31/10/09

Vídeo: Entrevista a Arcadi Oliveres. ¿Quién maneja todo esto?

Arcadi Oliveres es Doctor en Ciencias Económicas, experto en economía mundial, reconocido activista por la justícia social y la paz, y presidente de Justicia i Pau. En esta magnifica entrevista realizada por ATTAC TV, nos explica de manera sencilla y clara quién maneja los "hilos" de la política y la economía mundial.



Actualización: ya hemos publicado en el blog la segunda parte de esta interesante entrevista, se puede ver en el siguiente enlace:

Vídeo: Entrevista a Arcadi Oliveres (II)

29/10/09

Vídeo: Teresa Forcades. Campanas por la Gripe A

Teresa Forcades, doctora en Salut Pública, hace una reflexión sobre la historia de la GRIPE A, aportando datos científicos, y enumerando las irregularidades relacionadas con el tema.

Explica las consecuencias de la declaracion de PANDEMIA, las implicaciones políticas que de ello se derivan y hace una propuesta para mantener la calma, así como un llamamiento urgente para activar los mecanismos legales y de participación ciudadana en relación a este tema.

CAMPANAS POR LA GRIPE A from ALISH on Vimeo.



Fuente: ALISH, periodista independiente
Enlace a la web de ALISH
Más información en la página del vídeo en Vimeo


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Reflexiones acerca de la posible pandemia
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Mafias farmacéuticas, por Ignacio Ramonet
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Los verdaderos piratas, por Joaquim Sempere

En 1991 se hundió el orden político de Somalia, país que sucumbió a una guerra civil empeorada por la intervención estadounidense. El colapso político dejó la sociedad somalí sin defensas, situación que fue aprovechada por navíos procedentes de Europa, Estados Unidos, China y otros países para verter en sus aguas grandes cantidades de residuos tóxicos y radioactivos. El abuso se hizo visible cuando, en 2005, un tsunami depositó en las playas y costas somalíes bidones corroídos y otras muestras de estos residuos. Según el enviado de las Naciones Unidas en Somalia Ahmadou Ould-Abdallah, la porquería tóxica acumulada en pocos días por la catástrofe marina provocó úlceras, cánceres, náuseas y malformaciones genéticas en recién nacidos y, al menos, 300 muertes.

Pero las desgracias no terminan ahí. Aprovechando el desgobierno, una multitud de barcos de pesca empezó a faenar en las aguas frente al país, incluidas sus aguas territoriales. En 2005 se calculó que pescaron allí unos 800 barcos de distintos países, muchos de ellos europeos y, más específicamente, españoles. Se estima que los ingresos generados durante un año por esta pesca extranjera ilegal ascendía a 450 millones de dólares. El resultado fue la rápida disminución de unas reservas pesqueras que eran el principal recurso para las comunidades de pescadores del país, catalogado como uno de los más pobres del mundo.

Un reportaje de Al Yazira informa de que grupos de somalíes trataron de constituir un cuerpo autodenominado “Guardacostas Voluntarios de Somalia”, reuniendo dinero con el que pagar a la empresa estadounidense Hart Security, que se dedica a entrenar y formar luchadores y mercenarios por todo el mundo –y que, años más tarde, ha actuado como mediadora para el cobro de rescates en aquellas mismas aguas: ¡negocio redondo!–. Al parecer, hubo intentos de esos guardacostas voluntarios de negociar con los buques de pesca extranjeros para que dejaran de faenar o pagaran un impuesto para seguir haciéndolo, intentos que resultaron fallidos. El desenlace final fue lo que hoy se califica como piratería somalí. En un país plagado de armas, desgarrado por bandas rivales y sometido a una situación económica desesperada, un desenlace así no debería sorprender. A la vista de lo anterior es legítimo preguntarse: ¿quiénes son, en esta historia, los verdaderos piratas?

Hay en España quien propone que los atuneros españoles (que son sobre todo vascos) lleven militares a bordo para disuadir a los piratas. En el Parlamento vasco, los votos del PP y el PNV han hecho posible el pasado 8 de octubre aprobar una moción en esta línea. El Congreso ya lo había descartado meses antes arguyendo que la legislación española no lo permite. Francia sí lo permite, y hace tiempo que en el Índico los barcos de pesca franceses llevan militares a bordo. Pero esta diferencia es de detalle: ambos países lograron que el 10 de diciembre de 2008 los ministros de Defensa de la Unión Europea aprobaran la llamada Operación Atalanta contra la piratería somalí, y que se diera luz verde al envío de entre 6 y 10 buques de guerra para “garantizar la seguridad” en el golfo de Adén con el mandato de vigilar las costas de Somalia, “incluidas sus aguas territoriales”.

Estos hechos muestran que el colonialismo no sólo no ha muerto, sino que está tomando nuevos bríos. Y un nuevo aspecto marcado por la crisis de recursos naturales, en este caso la pesca. Las flotas pesqueras de los países ricos, compuestas por buques con capacidad para moverse por todos los mares del mundo, esquilman un caladero tras otro: son las principales culpables de la sobrepesca que desde hace años viene destruyendo la capacidad de regeneración de las especies marinas y preparando un colapso de las capturas a escala mundial. Las primeras perjudicadas son las poblaciones de los países pobres que dependen de la pesca local: ellas carecen de flotas potentes para pescar lejos de sus costas. El caso somalí es uno de los más sangrantes por las circunstancias políticas internas, pero no es el único.

España está recuperando sus blasones imperiales contribuyendo a empobrecer a uno de los países más pobres del mundo. Al hacerlo no sólo comete una injusticia, sino que practica una política sin futuro también para sus habitantes. Porque cuando ya no haya caladeros por explotar en ningún rincón del mundo, ¿qué harán nuestros marineros y pescadores?

Es una indignidad aprovecharse de un país desangrado por una guerra civil y luego mandar a los soldados a defender una causa indefendible que no hace más que profundizar la tragedia de ese pueblo. Y si se quiere mirar desde otra óptica, ¿cuánto nos cuesta mantener la dotación de dos buques de guerra, un avión y 395 efectivos de la Marina española que tenemos destacados en la zona?

El caso tiene su moraleja. Un país desarrollado como España no debe, tras agotar sus propios recursos pesqueros, expandirse por los mares del mundo privando a otras poblaciones más pobres de sus medios de subsistencia, porque agrava la situación de esas poblaciones y las empuja a una resistencia que desemboca en aventuras violentas y salidas militares. La solución hay que buscarla en casa, adaptándose a unos ecosistemas dañados y gestionándolos mejor (por ejemplo, con la piscicultura como alternativa a la pesca), y adoptando medidas previsoras para que nadie se quede sin trabajo y sin fuente de ingresos. Es inquietante que se esté haciendo exactamente lo contrario: optar por la huida hacia delante y por un neoimperialismo ecológico reforzado militarmente que sólo puede redundar en un empeoramiento de la situación.

Joaquim Sempere es Profesor de Teoría Sociológica y Sociología Medioambiental de la Universidad de Barcelona

Fuente: Periódico Público. Ilustración de Ossorio

Brotes verdes, por Koldo Aldai

El otoño araña ya el verde de la inmensa arboleda. De vuelta a casa, tras paseo por la magia de un hayedo en plena mutación, pulso el botón que me acerca al mundo. Los días se encogen, la naturaleza se apaga, las hojas abrazan una tierra húmeda, pero al poner las noticias, el telediario habla de brotes verdes. Cuesta confiar en los brotes de una economía, de una civilización abocadas a repetir los mismos y graves errores. Cuesta seguir la sabia de unos brotes que se alzarán hacia un mismo cielo de beneficios mal repartidos, de dividendos a costa de la naturaleza, de prosperidad interpretada en clave de consumo…

Urbasa explota allí arriba en ocres y amarillos, pero en el valle sí observo brotes verdes. Los brotes que percibo no son noticia, no alcanzan titulares, no coinciden con los del telediario. Producir no importa qué, ni en qué cantidad; consumir no importa cómo, ni a costa de qué…, no invita a abrazar esperanza.

Veo sí, brotes de esperanza en l@s amig@s que alzan la azada y después ponen en la ensaladera los propios y frescos frutos de la tierra. Esperanza en mi pueblo, que acaba de crear un banco de semillas naturales; esperanza en las largas mesas de madera de “la sociedad” llenas de frutas y verduras biológicas a repartir entre todos l@s de la cooperativa.

Observo brotes verdes cuando el olor de un pan recién cocido alcanza mi ventana, cuando llega al pueblo nueva gente con un plano de casa ecológica bajo el brazo e ideales rebosando el corazón; cuando la plaza de esta aldea perdida en la montaña se llena de más y más niños; cuando el viejo cazador libera para siempre a sus perros encerrados y se lanza monte arriba sin lastre de metal, sin ánimo de matar nada.

Brotes verdes cuando el “comercio justo” va conquistando cada vez más estanterías, cuando las granjas se clausuran y los animales vuelven a los campos, cuando la carne sale de nuestros menús y decidimos meter sol, color y clorofila en nuestro cuerpo.

Sí, brotes verdes cuando me llama una periodista amiga “quebrada” y decide ya no dar eco al odio, a la muerte y a la guerra; cuando siento el latir de su alma al otro lado del teléfono y se manifiesta resuelta a abandonar la nómina fija, a pregonar lo nuevo.

Brotes cuando vuelvo a mi ciudad y contemplo sus paseos junto al mar inundados de bicicletas y veo a tantos amigos felices con sus hijos pedaleando. Brotes verdes cuando las grandes urbes dejan de crecer y comienzan a nutrirse los campos y sus silencios. Cuando las escuelas, los mercados, los hospitales… disminuyen en metros cuadrados, pero aumentan en calidad y trato fraterno.

Brotes verdes cuando el hambre merma y la solidaridad se extiende, cuando el plato es delante de todos los humanos y la pizarra delante de todos los niños. Brotes verdes cuando conjuramos el desánimo, el pesimismo, el “esto no hay quien lo cambie”, cuando nos tomamos de la mano y ofrendamos al mundo nuestras más sentidas oraciones, nuestras más bellas danzas, nuestros más bellos cantos.

Sí, brotes verdes cuando junt@s nos reunimos y soñamos, cuando cada quien en su propio ámbito se decide a actuar de una forma diferente, con otro modelo más solidario, con otro espíritu más integrador. Cuando prodigamos a nuestro alrededor más amor de lo que conocíamos por amor. Cuando el “juntos podemos”, sustituye al “sálvese quien pueda”. Cuando triunfa la amabilidad, la buena voluntad, la mutua ayuda… Cuando tod@s contamos, creamos, gestamos, empujamos.

La subida del Ibex 35 no nos pone. No terminamos de creer los telediarios y sus brotes de tan pálido verde. Difícilmente albergan esperanza. La esperanza no se mide por el número de coches que escupen las factorías. Poco dice el aumento del gasto entre nosotr@s, sino los estómagos satisfechos en todas las latitudes. Distingamos los brotes. Nadie pinte de verde lo que está basado en el lucro personal, en la competitividad, en la agresión a la Madre Tierra. Lo verde es compartir, es cooperación, es cocreación. Caminemos juntos sobre una tierra liberada. Alimentemos los brotes de la verdadera emancipación.

El telediario no habla de estos brotes verdes, pero es preciso anunciarlos pues están inundando absolutamente todos los rincones. Nosotr@s mism@s somos brotes de la nueva civilización que ya encarna por doquier. El inmenso planeta azul ha verdecido más de lo que imaginábamos y ya no procede callarlo. Cada un@ de nosotr@s somos esperanza. Nuestros días van de su mano.

Hay otro mundo tras estas cortinas de humo, hay brotes verdes en medio de este pertinaz asfalto. Tardarán en madurar y florecer, pero nosotr@s ya sólo vamos con su savia. Ya no caben los brotes en estas breves líneas, pronto no cabrán en nuestros campos.

Fuente: Koldo Aldai
www.foroespiritual.org
www.fundacionananta.org
www.portaldorado.com

19/10/09

¿Todavía tiene futuro el individualismo?, por Leonardo Boff

En Estados Unidos hay una crisis más profunda que la económico-financiera. Es la crisis del estilo de sociedad que se formó desde que fuera constituida por los «padres fundadores». Es una sociedad profundamente individualista, consecuencia directa del tipo de capitalismo que fue implantado allí. La exaltación del individualismo adquirió forma de credo en un monumento delante del majestuoso Rockfeller Center en Nueva York, en el cual se puede leer el acto de fe de John D. Rockfeller Jr: «Creo en el supremo valor del individuo y en su derecho a la vida, a la libertad y a perseguir su felicidad».

En un fino análisis contenido en su clásico libro La democracia en América (1835), el magistrado francés Charles de Tocqueville (1805-1859) señaló al individualismo como la marca registrada de la nueva sociedad naciente. El individualismo se mantuvo triunfante, pero tuvo que aceptar límites debido a la conquista de los derechos sociales de los trabajadores y especialmente al surgimiento del socialismo, que contraponía otro credo, el de los valores sociales. Pero con el derrocamiento del socialismo estatal, el individualismo volvió a tener vía libre bajo el presidente Reagan hasta el punto de imponerse en todo el mundo en forma de neoliberalismo político.

Contra Barack Obama, que intenta un proyecto con claras connotaciones sociales, como salud para todos los estadounidenses y medidas colectivas para limitar la emisión de gases de efecto invernadero, el individualismo resurge con furor. Le acusan de socialista y de comunista y, en facebook, en internet, hasta no se excluye su eventual asesinato si llegara a suprimir los planes individuales de salud. Y eso que su plan de salud no es tan radical, pues, tributario todavía del individualismo tradicional, excluye de él a todos los emigrantes, que son millones.

La palabra «nosotros» es una de las más desprestigiadas de la sociedad estadounidense. Lo denuncia el respetado columnista del New York Times, Thomas L. Friedman en un excelente artículo: «Nuestros líderes, hasta el presidente, no consiguen pronunciar la palabra ‘nosotros’ sin que les produzca risa. No hay más ‘nosotros’ en la política estadounidense, en una época en que ‘nosotros’ tenemos enormes problemas -la recesión, el sistema de salud, los cambios climáticos y las guerras en Irak y en Afganistán- con los que sólo vamos poder lidiar si la palabra ‘nosotros’ tiene una connotación colectiva» (JB 01/10/09).

Sucede que, por falta de un contrato social mundial, Estados Unidos se presenta como la potencia dominante, que prácticamente decide los destinos de la humanidad. Su arraigado individualismo proyectado al mundo se muestra absolutamente inadecuado para señalar un rumbo al ‘nosotros’ humano. Ese individualismo no tiene ya futuro.

Se hace cada vez más urgente un gobierno global que sustituya el unilateralismo monocéntrico. O desplazamos el eje del ‘yo’ (mi economía, mi fuerza militar, mi futuro) hacia ‘nosotros’ (nuestro sistema de producción nuestra política y nuestro futuro común) o difícilmente evitaremos una tragedia, no sólo individual sino colectiva. Independientemente de ser socialistas o no, lo social y lo planetario deben orientar el destino común de la humanidad.

Pero, ¿por qué ese individualismo tan arraigado? Porque está fundado en un dato real del proceso evolutivo y antropogénico, pero asumido de forma reduccionista. Los cosmólogos nos aseguran que hay dos tendencias en todos los seres, especialmente en los seres vivos: la de auto-afirmación (yo) y la de integración en un todo mayor (nosotros). Por la autoafirmación cada ser defiende su existencia; si no, desaparece. Pero por otro lado, nunca está sólo, está siempre enredado en un tejido de relaciones que lo integra y le facilita la supervivencia.

Las dos tendencias coexisten, juntas construyen cada ser y sustentan la biodiversidad. Excluyendo una de ellas surgen patologías. El ‘yo’ sin el ‘nosotros’ lleva al individualismo y al capitalismo como su expresión económica. El ‘nosotros’ sin el ‘yo’ desemboca en el socialismo estatal y en el colectivismo económico. El equilibrio entre el ‘yo’ y el ‘nosotros’ se encuentra en la democracia participativa que articula ambos polos. Ella acoge al individuo (yo) y lo ve siempre insertado en una sociedad mayor (nosotros), como ciudadano.

Hoy necesitamos una hiperdemocracia que valore cada ser y a cada persona y garantice la sostenibilidad de lo colectivo que es la geosociedad naciente.

Fuente: Koinonia
Leonardo Boff es teólogo, filósofo y escritor, más información en Wikipedia

Imagen: Revista Fusión

La decadencia del materialismo. Un ensayo lúcido sobre las consecuencias constructivas de la crisis

En palabras del poeta y economista norteamericano Wendell Berry, "por todas partes en el mundo desarrollado las comunidades humanas y sus soportes naturales y culturales están siendo destruidos, no por desastres naturales o intervención divina o por una invasión de fuerzas enemigas, sino por una forma de vandalismo legalizado que se denomina la economía".

Ésta es una de las provocadoras citas que recoge Buena crisis, del doctor en Filosofía, Jordi Pigem (Barcelona, 1964), profesor invitado de la Universidad de Barcelona y cuyas tesis han sido expuestas y elogiadas en universidades de reconocido prestigio como Columbia, Oxford y Venecia.

A diferencia de la gran mayoría de expertos, Pigem no se limita a analizar la realidad económica solamente mediante números, datos y cifras. De hecho, cuestiona la fe ciega que se tiene en el sistema monetario, que de forma interesada correlaciona el crecimiento económico con el incremento del bienestar de la sociedad. Para desenmascarar esta enorme falacia, responsable de la conducta inconsciente y codiciosa de las instituciones y organizaciones establecidas, Pigem hace uso de una lucidez y una asertividad difícilmente rebatibles.

Este filósofo visionario escribe con letra bien clara acerca de lo que muchos piensan y muy pocos se atreven a decir: que el actual modelo de crecimiento económico es una "grave enfermedad" que padece la humanidad y que, en contraposición al pensamiento mayoritario, "la crisis es el proceso de cambio y evolución necesario para lograr la curación".

Así, "nuestra crisis global es una oportunidad de sanar un sistema obsoleto, cuyas patologías hasta ahora habían quedado enmascaradas por la bonanza económica y los espejismos del consumo". Lo cierto es que "más del 98% de las transacciones monetarias que se efectúan en el mundo no corresponden a la economía real, sino a dinero ávido de beneficios a corto plazo que circula por mundos abstractos, desligados de bienes reales y de criterios éticos, sociales o ecológicos".

Y mientras el fraude y la corrupción se consolidan como los pilares del sistema financiero, "el mundo se ha convertido en un gran taller, que produce para que podamos consumir a fin de que podamos seguir produciendo", lo que ha propiciado un nivel de consumo innecesario e insostenible. De hecho, "si toda la humanidad viviera como los españoles, se necesitarían los recursos de dos Tierras y media para proporcionar los bienes consumidos", calcula Pigem.

Pero entonces, ¿cómo hemos llegado a crear una economía que va en contra del bienestar de los seres humanos y que además crece año tras año por medio de la destrucción del planeta? Si bien la respuesta no es fácil, Pigem apunta que "si hubiera que resumir el espíritu de nuestra época con un solo concepto, materialismo sería un excelente candidato".

Dado que la mayoría cree que "lo único que realmente existe es la materia tangible, inerte y cuantificable, lo normal es llevar una existencia carente de sentido, cuyo principal indicador es la dolorosa experiencia de sentir un profundo vacío interior". Y, con la finalidad de buscar un alivio temporal para llenarlo, "la sociedad recurre a la acumulación de dinero y posesiones, que terminan por convertirse en drogas que requieren cada vez dosis mayores"

Según este filósofo, "la filosofía del materialismo ha entrado en crisis, pues es del todo ineficiente". Y aquí es donde comienza un nuevo y apasionante viaje hacia lo desconocido, tanto en el ámbito individual como en el colectivo. "El primer paso comienza cuestionando seriamente si es cierto que la única realidad es la materia o se trata, más bien, de otro espejismo".

Pigem aboga por abrir la mente y el corazón para "aprender a vivir en plenitud", lo que implica, irremediablemente, "reconocer el valor de lo intangible, como la creatividad, la solidaridad, la sabiduría y la alegría de convivir y cooperar". De ahí que "la sociedad del futuro será posmaterialista o no será". El puente entre ambas parece ser la adopción de "la filosofía del decrecimiento, que prescinde del crecimiento como quien prescinde de una religión que dejó de tener sentido".

BUENA CRISIS. HACIA UN MUNDO POSTMATERIALISTA
Jordi Pigem
Editorial Kairós
ISBN 978-847245-729-4

Fuente: Artículo de Borja Vilaseca en el Diario El País

También puedes leer en este blog:
Buena crisis, nuevo libro de Jordi Pigem

Ignacio Ramonet: Lo peor desde el punto de vista social aún no ha llegado

Ignacio Ramonet, director de Le Monde diplomatique en español, y especialista en geopolítica y estrategia internacional, presentó ayer en Valencia su nuevo libro, La catástrofe perfecta. En una entrevista con Levante-EMV resume las principales tesis de este trabajo sobre las causas y perspectivas de la actual crisis financiera y social.




ANDRÉS H. DE SÁ VALENCIA Usted titula su libro "La catástrofe perfecta". ¿Por qué?

La idea es que hay muchas crisis, pero esta vez se produce en un momento en que ya existe una conjunción de crisis: energética, alimentaria, climática... Empieza por una inmobiliaria, bancaria, de las autoridades de regulación, industrial, social... Cuando todas estas condiciones se juntan, lo mismo en meteorología se utiliza el término "tormenta perfecta", tenemos esta "crisis perfecta".

¿Y a qué atribuye esta confluencia?

No hay una causa única. La crisis climática ha sido originada por el productivismo industrial que se aceleró desde los años 50 y 60. Las demás sí están enlazadas. En la larga historia del capitalismo moderno -desde Holanda en el siglo XVII- hay una articulación constante entre el Estado y el mercado. Pero en dos períodos -el liberal de finales del siglo XIX y el neoliberalismo desde los años 80 del pasado siglo XX- y sobre todo en estos últimos 30 años, el mercado ha querido hacer creer que podía funcionar sin ninguna relación con el Estado e incluso contra el Estado. Pero ésa no es la norma del capitalismo. Esa idea de que el capitalismo puede autorregularse -como dijo Reagan, "el Estado no es la solución, es el problema"- llegó a su apogeo en los el años 2005 y 2006 cuando se llegó a creer en el milagro de que se había suprimido la posibilidad de crisis sistémicas. Ésto, que se nos llegó a presentar como una norma, esta irracional exuberancia -con la creación de nuevos instrumentos financieros que muy pocos especialistas eran capaces de definir, alejados de cualquier control- había derivado en una desconexión de la economía financiera con la real. Y cualquier burbuja acaba por estallar. Pero lo ha hecho en este contexto, coincidiendo con una crisis sistémica. Y ahora, la dificultad es encontrar una vía de salida. El área financiera está empezando a reconstruirse, pero las otras dimensiones de la crisis aún no han alcanzado su cénit y, por consiguiente, en cualquier momento esta situación precaria puede de nuevo desbocarse.

¿Qué perspectivas hay entonces?

En mi libro abro algunas, como el propio G20 intenta. Los responsable políticos no pueden abandonar la economía financiera a su propia autorregulación. Hay que regular todas estos instrumentos financieros. Hay que crear una autoridad económica internacional al estilo del Consejo de Seguridad de la ONU, porque el FMI y el BM también han sido ganados por esta ideología en el concepto de la globalización.

¿Y sobre el resto de aspectos de la crisis?

Todos los especialistas e instituciones advierten de que el paro seguirá creciendo por lo menos hasta mediados del 2010 o el 2011 en muchos casos. En este momentos, cuando los grandes bancos de Wall Street anuncian beneficios extraordinarios, el paro sube también en Estados Unidos. Además estamos viviendo un clima de deflación y podemos temer un segundo tiempo con inflación alta porque las deudas de los Estados son tan elevadas que pueden caer en la tentación de pagarla con más inflación, con lo que afectarán más a las clases más desfavorecidas. Lo peor desde el punto de vista social aún no ha llegado. Y sólo se puede salir con una política de subida de impuestos, aunque sea muy impopular.

¿Hará falta también un rearme ideológico?

Esa situación es particularmente complicada porque no hay varias teorías compitiendo, sino sólo una funcionando, la capitalista de mercado. Ahora no se puede decir que si no funciona el capitalismo, lo hará el socialismo. Hay que buscar soluciones en este nuevo marco. Por eso, hay quienes afirman que es final del neoliberalismo, que tampoco funciona, como dejó de hacerlo el socialismo de Estado. Ante nuestros ojos se derrumba el neoliberalismo, por lo que cualquier solución debe pasar por un nuevo keynesianismo adoptado al ahora, con el cambio climático y una concepción diferente sobre la sobreexplotación, el sobreconsumo... Hay que ir hacia una austeridad, una frugalidad, hay quienes hablan incluso del decrecimiento. Hay que calmar los mercados, con mecanismos como la tasa Tobin, que acabaría con la especulación con las divisas. Hay una serie de soluciones que son reformas de la economía de mercado indispensables. Quizá habría que renacionalizar algunos sectores, como ha hecho ahora EE UU.

En su libro afirma que el sistema económico es injusto y no se ajusta a los sistemas democráticos. ¿Cómo debería ajustarse?

Hay una insatisfacción cada vez mayor en nuestras sociedades al ver cómo grupos más reducidos se enriquecen desmedidamente. Eso crea una desconfianza en el sistema democrático, que debe aplicarse no sólo a la esfera política, sino también a la económica. Las privatizaciones no pueden hacerse en contra de la sociedad. Por ejemplo, en Francia millones de ciudadanos se han pronunciado en contra de la privatización de Correos. No se pueden retirar los servicios públicos a los pobres, porque es el único recurso que tienen: escuela, transporte, sanidad... Si se privatiza, les hemos quitado lo poco que tenían. El servicio público es el patrimonio de los pobres. El mercado no puede arrinconar a la sociedad, que es lo que el sistema financiero ha hecho: esa inmoralidad crea descontento social, que puede derivar en un momento dado en movilizaciones y protestas.

Fuente: Diario Levante


LA CATÁSTROFE PERFECTA
Crisis del siglo y refundación del porvenir


Ignacio Ramonet
ISBN 978-84-9888-112-7
PP 140
PVP 15 €
Editorial Icaria

12/10/09

Buena crisis, nuevo libro de Jordi Pigem

Buena crisis es el título del magnífico libro escrito por Jordi Pigem y publicado recientemente por la editorial Kairós. El subtítulo es Hacia un mundo postmaterialista.

Krisis era la palabra que usaba hace 2.500 años Hipócrates, el padre de la medicina, para señalar el momento decisivo en el curso de una enfermedad, cuando la situación súbitamente mejora o empeora. Se hablaba de buena crisis cuando llevaba a la sanación del paciente.

Nuestro enfermo sistema mundial requiere ahora una buena crisis. La crisis económica es sólo el síntoma más tangible de una crisis más profunda que se expresa en múltiples ámbitos. Se trata de una crisis sistémica, enraizada en nuestra forma obsoleta de entender el mundo.

Buena crisis muestra dónde estamos y cómo hemos llegado hasta aquí, y presenta una alternativa realista, inteligente y audaz para guiarnos hacia una sociedad más sana, sabia y ecológica y hacia un mundo más lleno de sentido. Como afirma Álex Rovira en su prólogo, "este libro puede marcar una inflexión en la conciencia colectiva".

Fritjof Capra, autor del best-sellers El Tao de la Física, dice del libro:

"Buena crisis parte del convincente argumento de que la actual crisis económica es sólo el síntoma más visible de una crisis sistémica más antigua y mucho más profunda, que es en gran medida una crisis de percepción, resultante de nuestra obsesión fatal con el materialismo en un doble sentido: científicos que ven el mundo como una mera suma de elementos materiales, y personas que anhelan posesiones materiales para compensar sus desequilibrio y alineación en un mundo así. Tras explorar esta doble falacia, Jordi Pigem presenta el paradigma postmaterialista que está emergiendo".

Álex Rovira, autor de La Buena Crisis, escribe en el prólogo del libro, "Necesaria lucidez":

"Este es un libro extraordinario, amigo lector. Un libro que está llamado a marcar una inflexión en la conciencia colectiva. Porque su lucidez es necesaria como el aire que respiramos, el agua que nos da la vida o la ternura que nos sostiene. Y no pretendo con esta afirmación realizar un brindis al Sol o una falsa promesa. Siento sinceramente que el trabajo que Jordi Pigem nos regala en estas páginas resume y presenta un nuevo paradigma. No es un libro baladí, porque no es baladí el tema que aborda ni el cómo lo hace su autor. Todo lo contrario. Es una obra contundente, rigurosa e incostestable, por un lado, pero con el estilo de Jordi, siempre amable, sólido, franco y valiente. (...)

Amigos lectores, lean este libro, por favor. Compártanlo, bríndenlo. Harán bien. Mucho bien. Porque este libro cura, desvela, y revela. Los artículos y libros de Jordi no dejan indiferentes. Sorprenden, conmueven, apabullan incluso. Contienen, quizás, demasiada luz. Pero la necesitamos. Necesitamos hoy más que nunca la luz que este libro brinda. Gracias, Jordi, por ello."

Desde el blog Espiritualidad y Política hacemos nuestras las palabras de Álex Rovira, lean este libro, por favor, y difúndanlo, harán bien, mucho bien.

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Buena crisis. Hacia un mundo postmaterialista
Autor: Pigem, Jordi

Ensayo
ISBN : 9788472457294
Páginas : 192
Tamaño (cms.) : 13 x 20 cm
Primera edición : Septiembre 2009
PVP 12 €
Editorial Kairós

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Jordi Pigem es Filósofo de la ciencia y escritor

Jordi Pigem (Barcelona, 1964) es Doctor en Filosofía por la Universidad de Barcelona. Del 1998 al 2003 fue profesor y coordinador del Área de Filosofía del Masters in Holistic Science del Schumacher College en Dartington (Universidad de Plymouth, Inglaterra). Ha sido profesor invitado en la Universidad de Barcelona y ponente en diversas universidades, incluídas las de Columbia y Oxford. En 1999 obtuvo el Premio de Filosofía del Institut d'Estudis Catalans. Fue coordinador de la revista de ecología Integral y editor del volumen Nueva Conciencia (Integral Ed., 1991). Es autor de La odisea de Occidente (Kairós, 1994) y El pensament de Raimon Panikkar (Institut d'Estudis Catalans, 2007), y colabora habitualmente en publicaciones periódicas en catalán, castellano e inglés.

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Enlace a los artículos de Jordi Pigem publicados en este blog:
La crisis del ego
Insólita agua
La hora del decrecimiento
Positivar la crisis

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Ya son cuatro los libros sobre la crisis comentados en el blog Espiritualidad y Política, los tres anteriores fueron:
La Felicidad en el cambio, por Ervin Laszlo y Marco Roveda
El crash del 2010, por Santiago Niño Becerra
Krisis (libro colectivo)

Carencia de justa medida, por Leonardo Boff

Nuestra cultura se caracteriza por el exceso en casi todos los ámbitos de la vida: exceso en la utilización de los recursos naturales, en la explotación de la fuerza de trabajo, en la especulación financiera, en la acumulación de riqueza. La crisis actual es en gran parte fruto de este exceso.

El historiador inglés Arnold Toynbee en sus estudios sobre el nacimiento y muerte de las civilizaciones señala que éstas entran en colapso cuando el exceso, en más o en menos, empieza a dominar. Es lo que estamos viendo actualmente. De ahí la importancia de reflexionar sobre la justa medida, que acaba siendo sinónimo de sostenibilidad.

La justa medida tiene que ver con lo óptimo relativo, es decir, con el equilibrio dinámico entre el más y el menos. Por una parte, toda medida es sentida negativamente como límite a nuestras pretensiones. De ahí nace la voluntad y hasta el placer de violar el límite. Y por la otra, es sentida positivamente como la capacidad de usar en forma moderada potencialidades que pueden dar otro rumbo a la historia y así garantizar la continuidad de la vida.

Veamos rápidamente el lugar de la justa medida en algunas de las grandes culturas que conocemos.

En las culturas de la cuenca del Mediterráneo, especialmente entre los egipcios, griegos, latinos y hebreos la búsqueda de la justa medida era central. Lo mismo se da en el budismo y en la filosofía ecológica del Feng Shui chino. Para estas tradiciones el símbolo era la balanza y las respectivas divinidades femeninas, tutoras del equilibrio.

La diosa Maat era la personificación de la justa medida para los egipcios. Bajo su responsabilidad estaba la medida política que permitía que todo fluyera equilibrada y armoniosamente. Pero los sabios egipcios pronto percibieron que ese equilibrio solo era sostenible si la medida exterior correspondía a la medida interior. En caso contrario, impera el legalismo. Hoy sabemos que su visión influyó fuertemente en el pensamiento griego y latino e hizo que una de las características fundamentales de la cultura griega fuese la búsqueda insaciable de la medida (metrón en griego, de donde viene nuestro metro). Es clásica la formulación, verdadera regla de oro: «la perfección está en la justa medida de todas las cosas».

La diosa Némesis, venerada por griegos y latinos, correspondía a la diosa Maat de los egipcios. Representaba la justicia divina y la justa medida. Quien osase sobrepasar la propia medida (eso se llamaba hybris = arrogancia y presunción exacerbadas) era inmediatamente fulminado por esta divinidad. Así, por ejemplo, los campeones olímpicos que, como en los días actuales, se dejaban endiosar por sus admiradores; también los escritores y artistas que permitían su divinización por causa de sus obras.

La Biblia judeocristiana formula, a su manera, la búsqueda de esta medida: Se basa en el reconocimiento del límite infranqueable entre el Creador y la criatura. Ésta jamás podrá traspasar ese límite y ser como Dios. La gran tentación formulada por la serpiente a Adán y Eva en el paraíso terrenal era: si traspasaban el límite serían como Dios. Lo traspasaron y recibieron el castigo: la expulsión del paraíso. Pecado es no aceptar la situación de criatura, es rechazar ese límite y esa medida, es intentar elevarse a la altura divina.

A pesar de la expulsión, la misión de cultivar y guardar el jardín del Edén continuó. Aquí se anuncia una medida de valor siempre actual: el ser humano puede intervenir en la naturaleza siempre que esté orientado por la medida del cuidado, pues «cultivar» expresa el cuidado esencial y «guardar» es sinónimo de garantizar la sostenibilidad.

Pero hay que preguntar: ¿Quién garantiza la sostenibilidad? Se han señalado muchas fuentes inspiradoras, generalmente indicadas como únicas: la naturaleza o la razón universal o la sabiduría de los pueblos o las religiones y la revelación contenida en la Biblia judeocristiana, o en el Corán o en las Upanishads o en el Tao, y otras.

Hoy estamos cada vez más convencidos de que nada puede ser reducido a una única causa (monocausalidad) o a un único factor, pues nada es lineal y simple. Todo es complejo y está entretejido de inter-retro-relaciones de redes de inclusiones. Por eso necesitamos articular todas esas instancias y algunas otras. Juntas, deben ayudarnos a encontrar una justa medida adecuada, pues todas aportan alguna luz y comunican alguna verdad. Sabiduría es asumir estas verdades que potencian el equilibrio y permiten que la vida viva y evitan conflictos innecesarios.

La pregunta para nosotros hoy es: ¿Cuál es la justa medida de intervención en la naturaleza que por un lado preserve el capital natural, y por el otro nos comporte beneficios? Por no haber encontrado todavía la formula, estamos patinando en la crisis.

Fuente: Koinonia
Leonardo Boff es teólogo, filósofo y escritor, más información en Wikipedia

Hacia un cambio de paradigma, por Ángeles Román

Todavía estamos inmersos en un sistema de dominación con principios del patriarcado que van en contra del desarrollo equilibrado de nuestras potencialidades como seres humanos y contra el mundo natural en el que estamos inmersos.

El progreso sin fin tomó sólo el aspecto económico y vivimos su fracaso en el orden humano, son muestras de ello las devastadoras guerras del siglo XX y el hecho de que hoy 3.000 millones de personas en el mundo está dentro de los niveles de pobreza con su consecuente difícil acceso a un desarrollo intelectual ya sea por un estado de malnutrición o por no tener acceso a los conocimientos ya que la subsistencia es la principal motivación de sus vidas.

Los avezados sin escrúpulos que tienen el poder económico y que lo usan para continuar con la acumulación, consideran un éxito sus negocios, pero existe en ellos una profunda ignorancia del ser humano, de la vida y del orden del universo, o quizás no lo ignoren, pero su ética y valores van contra la ley natural inscripta en todos los sistemas de la vida.

El progreso sin fin tiene sus raíces en el pensamiento cartesiano, siglo XVII, al establecer la separación entre espíritu y materia, concepto dualista de la naturaleza del hombre.

La humanidad se dedicó al progreso material y en el hombre fundamentalmente a sus necesidades físicas, olvidándose del orden natural que preserva la vida, olvidándose que los pensamientos son intangibles, que el lenguaje es simbólico, que hay sentimientos y emociones que son el motor de las grandes creaciones artísticas y científicas, que el hombre es capaz de amar y trascender de sí, salir de su egocentrismo en pos del mundo y de sus semejantes y esto es producto de su ser esencial y de un concepto monista de la naturaleza humana.

Así como descartaron el espíritu del cuerpo, descartaron a una naturaleza divina del mundo y a ese dios lo consideraron tan trascendente, que también lo colocaron fuera del universo.

Entonces la naturaleza es saqueada, las especies inocentes desaparecen, las aguas y el aire se contaminan, y millones de personas son condenadas a todo tipo de frustraciones y sufrimientos.

En el mundo natural existe una comunicación ordenada, determinante e implacable, hay sistemas de mensajes que interactúan con precisión en todos los sistemas.

Hay una frase de Gregory Bateson muy profunda que dice: “El Dios ecológico es incorruptible y por lo tanto no se deja burlar”.

Por lo tanto debemos entre todos enarbolar el concepto de la naturaleza y de la vida como un todo sagrado, es decir que merece el más alto respeto y tomar actitudes y acciones que respondan a tal concepto.

Entonces el sentido del camino es construir un nuevo paradigma cuyo sistema sea de armonía y para ello una de las vías posibles es el desarrollo de una conciencia personal y una conciencia global.

Se entiende por conciencia personal el autoconocimiento, sabemos que la evolución es un lento proceso que a través de la materia inerte ha surgido la vida, la mente y el espíritu; conocer nuestra naturaleza primero para luego afrontar los conflictos externos, saber que tenemos tres esferas, sensitiva, emocional e intelectual, saber que las decisiones tomadas por egoísmo o por miedo provienen del ego y no desde el fondo de nuestro ser.

Conocer la correlación entre pensamiento, decisión, acción o no-acción, y que los pensamientos se pueden cambiar y por ende todo el proceso.

Por último una conciencia global, abarcaría la creación de Organismos Nacionales en todos los países compuestos por equipos interdisciplinarios integrados por intelectuales, pensadores, científicos y economistas con una posición superadora con respecto a ideologías, partidismos y religiones ( ya que todos estos son separatistas), es decir, sería establecer a través del diálogo y en pleno consenso, códigos para todas las naciones respetando la identidad de los pueblos, con prioridad a lograr el equilibrio de los sistemas naturales y del género humano como parte del todo natural, este mismo hombre que es la causa del desequilibrio y la destrucción, restablecería el concepto sagrado del cosmos y de la vida.

Establecerían los códigos y su regulación a través de representantes en un Parlamento Global Internacional, que distaría en su totalidad por su esencia a las actuales organizaciones globales que carecen de transparencia porque predominan como corporaciones accionistas.

Existen dos palabras muy usadas y que están mal aplicadas aún en un sistema de dominio que debe llegar a su fin, y cuyas definiciones son contrarias, ellas son: economía y amor

Economía: administración de bienes escasos
Amor: único bien que crece cuando se reparte

Dicotomía interesante para entender la realidad y ver si somos capaces de trascender nuestro egocentrismo y ser creadores para el bien.


Fuente: Ángeles Román. Profesora de Filosofía - Poeta

6/10/09

Mis nuevas previsiones. Una crisis sistémica. No hay vuelta de hoja pese a los impulsos, por Santiago Niño Becerra

El Señor Pedro Solbes (¿por qué, bastantes, ahora le echan de menos?) dijo en una ocasión que las previsiones, a la que se hacen públicas, ya son viejas, lo que es muy cierto: la realidad siempre está en movimiento. Pero las previsiones suponen un algo fundamental: son la consecuencia de una tendencia en función de lo que se está considerando y suponiendo. A continuación las últimas que he elaborado referentes al reino: a 30 de Septiembre (si quieren comparar, las anteriores las publiqué en lacartadelabolsa el 15 de Marzo). De entrada, una aclaración (pienso que tal y como están las cosas es necesaria): estoy suponiendo que no va a producirse ningún cambio en el sistema de cálculo ni de registro de los macroagregados comúnmente utilizados, tampoco ninguna modificación en su composición; lo digo porque las intenciones de cambiar y de alterar cosas van a ser crecientes.


Bien, ¿qué es lo nuevo en relación a seis meses atrás?. Tres cosas. Una: los efectos animadores del Plan E y similares; otra: el descenso del euribor que, como ese anuncio de la tele, ha metido un poco de dinero en el bolsillo de bastantes españolas y de bastantes españoles y que ha generado, en estas y estos, la ilusión de ‘tener más’; otra más: el deseo de la población de que las cosas se arreglen es, si cabe, más fuerte que en Marzo, lo que hace que, aunque la calle esté cada vez menos limpia, la esperanza en EL milagro que todo lo arreglará siga siendo casi tan fuerte como en Marzo.

Y a partir de ahora, ¿qué?

El problema de los impulsos (de cualquier impulso) es que llega un momento en que se agota; además, los impulsos (todos los impulsos) pueden tener dos consecuencias nefastas: 1) generar una falsa sensación de euforia (efecto anfetamina), y 2) crear acostumbramiento: expectativas de que nuevos estímulos serán arbitrados cuando los actuales pierdan consistencia (efecto supervivencia asistida). Ambos, pienso, se han dado y, de momento se continúan dando (en todo el planeta), pero una situación como esa tiene fecha de caducidad: viene dada por su insostenibilidad física: llega un momento en que el montaje, cualquiera que este sea, no da más de si.

En España, y desde la oferta, las fuentes generadoras de PIB, y debido a lo anterior, acelerarán su caída: construcción, turismo automóvil, manufacturas; desde la demanda, progresivo hundimiento del consumo privado y de la inversión, así como del consumo de un Estado crecientemente deficitario. El comercio exterior en retroceso: exportaciones: ¿a dónde exportar en un escenario que se cierra sobre si mismo para defender ‘lo suyo’?, importar: ¿qué, si no puede pagarse y/o no es necesario aquello que se desea?. El símil de esta situación podría ser una reacción nuclear.

Agotado el impulso y agotada la posibilidad de crear nuevos impulsos, la actividad va retrocediendo, y un Estado, crecientemente empobrecido, poco puede hacer por revertir la situación. La actividad se va enlenteciendo, la generación de PIB va retrocediendo y el desempleo del factor trabajo aumentando (en España más debido a su reducida productividad y a la composición de su PIB) de forma acelerada: como si la economía estuviese impulsada por un desmultiplicador que va realimentando el proceso.

La tendencia a lo largo de todo el 2010 será, entiendo, claramente a la baja: decididamente desde Enero (cada vez peor, pero llegaremos a Navidad como sea) y aceleradamente desde mediados de año: cuando la insostenibilidad física referida se pondrá, pienso, totalmente de manifiesto (momento en el que, pienso, mayoritariamente, se dejará de esperar EL milagro, lo que aumentará la degradación del proceso). ¿La inflación?; suavemente negativa como balance final del año en curso, y decididamente negativa en el siguiente, fundamentalmente porque quienes consumen (lo que sea) irán experimentando un paulatino retroceso en su capacidad de ¿compra?.

A partir de mediados del 2010, el derrumbe. Privada de cualquier capacidad compensadora porque ya estará agotada (Estado, crédito, confianza), la situación va entrando en una desaceleración continuada que se manifiesta con toda su virulencia durante el 2011 (en España más debido a su nivel demográfico y a su modelo productivo). En un escenario como ese pueden imaginarse de que tipo serán las expectativas.

Como consecuencia de esta situación, es previsible que se produzca una expansión de la economía sumergida: la única posibilidad, y una generalización de las situaciones de subempleo y de desempleo encubierto del factor trabajo. El consumo (de todo) es asumible que caerá, por lo que gran número de bienes y servicios dejarán de producirse y de prestarse, lo que abocará a caídas de precios y a que los índices de precios pasen a ser muy poco significativos (como la mayoría de los datos económicos y sociales que sean publicados).

Un panorama de crisis sistémica, en definitiva.

Santiago Niño Becerra. Catedrático de Estructura Económica. Facultad de Economía IQS. Universidad Ramon Llull.

Fuente: La Carta de la Bolsa

También puedes leer en el blog:
Resumen del libro El crash del 2010, de Santiago Niño Becerra
Enlace a todos los artículos publicados en el blog de Santiago Niño Becerra

"Hoy todas las guerras de Occidente pasan por Palestina"

Amin Maalouf, escritor: ´La roca de Tanios´, ´Las cruzadas vistas por los árabes´...

Tengo 60 años: amo la vida y le hago el amor al explicármela y tratar de explicársela. Nací en Líbano: hoy está apaciguado, pero no en paz. Casado. No creo en el destino, pero sí en la familia: conocer la vida de tus antepasados enriquece la tuya. Publico El desajuste del mundo

Los árabes somos los grandes perdedores del Siglo XX y de lo que llevamos del XXI.

¿Por qué?

Porque en el medievo extendimos nuestro imperio desde la península ibérica hasta las remotas estepas asiáticas, pero después perdimos la batalla de la modernidad ante Occidente y, tras la Revolución Industrial, ya fuimos convertidos en sus colonias...

¿Por qué no copiaron a Occidente como Japón o ahora China o la India?

Porque nosotros tenemos a Europa demasiado cerca para olvidar la derrota así que, si tu enemigo tiene la modernidad y la tecnología,.. ¿Qué te queda? pues sólo te queda tu tradición y tu pasado de esplendor, por eso todos los movimientos que triunfan en el islam reivindican ese pasado.

Van con los talibanes hacia el medievo.

Y por eso tantos árabes jalean las derrotas, porque, a falta de victorias, para nosotros quien simplemente es capaz de resistir ya encarna nuestra dignidad: desde Naser - no ganó nunca una batalla-pasando por Arafat hasta el gran perdedor de lo que va de siglo: Sadam Husein.

Su lista de vencidos ya es muy larga.

Y en lo que va de este siglo muchos árabes siguen humillados y jaleando guerras perdidas desde Iraq a Afganistán...

¿Ha cambiado algo?

Otro Husein nos ha dado una esperanza. La primera victoria de Occidente que podría no ser nuestra derrota ha sido la de Barack Hussein Obama.

Pronto hará un año.

Eso también me preocupa: Obama tiene un plan para Oriente Medio, el primero en el que realmente he creído... Y le aseguro que hasta ahora no me había creído ninguno.

Cuéntenos.

No es tanto la fórmula mágica como el modo de plantearlo que propone: mapa sobre la mesa ¡todo a la vez, todos a la vez y ya!

¿Sin hojas de ruta, condiciones, pasos previos, etapas...?

Ese ha sido el gran error hasta ahora: fijar condiciones previas, porque ¿Qué ofreces a quienes se benefician de la actual situación a cambio de que renuncien o modifiquen algo, por ejemplo los asentamientos? ¿Qué les das a cambio?

¿. ..?

Nada y nadie hace nada por nada. Por eso tiene que haber una solución de golpe que integre a todos en ella y pactada en conjunto; que ofrezca a todos toda la paz para siempre a cambio de concesiones ahora.

Siempre habrá reticentes.

Sí, pero si se logra un acuerdo global para la mayoría, quienes no lo acepten serán radicales que acabarán quedando en los extremos y ya no tendrán poder para paralizarlo.

¿Con qué contenido?

Tiene que detallarse sólo en ese momento y no puede dejarse margen para reconsiderar, regatear, forcejear... Pudrir el acuerdo. Y el tiempo vuela: tiene que ser ya pronto o se habrá perdido la "ventana de oportunidad" de la elección de Obama.

¿Por qué es tan importante ahora?

Sin ese acuerdo no habrá dignidad árabe ni musulmana y sin esa recuperación no hay paz posible en Afganistán ni en Pakistán ni en Iraq ni en Irán... Todas las guerras de Occidente pasan por la de Palestina.

¿Por qué?

Porque ningún dirigente musulmán que plantee un gobierno amigo de Occidente será aceptado por su pueblo hasta entonces.

Oriente Próximo es el nudo en el que se entrecruzan todos los conflictos...

Ahora podemos deshacerlo y Obama tenía un buen plan, pero van pasando semanas, meses... Y si no es ahora me temo que no va a poder ser en muchos años.

¿Y si lo hubiera qué pasaría?

Todos los países del área, pese a la disconformidad de algunos radicales, podrían disfrutar de fronteras seguras y estables. Entonces sería el momento de lanzar un plan Marshall e integrar a esos países en una economía dinámica: Israel sería beneficiado.

¿No le preocupan los misiles iraníes?

Bajo la superficie acartonada de las consignas de los ayatolás late una sociedad civil vigorosa y vibrante y abierta que espera su oportunidad: no me extrañaría que en unos años - lo veremos-Irán fuera plural y laico.

¿Por qué dejó de serlo?

Occidente aún paga el error de haber derrocado a Mosadeq: él sólo quería gobernar democráticamente y la CIA sólo quería el petróleo. Occidente se ha olvidado de aquel error, pero en Irán sigue pesando.

¿Turquía es Europa?

Merece la oportunidad de no ser rechazada. Tampoco a Europa le conviene convertirse en un castillo rodeado de murallas para que no se le cuelen los musulmanes. Den tiempo - necesitan tiempo-a Turquía y ese gran país les demostrará lo que es capaz de conseguir en paz y con moderación.

Le veo más optimista que en su libro.

La historia se acelera: el flujo cada vez más rápido de la información también acaba imprimiendo velocidad a la sucesión de los hechos. Fíjese: parece que ya han pasado siglos entre principios del XX y el XXI.

¿Y eso es bueno o malo?

Mire, yo lo que voy a hacer para que no me arrolle es irme a mi isla a seguir disfrutando de la observación de la vida y del siguiente placer que es explicarla. Acabo de empezar nueva novela y no van a saber de mí en una larga temporada.


Los últimos cátaros

"Estoy hecho de tierra / Por eso el mundo entero es mi país / Y todas las criaturas son mis semejantes". Amin recita emocionado - en árabe que traduce para La Contra-el poema andalusí ante los vecinos que abarrotan la biblioteca de la plaza Lesseps. Vivimos otro momento mágico cuando Maalouf nos refiere acongojado el fin de los otros cátaros, los mandeos, también gnósticos discípulos de Mani, el protagonista de Los jardines de la luz. Los mandeos han sobrevivido en las llanuras babilonias ochocientos años después de que Occidente quemara vivos a los cátaros. Pero el siglo XXI, tan acelerado, está a punto de presenciar el exterminio de la lengua, cultura y religión de esos últimos maniqueos.

Fuente: Entrevista de Lluís Amiguet publicada hoy en La Contra de La Vanguardia

Diez razones para apoyar a Obama, por Koldo Aldai

Buenos amigos a uno y otro lado del Atlántico han contestado críticamente el artículo en el que definía a Obama como un gran líder planetario. Bienvenido sea el sano y fraterno debate, no en balde estamos ante un tema capital. No se trata tanto de un debate ceñido a una persona, sino a un modelo de transformación social. No es tanto una controversia en torno a Obama sí o no, sino a cómo deseamos caminar hacia el otro modo posible. Seguidamente expongo diez razones por las que considero positivo el apoyo a Barack Obama. Por imperativos de espacio algunos argumentos tan sólo los enunciaré, pues ya han sido abordadas en anteriores artículos.

1.- Quien trabaja por la unidad en la diversidad, quien apuesta decididamente por derribar fronteras, abismos, separaciones…, trabaja para el futuro. Todas las actuaciones de Obama a nivel nacional e internacional van en el sentido de fomento de la inclusividad y la síntesis. Sólo hay que repasar las hemerotecas y observar los gestos de gigante que ha realizado para acercar naciones, credos, culturas, civilizaciones, estamentos sociales… Sus proclamas para fomentar el encuentro con los adversarios históricos de los EEUU, están a la vista de todos.

2.- Quien trabaja para los más desfavorecidos, quien trabaja por la Madre Tierra, trabaja también para en la dirección del bien. Quien se preocupa de repartir la riqueza y que no falte pan y salud a quienes menos poseen, quien ha hecho de la lucha contra el cambio climático una de su principales banderas es digno de ser apoyado. Obama desborda los esquemas ideológicos y está decidido a gobernar para todos, fomentando en todas las situaciones el máximo grado de consenso.

3.- Intelectuales de izquierda se aferran a la teoría de que con Obama no ha cambiado nada en los EEUU. Creo que este argumento no es serio, ni sólido. A la vista del tremendo embate que está sufriendo Obama por parte de las fuerzas reaccionarias. Prensa, multinacionales y políticos ultraconservadores, están desarrollando una campaña feroz con el único objetivo de sacar a Obama, de cualquier forma, fuera de la Casa Blanca. ¿Si en realidad nada hubiera cambiado a qué se debe esa cruzada inmisericorde?

4.- En realidad el debate que tenemos ante nosotros es el del modelo de transformación: evolución o revolución. Se trata también de una cuestión de ritmos. Mientras que para unos con Obama apenas nada ha cambiado, para otros va muy rápido en sus transformaciones.

Quienes piden a Obama el oro y el moro a nueve meses de desembarcar en la presidencia olvidan que las importantes transformaciones políticas y sociales, han de ser rítmicas, paulatinas. No se puede pedir a un gobernante que promueva leyes, cuya población aún no está en condiciones de asumir. Volquemos al libro universal de la naturaleza, a observar el modelo de todos, a estudiar sus leyes. Todo el desarrollo de la naturaleza está marcado por la ley de la evolución. Las estructura sociales no pueden seguir un parámetro evolutivo diferente de las estructuras orgánicas. La naturaleza invita a la evolución gradual y así lo podemos observar en el reino mineral, vegetal y animal. La semilla no deviene árbol en un breve lapso de tiempo. Atardece lentamente, maduramos de la misma forma. La conciencia humana que posibilita la transformación de las estructuras humanas, también evoluciona a ritmo lento, pero sostenido.

5.- A nivel económico, sin duda el aspecto más cuestionable puede resultar la importante ayuda concedida por la administración federal a las grandes multinacionales del automóvil. En este aspecto es quizás donde nuestra mirada ha de ser más generosa para comprender que los norteamericanos no pueden tampoco de un día a otro cambiar sus hábitos de vida. El coche contamina el aire, degrada las ciudades, cercena la convivencia humana, agudiza nuestro individualismo… El automóvil particular es elemento más representativo de una civilización individualista y materialista en franco declive. La invitación a la superación de este modelo de locomoción es una labor didáctica por parte de los gobernantes. Al día de hoy no pueden dejar hundir la industria automovilística de un día para otro. No se puede dejar hundir la economía capitalista, sin que la población haya asumido una economía más limpia, solidaria y más en función de las necesidades reales de la población. Una vez las transformación comienza más por el testimonio de los convencidos, que por el dictado de los gobernantes.

Vendrán nuevos líderes que puedan pedir más a la población, que puedan gobernar instaurando más ambiciosas e imprescindibles transformaciones sociales, pero al día de hoy el techo del avance de la conciencia norteamericana no da para más. Su administración podrá desarrollar una labor concientizadora, pero nunca imponer aquello que el conjunto de la población aún no concibe.

6.- Es preciso recuperar la perspectiva histórica de una humanidad sumida en las mil y un guerras, sin instituciones internacionales, una historia en la que ha prevalecido la ley del más fuerte. El apoyo mostrado a Obama por los mas diferentes mandatarios mundiales el pasado día 24 de Septiembre es un hecho sin precedentes.

Su postura por el desarme nuclear y por la reducción de armamentos supone un enorme giro con respecto a las anteriores administraciones.

7.- El emerger de este liderazgo planetario es uno de los hechos más esperanzadores de los últimos tiempos. Obama se ha volcado en el respaldo a las instituciones internacionales. El Tribunal Internacional y la ONU se han visto beneficiados por el nuevo presidente. Amén de ese respaldo práctico ha sabido trazar objetivos comunes y reunir tras ellos a las naciones. Nunca hubo un líder mundial que gozara de tanto apoyo planetario.

8.- Más allá del apoyo de los dirigentes políticos, será preciso observar el apoyo que se ha granjeados entre las capas más humildes de la población mundial. Los últimos de la tierra tienen en él un icono de liberación. Será preciso viajar al África profunda y ver la esperanza que ha despertado este hombre sencillo. Obama les ha demostrado que con esfuerzo y voluntad bien dirigida se puede llegar muy lejos.

9.- Vivimos un tiempo grande en el que grandes y auténticos líderes están ya con nosotros. ¿Si no les reconocemos ahora, cuándo sino? ¿Si no les apoyamos ahora, cuándo sino? Claro es más fácil curarnos en salud, escudarnos tras el sempiterno escepticismo, es más fácil renovar nuestro anti-americanismo y evitar cualquier metedura de pata.

Es más fácil no arriesgar no vaya a ser, que nos equivoquemos. ¿Qué aureola queremos ver tras su rostro, qué señales aguardamos en los cielos para alinearnos con los grandes servidores…? No, reconocer liderazgo no es cuadrarnos y aguardar órdenes. Es empujar todos a una, sabiendo que quienes más ven tienen más compromiso y más responsabilidad y por lo tanto más necesidad de apoyo.

10.- Nos podemos equivocar, podemos resbalar estrepitosamente, pero en la vida hemos de ser fieles a nuestro corazón. En realidad es la única fidelidad a la que nos debemos, las otras fidelidades vienen por añadidura. Por lo demás hasta el presente no erramos. La actuación de Obama ha sido ejemplo impecable hasta el día de hoy. Mañana Dios dirá si nos equivocamos al echar el resto a favor de este hombre de color que con humildad, entereza y profundo espíritu de servicio alcanzó el gobierno de la nación más poderosa de la Tierra. Dios no quiera, pero si un día no respondiera a la esperanza en él concitada en cuanto a líder imbuido de servicio y altos ideales, si un día su actuación contradijera los valores que pregona, no tendríamos reparo en señalarlo.

No obstante es difícil no equivocarse cuando se abraza semejante responsabilidad. Quien arriesga necesariamente tropieza. Con todo el respeto, desde mi humilde perspectiva sí que habrá que revisar la adhesión a quienes desde su cómoda tribuna intelectual nada arriesgan. Será preciso revisar los iconos del mañana. Quienes no trabajan por la unidad humana, no trabajan para el futuro. Los grandes intelectuales de la izquierda que siembren sospecha gratuita y división y confrontación, pueden quedar aparcados en el arcén de la historia. Es posible que puedan mermar nuestras bibliotecas, es posible que tengamos que prescindir de algunos autores capitales del pasado… Valía su literatura cuando aún nos manteníamos a pie de barricada, pero seguramente ya no cuando tomamos la decisión de servir al alto ideal de fraternidad humana.

Sólo son diez razones, volcadas a bote pronto. Razones que no falten, pero sobre todo que no nos falte la fe en que es posible invertir la deriva hacia el desastre, de unirnos junto a los grandes lídres en la construcción de una civilización auténticamente solidaria y fraterna.


Fuente: Koldo Aldai
www.foroespiritual.org
www.fundacionananta.org
www.portaldorado.com

3/10/09

Yin y Yang: el equilibrio del movimiento, por Leonardo Boff

La tradición del Tao ve la historia como un juego dialéctico y complementario de dos principios: yin y yang, fuerzas subyacentes a todos los fenómenos humanos y cósmicos. Buscando luces para entender y salir de la crisis mundial, tal vez esta mirada holística de los sabios orientales nos pueda inspirar.

La figura de referencia para representar estos dos principios es la montaña. El lado norte, cubierto por la sombra, es yin, que en chino quiere decir sombreado, y corresponde a la dimensión Tierra. Se expresa por las cualidades del ánima, de lo femenino en los hombres y en las mujeres: el cuidado, la ternura, la acogida, la cooperación, la intuición y la sensibilidad por los misterios de la vida.

El yang significa la luminosidad del lado sur, y corresponde a la dimensión Cielo. Adquiere cuerpo en el ánimus, en las cualidades masculinas en el hombre y en la mujer: el trabajo, la competición, el uso de la fuerza, la objetivación del mundo, el análisis y la racionalidad discursiva y técnica.

La sabiduría milenaria del Taoísmo enseña que estas dos fuerzas deben equilibrarse mutuamente para que el discurrir de las cosas sea al mismo tiempo dinámico y armónico. Puede ocurrir que una predomine sobre la otra, pero se debe buscar en todo tiempo el difícil equilibrio entre ellas.

El yin y el yang nos remiten a una energía más originaria que contiene a ambas: el Qi [léase chi ]. El Qi es la energía cósmica que sustenta, penetra y mueve todo. La teología yoruba y nagô, tan presentes en Bahia (Brasil), enseña que esa energía es el Axé universal, con las mismas funciones del Qi. Los cristianos hablan del Spiritus Creator, o del Soplo cósmico, que llena y dinamiza toda la creación. Los modernos cosmólogos se refieren a la constante cosmológica que es la Energía de fondo que produjo aquel minúsculo puntito que se hinchó y después explotó —big bang— dando origen a nuestro Universo. Tras esta inconmensurable explosión, la Energía de fondo se desdobló en las cuatro fuerzas fundamentales que actúan siempre juntas y que subyacen tras todos los fenómenos —la energía gravitacional, la electromagnética, la nuclear débil y la nuclear fuerte—, para las cuales no existe, en realidad, ninguna teoría que las explique.

Nuestra cultura occidental, hoy globalizada, quebró esta visión integradora y dinámica. Enfatizó tanto el yang que volvió anémico el yin. Por eso, permitió que lo racional pasase por encima de lo emocional, que la ciencia se enemistase con la espiritualidad, que el poder negase el carisma, que la competencia prevaleciera sobre la cooperación, y que la explotación de la naturaleza desatendiera el cuidado y el respeto que se le deben. Este desequilibrio originó el antropocentrismo, el patriarcalismo, la pobreza espiritual, la cultura materialista y depredadora, y la actual crisis ecológica planetaria.

Solamente con la integración de la fuerza del yin, del ánima, de la logique du coeur (Pascal), del mundo de los valores, corrigiendo el exceso del yang, del ánimus, del espíritu de dominación, podremos proceder a las correcciones necesarias y a dar un nuevo rumbo a nuestro proyecto mundial.

En la tradición del canon occidental expresamos el mismo fenómeno del yin y yang refiriéndonos a dos figuras mitológicas: Apolo y Dionisio.

La dimensión Apolo está en el lugar del orden, de la razón, de la disciplina, en una palabra, de la ley del día bajo la cual se rige la sociedad organizada. La dimensión Dionisio representa la libertad frente a las leyes, la capacidad de saltarse las prohibiciones, la exaltación de la alegría de vivir y la inauguración de lo nuevo, en una palabra, la ley de la noche, que es el momento en que las censuras caen y todo se vuelve gris e indefinido.

Actualmente vivimos una coyuntura muy particular, marcada por el exceso. Perdimos la coexistencia del yin con el yang, de Apolo con Dionisio. Si no encontramos un punto de equilibrio, todo puede suceder, hasta una calamidad antropológica. Necesitamos una locura sabia que posibilite una nueva síntesis entre estos dos polos para reinventar un nuevo camino que nos asegure el futuro.

Fuente: Koinonia
Leonardo Boff es teólogo, filósofo y escritor, más información en Wikipedia

El expolio de los sueños, por Marc Vidal

Alguien nos ve como estatuas de sal. Fijaros: la Secretaria General de empleo, Maravillas Rojo, ha dicho que la cifra de paro actual está en línea con las previsiones del Ejecutivo, que el incremento se ha producido "a ritmos inferiores al año anterior". Sin que se le caiga la cara de vergüenza asegura que en septiembre del año pasado el desempleo subió en 95.367 personas y que en este año, en septiembre también “sólo” han sido 80.000. De verdad que no pienso analizar ni comentar esos datos ni ese insulto a la inteligencia, prefiero entrar en lo que significa que la clase media se esté evaporando poco a poco y que quiere decir todo ello en un contexto mucho más global.

De momento, el mayor exponente de nuestro drama doméstico, el paro, sigue sin afectar a la clase media en términos generales. Seguimos con un perfil de parado que pertenece en su mayoría a los sectores más débiles. De hecho hay cifras que revelan esta situación. De los 4 millones largos de desempleados, sólo un 2% eran trabajadores con contrato indefinido. Sin embargo, estamos en la sala de espera de una nueva dinámica. De momento el riesgo de perder el empleo está entre los que tienen contratos temporales. Digamos que a iguales motivos, el indefinido tiene 6 veces menos probabilidades de tener que ir a la cola del INEM. El ajuste de plantilla de la mayoría de empresas se ha llevado a cabo a partir de la no renovación. Ese acomodo del sistema laboral en un nuevo paradigma afecta a los jóvenes de un modo insultante. El 36% de los menores de 30 años están parados. Los inmigrantes tienen 8 veces más probabilidades de ir al paro que un nativo. De hecho ya hemos pasado el millón de parados inmigrantes con subsidio. Poco a poco ese veneno irá recorriendo todos los sectores a medida que se reduzcan los procesos comerciales por la falta de capacidad de compra y consumo.

De momento una clase media aparentemente robusta aguanta e incluso se da algún capricho pues su poder adquisitivo ha aumentado gracias a la deflación. Pero el futuro inmediato no tiene previsto mantener esta situación de mercado laboral de tipo dual. El estrechamiento de las diferencias será cada vez mayor, hasta el punto que en menos de dos meses el margen para ajustar las pérdidas de las empresas despidiendo los trabajadores menos caros en términos de costes por rescisión se habrá esfumado.

La clase media es el principal sustento de la Hacienda pública y es el garante del Estado de bienestar. Los países dejan de ser pobres no por el puesto que ocupan sus millonarios en el ranking de los más ricos, sino por la extensión de su clase media. Pero parece que la clase media está en franca decadencia. Vemos que su destrucción no será algo instantáneo sino prolongado en el tiempo.

Probablemente no habrá modo alguno de evitarlo y la nueva clase dominante que la sustituya será un estrato social inferior económicamente pero con mayor capacidad de adaptación a tiempos difíciles. Seguramente serán esos que ganan menos de 1000 euros. Jóvenes universitarios recién licenciados aceptando bajos salarios para hacerse con experiencia laboral. A esa clase se han unido obreros cualificados, parados de larga duración, inmigrantes, empleados, cuarentones expulsados del mercado laboral y hasta prejubilados. Unos catorce millones de personas sólo en España. El sueldo medio en España en 2006 era de 19.680 euros al año. Cuatro años antes, en 2002, era de 19.802 euros. Es decir, que en el periodo de mayor bonanza de la economía española, los sueldos cayeron si se tiene en cuenta la inflación. Curiosamente las decisiones políticas que el gobierno español ha preparado para luchar contra un déficit que ellos han creado giran en torno a la destrucción de esa clase media.

Bien analizado veremos que los sueldos se han desplomado pese a la prosperidad económica e independientemente del color del gobierno en los últimos años y que la riqueza creada ha ido a incrementar principalmente las llamadas rentas del capital. Que la clase media tiene los días contados es una opinión personal que cada vez veo con mayor claridad. Creo que la oportunidad ofrecida por esta crisis va a repercutir en tedio y desgana. Toda una generación perdida y un montón de gente anestesiada frente al expolio de sus sueños. Está gestándose un nuevo sistema social polarizado, con una clase tecnócrata reducida y crecientemente más rica en un extremo, y en el otro un tumulto social sin clase donde se confunden las antiguas clases media y baja, con una capacidad de consumo cada vez más limitada y cuyo patrón girará alrededor de los servicios y artículos low cost. Una clase social satisfecha por comer en McDonals, viajar con EasyJet y montarse sus muebles de Ikea.

Lo malo de esto es que la sociedad que surge es menos estable, sin valores, oportunista y sin proyectos. España será candidata a ser la campeona de esa ex clase media pero otros países la están fabricando. En Alemania la clase media ha pasado de representar el 62% al 54%, y se estima que para 2020 estará muy por debajo del 50%. En Francia los babylosers están parados a niveles del 30%. Lo grave es lo acomodados que se muestran, lo conformistas que resultan. La generación de Mayo del 68 que tiraban adoquines y contaban entonces con 30 años o menos sólo ganaban un 14% menos que sus compañeros de 50 años; ahora, la diferencia es del 40%. Del resto de países, incluidos los EUA mejor no hablamos de momento. De esta quema sólo se libra Brasil que fabrica clase media a una velocidad inédita en el planeta y China que sigue preparando una clase superior de la que emanará su propia clase consumista.

A medida que los resultados del paro son los que son, da igual si desde la administración se falsean los datos, si la oposición no se da cuenta o si la prensa lo traduce. La verdad es que los pobres limpios, como se denomina a los que han descendido desde la clase media, comienzan a saturar los servicios sociales en España. Las peticiones de ayuda en Cáritas han aumentado un 40%, y el perfil social del demandante CAMBIA: padre de familia, varón, en paro, 40 años, con hipoteca, que vive al día y que ha agotado las prestaciones familiares.

La marcada frontera que separaba la clase media de la exclusión ha desaparecido. La desigualdad crece y el modelo de protección social que hemos conocido tiende reducirse. En España hay un dato que debería asustar a la clase media de verdad. El número de familias que tiene a todos sus miembros en paro ha sobrepasado el millón y medio. Y peor aún, la tasa de paro de la persona de referencia del hogar está ya en máximos inéditos. Además si en tiempos de bonanza no disminuyó la desigualdad, cabe contemplar con certeza su posible aumento en un periodo de recesión.

Por primera vez desde la II Guerra Mundial, las nuevas generaciones vivirán peor que la de sus padres. La aparente mejora para la juventud en viajes, estudios y medios es una sensación de riqueza ilusoria que surge de un modelo de parasitismo familiar. El número de jóvenes españoles que dispone de una independencia económica plena disminuyó desde el 24% en 2004 al 21% en 2008 y el proceso es general en toda Europa. Cuando esos maduros estudiantes se incorporan al mercado laboral les esperan contratos temporales para siempre. Son gente que pueden entrar en el mercado laboral a los 33 años y encontrarse con un ERE a los 50. ¡Menuda carrera!

El drama laboral no sólo lo sufren los jóvenes. Puede que los miles de trabajadores que están perdiendo su empleo vuelvan al mercado laboral cuando la crisis escampe, pero no con las mismas condiciones. Todo lo que aprendieron a hacer trabajando en los últimos años les valdrá de poco o nada. Por tanto, no es de esperar que sus salarios sean muy altos cuando encuentren nuevos empleos. Ser funcionario se ha convertido en el sueño laboral de cualquier español, y puede ser el último reducto de la clase media. El único peligro es que su factura es crecientemente alta para un país en el que se desploman los ingresos por cotizaciones sociales y por impuestos ligados a la actividad y a la renta. Los asalariados públicos han crecido en un año en 140.000 personas, sobrepasando por primera vez la cifra de tres millones largos, con una factura salaria de 103.285 millones de euros. ¿Puede permitirse España una nómina pública que consume el equivalente al 12% de la riqueza nacional en un año? La respuesta es no y el fin de la seguridad aparente del funcionariado también está a la vuelta de la esquina.

Sigo pensando que pronto se vivirán convulsiones sociales. Sin embargo nada hace pensar que pueda ser así. Aquí no se mueve ni Dios. En España, ni siquiera se han convocado paros o manifestaciones. Los sindicatos no hacen nada y cuando lo hacen fracasan. Las huelgas generales convocadas por los sindicatos tradicionales en países como Francia o Italia no han tenido consecuencia alguna, porque los más damnificados no se sienten representados por ellos. Cinco millones de desempleados son hoy menos peligrosos de lo que lo eran en 1929, porque no hay una ideología política que aglutine ese malestar. Como recientemente en uno de los debates abiertos en burbuja.info “el mileurista ya no tiene edad. No gana ni mil euros, no ahorra, vive al día de trabajos esporádicos o de subsidios y, pese a todo, no se rebela, ni tiene pensado hacerlo".

Fuente: Blog del economista Marc Vidal

El Foro Social se reúne en Sevilla para fortalecer las raíces de un mundo mejor

“El Foro Social Mundial es un espacio abierto de encuentro para: intensificar la reflexión, realizar un debate democrático de ideas, elaborar propuestas, establecer un libre intercambio de experiencias y articular acciones eficaces por parte de las entidades y los movimientos de la sociedad civil que se opongan al neoliberalismo y al dominio del mundo por el capital o por cualquier forma de imperialismo y, también, empeñados en la construcción de una sociedad planetaria orientada hacia una relación fecunda entre los seres humanos y de éstos con la Tierra”.

(De la Carta de Principios del Foro Social Mundial)


“Consideramos que unas espiritualidades y éticas liberadoras son condición de posibilidad para la liberación integral y material de los pueblos de la tierra. A nuestro criterio, sería un error no sólo antropológico sino también político, excluir las espiritualidades y éticas del foco de atención de los participantes de cualquier Foro Social Mundial. Como también sería un error ético-espiritual evadir la dimensión socio-política de las éticas y espiritualidades”.

(De la convocatoria del Foro Social Temático Español 2009 sobre éticas y espiritualidades para otro mundo mejor posible)


Alrededor de mil personas debatirán del 10 al 12 de octubre en Sevilla el futuro de la humanidad gracias a la iniciativa de medio centenar de colectivos, que han organizado el Foro Social Temático Español 2009 bajo el lema “Espiritualidades y Éticas para otro Mundo Mejor Posible”. Todos los colectivos o personas, incluidos jóvenes y niños, interesados en participar podrán hacerlo poniéndose en contacto a través de Internet:
forosocial.t.e.2009@gmail.com
www.forosocialte2009.org
o en el teléfono 663 291 722.

El plazo de inscripción está abierto hasta el mismo día 10 de octubre. La matrícula cuesta 23 euros y ésta da derecho a participar en talleres simultáneos sobre diferentes cuestiones así como en ponencias, mesas redondas, conciertos, actividades lúdicas y culturales y espacios de interiorización.

Igualmente podrán asistir a la inauguración oficial y a la actividad final del Foro así como a la gran manifestación del 12 de octubre que partirá a las 12,30 horas del Consulado de Portugal para terminar en la Plaza Nueva. Dicha marcha se desarrollará bajo el lema “Por la madre tierra y contra la mercantilización de la vida” y coincide con la movilización convocada para ese mismo día en todo el mundo.

El Foro, que tiene presente la Carta de Principios del Foro Social Mundial, es el primero que se desarrolla bajo estas premisas en España y es pionero en el mundo en versar sobre las éticas y las espiritualidades.

Esteban Velázquez, portavoz del Comité Organizador, destaca que el Foro es “un laboratorio de ideas” para que los colectivos que lo han organizado y todos los que participen en el mismo, continúen trabajando.

En su opinión, “tan importante como encontrar una salida a la crisis económica y política actual, lo es la ética y las espiritualidades porque sin revolución ética –asevera- no hay proyecto de futuro para la humanidad”.

Velázquez destaca que los objetivos del foro son fortalecer la lucha social desde las raíces personales y que los colectivos implicados generen, primero en España y después en el mundo, una red de acción permanente de ética y espiritualidad por la transformación social, por la democracia y la justicia integral.

En total, el foro más de 130 talleres distribuidos en diez bloques; cuatro ponencias marco que pronunciarán Agnès Bertrand, Imanol Zubero, Adela Cortina y Francoise Houtart, y una mesa redonda “con la voz de los excluidos sociales”. En ella intervendrán Andalucía Acoge (inmigrantes); Centro Amigo de Cáritas Sevilla (sin techo): Fundación Ana Bella (víctimas de la violencia de género); y Akherdi Tromipen (mujeres gitanas).

Por su parte, Cristina del Valle, Luis Paniagua, Ngomo África y el Coro de Música de Ida y Vuelta, mostrarán su compromiso con los principios del Foro a través de sus conciertos.

Por ello, los organizadores del Foro invitan a todos los interesados a inscribirse en el mismo y a participar en la manifestación del 12 de octubre porque ambos acontecimientos son “una oportunidad única de sumarse al trabajo social desde la ética y la espiritualidad de forma coherente”.

Así lo han entendido, no sólo los promotores del Foro sino Carmen Sarmiento, Cristina del Valle, Juan Torres López, Paca Sahuqillo o Rosa Regás, entre otros, que han expresado públicamente su compromiso con el mismo.

A los colectivos organizadores de este encuentro les mueve su interés por debatir sobre los principios y valores que se quieren para el futuro. No en vano, defienden que debatir sobre valores es empezar a construir ese otro mundo mejor posible por el que trabajan. Y es que, como dijo Federico García Lorca: “Para que desaparezca el hambre hace falta una revolución espiritual”.

Fuente: Comunicado del Comité organizador del Foro Social

También puedes leer en este blog:
Foro Social Espiritualidades y Éticas para otro Mundo Mejor Posible, del 10 al 12 de octubre en Sevilla (23/09/09)
Foro Social Temático Español de Espiritualidades y Éticas para otro mundo mejor posible (13/05/09)