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21/2/09

Éste es tu cerebro en éxtasis, por Matthieu Ricard

A la izquierda, Matthieu Ricard, dejó su carrera como genetista celular hace casi 40 años para estudiar budismo. Él es el intérprete al francés del Dalai Lama, a la derecha. 

Luego de 2000 años de práctica, los monjes budistas saben que uno de los secretos para la felicidad es simplemente fijar tu mente en ella.

¿Qué es la felicidad, y cómo podemos conseguirla?

La felicidad no puede reducirse a unas pocas sensaciones gratas. Más bien, es una forma de ser y de experimentar el mundo, una profunda satisfacción que infunde cada momento y perdura a pesar de las inevitables adversidades.

Los caminos que tomamos en la búsqueda de la felicidad a menudo nos llevan, en cambio, a la frustración y al sufrimiento. Tratamos de crear las condiciones externas que, creemos, nos harán felices. Sin embargo, es la mente misma la que traduce las condiciones externas en felicidad o sufrimiento. Es por eso que podemos ser profundamente infelices a pesar de "tenerlo todo"—riqueza, poder, salud, buena familia, etc.—y, a la inversa, podemos permanecer fuertes y serenos en la adversidad.

La auténtica felicidad es una forma de ser y una habilidad a ser cultivada. Cuando recién empezamos, la mente es susceptible e indómita, al igual que la de un mono o un niño inquieto. Se necesita práctica para lograr paz y fuerza interior, amor altruista, templanza y otras cualidades que conducen a la auténtica felicidad.

Su Santidad el Dalai Lama a menudo enseña que, si bien existen limitaciones a la cantidad de información que uno puede aprender y a nuestro desempeño físico, la compasión se puede desarrollar ilimitadamente.

Practicar felicidad

No es difícil empezar. Sólo tienes que sentarte de vez en cuando, dirigir la mente hacia dentro, y dejar que tus pensamientos se calmen.

Enfoca tu atención en un objeto determinado. Puede ser un objeto en tu habitación, tu respiración o tu propia mente. Inevitablemente, tu mente vagará cuando lo hagas. Cada vez que lo haga, gentilmente llévala otra vez hacia el objeto de concentración, como una mariposa que regresa una y otra vez a una flor.

En la frescura del momento presente, el pasado está ausente, el futuro no ha nacido todavía, y, si uno permanece en una atención y libertad puras, los pensamientos inquietantes surgen y se van sin dejar rastro. Esto es la meditación básica.

La conciencia pura sin contenido es algo que todos los que meditan regular y seriamente han experimentado, no es sólo una especie de teoría budista. Y cualquier persona que se tome la molestia de estabilizar y aclarar su mente será capaz de experimentarla también. Es a través de este aspecto no condicionado de la conciencia que podemos transformar el contenido de la mente a través del entrenamiento.

Pero la meditación también significa cultivar cualidades humanas básicas, tales como la atención y la compasión, y fomentar nuevas maneras de experimentar el mundo. Lo que realmente importa es que una persona cambia paulatinamente. A lo largo de meses y años, nos volvemos menos impacientes, menos propensos a la ira, menos desgarrados entre esperanzas y temores. Se vuelve inconcebible dañar voluntariamente a otra persona. Desarrollamos una inclinación hacia un comportamiento altruista y al conjunto de cualidades que nos dan los recursos para hacer frente a los vaivenes de la vida.

El punto aquí es que puedes observar tus pensamientos, incluyendo a las emociones fuertes, con una atención pura que no está asociado con los contenidos de los pensamientos.

Tomemos el ejemplo de la ira maligna. Usualmente nos identificamos con la ira. La ira puede llenar nuestro paisaje mental y proyectar su realidad distorsionada sobre personas y eventos. Cuando estamos abrumados por la ira, no podemos disociarnos de ella. Perpetuamos un círculo vicioso de aflicción reavivando la ira cada vez que vemos o recordamos a la persona que nos hace enojar. Nos volvemos adictos a la causa del sufrimiento.

Pero si nos disociamos de la ira y la miramos con atención, aquel que es consciente de la ira no está enojado, y podemos ver que la ira es sólo un montón de pensamientos. La ira no corta como un cuchillo, ni quema como el fuego ni aplasta como una roca; no es nada más que un producto de nuestras mentes. En vez de “ser” la ira, entendemos que no somos la ira, del mismo modo en que las nubes no son el cielo.

Entonces, para manejar la ira, evitamos dejar a nuestra mente saltar una y otra vez sobre el gatillo de nuestra ira. Entonces miramos a la propia ira y mantenemos nuestra atención en ella. Si dejamos de añadir leña al fuego y sólo observamos, el fuego se extinguirá. Del mismo modo, la ira desaparecerá, sin reprimirla forzadamente ni dejarla explotar.

No es cuestión de no experimentar emociones; es cuestión de no ser esclavizados por ellas. Deja que surjan emociones, pero permítales ser libres de sus componentes aflictivos: distorsión de la realidad, confusión mental, aferramiento y sufrimiento para uno mismo y los demás.

Hay una gran virtud en descansar de vez en cuando en la conciencia pura del momento presente, y en ser capaces de invocar este estado cuando las emociones aflictivas surgen para no identificarnos con ellas ni ser influenciados por ellas.

Es difícil al principio, pero se vuelve bastante natural a medida que te familiarizas cada vez más con este enfoque. En cualquier momento en que la ira surge, aprendes a reconocerla inmediatamente. Si conoces a alguien es un carterista, incluso si se entremezcla en la multitud, lo divisarás inmediatamente y mantendrás un ojo cuidadoso sobre él.

Interdependencia

Así como puedes aprender a lidiar con pensamientos angustiantes, puede aprender a cultivar y mejorar los saludables. Estar lleno de amor y bondad da lugar a una manera óptima de ser. Es una situación ganar-ganar: disfrutarás de un bienestar duradero para ti mismo, actuarás de manera altruista hacia los demás, y serás percibido como un buen ser humano.

Si el amor altruista se basa en una comprensión de la interdependencia de todos los seres y de su natural aspiración de felicidad, y si este amor se extiende con imparcialidad a todos los seres, entonces es una fuente genuina de felicidad. Actos de amor desbordante, de pureza, de generosidad desinteresada, como cuando haces feliz a un niño o ayudas a alguien necesitado, aunque nadie se entere de lo que has hecho, generan una realización profunda y reconfortante.

Las cualidades humanas a menudo vienen en grupos. El altruismo, la paz interior, la fuerza, la libertad y la felicidad verdadera prosperan juntas como las partes de una fruta nutritiva. Del mismo modo, el egoísmo, la enemistad y el miedo crecen juntos. Así, aunque ayudar a otros puede no ser siempre “placentero”, esto conduce a la mente a una sensación de paz interior, valentía y armonía con la interdependencia de todas las cosas y los seres.

Los estados mentales angustiantes, por otro lado, empiezan con el egocentrismo, con un incremento en la brecha entre uno mismo y los demás. Estos estados están relacionados con la excesiva auto-importancia y el egocentrismo asociados con el miedo o el resentimiento hacia los demás, y con la caza de cosas exteriores como parte de una desesperada búsqueda de una felicidad egoísta. Una búsqueda egoísta de la felicidad es una situación perder-perder: te haces a ti mismo miserable y haces miserables a los demás también.

Los conflictos internos están vinculados a menudo con la excesiva reflexión sobre el pasado y en la anticipación del futuro. No estás prestando atención realmente al momento presente, sino que estás concentrado en tus pensamientos, en un círculo vicioso, alimentando tu egocentrismo.

Esto es lo contrario a la atención pura. Volver tu atención hacia dentro significa mirar a la conciencia pura en sí misma y habitar sin distracciones, sin esfuerzos, en el momento presente.

Si cultivas estas habilidades mentales, después de un tiempo ya no necesitarás aplicar esfuerzos artificiosos. Puedes lidiar con perturbaciones mentales, así como las águilas que veo desde la ventana de mi monasterio en el Himalaya lidian con los cuervos. Los cuervos a menudo las atacan, lanzándose sobre las águilas desde arriba. Sin embargo, en lugar de hacer toda clase de acrobacias, el águila simplemente retrae un ala en el último momento, deja pasar al cuervo en picada, y luego extiende su ala otra vez. Todo esto requiere un esfuerzo mínimo y causa poca perturbación.

Estar experimentado en lidiar con el repentino surgimiento de las emociones en la mente funciona de manera similar.

He tratado con el mundo de las actividades humanitarias por un número de años desde que decidí dedicar la totalidad de las regalías de mis libros a 30 proyectos sobre educación y salud en el Tíbet, Nepal e India, con un grupo de voluntarios dedicados y de filántropos generosos. Es fácil de distinguir cómo la corrupción, los enfrentamientos de egos, la empatía débil, el desánimo, pueden infestar el mundo humanitario. Todo esto se origina en una falta de madurez. Así que las ventajas de invertir tiempo en desarrollar el altruismo humano y la valentía compasiva son obvias.

La fragancia de la paz

El momento más importante para meditar o hacer otros tipos de prácticas espirituales es temprano en la mañana. Fijas el tono para el día y la “fragancia” de la meditación permanecerá y dará un perfume particular al día entero. Otro momento importante es antes de quedarse dormido. Si claramente generas un estado positivo de la mente, lleno de compasión o altruismo, esto le dará una calidad diferente a la noche entera.

Cuando la gente experimenta “momentos de gracia” o “momentos mágicos” en la vida diaria, mientras caminan en la nieve bajo las estrellas o pasando un hermoso momento con amigos queridos en la playa, ¿qué está pasando realmente? De repente, han dejado atrás su carga de conflictos internos.

Se sienten en armonía con los demás, con ellos mismos, con el mundo. Es maravilloso disfrutar plenamente estos momentos mágicos, pero también es revelador entender por qué se sienten tan bien: la pacificación de los conflictos internos, un mejor sentido de interdependencia con el todo en vez de fragmentar la realidad y un descanso de las toxinas mentales de agresión y obsesión. Todas estas cualidades pueden ser cultivadas mediante el desarrollo de la sabiduría y la libertad interior. Esto dará lugar no sólo a unos pocos momentos de gracia, sino a un duradero estado de bienestar que podemos llamar verdadera felicidad.

En este estado, los sentimientos de inseguridad gradualmente dan camino a una profunda confianza de que puedes enfrentar los altibajos de la vida. Tu ecuanimidad te salvará de ser dominado, como la hierba de montaña en el viento, por cada posible alabanza y culpa, ganancia y pérdida, bienestar y malestar. Siempre puedes recurrir a la profunda paz interior, y las olas en la superficie no parecerán amenazantes.

La meditación budista puede no ser lo primero que viene a la mente cuando piensas en una prisión de alta seguridad. Para 36 reclusos de la Correccional Donaldson de Alabama, un curso de meditación riguroso y silencioso de nueve días en 2002 les dio las herramientas para echar una profunda mirada en sus vidas, y para conectarlos con su humanidad en el deshumanizante establecimiento penitenciario. Muchos han continuado meditando, y se identifican como miembros de una comunidad, “The Dhamma Brothers”. Ese es también el nombre de una colección de sus cartas a la organizadora del taller Jenny Phillips, en la cual describen el profundo impacto que la meditación ha tenido en sus vidas.

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Cuando Matthieu Ricard medita, su mente se llena de compasión infinita. Esa es su experiencia.

Cuando el Dr. Richard Davidson de la Universidad de Wisconsin usó imágenes de resonancia magnética para mirar el cerebro de Matthieu Ricard vio una corteza prefrontal—la parte del cerebro asociado con la felicidad y otras emociones positivas—iluminada de una manera nunca antes visto por los investigadores.

Ricard, un doctor en filosofía, genetista y monje budista que ha estado meditando por décadas, tenía una actividad de onda que se salía del gráfico, la cual corresponde al pensamiento concentrado. Davidson experimentó con otros 30 monjes budistas y obtuvo resultados similares. El examen de otros 150 sujetos no mostró tales patrones, aunque sí mostró cambios de bajo nivel entre los sujetos que habían sido entrenados recientemente en técnicas de meditación.

Foto por Waisman Brain Imaging Lab, University of Wisconsin

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Matthieu Ricard escribió este artículo para Felicidad Sostenible, la edición del invierno 2009 de YES! Magazine. Matthieu Ricard es autor de siete libros, incluyendo “Felicidad: Guía para desarrollar la habilidad” más importante de la vida. Vive en el monasterio Shechen en Nepal, recorre el mundo para Karuna-shechen (www.karuna-shechen.org) y realiza un retiro solitario anual en el Himalaya.


Fuente: YES! Magazine

2/2/09

Matthieu Ricard, una visión altruista en Davos

Fuente: Entrevista a Matthieu Ricard para Swissinfo de Pierre-François Besson en Davos
La búsqueda desenfrenada de una felicidad egoísta ha llevado a situaciones en las que todos pierden, estima Mathieu Ricard. (World Economic Forum)

En el World Economic Forum (WEF), la consigna frente a la crisis es también la refundación moral. Y Matthieu Ricard aboga por una felicidad altruista, opuesta a la felicidad egoísta. Un enfoque ganador para todos, garantiza el monje budista e investigador.

Con una crisis que vulnera certidumbres, este año en Davos se habla también de refundación moral, fundamentos éticos y valores. Intérprete francófono del -Dalai Lama, monje budista, autor e investigador, Matthieu Ricard opina al respecto.

¿Qué le hace venir año con año a Davos?
¡Sólo es la segunda vez! No vendría si no se me hubieran pedido intervenir. Está bien tener una voz. A menudo, la gente protesta y no tiene voz en el diálogo. Podría estar afuera protestando con las personas de los movimientos altermundialistas. Pero como me dejan expresarme aquí y estoy contento de compartir ideas.

Dudé en venir ya que estaba en retiro en la montaña. Pero me ocupo de una treintena de proyectos humanitarios. Fundé a una asociación con 2000 niños a cargo y 100.000 tratamientos médicos por año (en la región del Himalaya). Y Davos es un buen lugar para encontrar buenas voluntades que apoyen estos proyectos.

Interviene también en el tema del cerebro. ¿Más concretamente?
M.R.: Tengo distintos cargos. Uno, en las investigaciones en neurociencias, sobre los efectos a corto y largo plazo del entrenamiento del espíritu. A este respecto participo en este foro.

Hace diez años que participo, en el seno de universidades estadounidenses y en Zurich con Tania Singer, en el estudio de gente que han hecho entre 10.000 y 50.000 horas de meditación. Estos trabajos se refieren a la atención concentrada sobre la compasión, el altruismo, el equilibrio emocional. ¿Qué cambia en el cerebro de esta gente, en su fisiología, en lo que son? ¿Y qué cambia si uno hace una meditación de 30 minutos durante tres meses?

Los dos tipos de estudios revelaron diferencias significativas. La más interesante para la gente común y corriente: después de tres meses de meditación, se observan un refuerzo del sistema inmunitario, un aumento de 20 a 30% de los anticuerpos, un aumento de las células madre en la sangre. Así como cambios de actitud - a más altruismo, menos tendencia a la cólera, a la depresión.

En Davos participo también en una sesión sobre la Felicidad Nacional Bruta, que es mi afición. A mi juicio, la satisfacción de vida no es un subproducto del desarrollo, no viene por milagro. Lo vimos -queda muy claro con la crisis- que un desarrollo salvaje basado en el individualismo no aporta un aumento de la satisfacción de vida. Se requiere una dirección e inversiones encaminadas específicamente a aumentar la satisfacción y los criterios de satisfacción.

¿Cuál es su visión de esta crisis?
M.R.: Puesto que se vamos a perderlo todo, lo mismo es gastarlo todo inmediatamente, me dijo un amigo. Para otro, puesto que vamos a perderlo todo, lo mismo es darlo. Eso me recuerda la fórmula del Padre Sérac, que se ocupó de 50.000 niños en el sur de la India durante 50 años. Su fórmula: lo que no se da, se pierde. En vez de reducir nuestros programas humanitarios y caritativos, es necesario aumentarlos. ¡Es ahora o nunca!

Creo que la crisis revela y refleja un fracaso de la idea del consumo a toda costa, esta idea de individualismo, centrada en la avidez de la ganancia.

Para obtener bonos, se requieren resultados extraordinarios, que llevaron a tomar riesgos -un enfoque puramente individualista, egocéntrico, desplazado. Este enfoque está también en contradicción con la realidad. Ya que somos todo interdependientes.

Formamos parte de la gran familia humana, de un medio ambiente que es nuestro planeta. Desdeñar esto, manteniendo esta visión extremadamente estrecha del afán de lucro nos conduce al fracaso. Se ven los resultados. Muchos alertaron, pero mientras las cosas iban bien, nadie se iba a privar de este 'Dorado'.

Retomando la consigna de Davos de este año, ¿qué podría hacerse para salir de la crisis?
M.R.: Conozco economistas que trabajan sobre la doble noción de 'bottom line' (resultado neto en finanzas), que tiene en cuenta el beneficio pero también las calidades humanas y el comercio equitativo (consecuencias sociales de las actividades económicas). Abogo por el triple 'bottom line', que incluye el medio ambiente. Y en una escala de tiempo diferente.

Para la economía, es de inmediato. Los mercados financieros suben y bajan en una hora. La calidad humana toma más tiempo. Algunos años, una generación, una carrera, una familia, una vida. Y para el medio ambiente, los cambios se hacen en 50 o 100 años.

¿Cómo conciliar estas escalas de tiempo? En mi opinión, la única solución es un enfoque más altruista. Todo el mundo sería ganador: las generaciones futuras con el medio ambiente, la generación presente, a largo plazo, con la calidad de vida y porqué no la prosperidad.

Con una felicidad altruista, todo el mundo es ganador. La búsqueda desenfrenada de una felicidad egoísta conduce a situaciones donde todo el mundo es finalmente perdedor. Un poco de perspicacia, de juicio y sensatez permiten ver que estamos todos en el mismo barco y que nadie gana con actuar en contra.

En 2010, en Zúrich, vamos a organizar un seminario con el -Dalai Lama, Muhammad Yunus (Premio Nobel de la Paz 2006), Amartya Senegal (Nobel de economía 1998) y otros economistas. Interrogante: ¿El altruismo es compatible con modelos económicos? La respuesta es sí. Pero es necesaria una visión, diferente a la de Friedmann, que pretende que la economía tiene por objeto permitir a los accionistas ganar más dinero.

¿Resolver la crisis es volver de nuevo, lo más rápidamente posible, a donde estábamos antes, con esta idea de individualismo centrado en una avidez de la ganancia? Como decía Gandhi, hay suficiente para las necesidades de todos, pero no suficiente para la avidez de todos. ¿O esta crisis va a permitirnos cambiar nuestra visión de las cosas?

Usted dice que el budismo no es una religión sino una espiritualidad. ¿La crisis no corre el riesgo de generar crispaciones religiosas?
M.R.: Por supuesto. Cuando las religiones sirven de bandera de adhesión para aumentar las divisiones es lamentable, catastrófico. Eso conduce a baños de sangre, lo vemos todos los días.

Uno de los objetivos del Dalai Lama es promover una ética secular y la armonía a través de las religiones. Es un fracaso de las religiones contribuir a los sufrimientos y a las divisiones, más que a suprimirlos.

Compartamos nuestras tierras, nuestros recursos: las religiones deberían inspirar este movimiento. Es su responsabilidad y un profundo tema de reflexión para los jefes religiosos.

Fuente: Entrevista a Matthieu Ricard para Swissinfo de Pierre-François Besson en Davos. Traducción, Marcela Águila Rubín

También puedes leer en este blog sobre Matthieu Ricard:
Declarado el hombre más feliz del planeta. Estudio: cerebro budista increíble

12/11/08

Alan Wallace: "Mi bienestar está relacionado con tu bienestar, es pura física"

Fuente: Entrevista de Inma Sanchís a Alan Wallace hoy en La Contra de La Vanguardia

Tengo 58 años. Nací y vivo en California. Estoy casado y tengo una hijastra. Estoy licenciado en Física, soy doctor en Filosofía de la Ciencia y Estudios Religiosos y fui ordenado monje por el Dalai Lama. La física cuántica y el budismo dicen lo mismo. Soy liberal y budista

A los 20 años me dediqué a viajar por Europa lleno de preguntas existenciales. Tropecé con El libro tibetano de la gran liberación, que trata sobre la naturaleza de la mente, y quedé asombrado.

¿Hasta qué punto?


Estudié el idioma tibetano para poder estudiar budismo, me compré un billete de ida a India y acabé siendo ordenado monje por su santidad el Dalai Lama.

¿Entonces lo de la física vino después?


Tras 14 años viviendo con los tibetanos, estudiando budismo y meditando, decidí integrar esos estudios en la física. El budismo se ocupa del conocimiento de la realidad, no está apegado a creencias religiosas; y para ahondar en la realidad se necesita la física.

Entonces, ¿la física ha completado su visión budista del mundo?


Sí. La fortaleza de la ciencia, con la tecnología y la matemática, no la encuentras en el budismo; pero el budismo tiene un método muy sofisticado para investigar y observar directamente la mente; en eso la ciencia occidental es muy débil.

Leyes de la física cuántica ya fueron expuestas hace 2.000 años por el budismo.


En 1997 traduje una conversación entre el Dalai Lama y un eminente físico experimental austriaco, Anton Zeilinger, que le explicaba al Dalai Lama que cuando en la física cuántica investigas la naturaleza de una partícula elemental, como un electrón, no la encuentras, está vacía. Es decir, que el electrón sólo existe en relación con el sistema de medición y el observador, no es posible observar un sistema sin perturbarlo.

¿Y qué dijo el Dalai Lama?


"¡Sorprendente!, ¡¿cómo puedes haber llegado a este descubrimiento sin conocer el camino de en medio o su escuela filosófica, el madyamika?!". Zeilinger se quedó atónito y preguntó: "¿Qué es el madyamika?".

...

Entonces el Dalai Lama explicó que para el budismo el yo, como tal, no existe, ya que aquello que denominamos compulsivamente mi yo está permanentemente cambiando; pero Arya Nagarjuna fue todavía más allá.

¿El fundador de la filosofía madyamika?


Sí, una línea particularmente avanzada dentro del budismo, fundada alrededor del año 200 de la era cristiana, y que sirvió de fundamento filosófico para la principal rama del budismo actual, el mahayana.

¿Cuál fue ese paso más allá?


Pura cuántica: negó la existencia independiente no sólo del yo, el observador, sino también del objeto, el observado; e incluso de la observación misma. El término madyamika deriva directamente del que empleó Nagarjuna para referirse al camino de en medio, aludiendo al espacio entre el nihilismo y el materialismo.

¿Y qué dijo Anton Zeilinger?


"¡Esto es sorprendente!, ¡¿cómo puedes saberlo sin conocer nada de física cuántica?!", e invitó al Dalai lama a su laboratorio en Austria. Allí observé algo muy interesante...

Cuente, cuente...


La tecnología que tenía Anton, los budistas no la tienen; los experimentos que ellos llevan a cabo, los budistas no los hacen. Pero los budistas practican samadi, que es una alta concentración en un solo punto, un método contemplativo para investigar la mente y los fenómenos objetivos.

¿Y así llegan a la misma visión que los físicos cuánticos?


Exacto, pero los budistas hacen una aplicación práctica: al darte cuenta de que nada existe independientemente, ni los átomos, ni las personas, ni las culturas..., brota naturalmente la compasión.

¿Usted cree?


Mi bienestar está relacionado con tu bienestar; mi sufrimiento, con tu sufrimiento. Pretender buscar mi felicidad y mi seguridad como si yo fuera una isla es una estupidez. De esta sabiduría viene el altruismo, y ahí es donde budismo y ciencia se separan, porque el altruismo no es común en la ciencia.

¿Qué se estudia en su instituto?


La conciencia desde la óptica de la ciencia, el budismo, y la psicología conductual; el conocimiento de la mente, el origen del pensamiento, la naturaleza de la conciencia. Investigamos en temas muy prácticos, por ejemplo, cómo calmar las emociones destructivas: desórdenes hiperactivos y déficit de atención.

Muy comunes.

Junto con un equipo científico de la Universidad de California hicimos un estudio que ha durado siete años sobre cómo cultivar el dominio emocional. Entrenamos con meditaciones budistas esenciales durante 45 horas a maestras de escuela aquejadas de estrés, ansiedad, depresión e insomnio. Los síntomas desaparecieron y cinco meses después seguían sin reaparecer. Otro experimento significativo ha sido el proyecto Shamaka.

¿Eso es un tipo de meditación?


Sí, para obtener mayor concentración. Organizamos un retiro de tres meses con 70 personas neófitas en la materia que meditaron ocho horas diarias y conseguimos un nivel de concentración altísimo, lo que se deriva en efectividad, autoestima y alegría en las tareas: creo que pronto veremos revolucionado el mundo del trabajo.

¿Alguna conclusión?


Ciencia y espiritualidad están dándose la mano, no para convertirse ni para conquistarse, sino para aprender una de otra, y eso no tiene precedentes.

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La fuerza de la unión


Su mente racional occidental fue en busca de respuestas existenciales y topó con el budismo y el Dalai Lama, que nos dice: "Aunque los científicos estudien principalmente la materia, no pueden pasar por alto la conciencia; aunque los especialistas del espíritu se centren en el desarrollo de la mente, no pueden pasar completamente por alto las necesidades físicas". Así, este hombre se convirtió en un físico budista que ha creado el Instituto de Estudios de la Conciencia, donde se profundiza en la mente humana y sus posibilidades aunando esfuerzos y metodologías de la ciencia y del budismo. Ha participado en el seminario Budismo y ciencia para la paz, organizado por la Fundació Casa del Tibet.


Fuente: Entrevista de Inma Sanchís a Alan Wallace hoy en La Contra de La Vanguardia

21/4/08

Nuevo libro del Dalai Lama: La mente en serenidad


Hace unos años, Sogyal Rimpoche invitó al Dalai Lama al sur de Francia para transmitir la que ha de ser una de sus principales enseñanzas, en un acto que congregó a más de 10.000 personas de todo el mundo. Este libro recrea la magia de ese momento.

La mente en serenidad reúne los principios clave del budismo, especialmente los de la Gran Perfección o Dzogchen. Muestra cómo la mente puede transformarse a través del amor, la compasión y la comprensión de la realidad. Ilustrando con experiencias personales su honda visión de la senda budista, el Dalai Lama brinda consejos para ponerla en práctica en nuestra vida.


«Este es uno de los mejores y más completos libros sobre meditación que he leído. Las enseñanzas del Dzogchen están expuestas con asombrosa claridad y precisión, y con la humildad y la sencillez características de Su Santidad.»


JON KABAT-ZINN, autor de Vivir con plenitud las crisis y La práctica de la atención plena


Más información sobre el libro en Editorial Kairós

Más artículos sobre el Dalai Lama en este blog

12/4/08

1 Millón y Medio por el Tíbet


Miembros de Avaaz en todo el Mundo piden justicia en el Tíbet

A menudo siento que no soy más que una gota en el océano. Avaaz me ayuda a recordar que el océano no es más que muchas gotas juntas. - Dave H, Reino Unido

El lunes 31 de Marzo, miles de miembros de Avaaz en 84 ciudades manifestaron frente a embajadas y consulados chinos, llevando consigo nuestra petición de 1,5 millones. (para ver fotos.).

La represión china contra las protestas en el Tíbet el pasado 14 de Marzo a dejado un saldo de al menos 150 muertos. En poco tiempo, la sociedad civil internacional respondió organizando protestas simultaneas en todo el Mundo y juntando 1 millón y medio de firmas pidiendo al presidente Hu Jintao respete los derechos humanos de los tibetanos y que escoja el dialogo y no la represión en el Tíbet.

La postura de China es bastante ambigua, por un lado, sectores reformistas del gobierno abogan por el diálogo con el Dalai Lama, y del otro, la maquina de propaganda china intenta convencer a otros gobiernos (sobretodo en países pequeños o pobres) de que apoyen las medidas más severas. Utiliza nuestro sitio para enviar un rápido mensaje a tu gobierno pidiéndole que denuncie la violencia en Tibet y se una al campo de los que piden diálogo con el Dalai Lama:

Enlace de Avaaz.org para enviar el mensaje



Fuente: Avaaz

Física moderna y budismo apelan por igual a la compasión universal


El físico Victor Mansfield analiza la concordancia entre ambas líneas de conocimiento y sus aplicaciones

El físico norteamericano de la universidad estadounidense de Colgate, Victor Mansfield, publicó recientemente un libro titulado: Tibetan Buddhism and Modern Physics: Toward a Union of Love and Knowledge, en el que se aborda el tema de la relación existente entre la religión budista y la física cuántica. Principios como el vacío y la indivisibilidad o interconexión de todas las realidades aparecen en ambas líneas de conocimiento, señala el autor. Enmarcada en la ya tradicional síntesis entre cuántica y espiritualidad oriental, esta obra concluye que, dado que la religión budista apela a la compasión y que la ciencia moderna también ha descubierto valores similares, esta última debería servir para mejorar el mundo y garantizar la felicidad de todos. El prólogo ha sido escrito por el Dalai Lama. Por Yaiza Martínez.


Víctor Mansfield, profesor de física y de astronomía de la Universidad de Colgate del estado de Nueva York, en Estados Unidos, acaba de publicar un libro titulado Tibetan Buddhism and Modern Physics: Toward a Union of Love and Knowledge (Budismo tibetano y física moderna: hacia la unión entre amor y conocimiento), en el que se vuelve a abordar la relación que, para diversos autores y pensadores, existe entre la religión budista y la física moderna.

Publicada por la editorial Templeton Foundation Press de la Fundación John Templeton, la obra se centra en las complejas cuestiones del diálogo y la colaboración entre budismo y ciencia, revelando las conexiones y diferencias existentes entre ambas cosmovisiones, que a priori podría parecer que no tienen nada en común.

Asimismo, el libro responde a la sincera petición del Dalai Lama de que se desarrolle una colaboración entre ciencia y Budismo, tal y como se muestra en la introducción a la obra, escrita por el propio Tenzin Gyatso. Por otro lado la llamada Oficina de Su Santidad se encargará de la traducción de la obra al chino y al tibetano.

El principio del vacío

Con un lenguaje claro y atractivo, Tibetan Buddhism and Modern Physics describe cómo el principio del vacío o sunyata (lo carente de realidad, sin identidad, lo deshabitado), núcleo filosófico del budismo tibetano, está íntimamente relacionado con la no-localidad cuántica y otras características fundacionales de la mecánica de la física subatómica.

Detalladas conexiones entre el vacío, el principio de la relatividad, y la naturaleza del tiempo también han sido exploradas por el autor. Para los budistas tibetanos, la interconexión profunda que implica el vacío demanda la práctica de la compasión universal.

Dada la relación que Mansfield y otros pensadores han visto entre dicho sunyata y el vacío descrito por la física cuántica, esta rama de la ciencia debería animar también a una actitud compasiva hacia todo lo que nos rodea.

Pero el libro no se centra sólo en las similitudes entre física cuántica y budismo, sino que también explora un conflicto significativo que surge entre ambas líneas de conocimiento: las consideraciones acerca de la causalidad. En física, la causalidad se limita a describir la relación entre causas y efectos.

En el budismo, por el contrario, la causalidad ha tenido siempre un significado espiritual, esto es, jamás es ciega sino que está llena de sentido (los actos de cada sujeto tienen efectos y estos efectos volverán siempre al sujeto por la interdependencia entre éste y la totalidad del cosmos). En resumen, nadie puede librarse de su karma.

Ciencia y compasión


Según publica Templeton Press, el libro concluye con una respuesta a la pregunta: ¿cómo podría el viaje a través de la física moderna y el budismo tibetano aplicarse a un mundo en la actualidad dolorosamente polarizado? Es decir, que el mensaje central de la obra es que la compasión universal puede acompañar la expansión de la visión científica, uniendo de esta manera el amor al conocimiento más profundo de la realidad.

En esta línea, en la introducción que antes hemos mencionado a la obra, el Dalai Lama declara “no tengo ninguna duda de que la ciencia y la tecnología pueden contribuir a la felicidad de todos nosotros, y de que la ciencia es una vasta y hermosa fuente de conocimiento. Sin embargo, a pesar de sus logros en numerosos campos, aún no hemos dado con la forma de aplicar la ciencia y la tecnología a la erradicación de la infelicidad que atenaza a tanta gente en el mundo”.

El Dalai Lama añade, “ciertamente, creo que el remedio básico para el sufrimiento anímico, por naturaleza, radica en la mente misma y que el potencial para la resolución real de los problemas de la mente existe sólo en el nivel mental. Por consiguiente, aunque necesitamos evidentemente de la ciencia y de la tecnología, también necesitamos de nuestra espiritualidad, del trabajo en el corazón y en la compasión que apuntalan nuestra felicidad esencial”.

Tanto la tradición budista como la ciencia moderna están ocupadas en conocer la realidad a diversos niveles, a través de la investigación, y no sólo teóricamente sino también en la práctica. Tanto si nos acercamos al mundo a través de la ciencia como si lo hacemos a través de la espiritualidad, debemos aceptarlo tal y como es, señala el Dalai Lama.

Verdad en ambas direcciones

Antes de Mansfield, otros físicos han explorado la conexión entre la física moderna y las filosofías orientales. El primero en hacerlo fue el norteamericano de origen austriaco Fritjof Capra, que en 1975 publicó “El Tao de la Física”, en el que se exploraban las correspondencias entre las teorías de la física cuántica y tradiciones místicas como el Hinduismo, el Budismo o el Taoísmo. En esta obra, Capra demostró que la visión que poseen físicos y místicos presenta ciertos paralelismos y que la religión o el misticismo pueden acercarse a la ciencia, aunque sean aparentemente irreconciliables.

Otros textos que han analizado el estrecho vínculo entre física moderna y filosofías orientales han sido “La Danza de los Maestros de Wu Li”, de Gary Kuzav o “El infinito en la palma de la mano”, de Matthieu Ricard y Xuan Thuan Trinh.

Todos estos autores coinciden en señalar los puntos de concordancia entre filosofías orientales y ciencia moderna. Entre ellos, además de la concepción del vacío, se encuentra la idea del universo como una totalidad indivisible, es decir, la interconexión entre todas las cosas, particularmente entre el observador y lo observado, eje central de la teoría de la relatividad y de la mecánica cuántica.

Las causas de estas similitudes podrían encontrarse, según algunos, en que en ambas líneas de investigación se hace un esfuerzo igualmente riguroso por avanzar y profundizar en el conocimiento de la realidad y, por lo tanto, se alcanzarían conclusiones igualmente verdaderas en ambas direcciones.


Fuente: Tendencias 21

8/4/08

Llamas, por Koldo Aldai


La llama es luz, calor, fuego de amor… La llama ilumina, une, calienta, abriga… Por eso gustamos de pasear llamas, de entronizarlas en actos y ceremonias, recuerdo de la fraternidad que fuimos, de la que, ojalá, volvamos a ser.

Pero en este mundo confuso no todas las llamas son verdaderas. En esta sociedad de despiste no todas iluminan, unen y abrigan. Excepcionalmente las hay que engañan, que pretenden ocultar el oprobio, la explotación y la represión del hombre por el hombre. Por eso miles de policías no pueden proteger esa fría llama olímpica que en estos días se pasea por las grandes capitales; por eso la encierran en autobuses y la esconden en la noche. Sólo las llamas poco nobles se ocultan cuando cae el día. Las llamas que evocan elevados ideales no necesitan ser protegidas. En la oscuridad fulguran y engrandecen.

Un movimiento de solidaridad mundial se ha levantado espontáneamente en favor de una llama verdadera, la que sostiene el Dalai Lama y el pueblo tibetano en pro de la no-violencia, la reconciliación y el diálogo. ¿Quién podría entender los mares de banderas tibetanas en París y Londres, si su causa no representara tan puro, generoso y noble empeño?

Hoy la bandera de “Free Tibet” es la bandera de “Free humanity”, como si la humanidad quisiera desembarazarse de una vez por todas de los regímenes que la lastran y frenan en su evolución. “Free Tibet” es en realidad el ultimátum a las tiranías, a los anacrónicos gobiernos que, aún al día de hoy, cercenan derechos elementales y libertades, clamor ya inaplazable que corre de boca en boca, de geografía en geografía. ¿Quién podría entender esa ola inmensa de solidaridad, si no es gracias al liderazgo de un humilde monje que, pese a la gran injusticia y la cruel violencia padecidos, jamás cedió al resentimiento, al odio, menos aún a la violencia? ¿Quién podría entender esa simpatía planetaria por la causa tibetana, si el Dalai Lama se hubiera frenado en su profunda y ejemplarizante compasión para quienes han causado tanto mal a su pueblo?

Hace medio siglo que el ejército chino invadió Tíbet, causando el exilio del Dalai Lama y de miles de monjes budistas. La invasión originó la muerte de un millón doscientos mil ciudadanos tibetanos. Se apropiaron de gobierno y territorio y al día de hoy, la administración china aún no se aviene siquiera a arrancarse en diálogo. China podría mañana pasear tranquilamente por todo el planeta su llama olímpica. Bastaría con llamar al Dalai Lama a dialogar y así comenzar a explorar vías de resolución del contencioso. ¿Quienes no se dignan siquiera a dialogar, cómo pueden llevar la llama de la armonía y la amistad por todo el mundo?

Los Juegos Olímpicos debieran celebrarse, pues entre otras razones, la humanidad no puede despreciar esta oportunidad que cada cuatro años se le brinda para sentirse unida. Sin embargo, la no participación en la ceremonia oficial inaugural se presenta como una oportunidad única para que los mandatarios de los pueblos y las naciones del mundo se ausenten y con su ausencia dejen clara la determinación de no transigir con quienes vulneran los más elementales derechos humanos.

La tímida postura del gobierno español que aún no ha recibido al Dalai Lama, podría ser reconsiderada. De no variar las autoridades chinas su política con respecto a Tíbet y Darfur, amén de su propia política dictatorial interna, nuestro gobierno debiera comenzar a cuestionarse, como lo están haciendo los mandatarios de otros países, su presencia en la ceremonia inaugural. No debería ser preciso recordarles al señor Moratinos y al señor Zapatero que la defensa de principios y valores primordiales ha de prevalecer sobre la economía.

Levantemos y paseemos las llamas verdaderas. Las que nos unen y no separan a los humanos, las que garantizan nuestros derechos y no los conculcan. Levantemos y paseemos la verdadera llama de la esperanza, la que anuncia que absolutamente todos los hombres y mujeres de cualquier nación, credo y raza volveremos a ser libres, con nuestros plenos derechos rehabilitados; la que proclama que podemos volver a vivir como hermanos.


Fuente: Autor

5/4/08

Tíbet: El siguiente paso. Escribe al presidente del Gobierno


Acto el 31 de marzo en Barcelona


El lunes 31 de Marzo, miles de personas en 84 ciudades manifestaron pidiendo justicia en el Tíbet y entregando nuestra petición de 1.5 millones de personas en embajadas chinas (para ver fotos haz clic aquí). El equipo de Avaaz ha hablado con diplomáticos chinos para hacerles saber de nuestra campaña. Además una marea de líderes se han unido al coro y piden a China que dialogue con el Dalai Lama.

La reacción de China ante la ola de apoyo internacional ha sido confusa—por un lado, ciertos sectores dicen estar abiertos al diálogo y por el otro están presionando a gobiernos en países más pobres o vulnerables a apoyar públicamente la represión de los tibetanos. Cada día, mandatarios de todos los países hacen pública su posición. Para que nuestros políticos presionen a China, nosotros tenemos que presionarlos a ellos. Sigue el enlace siguiente para enviar una carta a tu gobierno y ver fotos de las manifestaciones del Lunes.

Juntos, hemos creado un gran movimiento de presión. ¡Desde que lanzamos la petición el 18 de Marzo, ha sido firmada por 100,000 personas cada día, con un promedio de 4, 000 ciudadanos por hora!

La unión hace la fuerza. Y la fuerza de nuestro movimiento está atrayendo la atención de varios políticos. La comunidad Avaaz representa cada día más la opinión pública global. El Mundo pide justicia para el Tíbet—y con las Olimpiadas en camino, China nunca había estado tan preocupada de su imagen en el exterior.

Es posible que estemos entrando en un nuevo periodo histórico, en el que personas comunes como nosotros, uniendo nuestras voces, podemos afectar las vidas de gente del otro lado del Mundo de manera concreta y positiva. Gracias por ser parte de este momento.

Texto de la petición:


Estimado José Luis Rodríguez Zapatero,

Le escribo para pedirle que se una a los jefes de estado que han pedido públicamente a China que abra un diálogo con el Dalai Lama sobre la situación en el Tíbet. Soy uno del millón y medio de personas en todo el Mundo que firmaron una petición apoyando esta causa, y miles más se unen a nosotros diariamente. Con los Juegos Olímpicos en camino, contamos con que usted utilizará la diplomacia para llevar paz y la justicia al Tíbet.

Sinceramente,

Nombre
País
email



PD-Si tienes amigos que no han firmado la petición al gobierno chino, por favor envíales el siguiente enlace, para que nos ayuden a alcanzar los 2 millones de firmas.


Fuente: Avaaz

3/4/08

Danzas de Paz Universal en solidaridad con el pueblo tibetano


El próximo domingo, día 6 de Abril, a las 6 de la tarde delante de la Embajada china

Querid@s herman@s en la búsqueda de la paz:

Desde el techo del mundo nos alcanza el llamado de apoyo de nuestros hermanos tibetanos. Desde el pie de los Himalayas nos llega la invitación a unirnos a su clamor para que cese la represión, para que acabe el acoso sobre quienes sólo claman libertad.

¿Les vamos a dejar solos? La persecución que los hermanos tibetanos padecen desde hace 49 años y que en las últimas semanas se ha agravado, es también nuestra aflicción, su justo y pacífico reclamo de autonomía y libertad es por supuesto el nuestro. El dolor más allá de nuestras fronteras no nos es ajeno. No lo es el padecimiento por una anacrónica y brutal represión dirigida desde Beijin. El mundo global nos hace sentir a todos el peso de las mismas cadenas, pero ese mismo mundo sin fronteras nos da la oportunidad de juntos romperlas.

Unimos pues nuestro clamor de paz en Tíbet al de tant@s ciudadan@s de buena voluntad que en estos días lo hacen valer en innumerables ciudades a lo largo y ancho de toda la geografía mundial. Unimos nuestro clamor de stop a la represión en Tíbet, al ya manifestado en dos anteriores ocasiones en la capital de Madrid y en otras ciudades de España.

Llevaremos este próximo domingo día 6 de Abril a las 6 de la tarde las Danzas de Paz Universal (http://danzasdepaz.blogspot.com) delante de la embajada china. Se trata de unas danzas sagradas que que honran la diversidad de caminos espirituales y creencias que existen sobre la Tierra. Las danzas se realizan en círculo y están acompañados de unos sencillos mantrams.

Expresamos nuestro reclamo solidario con unas danzas nacidas para la paz, uniéndolo a unos pasos que caminan a la libertad, uniéndolo a unos voces que ya no pueden permanecer por más tiempo silentes.

Aportamos danzas de armonía y concordia, para que cese el atropello. Aportamos círculo en movimiento y así testimoniamos que el mundo puede ser un gran círculo, aro sagrado de fraternidad, así evidenciamos que el tiempo de terror y la represión debe de ceder ya para siempre en nuestra bendita Tierra.

Información práctica:

* La dirección exacta de la Embajada de la República Popular China en Madrid es: Calle Arturo Soria 113. (Metro Arturo Soria). Nuestra cita es en la mediana de la calle.

* No hace falta ningún conocimiento previo para sumarse a las danzas. Son muy sencillas y se aprenden en el momento.

* Podéis traer distintivos de “Free Tíbet”, banderas tibetanas y demás símbolos y letreros solidarios.

* El fin está en los medios. Testimoniemos firmeza por la paz y paz en la firmeza. Evitemos en el acto todo gesto disonante y verbalmente agresivo. El alcance del acto reside en nuestra compostura serena, en la fuerza de nuestra compasión.

¡Acércate a danzar por la paz! ¡Ven a engrosar el círculo de la solidaridad! ¡Te esperamos! ¡Pásalo! Muchas gracias.


Fuente: Asociación Alalba


Mensaje de S.S. el Dalai Lama a sus seguidores:

"Por grande que sea vuestra veneración por los maestros tibetanos y vuestro amor por el pueblo tibetano, no digáis nada malo sobre los chinos. Las llamas del odio solo pueden ser extinguidas por el amor y si el fuego del odio no se extingue es porque el amor no es aún lo suficientemente fuerte".

30/3/08

Más de 300 personas se concentran ante la Embajada china en Madrid para exigir el cese de la "represión" en Tibet


Más de 300 personas se concentraron hoy frente a la Embajada china en Madrid para exigir el "cese de la represión" al pueblo tibetano y la "urgente necesidad de buscar una solución pacífica" que, por medio del diálogo, acabe con el conflicto, que "dura ya medio siglo". Asimismo, hicieron un llamamiento a las autoridades internacionales, y en concreto al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, instando a que exprese su "solidaridad" con la región china.

La concentración, organizada por la Fundación Casa del Tibet y el Comité de Apoyo al Tibet (CAT), movilizó a más de 300 personas, procedentes de distintos puntos de España y otras de origen tibetano, que soportaban pancartas y banderas donde podían leerse consignas, como "Tibet, Libre", la "ONU duerme", o "50 años si Derechos Humanos en Tibet es demasiado". Bajo el lema 'Por el respeto a los Derechos Humanos en el Tibet y el diálogo entre el Dalai Lama y el Gobierno chino', los organizadores leyeron un mensaje del líder espiritual, así como una carta de la Premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú.

El director de la Fundació Casa del Tibet, Thubten Wangchen, subrayó, en declaraciones a Europa Press, la "gravedad" de los disturbios en el Tibet, y pidió el apoyo internacional para velar por la "justicia, la libertad y la paz" en la región. "El apoyo de la comunidad internacional -afirmó- cuesta, pero está empezando a dar pasos en buena dirección".

En este sentido, informó que su organización entregó ayer sendas cartas al Rey Don Juan Carlos así como a Rodríguez Zapatero, y al ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, solicitando su "ayuda" para "resolver de manera pacífica" la situación en Tibet. Además, reclamó al Gobierno chino que "abra su sistema comunista al mundo, y albergue más justicia, democracia y respeto a los Derechos Humanos".

A continuación, ante los manifestantes y medios de comunicación, indicó que "China no va a solucionar el mundo, sino que va a complicarle con más matanza, más sangre y más violación de Derechos Humanos". En relación con la celebración de los Juegos Olímpicos de Pekín, denunció que el país asiático está "insultando" al Dalai Lama, acusándole de "boicotear" la cita deportiva, "sin pruebas y sin razón".

CARTAS DE RIGOBERTA MENCHÚ Y EL DALAI LAMA


Tras ello, los organizadores, dieron paso a la lectura de una carta "de condena" escrita por la premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú, y en la cual reprueba "los actos represivos y violatorios de los más elementales derechos humanos" cometidos por el Gobierno de China. "Apoyo en el reclamo de la autodeterminación del Tibet, de su identidad, su espiritualidad y su cultura", señala.

Además, la organización trasladó a los participantes un mensaje escrito ayer por el Dalai Lama, líder espiritual y político de los tibetanos, por el cual reclama la "urgente necesidad de buscar una solución pacífica, que beneficie a ambas partes por medio del diálogo". En este punto, muestra su "buena voluntad" para trabajar junto con las autoridades chinas en busca de la "paz y la estabilidad", y destaca su "preocupación" por "salvaguardar la cultura Budista tibetana".

"Desde el principio yo he apoyado la idea de que a China se le permitiera albergar los Juegos Olímpicos. Mi posición no ha cambiado. Pero China necesita ganarse el respeto de la comunidad global, a través de una sociedad abierta, y armoniosa, basada en la transparencia, la libertad y el predominio de la ley", expresa el líder budista.

Por su parte, el Comité de Apoyo del Tibet de Madrid (CAT) recordó la querella que ha interpuesto ante la Audiencia Nacional junto con el Comité, la Fundación Casa del Tibet y algunas víctimas de este "genocidio", y destacó la necesidad de que el Gobierno chino permita la entrada de observadores internacionales para evaluar la situación e intermediar el diálogo entre el Gobierno y el Dalai Lama".

Por último, los organizadores, acompañados del actor Miguel Ángel Silvestre, entregaron un manifiesto con cientos de firmas en la Embajada China de Madrid, y anunciaron que prevén celebrar nuevas concentraciones.


Fuente: Soitu

Más información en Fundación Casa del Tíbet

28/3/08

Solidaridad con Tibet: nos quedan 4 días


El pueblo tibetano salió a protestar después de décadas de opresión, y la comunidad internacional respondió a su llamamiento. En una semana, más de un millón de personas hemos participado en la campaña de Avaaz apoyando los derechos humanos y el diálogo en el Tíbet.

Las autoridades chinas debaten como reaccionar a los eventos en el Tíbet, y saben que el Mundo los observa. El próximo 31 de Marzo, se llevará cabo un día internacional de movilización por el Tíbet y miembros de Avaaz entregarán nuestra masiva petición (cajas y cajas llenas de nuestras firmas) en consulados y embajadas chinas en varias capitales de Mundo.

Nos quedan cuatro días para entregar la petición, y contamos con que ustedes nos ayuden para alcanzar los dos millones de firmas. Si cada uno de nosotros logra que al menos un amigo firme, lo lograremos. Por favor, si no has firmado, hazlo ahora aquí, y corre la voz entre tus amigos.

Las voces más extremistas en el gobierno chino no quieren saber nada del Dalai Lama –pero muchos otros, más moderados, se han dado cuenta de que el diálogo con los líderes tibetanos es la única manera de obtener la paz y la estabilidad. Mandatarios en todo el Mundo se han unido al coro que pide diálogo en vez de más represión. China es más vulnerable que nunca a la opinión de la comunidad internacional así que debemos asegurar que nuestro mensaje sea claro y fuerte. Ya estamos viendo resultados, en los últimos días, discusiones con diplomáticos chinos nos hacen pensar que China está escuchando al Mundo.

Al presidente Hu Jintao le importa la opinión de la comunidad internacional,
sobretodo con los Juegos Olímpicos en camino y la importancia de las exportaciones para la economía china. No habíamos visto un mejor momento para obtener justicia en el Tíbet en muchos años, aprovechémoslo, y demostremos nuestra solidaridad con dos millones de voces por el Tibet. ¡Nos quedan cuatro días, corramos la voz!

Firma en la web de Avaaz


CONCENTRACIÓN PACÍFICA FRENTE A LA EMBAJADA CHINA EN MADRID


La Fundación Casa del Tíbet convoca a todos los ciudadanos del territorio español a participar de una manifestación pacífica frente a la Embajada China en Madrid el próximo sábado 29 de Marzo, entre las 10h y las 12h de la mañana, para exigir al Gobierno chino que pare inmediatamente la brutal represión contra el pueblo tibetano e inicie ya el diálogo con el Dalai Lama y sus representantes para buscar solución a un conflicto que ya dura medio siglo.

Durante el acto se hará entrega de un manifiesto con las firmas que se están recogiendo para reclamar al COI, a la ONU, al Parlamento Europeo y al Gobierno de España, que exijan sin dilación al Gobierno chino que respete plenamente los derechos humanos en el Tibet y permita la entrada inmediata de un comité de observadores internacionales para evaluar la situación e intermediar el diálogo entre el Gobierno chino y el Dalai Lama.

Más información en Fundación Casa del Tibet y SosTibet

24/3/08

¡Un millón de firmas para el Tíbet!


Después de décadas de represión el pueblo tibetano ha salido a las calles ha pedirle al Mundo que los ayude a obtener justicia. Con los Juegos Olímpicos en camino y la importancia de las exportaciones, China es más sensible que nunca a la opinión pública mundial.

El gobierno chino ha expulsado a los periodistas extranjeros y anunció que los manifestantes que no se rindan serían “severamente castigados.” Las autoridades chinas tienen ahora que decidir entre más represión o un dialogo abierto que pueda ser el comienzo de la solución de la situación en el Tíbet. A China le importa más que nunca su imagen en el extranjero, y es allí donde la comunidad Avaaz, con el alcance mundial de su red de ciudadanos-activistas, puede tener un rol importante. Hagamos saber al presidente Hu Jintao que el papel de China en la comunidad internacional y el éxito de los Juegos Olímpicos dependen de la manera en que elija lidiar con la situación el Tíbet. Firma hoy y corre la voz, el tiempo apremia.

La economía china depende de las exportaciones, y el gobierno ha etiquetado los Juegos Olímpicos come “El comienzo de una nueva China,” potencia mundial y líder respetado en el escena internacional. Pero China es un país diverso, con un pasado brutal, y su estabilidad futura dependerá en parte en como maneje las secuelas de ese pasado. Hu Jintao debe entender que la amenaza más grande a la prosperidad y estabilidad en China, no son los manifestantes en Tíbet, sino los sectores mas extremistas del partido comunista chino que defienden la represión violenta de toda disidencia .

Entregaremos la petición a oficiales chinos en Nueva York, Londres y Pekín, pero para que tenga efecto, tiene que ser masiva.
Por favor, haz tu parte corriendo la voz entre tus amigos y familia, y explicarles lo importante que es esta causa, es así como crecen estas iniciativas.

Ya hemos conseguido en los primeros días más de 400.000 firmas para la petición en apoyo al Dalai Lama, en un llamamiento al diálogo y a los derechos humanos en el Tíbet. Ésta es una respuesta sorprendente de la sociedad civil global, que demuestra nuestra solidaridad hacia el pueblo tibetano. Si cada uno de nosotros pide a otros cuatro amigos que firmen la petición, llegaremos a 1 millón esta misma semana.



Petición al Presidente Chino Hu Jintao:
Los firmantes, ciudadanos de todo el Mundo, le rogamos respetar los derechos humanos de los manifestantes en Tíbet y abrir un diálogo con el Dalai Lama. Sólo el diálogo y la reforma traerán una estabilidad duradera a la región y asegurarán una relación más positiva entre China y el Mundo.


Firma en la web de Avaaz.org

1/10/07

Mensaje de XIV Dalai Lama a favor de los Monjes Birmanos


Extiendo mi apoyo y solidariedad al reciente movimiento pacífico por la democracia en Birmania. Apoyo totalmente su llamamiento a la libertad y a la democracia y aprovecho la oportunidad para pedir as las personas amantes de la libertad de todo el mundo que apoyen este movimiento no-violento. Asimismo, me gustaría hacer llegar mi aprecio y admiración al gran número de monjes budistas en favor de la democracia y la libertad en Birmania.

Como monje budista, ruego a los miembros del régimen militar que creen en el Budismo, que actúen de acuerdo a las sagradas enseñanzas basadas en la compasión y la no-violencia.

Rezo por el éxito de este pacífico movimiento y por la pronta liberación de la Premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi.


Fuente: Birmania por La Paz

11/9/07

Entrevista al Dalai Lama en su visita a Barcelona


Más de 10.000 personas asistieron ayer al Palau Sant Jordi de Barcelona para escuchar su conferencia sobre El arte de la felicidad.

"La práctica de la compasión beneficia la salud porque reduce el estrés"

"Los gobiernos deben esforzarse más por divulgar la educación de bondad"

"La educación ha de ser secular, no religiosa, para que pueda unir a personas de diferentes religiones"


Tenzin Gyatso, el decimocuarto Dalai Lama, líder espiritual del budismo tibetano, recibió ayer a La Vanguardia antes de dar una conferencia en el Palau Sant Jordi sobre la felicidad, la necesidad del amor y la compasión. Es premio Nobel de la Paz. China ocupó violentamente Tíbet en 1959 y desde entonces vive en el exilio de Dharmsala, en las faldas del Himalaya indio. Las negociaciones para una solución pactada con Pekín están rotas desde hace dos años. Él no exige la independencia pero sí una autonomía que mantenga la cultura tibetana y la religión budista sin injerencias de China.

- ¿Hacen los países occidentales lo suficiente para incluir las enseñanzas cívicas del budismo en sus programas educativos?

- Hay enseñanzas como la felicidad, el amor, la tolerancia y la compasión que son comunes a todas las religiones. La educación, en todo caso, ha de ser secular. No debe ser religiosa para que, así, pueda unir a personas de diferentes religiones. Los códigos morales se dan al margen de las religiones. Se basan en el sentido común y también en la ciencia.

- ¿Cómo explica que cada día haya más científicos que se inclinan por el budismo?


- Está demostrado científicamente que la práctica de la compasión beneficia a la salud porque reduce el estrés. No se trata de hablar sobre Dios y la reencarnación, sino de buscar en nuestro interior y ser compasivos. Ayuda a bajar la presión arterial y nuestra salud mejora. Necesitamos un programa educativo, desde la guardería hasta la universidad, que alerte sobre la importancia de la bondad.

- ¿Como vía hacia la paz?

- Para promover la paz mundial debemos insistir en la bondad porque la paz sólo llegará a través de la paz interior. Hay que enseñar a los jóvenes que los conflictos sólo podrán solucionarlos mediante el diálogo. Esto quiere decir la no violencia. Por eso creo que los gobiernos deben esforzarse más por divulgar la educación de la bondad.

- ¿Existe en Occidente una actitud acomodada respecto a las religiones, de manera que cogemos lo que menos cuesta de cada una?

- Es importante mantener las tradiciones. El budismo pertenece a Asia. Pero ciertas personas occidentales encuentran más interesante el budismo. En general, es preferible que cada individuo mantenga su tradición religiosa. Es posible escoger aspectos de varias religiones a nivel superficial, pero es imposible a un nivel más profundo.

- ¿Es posible retomar las negociaciones con China para solucionar el problema tibetano?

- A pesar de que cada día la situación en el interior de Tíbet es más grave por culpa de la opresión china, nosotros estamos comprometidos con una solución que no comporte la independencia sino una amplia autonomía similar a la que ustedes disfrutan aquí en Catalunya, dentro del marco de la democracia y el Estado de derecho. Depende de ellos. Esperamos que muevan ficha.

- El catolicismo crece en China gracias a un entendimiento de facto entre el Gobierno y el Vaticano. ¿Sería ésta una vía para Tíbet?

- Nuestra situación es diferente. El problema del catolicismo en China es su sometimiento al Vaticano. El problema tibetano no tiene que ver con una institución religiosa. Es un problema histórico. Durante mil años Tíbet y China han tenido nombres diferentes. No existe un nombre para englobar a China y Tíbet. Nosotros, los tibetanos, somos diferentes. Los chinos dicen que Tíbet es parte de China, pero no es cierto. Los tibetanos no nos sentimos chinos. Ahora bien, el pasado está pasado, y lo que ahora importa es el futuro. Estamos de acuerdo en que Tíbet permanezca dentro de la República Popular, pero queremos que nuestros recursos naturales y el desarrollo nos beneficien más. Asimismo, exigimos el respeto a nuestra cultura, nuestra lengua y literatura. El budismo tibetano, además, representa la más rica tradición budista. Por todo ello, debemos tener una autonomía con contenido, no como la que hoy tienen otras provincias chinas. Ésta es la clave, los derechos de seis millones de personas, no el retorno del Dalai Lama. No busco recuperar los títulos que tenía antes de 1959. Sólo soy un simple monje budista.

- ¿Cree que los JJ. OO. de Pekín pueden favorecer la causa tibetana?

- Algunos amigos nos dicen que los Juegos son una buena oportunidad para abrir China y conseguir más libertad. Pero no estoy seguro. Veo, por ejemplo, que, hace unos meses, se prometió libre acceso a la prensa internacional, cuando ahora lo que hay son más restricciones.

- ¿Considera que la comunidad internacional debería presionar más a Pekín sobre la situación en Tíbet?

- Hay países como EE. UU. e instituciones como el Parlamento Europeo que, cuando tienen la oportunidad, manifiestan al Gobierno chino sus preocupaciones sobre Tíbet, especialmente sobre los derechos humanos y la libertad religiosa.

- Usted opina que las Naciones Unidas no hacen lo suficiente para defender a Tíbet.


- A principios de los cincuenta apelamos a la ONU. Volvimos a hacerlo en 1959. Conseguimos apoyos suficientes para pasar tres resoluciones (1959, 1961 y 1965). En los setenta entendimos, sin embargo, que era más práctico tratar directamente con China. Tengo una visión crítica de la ONU.

- ¿Piensa que es inútil para la causa tibetana?


- Inútil es una palabra demasiado fuerte, pero responde a los intereses de los gobiernos. Además, ha pasado tres resoluciones y desde un punto de vista moral tiene cierta responsabilidad.

- ¿Se ha convertido la religión en Iraq en una fuerza violenta?

- Ciertas personas del mundo árabe ven con sospecha y desconfianza la influencia de la modernidad occidental. La principal causa de la guerra de Iraq y de los atentados del 11-S es la desconfianza. El mundo árabe ha estado un poco aislado durante siglos. Al contrario que en India o Indonesia, donde ha habido una larga tradición de convivencia religiosa. Con respecto a Iraq y Afganistán, EE. UU. trató de llevar allí la democracia, pero vio que era demasiado complicado. Frente a este fracaso, los ciudadanos se llenaron de emoción, de demasiada emoción y, es por esto que, en nombre de la religión, chiíes y suníes se matan. Es terrible, pero cuando hay tanta emoción, es muy fácil manipular apelando a la religión.

- ¿Aceptaría el pueblo tibetano una solución impuesta desde fuera?


- Si los chinos imponen la democracia en Tíbet, serán recibidos con los brazos abiertos. La democracia es el futuro de Tíbet. Desde hace seis años tenemos un parlamento y un gobierno en el exilio, con un primer ministro. Desde entonces yo estoy semirretirado.

- ¿Es difícil conciliar ser un hombre de Estado y un hombre de fe?


- En absoluto. Creo en la separación entre la religión y el Estado. Antes estaban unidos en Tíbet, pero no es bueno. La libertad tibetana, sin embargo, está muy vinculada con la religión pues sin libertad no puedes practicar el budismo. La lucha por la libertad de Tíbet forma parte de mi práctica religiosa.

- A medida que envejece, ¿aumenta la nostalgia de Lhasa? ¿No le sabría mal no poder regresar?


- No mucho. De veras. No es tan importante. Lo importante es la libertad.


Fuente: La Vanguardia

1/7/07

El Dalai Lama y el cerebro


Es la primera vez que la ciencia toma tan en serio a un líder religioso a la hora de intercambiar conocimientos sobre la naturaleza humana

El 12 de noviembre del 2005 ocurrió un hecho sin precedentes en la historia de la ciencia. Una de las conferencias magistrales en la reunión anual de la Sociedad Nacional de Neurociencia en Washington DC fue dictada por primera vez por un líder religioso y no por un científico.

El Dalai Lama había sido invitado a un panel que buscaría, entre otras cosas, formas de zanjar la disputa ideológica entre ciencia y religión. Esto es particularmente significativo ahora que en EE.UU. hay gran presión de grupos conservadores para reinsertar la historia bíblica de la creación en las escuelas públicas, dando la espalda a décadas de investigación científica.

Por su lado, la ciencia ve a las religiones como pensamiento dogmático y opuesto a su espíritu de búsqueda de la verdad. Sin embargo, el enfoque distinto de ciertas ramas avanzadas del budismo ha logrado ganarse el respeto y el interés de muchos científicos.

Hay ramas del budismo que parecen compartir con la ciencia la aceptación de la verdad a cualquier costo. “Si la ciencia demuestra cosas que contradicen algún principio budista, ese principio debe revisarse”, explica el Dalai Lama, con la autoridad de líder máximo del budismo tibetano.

El budismo centra gran parte de su estudio en la comprensión de la naturaleza del sufrimiento y la difusión de técnicas para llegar a un estado de felicidad. Los procesos que ocurren en la mente en torno a la naturaleza del sufrimiento son explicados con asombroso rigor científico por los budistas.

Es precisamente este conocimiento el que está empezando a ser interesante para la ciencia, y un importante motivo detrás de la invitación del Dalai Lama a la conferencia.

¿Qué dice la ciencia?


En las últimas décadas la ciencia se dedicó a desarrollar sofisticadas drogas para contrarrestar los procesos que llevan al ser humano al sufrimiento. Ahora la tendencia es hacia buscar soluciones naturales al problema, sin el uso de drogas.

Un estudio publicado hace poco enseña que los cerebros de meditadores experimentan cambios permanentes en su estructura cerebral. La visión científica ortodoxa es la de un cerebro “fijo” en el que solo se puede enmendar sus procesos con el uso de químicos, pero hoy ya se acepta que es posible modificar los patrones cerebrales. Las implicaciones de este concepto son muy extensas en el estudio del sufrimiento en el ser humano.

Según David Spiegel, del departamento de Psiquiatría de la Universidad de Stanford, el desarrollo de hábitos compasivos puede de hecho cambiar para bien la estructura cerebral. Hay investigaciones que demuestran que estimular ciertos circuitos en el cerebro puede disminuir el dolor y la depresión.


Meditación y bienestar


El Dalai Lama puntualiza que “la forma de estimular eficientemente los circuitos que nos alejan del sufrimiento es donde el budismo puede informar a la ciencia”. Un punto que ha permitido al Dalai Lama ganarse el respeto de la comunidad científica es su declarada intención de sacar a la meditación del contexto religioso, para que pueda ser útil a cualquier ser humano perteneciente a cualquier religión.

Es muy recientemente que la ciencia ha logrado dejar atrás prejuicios contra áreas consideradas muy subjetivas (o muy religiosas) para dar paso a experimentos de laboratorio que analicen si la meditación produce cambios permanentes en las zonas del cerebro donde se reflejan los niveles de bienestar de la persona.

Los resultados de las primeras investigaciones apuntan a que sí existe una relación comprobable entre meditación y bienestar. En los próximos años, cuando se concluyan más estudios al respecto, es posible que los médicos tomen una postura más terminante a la hora de endosar la práctica de la meditación.

William Mobley, director del Centro de Neurociencia de la Universidad de Stanford, definió al budismo como una práctica con excelentes métodos para autoinstrospección que pueden servir de mucho a la ciencia. “Todo depende de que la ciencia esté dispuesta a escuchar”, concluye.


Fuente: Radio Nacional Panamá

15/5/07

La evolución completa pasa por intentar ayudar al mayor número posible de personas


Entrevista a Juan Manzanera, profesor de meditación

Su conocimiento de la espiritualidad oriental y occidental le colocan en una privilegiada atalaya. Maneja con inteligencia y prudencia esa clara ventaja. Sus doce años de monje en Nepal, India y Francia, le han dejado poso de sabiduría, pero no de nostalgia. Adivinamos en su rostro sendas escarpadas afrontadas con paciencia y sabias compañías. Dejó el techo del mundo, abandonó el monasterio, pero se trajo consigo, envuelta en rojo azafrán, la paz de aquellas alturas. Supo entonces cuando concluían los tiempos, sabe ahora como esparcir esas semillas de armonía y bienestar en el asfalto madrileño, sabe bien de su actual cometido en medio de la gran ciudad.

Contagia un sosiego y sencillez que pone a rebosar su sala de meditación y a nosotros a disfrutar en el rato que nos concede. Nos recibe en su despacho de paredes casi desnudas. No en vano el empeño que nos confiesa, a lo largo de la entrevista, de vaciar también los muros de la mente de formas y creencias…

¿Qué persigues al meditar?
Al meditar encuentras algo interno en lo que te puedes amparar. No lo buscas expresamente, sin embargo es un efecto. Das con una fuente de creatividad, de energía, de capacidad para hacer cosas nuevas. Observas que en el fondo de todo lo que te pasa en la vida, en el fondo de todo lo que te sucede hay una luz, hay un lugar seguro, hay un lugar de paz y de apoyo dentro de ti. No es que no tengas problemas, ni que la vida no te suma en estados agitados…, lo que ocurre es que encuentras una referencia interna que te concede una solidez. Los problemas, las dificultades que afrontas quedan amortiguados y nunca llegan a ser desesperantes.

¿Qué es lo que más te costó sobrellevar en la vida monacal?
Fue la cultura. En todas las religiones, y el budismo entre ellas, hay un montón de creencias. Te ves abocado a una situación curiosa. Por un lado estás viendo efectos positivos en tu vida dentro de la tradición que implican un gran cambio. Por otro te das cuenta que estás asumiendo unas creencias, unas prácticas religiosas que no las acabas de creer y sin embargo las desarrollas porque el otro aspecto de la enseñanza es bueno. En mi caso siempre ha habido ese conflicto con unas reglas y dogmas, que a otros niveles me aportan un resultado. Personalmente me cuesta creer en cosas. Lo que más me vale es lo que yo en mi puedo descubrir.

¿No animas a creer en algo?
En mis clases de meditación he quitado todo aquello en lo que haya que creer. La gente me pregunta: “¿Tú enseñas budismo?”. “No, yo doy meditación”, respondo. Los budistas dicen que para creer en algo, hay previamente que analizarlo. Una de las máximas de Buda es: “No te creas lo que yo te digo, compruébalo”. Sin embargo a la hora de la verdad una religión es una religión. Procuro quitar de mis clases todo aquello que es creencia para llegar a la vivencia de descubrir lo que eres.

¿El budismo de Occidente ha de alcanzar por lo tanto esa desnudez de normas y creencias?
No necesariamente. Yo creo que la mayoría de la gente necesita reglas, normas. Al día de hoy, la sociedad necesita referencias claras. La religión cumple una función social de armonizar, de fomentar solidaridad, de crear ritos… Esa función social tiene que seguir estando, no debe desaparecer. A mi me parece perfecto que el budismo sea como es ahora. Creo que tiene que seguir siendo así. Otra cuestión es la persona y hasta donde quiere llegar con su práctica.

¿Los sistemas de creencias cumplen todavía un papel?
Hay que ser sinceros. Hay personas que necesitan la tradición y la dependencia que inevitablemente conlleva. Está bien proporcionársela. La dependencia en determinados niveles de conciencia puede ser positiva. La gente está donde está, sino sería el caos. Hay gente que no está en la independencia, pues se podría desquiciar y perder. Hay gente proclive a estados de adicción, de ansiedad, de depresión…, que no saben manejar su vacío interior, que entran en estados de adicción. Si a esas personas les facilitas una estructura clara, pueden conseguir manejar ese vacío. Tu no puedes llevar a una persona a un estado de conciencia de independencia que sería lo ideal para manejar el vacío, si no se sostiene a sí misma.

¿La religión sigue siendo, por lo tanto, necesaria?
La religión proporciona una base muy buena para poder evolucionar, una plataforma para poder dar un salto a otro nivel de conciencia. El problema es cuando la religión se convierte en un freno, en un tapón. Hemos de ser sinceros. La mayoría de las personas están en ese nivel de sobrevivencia, en el que prima disponer de lo elemental: comida, afecto… No se les puede pedir más. Aspiran simplemente a una seguridad económica, emocional… Ante demandas elementales, respuestas elementales.

¿Cargamos un exceso de miedos?
El ser humano se siente atenazado por el miedo. Tiene una sensación profunda de fragilidad ante la muerte. La fragilidad se manifiesta también ante la enfermedad, ante la pérdida de trabajo… Esa fragilidad se debe compensar con una seguridad que bien puede proporcionar la religión. Si elevas el nivel de conciencia ya no es preciso compensar esa inseguridad.

¿A qué es debido el auge del budismo tibetano en Occidente?
La referencia de unos valores proporciona paz. La imagen de los lamas en cuanto seres supuestamente muy iluminados, muy evolucionados es muy poderosa, sobre todo para quienes están perdidos y sin referencias. No tenemos referencias de personas integras. Muy probablemente las hay, pero públicamente su testimonio no se expresa... Llegan entonces los lamas y la gente se engancha. Luego se observa que la enseñanza tiene un resultado claramente positivo en sus vidas.

¿Acusas falta de referencias también en nuestro país?
Hay gente muy valiosa en España, pero están ocultos, no se les potencia, no se les reconoce

¿Prescindiremos un día de la muleta que nos proporciona la religión?
Yo creo que habrá siempre una parte de la población que necesitará de esa muleta. Cambiar el nivel de conciencia requiere un esfuerzo y mucha gente no está por la labor. La conciencia de la fragilidad global está ayudando sin embargo a un despertar de la conciencia.

¿La opción del retiro monacal sigue siendo válida en nuestros días?
Es necesario que haya personas que tengan una salud emocional, mental y espiritual. No puedes actuar en el mundo sin ese necesario equilibrio. Si no estás preparado, poco puedes ayudar, pues entonces cometes muchos errores. Una forma de prepararse es retirarse del mundo. Estamos muy condicionados por la cultura y la educación y el retiro ayuda a descondicionarnos. Está bien retirarse y después volver. De esa forma se contempla también en el budismo.

El monacato como medio, no como fin… Así es. El hacerse monje es un medio para adquirir un estado de mayor conciencia y desde ahí tener más capacidad de ayudar. Son necesarios períodos de profundizar, de transformación, de conexión con algo de verdad… Como apuntaba anteriormente, para mucha gente la referencia de un monje es muy válida. Es una imagen muy aceptada y que despierta. El monje tras su vida encerrada, sale al mundo e irradia con su sólo estar.

¿Están llamadas a encontrarse, siquiera internamente, la espiritualidad de Oriente y Occidente?
Nunca ha habido ninguna separación real. Ha podido parecer que la había en el nivel de la jerarquía, de las formas, pero no en el de las personas verdaderamente espirituales. Una persona que está en un nivel de conciencia, sea cual sea la etiqueta que le colocamos, reconoce a otra que está en el mismo nivel. El encuentro siempre ha existido aún y cuando en el mundo de las formas se hayan producido incluso guerras. Las religiones al fin y al cabo siguen intentando mantener su poderío. Lo importantes son las metas que alcanzamos. El camino utilizado, ya sea una tradición u otra, importa menos. Si vives la religión desde el miedo, siempre considerarás inferiores al resto de las religiones.

¿Diferencia sustancial entre oración y meditación?
Oración implica la referencia a un ser superior más perfecto y completo. Meditación tiene que ver con conciencia de algo. Podemos imaginar y contemplar la imagen de Buda y eso sería meditación, pero puedes también pedir al Buda inspiración, bendiciones o ayuda para seguir la vida, para afrontar los problemas…, eso sería oración. La meditación no se queda en la visión dual. Hay una primera etapa en la cual oras a alguien. En una segunda etapa te das cuenta de que en realidad ese ser superior lo tienes dentro. Por fin en una tercera y última etapa sientes por fin que eres parte de ese ser superior.

En tus libros señalas que la meditación nos ayuda a conocer quienes somos…
Así es, la meditación nos conduce a esa observancia de lo que realmente somos. Podemos llegar a descubrir que ese ser superior que parecía que estaba fuera en realidad eres tú mismo y es tu verdadera esencia. La meditación nos conduce a una visión no dual del mundo. Hay una realidad absoluta más allá de la lógica y la razón y nosotros somos parte de esa realidad absoluta.

¿Una única forma de meditar…?
No, hay diferentes formas de meditación: de contemplación , de despertar de estados positivos que el meditador tiene latentes… Hay por último una meditación destinada a adquirir una mayor conciencia.

¿Es preciso detener los pensamientos para meditar?
Meditar no es detener los pensamientos. Si nosotros buscamos conocer la esencia real de quienes somos en realidad, no de lo que pensamos que somos, una de las prácticas más poderosas es la de observar la mente, los pensamientos. Observas lo que sucede con ellos, pero no los detienes. Ocurre que con la observación los pensamientos son más lentos. Cada vez hay más huecos entre ellos. Poco a poco vamos descubriendo lo que denominamos “naturaleza última de la mente”, lo que el budismo llama “la naturaleza de Buda”, la esencia que somos. En el descubrimiento de lo que es la mente, de lo que son los pensamientos no tiene sentido pararlos. Podemos intentar detener los pensamientos, pero no deja de ser un mero ejercicio mental que nos lleva a estar bien y alcanzar una fuerza mental, pero no forma parte del proceso de indagar en lo que somos. Para ver lo que somos hay que mirar si detener nada.

¿No hay riego al meditar de olvidarnos del mundo?
Es importante cuando uno medita darle una dimensión altruista a la práctica. Personalmente trabajo mucho lo que constituye el valor de la compasión, el altruismo, el perdón… En la tradición budista el camino no se completa hasta que no se desemboca en un marco de relación con los demás. Uno puede individualmente alcanzar un estado de mucha paz, pero ello sólo comprende la mitad del camino. La tradición budista te invita a completar ese camino con relaciones positivas, ayudando a los demás.

¿Podemos imprimir a la meditación un sentido altruista?
Es importante pensar que el ejercicio sirva para algo más. Es preciso plantearse lo que dicen los lamas: voy a meditar para tener más sabiduría que aportar a los demás, para tener más recursos para ayudar a los demás, más habilidades, más compasión para ayudar a los demás… Cada vez que meditamos hemos de hacerlo con esa motivación prioritaria. Ello evita que caigamos en la trampa fácil de sentir que uno ya no quiere salir de ahí, con la consecuencia de quedarse atascado. Aspiramos a una evolución completa que pasa por ayudar al mayor número de personas posibles.

¿Cómo podemos alcanzar la paz en el asfalto, cuando la naturaleza está tan lejana?
La paz la generas dentro, no depende del exterior. Lo que te altera no es tanto el medio, sino la respuesta al medio. En la ciudad padecemos una hiperestimulación. El problema es la reacción a esos constantes estímulos. Puede haber rechazo, aversión, puede haber adicción, apego… Si no reaccionas ni de una, ni de otra manera, tu mente puede estar está en paz. El problema es la reacción emocional. Eso es lo que nos altera. Ocurre algo, me engancho; ocurre otra cosa, rechazo… La mayoría de las personas reacciona así a los estímulos.

¿Con el ruido físico ocurre otro tanto?
Así es. No es el lugar, es como tú te colocas en medio de él. No es el entorno ruidoso lo que nos afecta, sino nuestras respuestas. Tenemos unas respuestas automáticas que es preciso desaprender. En la India vivía en un monasterio en el campo. Cuando volví de allí me preguntaba por lo que me iba a pasar en Madrid. Al comienzo apenas salía de casa, pues me resultaba agotador, pero poco a poco vas manejando la situación. Recuerdo haber alcanzado una paz increíble en medio del Corte Inglés, acompañando al lama Zopa, mi maestro, a comprar unos zapatos que debía adquirir por compromiso.

¿Y ahora?
Me protejo, tengo mi ejercicios para poder controlar los estímulos. Forma parte de mi vida. No tengo que hacer mayor esfuerzo. He desarrollado una cierta alerta, pues hay estímulos que pueden ser demasiado agresivos y si no te defiendes te comen. El nivel de alerta depende de la persona.

¿Nostalgia de Oriente?
Es muy gratificante el trabajo que realizo aquí con la gente, sentir que eres útil.

¿Cuál fue tu experiencia con el Dalai Lama?
Él me hizo monje, no obstante casi nadie puede tener una experiencia personal con el Dalai Lama. Yo le veía siempre en el marco de reuniones en grupo, pero aún y todo esos encuentros eran muy mágicos. Siempre pasaba algo en mi actitud, alguna luz que se despertaba... No sabría definirlo muy bien, pero hay una alegría interna que surge. Se abren caminos cuando lo ves, se abren puertas, ideas... Es uno de los grandes seres que hay sobre la tierra. Hay personas que han ido a conferencias y algo determinante ha ocurrido en sus vidas.


Fuente: Fundación Anata y Portal Dorado