuadrante superior-izquierdo desde “dentro” tenemos la fenomenología, como ilustran las tradiciones contemplativas, una mirada en primera persona a las realidades de la primera persona y, cuando lo contemplamos desde “fuera”, tenemos los enfoques “estructuralistas”, como la psicología del desarrollo, una mirada en tercera persona a las realidades de la primera persona.

Así se definen dos zonas de este cuadrante, la zona 1 es la que se estudia fenomenológicamente, desvelando estados, mientras que la zona 2 se estudia en tercera persona, con lo cual se desvelan estructuras. Como tanto las estructuras como los estados—en la practica contemplativa— se despliegan en estadios, tenemos dos tipos de estadios: estadios de estados y estadios de estructuras.

2. Los estadios de conciencia (estadios estructurales)


El estudio del contenido del cuadrante superior-izquierdo en tercera persona descubre la existencia de estructuras o estadios de conciencia. Esas estructuras no aparecen ante la mirada fenomenológica, por ello las tradiciones contemplativas saben poco sobre ellas. Por ejemplo, la moderna psicología del desarrollo ha descubierto, en lo que tradicionalmente se entendía como “mente”, la presencia de muchos niveles muy distintos: mágico, mítico, racional, relativista e integral. Como excepción en cuanto al conocimiento para las estructuras cabe destacar a dos personajes: Plotino en Occidente y Aurobindo en Oriente, ambos conocían los niveles mágico, mítico, racional e integral de la mente, y habían llegado a esas conclusiones simplemente con su observación e intuición.

El caso es que, después de haber experimentado un estado transpersonal, le damos la interpretación que permitan nuestras estructuras de conciencia. Así es como podemos encontrarnos, en una gradación sucesiva de mayor profundidad, interpretaciones mágicas, míticas, racionales, relativistas, integrales y superintegrales (transpersonales) de los distintos estados transpersonales. A mayor profundidad interpretativa menos se pierde de la experiencia.

3. Los estados de conciencia (estadios de estados)


La practica de la meditación favorece el despliegue de la conciencia de lo ordinario hasta lo sutil, lo causal y, por último, lo no dual. Primero se objetiva el reino ordinario, el estado de vigilia, después el reino sutil, los dominios de la absorción en la luz o la vibración divina y por último se objetiva el vacío infinito causal. Ello supone que el ego ordinario primero y después el alma sutil/causal se convierten en objetos y uno se reconoce como el Testigo de todos esos estados. Por último, uno se desidentifica incluso del Testigo y se reconoce como Talidad no dual, uno con todo lo que surge.

Estas son, más o menos, las fases o estadios de estados por las que atraviesa la práctica contemplativa. La distintas tradiciones son insuperables en cuanto a las prácticas y los mapas para atravesar estos estadios de estados.

4. Estados (desarrollo horizontal) y estadios (desarrollo vertical)


Sin importar el estadio estructural en el que nos encontremos en nuestro desarrollo vertical (arcaico, mágico, mítico,...), siempre podemos acceder a los distintos estados transpersonales (sutil, causal y no dual), como nos muestra la matriz Wilber-Combs. Y como tenemos acceso a esos estados en cualquier momento de nuestro desarrollo podemos empezar una práctica contemplativa y atravesar los estadios de estados ordinario, sutil, causal y no dual. Es decir, en cualquier momento de nuestro desarrollo psicológico podemos “girar a la derecha” y encontrar la Libertad más allá del mundo de la forma.

Pero, aunque lleguemos a estabilizar nuestra conciencia no dual, sólo vamos a ser uno con el mundo que desvelan las estructuras de la conciencia. Así podemos ser “no-dos” con un mundo mágico, mítico, racional,... y dejar fuera de nuestra conciencia de unidad todas las estructuras que están por encima.

Así, los estadios de estados son el camino hacia la Libertad, mientras que los estadios estructurales lo son hacia la Plenitud, determinando que nuestra no dualidad abrace más o menos cosas. Por ello es importante tener en cuenta tanto la Iluminación vertical como la horizontal. En un momento dado la Iluminación más plena y más libre será la que sea Una con todas las estructuras y los estados disponibles hasta ese momento. Eso hoy en día implica estabilidad de la consciencia no dual en lo horizontal y estructuras integrales (turquesa) o superintegrales (transpersonales-indigo) en lo vertical.

5. Budismo boomeritis


Como las tradiciones contemplativas no son conscientes de la zona 2, tampoco pueden ser conscientes u ofrecer soluciones para los problemas que se originen en esa zona. Una de ellas es la espiritualidad boomeritis, enfermedad que está a punto de cargarse toda espiritualidad auténticamente transformativa en Occidente.

Cuando la conciencia empieza a desidentificarse de la razón y accede al espacio que podemos llamar “relativismo pluralista” (altitud verde en el nuevo esquema de colores de Ken Wilber) se descubre que mucho de lo que anteriormente se consideraban verdades objetivas son, en realidad, verdades determinadas social o culturalmente. De repente ya no hay verdades objetivas y la verdad se convierte en algo subjetivo. Esto supone un imán para el narcisismo emocional: “la verdad es lo que yo quiera que sea y nadie puede contradecirme, porque la evidencia no importa”. Otras característica de la altitud verde de la conciencia es la antiintelectualidad, según la cual, la mente y los juicios intelectuales son malos y todo lo que sea no pensar y sentir es muy espiritual. Todos estos valores del relativismo pluralista se confunden, en Occidente, con los valores espirituales y así se combinan prácticas muy elevadas en cuanto a estados con tendencias muy regresivas en cuanto a estructuras (“no pienses, siente”).

Las tradiciones necesitan complementarse con la comprensión de las estructuras de la conciencia descubiertas por Occidente. Sólo así podrá detectarse el problema y empezar a solucionarlo.

6. La sombra y el yo enajenado


En el transcurso del desarrollo el sujeto de un estadio se convierte en el objeto del sujeto del siguiente estadio. Así, por ejemplo, si estamos identificados con el ego, el ego es el sujeto, pero cuando pasamos a identificarnos con el alma, la mente es el objeto de ese nuevo sujeto superior que es el alma. Expresado en primera persona diríamos que lo que es “yo” en un estadio se convierte en el “mí” o “lo mío” del estadio siguiente. Pero, cuando el desarrollo es patológico, aspectos del yo quedan disociados y se convierten en sujetos ocultos a la conciencia que pueden proyectarse fuera, pasando a experimentarse como si fueran tercera persona.

Si nos comprometemos con una práctica meditativa, cuando tratamos de trascender cosas que tenemos disociadas, sólo estamos redoblando el problema e intensificando la disociación. Para que la trascendencia sea sana debemos reapropiarnos antes de lo disociado. Y una vez que experimentas eso como parte de tu yo, puedes trascenderlo sin disociación (“tengo pensamientos pero no soy esos pensamientos”).

Cuando algo fuera nos molesta exageradamente o lo admiramos desproporcionadamente puede ser una señal de que estamos peleándonos o abrazando nuestra sombra, respectivamente. En tal caso, hemos convertido en tercera persona algo que realmente es primera persona, pero que no aceptamos. El trabajo con la sombra 3-2-1 nos permite empezar a reapropiarnos de esa sombra. Por ejemplo imaginemos que tenemos mucha agresividad disociada, esa agresividad la pondremos fuera, manifestándose como miedo en nosotros. Imaginemos que colocamos esa agresividad en alguien concreto, que entonces nos da miedo (podría ser también un monstruo en nuestras pesadillas). Comenzaríamos describiendo en tercera persona esa agresividad suya que tanto miedo nos da, encontrando la sombra. Para que el acercamiento sea gradual pasaríamos lo anterior a segunda persona, imaginándonos un diálogo con esa persona y plantándole cara a la sombra. Y por último lo pondríamos todo en primera persona, reapropiándonos de la sombra que habíamos proyectado. Por supuesto, todo esto tratando de que no sea algo meramente intelectual, sino sintiéndolo.

Lo sano es reposeer nuestros aspectos antes de trascenderlos. En caso contrario, estaremos contactando con nuestro Yo infinito mientras hacemos nuestro yo finito más inauténtico.

7. Un milagro llamado “nosotros”


En este capítulo se trata de la importancia de lo relacional, de lo intersubjetivo (cuadrante inferior-izquierdo) que, en lo espiritual, se manifiesta, en la relación del alma con Dios, la segunda persona del Espíritu

8. El mundo de lo terriblemente obvio


Se analizan aquí las disciplinas que tratan de los cuadrantes de la derecha, “el mundo de lo terriblemente obvio” porque es el que podemos ver con los sentidos y sus extensiones.

9. La cinta transportadora

Tanto la ciencia como el arte como la moral y la ciencia dieron el salto de la premodernidad a la modernidad, pero la espiritualidad se quedó anclada en la premodernidad, en la religión mítica literal. Ello desencadenó, por parte del la modernidad, una represión de toda la espiritualidad, una cruzada antiespiritual hiperracional y, por parte de la religión, una fijación en el nivel mítico que se opone a la emergencia de los niveles superiores de la espiritualidad (racional, integral, transpersonal).

Pero si tanto la modernidad como la religión corroborasen la validez de los niveles superiores de la espiritualidad, la religión pasaría a tener un papel fundamental como “cinta transportadora” que podría comunicar todos los niveles. Así la religión podría servir a todos los niveles de la espiritualidad, desde la mágica hasta la mítica, la racional, la integral y la transpersonal. En tal caso, el desarrollo no se estancaría en el nivel mítico y se solucionaría la actual situación de olla de presión entre el fundamentalismo mítico y la modernidad. Así, si la religión asumiera el papel de “cinta transportadora”, contribuiría a solucionar problemas como el terrorismo. Y eso es algo que únicamente puede hacer la religión.

10. La Práctica Vital Integral


Nadie conoce exactamente que provoca la transformación, tanto vertical como horizontal. Lo que sí parece es que, cuantas más dimensiones de nuestro ser trabajemos, más probable será la transformación. Por una parte, despertaremos de nuestro sueño descubriendo quienes somos realmente y, por la otra, evitaremos que el sueño se convierta en una pesadilla. Lo que nos propone el Instituto Integral es la Práctica Vital Integral, con cuatro módulos básicos (que tienen que ver con el individuo):

* Cuerpo. Algún tipo de ejercicio que no sólo trabaje el cuerpo físico, sino también el sutil y el causal.
* Sombra. Algún tipo de psicoterapia o trabajo emocional
* Mente. Ampliar todo lo posible nuestro marco mental (que incluya, al menos, cuadrantes, niveles, líneas, estados y tipos, porque son dimensiones básicas de nuestro ser que haríamos bien en no descuidar)
* Espíritu. Compromiso con alguna práctica espiritual.

Y algunos módulos auxiliares:

* Ética: Ética integral.
* Sexualidad: Yoga sexual integral.
* Trabajo: El trabajo como práctica.
* Emociones: Transmutación de las emociones.
* Relaciones: Educación integral de los hijos, relaciones integrales.

Apéndices

I. De la Gran Cadena del Ser al postmodernismo en tres sencillos pasos

En este capitulo nos cuenta como la gran cadena del ser tradicional puede adaptarse a las críticas de la modernidad y la postmodernidad en 3 sencillos pasos:1.- reconocer que la materia no es el nivel inferior sino el aspecto exterior de todos los niveles (cuadrante superior-derecho); 2.- Tener en cuenta la importancia de los contextos sociales y culturales en cada nivel de consciencia. Los dos primeros pasos se resumen en tener en cuenta los cuatro cuadrantes. 3.- reconocer que la evolución lleva a una mayor complejidad (correlato externo de un mayor nivel de conciencia) y a mayor complejidad material, pueden expresarse energías más sutiles (física, etérica, astral, psíquica, causal,...-espectro de energías en el cuadrante superior derecho)

II. Postmetafísica integral

En lo modernidad predomina el mito de lo dado, el paradigma del reflejo. Hay un mundo ahí que sólo tenemos que reflejar con precisión, conocer mediante la evidencia. Lo bueno de este enfoque es la demanda de evidencia.

En la postmodernidad más extrema la realidad objetiva no existe, sólo es una construcción social/cultural. Lo bueno de este enfoque es reconocer la importancia de los contextos sociales y culturales.

El punto de vista integral rescata las contribuciones de ambas visiones. Por una parte, es importante tener en cuenta los contextos intersubjetivos, las estructuras de la conciencia del sujeto que percibe. Esas estructuras se despliegan en estadios, y cada estadio desvela un mundo distinto (mágico, mítico, racional, etc.). Y lo mismo podemos decir con respecto a los estados. Así que no existe una realidad dada de antemano, sino realidades que se despliegan desde distintas estructuras o estados (o líneas o cuadrantes, etc). Esto constituye la dirección kósmica que nos permite ubicar una determinada realidad. Para no caer en metafísica debemos especificar la dirección kósmica de cualquier afirmación que hagamos sobre la realidad.

Además, esto no es algo meramente subjetivo que decide cada cual, porque las direcciones kósmicas deben poder reproducirse para que cualquiera pueda comprobar las afirmaciones hechas sobre la realidad. Para no caer en metafísica debemos especificar los medios o prácticas que permiten reproducir la dirección kósmica concreta desde la que se describe la realidad.

Así se respetan la demanda de evidencia de la modernidad y se tiene en cuenta la importancia de las estructuras del sujeto en la percepción de la realidad, pero sin caer en un relativismo arbitrario.

III. ¿Dónde perdura todavía el mito de lo dado?


En este último capítulo se critican varios autores, libros y películas espirituales o nueva era que caen en la trampa metafísica, creyendo que están describiendo el mundo tal cual es, sin darse cuenta de que simplemente lo están describiendo desde una determinada dirección kósmica. Por cierto, este libro no cae en esa trampa metafísica, porque Ken Wilber es muy consciente de que simplemente está describiendo la realidad tal como se ve desde la profundidad violeta (metamente o mente intuitiva de Aurobindo) en lo vertical y acceso a lo no dual (turiyatita) en lo horizontal.


Fuente: Autor


Alejandro Villar es Doctor en Biología por la Universidad de Oviedo, profesor de Yoga y facilitador certificado del proceso Big Mindtm. Co-dirige su propia escuela de yoga (Escuela de Yoga Sanatana Dharma) en Gijón (Asturias). Imparte talleres de Práctica Integral.

Más información en la Asociación Integral Española

18/10/07

V Jonadas Integrales



CASA del TIBET
Barrio de l'Example
Carrer Rosselló, 181 Barcelona
20 Y 21 de Octubre

ENTRADA GRATUITA

Este año: Cuadrante Superior Izquierdo (CSI) + Aplicación Práctica Integral: Talleres
Las Jornadas serán transmitidas on-line para todos los hispano parlantes conectados

Organizan: Aelotrans, Agrupación Española de lo Transpersonal y Asociación Integral Española

Asociación Integral Española
Tel. 91 415 57 56
Móvil. 625 16 96 21
email: info@asociacionintegral.es


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30/8/07

Dinámica Espiral y Evolución de la Conciencia Humana, por Ken Wilber



La Spiral Dynamics considera que el desarrollo humano procede a través de ocho estadios generales a los que también denomina memes. (Hay que decir, en este punto, que el término “meme” está siendo hoy en día utilizado con significados tan diversos y contradictorios que, en opinión de muchos críticos, carece de todo sentido.) Como ejemplificaremos a continuación de manera exhaustiva, desde la perspectiva de la Spiral Dynamics, un meme es simplemente un estadio básico del desarrollo que puede expresarse en cualquier actividad. En opinión de Beck y Cowan, los memes (o estadios) no son niveles rígidos, sino olas fluidas, solapadas e interrelacionadas que dan lugar a la compleja dinámica espiral del desarrollo de la conciencia. Como dice Beck:

«la Espiral no es simétrica sino muy compleja y no evidencia tanto tipos definidos como mezclas muy diversas. Se trata, más bien, de mosaicos, redes y combinaciones».

Beck y Cowan usan nombres y colores diferentes para referirse a los distintos memes u olas de la existencia. Y aunque el uso de los colores casi siempre asusta, Beck y Cowan -que, por cierto, suelen trabajar en zonas de graves conflictos raciales- han descubierto que resulta sumamente útil alejar la mente del color de la piel y centrarse, por el contrario, en el “color del meme”. Además, la investigación ha seguido confirmando que todos los individuos disponen de la capacidad potencial de acceder a todos los mentes. En consecuencia, las líneas de tensión social ya no giran en tomo al color de la piel, la clase económica o el grupo político, sino del tipo de meme desde el que esté operando la persona. En un caso concreto, por ejemplo, ya no se trataría tanto de “negro versus blanco” como de azul versus púrpura o de naranja versus verde, por ejemplo, con la ventaja de que, si bien el color de la piel no puede cambiar, el nivel de conciencia sí que puede hacerlo. Como dice Beck: «el foco de atención no se centra tanto en tipos de personas, como en tipos en las personas».

Los seis primeros niveles son “niveles de subsistencia” y están marcados por lo que Graves denomina “el pensamiento de primer grado”. Luego tiene lugar una revolucionaria transformación en la conciencia que implica la emergencia de los “niveles de ser” y del “pensamiento de segundo grado”, del cual hay dos grandes olas. Veamos ahora una breve descripción de las ocho olas, del porcentaje aproximado de población mundial que se halla en cada una de ellas y de la tasa de poder social de la que goza.’’

1. Beige: Arcaico-instintivo. Se trata del nivel de la supervivencia básica, un nivel en el que resultan prioritarios el alimento, el agua, el calor, el sexo y la seguridad y en el que la supervivencia depende de los hábitos y de los instintos. Apenas si existe yo,diferenciado y la perpetuación de la vida requiere de la agrupación en hordas de supervivencia.
Se halla presente en las primeras sociedades humanas, en los recién nacidos, los ancianos, los últimos estadios de quienes padecen la enfermedad de Alzheimer, los locos que vagabundean por las calles y las masas hambrientas.

Porcentaje aproximado de la población adulta que se halla en este nivel: 0,1 %. Tasa de poder que posee: 0%.

2. Púrpura: Mágico-animístico. Está determinado por el pensamiento animista y por una extrema polarización entre el bien y el mal. Los espíritus mágicos pueblan la tierra y a ellos hay que supeditarse apelando a todo tipo de bendiciones, maldiciones y hechizos. Se agrupa en tribus étnicas. El espíritu mora en los ancestros y es el que cohesiona a la tribu. Los vínculos políticos están determinados por el parentesco y el linaje. Parece “holístico” pero, en realidad, es atomístico (”cada recodo del río tiene su nombre pero el río carece de nombre”).

Se halla presente en la maldición vudú, los juramentos de sangre, el rencor, los encantamientos, los rituales familiares, las creencias y las supersticiones mágicas de la etnia. Fuertemente implantado en los asentamientos del Tercer Mundo, las bandas, los equipos deportivos y las tribus.

10% de la población, 1% del poder.


3. Rojo:
Dioses de poder. Comienzo de la emergencia de un yo ajeno a la tribu; poderoso, impulsivo, egocéntrico y heroico. Espíritus míticos, dragones, bestias y personas poderosas. Los señores feudales protegen a sus subordinados a cambio de obediencia y trabajo. Fundamento de los imperios feudales (el poder y la gloria). El mundo se presenta como una jungla llena de amenazas y de todo tipo de predadores. Dominantes y dominados. El yo campa a sus anchas sin cortapisas de ningún tipo.

Se halla presente en el rebelde sin causa, la mentalidad fronteriza, los reinos feudales, los héroes épicos, los líderes de las bandas, los malvados de las películas de James Bond, los mercenarios, las estrellas del rock, Atila, rey de los hunos y El señor de las moscas.

20 % de la población y 5% del poder.

4. Azul: Orden mítico. La vida tiene un sentido, una dirección, un objetivo y un orden impuesto por un Otro todopoderoso. Este orden impone un código de conducta basado en principios absolutistas y fijos acerca de lo que está “bien” y de lo que está “mal”. El acatamiento de ese código y de esas reglas se ve recompensado, mientras que su violación, por el contrario, tiene repercusiones muy graves y duraderas. Fundamento de las antiguas naciones. Jerarquías sociales rígidas y paternalistas, sólo hay un modo correcto de pensar. Ley y orden, control de la impulsividad a través de la culpa, creencias literales y fundamentalistas y obediencia a una ley impuesta por un Otro fuertemente convencional y conformista. A menudo asume un aspecto “religioso” o “mítico” [en el sentido mítico-pertenencia, motivo por el cual Graves y Beck se refieren a él como nivel “santo/absolutista”], aunque también puede asumir el aspecto de un Orden o de una misión secular o atea.

Se halla presente en la América puritana, en la China confuciana y en la Inglaterra de Dickens, en los códigos de honor de la caballería, en las obras buenas y caritativas, en el fundamentalismo islámico, en las “buenas obras” de los scouts, en el patriotismo de la “mayoría moral”.

40% de la población y 30% del poder.

5. Naranja: Logro científico. En esta ola, el yo “escapa” de la “mentalidad azul del rebaño” y busca la verdad y el significado en términos individuales. Es un nivel hipotético-deductivo, experimental, objetivo, mecánico y operativo (o, lo que es lo mismo, científico). El mundo se presenta como una maquinaria racional bien engrasada que funciona siguiendo leyes naturales que pueden ser aprendidas, dominadas y manipuladas en propio beneficio. Muy orientada hacia objetivos y especialmente (en Estados Unidos) hacia el beneficio material. Las leyes de la ciencia gobiernan la política, la economía y los asuntos humanos. El mundo se presenta como una especie de tablero de ajedrez en el que destacan los ganadores. Alianzas comerciales y explotación de los recursos de la Tierra en beneficio propio. Fundamento de las sociedades de estados.
Se halla presente en la Ilustración, La rebelión del Atlas (la novela de Ayn Rand), Wall Street, la Costa Azul, la clase media emergente de todo del mundo, la industria de la moda y de la cosmética, la búsqueda del triunfo, el colonialismo, la guerra fría, el materialismo y el liberalismo centrado en uno mismo.

30% de la población y 50% del poder.


6. Verde: El yo sensible. Centrado en la comunidad, en la relación entre los seres humanos, en las redes y en la sensibilidad ecológica. El espíritu humano debe ser liberado de la codicia, del dogma y de la división; el respeto y la atención a los demás reemplaza a la fría razón; respeto y cuidado por la tierra, Gaia y la vida. Establece vínculos y uniones laterales y es contrario a las jerarquías. Yo permeable y relacional centrado en redes. Enfasis en el diálogo y las relaciones. Fundamento de las comunidades de valor (agrupaciones libremente elegidas basadas en sentimientos compartidos). Toma de decisiones sustentada en la conciliación y el consenso (desventaja: dilación “interminable” del proceso de toma de decisiones). Presta atención a la espiritualidad, la armonía y el enriquecimiento del potencial humano. Fuertemente igualitario, antijerárquico, centrado en valores plurales, en la construcción social de la realidad, en la diversidad, el multiculturalismo y la relativización de los valores, una visión del mundo a la que habitualmente se conoce con el nombre de relativismo pluralista. Subjetivo y centrado en el pensamiento no lineal; fomenta la cordialidad, la sensibilidad, el respeto y el cuidado por la Tierra y por todos sus habitantes.

Se halla presente en la ecología profunda, el postmodernismo, el idealismo holandés, el counseling de Rogers, el cuidado por la salud canadiense, la psicología humanista, la teología de la liberación, el Consejo Mundial de las Iglesias, Greenpeace, los derechos de los animales, el ecofeminismo, el postcolonialismo, Foucault/Derrida, lo políticamente correcto, los movimientos en pro de la diversidad, los derechos humanos y la ecopsicología.

10% de la población y 15% del poder.


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Con la actualización del meme verde, la conciencia humana experimenta un verdadero salto cuántico hacia “el pensamiento de segundo grado”, un salto que Clare Graves califica de “avance trascendental” que permite “llegar a profundidades de significado anteriormente insondables”
. Dicho en dos palabras, con la emergencia de la conciencia del segundo grado, el ser humano puede pensar tanto vertical como horizontalmente (utilizando tanto las jerarquías como las heterarquías), con lo cual puede abarcar, por vez primera, el espectro completo del desarrollo in¬terno y advertir la importancia crucial que tiene cada nivel, cada meme y cada ola en la salud global de todo el proceso espiral del desarrollo.

Así pues, cada ola superior “trasciende e incluye” a sus predecesoras, lo cual quiere decir que va más allá de ellas (las trasciende), al tiempo que las engloba en su misma estructura (las incluye). Una célula, por ejemplo, trasciende pero incluye a las moléculas que, a su vez, trascienden pero incluyen a los átomos. Decir que una molécula trasciende a un átomo no es decir que las moléculas odien a los átomos, sino que los aman, los incluyen en su propio entramado, los abrazan, no los marginan. Por ello cada ola de la existencia constituye un ingrediente esencial de todas las olas subsiguientes, y todas deben ser, en consecuencia, adecuadamente respetadas e incluidas.

Además, cada una de las olas puede verse activada o reactivada en respuesta a las distintas circunstancias que nos depara la vida.- Así, las situaciones de emergencia estimulan los impulsos rojos del poder; el caos reactiva el meme azul del orden; la búsqueda de un nuevo trabajo incentiva los impulsos naranja del logro y el matrimonio y la amistad pone en marcha el meme verde de la intimidad. Todos los memes, pues, aportan algo sumamente importante.

Lo que ninguno de esos memes puede hacer, no obstante, es darse plena cuenta de la existencia del resto de los memes. En consecuencia, cada uno de los memes del primer grado considera que su visión del mundo es la única adecuada y, por tanto, reacciona negativamente cada vez que se siente amenazado. Por ello también el meme azul del orden se siente muy incómodo con la impulsividad roja y con el individualismo naranja, que el meme naranja del logro considera que el orden azul es cosa de personas muy rígidas y que la vinculación propia del meme verde es cues¬tión de gente muy blanda. El igualitarismo del meme verde, por su parte, no admite fácilmente la excelencia, el ordenamiento jerárquico de valores, las grandes imágenes ni nada que pueda parecer autoritario y por ello también suele reaccionar con mucha virulencia en contra del meme azul, del naranja y de cualquier otro meme posterior al verde.

Este estado de cosas empieza a cambiar con la emergencia del “pensamiento de segundo grado”, una modalidad plenamente consciente de los estadios interiores del desarrollo que permite -aunque no lo haga de un modo claramente articulado- dar un paso atrás y asumir una visión más global. Por ello el pensamiento de segundo grado reconoce y comprende el papel que desempeñan -y, en consecuencia, la necesidad- del resto de los memes. Por esta razón la conciencia de segundo grado no sólo piensa en términos de un determinado nivel sino de la espiral completa de la existencia.

Así, cuando el meme verde comienza a aprehender los muchos y muy diversos sistemas y contextos que existen en las diferentes culturas, el pensamiento de segundo grado, que no en vano es conocido también con el nombre del meme sensible (es decir, sensible a la marginación de los demás) va un paso más allá y, al advertir los ricos contextos que vinculan estos sistemas plurales, comienza a integrar los sistemas separados en espirales y holoarquías integrales y holísticas. El pensamiento de segundo grado, dicho en otras palabras, resulta útil para pasar del relativismo al holismo o, lo que es lo mismo, del pluralismo al integralismo.

La extraordinaria investigación llevada a cabo por Graves, Beck y Cowan señala que la conciencia integral de segundo grado se despliega, al menos, a través de dos grandes olas:

7. Amarillo:
Integrador. La vida se presenta como un caleidoscopio de jerarquías [holoarquías], sistemas y formas naturales cuya prioridad principal gira en tomo a la flexibilidad, la espontaneidad y la funcionalidad. Las diferencias y las pluralidades pueden integrarse naturalmente en corrientes interdependientes. El igualitarismo puede complementarse, cuando es necesario, con grados naturales de ordenamiento y excelencia, con lo cual el rango, el poder, el estado y la dependcencia del grupo se ven reemplazados por el conocimiento y la idoneidad. El orden mundial prevalente es el resultado de la existencia de diferentes niveles de realidad (memes) y de las inexorables pautas del movimiento de ascenso y descenso en la espiral dinámica. El gobierno adecuado facilita la emergencia de entidades pertenecientes a niveles de complejidad cada vez mayor (jerarquía anidada).

1% de la población y 5% del poder.


8. Turquesa:
Holístico. Sistema holístico Universal. Holones/olas de energías integrativas; integra el sentimiento y el conocimiento; múltiples niveles entrelazados en un sistema consciente.” Orden universal consciente y vivo que no se basa en reglas externas (azul) ni en lazos grupales (verde). Tanto teórica como prácticamente, es posible una “gran unificación”, una Teoría del Todo. Hay ocasiones en que desencadena la emergencia de una nueva espiritualidad que engloba la totalidad de la existencia. El pensamiento turquesa utiliza todos los niveles de la espiral, advierte la interacción existente entre múltiples niveles y detecta los armónicos, las fuerzas místicas y los estados de flujo que impregnan cualquier organización.

1% de la población, 1 % del poder.

Con menos del 2% de la población en el pensamiento de se¬gundo grado (y tan sólo un 1 % en el meme turquesa), el pensamiento de segundo grado es relativamente raro hoy en día y constituye una auténtica “vanguardia” de la evolución colectiva del ser humano. Beck y Cowan ilustran este tipo de conciencia con ítems que van desde la noosfera de Teilhard de Chardin hasta la emergencia y expansión de la psicología transpersonal, las teorías del caos y de la complejidad, el pensamiento sistémico integral-holístico, las integraciones pluralistas de Gandhi y Mandela afirmando con toda claridad que se halla en marcha un proceso de actualización de memes todavía más elevados…


Fuente: Fragmento de Una Teoría de Todo de Ken Wilber, reproducido por Sé y Haz

27/6/07

Boomeritis. El narcisismo incrustado en la generación que quiso salvar el mundo, por Fernando Rodríguez Bornaetxea


Boomeritis es el título de un libro reciente de Ken Wilber. El autor ha querido darle al texto la forma de una novela. Es la primera novela de Wilber, aunque no el único libro en el que adopta formatos diferentes al ensayo. “Gracia y coraje” fue su primera incursión en géneros literarios más personales. El “Diario”, pese a su carácter ensayístico, fue una excelente ocasión para volver a acercarnos a un discurso más biográfico. Boomeritis, que estaba destinado a ser una crítica del postmodernismo y su influencia en la vida académica, acabó adoptando este curioso formato. Al parecer, el texto académico resultaba excesivamente aburrido. Según el propio Wilber era un texto crítico y negativo que no aportaba puntos de salida, por lo que decidió reconvertirlo en una novela que escenificase los problemas que la mala comprensión del postmodernismo está provocando entre los miembros de la sociedad.

DINAMICA ESPIRAL

La Primera Parte del libro está consagrada a introducir al lector en el punto de vista integral. Para ello utiliza “Dinámica Espiral”, que es una elaboración del “sistema de valores” propuesto por Clare W. Graves (1914-1986), presentado en 1996 por Don Beck y Christopher Cowan en el libro “Spiral Dynamics: Mastering, Values, Leadership & Change” (1996). En 2002, el acercamiento entre Beck y Wilber propició una rápida expansión del modelo y su reconversión teórica como SDi (Dinámica Espiral Integral), pasando a considerarse una herramienta del Instituto Integral.

Wilber ya ha presentado en otros de sus libros la “Dinámica Espiral” y no vamos a exponer aquí el sofisticado y práctico sistema de análisis socio-cultural puesto a punto por Beck y Cowan. Valga como introducción una frase de Graves: “El psiquismo del ser humano atraviesa un proceso de desarrollo emergente y espiralado que se ve jalonado por la progresiva subordinación de las conductas más rudimentarias e infraordenadas a nuevas conductas supraordenadas, al tiempo que van transformándose los problemas existenciales que le aquejan. Cada uno de los estadios, olas o niveles de la existencia sucesivos constituye así un estado que la persona atraviesa en su camino hacia otros estados del ser. Cuando el ser humano se halla centrado en un determinado estado de la existencia, es decir, cuando el centro de gravedad del yo gira en torno a un determinado nivel de conciencia, todo su mundo psicológico, es decir, sus sentimientos, motivaciones, ética, valores, sistema de creencias, visión acerca de la salud y de la enfermedad mental, así como el modo más adecuado de tratarla, sus concepciones y preferencias en torno a la gestión empresarial, la educación, la economía y la política, asume también el aspecto de ese estado.”
(C. Graves:”Sumary Statement: The Emergent, Cyclical, Double-helix Model of the Adult Human Biopsychosocial Systems”, Boston, 1981)

La Dinámica Espiral se presenta, por tanto, como una descripción topográfica en ocho niveles de la evolución de las mentalidades (beige, púrpura, rojo, azul, naranja, verde, amarillo, turquesa). No es tanto una tipología, que clasifica por cualidades, sino una topografía, que ordena profundidades. No es algo mecánico sino un diagrama de flujos de pensamiento y sistemas de valores que avanzan por oleadas que chocan y se confunden en el proceso de ser y vivir en el mundo.

Como ya hemos dicho, la Dinámica Espiral se ha convertido en una herramienta integral. La principal aportación del punto de vista integral wilberiano a la espiral es el famoso AQ/AL (todos los cuadrantes todos los niveles). De hecho, Wilber ha reconocido que en Boomeritis se presenta la espiral como un simple modelo escalera (Wilber II) porque una novela “no puede llevar más peso”. SDi es, en la actualidad, una adaptación 4Q/8L que está siendo utilizada en diferentes grupos humanos: grupos religiosos, sistemas escolares, industrias de todo tipo, etc.
La ventaja de un modelo como SDi reside en la posibilidad que se le ofrece al lector de ver el mundo desde una atalaya. Aunque sólo sea desde un punto de vista intelectual el lector puede observar y comprender las dinámicas y conflictos que le habitan y le rodean. Comprender la espiral no da acceso directo a la conciencia de segundo grado amarilla. Seguiremos actuando, según las circunstancias y las necesidades, desde cualquiera de los niveles, pero, si somos honestos y nuestro funcionamiento cognitivo no está muy dañado, tendremos una herramienta de enorme valor para comprender nuestra situación y la del mundo en que vivimos.

BOOMERITIS

Con la mayoría de la población en azul (40%), la mayor parte del poder en naranja (50%) y la tendencia creciente a la visibilidad social del verde, los problemas evolutivos se centran en las dificultades en el avance del meme verde y las crisis de transformación de miembros y colectivos de azul y naranja. Dado que todas las perspectivas de primer grado (desde beige a verde) son incapaces de reconocerse entre sí, los problemas fundamentales vienen dados por la incomprensión de los aspectos negativos que necesariamente acompañan cada una de las posiciones. En concreto, la defensa enconada que cada uno de los memes de primer grado establece frente a los otros, como si fueran posiciones alternativas en vez de responder a una lógica jerárquica puede ser una de las causas de la mayoría de las guerras y marginaciones del mundo contemporáneo. Pues bien, Wilber dedica la segunda parte del libro a exponer los argumentos de lo que considera el principal problema actual de la espiral, Boomeritis.

Dejemos que sea el propio Wilber el que defina Boomeritis: “Boomeritis es una versión patológica del meme verde, en concreto, el verde infectado con el rojo. Es decir, la ola principal de desarrollo después de la egoico-racional (o naranja) es la postformal y pluralista (verde). Los muchos aspectos positivos de verde incluyen multiculturalismo, movimientos a favor de la diversidad, conocimiento ecológico, y derechos civiles, contribuciones extraordinariamente positivas. Pero, cada ola de desarrollo tiene su lado negativo o sombra. El lado positivo de verde es su esfuerzo por tratar todos los puntos de vista justamente, y no marginar o excluir ninguno de ellos. El lado negativo es un pluralismo de tierra chata que empieza diciendo que todas las perspectivas deben tratarse con justicia y acaba diciendo que todas las perspectivas deben tratarse igual. Este pluralismo de tierra chata borra toda profundidad, nada es más profundo, superior, más ancho, más íntegro, más compasivo, más afectuoso, o más amoroso. Todo es meramente lo mismo, en las superficies monocromáticas de la tierra chata postmodernista. El ambiente del postmodernismo es, por consiguiente, la ironía interminable. Al decir una cosa, se quiere decir otra, pero bajo ninguna circunstancia se puede albergar una convicción” (Entrevista de Shambhala a Ken Wilber en el momento de la publicación de Boomeritis).

Los Boomers introdujeron este pluralismo chato o plano, pero las generaciones más jovenes-los Holgazanes-X y los Milenarios-Y-crecieron bajo su influencia. Los X (nacidos entre 1960-80) lo manejaron adoptando una actitud más desganada que los Boomer. Al fin y al cabo, si no vale la pena creer en nada, entonces ¿por qué trabajar para algo? Y los Y (nacidos entre 1980 y 2000) tienden a no asumir ningún punto de vista. El comentario que más a menudo se oye actualmente a profesores de universidad es que es imposible conseguir que estos chavales se involucren en ninguna discusión sobre los méritos de un punto de vista particular, porque se supone que todo los puntos de vista son lo mismo. Lo irónico del caso es que esos mismos profesores (Boomers) son los que enseñaron el pluralismo chato para impulsar la agenda izquierdista y acabar con la opresión social--que es enorme. Pero, ese pluralismo no es la manera de acabar con la opresión, sino de consolidarla, porque la noción de que todas las perspectivas son iguales hace que sea imposible criticar cuestiones sociales (por muy injustas que sean), porque se supone que ninguna perspectiva es superior a otra. En lugar de producir una generación de activistas políticos, los Boomers produjeron una generación de inactivos sociales, que carecen de cualquier clase de sentido crítico respecto a cómo llevar adelante una agenda verdaderamente progresista --porque eso implicaría elaborar una serie de juicios y de jerarquías de valores y de perspectivas--que es lo que el pluralismo chato impide.

Si tuviésemos que definir Boomeritis en términos psicológicos podríamos decir que se trata de un punto de vista cultural postmoderno que implica un elevado desarrollo cognitivo insertado en una estructura emocional pobremente desarrollada. En otras palabras, el meme verde hace una regresión al rojo como única manera de defenderse frente al meme azul y al meme naranja. El rojo, recordémoslo, es un punto de vista fuertemente individualista y etnocéntrico. El verde, a falta de mejores razones, defiende su “libertad individual” de lo que considera autoritario o jerárquico (azul y naranja) mediante una actitud típicamente roja, impulsiva y narcisista, que se resume en ¡A mí nadie me dice lo que tengo que hacer!.

De alguna manera, los verdes pretenden hacer valer su punto de vista, igualitarista, pluralista tolerante y mundicéntrico recurriendo al poder (rojo), lo que les hace muy poco creíbles. Es una estrategia que ya hemos visto en otros movimientos “liberadores” o “vanguardistas” a lo largo de la historia. Conquistemos el poder e impongamos nuestras ideas que son las únicas que pueden salvar el mundo. Esta actitud representa muy bien la contradicción inconsciente del postmodernismo mal metabolizado que dice: “Todas las verdades son relativas menos esta”. Algo así como, todos los puntos de vista son igualmente respetables, no hay un punto de vista mejor que otro, por lo que no queda más remedio que ser fuerte y poderoso para que mi punto de vista destaque sobre los demás. En definitiva, sólo queda la guerra como única manera de dirimir las diferencias y establecer un orden.

NARCISISMO

La cuestión que me parece más relevante del texto es que la inmadurez emocional, en forma de narcisismo, es la causa de ese enorme bloqueo que impide que la generación que ha dado el paso hacia la comunidad mundicéntrica y el respeto universal encuentre la salida hacia la conciencia de segundo grado y, en consecuencia, hacia la paz mundial.

La asignatura pendiente parece ser por tanto la salud emocional. Mientras la humanidad se sigue gastando ingentes cantidades de dinero en ofrecer una educación tecnológica que se supone va a hacernos mucho más felices, la felicidad, que es un “telos” emocional, sigue sin ocupar ningún espacio entre los programas educativos y las reivindicaciones político-sociales. En todo caso, la felicidad se relaciona con lo único que alcanza a ver el “mundo chato”: la riqueza en vez de la sabiduría, la fama en vez de la dignidad, el éxito en vez del respeto a uno mismo, la imagen en vez de la autenticidad, la juventud en vez de la madurez, la limosna en vez de la compasión, la descarga sexual en vez de la relación afectiva, etc, etc, etc. Todo ello apunta a un tipo de sociedad narcisista con muchas dificultades para reconocer al prójimo, más interesada en el nivel de vida que en la calidad de vida y poco dispuesta a limitar su nivel de confort material aunque ello ponga en peligro el equilibrio de la Biosfera. Estas características reflejan la mentalidad de las sociedades económicamente desarrolladas que, en principio, son la vanguardia de la humanidad. Los habitantes de este tipo de sociedades deberíamos de saber que la satisfacción de las necesidades primarias: techo, vestido, alimentos, salud fisiológica, cultura, es condición “sine qua non” para el desarrollo del respeto humano y la armonía emocional. O sea, que el narcisismo es función tanto de factores de la personalidad humana como de fuerzas culturales.

El narcisismo, más allá de su definición de diccionario, es psicoanalíticamente hablando, una etapa del desarrollo libidinal, de la constitución del yo y de la dinámica de relaciones de este con los objetos. Aunque el término ha hecho un importante recorrido por la literatura psicoanalítica que ha influenciado notablemente su recepción por la psicología, no es un concepto unívoco sino que abarca un campo semántico que se extiende desde la normalidad hasta la patología. Hablamos de narcisismo para referirnos a (1) un yo de límites borrosos, para (2) señalar las vicisitudes del sentimiento de autoestima, para (3) nombrar la defensa que impide el contacto con el Otro, la percepción de la alteridad, y para (4) indicar lo que ocurre cuando un exceso de sufrimiento acaba aboliendo una función psíquica, como cuando castigamos o despreciamos a un niño siempre que pregunta hasta aniquilar su apetito de saber, su curiosidad. El conflicto básico de la personalidad narcisista, al igual que el de la cultura narcisista, es la acción sin sentimiento.
El modelo cultural y sus “encarnaciones” individuales dan como resultado personalidades con bastante éxito en el trabajo que se quejan de carencia de respuesta afectiva. Esta descripción permite visualizar una brecha entre el desempeño de esas personalidades en el ámbito exterior y sus sentimientos internos. Esa escisión entre lo de dentro y lo de fuera es algo más que inhibición neurótica. Si llamamos locura a la falta de contacto con la realidad, la personalidad narcisista tiene bastante de locura puesto que está desconectada del cuerpo y las emociones que son su realidad vital y vive, al mismo tiempo, en un alto grado de ensimismamiento o solipsismo.

El sufrimiento de los narcisistas no está determinado, como en las antiguas neurosis, por la culpa, la ansiedad, la fobia o la obsesión. Las personas se quejan de depresión, de vacío interno, de frustración y falta de realización.
Las personalidades narcisistas viven una ambición intensa y fantasías grandiosas al mismo tiempo que profundos sentimientos de inadecuación y dependencia de la admiración y el aplauso externos. Otto Kernberg destaca, además, la incertidumbre e insatisfacción crónicas respecto de sí mismos y la explotación y crueldad, consciente o inconsciente, con los demás. Este autor afirma que los narcisistas no pueden distinguir entre la imagen de lo que creen ser y la imagen de lo que realmente son. En vez de la imagen real de sí mismos que les resulta intolerablemente mediocre, se identifican con una imagen resultado de la fusión del yo ideal, el objeto ideal y las imágenes reales, lo que limita su percepción de sí mismos a una imagen idealizada.

Tan importante en este caso es que sea imagen como que sea idealizada. Es decir, el ente corpóreo se proyecta en la mente como una imagen que se adorna con todo lo que le gustaría ser y tener. El cuerpo y las emociones sólo son escuchadas si refuerzan esa imagen mientras que son rechazadas si la ponen en cuestión. Se vive el cuerpo y las emociones como instrumentos al servicio de la imagen grandiosa de sí mismos. Dado que el yo es algo más que una imagen, es un cuerpo físico animado por sentimientos y capacidades cognitivas, el conflicto básico de la personalidad narcisista es la discrepancia entre la imagen idealizada (ego) y el yo (unidad organísmica animada). Esa discrepancia es mínima en el caso del fálico-narcisista, más próximo de la normalidad neurótica, y va aumentando en el carácter narcisista, la personalidad limítrofe, la psicopática y la paranoide. En definitiva, el narcisismo adopta la forma de una gama con diferentes grados de pérdida o reducción del yo.

Como es sabido, a partir de mediados del siglo XX un grupo cada vez más amplio de psicoanalistas, especialmente anglosajones, comenzó a elaborar reformulaciones de la teoría freudiana que ponían en cuestión la teoría de los instintos, base del psicoanálisis ortodoxo. Entre ellos, Heinz Kohut, propuso una teoría del narcisismo en la que afirmaba que las cuestiones fundamentales del desarrollo y la patología no dependen tanto de los conflictos entre deseos instintivos (ello versus superyó) sino del desarrollo de un sí-mismo integrado y coherente que proporciona un claro sentido de identidad, con capacidad de expresar sus talentos y aspiraciones mediante intereses, valores y metas, y con capacidad de relación. Para Kohut, el desarrollo no es una cuestión de dejar atrás el narcisismo sino de llevarlo a formas más maduras.

El narcisismo se ha ido convirtiendo así en un factor del desarrollo de la conciencia individual cuasi independiente. Podríamos decir que la capacidad de amar del individuo va evolucionando del amor de sí mismo al amor de los objetos. El desarrollo de un ser humano en relación requeriría de un sentimiento de autocomprensión, más o menos necesitado del refuerzo externo, y de una tendencia hacia los objetos que exigiría para su realización de capacidad de confianza e intimidad. En este sentido puede ser de gran utilidad la aportación de la teórica feminista Carol Gilligan para quien el proceso de desarrollo individual y colectivo supone una expansión de la conciencia que implica la correlativa disminución del narcisismo. Gilligan propone que el desarrollo moral femenino pasa por tres etapas: egoísta, respeto a los míos y respeto universal, que en términos de Wilber serían: egocéntrico, etnocéntrico y mundicéntrico. Pues bien, el problema de Boomeritis es que pretende convencer al resto de su punto de vista verde-mundicéntrico, usando una estrategia roja-etnocéntrica.

Resulta irónico que un punto de vista tan sofisticado como el verde acabe recurriendo a impulsos tan poco profundos como el rojo. Fueron las mismas cualidades que lo elevaron por encima del “mal meme naranja” (la gran patología del planeta desde hace tres siglos), las que han acabado por convertir al mal meme verde en el principal problema evolutivo actual. Aunque verde tiene entre sus cruciales aportaciones su énfasis en los derechos individuales, la protección del medio ambiente y la conciencia política de la marginación en todas sus formas, su exageración ha tenido consecuencias nefastas que Wilber analiza en la segunda parte del libro y que centra en torno a cuatro grandes cuestiones: la ecología, el feminismo, la espiritualidad y el postmodernismo.

POSTMODERNISMO

El Postmodernismo aportó verdades importantes para el desarrollo de la espiral: 1.- El Construccionismo, para el que nuestra percepción del mundo es, en parte, construida. 2.- El Contextualismo, según el cual, el significado depende del contexto. 3.- El Pluralismo que pretende no privilegiar ni marginar ningún contexto ni interpretación . Estas nobles verdades han sido desvirtuadas por el extremismo postmoderno que las ha convertido en: 1.- Todas las verdades son construidas y yo me construyo la mía. 2.- No hay verdades más universales que otras, por tanto la mía tiene el mismo valor que cualquier otra. 3.- No privilegiar ni marginar se convierte en una defensa a ultranza de la diferencia. Esta mala comprensión provoca un relativismo extremo que conduce al nihilismo, la falta de jerarquía conceptual y la desorientación intelectual.

El fenómeno es parcialmente inconsciente y consecuencia de un tipo de razonamiento unidimensionalmente crítico cuya intención es sentirse especial, diferente (narcisismo). Esta cita de la revista “The Sciences” citada por Wilber en el Diario expone acertadamente este desatino del pensamiento: “Uno parte de la convicción de que pertenecer a un grupo le proporciona una experiencia que le une a los demás miembros del mismo (aun cuando no los conozca) a la vez que le aleja de las personas que no pertenecen a él (por más amigos íntimos o parientes que sean)
Luego asume que sus esfuerzos, humillaciones y triunfos personales constituyen una versión de las luchas sociales en las que ese grupo se halla inmerso (de modo que lo personal se convierte en lo político)

En tercer lugar, comienza a afirmar que los intereses de su grupo están siendo soslayados o masacrados, de modo que hay que pasar a la acción transformando, por ejemplo, la forma en que el grupo es percibido por quienes están fuera de él”.
(David Berreby, The Sciences)

Este proceso constituye lo que podríamos denominar pluralismo alienado que es la creencia de que la aceptación de mi grupo depende de la acusación y culpabilización sumaria del grupo cuya aceptación busco.

El verdadero pluralismo es universal. Hay que empezar a construir por los factores y estructuras profundas que unen a los seres humanos –todos sufrimos y gozamos, todos reímos y lloramos, todos experimentamos placer y dolor, asombro y remordimiento; todos tenemos la capacidad de articular imágenes, símbolos, conceptos y reglas; todos tenemos doscientos ocho huesos, dos riñones y un corazón (con sus salvedades correspondientes). Sobre este sustrato se agregan todas las preciosas variantes culturalmente construidas y otras estructuras superficiales que configuran los grupos y los individuos, todos diferentes, todos especiales y todos únicos. Pero si se empieza con las diferencias y el pluralismo, y no se tiene en cuenta lo más universal, se acaba inmerso en un pluralismo alienado que puede devenir “revival” etnocéntrico, feminismo antimasculinista o ecologismo retroromántico.

Cualquiera de estas formas de la alienación supone situarse en una postura “mesiánica” y acusar a algún Otro de opresor. La novela de Wilber recoge numerosos ejemplos, a cual más jugoso, de lo que denomina “la excusa del abuso”, “la cultura de la queja” o “el chip de víctima”. Como hemos visto anteriormente, uno de los rasgos característicos del narcisismo consiste en atribuir a los demás la culpa de los problemas y preocupaciones propios, por lo que ese narcisismo incrustado se hace visible en los nacionalismos, el feminismo y algunos movimientos ecologistas. Es curioso cómo las mejores intenciones se convierten, cuando se mezclan con los dramas personales, en actitudes sectarias que dividen la sociedad de forma maniquea en buenos y malos, opresores y oprimidos, justos y pecadores.

Como ya hemos dicho, el meme verde trajo consigo grandes avances hacia el respeto universal como el énfasis en los derechos individuales, la protección del medio ambiente y la conciencia política de la marginación en todas sus formas. Muchos de esos vanguardistas verdes dedicaron su vida a trabajar sobre dichas injusticias pero su “causa” se tornó tan unidireccional que muchos de aquellos movimientos nacionalistas (indigenistas), feministas, o ecologistas adoptaron expresiones marcadamente fundamentalistas que arrastraron tras de sí a muchos púrpuras y rojos adultos además de a muchos jóvenes rojos que debido a su estadio evolutivo sintonizan con ese tipo de reivindicaciones aparentemente heroicas. En estos casos, el narcisismo se asienta en el sentido de pertenencia a un grupo “especial” que ha sido injustamente tratado. Identificarse con el grupo “especial” apoyándose en el hecho diferencial y consagrar la vida a “resistir” como diferentes, tal es la “causa” de los jóvenes rojos arengados por justificaciones y racionalizaciones verdes desorientadas. En tales casos, la diferencia ha pasado a tener más sentido que la identidad. El objeto adopta una función narcisista y se convierte así en algo que separa, enfrenta, se es diferente “contra otro”. Las personalidades narcisistas desprecian profundamente a los que no son como ellas. Ya sea que no tienen sus características físicas, sus orígenes, sus apellidos, su lengua o su cultura, los otros son seres inferiores o equivocados y sólo son dignos de respeto si se adhieren al grupo. En esos casos, la diferencia lleva a la máxima etnocentrista: “yo con los míos tengan o no razón”. Esa actitud etnocéntrica no permite el abrazo mundicéntrico. La identidad basada en la diferencia no deja ver lo idéntico. Uno de los más lúcidos psicólogos contemporáneos, Jerome Bruner, ha señalado que para no perdernos en lo relativo, construido, diverso o diferente, debemos aplicar la unitas multiplex, es decir, tener en cuenta tanto los rasgos locales o superficiales de la existencia humana como sus características universales profundas. El pluralismo alienado sólo puede ver multiplex.

CONSTRUCCIONISMO

El construccionismo vino a desvelar que la noción de “verdad” es, en muchos sentidos, construida de forma más o menos arbitraria, cambiante, culturalmente relativa e históricamente determinada. Esta interesante “verdad”, cuando pretende su aplicabilidad general y sin límites cae en flagrante contradicción consigo misma. Jürgen Habermas o Karl Otto-Apel ya habían advertido de la contradicción performativa en que incurre el relativismo extremo, y lo mismo hicieron, entre otros, Searle (al demostrar que, para que una realidad socialmente construida funcione, debe descansar en verdades objetivas), Peter Berger (que relativizó la visión relativista, derrotándoles así con sus propias armas) y Charles Taylor (demostrando que la pretensión antijerárquica de los relativistas no deja de basarse en una jerarquía). Pongamos como ejemplo el feminismo boomeritis el cual considera que toda realidad es una construcción social y, por tanto, que la diferenciación sexual no es real sino el resultado de una serie de convenciones arbitarias impuestas por el poder masculino (patriarcado) con el propósito de oprimir a las mujeres. Un análisis asentado en la dinámica evolutiva debería empezar por asumir que el sexo es una función fisiológica que, en cierta medida, va más allá de la supervivencia individual puesto que su objetivo es la supervivencia colectiva (familia, clan, tribu, especie). Dicha función la compartimos con muchos seres y nos une especialmente con los mamíferos. La autoconciencia, como característica exclusivamente humana, no evita o anula la determinación biológica sino que esta va adoptando formas diferentes a lo largo del despliegue de la espiral. La vida es la que nos construye y la ideología (feminismo) es un mero intento de modificar algunas de las condiciones de la vida. Cuando la ideología, que es un proyecto mental, se introyecta, la vida se reduce al ideal, es decir, las necesidades corporales y emocionales se supeditan al ideal de relación.

Cuando la práctica sexual se carga de Eros (esa energía sentida pero poco medible), el macho y la hembra se convierten en amantes. La sexualidad, como práctica de la función biológica ligada al erotismo conserva el gesto animal. Está el que empuja y el que se abre, el impulso y la receptividad, el principio activador y la pasividad o espera confiada, la autonomía y el respeto. El principio activador se mueve hacia el cambio, hacia otro estado, el principio receptor permite que las cosas sucedan y que el proceso fructifique. Así es como macho y hembra se convierten en masculino y femenino. Con ese salto de la biosfera a la noosfera el imperativo biológico se convierte en juego amoroso. Y, el juego, permite intercambiar los papeles. Tanto los hombres como las mujeres representan ambos principios en diferentes grados, proporción, organización, etc. Los movimientos son complementarios. El salto de la biosfera a la noosfera implica también renunciar al esencialismo según el cual para hablar de lo femenino hay que ser mujer sometida, para hablar de los pueblos oprimidos hay que ser indígena oprimido o para hablar de la homosexualidad hay que ser homosexual marginado. La identificación esencialista con el rol de víctima es especialmente insidiosa porque recuperar la autoestima supondría perder el estatus, los derechos y la pretensión de recibir un trato de favor.

Ya hemos visto cómo la resistencia puede ocupar la plaza del impulso activador provocando un bloqueo del flujo relacional que responde a un ideal narcisista, seguir sintiéndose especial negando la alteridad. La resistencia produce el estancamiento de la onda y el placer del que resiste queda muy mermado. A ello hay que añadir la perplejidad del que se abre, ante una actitud que no impulsa sino que simplemente resiste.

Frente al abrirse está el cerrarse que puede ser parte del juego, como en el cortejo, pero que puede convertirse también en una forma de resistencia activa. En este sentido, la ambivalencia sería la forma de resistir de lo femenino. La actitud de cierre constituye otra forma de negación de la alteridad. El narcisista no alcanza a diferenciar entre el objeto anhelado y el objeto encontrado porque no hay un reconocimiento del otro como otro. Aceptar la alteridad, ese otro del cual puedo depender o puedo necesitar, es un proceso de duelo de la omnipotencia y autosuficiencia narcisista. Puedo sentir que entregarme a otro me provoca una enorme cantidad de angustia y sufrimiento o, a la inversa, la distancia respecto al otro puede resultarme intolerable. Hay personas con poco compromiso afectivo que cuando traspasan cierto umbral se desorganizan. Si consideramos al yo como un proceso de autoorganización permanente, un sistema abierto, podemos decir que cuanta más patología, más cerrado el sistema. El solipsismo es otra de las marcas del narcisismo.

No cabe duda de que uno de los principales problema que afecta a las sociedades desarrolladas es la violencia sexual, es decir, la pedofilia, lo que se ha dado en llamar “violencia de género” y otras variedades de la imposición de un ser humano sobre otro por razones sexuales. El libro que estamos comentando recoge una variada gama de casos y datos que vienen a confirmar que hay tanto mujeres como hombres oprimidos por razones sexuales. Por citar un solo caso mencionaré la investigación realizada por el FBI basándose en la prueba de ADN que vino a demostrar que una de cada tres acusaciones de violación es falsa lo que significa que hay muchos miles de hombres pudriéndose en las cárceles por delitos que no cometieron. La solución no consiste en sumar abusos de uno y otro lado o hacer una especie de campeonato de la vejación sino en reconocer que los valores etnocéntricos femeninos son tan destructivos como los valores etnocéntricos masculinos y que, desgraciadamente, hay muy pocas personas (tanto hombres como mujeres) que hayan alcanzado los niveles mundicéntricos de la conciencia. La verdadera dialéctica no es la que tiene lugar entre hombres y mujeres sino entre conciencia de primer grado y conciencia de segundo grado para lo que necesitamos valores mundicéntricos tanto masculinos (autonomía integral) como femeninos (respeto integral).

EL EMPUJE HACIA AMARILLO

Volviendo a la espiral, encontramos que los niveles impares son de impulso individualista y los pares de relación colectivista. Mientras que en los aspectos colectivos, verde ha hecho una gran aportación a la humanidad, parece que el mal meme verde ha condenado la impulsividad y la asertividad como si fueran restos a superar de azul y naranja. Como para el “yo sensible” verde cualquier manifestación de autoridad y jerarquía son formas de opresión, el mal meme verde sólo puede ver rojo cuando contempla el punto de salida amarillo. Cuando para salir del ensimismamiento igualitarista verde, amarillo presenta un tono polémico, el “yo sensible” verde, para el que las formas lo son todo (la forma es lo que determina si se es sensible o insensible) reacciona agresivamente.

Como hemos visto cuando hablábamos de “la cultura de la queja”, durante las tres últimas décadas boomeritis ha proclamado un aluvión de derechos egocéntricos y etnocéntricos disociándolos de sus correlativas responsabilidades, ha escindido autonomía y respeto. El principio femenino se pervierte cuando en la pareja uno de sus miembros otorga el principio activador al otro por miedo o pereza de asumir responsabilidades. Eso no es entrega sino rendición, abandono, sometimiento. Cuando el principio femenino funciona como parásito que no asume sus errores ni está dispuesto a aprender de ellos, el resultado es mayor miedo a la vida y al principio masculino. Miedo a la esclavitud que el propio principio femenino ha creado. Así es como lo femenino se asocia erróneamente al desamparo y la inferioridad. (El principio masculino se pervierte cuando en la pareja uno de sus miembros se desentiende del respeto y se rinde a un inconsciente masculino sumido en la hostilidad, la brutalidad y la cólera. Eso no es amor sino sadismo y crueldad. Por eso lo masculino se confunde con la fuerza bruta y la superioridad. Solo cuando se reconocen y se comprenden las emociones destructivas se toma conciencia de que son mecanismos defensivos innecesarios y reacciones automáticas inconscientes se puede conectar con el poder creativo activador masculino.) Lo que mantiene lejos de la conciencia integral a verde es el rechazo de cualquier jerarquía y autoridad de manera que le resulta imposible tolerar la excelencia, las jerarquías de valor, las visiones de conjunto y todo lo que huela a separación y autonomía, es decir, interpreta el amarillo como maligno y arrogante y, en consecuencia, reacciona con violencia.

El “diálogo”, por otra parte, es la respuesta de verde para solucionar todos los problemas, como si bastara con reunirnos y compartir de un modo respetuoso y sincero lo que nos ocurre para alcanzar la paz y la armonía. Sin embargo, sabemos que el diálogo no tiene nada que ver con los intereses púrpura, rojo, azul o naranja, por lo que se convierte en una forma “amable” de imponer valores verdes al resto de la espiral. Por todo ello, por mucho que la cultura verde insista en que todo el mundo asuma el pluralismo y el multiculturalismo, mientras siga negando azul y naranja, seguirá amputando una dimensión fundamental de la espiral e impedirá que el empuje verde transforme la conciencia de manera que la acción sea más eficaz y rápida, que requiera menos esfuerzo, que el miedo tienda a desaparecer y el organismo emane vitalidad, coherencia y armonía, practicando en el mundo una serena y compasiva sabiduría amarilla.


P.D. Por supuesto, el hecho de que una minoría verde (occidental y rica principalmente) arribe a las playas de la conciencia de segundo grado no es el problema fundamental de este mundo. Nuestra atención debe centrarse en el modo más adecuado de alimentar a los millones de seres humano que pasan hambre, alojar a millones de personas sin hogar y mejorar la salud de otros tantos enfermos. También debemos ser conscientes de que si no potenciamos el desarrollo interior por medio de prácticas integrales que atiendan a las necesidades físicas, emocionales, mentales y espirituales de los seres humanos, y les proporcionen herramientas y conocimiento para transformar su entorno, sólo estaremos salvando gente para que puedan acabar destruyéndose entre ellos.

Fuente: Conciencia sin fronteras

El libro Boomeritis de Ken Wilber está editado en español por Kairós