viernes 29 de junio de 2007

Frases célebres de Martin Luther King


"A través de la violencia puedes matar al que odias, pero no puedes matar el odio."

"Aunque supiera que el mundo se desintegrará mañana, igual plantaría mi manzano."

"De mi formación cristiana he obtenido mis ideales y de Gandhi la técnica de la acción."

"El brazo del universo moral es largo, pero se dobla hacia la justicia."

"Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces; pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos."

"La injusticia en cualquier parte es una amenaza a la justicia de cualquiera."

"La sumisión y tolerancia no es el camino moral, pero sí con frecuencia el más cómodo."

"La violencia crea más problemas sociales que los que resuelve."

"La violencia no es el remedio, tenemos que hacer frente al odio con el amor."

"Lo preocupante no es la perversidad de los malvados sino la indiferencia de los buenos."

"Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda."

"Nada que un hombre haga lo envilece más que el permitirse caer tan bajo como para odiar a alguien."

"Nada se olvida más despacio que una ofensa; y nada más rápido que un favor."

"No importa cuánto se viva sino cómo se vive, si se vive bien y se muere joven, se puede haber contribuido más que una persona hasta los ochenta años preocupada sólo de sí misma."

"Nuestra generación no se habrá lamentado tanto de los crímenes de los perversos, como del estremecedor silencio de los bondadosos."

"Si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano."

"Si el hombre no ha descubierto nada por lo que morir, no es digno de vivir."

"Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol."

"Siempre es el momento apropiado para hacer lo que es correcto."

"Sueño que un día, en las rojas colinas de Georgia, los hijos de los antiguos esclavos y los hijos de los antiguos dueños de esclavos, se puedan sentar juntos a la mesa de la hermandad."

"Tengo un sueño, un solo sueño, seguir soñando. Soñar con la libertad, soñar con la justicia, soñar con la igualdad y ojalá ya no tuviera necesidad de soñarlas."

"Tu verdad aumentará en la medida que sepas escuchar la verdad de los otros."

"Tuve un sueño en el cual mis cuatro pequeños hijos vivían en una nación donde no eran juzgados por el color de su piel, sino por el contenido de su persona."

"Una nación que gasta más dinero en armamento militar que en programas sociales se acerca a la muerte espiritual."


Fuente: Wikiquote

Más información sobre Martin Luther King en Wikipedia

jueves 28 de junio de 2007

Biografía de Sri Aurobindo


Sri Aurobindo nació en Calcuta el 15 de agosto de 1872. A la edad de siete años fue enviado a Inglaterra, donde pasó los siguientes años hasta la terminación de su formación universitaria. En 1889 ingresó en Cambridge, con una beca de estudios concedida por la St. Paul's School de Londres, donde coronó brillantemente sus estudios con mención de primera clase. Después de haber adquirido los títulos necesarios para entrar en el servicio civil de la India, en el que no entró por haber rehusado presentarse al examen de equitación, regresó a su país y entró, en 1893, en el servicio administrativo del principado de Baroda. Aparte de su trabajo administrativo, fue nombrado profesor de francés del colegio de Baroda, y, posteriormente, de inglés. En este periodo aprendió el sánscrito y otras lenguas indias. Seguía al mismo tiempo con interés los acontecimientos políticos de la India. Con motivo de la división de Bengala, en 1905, abandonó Baroda y empezó a participar abiertamente en política. Fue uno de los grandes líderes del movimiento nacionalista de Bengala, durante el trágico periodo de 1906 a 1910. Su influencia en la transformación del pensamiento y opinión de toda la India fue muy profunda, especialmente a través del periódico «Bande Mataram».

Detenido a causa de su actividad política, en 1908 fue encarcelado durante un año en la prisión de Alipore. Su estancia en prisión significó un cambio decisivo en su vida. En un medio tan poco favorable, se sumergía casi de continuo en la meditación. Su vida interior y sus realizaciones espirituales pronto le llevaron a fijarse un objetivo más amplio y universal que la liberación de su país: el porvenir de la humanidad, la nueva era del espíritu, el descenso de la Supermente o Consciencia-Verdad y el surgimiento del ser supramental.

Al salir de la cárcel fundó dos semanarios, uno en inglés, «Karmayogin», y otro en bengalí «Dharma». Continuó durante algún tiempo sus actividades políticas, pero una noche recibió el aviso de que la policía proyectaba realizar un registro en su despacho de Karmayogin y, para no ser detenido o deportado, fue a esconderse a Chandernagore, a pocos kilómetros de Calcuta. Aquí recibió «una orden de lo Alto" de ir a Pondicherry a donde llegó el 4 de abril de 1910. Fue la ruptura definitiva con su vida anterior.

Después de cuatro años de yoga en el silencio, fundó, el 15 de agosto de 1914, una revista filosófica mensual, «Arya», en la que expresaba en lenguaje intelectual su visión del hombre y de la historia, del destino divino del hombre y del camino a seguir para alcanzarlo, de la marcha de la sociedad humana hacia la unidad y la armonía, de la naturaleza y de la evolución de la poesía, del sentido profundo de los Vedas, de los Upanishads y de la Gita y del espíritu y de la significación de la cultura india. Todo ello está actualmente recogido y publicado en libros: «La Vida Divina», «La Síntesis del Yoga», «El Ciclo Humano», «El Ideal de la Unidad Humana», «La Poesía Futura», «El Secreto del Veda», «Ocho Upanishads», «Ensayos sobre la Gita», «Los Fundamentos de la Cultura India», etc. De su excelsa obra poética merece especial mención «Savitri», epopeya cósmico-trascendental que a través de su lenguaje mántrico constituye el santuario de su legado espiritual para toda la humanidad.

Se negó a volver a la política y declinó el ofrecimiento de presidir el Congreso Nacional de la India. Ello no quería decir, como algunos han supuesto, que se hubiera retirado a alguna cima de experiencia espiritual, despreocupándose del mundo y del porvenir de la India. Su alejamiento de la política no podía tener este sentido en modo alguno, ya que el principio mismo de su yoga era no sólo realizar el Divino y alcanzar la Consciencia Espiritual total, sino también hacer entrar toda la vida y todas sus actividades en el campo de la Consciencia Espiritual y fundar la vida sobre el Espíritu.

El 5 de diciembre de 1950, Sri Aurobindo abandonó su cuerpo físico.



Fuente: Fundación Centro Sri Aurobindo Barcelona


Más información de Sri Aurobindo en Wikipedia

miércoles 27 de junio de 2007

Boomeritis. El narcisismo incrustado en la generación que quiso salvar el mundo, por Fernando Rodríguez Bornaetxea


Boomeritis es el título de un libro reciente de Ken Wilber. El autor ha querido darle al texto la forma de una novela. Es la primera novela de Wilber, aunque no el único libro en el que adopta formatos diferentes al ensayo. “Gracia y coraje” fue su primera incursión en géneros literarios más personales. El “Diario”, pese a su carácter ensayístico, fue una excelente ocasión para volver a acercarnos a un discurso más biográfico. Boomeritis, que estaba destinado a ser una crítica del postmodernismo y su influencia en la vida académica, acabó adoptando este curioso formato. Al parecer, el texto académico resultaba excesivamente aburrido. Según el propio Wilber era un texto crítico y negativo que no aportaba puntos de salida, por lo que decidió reconvertirlo en una novela que escenificase los problemas que la mala comprensión del postmodernismo está provocando entre los miembros de la sociedad.

DINAMICA ESPIRAL

La Primera Parte del libro está consagrada a introducir al lector en el punto de vista integral. Para ello utiliza “Dinámica Espiral”, que es una elaboración del “sistema de valores” propuesto por Clare W. Graves (1914-1986), presentado en 1996 por Don Beck y Christopher Cowan en el libro “Spiral Dynamics: Mastering, Values, Leadership & Change” (1996). En 2002, el acercamiento entre Beck y Wilber propició una rápida expansión del modelo y su reconversión teórica como SDi (Dinámica Espiral Integral), pasando a considerarse una herramienta del Instituto Integral.

Wilber ya ha presentado en otros de sus libros la “Dinámica Espiral” y no vamos a exponer aquí el sofisticado y práctico sistema de análisis socio-cultural puesto a punto por Beck y Cowan. Valga como introducción una frase de Graves: “El psiquismo del ser humano atraviesa un proceso de desarrollo emergente y espiralado que se ve jalonado por la progresiva subordinación de las conductas más rudimentarias e infraordenadas a nuevas conductas supraordenadas, al tiempo que van transformándose los problemas existenciales que le aquejan. Cada uno de los estadios, olas o niveles de la existencia sucesivos constituye así un estado que la persona atraviesa en su camino hacia otros estados del ser. Cuando el ser humano se halla centrado en un determinado estado de la existencia, es decir, cuando el centro de gravedad del yo gira en torno a un determinado nivel de conciencia, todo su mundo psicológico, es decir, sus sentimientos, motivaciones, ética, valores, sistema de creencias, visión acerca de la salud y de la enfermedad mental, así como el modo más adecuado de tratarla, sus concepciones y preferencias en torno a la gestión empresarial, la educación, la economía y la política, asume también el aspecto de ese estado.”
(C. Graves:”Sumary Statement: The Emergent, Cyclical, Double-helix Model of the Adult Human Biopsychosocial Systems”, Boston, 1981)

La Dinámica Espiral se presenta, por tanto, como una descripción topográfica en ocho niveles de la evolución de las mentalidades (beige, púrpura, rojo, azul, naranja, verde, amarillo, turquesa). No es tanto una tipología, que clasifica por cualidades, sino una topografía, que ordena profundidades. No es algo mecánico sino un diagrama de flujos de pensamiento y sistemas de valores que avanzan por oleadas que chocan y se confunden en el proceso de ser y vivir en el mundo.

Como ya hemos dicho, la Dinámica Espiral se ha convertido en una herramienta integral. La principal aportación del punto de vista integral wilberiano a la espiral es el famoso AQ/AL (todos los cuadrantes todos los niveles). De hecho, Wilber ha reconocido que en Boomeritis se presenta la espiral como un simple modelo escalera (Wilber II) porque una novela “no puede llevar más peso”. SDi es, en la actualidad, una adaptación 4Q/8L que está siendo utilizada en diferentes grupos humanos: grupos religiosos, sistemas escolares, industrias de todo tipo, etc.
La ventaja de un modelo como SDi reside en la posibilidad que se le ofrece al lector de ver el mundo desde una atalaya. Aunque sólo sea desde un punto de vista intelectual el lector puede observar y comprender las dinámicas y conflictos que le habitan y le rodean. Comprender la espiral no da acceso directo a la conciencia de segundo grado amarilla. Seguiremos actuando, según las circunstancias y las necesidades, desde cualquiera de los niveles, pero, si somos honestos y nuestro funcionamiento cognitivo no está muy dañado, tendremos una herramienta de enorme valor para comprender nuestra situación y la del mundo en que vivimos.

BOOMERITIS

Con la mayoría de la población en azul (40%), la mayor parte del poder en naranja (50%) y la tendencia creciente a la visibilidad social del verde, los problemas evolutivos se centran en las dificultades en el avance del meme verde y las crisis de transformación de miembros y colectivos de azul y naranja. Dado que todas las perspectivas de primer grado (desde beige a verde) son incapaces de reconocerse entre sí, los problemas fundamentales vienen dados por la incomprensión de los aspectos negativos que necesariamente acompañan cada una de las posiciones. En concreto, la defensa enconada que cada uno de los memes de primer grado establece frente a los otros, como si fueran posiciones alternativas en vez de responder a una lógica jerárquica puede ser una de las causas de la mayoría de las guerras y marginaciones del mundo contemporáneo. Pues bien, Wilber dedica la segunda parte del libro a exponer los argumentos de lo que considera el principal problema actual de la espiral, Boomeritis.

Dejemos que sea el propio Wilber el que defina Boomeritis: “Boomeritis es una versión patológica del meme verde, en concreto, el verde infectado con el rojo. Es decir, la ola principal de desarrollo después de la egoico-racional (o naranja) es la postformal y pluralista (verde). Los muchos aspectos positivos de verde incluyen multiculturalismo, movimientos a favor de la diversidad, conocimiento ecológico, y derechos civiles, contribuciones extraordinariamente positivas. Pero, cada ola de desarrollo tiene su lado negativo o sombra. El lado positivo de verde es su esfuerzo por tratar todos los puntos de vista justamente, y no marginar o excluir ninguno de ellos. El lado negativo es un pluralismo de tierra chata que empieza diciendo que todas las perspectivas deben tratarse con justicia y acaba diciendo que todas las perspectivas deben tratarse igual. Este pluralismo de tierra chata borra toda profundidad, nada es más profundo, superior, más ancho, más íntegro, más compasivo, más afectuoso, o más amoroso. Todo es meramente lo mismo, en las superficies monocromáticas de la tierra chata postmodernista. El ambiente del postmodernismo es, por consiguiente, la ironía interminable. Al decir una cosa, se quiere decir otra, pero bajo ninguna circunstancia se puede albergar una convicción” (Entrevista de Shambhala a Ken Wilber en el momento de la publicación de Boomeritis).

Los Boomers introdujeron este pluralismo chato o plano, pero las generaciones más jovenes-los Holgazanes-X y los Milenarios-Y-crecieron bajo su influencia. Los X (nacidos entre 1960-80) lo manejaron adoptando una actitud más desganada que los Boomer. Al fin y al cabo, si no vale la pena creer en nada, entonces ¿por qué trabajar para algo? Y los Y (nacidos entre 1980 y 2000) tienden a no asumir ningún punto de vista. El comentario que más a menudo se oye actualmente a profesores de universidad es que es imposible conseguir que estos chavales se involucren en ninguna discusión sobre los méritos de un punto de vista particular, porque se supone que todo los puntos de vista son lo mismo. Lo irónico del caso es que esos mismos profesores (Boomers) son los que enseñaron el pluralismo chato para impulsar la agenda izquierdista y acabar con la opresión social--que es enorme. Pero, ese pluralismo no es la manera de acabar con la opresión, sino de consolidarla, porque la noción de que todas las perspectivas son iguales hace que sea imposible criticar cuestiones sociales (por muy injustas que sean), porque se supone que ninguna perspectiva es superior a otra. En lugar de producir una generación de activistas políticos, los Boomers produjeron una generación de inactivos sociales, que carecen de cualquier clase de sentido crítico respecto a cómo llevar adelante una agenda verdaderamente progresista --porque eso implicaría elaborar una serie de juicios y de jerarquías de valores y de perspectivas--que es lo que el pluralismo chato impide.

Si tuviésemos que definir Boomeritis en términos psicológicos podríamos decir que se trata de un punto de vista cultural postmoderno que implica un elevado desarrollo cognitivo insertado en una estructura emocional pobremente desarrollada. En otras palabras, el meme verde hace una regresión al rojo como única manera de defenderse frente al meme azul y al meme naranja. El rojo, recordémoslo, es un punto de vista fuertemente individualista y etnocéntrico. El verde, a falta de mejores razones, defiende su “libertad individual” de lo que considera autoritario o jerárquico (azul y naranja) mediante una actitud típicamente roja, impulsiva y narcisista, que se resume en ¡A mí nadie me dice lo que tengo que hacer!.

De alguna manera, los verdes pretenden hacer valer su punto de vista, igualitarista, pluralista tolerante y mundicéntrico recurriendo al poder (rojo), lo que les hace muy poco creíbles. Es una estrategia que ya hemos visto en otros movimientos “liberadores” o “vanguardistas” a lo largo de la historia. Conquistemos el poder e impongamos nuestras ideas que son las únicas que pueden salvar el mundo. Esta actitud representa muy bien la contradicción inconsciente del postmodernismo mal metabolizado que dice: “Todas las verdades son relativas menos esta”. Algo así como, todos los puntos de vista son igualmente respetables, no hay un punto de vista mejor que otro, por lo que no queda más remedio que ser fuerte y poderoso para que mi punto de vista destaque sobre los demás. En definitiva, sólo queda la guerra como única manera de dirimir las diferencias y establecer un orden.

NARCISISMO

La cuestión que me parece más relevante del texto es que la inmadurez emocional, en forma de narcisismo, es la causa de ese enorme bloqueo que impide que la generación que ha dado el paso hacia la comunidad mundicéntrica y el respeto universal encuentre la salida hacia la conciencia de segundo grado y, en consecuencia, hacia la paz mundial.

La asignatura pendiente parece ser por tanto la salud emocional. Mientras la humanidad se sigue gastando ingentes cantidades de dinero en ofrecer una educación tecnológica que se supone va a hacernos mucho más felices, la felicidad, que es un “telos” emocional, sigue sin ocupar ningún espacio entre los programas educativos y las reivindicaciones político-sociales. En todo caso, la felicidad se relaciona con lo único que alcanza a ver el “mundo chato”: la riqueza en vez de la sabiduría, la fama en vez de la dignidad, el éxito en vez del respeto a uno mismo, la imagen en vez de la autenticidad, la juventud en vez de la madurez, la limosna en vez de la compasión, la descarga sexual en vez de la relación afectiva, etc, etc, etc. Todo ello apunta a un tipo de sociedad narcisista con muchas dificultades para reconocer al prójimo, más interesada en el nivel de vida que en la calidad de vida y poco dispuesta a limitar su nivel de confort material aunque ello ponga en peligro el equilibrio de la Biosfera. Estas características reflejan la mentalidad de las sociedades económicamente desarrolladas que, en principio, son la vanguardia de la humanidad. Los habitantes de este tipo de sociedades deberíamos de saber que la satisfacción de las necesidades primarias: techo, vestido, alimentos, salud fisiológica, cultura, es condición “sine qua non” para el desarrollo del respeto humano y la armonía emocional. O sea, que el narcisismo es función tanto de factores de la personalidad humana como de fuerzas culturales.

El narcisismo, más allá de su definición de diccionario, es psicoanalíticamente hablando, una etapa del desarrollo libidinal, de la constitución del yo y de la dinámica de relaciones de este con los objetos. Aunque el término ha hecho un importante recorrido por la literatura psicoanalítica que ha influenciado notablemente su recepción por la psicología, no es un concepto unívoco sino que abarca un campo semántico que se extiende desde la normalidad hasta la patología. Hablamos de narcisismo para referirnos a (1) un yo de límites borrosos, para (2) señalar las vicisitudes del sentimiento de autoestima, para (3) nombrar la defensa que impide el contacto con el Otro, la percepción de la alteridad, y para (4) indicar lo que ocurre cuando un exceso de sufrimiento acaba aboliendo una función psíquica, como cuando castigamos o despreciamos a un niño siempre que pregunta hasta aniquilar su apetito de saber, su curiosidad. El conflicto básico de la personalidad narcisista, al igual que el de la cultura narcisista, es la acción sin sentimiento.
El modelo cultural y sus “encarnaciones” individuales dan como resultado personalidades con bastante éxito en el trabajo que se quejan de carencia de respuesta afectiva. Esta descripción permite visualizar una brecha entre el desempeño de esas personalidades en el ámbito exterior y sus sentimientos internos. Esa escisión entre lo de dentro y lo de fuera es algo más que inhibición neurótica. Si llamamos locura a la falta de contacto con la realidad, la personalidad narcisista tiene bastante de locura puesto que está desconectada del cuerpo y las emociones que son su realidad vital y vive, al mismo tiempo, en un alto grado de ensimismamiento o solipsismo.

El sufrimiento de los narcisistas no está determinado, como en las antiguas neurosis, por la culpa, la ansiedad, la fobia o la obsesión. Las personas se quejan de depresión, de vacío interno, de frustración y falta de realización.
Las personalidades narcisistas viven una ambición intensa y fantasías grandiosas al mismo tiempo que profundos sentimientos de inadecuación y dependencia de la admiración y el aplauso externos. Otto Kernberg destaca, además, la incertidumbre e insatisfacción crónicas respecto de sí mismos y la explotación y crueldad, consciente o inconsciente, con los demás. Este autor afirma que los narcisistas no pueden distinguir entre la imagen de lo que creen ser y la imagen de lo que realmente son. En vez de la imagen real de sí mismos que les resulta intolerablemente mediocre, se identifican con una imagen resultado de la fusión del yo ideal, el objeto ideal y las imágenes reales, lo que limita su percepción de sí mismos a una imagen idealizada.

Tan importante en este caso es que sea imagen como que sea idealizada. Es decir, el ente corpóreo se proyecta en la mente como una imagen que se adorna con todo lo que le gustaría ser y tener. El cuerpo y las emociones sólo son escuchadas si refuerzan esa imagen mientras que son rechazadas si la ponen en cuestión. Se vive el cuerpo y las emociones como instrumentos al servicio de la imagen grandiosa de sí mismos. Dado que el yo es algo más que una imagen, es un cuerpo físico animado por sentimientos y capacidades cognitivas, el conflicto básico de la personalidad narcisista es la discrepancia entre la imagen idealizada (ego) y el yo (unidad organísmica animada). Esa discrepancia es mínima en el caso del fálico-narcisista, más próximo de la normalidad neurótica, y va aumentando en el carácter narcisista, la personalidad limítrofe, la psicopática y la paranoide. En definitiva, el narcisismo adopta la forma de una gama con diferentes grados de pérdida o reducción del yo.

Como es sabido, a partir de mediados del siglo XX un grupo cada vez más amplio de psicoanalistas, especialmente anglosajones, comenzó a elaborar reformulaciones de la teoría freudiana que ponían en cuestión la teoría de los instintos, base del psicoanálisis ortodoxo. Entre ellos, Heinz Kohut, propuso una teoría del narcisismo en la que afirmaba que las cuestiones fundamentales del desarrollo y la patología no dependen tanto de los conflictos entre deseos instintivos (ello versus superyó) sino del desarrollo de un sí-mismo integrado y coherente que proporciona un claro sentido de identidad, con capacidad de expresar sus talentos y aspiraciones mediante intereses, valores y metas, y con capacidad de relación. Para Kohut, el desarrollo no es una cuestión de dejar atrás el narcisismo sino de llevarlo a formas más maduras.

El narcisismo se ha ido convirtiendo así en un factor del desarrollo de la conciencia individual cuasi independiente. Podríamos decir que la capacidad de amar del individuo va evolucionando del amor de sí mismo al amor de los objetos. El desarrollo de un ser humano en relación requeriría de un sentimiento de autocomprensión, más o menos necesitado del refuerzo externo, y de una tendencia hacia los objetos que exigiría para su realización de capacidad de confianza e intimidad. En este sentido puede ser de gran utilidad la aportación de la teórica feminista Carol Gilligan para quien el proceso de desarrollo individual y colectivo supone una expansión de la conciencia que implica la correlativa disminución del narcisismo. Gilligan propone que el desarrollo moral femenino pasa por tres etapas: egoísta, respeto a los míos y respeto universal, que en términos de Wilber serían: egocéntrico, etnocéntrico y mundicéntrico. Pues bien, el problema de Boomeritis es que pretende convencer al resto de su punto de vista verde-mundicéntrico, usando una estrategia roja-etnocéntrica.

Resulta irónico que un punto de vista tan sofisticado como el verde acabe recurriendo a impulsos tan poco profundos como el rojo. Fueron las mismas cualidades que lo elevaron por encima del “mal meme naranja” (la gran patología del planeta desde hace tres siglos), las que han acabado por convertir al mal meme verde en el principal problema evolutivo actual. Aunque verde tiene entre sus cruciales aportaciones su énfasis en los derechos individuales, la protección del medio ambiente y la conciencia política de la marginación en todas sus formas, su exageración ha tenido consecuencias nefastas que Wilber analiza en la segunda parte del libro y que centra en torno a cuatro grandes cuestiones: la ecología, el feminismo, la espiritualidad y el postmodernismo.

POSTMODERNISMO

El Postmodernismo aportó verdades importantes para el desarrollo de la espiral: 1.- El Construccionismo, para el que nuestra percepción del mundo es, en parte, construida. 2.- El Contextualismo, según el cual, el significado depende del contexto. 3.- El Pluralismo que pretende no privilegiar ni marginar ningún contexto ni interpretación . Estas nobles verdades han sido desvirtuadas por el extremismo postmoderno que las ha convertido en: 1.- Todas las verdades son construidas y yo me construyo la mía. 2.- No hay verdades más universales que otras, por tanto la mía tiene el mismo valor que cualquier otra. 3.- No privilegiar ni marginar se convierte en una defensa a ultranza de la diferencia. Esta mala comprensión provoca un relativismo extremo que conduce al nihilismo, la falta de jerarquía conceptual y la desorientación intelectual.

El fenómeno es parcialmente inconsciente y consecuencia de un tipo de razonamiento unidimensionalmente crítico cuya intención es sentirse especial, diferente (narcisismo). Esta cita de la revista “The Sciences” citada por Wilber en el Diario expone acertadamente este desatino del pensamiento: “Uno parte de la convicción de que pertenecer a un grupo le proporciona una experiencia que le une a los demás miembros del mismo (aun cuando no los conozca) a la vez que le aleja de las personas que no pertenecen a él (por más amigos íntimos o parientes que sean)
Luego asume que sus esfuerzos, humillaciones y triunfos personales constituyen una versión de las luchas sociales en las que ese grupo se halla inmerso (de modo que lo personal se convierte en lo político)

En tercer lugar, comienza a afirmar que los intereses de su grupo están siendo soslayados o masacrados, de modo que hay que pasar a la acción transformando, por ejemplo, la forma en que el grupo es percibido por quienes están fuera de él”.
(David Berreby, The Sciences)

Este proceso constituye lo que podríamos denominar pluralismo alienado que es la creencia de que la aceptación de mi grupo depende de la acusación y culpabilización sumaria del grupo cuya aceptación busco.

El verdadero pluralismo es universal. Hay que empezar a construir por los factores y estructuras profundas que unen a los seres humanos –todos sufrimos y gozamos, todos reímos y lloramos, todos experimentamos placer y dolor, asombro y remordimiento; todos tenemos la capacidad de articular imágenes, símbolos, conceptos y reglas; todos tenemos doscientos ocho huesos, dos riñones y un corazón (con sus salvedades correspondientes). Sobre este sustrato se agregan todas las preciosas variantes culturalmente construidas y otras estructuras superficiales que configuran los grupos y los individuos, todos diferentes, todos especiales y todos únicos. Pero si se empieza con las diferencias y el pluralismo, y no se tiene en cuenta lo más universal, se acaba inmerso en un pluralismo alienado que puede devenir “revival” etnocéntrico, feminismo antimasculinista o ecologismo retroromántico.

Cualquiera de estas formas de la alienación supone situarse en una postura “mesiánica” y acusar a algún Otro de opresor. La novela de Wilber recoge numerosos ejemplos, a cual más jugoso, de lo que denomina “la excusa del abuso”, “la cultura de la queja” o “el chip de víctima”. Como hemos visto anteriormente, uno de los rasgos característicos del narcisismo consiste en atribuir a los demás la culpa de los problemas y preocupaciones propios, por lo que ese narcisismo incrustado se hace visible en los nacionalismos, el feminismo y algunos movimientos ecologistas. Es curioso cómo las mejores intenciones se convierten, cuando se mezclan con los dramas personales, en actitudes sectarias que dividen la sociedad de forma maniquea en buenos y malos, opresores y oprimidos, justos y pecadores.

Como ya hemos dicho, el meme verde trajo consigo grandes avances hacia el respeto universal como el énfasis en los derechos individuales, la protección del medio ambiente y la conciencia política de la marginación en todas sus formas. Muchos de esos vanguardistas verdes dedicaron su vida a trabajar sobre dichas injusticias pero su “causa” se tornó tan unidireccional que muchos de aquellos movimientos nacionalistas (indigenistas), feministas, o ecologistas adoptaron expresiones marcadamente fundamentalistas que arrastraron tras de sí a muchos púrpuras y rojos adultos además de a muchos jóvenes rojos que debido a su estadio evolutivo sintonizan con ese tipo de reivindicaciones aparentemente heroicas. En estos casos, el narcisismo se asienta en el sentido de pertenencia a un grupo “especial” que ha sido injustamente tratado. Identificarse con el grupo “especial” apoyándose en el hecho diferencial y consagrar la vida a “resistir” como diferentes, tal es la “causa” de los jóvenes rojos arengados por justificaciones y racionalizaciones verdes desorientadas. En tales casos, la diferencia ha pasado a tener más sentido que la identidad. El objeto adopta una función narcisista y se convierte así en algo que separa, enfrenta, se es diferente “contra otro”. Las personalidades narcisistas desprecian profundamente a los que no son como ellas. Ya sea que no tienen sus características físicas, sus orígenes, sus apellidos, su lengua o su cultura, los otros son seres inferiores o equivocados y sólo son dignos de respeto si se adhieren al grupo. En esos casos, la diferencia lleva a la máxima etnocentrista: “yo con los míos tengan o no razón”. Esa actitud etnocéntrica no permite el abrazo mundicéntrico. La identidad basada en la diferencia no deja ver lo idéntico. Uno de los más lúcidos psicólogos contemporáneos, Jerome Bruner, ha señalado que para no perdernos en lo relativo, construido, diverso o diferente, debemos aplicar la unitas multiplex, es decir, tener en cuenta tanto los rasgos locales o superficiales de la existencia humana como sus características universales profundas. El pluralismo alienado sólo puede ver multiplex.

CONSTRUCCIONISMO

El construccionismo vino a desvelar que la noción de “verdad” es, en muchos sentidos, construida de forma más o menos arbitraria, cambiante, culturalmente relativa e históricamente determinada. Esta interesante “verdad”, cuando pretende su aplicabilidad general y sin límites cae en flagrante contradicción consigo misma. Jürgen Habermas o Karl Otto-Apel ya habían advertido de la contradicción performativa en que incurre el relativismo extremo, y lo mismo hicieron, entre otros, Searle (al demostrar que, para que una realidad socialmente construida funcione, debe descansar en verdades objetivas), Peter Berger (que relativizó la visión relativista, derrotándoles así con sus propias armas) y Charles Taylor (demostrando que la pretensión antijerárquica de los relativistas no deja de basarse en una jerarquía). Pongamos como ejemplo el feminismo boomeritis el cual considera que toda realidad es una construcción social y, por tanto, que la diferenciación sexual no es real sino el resultado de una serie de convenciones arbitarias impuestas por el poder masculino (patriarcado) con el propósito de oprimir a las mujeres. Un análisis asentado en la dinámica evolutiva debería empezar por asumir que el sexo es una función fisiológica que, en cierta medida, va más allá de la supervivencia individual puesto que su objetivo es la supervivencia colectiva (familia, clan, tribu, especie). Dicha función la compartimos con muchos seres y nos une especialmente con los mamíferos. La autoconciencia, como característica exclusivamente humana, no evita o anula la determinación biológica sino que esta va adoptando formas diferentes a lo largo del despliegue de la espiral. La vida es la que nos construye y la ideología (feminismo) es un mero intento de modificar algunas de las condiciones de la vida. Cuando la ideología, que es un proyecto mental, se introyecta, la vida se reduce al ideal, es decir, las necesidades corporales y emocionales se supeditan al ideal de relación.

Cuando la práctica sexual se carga de Eros (esa energía sentida pero poco medible), el macho y la hembra se convierten en amantes. La sexualidad, como práctica de la función biológica ligada al erotismo conserva el gesto animal. Está el que empuja y el que se abre, el impulso y la receptividad, el principio activador y la pasividad o espera confiada, la autonomía y el respeto. El principio activador se mueve hacia el cambio, hacia otro estado, el principio receptor permite que las cosas sucedan y que el proceso fructifique. Así es como macho y hembra se convierten en masculino y femenino. Con ese salto de la biosfera a la noosfera el imperativo biológico se convierte en juego amoroso. Y, el juego, permite intercambiar los papeles. Tanto los hombres como las mujeres representan ambos principios en diferentes grados, proporción, organización, etc. Los movimientos son complementarios. El salto de la biosfera a la noosfera implica también renunciar al esencialismo según el cual para hablar de lo femenino hay que ser mujer sometida, para hablar de los pueblos oprimidos hay que ser indígena oprimido o para hablar de la homosexualidad hay que ser homosexual marginado. La identificación esencialista con el rol de víctima es especialmente insidiosa porque recuperar la autoestima supondría perder el estatus, los derechos y la pretensión de recibir un trato de favor.

Ya hemos visto cómo la resistencia puede ocupar la plaza del impulso activador provocando un bloqueo del flujo relacional que responde a un ideal narcisista, seguir sintiéndose especial negando la alteridad. La resistencia produce el estancamiento de la onda y el placer del que resiste queda muy mermado. A ello hay que añadir la perplejidad del que se abre, ante una actitud que no impulsa sino que simplemente resiste.

Frente al abrirse está el cerrarse que puede ser parte del juego, como en el cortejo, pero que puede convertirse también en una forma de resistencia activa. En este sentido, la ambivalencia sería la forma de resistir de lo femenino. La actitud de cierre constituye otra forma de negación de la alteridad. El narcisista no alcanza a diferenciar entre el objeto anhelado y el objeto encontrado porque no hay un reconocimiento del otro como otro. Aceptar la alteridad, ese otro del cual puedo depender o puedo necesitar, es un proceso de duelo de la omnipotencia y autosuficiencia narcisista. Puedo sentir que entregarme a otro me provoca una enorme cantidad de angustia y sufrimiento o, a la inversa, la distancia respecto al otro puede resultarme intolerable. Hay personas con poco compromiso afectivo que cuando traspasan cierto umbral se desorganizan. Si consideramos al yo como un proceso de autoorganización permanente, un sistema abierto, podemos decir que cuanta más patología, más cerrado el sistema. El solipsismo es otra de las marcas del narcisismo.

No cabe duda de que uno de los principales problema que afecta a las sociedades desarrolladas es la violencia sexual, es decir, la pedofilia, lo que se ha dado en llamar “violencia de género” y otras variedades de la imposición de un ser humano sobre otro por razones sexuales. El libro que estamos comentando recoge una variada gama de casos y datos que vienen a confirmar que hay tanto mujeres como hombres oprimidos por razones sexuales. Por citar un solo caso mencionaré la investigación realizada por el FBI basándose en la prueba de ADN que vino a demostrar que una de cada tres acusaciones de violación es falsa lo que significa que hay muchos miles de hombres pudriéndose en las cárceles por delitos que no cometieron. La solución no consiste en sumar abusos de uno y otro lado o hacer una especie de campeonato de la vejación sino en reconocer que los valores etnocéntricos femeninos son tan destructivos como los valores etnocéntricos masculinos y que, desgraciadamente, hay muy pocas personas (tanto hombres como mujeres) que hayan alcanzado los niveles mundicéntricos de la conciencia. La verdadera dialéctica no es la que tiene lugar entre hombres y mujeres sino entre conciencia de primer grado y conciencia de segundo grado para lo que necesitamos valores mundicéntricos tanto masculinos (autonomía integral) como femeninos (respeto integral).

EL EMPUJE HACIA AMARILLO

Volviendo a la espiral, encontramos que los niveles impares son de impulso individualista y los pares de relación colectivista. Mientras que en los aspectos colectivos, verde ha hecho una gran aportación a la humanidad, parece que el mal meme verde ha condenado la impulsividad y la asertividad como si fueran restos a superar de azul y naranja. Como para el “yo sensible” verde cualquier manifestación de autoridad y jerarquía son formas de opresión, el mal meme verde sólo puede ver rojo cuando contempla el punto de salida amarillo. Cuando para salir del ensimismamiento igualitarista verde, amarillo presenta un tono polémico, el “yo sensible” verde, para el que las formas lo son todo (la forma es lo que determina si se es sensible o insensible) reacciona agresivamente.

Como hemos visto cuando hablábamos de “la cultura de la queja”, durante las tres últimas décadas boomeritis ha proclamado un aluvión de derechos egocéntricos y etnocéntricos disociándolos de sus correlativas responsabilidades, ha escindido autonomía y respeto. El principio femenino se pervierte cuando en la pareja uno de sus miembros otorga el principio activador al otro por miedo o pereza de asumir responsabilidades. Eso no es entrega sino rendición, abandono, sometimiento. Cuando el principio femenino funciona como parásito que no asume sus errores ni está dispuesto a aprender de ellos, el resultado es mayor miedo a la vida y al principio masculino. Miedo a la esclavitud que el propio principio femenino ha creado. Así es como lo femenino se asocia erróneamente al desamparo y la inferioridad. (El principio masculino se pervierte cuando en la pareja uno de sus miembros se desentiende del respeto y se rinde a un inconsciente masculino sumido en la hostilidad, la brutalidad y la cólera. Eso no es amor sino sadismo y crueldad. Por eso lo masculino se confunde con la fuerza bruta y la superioridad. Solo cuando se reconocen y se comprenden las emociones destructivas se toma conciencia de que son mecanismos defensivos innecesarios y reacciones automáticas inconscientes se puede conectar con el poder creativo activador masculino.) Lo que mantiene lejos de la conciencia integral a verde es el rechazo de cualquier jerarquía y autoridad de manera que le resulta imposible tolerar la excelencia, las jerarquías de valor, las visiones de conjunto y todo lo que huela a separación y autonomía, es decir, interpreta el amarillo como maligno y arrogante y, en consecuencia, reacciona con violencia.

El “diálogo”, por otra parte, es la respuesta de verde para solucionar todos los problemas, como si bastara con reunirnos y compartir de un modo respetuoso y sincero lo que nos ocurre para alcanzar la paz y la armonía. Sin embargo, sabemos que el diálogo no tiene nada que ver con los intereses púrpura, rojo, azul o naranja, por lo que se convierte en una forma “amable” de imponer valores verdes al resto de la espiral. Por todo ello, por mucho que la cultura verde insista en que todo el mundo asuma el pluralismo y el multiculturalismo, mientras siga negando azul y naranja, seguirá amputando una dimensión fundamental de la espiral e impedirá que el empuje verde transforme la conciencia de manera que la acción sea más eficaz y rápida, que requiera menos esfuerzo, que el miedo tienda a desaparecer y el organismo emane vitalidad, coherencia y armonía, practicando en el mundo una serena y compasiva sabiduría amarilla.


P.D. Por supuesto, el hecho de que una minoría verde (occidental y rica principalmente) arribe a las playas de la conciencia de segundo grado no es el problema fundamental de este mundo. Nuestra atención debe centrarse en el modo más adecuado de alimentar a los millones de seres humano que pasan hambre, alojar a millones de personas sin hogar y mejorar la salud de otros tantos enfermos. También debemos ser conscientes de que si no potenciamos el desarrollo interior por medio de prácticas integrales que atiendan a las necesidades físicas, emocionales, mentales y espirituales de los seres humanos, y les proporcionen herramientas y conocimiento para transformar su entorno, sólo estaremos salvando gente para que puedan acabar destruyéndose entre ellos.

Fuente: Conciencia sin fronteras

El libro Boomeritis de Ken Wilber está editado en español por Kairós

martes 26 de junio de 2007

Los sikhs. Historia, identidad y religión, por Agustín Pániker


Nuevo libro de la Editorial Kairós

El sikhismo es la sexta religión del mundo. Los sikhs constituyen una comunidad social y religiosa con una identidad muy marcada, a la que pertenecen más de 20 millones de personas en todo el mundo. Sin embargo, poco se sabe de ellos.

Agustín Pániker es experto en la India, y una referencia en España en temas relacionados con el sur de Asia. En este libro, nos adentra en la historia de los sikhs, desde sus orígenes, su expansión, los movimientos reformistas y políticos, hasta la problemática contemporánea.

Asimismo, el autor explica los principales rasgos de la doctrina sikh y las prácticas esenciales del sikhismo, lo mismo que su relación con el sistema de castas, la cuestión del género y de la diáspora.

Algunos datos sobre los sicks:

- Nacido en la India hace cinco siglos, el sikhismo ha sabido desmarcarse del hinduismo y del islam.
- En España, los sikhs se asentaron fundamentalmente en Cataluña.
- El primer ministro de la India, Manmohan Singh, pertenece a la comunidad sikh.

Y algunos interrogantes sobre los sikhs:

- ¿Por qué hace algunos años el extremismo sikh perseguía el establecimiento de una nación independiente en el Punjab?
- ¿Son los sikhs los responsables de la muerte de Indira Gandhi en 1984?
- ¿Por qué nadie habla de los sikhs?

Sobre el autor

Agustín Pániker es editor y escritor. Es experto en temas relacionados con el Sur de Asia. Ha publicado (siempre en Kairós) El jainismo: historia, sociedad, filosofía y práctica e Índika: una descolonización intelectual.


Fuente: Editorial Kairós

"Las mujeres pueden cambiar el mundo en las próximas décadas"


ENTREVISTA A JEAN SHINODA BOLEN

Todo lo que ha aprendido lo ha explicado en sus más de treinta libros. En El millonésimo círculo nos propone que formemos círculos de mujeres. “Un círculo digno de confianza tiene un centro espiritual, un respeto hacia los límites y una poderosa capacidad de transformar a las mujeres que lo constituyen.” Pero llega más lejos cuando dice que los círculos de mujeres pueden acelerar el cambio de la humanidad. Está convencida de que la era patriarcal toca a su fin.

Jean Shinoda Bolen tiene 68 años. Es de familia japonesa y nació y vive en Los Ángeles. Doctora en Medicina, analista junguiana y profesora de Psiquiatría en la Universidad de California, está divorciada y tiene dos hijos. Cree que Iraq es Vietnam repetido una y otra vez, y que es una pena que tengamos que aprender a través de tanto sufrimiento. Dice que la espiritualidad une y las religiones dividen.

-¿Quejarse es perder el tiempo?

-¿Claro!

-Hay mucho que aprender...

-Por eso a mi me interesan las mujeres maduras, con humor y activas. A partir de los 40 años empieza lo mejor si eres capaz de darte cuenta de la cantidad de cualidades potenciales que hay dentro de ti. Entonces te entran ganas de convertirte en bruja.

-No se yo...

-Se lo diré de otra manera: una bruja es una persona con poder personal.

-Eso me gusta.

-Las brujas sabias dicen la verdad con compasión, y no comulgan con lo que o les gusta, pero no tienen la rabia de las mujeres más jóvenes. Algunos hombres excepcionales pueden llegar a ser brujas, los que tienen compasión, sabiduría, humor y no están supeditados al poder.

-¿Algo más?

-Sí. Las brujas sabias son capaces de mirar hacia atrás sin rencor ni dolor; son atrevidas, confían en los presentimientos, meditan a su manera, defienden con firmeza lo que más les importa, deciden su camino con el corazón, escuchan su cuerpo, improvisan, ni imploran, ríen, y tienen los pulgares verdes.

-¡...!

-Quiero decir que tienen mano con las plantas. Y también con los animales. Primero aprenden a amar lo que hacen, luego alientan a otros al crecimiento. Saben reconocer lo frágil y lo que tiene valor, y también lo que debe ser podado.

-¿Hay que esperar a la vejez para ello?

-Cuanta más edad, más camino aprendido. La observación compasiva de la vida de los demás te enseña mucho, y las mujeres sabias se pasan mucho tiempo observando. Algunas mujeres, muy pocas, son sabias a partir de los 30 o 35 años; esas a los 60 son increíbles.

-¿Qué nos quiere transmitir?

-Que las mujeres tienen la oportunidad de cambiar el mundo en las próximas décadas. Pero que si no lo hacen ya, probablemente ya no lo harán.

-¿Por qué dice eso?

-Tras el extremo feminismo de los 70, ahora el péndulo se haya en el centro por eso tenemos que aprovechar este momento. Las mujeres que se lo permiten pueden hoy llegar al equilibrio, a ser completas, fuertes y vulnerables al mismo tiempo.

-¿Un camino colectivo?

-Por supuesto. No tengo la menor duda de que un pequeño grupo comprometido puede cambiar el mundo. En realidad, así ha sido hasta ahora.

-¿Y cuál es el secreto para lograrlo?

-El millonésimo círculo. Yo aliento a las mujeres a formar círculos que tengan un componente espiritual. Simplemente escuchando los problemas, anhelos y miedos de otras mujeres y contando los tuyos, adquieres fuerza.

-Perdone, pero por qué en un círculo.

-Cuando uno está sentado en círculo y en silencio se da cuenta de que hay una conexión espiritual con poder transformador. Yo pertenezco a uno desde hace 18 años: encendemos una vela, guardamos silencio, contamos lo que nos preocupa, debatimos, y juntamos nuestras energías con un propósito.

-¿Convocan el poder interior?

-Interior y exterior. La espiritualidad, la física cuántica y el budismo dicen lo mismo: Todo y todos estamos interconectados y por tanto lo que cada uno haga influye en el mundo. Los círculos de mujeres transforman el mundo a través de la activación del campo mórfico de la teoría de Rupert Sheldrake.

-¿El centésimo mono?

-Sí, este biólogo desarrolló la hipótesis de que cuando una masa crítica de monos llega a un determinado conocimiento, este se transmite de forma intuitiva e instantánea a todos los miembros de su especie. Del mismo modo, un número crítico de círculos de mujeres puede activar las cualidades femeninas tan necesarias para que el mundo cambie.

-¿Porqué no círculos mixtos?

-Entre mujeres hay una conexión natural. Algunos estudios evidencian que cuando una mujer que sufre estrés habla con otra mujer, ambas liberan la hormona de la maternidad que provoca que el estrés descienda.

-Curioso.

-Si las mujeres estuvieran implicadas en los procesos de paz, todo sería más fácil, ¡pero si los que la negocian son machos alfa...!

-¿Qué ocurre cuando se encuentran un hombre y una mujer estresados?

-Cuando un hombre estresado se encuentra con otro, segregan testosterona, que provoca huída o enfrentamiento. Pero si ese mismo hombre se encuentra con una mujer que le comprende, una bruja sabia, su adrenalina baja y su autoestima sube. Y basta solamente con que se siente a su lado.

-Es bonito eso que dice.

-Estamos llenas de recursos poderosísimos a los que no prestamos atención, como por ejemplo el conocimiento intuitivo. Estos conocimientos se pueden desarrollar en los círculos.

-¿Que camino interior propone?

-Sea auténtica, sea consecuente con su persona interior y averigüe qué quiere hacer con su preciosa vida. Desde fuera intentarán contestar por usted a las preguntas esenciales, no lo permita. Desvele qué tipo de arquetipo domina en usted.

-¿A qué se refiere?

-Sus patrones internos, que yo resumo en siete arquetipos de diosa. Cada mujer tiene dos o tres dominantes, que van desde la autónoma Artemisa y la fría Atenea, hasta la nutritiva Deméter, la creativa Afrodita, o Hera, la diosa del matrimonio. (Nota de la redacción: Podéis hacer este trabajo con su libro Las diosas de cada mujer).

-No será tan simple.

-No. Pero si podemos llevar una vida en la que el arquetipo dominante y nuestro rol en la vida coincidan, nos sentiremos satisfechas.


Fuente: Entrevista publicada en La Vanguardia


LIBROS DE JEAN SHINODA BOLEN

• Las diosas de cada mujer
• Las brujas tienen pulgares verdes
• Llamado urgente a las mujeres
• El millonésimo círculo

Todos en la Editorial Kairós, España.

lunes 25 de junio de 2007

Brian Swimme: el Universo hace explícita la divinidad


El afamado cosmólogo explica la vigencia del pensamiento de Pierre Teilhard de Chardin

Para el matemático y cosmólogo Brian Swimme, el universo es una revelación continua y radiante. Contemplarlo es un suceso místico y estático. Especialista de las dinámicas evolutivas del universo, Swimme revela en esta entrevista la enorme influencia que Pierre Teilhard de Chardin ha tenido en su propio pensamiento. Swimme analiza quién fue el personaje histórico de Teilhard, sus aportaciones más relevantes, y el significado de sus propuestas en un momento de crisis global. La síntesis de lo divino y lo material se refleja en la evolución, un proceso continuo de la materia hacia la máxima complejidad-conciencia o Punto Omega. Pero este estado no se halla sólo en el futuro, sino que influiría en nuestro presente, forzando continuamente a la materia a ser cada vez más compleja y consciente. Por Susan Bridle.

Pierre Teilhard de Chardin fue un gran pensador que influyó profundamente en su pensamiento. ¿Podría hablarnos un poco de él –quién fue, y cuáles, según usted, fueron sus contribuciones más significativas?

Chardin fue un jesuita francés, paleontólogo, que vivió entre 1881 y 1955. Su hazaña más relevante fue articular el significado de un nuevo relato de la evolución. Fue asimismo el primer gran pensador occidental que integró completamente la evolución y su relación con lo sagrado. Teilhard de Chardin en occidente y Sri Aurobindo en la India llegaron a una misma visión básica: la evolución del universo es una evolución física y también espiritual. Creo que esa es su principal contribución. Teilhard intentó ir más allá del dualismo fundamental de lo subjetivo / objetivo, tan presente en Occidente. Comenzó a ver el universo como un acontecimiento de energía única que era tanto físico como espiritual. Veía el universo de una forma integral, no sólo como una materia objetiva sino como una materia extendida merced a una energía psíquica o espiritual.

Asimismo, a mi modo de ver, es esencial la idea central de Teilhard y su ley de “complejidad-conciencia”. Él identificó esta idea como una ley fundamental de la evolución. Veía que el proceso completo es una profundización y un aumento de la complejidad de la inteligencia o la subjetividad. Todo el movimiento del universo en su incremento de la complejidad es además y simultáneamente un movimiento que acaece en las profundidades de la conciencia o interioridad. Entendió todas las cosas como un proceso físico-biológico-espiritual. Dios está presente desde el principio, pero de una forma implícita, y el universo está cumpliendo la gran obra de hacer explícita la divinidad.

¿Cuál fue la visión de Teilhard de la naturaleza y del papel del ser humano en la evolución?

Consideraba que el nacimiento de una conciencia auto-reflexiva en el ser humano era un momento crucial del proceso terrestre. Y afirmaba que el descubrimiento de la evolución por parte de los humanos representa el cambio más dramático de nuestra mentalidad en los últimos dos millones de años. También exploró la idea de la Tierra como una serie de capas. En primer lugar, está la litosfera, o la capa superficial de roca, y entonces se desarrolla la atmósfera, luego la hidrosfera y la biosfera. Pero, para su entendimiento, en nuestro tiempo se está añadiendo una capa más, la Noosfera – una capa generada por el pensamiento humano-. No es posible comprender la Tierra a menos que se tengan en cuenta estas capas. La forma en que esto ha captado la imaginación contemporánea es el desarrollo de Internet- que es casi como los recursos de la Noosfera.

La revista Wired elaboró un artículo sobre Teilhard hace un tiempo que trataba este tema. Parecieron igualar el concepto de Noosfera con Internet, sugiriendo que la visión de Teilhard fue simplemente una precognición de la Red de redes.

Sí. Supongo que hay diversas maneras de reducir su pensamiento y perder partes de él, y que cualquiera podría decir que la noosfera es Internet. Pero, por supuesto, Teilhard diría que, como cualquier otra cosa en el universo, la noosfera tiene una dimensión física y otra espiritual.

¿Cuál es el significado de la toma de conciencia por parte del ser humano del proceso de la evolución?

Teilhard hizo una gran analogía. Nuestro momento de despertar como especie se parece mucho a lo que le sucede a un niño a la edad de dos años aproximadamente. Llega un punto en que éste comienza a tener una percepción más profunda. Teilhard afirmaba que la especie está empezando a descubrir una profundidad en el tiempo, que el universo se abre como un todo en las profundidades del tiempo.

También habló de la hominización, la forma en que el pensamiento humano transforma las funciones y acciones de la Tierra. La Tierra toma continuas decisiones y elige continuamente, es decir, existe la llamada selección natural. Pero el ser humano ha “hominizado” este proceso de selección natural, para bien y para mal. Por último, hemos hominizado el amor. Él veía la fuerza de la gravedad o la forma que los animales se cuidan unos a otros como formas del amor, y pensaba que la hominización del amor podía enfocar esa fuerza amplificándola hacia un poder descomunal en el futuro de la evolución terrestre.

¿Cómo ha ayudado nuestra comprensión de la escala evolutiva del tiempo al “desarrollo del universo hacia Dios” o a la invocación de Dios a través de la conciencia humana?

Teilhard pensaba que podía ocurrir un cambio profundo en el ser que aprende a ver el universo como una acción divina. La práctica espiritual, el “ver”, es necesaria para alcanzar realmente ese cambio, para conocer lo que somos. Sólo así, podremos resonar con el universo como un todo, como la forma exterior de nuestro propio espíritu interno. También estaba interesado en las tradiciones espirituales. Decía que la idea del despertar a la eternidad fue muy significativa para la historia humana, pero no tan difícil como la toma de conciencia de la naturaleza evolutiva del universo.

Teilhard reúne el absoluto y lo manifiesto en una visión no dualista que parece única...

Exacto. Él dice que aún tenemos la dificultad de nuestra tendencia a vernos dentro de las tradiciones espirituales tradicionales. Pero, ahora, el universo es nuestro hogar, el universo ha de verse como un todo.

Teilhard es probablemente más conocido por su idea del “Punto Omega”. El término llegó a hacerse muy popular, pero parece que poca gente lo entiende realmente, ¿podría explicar el concepto?

Por “Punto Omega” Teilhard entendía un universo que se había convertido en Dios. El Punto Omega es por un lado un momento del futuro hacia el que avanza el universo pero también es una fuerza que actúa en el presente. No es el final de una línea, sino que es un impulso que influye en el presente, atrayéndolo hacia él. Esta atracción era para el pensador amor.

Por tanto, ¿que Dios se encuentre cada vez más explícito o encarnado en las formas del universo sería un proceso?

Sí, exactamente. Para Teilhard, la esencia de la evolución radicaría en la capacidad de los elementos que componen la materia de dar lugar a formas concretas, un misterioso proceso originado por el Punto Omega, y que se repetiría en todos los niveles de la materia. Todos los miembros del universo evocan en su proceso lo divino, y van dando lugar a una personalidad cada vez más espiritual.

¿Cuál es la importancia de la visión de Teilhard sobre la evolución y su papel en el ser humano para nuestra actual crisis planetaria?

En primer lugar, el pensamiento de Teilhard sobre la evaluación nos permite comenzar a apreciar el verdadero significado de nuestro momento. Nos resulta extremadamente difícil comprender qué significa tomar decisiones que tendrán un impacto en los próximos diez millones de años. Incluso si se entiende la idea, es una comprensión sólo a nivel mental. Por eso, el estudio del pensamiento de Teilhard y su obra puede considerarse como una práctica espiritual necesaria para comenzar a pensar al nivel que requiere la humanidad hoy, en términos de diez millones de años, por ejemplo.

En segundo lugar, diría que una de las grandes contribuciones de Teilhard es que nos permite comenzar a imaginar que esta transición actual tiene al menos la posibilidad de convertirse en un glorioso modo de vida en el futuro, y que nos proporciona la energía necesaria para superar nuestras dificultades. Nos ayuda a activar ese tan profundo entusiasmo por la vida y la existencia que creo que se necesita para desenvolvernos en nuestro tiempo.



Fuente: Esta entrevista es un resumen de la publicada originalmente en inglés en la revista What Is Enlightment?, traducida por Yaiza Martínez y publicada en español por Tendencias 21. La entrevista original consta de dos partes. Una primera titulada Comprehensive Compassion y una segunda parte titulada The Divinization of the Cosmos, de la que se ha extraido el resumen.

viernes 22 de junio de 2007

Vivir en infinito, por José Carlos García Fajardo


En cada ser humano tenemos que ser capaces de ver lo absoluto, la creación entera. Dios, de cualquier forma que lo concibas. Es posible vivir en armonía, en la paz nacida de la equidad y de la justicia. Somos una red que sostiene espacios de libertad. Y cada uno de nosotros somos un nudo imprescindible.

Los esclavos fugitivos de Cartagena de Indias que se acogían a la comunidad de Palenque, en la selva, sobrevivieron durante siglos porque tenían unas ideas muy sencillas: la tierra es un cuerpo hecho de montes, selvas, aires y gentes. Que respira por los árboles y llora por los ríos. Y que es preciso vivir con pleno goce esta existencia. Que en el Paraíso recibirán recompensa los que han disfrutado de la vida y que en el infierno arden los que han desobedecido las sagradas voces que mandan vivir gozando con alegría y pasión.

Esta vida es un “quilombo”, no en el sentido de burdel que le hemos dado los blancos, sino en su sentido originario de la lengua bantú: campo de iniciación. Los quilombos eran espacios de libertad que fundaron en la selva los esclavos fugitivos. Tenemos que fundar quilombos a nuestro alrededor, encender un fuego para ti, quienquiera que seas, nacer de nuevo cada día y a cada instante. Un quilombo es una red que sostiene espacios de libertad. Y nosotros, cada uno, es un nudo imprescindible en esa red.

En cada ser humano tenemos que ser capaces de ver lo absoluto, la creación entera. Dios, de cualquier forma que lo concibas. Es posible vivir en armonía, en la paz nacida de la equidad y de la justicia. Del mismo modo que nos hicieron abjurar de los dioses “paganos” tenemos que liberarnos de los dioses groseros que espían y condenan y castigan y ahogan la vida.

Quizás todo sea más sencillo, como se dice en el Zen: “cuando como, como; cuando bebo, bebo; cuando me siento, me siento; cuando gozo, gozo; cuando lloro, lloro”. De ahí que no quepa pretender hacer el bien, pues eso ya encierra la búsqueda de un mérito. Vivir en infinitivo podría ser una ayuda para el camino. Porque éste sí que hay que andarlo, adaptándonos a las señales de la circulación que imponen las diferentes culturas... pero sabiéndonos libres de toda ley, excepto de la que vibra en el corazón.

Guardémonos de intentar cambiar a nadie ni de predicar doctrina alguna. Bástenos con transformar la sociedad por todos los medios. En cuanto se pueda, meteremos fuego al viejo quilombo y nos iremos, selva adentro, o mar afuera, a edificar nuevos Palenques, una vez puestos a salvo con la humanidad entera del otro lado del río. Pues los puentes no separan, unen y abrazan las dos riberas del río.

Las personas que buscan la justicia no pretenden hacer el bien. Se equivocarán o acertarán. Da igual, si no se aferran a sus prejuicios, a sus ideas ni tan siquiera a su desapego. Quien se ha puesto en camino en busca de la justicia que produce la paz no está seguro de tener siempre razón ni de saber más que los demás. Se ha puesto en camino con los brazos abiertos y con el corazón a la escucha.

Por eso es fundamental formarse, analizar las causas de la injusticia, desalienarse del bombardeo de los medios de comunicación y de una sociedad consumista que nos induce a actos compulsivos de tener, poder, triunfar... que derivan en ira, en codicia y en apego a los propios deseos.

No concibo una vida en busca de acciones virtuosas para invertir en un futuro donde me recompensen hasta el ciento por uno. Eso es una trampa que aprovecha a quienes detentan el poder, a los ricos, a los poderosos. Mientras ellos gozan de los bienes de la tierra y de las dulzuras de la amistad y de una vida familiar y comunitaria plena... los pobres deben consolarse pensando en que atesoran méritos para una vida de ultratumba, por eso les animan a que sigan caminando en este “valle de lágrimas”.

El mundo se ha hecho una aldea global, las comunicaciones nos unen en redes por las que circula la energía vital en forma de mensajes.

Las sociedades cambian al impacto de las civilizaciones y producen culturas. Las ideas degeneran en ideologías. Las intuiciones religiosas se las apropian los secuaces para dominar mediante el miedo. Es posible convivir en paz unos pueblos con otros, unas personas con otras, unas culturas con otras: el mestizaje cultural.


Fuente: José Carlos García Fajardo. Profesor de Pensamiento Político y Social (UCM) y Director del Centro de Colaboraciones Solidarias

¡ Nos vemos en Estella !


Este es un llamado para acercarse a un árbol singular, el árbol de la paz, que entre los días 28 de Junio y 1 de Julio, levantarán las comunidades espirituales y religiosas en el Paseo de los Llanos de la ciudad de Estella (Navarra). Las flores brotarán a los pies de este joven tronco, en señal de compromiso para encarnar entre todos el supremo valor de la paz.

Este es un llamado al círculo de silencio, de palabra, de canto, de danza que a su alrededor formaremos. Esta es una invitación para darnos la mano en torno al altar universal a la vera del río Ega, para hacer allí patente lo que nos une y olvidar lo que virtualmente nos pueda separar.

Tras la liza electoral, que con su lastre irremediable de división entre la ciudadanía, nos ha sacudido en los días pasados, la propuesta del Foro Espiritual es recorrer el camino inverso hacia la unidad en lo interno, hacer patente lo pasajero de las ideologías y subrayar la intemporalidad de los valores de paz, justicia y fraternidad en los que nos reconocemos. Aspiramos este año de nuevo a ensayar comunión entre los hombres y mujeres de buena voluntad, imbuidos de conciencia trascendente.

Acerquémonos pues a ese lugar universal sin color, sin bandera, sin marca. Lleguémonos a ese espacio compartido donde nos podemos sentir sencillamente humanos gozosos y satisfechos de esta aventura en la tierra, humanos con esperanza y vocación de eternidad, humanos que aspiran a vivir de día en día con mayor armonía, compromiso y cooperación esta intensa escuela que representa la vida.

La hora es por fin llegada tras un año de intensos preparativos. Este es un apelo abierto, a la vez que vibrante y entusiasmado para juntos dialogar, orar, cantar y bailar en un tiempo en que nuestra humanidad tanto urge de este tipo de testimonios. Esta es una invitación a reconocernos en el otro con su enorme carga de enriquecimiento interno, esto es un llamado al reencuentro de los Caminos, los de ayer, los de ahora, sobre todo los del futuro.

Ensayemos pues una unión en lo interno, ya que tan complicada nos resulta a menudo la unión externa; tan fragmentado, cuando no atrincherado, se manifiesta el panorama político, cultural y social.

El árbol nos aguarda. Llegarán gentes desde diferentes lugares , con diversas culturas y lenguas, todos y todas con un mismo y superior anhelo de confraternización. Reverdece con los primeros calores de nuevo el tronco de paz. Manos y voluntades están a punto de enlazarse a su vera. Los credos acuden prestos con sus flores más frescas, los corazones con su ritmo más ardiente.

Bienvenidos y bienvenidas al Foro de Estella-Lizarra. Bienvenidas las más de seiscientas personas de buena voluntad y de paz que en los próximos días llegaréis a nuestra ciudad afortunada. ¡¡¡ Ongi etorriak bihotz-biotzez Lizarrako Topagunera!!!


Fuente: la web del Foro Espiritual de Estella , donde se puede encontrar más información sobre el Foro y cómo participar.

Campaña Mundial para una profunda reforma del Sistema de Instituciones Internacionales


Nosotros, ciudadanos y ciudadanas del mundo, decididos a preservar a las generaciones futuras de la guerra, la pobreza, la injusticia, la uniformización cultural y la degradación ambiental,

CONSTATAMOS la especial gravedad de los problemas y desafíos de la humanidad y, en concreto, que:

- el proceso de globalización aumenta la interdependencia y complejidad de los problemas mundiales y la brecha entre ricos y pobres, mientras que los mercados son cada vez más globales y la influencia de las instituciones políticas necesarias para asegurar su funcionamiento democrático, equitativo y eficaz disminuye día tras día;

- el debilitamiento y la marginación del sistema de instituciones internacionales en cuestiones de paz y seguridad han conducido al uso unilateral de la fuerza en los últimos acontecimientos bélicos (Irak, …), en lugar de promover la resolución de conflictos de manera colectiva y mediante las normas y los procesos establecidos a través de Naciones Unidas.

En este contexto, los ciudadanos y ciudadanas proclamamos que un mundo más justo es posible y reclamamos nuestro derecho democrático a participar en las decisiones globales que afectan cada día nuestras vidas. Por todo ello

PROPONEMOS una reforma profunda del sistema de instituciones internacionales que garantice:


- la gobernabilidad democrática de la globalización para contribuir a la solución de los graves problemas y desafíos del mundo;

- la eliminación de la pobreza y la promoción de un desarrollo solidario más equitativo y plenamente respetuoso con la diversidad cultural, natural y de género;

- la paz y la seguridad mundial, que comprendan la seguridad humana y medioambiental, basadas en la justicia y la libertad; y

- la existencia de mecanismos de representación directa y participación de los ciudadanos del mundo y las organizaciones de la sociedad civil en los procesos de decisión global.

Para todo ello deben reforzarse y democratizarse las Naciones Unidas poniéndolas en el centro de un sistema de instituciones internacionales democrático, coherente, responsable y eficaz. En concreto, democratizando la composición y toma de decisiones de los órganos y agencias de Naciones Unidas de forma que se logre su funcionamiento efectivo y democrático, y reformando e incluyendo en su seno todas las otras organizaciones multilaterales globales (FMI, BM, OMC, etc.). Para alcanzar estos objetivos,

PROMOVEMOS un proceso de:


Movilización de la ciudadanía mundial basada, por ejemplo, en la adhesión de ciudadanos y organizaciones del mundo a este manifiesto para que acabe elevándose a la consideración formal de la Asamblea General de las Naciones Unidas, con la solicitud de convocatoria de una conferencia mundial sobre la reforma en profundidad del sistema de instituciones internacionales.


Algunas de las personalidades que promueven las campaña:

Samir Amin Forum du Tiers Monde

Leonardo Boff Teólogo

Noam Chomsky Escritor

Ricardo Díez Hochleitner Presidente Emérito Club de Roma

Nawal Elsaadawi Escritora

Susan George Escritora

Boutros Boutros Ghali

Gabriel García Márquez Premio Nobel de Literatura

Cándido Grzybowski IBASE

François Houtard Centre Tricontinental, CETRI

Asma Jahangir Activista Derechos de la Mujer

Hans Küng The Global Ethics Foundation

Federico Mayor Zaragoza

Rigoberta Menchú Tum Premio Nobel de la Paz

Danielle Mitterrand France Libertés, Fondation Danielle Mitterrand

Gertrude I. Mongella Activista Derechos Humanos

Edgar Morin Sociólogo

Adolfo Pérez Esquivel Premio Nobel de la Paz

Jose Ramos-Horta Premio Nobel de la Paz

Jeremy Rifkin The Foundation on Economic Trends

Mary Robinson Ethical Globalization Initiative

Sebastiao Salgado Fotógrafo

José Saramago Premio Nobel de Literatura

Mario Soares Fundaçao Mario Soares

Aminata Traoré Escritora

Muhammad Yunus Grameen Foundation


Para más información de la campaña y adherirse a este manifiesto visitar la web de la campaña

jueves 21 de junio de 2007

Convocatoria para el establecimiento de una Asamblea Parlamentaria en las Naciones Unidas


La humanidad se encuentra ante la obligación de asegurar la supervivencia y el bienestar de las futuras generaciones y de preservar las bases naturales de la vida en la Tierra. Grandes desafíos, como la desigualdad social mundial, la proliferación de armas de destrucción masiva, las amenazas del terrorismo o el deterioro del sistema ecológico, sólo podrán ser superados si todos los seres humanos colaboramos en un esfuerzo conjunto.

Para asegurar la cooperación internacional, la aceptación y legitimidad de las Naciones Unidas, y para reforzar su capacidad de acción, los seres humanos deben estar directa y efectivamente integrados en la ONU y sus organizaciones internacionales, para lo cual debe serles permitido participar en sus actividades. Por ello, exigimos la gradual puesta en práctica de la participación y la representación democráticas en el nivel global.

El establecimiento de una Asamblea Parlamentaria consultiva en las Naciones Unidas es un paso decisivo en este sentido. Sin necesidad de modificar la Carta de la ONU, una Asamblea de este tipo puede crear un importante vínculo entre las Naciones Unidas, sus agencias, los gobiernos y parlamentos nacionales y la sociedad civil.

Una Asamblea Parlamentaria en la ONU no sería simplemente una institución más. Como portavoz de los ciudadanos, sería la expresión y el vehículo de una transformación de la conciencia mundial y de la comprensión de la política internacional. De esta manera, podría transformarse en un catalizador del desarrollo del sistema internacional y el derecho internacional, y podría contribuir decisivamente a la realización de los altos objetivos de la ONU y a una reformulación positiva de la globalización.

Inicialmente, una Asamblea Parlamentaria en las Naciones Unidas podría estar compuesta por parlamentarios nacionales. Luego, gradualmente, deberá ser dotada de genuinos derechos de información, participación y control frente a las Naciones Unidas y sus agencias y organizaciones. Finalmente, sus miembros deberían ser elegidos directamente por los ciudadanos.

Solicitamos a las Naciones Unidas y a los gobiernos de sus estados miembros la creación de una Asamblea Parlamentaria en las Naciones Unidas, y llamamos a todas las organizaciones, a todas las personas con poder de decisión y a todos los ciudadanos comprometidos con los intereses generales de la humanidad a que se unan en el apoyo a esta petición.


Para más información y apoyar la petición visitar Campaña para el Establecimiento de una Asamblea Parlamentaria en las Naciones Unidas

miércoles 20 de junio de 2007

Propugnan una `teología de la liberación islamocristiana´


El seminario sobre la Alianza de Civilizaciones, que ayer se clausuró en Córdoba, dio pie a que el teólogo, catedrático y secretario de la Asociación de Teólogos Juan XXIII, Juan José Tamayo, acuñase el revolucionario término "Teología de la liberación islamocristiana", tras un debate entre representantes de corrientes progresistas de la Iglesia Católica y del pensamiento sufí del Islam.

El concepto, como se explicó a la prensa tras la esperada sesión La importancia del Diálogo interreligioso en la Alianza de Civilizaciones , del ciclo que organizó en Córdoba el Liderazgo Popular Islámico Mundial (WIPL, en sus siglas inglesas) y que representó a 400 asociaciones musulmanas del mundo de la corriente sufí, resume el fondo del debate celebrado, en donde se destacó las coincidencias éticas y humanísticas del Islam y el Cristianismo y, más allá, el factor de liberación que ambas religiones tienen, eso sí, si se sigue el mensaje y no tanto a la jerarquía religiosa.

Además de Tamayo, en el debate participó Ignacio de la Mata, de la polémica parroquia de San Carlos Borromeo del madrileño, que expuso la experiencia solidaria e interreligiosa de esta parroquia desde el punto de vista de los marginados musulmanes y cristianos que se acogen a diario. Por otro lado, Mansur Escudero, de la Junta Islámica Española; Abdennur Prado, de la Junta Islámica Catalana, el mexicano Amed Munir y el Sheij de Matamoulana (Mauritania) completaron, desde el punto de vista musulmán, el llamamiento a los pueblos y religiones a entenderse y convivir. Así, llegó a hablarse de un cierto complot de los que hablan de conflicto entre civilizaciones y, por otra parte, se abogó por el euroislam, la corriente que, sin renunciar a los preceptos de esta religión y a valores coránicos de justicia, paz y misericordia, defiende que es posible compatibilizar la fe islámica con la vida en cualquier país, también en Occidente.

Los organizadores del encuentro del WIPL, clausurado ayer, darán a conocer hoy las propuestas concretas que se elevarán al Gobierno español y a la ONU para impulsar la Alianza de Civilizaciones. El encuentro también sirvió para celebrar una reunión de la secretaría del WIPL, organismo que representa a buena parte de los mil millones de musulmanes de todo el mundo.


Fuente: Diario de Córdoba

Conclusiones del seminario 'Alianza de Civilizaciones. Alianza por la Paz'


El presidente de la Junta Islámica, Mansur Escudero, presentó hoy las conclusiones del seminario 'Alianza de Civilizaciones. Alianza por la Paz', que se celebró en Córdoba los días 18 y 19 de junio organizado por el Liderazgo Islámico Mundial, y aseguró que 'el choque de civilizaciones es el resultado de la ignorancia', por lo que abogó por mejorar la educación 'desde todos los niveles sociales, empezando por las escuelas públicas y los medios de comunicación'.

Insistió en que sobre todo la televisión 'debe utilizar la terminología correcta, para que no estigmatice' y explicó que la Alianza de Civilizaciones 'no es una alianza entre occidente y el Islam, porque el primero es un concepto geográfico y el segundo, religioso', por lo que subrayó que 'no se pueden comparar'.

Las conclusiones, denominadas 'Decálogo de Córdoba por la Alianza de Civilizaciones', incluyen entre sus puntos 'expresar que la voluntad de paz debe ser determinante como instrumento y como fin en la actuación política de los poderes públicos' y 'dar cabida a la sociedad civil en todos los ámbitos de desarrollo del proyecto de la Alianza de Civilizaciones'.

También exigen a los países que hayan suscrito la Alianza de Civilizaciones 'coherencia' con la libertad religiosa, respeto a las minorías y políticas migratorias justas y proponen impulsar y apoyar la creación de una Asamblea Global de las Culturas.

La creación de un observatorio internacional contra la islamofobia, donde se incluya la elaboración de libros de texto, lenguaje audiovisual, publicaciones y un libro de estilo para periodistas, así como la incentivación del diálogo interreligioso mediante el apoyo a los grupos de base que trabajan en este campo son otras de las medidas propuestas.

El decálogo respalda el fomento de productos bancarios y financieros de contenido 'halal' (prácticas permitidas por la religión musulmana) que tiendan a la 'humanización de la economía y la redistribución de la riqueza' y pide apoyo político e institucional a las iniciativas y proyectos que fomenten la igualdad de género.

La promoción y fomento de internet en los países en desarrollo y la recuperación de la memoria histórica andalusí como paradigma de la Alianza de Civilizaciones, que se traducirá en medidas como la concesión preferente de la nacionalidad española a los descendientes de los andalusíes y el apoyo a la candidatura del flamenco y la música andalusí como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO son los últimos puntos de la declaración.

Escudero afirmó que solicitará una reunión con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para trasladarle estas propuestas que tienen como objetivo 'acercar la Alianza de Civilizaciones a la sociedad civil' y que incluye ideas como 'ver que la diversidad de cultura es un bien para la humanidad'.


Fuente: Terra Actualidad - EFE

La parroquia de Entrevías, por Fernando León de Aranoa


Comenzamos a preparar Princesas en un local vacío, justo enfrente de la parroquia de Entrevías. A él se asomaban a veces los vecinos, intrigados; también la seca realidad del barrio, preguntando de muchas maneras, con muchos acentos distintos, si tendríamos allí trabajo para ellos. Al llegar creímos que nos instalábamos en sus calles para rodar una película, pero nos equivocamos: fue el barrio el que se instaló en nuestro rodaje, en nuestra película. Pronto los chavales se organizaron en turnos para cuidar por las noches el local en el que rodábamos y los desocupados que ese verano paseaban por un descampado próximo continuaron haciéndolo, pero ya como parte de la figuración de la película. También ella se coló en la vida de los vecinos, a veces literalmente: una señora se nos acercó un día para advertirnos de que en el televisor de su casa podía ver los planos que rodábamos en la calle. La señal de nuestro receptor se colaba en la parabólica de su comunidad, convirtiéndola en la primera espectadora de la película. Y pronto en su primera crítica: a menudo se dejaba caer por el rodaje al terminar la jornada para comentarme cómo había visto a las actrices. En las calles de Entrevías encontramos así nuestra particular ciudad de la luz, nuestro Cinecittà obrero; barrio duro y orgulloso, dolorido aún por el atentado reciente de marzo, por los cotidianos atentados del desempleo y la droga, y aun así, paciente con nosotros, hospitalario y cercano.

En él llevan muchos años Javier, Enrique y Pepe. Hacen un trabajo hermoso al frente de la parroquia de San Carlos, un trabajo que parte de su fe y llega limpio hasta los que más lo necesitan: excluidos, inmigrantes y presos, hijos del paro, madres y hermanos de la droga.

Durante el tiempo que duró el rodaje fuimos parte de su parroquia. Pasamos muchas horas en ella compartiendo experiencias, trabajo, comida. Las figurantes latinas se persignaban rápidamente antes de empezar a rodar ante la imagen de un gran Cristo crucificado y tiraban de sus faldas hacia abajo, tratando inútilmente de alargarlas. El rodaje se integró así con la vida de su comunidad, que era un espacio de participación, una parroquia hecha por sus parroquianos.

Había estado antes en ella, a finales de los noventa. Proyectaban Barrio y los curas me habían invitado a hablar de la película con los chavales que, sin saberlo, la inspiraban. Fui yo el que más aprendió aquella tarde, de ellos y de los padres, de su dedicación y de su entrega.

Hoy quieren cerrarla, y para hacerlo separan su fe, el modo en el que celebran la liturgia, de su trabajo a favor de los necesitados, sin entender quizá que para ellos son la misma cosa. No relajan la liturgia, la acercan a la realidad del barrio haciéndola más próxima, más accesible.

Entre sus parroquianos están las madres de uno de los barrios en los que a más chavales se ha llevado droga. Algunas han perdido tres, cuatro hijos. Cuentan que allí, entre esas paredes, aprendieron a no odiar, a aceptar su pérdida. Y que en ese lugar, con la ayuda de sus párrocos, los recuperaron. Porque sin darse apenas cuenta formaron una cadena que empieza allí abajo, en ellas, en su parroquia, y sube hasta el cielo, conectándoles de regreso con sus hijos. Si se la cierran, dicen, quizá esa cadena se rompa y vuelvan a perderlos.

La parroquia de Entrevías es el lugar en el que la Iglesia recupera su sentido último de amparo, de acogimiento. Tomar Iglesia significa tomar en ella asilo, protección. "Iglesia me llamo", decían los perseguidos para no dar su nombre cuando se sentían en peligro; lo dice también el que se siente a salvo al fin de persecuciones, de daños. Los curas de Entrevías lo saben, y con su trabajo devuelven a la institución ese sentido esencial.

Su parroquia no es la parroquia de los pobres. Es el lugar donde los marginados no están fuera, en la puerta, sino dentro. Es el lugar de los que se llaman Iglesia; de los últimos, de los que viven del otro lado de la fortuna. Pero es también la parroquia donde todos caben. Hasta el rodaje de una película.

Fernando León de Aranoa es director de cine


Fuente: El País

martes 19 de junio de 2007

Resilencia y utopía, claves para el desarrollo de una nueva civilización


El concepto de resiliencia, cada día más utilizado en los centros de pensamiento y que hace referencia a la cualidad que tienen los metales de recuperar, sin deformarse, su estado original después de sufrir pesadas presiones, es una cualidad de todos los sistemas complejos adaptativos, como las personas o la Tierra, que nos debe guiar para superar la crisis del planeta, explicó el teólogo Leonardo Boff en el III Congreso Extraordinario Proyectos y Utopías para un Mundo Mejor, celebrado en Madrid. El encuentro puso de manifiesto que, en una época de crisis inminente, aún podemos reaccionar y adaptarnos, ponernos en "pie de paz", como dijo en la conferencia de clausura Federico Mayor Zaragoza.

Los pasados días 2 y 3 de junio se celebró en Madrid el III Congreso Extraordinario Proyectos y Utopías para un Mundo Mejor, que reunió a especialistas en diversos sectores, como educación, desarrollo sostenible, derecho ambiental o economía solidaria, para poner en común sus ideas, exponer alternativas a las formas de vida actuales y presentar diversos proyectos.

El congreso, inspirado en La Carta de la Tierra y la Década para la Educación para el Desarrollo Sostenible, fue organizado por la Fundación Valores y contó con diversos colaboradores, como la UNESCO, el Ministerio de Educación y Ciencia (M.E.C.) de España y la Fundación Cultura de Paz, que preside el ex-secretario general de la Unesco, Federico Mayor Zaragoza, entre otras prestigiosas instituciones.

En representación del Secretario General de Educación del M.E.C., Alejandro Tiana, Juan López Martínez recalcó en su intervención la importancia de la educación en valores, de manera que éstos impregnen cada vez más la vida cotidiana, así como la importancia del papel de la escuela en la creación de una sociedad más justa, sostenible y pacífica, como la que plantea la Carta de la Tierra.

Por su parte, la titular de la Cátedra UNESCO de Educación Ambiental y Desarrollo Sostenible, María Novo, analizó los modelos de pensamiento que históricamente han llevado al desarrollo anti-ecológico de nuestro mundo actual, y que ha dado lugar a una brecha creciente entre el norte y el sur del planeta. El nuevo modelo de desarrollo que necesitamos, afirmó Novo, debe implicar el cuidado de la Naturaleza y el respeto a la biodiversidad desde una perspectiva no sólo científica, sino también artística y cultural.

Los nuevos paradigmas desarrollados por la ciencia, más holísticos e integradores de todos los aspectos del ser humano y de nuestro planeta, aún no han alcanzado las gestiones políticas y económicas del mundo, señaló María Novo, añadiendo que dichas gestiones deben contemplar sin más dilación cuestiones como la extensión del desarrollo sostenible a toda la humanidad, la reorientación de prioridades, la revisión del concepto de necesidad, la puesta de la tecnología al servicio del ser humano y la posibilidad de una globalización alternativa: equitativa, solidaria y diversa.

Para conseguir estos objetivos, concluyó Novo, debemos aprender a utilizar la intuición y la empatía para interpretar al otro y también a la realidad, buscando significados más allá del mundo lógico. Hemos de avanzar hacia un pensamiento sintético que se enuncia como sentir lo que sabemos y saber lo que sentimos. Para ello es útil ejercitar el pensamiento lateral con el que podamos cambiar el observador para ver el mundo desde otra perspectiva.

Derechos humanos prácticos

En el encuentro también se expusieron tres proyectos llevados a cabo en Brasil por el Centro de Defensa de los Derechos Humanos de Petrópolis: “Pan y Belleza”, destinado a ofrecer comida a diario a 300 habitantes de las fabelas más pobres de la ciudad; “Mujeres y Masa”, que pone en marcha cooperativas donde las mujeres hacen pan y otros productos para venderlos; y el último “Hijos de la Tierra”, que lleva a cabo una labor de reinserción social e integración en la vida laboral de jóvenes marginados.

Por otro lado, Enrique del Río, promotor y asesor de proyectos de desarrollo local y empresas de economía social, autor de varios libros y presidente de la cooperativa española Proempleo, se centró en explicar los valores de una economía solidaria, que propone que los individuos sean agentes protagonistas de la economía general, que se ejerza el consumo responsable, que se abra un debate entre la población para la redefinición de nuevos valores y que se avance en la autogestión, todo ello en pos de resolver la injusticia social que supone que el 20% de los habitantes del planeta acaparen los recursos naturales, mientras que el 80% restante de la población mundial carece de lo más imprescindible para la supervivencia.

Por su parte, alumnos de la Universidad de LLeida presentaron la Carta de la Tierra en Acción Motriz, un proyecto que ha incluido el diseño de un catálogo de conductas motrices sostenibles para la evaluación de los procesos de optimización en relación a los valores de la Carta de la Tierra.

Resilencia y drama ecológico

Leonardo Boff, doctor en teología y filosofía, profesor de teología sistemática y ecuménica en Petróplis, Rio de Janeiro, Brasil, y uno de los iniciadores de la "Teología de la Liberación" , intervino en el congreso señalando que estamos afrontando una situación extrema como consecuencia del calentamiento global del planeta, una situación que nos lleva a vivir una época de urgencias porque la Tierra puede entrar en un estado caótico en cualquier momento, produciendo catástrofes inimaginables que afecten a la biosfera y diezmen la vida de millones de seres humanos.

Sin embargo, afirmó Boff, no debemos considerar esta situación como una tragedia cuyo fin sería desastroso, sino como una crisis capaz de liberar un núcleo de valores, de visiones y de prácticas alternativas, que deben servir de base para un nuevo ensayo de civilización. Según Boff, depende de nosotros el hacer que los trastornos climáticos no se transformen en tragedias, sino que sean crisis de crecimiento hacia un nivel mejor en la relación ser humano con la Naturaleza.

En este contexto, Boff trajo a colación el concepto de resiliencia, cada día más utilizado en los centros de pensamiento. El término procede de la metalurgia y de la medicina y hace referencia a la cualidad que tienen los metales de recuperar, sin deformarse, su estado original después de sufrir pesadas presiones.

En medicina, en el ramo de osteología, es la capacidad de los huesos de crecer correctamente después de sufrir una fractura grave. A partir de estos campos, el concepto pasó a otras áreas como la educación, la psicología, la pedagogía, la ecología, el dirección de empresas... en definitiva, para ser aplicada a todos los fenómenos vivos que implican fluctuaciones, adaptaciones, crisis y superación de fracasos o de estrés.

Dos componentes

La resiliencia comporta dos componentes: resistencia frente a las adversidades -capacidad de mantenerse entero cuando se es sometido a grandes exigencias y presiones-, y capacidad de sortear la dificultad, aprender de las derrotas y reconstituirse, creativamente, transformando los aspectos negativos en nuevas oportunidades y ventajas. En otras palabras, todos los sistemas complejos adaptativos, en cualquier nivel, son sistemas resilientes. Así como cada persona humana y el sistema entero de la Tierra.

Los riesgos que se presentan con el calentamiento planetario, con la escasez de agua potable, con la desaparición de la biodiversidad y con el sacrificio de esta Tierra, "que tiene un rostro de tercer mundo y cuelga de una cruz de padecimientos", deben ser encarados menos como fracasos y más como desafíos que invitan a cambiar sustancialmente y que enriquecerán nuestra vida en la única casa común. Resignarse y no hacer nada es la peor de las actitudes, pues implica renunciar a la resiliencia y a las salidas creativas.

Los estudiosos de la resiliencia, explicó Boff, nos atestiguan que para que seamos resilientes positivamente necesitamos ante todo cultivar un vínculo afectivo, con la Tierra en nuestro caso: cuidarla con comprensión, compasión y amor; aliviar sus dolores mediante el uso racional y moderado de sus recursos, renunciando a toda violencia contra sus ecosistemas. El Norte debe poner en práctica una retirada sostenible de su afán de consumo, para que el Sur pueda tener un desarrollo sostenible y en armonía con la comunidad de vida.

Importa estimular el optimismo, pues la vida ha pasado por innumerables devastaciones y siempre ha sido resiliente y ha crecido en biodiversidad. Es determinante que nos proyectemos un horizonte utópico que dé sentido a nuestras alternativas, que van a configurar lo nuevo que nos salvará a todos. En este ambiente malsano importa mantener la salud; así es como Gaia será también saludable y benevolente para con todos, afirmó Boff.

Ausencia de realismo

Federico Mayor Zaragoza, antiguo miembro del Parlamento español y europeo, y fundador y presidente de la Fundación Internacional para una Cultura de Paz, fue el encargado de cerrar el congreso y su charla versó sobre la importancia de la utopía, de la actitud permanente de búsqueda, de nuevos rumbos y caminos. No se puede transformar lo que se acepta, los realistas no hacen nada porque no quieren cambiar la realidad, pero hoy día nos interesa modificar la realidad en profundidad.

Zaragoza citó la Carta de las Naciones Unidas, que comienza diciendo: “Nosotros los pueblos de la Tierra decidimos evitar el horror de la guerra a las generaciones venideras…” y para ello se creó la UNESCO, para hacerlo a través de la educación, la ciencia, el arte y la cultura para crear cambios, para cambiar el tejido de hilos multicolores que conforma la humanidad.

Los pasos deben darse en dos sentidos: el de renunciar a la imposición y el de pensar en las generaciones futuras. Para ello es imprescindible que nos pongamos en “pie de paz”, expresión de acción pero desde la paz, para dejar de ser meros espectadores y pasar a implicarnos, involucrarnos e integrarnos.


Fuente: Tendencias 21

lunes 18 de junio de 2007

Alianza de valores comunes, por Juan Goytisolo


Las dos citas que encabezan Elogio de la diversidad, de Ramin Jahanbegloo -"Un país no tiene que ser considerado apto para la democracia, tiene que volverse apto mediante la democracia", de Amartya Sen, y "Ninguna crítica puede vivir si intenta ser exclusiva", de Mahatma Gandhi-, delimitan con claridad el espacio en el que se desenvuelven las aguijadoras reflexiones del escritor iraní. Ante la creciente ideologización de las tradiciones religiosas en los últimos treinta años y, paralelamente a ella, la pretensión de imponer un modelo único de civilización global -el de la modernidad occidental y su presunto ecumenismo salvífico- ¿cómo escapar al dilema que nos atrapa entre un asimilacionismo forzado y un multiculturalismo sin límites? La pregunta vale no sólo para el subcontinente indostánico en el que se centra preferentemente el análisis del autor, sino también para los países de la Unión Europea, con sus crecientes minorías de origen asiático y africano en las que el islam radical, aunque muy minoritario, se disemina al amparo de las distintas corrientes salafistas.

El desafío -o "pregunta crucial" en términos del autor- consiste en "cómo hallar valores morales transnacionales susceptibles de ser compartidos sin coerción ni opresión". El diálogo interreligioso, sobre todo entre la cristiandad y el islam, iniciado en el siglo XV con la propuesta audaz de un concilio entre ambos por el obispo Juan de Segovia, no ha dado como sabemos resultados concretos, más allá del hecho del diálogo mismo. Pero, como advierte Ramin Jahanbegloo, el quid de la cuestión radica en lo que cabría llamar alianza de valores comunes a los credos enfrentados, mediante la cual las personas con creencias distintas encontrarán un ámbito cívico-moral de entendimiento.

El diálogo entre culturas, a veces secularmente opuestas, debería conducir así a la admisión de la diversidad propia y ajena: de una diversidad en los antípodas del extremismo político y el fanatismo religioso antioccidental, antijudío y antimusulmán. Partiendo de la premisa de que ningún credo religioso puede erigirse en excepción de la ley natural y de que una civilización sólo alcanza a desenvolverse en la medida en que se abre al contacto e influjo de las demás -la desertización cultural de la España inquisitorial a mediados del siglo XVII es un buen ejemplo de ello-, el autor examina con lucidez los retos a los que se enfrenta actualmente el islam. Tras un repaso a la vida y obra de escritores y filósofos musulmanes no exclusivistas ni vio-lentos, como Mohamed Iqbal -cuya obra leí con gran interés hace ya unos años-, Maulana Kalam Azad y Jan Abdul Ghaffar Jan -que compartieron el sueño de Gandhi en una India diversa frente a la intolerancia y persecución religiosa y étnica que condujeron al asesinato del gran líder pacifista y culminaron en el desmembramiento del subcontinente asiático entre India y Pakistán-, Ramin Jahanbegloo observa: "Desde el siglo XIX, el sueño musulmán de un renacer musulmán ha adquirido formas y proporciones diversas. Creo que la verdadera lucha se libra entre quienes creen que una reconstrucción de la civilización islámica sólo puede realizarse mediante la experiencia de la modernidad y la democracia, y quienes, por el contrario, luchan con violencia por un proyecto que pide una reproducción del modelo original del islam. Se rechazan las ideas de modernidad y democracia, y algunos propugnan incluso la creación de un mundo islámico global. Pienso que el resultado de la lucha intermusulmana, y no el conflicto entre el fundamentalismo musulmán y Occidente, determinará en última instancia la respuesta musulmana a la globalización de la modernidad".

Creo que dicho planteamiento es justo, y el autor rechaza con una argumentación sólida las famosas predicciones de Huntington sobre el choque de civilizaciones, cuyo precedente halla con razón en Spengler y su La decadencia de Occidente, para dejar bien sentado que la contienda se produce "entre quienes están a favor de la idea de diversidad y quienes se oponen a ella. Se trata de la tradicional lucha entre el odio y el miedo por una parte y la esperanza y el valor por otra. Es una lucha entre la arrogancia de la violencia y la responsabilidad de la no violencia. Y, en una época de pensamiento y actuación globales en que los países y los individuos dependen unos de otros y en que nuestro futuro será común o no será, el resultado de este choque entre la intolerancia y el diálogo decidirá por completo nuestro destino".

Y los grandes textos religiosos -la Biblia, la Torá, los Evangelios, el Corán- admiten, como sabemos, multiplicidad de lecturas, puesto que sus conceptos, parábolas e imágenes se prestan a ello, y por dicha razón autorizan interpretaciones antagónicas, ya sean pacíficas, ya violentas. Si por un lado fomentan un sentido comunitario capaz de enriquecer y dar un sentido a la vida de sus fieles, por otro pueden provocar el exclusivismo radical y la persecución religiosa del disidente. La historia de la cristiandad y del islam nos procuran abundantes ejemplos de ello. Con una concisión encomiable, el autor concluye que "una creencia es un modo de vida, no un pretexto para imponer ese modo de vida a todos los demás".

Con la misma justeza y nitidez, Elogio de la diversidad responde a muchas de las preguntas que se nos plantean de cara a una mundialización que vehicula imparablemente sus males de un continente a otro gracias al fundamentalismo de la tecnociencia y el ubicuo terrorismo yihadista difundido por internet. Su autor subraya la necesidad de promover unos valores universales por encima de los poderes políticos y de las iniquidades del poder económico: valores de solidaridad frente a las monstruosas diferencias entre países ricos y pobres; de reconocimiento de las culturas diversas frente al hegemonismo de una sobre otras y el recurso a la guerra o a la imposición por la fuerza del discurso ultranacionalista o ultrarreligioso. En España sufrimos las heridas de ambos -de ETA y del 11-M- y por ello mismo las reflexiones de Ramin Jahanbegloo merecen ser leídas con particular atención: "La cultura de la democracia es inseparable del diálogo intercultural. Si, según la vieja máxima, la guerra es demasiado importante para dejarla en manos de los generales, el diálogo entre culturas es demasiado importante para ser dominio exclusivo de políticos y diplomáticos. Un diálogo cultural ininterrumpido puede cambiar el planeta entero: el paso de un mundo cerrado de certidumbres a un mundo infinito de interrogantes".

Imposible decir más y mejor en tan breves y sencillas palabras.


Fuente: El País del 18/06/06

Juan Goytisolo es escritor, más información sobre el autor en Wikipedia

domingo 17 de junio de 2007

Entrevista a Jon Sobrino. Radicalmente cristiano


Como no hay mal que por bien no venga, la última bronca que le montó la curia vaticana a Jon Sobrino, que no fue ninguna tontería, con notificación incluida, ha servido para que este jesuita empecinado en la defensa radical de los más oprimidos sepa lo que son los blogs. Aquellos días de marzo de este mismo año, cuando resurgió de las más abruptas entrañas de la Tierra el Tribunal para la Doctrina de la Fe -léase la Inquisición de nuestros días- para tirarle de las orejas y echarle en cara, una vez más en los últimos 30 años, sus desviaciones sobre la línea oficial, este cura amigo y compañero en El Salvador de Ignacio Ellacuría y monseñor Romero, este pastor que admite sin remilgos su vocación revolucionaria, pudo leer una avalancha inaudita de reacciones a favor y en contra en los foros libérrimos de Internet. Pese a lo encendido de algunos comentarios, Sobrino, por el contrario, guardó silencio. Se apartó del mundanal ruido quizá un tanto asustado por el ambiente, aunque no por encararse a la autoridad, cosa que ha hecho toda su existencia aun a riesgo de que le mataran.

De hecho, esta nueva llamada de atención no va a hacerle bajar las orejas, al menos por lo que uno puede deducir después de dos horas de conversación con él sobre lo divino y lo humano. Si no lo consiguieron en los años setenta y ochenta los paramilitares salvadoreños que instauraron un más que grotesco lema, "Haga patria, mate un cura", ni tampoco los grandes patriarcones centroamericanos, ni los mismísimos politicastros que ahogaban en esos días con una bota militar el futuro de lo que consideraban el patio trasero de su casa con jardín del Norte, es difícil que se asuste de los que han sido recién investidos con nuevas púrpuras. Si se salvó, aquel funesto y negro 16 de noviembre de 1989, de aquella matanza que después muchos han convertido en martirio, cuando unos salvajes entraron en la Universidad Centroamericana (UCA) y asesinaron sin miramientos a ocho de los suyos -seis compañeros jesuitas y dos empleadas de la casa-, no debió de ser en vano.

Le gusta rememorar uno a uno sus nombres, justo como cuando le dieron la noticia; primero le hablaron de Ignacio Ellacuría, después le enumeraron al resto de la lista: Segundo Montes, Ignacio Martín-Baró, Amando López, Juan Ramón Moreno, el salvadoreño Joaquín López-López y, sobre todo, a quienes más le indignó que pagaran aquella caza macabra: la empleada de la UCA Elba Julia Ramos, cocinera, y su hija Celina, de 15 años, testigos de una barbaridad que tuvieron la mala fortuna de encontrarse frente a frente.

Hoy, de paso por Madrid, lo recuerda todavía con la justa emoción, pero con la evidente cicatriz del paso del tiempo en su mirada limpia. Sobrino parece de esas personas sabias que han sabido extraer, sobre las tragedias más injustas de la vida, conclusiones positivas. Por eso se muestra obsesionado por hablar; no de la inquina y el odio que arrebató a los suyos y a quienes él consideraba su familia de la faz de la Tierra, sino de la bondad que quedó. De la semilla que sembraron, del fin positivo de todas las cosas, aunque muchas veces sea necesario hacer verdaderos esfuerzos para llegar a él.

El propio e íntimo sufrimiento ha sido su mayor fuerza. La conciencia de fragilidad que le da cada día estar a expensas de los bajones de una diabetes muy aguda, y el hecho de haberse salvado por casualidad, gracias a encontrarse en Tailandia dando un curso, de su muerte segura, han forjado en él una proverbial valentía. Una desafiante serenidad construida a base de esa autoridad que no pueden retar moralmente quienes se sientan en los sillones confortables de los despachos; esa altura que da estar en primera línea del frente, expuesto a los más feroces ataques, a morir incluso por un gramo extra de justicia.

Dice que pobres son quienes no tienen asegurado comer tres veces al día; que él, al fin y al cabo, es un privilegiado por disponer garantizada hasta la insulina. Pero pobres son también para él, mente privilegiada con cuatro carreras -teología e ingeniería entre ellas- que a los 18 años abandonó su Bilbao natal y a su familia para dejarse la piel en ese lejano El Salvador que le ha dado nacionalidad y sentido a su vida, quienes son pisoteados, humillados, arrastrados, heridos, injuriados... Todos aquellos sujetos siempre anónimos que merecen reparo; esos desheredados para los que en su día Leonardo Boff, el propio Ignacio Ellacuría, él mismo y tantos otros comenzaron a predicar la Teología de la Liberación, esa doctrina revolucionaria que asusta tanto a los próceres en los pasillos del Vaticano y que Juan Pablo II y ahora el papa Ratzinger se han empeñado, con una fijación obtusa, en enterrar. Pero Sobrino y los suyos parece que no van a dejar que se saque de ese hoyo ni una sola palada.

Con la Iglesia sigue usted topando. ¿Cuándo fue la primera vez?

Toparse en castellano significa algún tipo de encuentro inesperado o encontronazo. Y la Iglesia es una realidad de muchísimos seres humanos. Con 68 años, en la Iglesia me he topado ante todo con Jesús de Nazaret y después con otras cosas. Una, la primera, cuando yo tenía veintitantos años, con Juan XXIII, que hablaba de un Jesús que bien puede hacer presente la Iglesia o que lo puede ocultar. Los jesuitas estamos en la Iglesia, y en ese sentido me he topado con el padre Arrupe, y en El Salvador me topé con algo que creo que en conjunto es lo mejor: campesinos, oprimidos, pobres, gente sencilla, con gran amor a los demás y con mucha fe en Dios. Al español de hoy, esto le puede sonar a religiosidad fácil o superstición. Pero no tiene por qué ser así. Gente que estaba decidida a arriesgar todo no por una causa, ni por pertenecer a tal o cual partido, sino por amor a los demás. Así surgieron entonces en El Salvador lo que yo llamo mártires.

¿Por qué mártires?

Son aquellos que en vida y en muerte se parecen a Cristo. En vida porque han tratado de defender al pobre, denunciar al opresor, y en muerte porque acaban crucificados en esa cruz que es terrible y expresión de un gran amor. El símbolo de ese tipo de mártir, con el que yo me topé -y cuando lo escribas pon que cuando pronuncio topar cambio el tono de voz, para aclarar, ¿verdad?-, para mí fue monseñor Romero. Pero es evidente que yo he tenido con otros sectores relaciones más tensas, y estos días se ha hecho público que a varios de nosotros, entre ellos también el padre Ellacuría, las congregaciones nos han cuestionado. A mí, varias veces me han pedido dar cuenta de mis escritos porque creen que mi teología no es adecuada, que contiene errores, que es peligrosa. Estos días se ha hecho público en varios medios de comunicación, tanto lo que ha dicho el Vaticano como lo que han expresado otros teólogos, muy respetables, que no comparten las amonestaciones. Y, por cierto, aprovecho para hacer una aclaración: la carta estrictamente confidencial que escribí al padre Kolvenbach apareció en la prensa sin mi conocimiento ni autorización. Volviendo al asunto. La tensión con esa porción de Iglesia, con algunos jerarcas, ha sido para mí habitual durante 30 años. Ellos también son Iglesia. Pero para mí, ante todo, lo son quienes nos hacen presente a Jesús. Yo me topé con esas gentes. Me enseñaron a vivir con esperanza, con menos egoísmo, con alegría.

¿También le ha marcado una cierta conciencia de superviviente, después de haberse salvado de una matanza o ver como caían otros, como monseñor Romero?

Aquello fue un shock. Estaba en Tailandia precisamente dando un curso de cristología, hablando de pueblos enteros crucificados.

Ochenta mil en El Salvador...

Así es. Pero le cuento cómo recibí aquella noticia. En Tailandia eran las doce de la noche y un amigo me llamó de Londres. Tuve la sensación, por la hora, de que algo serio había pasado, y pensé: Ellacuría. Mi amigo me preguntó: "¿Tienes papel y lápiz? Han matado a Ellacuría, y a Nacho, y a Santiago Montes, y al padre López-López, y a Juan Ramón Norea, y a Amando...", y así siguió. Y ahora ya no siento ni el dolor, ni el shock, ni la indignación de entonces, pero en el fondo me pasa lo mismo, como si me fueran quitando uno a uno jirones de piel. Pero mi máxima indignación fue cuando me dijeron lo de la cocinera y una hijita suya, y si lo cuento no es para que suene lírico, es porque lo siento. Porque que mataran a Ellacuría era una barbaridad, pero ¿cómo no le iban a matar? Predicaba contra los sumos sacerdotes, los fariseos, el opresor..., no era sorpresa. Ahora, que mataran a una cocinera que pasaba escondida la noche en nuestra casa porque la guerra había llegado a la ciudad y no era seguro salir, eso superaba las reglas del mal. Quedé en silencio y paseé por una playa que estaba cerca con un compañero que venía conmigo. En un momento me dijo: "¿Has pensado por qué no te han matado a ti?". Y me salió una respuesta tomada casi de antiguas vidas de santos: "Pues se ve que no soy digno". No sabía qué decir. Al día siguiente hicieron allí una misa, con un altar de flores precioso, y yo comenté: "Tengo una mala noticia que daros: han matado a toda mi familia. Pero tengo una buena noticia también: he vivido con gente buena". Así pienso hoy día.

¿Cómo estas personas tan próximas al martirio, que se han jugado el pellejo, no se las reconoce como a auténticos Cristos en su Iglesia?

Yo tampoco lo entiendo. Me preocupa y a veces me indigna. Mi esperanza es que pronto, oficialmente o con algún signo eclesial que todo el mundo entienda, canonicen a monseñor Romero y a todos los mártires latinoamericanos y del Tercer Mundo. Ya he dicho que me entristece que no ocurra. Pero también he dicho que no me gusta ser profeta de calamidades. A veces pienso que los medios encubren muy interesadamente la maldad y las aberraciones, pero que encubren todavía más la bondad. El amor de aquellas personas está vivo en muchos. En sus aniversarios se juntan multitudes. ¿Qué hacen allí? Recordar que han visto y oído cosas buenas, y cuando digo buenas me refiero a enseñanzas que les han dado dignidad. Recuerdan, con lágrimas, a hijos muertos, inocentes a los que han denigrado; que los han llamado comunistas, algo que allí es equivalente a calificar a alguien de terrorista aquí.

Eran los tiempos de "Hagan patria, maten un cura"...

Exactamente. Y en esas procesiones, las madres les dicen a sus hijos que su padre no fue un criminal, sino un buen hombre, generoso, que se organizó en movimientos políticos y lo mataron. Luego, claro, allí, Dios suena a algo real. Pero ¿cómo es Dios para ellos? Esa fuerza, ese misterio que ni vemos ni tocamos, de alguna manera nos conoce, nos quiere, nos da dignidad. Que luego le pidan milagros, a mí me parece muy bien, porque si no tienen seguro social, ni dinero, ni nada, si Estados Unidos ni la Unión Europea les arreglan la vida, ¿qué van a hacer? Es cierto que ese misterio también puede ser alienación. Psicólogos, psiquiatras, economistas habrá que lo analicen, a mí no me acaban de convencer del todo. Los que nada tienen, de Dios sacan fuerza para vivir, y en esto no veo alienación.

No le convencen porque ustedes han visto en Dios una materia revolucionaria, más que de resignación.

Entiendo, entiendo. Estoy de acuerdo. Si no hay más que ver. Jesús de Nazaret, ¿qué dijo? Ay de ustedes los ricos, que han comido y han gozado, sufrirán. Los que pasan hambre, los que lloran, comerán y reirán. Esas palabras hay que hacerlas históricamente eficaces, hay que buscarles modos concretos. Pensar en Jesús, en Dios, así, entonces era y es revolucionario.

¿Entonces? ¿Cuándo es entonces?

Los años setenta, ochenta. Todavía ahora queda algo. Revolucionario quiere decir eso: darle vuelta a las cosas. La revolución no se da sólo en el ámbito político, sino en el humano; pensar distinto, tener esperanza, que no vivamos en un mundo sumamente injusto como el actual, con las democracias más importantes a la cabeza. Una revolución en la esperanza, en la caridad..., una famosa palabrita que ya no creo que se use...

Pues porque a la caridad, el sentido que le ha otorgado la Iglesia es el de esa propina para los pobres. ¿Ustedes le han dado valor revolucionario?

De nuevo hay que distinguir cosas al hablar de la palabra Iglesia. Cierto es que hay una tradición y una doctrina de la Iglesia en que la caridad se entendió más como acaba de decir. Pero con Juan XXIII, incluso con Juan Pablo II, tiene más que ver con el amor, con el sentido de la justicia. Con proclamar una verdad que defiende al pobre frente a quien le oprime. Pero yo también creo en el equivalente a cariño, ternura, delicadeza. Un ámbito del amor distinto al de justicia que humanizan personal y socialmente. Lo que no se puede admitir es el sentido que le daban algunas novelas del siglo pasado, en las que salían marquesas que hablaban de "mis pobres", ¿verdad? Y ojalá tampoco lo digan hoy, entre otros lenguajes, Iglesias, Estados, ONG.

Aun así, como concepto, sigue en crisis.

La justicia está en crisis en la Iglesia. No creo que se vuelque hacia ella con todo el peso social que tiene. Y no digamos en la sociedad. Al viajar a Europa o a Estados Unidos no veo que los pueblos y sus Gobiernos vivan y se desvivan para que 2.000 o 3.000 millones de seres humanos puedan simplemente vivir...

Puede que la gente que tiene las necesidades cubiertas crea que ya ha pasado la revolución, que no la necesita.

Sí, y se ríen un poquito de todo esto. Pero es que la esencia que mueve el amor y los cambios está en no empezar por uno mismo. Hemos ido aprendiendo cosas. Es normal que uno se fije en sus hijos; pero mientras no se salga de ese yo familiar, no hacemos nada y somos ignorantes.

En cuanto a señalar a los pobres, a veces es la jerarquía la que nos hace caer en la cuenta de que existen condenando determinadas prácticas, como ha ocurrido en Madrid en la parroquia de San Carlos Borromeo que quieren cerrar.

Evidente. Me da tristeza que no haya creatividad cristiana para que la Iglesia institucional no resuelva estos problemas y no dialogue. Que los medios lo saquen a relucir puede ayudar. Pero debemos ir a lo profundo. Hay mucha gente..., religiosos silenciados que hacen una gran labor, pero no se sabe, no se difunde porque hoy existe un cierto miedo al bien. La bondad se silencia. ¿Por qué? Porque nos viene a decir que es posible, que es asequible a todo el mundo, y que no se ejercita porque nos exige algo. No sólo la heroica, la del día a día.

Quienes primero tienen miedo de hacer explícita esa bondad parecen estar en la Iglesia, porque no es normal que a ustedes o a quienes andan por el Congo o comprometidos aquí con marginados se les azuce. Mucha gente se pregunta por qué no se han salido ustedes. Qué les hace seguir dentro de una organización que les maltrata.

Yo le contaré mi caso. No me he salido porque nunca se me ha ocurrido. He visto un "invierno eclesial", que decía Karl Raher. Un retroceso en la entrega sincera a los pobres de este mundo. Pero sigo en la Iglesia. Porque veo un sentido en esta tradición de Jesús que, al pasar por la Iglesia, por un lado se ha deteriorado muchísimo. Eso, sin duda. En ella me entrego a Jesús de Nazaret, con problemas fuera e inmensas incoherencias de la Iglesia con ese Jesús, y con problemas dentro, mis limitaciones, épocas de gran oscuridad; pero me encuentro en mi casa, con innumerables compañeros con los que caminar. En esa casa siento una gran luz y ánimo en medio de las decepciones. También vengo de una tradición democrática, cuyos Estados han asesinado a millones de seres humanos inocentes, violentamente, con bombas atómicas y convencionales, con torturas y guerras injustas, con políticas comerciales que pueden aumentar la muerte por hambre. Y, sin embargo, hay seres humanos que honradamente pueden seguir esperando el advenimiento de la libertad, la igualdad, la fraternidad. Cuando preguntas a alguien por qué no se sale de su visión democrática, puede responder: porque están representados todos los partidos y yo me apunto al que más me convence. En la Iglesia, lo mismo. Hay varias tendencias.

Pero el Espíritu Santo siempre tiende a elegir a los mismos.

Bueno, el Espíritu Santo, así nombrado, con perdón, es poco riguroso. No es el ministro de Asuntos Exteriores que designa embajadores. Es ese misterio que llamamos Dios, y que tiene fuerza; no poder, fuerza. A Dios lo empequeñecemos seriamente cuando empezamos a hablar de él en términos de poder. ¿Para qué le sirve la fuerza? Ah, para que los seres humanos hagamos el bien. El Espíritu no es eso que está sobrevolando en un cónclave...

Son metáforas, padre, metáforas.

Sí, pero metáforas que desvían. Espíritu significa viento, fuerza. Yo, ¿dónde lo he encontrado? En Juan XXIII, en Arrupe, en un compañero jesuita, Javier Ibisate, que acaba de fallecer; lo veía en Gorbachov, se ve en los campos de refugiados de Bukavu... Cuando he estado con gente que ha dicho: aquí nos quedamos. Ya está.

Aun así, y aunque crea usted que la Iglesia no es poder, que resulta evidente que lo es, siempre se fija en los mismos.

La Iglesia debe ser ante todo fuerza, pero, en la realidad, también es poder. Lo sé muy bien. El espíritu a veces no está en la Iglesia cuando no se hace el bien, sino el mal. Pero está cuando somos fieles a Jesús. Dice él en el Evangelio de Lucas: "El espíritu está sobre mí, me ha configurado. ¿Para qué? Para dar vista a los ciegos, para hacer caminar a los cojos, para anunciar una buena noticia y para liberar a los pobres. Él comprende así al Espíritu. Entonces, ¿dónde lo veo yo? ¿Donde está el poder? No. Ahí es donde aprecio lo que constituye a los seres humanos, que lleva también al egoísmo, al sometimiento, a la falta de entendimiento. Esta sociedad necesita espíritu, y no sólo espíritu crítico, sino otras cosas; espíritu que nos dé fuerza para la reconciliación.

¿Dónde?

Aquí, en África, en Naciones Unidas...

Ya, porque eso le iba a preguntar. Pese a lo lejos que le queda España, ¿cómo ve el conflicto en el País Vasco, que es su tierra natal? Ya notará cómo andan por aquí los cuchillos. ¿Tendrá su opinión?

No soy muy amigo de tener sólo opiniones. Leo ahora los blogs, que están llenos de eso, de opiniones. Y se pueden decir cosas verdaderamente disparatadas. Ante asuntos serios no me gusta expresar sólo opiniones. Yo, ¿qué observo? Se ha llegado aquí a un buen vivir que es en la práctica un absoluto, un ídolo, y eso dificulta muchas cosas. Esto lo tengo meditado, no es sólo una opinión para un blog...

Le tienen obsesionado los 'blogs'. No los lea, hombre. No conducen a la felicidad.

Bueno, pero son una realidad, como los partidos de fútbol. Hay partidos en los que 44 piernas corriendo equivalen casi al presupuesto de un país africano como Chad. Que eso ocurra...

Es pornográfico.

Obsceno, yo lo he escrito. Eso me impacta. Lo de ETA, por otra parte, es serio, evidentemente. Yo soy de allí, pero no tengo fórmulas. Mi esperanza es, a medio plazo, humanizar aquello..., gentes, ideas, esperanzas. No sé cuánto llevará.

Al menos una generación. Pero veo que a usted no le preocupa el hecho de que tenga que haber una negociación tarde o temprano, que es evidente, sino cómo curará esa herida después de años de violencia.

Supongo que acabará con algún tipo de negociación. Pero eso lo hacen seres humanos. Se debe hacer con perspectiva política para que salga bien; pero todo eso, además, debe tener en cuenta el factor humano. No me es fácil hablar de esto. Tengo esperanza en que podamos vivir humanamente unos con otros. Y eso significa no tener miedo a no poner el problema en términos de vencedores y vencidos. Algo de eso he aprendido en El Salvador. La esperanza de reconciliación es posible, los seres humanos pueden perdonar.

¿Qué le ha molestado a la Iglesia de su idea de Cristo? ¿Por qué llevan 30 años mareándole?

Bueno, se ha hecho público. En el Vaticano dicen que yo presento a un Cristo muy humano, cercano a los pobres, y que eso les parece bien, pero que no expreso con suficiente claridad su divinidad. Hay teólogos capaces y responsables que piensan que mis escritos no incurren en esos peligros.

A lo mejor es que esa divinidad es radicalmente humana.

Sí, sí, sí, es que está en la doctrina más tradicional de la Iglesia. La clave está en cómo esa divinidad se ha hecho visible. En la fe cristiana, a diferencia de otras, se da un paso crucial, y no así en otras: que ese misterio se hizo presente. Que Jesús es el sacramento. Fue Jesús de Nazaret el que dice tener una idea de humanidad. Los bienaventurados, los sencillos, los limpios de corazón, quienes luchan y trabajan por la paz y la justicia. Es el de la palabra del Buen Samaritano.

Es el mismo Jesucristo, entonces, quien pone en evidencia esa doctrina. Su mensaje radical es humanismo. ¿Cómo la jerarquía no lo entiende, o ese tribunal...? Por cierto, ¿cómo es ese tribunal?

Pues un tribunal que se reúne en Roma, que analiza los aspectos teológicos y juzga si están o no de acuerdo con la doctrina de la Iglesia.

¿Pero usted ha estado?

No, mi contacto ha sido por escrito.

¿Qué les ha dicho?

Pues lo que se ha hecho público. Que el misterio de Dios se hizo presente en Jesús. Que es la encarnación del hijo eterno del padre que es divino, pero que lo que nosotros vemos es el producto de esa encarnación. Que el misterio de Dios pasa por este mundo en él y que estuvo a merced de los poderes de este mundo; por eso no me gusta llamarlo omnipotente, porque lo insultan, y él no tiene más que dejarse insultar y acabar en la cruz. Lo que podemos saber de él es lo que se ha hecho presente aquí. Hay teólogos que hablan de un Dios crucificado. Jesús es esa realidad humana, transparente, que también se ha visto en otros.

Y esa divinidad que ha apreciado usted en otros estaba en los mártires de El Salvador. ¿Se siente usted una especie de apóstol de ellos al haber sobrevivido?

Jesús se ha hecho presente de una manera especial, pero, indudablemente, ese Dios se ha hecho presente además en muchos otros. En Ellacuría, en monseñor Romero..., en muchos. En cuanto a lo de sentirme apóstol de ellos, pues sí, pero sin dramatizarlo. No tengo conciencia en absoluto de haber llevado la antorcha de Ellacuría, pero sí siento una fuerza que me empuja a seguir por ese camino, con la idea de pertenecer a una tradición, a un grupo.

¿Cómo les recuerda?

Cada uno tenía su forma de ser. Ellacuría era ocho años mayor que yo y era el discípulo predilecto de Zubiri, y éste lo llamaba a él; era un filósofo impresionante que usó su conocimiento para bajar de la cruz a los crucificados. Tenía las limitaciones de todo ser humano, pero esa idea de que en El Salvador se encontró con un cuerpo crucificado...

Que debía liberar...

Así es. Eso era lo positivo. Y, simultáneamente, enfrentarse a todos aquellos que han crucificado a los pueblos.

Era todo un radical, ¿no?

Sí, pero radical con amor radical al pueblo víctima. También fue un filósofo crítico. No aceptaba cualquier enfoque de Dios crédulamente. Se movía como filósofo en un mundo donde Dios no era lo evidente.

¿Usted también?

Sí, claro, los filósofos de ahora son agnósticos.

Pero eso les habrá ocasionado enormes y permanentes crisis de fe.

Algunas. De Ellacuría, que no era nada crédulo, he escrito que luchó con Dios, como Jacob. Y pienso que Dios le venció. Aquello no fue para él una cosa sencilla. Uno lee a Nietzsche y ve que es un ateo como Dios manda... Ateo, eh, en serio, no un ateíllo. Pero Ellacuría, por otra parte, vio en otros, como en monseñor Romero, a alguien que tenía presencia de Dios. Y lo dijo. Tres días después de que lo mataran: "Con monseñor Romero, Dios pasó por El Salvador". Y eso dominó en él más que otras cosas.

O sea, que ustedes vieron en Romero a un santo.

Más. Esa palabra no describe la calidad de mi experiencia.

¿Más que a un santo?

No encuentro términos apropiados. Su palabra, su compasión no sólo nos remitía a Dios, sino que hacía a Dios presente.

Esto, algunos lo podrían ver como una blasfemia.

Espero que no. Romero no era un intelectual, como Ellacuría. Incluso fue moderado y cambió a raíz del asesinato de Rutilio Grande. Entonces se convirtió en un decidor de la verdad. Claro, la verdad en El Salvador era denunciar una opresión espantosa. Sus homilías eran terriblemente duras, pero consoladoras. Su última homilía fue durísima contra la Guardia Nacional. Se dirigió a ellos diciendo: "Nadie está obligado a obedecer una orden de matar. En nombre de Dios, y en nombre de este sufrido pueblo, les ruego, les pido, les ordeno cesen la represión".

Eran ustedes duros. Porque llegaron a justificar la violencia en algunos casos.

Es una verdad mucho más compleja. La violencia había comenzado mucho antes de que ellos hablaran. Provenía del lado de la opresión criminal de la derecha que mataba a la gente, algunos se organizaron para combatirla a diversos niveles, uno de ellos armado. Ellacuría habló de la redención de la violencia, y una de las condiciones para eso es, primero, cargar con ella. Yo sé que es terrible, pero es eso, estar dispuesto. Aunque antes hay que erradicar también las causas que le dieron origen. Lo que tenía de carga nuestra posición era eso, erradicar la pobreza; acabar con las estructuras económicas, sociales, políticas..., transformarlas. Pero cargar con la violencia quiere decir que te den, así, como suena. Habló de poner fin de manera negociada a la situación salvadoreña. De humanizar la violencia. Pero eso es algo muy creativo. ¿Cómo se hace? Aportando verdad, comprensión, perdón; ofreciendo perdón; aceptando perdón. A Ellacuría, qué curioso, lo mataron cuando él estaba negociando la paz. Era consciente. Me lo dijo: "Ahora que estoy trabajando por la paz es cuando me pueden matar". Y no cuando defendía la resistencia a la violencia. Pero lo decía con serenidad.

Esa diabetes le hace a usted más fuerte, si cabe.

Nunca he hecho drama de ella. Desde hace más de treinta años soy diabético. Me quita energías. Hay momentos peores, una vez tuve un coma, pero la diabetes ya es compañera; si fuera san Francisco de Asís diría: "La hermana diabetes". Pero yo vivo porque puedo comprar insulina, que es cara, y tiritas para medir el azúcar. Puedo vivir, mientras que quienes yo defino como pobres, es decir, aquellos que no dan la vida por supuesta, espero que me comprendan.


Fuente: El País Semanal del 17/06/06

Mis encuentros con Jon Sobrino, por Juan José Tamayo


Dos han sido los encuentros que he mantenido con Jon Sobrino en los últimos meses, y ambos especialmente gratificantes e iluminadores. El primero tuvo lugar a finales de julio y comienzos de agosto del año pasado en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, donde ambos impartimos un curso sobre la Teología de la Liberación y mantuvimos un diálogo en torno a la figura de Ignacio Ellacuría, con la asistencia de varios cientos de personas. Él habló de la centralidad de los pobres en la Teología de la Liberación; yo, de las nuevas tendencias de dicha teología. Juntos dimos una rueda de prensa sobre la situación de la Teología de la Liberación y hablamos de la actitud condenatoria del Vaticano. Pero insistimos -especialmente Sobrino- en que el verdadero enemigo de la Teología de la Liberación desde el principio fue el Imperio, que la ha sometido a un verdadero estado de sitio, colaborando con los poderes militares de América Latina en la represión de cristianismo liberador y apoyando la Doctrina de la Seguridad Nacional, que guió la política latinoamericana durante dos décadas.

Escuché a Sobrino varias de sus lecciones y volví a apreciar lo que ya conocía por la lectura de sus obras y por sus conferencias: su rigor terminológico, su solidez teológica, su tono utópico-profético, su opción por los pobres, la necesidad de recuperar la humanidad de Jesús, pero sin merma de su divinidad, la importancia de la praxis -lo más histórico del Jesús histórico-, inseparable de su relación filial con Dios. Ideas que aparecen de manera insistente en sus escritos, y que recupera en su reciente obra 'Fuera de los pobres no hay salvación. Pequeños ensayos utópico-proféticos'.

El segundo encuentro fue en enero de este año en Nairobi (Kenia), donde participamos juntos en el II Foro Mundial de Teología y Liberación en torno a 'Espiritualidad para Otro Mundo Posible', al que asistieron más de 250 teólogos y teólogas así como activistas sociales y pastorales de todos los continentes. Residimos en la casa de los Misioneros Mexicanos de Guadalupe, que nos acogieron con la triple hospitalidad, africana, latinoamericana y guadalupana. Visitamos el suburbio de Kibera, el más grande del África subsahariana, con una población de 800.000 habitantes. Nos sentimos impresionados e interpelados por la inhumanidad de ese suburbio y por la insensibilidad de los poderes públicos, al tiempo que nos conmovió la humanidad de sus habitantes, que nos recibieron cariñosamente con el cálido saludo swahali 'karibu' (bienvenidos). Lo único digno que encontramos en Kibera fue la dignidad de sus habitantes. Ése fue nuestro verdadero lugar social y teológico durante los días que vivimos en Nairobi.

Fue allí donde tuve información de la inminente condena de Sobrino por parte de la Congregación para la Doctrina de la Fe y de su negativa a firmar la Notificación del Vaticano. Hablé con él sobre el tema y compartimos la común experiencia de la censura vaticana. Me pidió discreción, que mantuve escrupulosamente.

En el Foro de Nairobi, Sobrino analizó las consecuencias que para la teología tenía el certero análisis socioeconómico que había hecho François Houtart anteriormente. La reflexión de Jon Sobrino estuvo marcada por el respeto y la veneración hacia África, por el impacto de la tragedia de Ruanda en 1994, por el recuerdo del obispo Munzihirwa, mártir como monseñor Romero, por las mujeres africanas y por Kibera. Recordó la afirmación del obispo Casaldàliga «África es la shoa de nuestro tiempo», y el título del libro de Luis de Sebastián, 'África, pecado de Europa'. La religión, dijo, nos coloca ante una gran paradoja: luchar por la liberación, pero sin la seguridad del éxito. «Somos -decía Casaldàliga- los derrotados de una causa invencible». No proporciona soluciones, pero sí una reserva de humanidad. No ofrece seguridades, pero sí gracia y salvación. Y esto es resultado del amor, que es -debería ser- el principio y el motor de las religiones.

¿Qué puede aportar la religión para mantener la esperanza y el compromiso en la lucha por la construcción de 'otro mundo posible'? Sobrino puso el acento en tres manifestaciones vivas que permiten hacer realidad dicho mundo: las víctimas, la mística de la compasión y el misterio de Dios en los pobres. Las víctimas nos abren los ojos a la realidad, nos muestran la pobreza, la crueldad y la muerte como expresión de la inhumanidad de nuestro mundo y ayudan al mundo de la abundancia a despertar de su sueño dogmático. Las víctimas se convierten así en los nuevos 'maestros de la sospecha' que, además de denunciar, sospechan de lo malo que se esconde tras lo que se nos manifiesta como bueno: tras la globalización hay vencedores y vencidos; la democracia no incluye a las mayorías pobres. Desvelan la existencia de ídolos; reclaman la recuperación de un lenguaje olvidado, el Imperio, que, como ya decía Agustín de Hipona, es 'magnum latrocinium'. Enseñan el mínimo fundamental de la utopía: «La vida digna y justa en fraternidad», expresada en la afirmación de san Ireneo: «La gloria de Dios es la vida del ser humano», que monseñor Romero traducía: «La gloria de Dios es la vida de los pobres».

El segundo elemento es la mística de la compasión, entendida como la liberación de los seres humanos del sufrimiento. Compasión que debe tomar la forma de justicia y liberación y que lleva a darlo todo, incluso la vida. El tercer elemento es el misterio en su doble faz: de iniquidad y de salvación. El misterio de iniquidad se manifiesta en los seres humanos que matan cruelmente a sus hermanos y que, actuando de esa manera, se deshumanizan. El misterio de salvación se expresa en las culturas y religiones, especialmente de los pueblos indígenas, y se realiza en la solidaridad y la fraternidad que se genera en el mundo de los pobres y excluidos. Es aquí donde se manifiesta el misterio de Dios.

Conocedores de la noticia de la inminente sanción, pero sin referirnos a ella, elaboramos una Nota de reconocimiento hacia François Houtart y Jon Sobrino, que fue firmada por la mayoría de los participantes en el Foro. En ella reconocíamos que Sobrino es «nuestro hermano mayor en teología» y que sus escritos brotan de una experiencia evangélica, del descubrimiento de los pobres como lugar teológico y de la «ruptura epistemológica» que ha hecho en su reflexión teológica. Él nos ha ayudado a dar el salto del dogma abstracto y del «sueño dogmático» -por utilizar la expresión que él mismo emplea con frecuencia- al encuentro con el Cristo vivo en su contexto y en su lugar teológico, que es el pueblo pobre, el pueblo crucificado. La teología de Sobrino puede causar alguna turbación, pero ésta tiene menos que ver con doctrinas dogmáticas que con actitudes prácticas. En lo que Sobrino insiste es en la autoridad evangélica de los pobres y en la preferencia de Dios por ellos. Insistencia escandalosa que, antes de ser de Sobrino, es de Dios.

Hicimos un reconocimiento especial a su fidelidad y a su experiencia de sufrimiento compartido con el pueblo salvadoreño, con monseñor Romero y con sus hermanos asesinados, que hacen de su teología un itinerario de fe, esperanza y buen humor. «La mejor forma de agradecer al maestro es llevar adelante su enseñanza», termina la Nota de reconocimiento. Ésa era, creo, en aquellos momentos la mejor manera de ejercer nuestra solidaridad con Sobrino. Allí fuimos doscientos cincuenta cristianos y cristianas de todo el mundo los que le acompañamos. Después la solidaridad se ha desbordado y han sido miles y miles de personas quienes le han expresado sintonía con su teología y apoyo en los momentos difíciles. Éste ha querido ser un pequeño testimonio de que Sobrino no camina solo, sino en compañía de muchos hombres y mujeres que trabajamos por la utopía desde la convicción de que «fuera de los pobres no hay salvación». Cuando monseñor Blázquez dice que Jon Sobrino está aislado, ¿no estará proyectando sobre el teólogo de la liberación su propia soledad y la de los obispos?


Fuente: El Correo digital de 17/06/06

Juan José Tamayo es Director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones de la Universidad Carlos III de Madrid

Primera musulmana que toma posesión como diputada de Ceuta con el 'hiyab'


Fátima Hamed Hossain, una joven abogada de 29 años, se ha convertido en la primera mujer con hiyab o velo islámico que se sienta como diputada en la Asamblea de Ceuta, una tarea que afronta "con mucha responsabilidad y ganas de trabajar", según confesó ayer tras tomar posesión de su escaño.

Pero Hamed, que fue la tercera en la lista que su partido, la Unión Democrática Ceutí, formación de corte musulmán que se presentó a las elecciones en coalición con IU, no será la única musulmana de la legislatura en la ciudad autónoma. Le acompañará otra mujer, Rabea Mohamed, de 36 años, diputada por el PP y que no lleva la cabeza cubierta. La abogada considera que la presencia de ambas en el Parlamento autonómico refleja "el avance para la mujer ceutí en general". "El hecho de ser musulmana es a lo que menos importancia doy, porque para mí es más importante que seamos muchas mujeres en la Asamblea, ya que el punto de vista femenino en política es completamente diferente al del hombre".

Casada y con dos hijos, Hamed fue ayer la protagonista de la sesión en la que fue investido de nuevo como presidente Juan Vivas (PP), que ganó las elecciones del 27-M con más del 65% de los votos. Conocedora de la expectación que ha despertado, Fati, como la conocen sus compañeros de partido, reconocía que había pasado unos momentos "con muchos nervios al ver todos los flashes de las cámaras", cuando prometió su cargo con la mano colocada sobre un ejemplar de la Constitución, pero que está "ansiosa" por "realizar nuevas aportaciones a la sociedad ceutí".

La llegada de Fati a la Asamblea ceutí viene precedida de cierta polémica después de que su partido cerrara la campaña electoral repartiendo cientos de pasquines en las barriadas de mayoría musulmana y en las mezquitas en las que se acusaba al PP de querer evitar "a toda costa" que mujeres musulmanas con velo accedieran a la Asamblea. El pasquín incluía la fotografía de la diputada de CPM Salima Abdeselam, primera mujer con velo que se sentó en un parlamento autonómico hace cuatro años en Melilla.

La Asamblea que se constituyó ayer es la primera con una representatividad casi idéntica a la de la sociedad ceutí. El 32% de los diputados serán de religión islámica. Ocho de los 25 escaños estarán ocupados por musulmanes, que también por primera vez se verán representados en todos los partidos del arco parlamentario. En el PP, con 19 diputados, habrá tres; uno en el PSOE y cuatro en UDCE-IU. Además, también habrá representación política de las dos comunidades minoritarias, con una diputada de origen hindú y otro hebreo, ambos del Partido Popular.


Fuente: El País del 17/06/06

sábado 16 de junio de 2007

Vídeo: Masaru Emoto, mensajes del agua

viernes 15 de junio de 2007

15/06/1977 – 15/06/2007. 30 años de democracia en España


REFLEXIONES DE GANDHI SOBRE LA DEMOCRACIA

Mi concepto de democracia consiste en que el más débil debe tener las mismas oportunidades que el más fuerte. Esto jamás puede lograrse salvo mediante la no violencia.

Creo que la democracia auténtica sólo puede originarse en la no violencia. La estructura de una federación mundial sólo puede erigirse basándose en la no violencia, y la violencia debe ser totalmente desechada de los asuntos mundiales.

Por lo tanto, la regla áurea de la conducta es la tolerancia mutua, en razón de que nunca pensaremos todos de la misma manera y siempre veremos la Verdad fragmentariamente y desde distintas perspectivas.

La conciencia no es una misma cosa para todos. Si bien es una excelente guía para la conducta individual, la imposición de esa conducta a los demás es una insoportable intromisión en la libertad de conciencia de cada uno.

Las diferencias de opinión nunca deben significar hostilidad. Si así fuera, mi mujer y yo hubiéramos sido enemigos irreconciliables. No conozco, en el mundo, dos personas que no sostengan opiniones distintas, y como yo soy adepto del Gita siempre me he propuesto tratar a todos aquellos que difieren de mí con el mismo afecto que siento por los más próximos y queridos.

Es inútil un conductor cuando actúa contra el dictado de su conciencia debido a que lo rodean personas que sostienen toda suerte de puntos de vista. Si carece de una voz interior que lo sostenga y lo guíe, navegará a la deriva como un navío sin timón.

En materia de conciencia, la ley de la mayoría no cuenta.

Estoy absolutamente convencido de que ningún hombre pierde su libertad sino por su propia debilidad.

El verdadero demócrata es aquel que valiéndose de medios exclusivamente no violentos defiende su libertad y, por lo tanto, la de su patria y, en última instancia, la del género humano.

La democracia disciplinada y lúcida es lo mejor del mundo. Una democracia llena de prejuicios, ignorante y supersticiosa se debatirá en el caos y hasta es posible que llegue a destruirse a sí misma.


Fuente: Proyecto Avalon

La República con la que yo sueño, por Václav Havel


“Sería una imprudencia considerar la triste herencia de los últimos cuarenta años como algo ajeno, algo que hemos heredado de un pariente lejano. Al contrario, debemos aceptarla como algo que perpetramos contra nosotros mismos. Sería imposible culpar únicamente a los gobernantes anteriores, no sólo porque esa actitud contradiría la verdad, sino también porque así se podría debilitar el deber que hoy apela a todos y cada uno de nosotros, es decir, el deber de actuar independiente, libre, prudente y rápidamente. No nos equivoquemos: el mejor gobierno, el mejor parlamento y el mejor presidente no podrán solos con ello. Y sería absolutamente injusto esperar tan sólo de ellos la mejora general. No olvidemos que la libertad y la democracia significan participación y, por tanto, la responsabilidad de todos.”

Queridos compatriotas:

Durante cuarenta años han estado escuchando por boca de mis antecesores siempre lo mismo con diversas variantes: lo que prospera nuestro país, los millones de toneladas de acero que hemos producido, lo felices que somos todos, lo que confiamos en nuestro gobierno y las hermosas perspectivas que se abren ante nosotros.

LO PEOR PARA UN PAÍS ES VIVIR EN UN ESTADO MORAL DEPRAVADO

Supongo que no me han propuesto para este cargo para que yo también les mienta. Nuestro país no progresa. El gran potencial espiritual y creador de nuestros pueblos no se aprovecha de forma razonable. El Estado, que se denomina a sí mismo Estado de obreros, en realidad los humilla y los explota. El país, que en otro tiempo podía enorgullecerse del nivel de educación de su pueblo, invierte en ella tan poco que que actualmente figura en el puesto setenta y dos del mundo.

Hemos deteriorado la tierra, los ríos y los bosques que nos habían legado nuestros antepasados, y hoy día tenemos el peor medio ambiente de toda Europa. Los ancianos mueren en nuestro país antes que en la mayoría de los países europeos.

Pero ni siquiera esto es lo más grave. Lo peor es que vivimos en un ambiente moral depravado. Estamos moralmente enfermos, pues nos hemos acostumbrado a decir una cosa cuando pensamos otra diferente. Hemos aprendido a no creer en nada, a no prestar atención a los demás y a ocuparnos solamente de nuestra persona.

Nociones como amor, amistad, misericordia, humildad o perdón han perdido su profundidad y su dimensión, y para muchos de nosotros se trata sólo de peculiaridades psicológicas o de recuerdos perdidos de tiempos lejanos, un poco ridículos en la época de los ordenadores y de los cohetes espaciales.

Sólo unos cuantos de nosotros fuimos capaces de exclamar en voz alta que los poderosos no deberían ser todopoderosos, y que las granjas especiales que cultivaban para ellos alimentos ecológicamente puros y de calidad deberían enviar sus productos a las escuelas, internados infantiles y hospitales, mientras que nuestra agricultura no pueda ofrecerlos a todos.

El régimen anterior -armado con su ideología orgullosa e intolerante- humilló al hombre reduciéndolo a simple fuerza productiva y convirtió a la naturaleza en mero instrumento de producción. De esa forma, atacó a su misma esencia.

TODOS SOMOS RESPONSABLES DEL SISTEMA, NADIE ES SÓLO SU VÍCTIMA

Cuando hablo de la degradación del ambiente moral no me estoy refiriendo sólo a los hombres que comen verdura ecológicamente pura y no miran por las ventanillas de los aviones. Me refiero a todos nosotros. Ya que todos nos hemos adaptado al sistema totalitario, lo hemos aceptado como un hecho imposible de cambiar y, así, lo hemos mantenido. En otras palabras: todos -aunque, naturalmente, en grado diferente- somos responsables del funcionamiento de la máquina totalitaria; no hay nadie que sea sólo su víctima; todos debemos considerarnos sus autores.

¿Por qué aludo a ello?: sería una imprudencia considerar la triste herencia de los últimos cuarenta años como algo ajeno, algo que hemos heredado de un pariente lejano. Al contrario, debemos aceptarla como algo que perpetramos contra nosotros mismos. Si lo admitimos así, comprenderemos que sólo de nosotros depende lo que hagamos con ella.

Sería imposible culpar únicamente a los gobernantes anteriores, no sólo porque esa actitud contradiría la verdad, sino también porque así se podría debilitar el deber que hoy apela a todos y cada uno de nosotros, es decir, el deber de actuar independiente, libre, prudente y rápidamente.

No nos equivoquemos: el mejor gobierno, el mejor parlamento y el mejor presidente no podrán solos con ello. Y sería absolutamente injusto esperar tan sólo de ellos la mejora general. No olvidemos que la libertad y la democracia significan participación y, por tanto, la responsabilidad de todos.

Siendo conscientes de ello, los horrores que la nueva democracia checoslovaca ha heredado dejarán inmediatamente de parecer tan horribles y la esperanza volverá a nuestros corazones.

Tenemos en qué apoyarnos para mejorar la situación general. Este último período -sobre todo las últimas seis semanas de nuestra pacífica revolución- ha demostrado la gran carga común humana, moral y espiritual y la gran cultura civil que dormitaba en nuestra sociedad bajo la impuesta mascarilla de la apatía. Siempre que alguien me aseguraba categóricamente que somos de esta y otra forma, yo le objetaba que la sociedad es una creación sumamente misteriosa y que no se puede confiar exclusivamente en el aspecto que nos presenta. Me alegro de no haberme equivocado.

INCLUSO CIUDADANOS DÓCILES, HUMILLADOS Y FALTOS DE FE PUEDEN HACER UNA REVOLUCIÓN DIGNA Y PACÍFICA

Gentes de todas las partes del mundo se preguntan, asombradas, de dónde han obtenido los ciudadanos de Checoslovaquia, dóciles, humillados, asépticos y aparentemente faltos de fe, esa asombrosa fuerza con la que consiguieron quitarse de encima el sistema totalitario de una manera digna y pacífica, y en pocas semanas.

También nosotros mismos nos hemos quedado asombrados. Y nos preguntamos: ¿de dónde proviene el anhelo por la verdad, el amor a la libertad, la fantasía política, la valentía de ciudadano y la prudencia cívica de los jóvenes que no han conocido otro sistema? ¿Cómo es posible que se hayan sumado a ellos incluso sus padres, es decir, justo la generación que se consideraba perdida? ¿Cómo es posible que un número tan considerable de hombres pudiera comprender inmediatamente qué hacer sin necesidad de consejos ni instrucciones?

Creo que el carácter esperanzador de nuestra situación actual tiene su origen en dos causas principales: en primer lugar, el hombre no es nunca un simple producto del mundo exterior, sino que siempre es capaz de elevarse hacia algo superior, por más que el mundo exterior intente aniquilar en él dicha capacidad; en segundo lugar, la circunstancia de que las tradiciones humanísticas y democráticas -de las que hemos hablado tantas veces en vano- dormitaran en algún lugar de la subconsciencia de nuestras naciones y minorías nacionales, y se transmitieran discretamente de una generación a otra para que cada uno de nosotros volviera a descubrirlas en el momento oportuno y las hiciera realidad.

La confianza en uno mismo no equivale a vanidad. Todo lo contrario: sólo las naciones o los hombres seguros de sí mismos, en el mejor sentido de la palabra, son capaces de escuchar la voz de los demás, aceptarlos como iguales, perdonar a sus enemigos y expiar sus propias culpas. Intentemos interiorizar cada uno de nosotros es nación de confianza, en tanto que individuos partícipes de la vida de nuestra comunidad y en tanto que naciones con un determinado comportamiento en la escena internacional. Solamente así seremos capaces de recuperar nuestro propio respeto, proyectarlo entre nosotros y conseguir el respeto de otros pueblos.

Nuestro primer presidente escribió: Jesús sí, César no. Sus palabras procedían de Chelcicky y de Comenius, y en estos días hemos recuperado esa idea. Yo me atrevo a afirmar que quizá tengamos la posibilidad de difundirla y de aportar, así, un elemento nuevo a la política europea y mundial. Si nos lo proponemos, nuestro país puede irradiar para siempre el amor, el ansia de comprensión, la fuerza del espíritu y de la idea. Esta puede ser, precisamente, nuestra aportación personal a la política mundial.

Nasaryk basó la política en la moral. Intentemos restaurar dicha concepción de la política de una forma nueva en tiempos nuevos. Aprendamos y enseñemos a los demás que la política debería ser una manifestación del deseo de contribuir a la felicidad de la comunidad, y no una fórmula para engañar o ultrajar a la comunidad. Aprendamos y enseñemos a los demás que la política no tiene que ser el arte de lo posible, especialmente cuando se piensa en especulaciones, cálculos, intrigas, acuerdos secretos y maniobras pragmáticas, sino que puede ser igualmente, un arte de lo imposible, es decir, el arte de mejorar el mundo y de mejorarnos a nosotros mismos.

Somos un país pequeño, pero, pese a ello, en tiempos lejanos fuimos la encrucijada espiritual de Europa. ¿Por qué no volver a serlo? ¿No podría ser esta la forma de recompensar a otros la ayuda que de ellos vamos a necesitar?

EL MAYOR ENEMIGO PARA LA LIBERTAD ES NUESTRA PROPIA NATURALEZA

Las mafias locales constituidas por los que no miran por las ventanillas de sus aviones y comen cerdos cebados especialmente para ellos, siguen vivas, y enturbian las aguas de vez en cuando; pero han dejado de ser nuestro principal enemigo. Menos aún lo son las mafias internacionales de todo tipo. Ahora, nuestro mayor enemigo es nuestra propia naturaleza. La indiferencia ante los asuntos públicos, la vanidad, la ambición, el egoísmo, las pretensiones y rivalidades personales. Sobre estas cuestiones deberemos librar nuestro principal combate.

Nos esperan las elecciones libres y, por tanto, los enfrentamientos preelectorales. No permitamos que ensucien la, hasta ahora, limpia cara de nuestra dulce revolución. Impidamos que las simpatías del mundo que nos hemos granjeado con tanta celeridad se pierdan con igual rapidez, enredándonos en la maleza de las luchas por el poder. No permitamos que bajo el noble manto del anhelo de servir a la causa pública vuelva a florecer el deseo de servirse exclusivamente a sí mismo.

No se trata ahora de especular sobre qué partido, club o grupo triunfará en las elecciones, sino de procurar que en ellas triunfen -sin tener en cuenta su filiación- aquellos ciudadanos, políticos o profesionales que moralmente sean más aptos. La política y el prestigio futuros de nuestro Estado dependerán de las personas que propongamos y posteriormente elijamos para nuestros órganos representativos.

Finalmente, me gustaría decir que deseo ser un presidente que hable menos y que trabaje más. Un presidente que no sólo sepa mirar por las ventanillas de su avión, sino también -y esto es lo principal- que esté permanentemente presente entre sus compatriotas y los sepa escuchar.

Puede ser que me pregunten con qué República sueño. Les contestaré: con una República independiente, libre, democrática; con una República económicamente próspera y, al mismo tiempo, socialmente justa. En otras palabras, con una República humana que sirva al hombre y por ello pueda esperar que el hombre le sirva también a ella. Con una República de hombres cultos, ya que sin ellos no sería posible resolver ni uno solo de nuestros problemas humanos, económicos, ecológicos, sociales y políticos.

Mi antecesor más destacado inició su primer discurso con una cita de Comenius. Permítanme que yo cierre el mío con mi propia perífrasis de la misma: ¡Tu gobierno ha vuelto a ti, pueblo mío!

Fuente: Václav Havel, Discursos políticos. Espasa Calpe, Colección Austral, 1995. Selección y traducción de Jana Novotná. Reproducido por Filosofía Digital

Más información sobre Václav Havel en Wikipedia

jueves 14 de junio de 2007

El mundo es una copia china de un original divino. Viñeta de El Roto




Fuente: Viñeta de El Roto en El País del 14/06/07

miércoles 13 de junio de 2007

Informe del Día Mundial de Meditación y Oración por la Paz, por Ervin Laszlo


MAS DE UN MILLÓN DE PERSONAS SE REUNEN PARA SANAR A LA HUMANIDAD

El Primer Día de Meditación/Oración por la Paz, muestra el Poder del Despertar de la Conciencia y trae una renovada esperanza para un mundo mejor


El sábado 20 de Mayo, alrededor de un millón de personas participaron en el primer Día Global de Meditación-Oración por la Paz en los cinco continentes. Esta fue la primera vez en la historia de la humanidad. Nunca antes se habían reunido tantas personas en tantos países, de tantas culturas y religiones, para dirigir el poder de su meditación y su oración hacia la paz en la Tierra: la primera verdadera causa común de la humanidad.

OBJETIVOS E IMPLEMENTACIÓN

El día Global fue creado para reducir el nivel de conflicto y violencia en el mundo, y para ayudar a crear una mayor comprensión, tolerancia y decisión para vivir en paz con nuestros vecinos cercanos y lejanos, como también con la naturaleza.

Numerosos tests y experimentos han demostrado que la oración profunda y la meditación pueden sanar a las personas, sanar otras especies, y crear la paz y la armonía en las comunidades humanas. Esta vez, por primera vez, el poder de la oración y meditación se ha dirigido a la comunidad total de seres humanos sobre el planeta, con mas de un millón de seres, quienes entraron en un estado de total conciencia, y dieron expresión a su muy sentido deseo: “que la paz prevalezca en la tierra”.

Las meditaciones organizadas el 20 de Mayo, siguieron el mismo procedimiento sin tener en cuenta el lugar en donde se hubieran realizado, o a que cultura, fe o religión hayan pertenecido sus participantes. El evento empezó con una charla inicial, música, danzas, y fueron seguidos de meditación u oración guiados por algún maestro espiritual. Terminó con cinco minutos de silencio en el cual los participantes, de pie, tomados de las manos repitieron una frase por la paz, tal como “que la paz prevalezca en la tierra”.

Las meditaciones u oraciones de una hora de duración fueron sincronizadas para reforzarse mutuamente, y así producir su máximo efecto. El primer grupo de eventos se realizó al mismo tiempo en Australia del Este y del Oeste, y en Japón. El segundo grupo reunió a gente en la India, África Central y Sur, Israel, Gracia, Hungría, Alemania, Italia e Inglaterra. El tercero, abrazo a Canadá, los Estados Unidos, Venezuela, Brasil, Argentina, Uruguay y Chile, así también como a Hawai y Samoa.

La red de unos setenta grupos organizados que se registraron para el Día Global emergieron rápidamente, en la medida en que el sitio de la web <globalpeacemeditationprayerday.org> anunciaba el evento, recogía en una lista los datos de los grupos que participaban e invitaba a otros a sumarse.

El proyecto se inspiro en la “Sinfonía de Oraciones por la Paz”, planificado para el 20 de Mayo en el Santuario al pie del Monte Fuji, por el grupo espiritual Byakko Shinko Kai, en colaboración con la Fundación Goi para la Paz.

En un encuentro con la señora Masami Saionji y su esposo, Hiroo Saionji, directores de Byakko y de la Fundación Goi respectivamente, les sugerí que podríamos darle al evento una dimensión global, si oraciones y meditaciones similares se unían al evento de Fuji.

El comité internacional del Club de Budapest, con cien miembros tales como el Dalai Lama, Mikhail Gorbachev, Elis Wiese, Vaclav Havel, Peter Gabriel, y otros Premios Nobel de la Paz, crearon una red original de organizadores y anfitriones, comenzando con la Universidad de la Unidad de la India, en donde 50.000 personas meditaron guiados por el reconocido líder espiritual Bhagavan. Otros líderes se sumaron, y en pocos meses, una red internacional de voluntarios había emergido.

LA EXPERIENCIA

Los reportes que llegan de todo el mundo indican que se llevo a cabo una experiencia sobrecogedora, intensa y llena de esperanza. “Una luz difusa por fuera nuestro y dentro nuestro envolvió la reunión.... algunos se sintieron muy dichosos, otros conmovidos, otros pudieron transformar su sufrimiento en serenidad....” (de Italia). “Hubo un gran cambio cuando mas de 10.000 personas se conectaron al mismo tiempo, rezando por un mundo en paz...” (de Japón). “La energía que habíamos creado era profunda, elegante, pacifica, y llena de amor y serenidad... Todavía estoy sobrecogido por el sorprendente poder que entro en mi”. (de Slovenia). Quien aquí escribe, puede testificar la intensidad sin precedentes y el sentimiento de profunda comunicación que se logro en el momento final, al tomarnos las manos, en el “Temple Abierto” en Damanhur, Italia.

LOS EXPERIMENTOS

La realidad de sentir la conexión y la comunión fue confirmada por un experimento científico llevado a cabo en Italia. El experimento se sincronizó para coincidir con los encuentro de Europa y África. Dos grupos de meditadores, ocho de los cuales estaban en Bagni di Lucca, en Italia, y los otro ocho, a 200 Km. en la ciudad de Milán, estaban equipados con electrodos conectados a sus cabezas, y conectados a un electroencefalógrafo, que media la actividad eléctrica. (ondas EEG) de sus cerebros.

Las mediciones estaban sincronizadas a cien veces por segundo a través del Sistema de Posicionamiento Global (GPS) y eran examinados por la correlación entre los dos grupos. Dado que los meditadores de Lucca y los de Milán no estaban conectados entre si, de ninguna forma normal, la expectativa “normal” era que el valor de la correlación seria cero.

Sin embargo, se demostró que el nivel promedio de sincronización entre los dos grupos fue de 0.64% con puntos pico de hasta 5.4%. Estas mediciones excluyen la mera suerte o coincidencia.

Otros tests controlados científicamente se realizaron, testeando entre otros los efectos de la meditación en generadores de números aleatorios en varias partes del mundo. (Estos tests suponen la desviación de la aleatoriedad en una serie de ceros y unos generados por maquinas: tales desviaciones se han comprobado en casos conectados a meditaciones, y otros eventos mayores que afectan la conciencia de muchas personas al mismo tiempo, incluyendo ataques terroristas, guerras, y eventos deportivos) “Estos resultados son interesantes”, escribe Roger Nelson, jefe del Proyecto de Conciencia Global a cargo de este experimento en Princeton, “Con la desviación acumulativa de los ceros y unos, de la expectativa normal aleatoria, mostrando una pendiente fuerte y persistente declinación durante el periodo concatenado de nueve horas en los que duro la meditación organizada en gran escala. (La expectativa de la desviación acumulativa es a nivel, es de tendencia horizontal). El resultado compuesto es significativo, con puntaje de 20 a 1, en contra de la mera aleatoriedad, o suerte.

CONCLUSIONES Y SEGUIMIENTO

La experiencia vivida, así también como los resultados objetivos de las meditaciones y oración en el Día Global por la Paz nos permiten afirmar con certeza un hecho a menudo sospechado pero rara vez demostrado científicamente: la conciencia humana tiene un efecto real en la gente y en el mundo. Cuando muchas personas se unen a enfocar su intención conciente en la paz en el mundo, el resultado puede ser único y significativo: el poder combinado de sus intenciones puede realizar una contribución significativa para la sanación de nuestro mundo y ayudar a superar el sentimiento de indefensión y separatividad que es frecuentemente la causa matriz de la frustración, el conflicto y la violencia.

Basándose en los resultados prometedores del Día Global por la Paz, 2007, El Club de Budapest, La Fundación Goi para la Paz, la Byakko Shinko Kai, y sus socios en los cinco continentes preven la continuación de meditaciones y oraciones a nivel mundial para el año 2008 y los subsiguientes.

Eventos Globales del futuro reunirán, no solamente un millón sino muchos millones de gente dedicada, para enfocar el poder de sus mentes concientes en la paz del mundo.

Tal “masa critica” de seres humanos podría hacer una contribución mas profunda y posiblemente crucial hacia el logro de este objetivo vital.


Fuente: Byakko en español

martes 12 de junio de 2007

Cristianos en política. "Haz esto y vivirás", por Benjamín Forcano


Hay un pasaje en el Evangelio donde Jesús deja claro el criterio para obrar de quien quiera seguirle: amar, “Haz esto y vivirás”. No hace falta que recordemos el pasaje del buen samaritano. Siempre ha estado claro que el amor y no su teoría ha sido el distintivo de los discípulos de Jesús. No hay mejor señal para conocerlos. Y son muchos los campos de vida individual y social donde hemos visto aplicado dicho principio.

Pero hay un campo donde la realidad es netamente contradictoria: el político. Ahí, la presunción es de que la política es irrredenta, empecatada como está por un poder de dominio, de injusticia y de egoísmo. En consecuencia, se la da como perdida e incompatible con la fe.

Los resultados están a la vista: individualismo feroz, insolidaridad, idolatría del tener, imposición de la ley del más fuerte. Y, en Occidente, somos mayormente cristianos, herederos de un mensaje de amor. Y, en España, presumimos de ser católicos, portadores del mismo mensaje.

Observando y analizando el panorama político de nuestro días, la impresión se nos queda en susto: corrupción, falsificación de los hechos, acorralamiento del adversario, descalificación, endiosamiento de las propias ideas. Se dicen cristianos lo que tal hacen, ¿pero son cristianos sus comportamientos? La simple pregunta reporta ironía y sarcasmo.

Sin embargo, la política es la gran oportunidad para la fe y el compromiso cristiano, porque en ella principalmente se barajan los medios, las estrategias y los fines que promueven y aseguran el Bien Común. El común vivir es el bien común, el amor abarca el bien de todos.

Es, por esta razón, que me parece urgente trasladar el amor al terreno político. El concilio Vaticano II lo hace con entera naturalidad: “Conságrense al servicio de todos con amor”. Desde la perspectiva del amor, el Vaticano II subraya algunas de sus importantes dimensiones en el terreno político:

1. El amor (entraña del Evangelio) garantiza la dignidad humana y sus derechos.

La personal dignidad y libertad del hombre no encuentra en ninguna ley humana mayor seguridad que la que encuentra en el Evangelio de Cristo, confiado a la Iglesia. Pues este Evangelio proclama y enuncia la libertad de los hijos de Dios, rechaza toda esclavitud, respeta como cosa santa la dignidad de la conciencia y la libertad de sus decisiones, amonesta continuamente a revalorizar todos los talentos humanos en el servicio de Dios y de los hombres, encomienda a todos a la caridad de todos”(GS, 41).

2. La tarea política requiere ser vivida como un servicio de amor a todos.

“Hay que procurar con todo cuidado la educación cívica y política que en nuestros días es particularmente necesaria, ya para el conjunto del pueblo, ya, ante todo, para los jóvenes, a fin de que todos los ciudadanos puedan desempeñar su papel en la vida de la comunidad política. Los que son, o pueden llegar a ser, capaces de ejercer un arte tan difícil, pero a la vez tan noble, cual es la política, prepárense para ella y no rehúsen dedicarse a la misma sin buscar el propio interés ni ventajas materiales. Obren con integridad y prudencia contra la injusticia y la opresión, contra la intolerancia y el absolutismo, sea de un hombre o de un partido, y conságrense al servicio de todos con sinceridad y equidad; más aún con amor y fortaleza política” (GS, 75).

3. Los laicos no esperen de sus pastores solución concreta a muchos problemas.

Son ellos los que se esforzarán en adquirir verdadera competencia en todas las actividades y profesiones seculares, colaborando gustosamente con cuantos buscan idénticos fines, sabiendo que en ese campo corresponde a ellos cargar con la propias responsabilidades. En caso de pluralidad de opiniones políticas, no podrán reclamar en su favor exclusivo la autoridad de la Iglesia: “recuerden que a nadie le es lícito en esos casos invocar la autoridad de la Iglesia en su favor exclusivo. Dialoguen, háganse luz mutuamente, guarden la debida caridad y busquen sobre todo el bien común” (GS, 43).

4. Idoneidad, consistencia y autonomía del ser humano en la búsqueda del bien y de la verdad.

El Vaticano II se dirige a la humanidad entera, a ese mundo en que “creyentes y no creyentes están, por lo general, de acuerdo en que todo lo que existe en la tierra se ha de ordenar hacia el hombre como hacia su centro y culminación” (GS 12). La conciencia nos da a conocer la ley fundamental del bien y del amor y, en el cumplimiento de esa ley, “los cristianos se unen a los demás hombres en la búsqueda de la verdad y en la acertada solución de tantos problemas morales que surgen en la vida individual y social” (GS, 16).

Estos textos del Vaticano II encierran unas pautas y un espíritu de amor que deben ser guía del actuar público de los cristianos.

Primera: No más prisioneros de un maniqueísmo político

Llevamos un tiempo en que la vida política se ha convertido en una cancha de eliminación del contrario. Lo lógico, en una convivencia de seres humanos, es que haya pluralidad, conflicto, diálogo y entendimiento. Pero, en nuestra vida política las cosas acaecen de otra manera: no se admite nada bueno del contrario, el objetivo es desacreditarlo, negarle validez en la gestión política, para lo cual vale todo: la calumnia, el insulto, la mentira.

Los intereses del pueblo, -el único que delega el poder y tiene derecho a que se le represente con obediencia y honestidad-, son siempre los mismos, se trate del partido que sea. No es consecuente, por tanto, que los políticos se ataquen obstinadamente como si de intereses distintos se tratara. La perduración de esta dialéctica partidista produce confusión y malestar y subrepticiamente va inoculando fobias de hostilidad y menosprecio.

Segunda: los obispos promotores de unidad y no de división

Para los momentos actuales, el Vaticano II ofrece unos puntos, que no dejarán de sorprender a muchos: “Y aunque las soluciones propuestas por unos u otros, al margen de su intención, por muchos sean presentadas como derivadas del mensaje evangélico, recuerden que a nadie le es lícito en esos casos invocar la autoridad de la Iglesia en su favor exclusivo . Procuren siempre, con un sincero diálogo, hacerse luz mutuamente, guardando la debida caridad y preocupándose, antes que nada, del bien común “ (GS, 43)

La Iglesia española había, después del Vaticano II, avanzado mucho en este sentido. Los obispos españoles deberían leer alguna vez las palabras que ellos mismos dejaron escritas en la Asamblea Plenaria del 73: “Los obispos pedimos encarecidamente a todos los católicos españoles que sean conscientes de su deber de ayudarnos, para que la Iglesia no sea instrumentalizada por ninguna tendencia política partidista, sea del signo que fuere. Queremos cumplir nuestro deber libres de presiones. Queremos ser promotores de unidad en el pueblo de Dios educando a nuestros hermanos en una fe comprometida con la vida, respetando siempre la justa libertad de conciencia en materias opinables” (Asamblea Plenaria, (17ª), 1973).

Como hacía tiempo no ocurría, los obispos han hecho pública una preferencia política partidista (la del PP), prestándole autoridad y bendición, con lo que automáticamente se han convertido en factores de división. Los obispos, como cualquier otro ciudadano, pueden tener sus preferencias políticas; pero como obispos, no pueden exhibirlas ni defenderlas en beneficio de un partido. Anularían automáticamente su misión de animar y preservar la unión de la comunidad. “Deben reunir la familia de Dios como una fraternidad, animada hacia la unidad”(LG, 28).


Fuente: Autor. Benjamín Forcano es sacerdote y teólogo

La elección en los EE.UU., la fe y la política, por Jung Mo Sung


La elección para presidente de los Estados Unidos va a realizarse el 2008, pero las disputas por las candidaturas de los partidos demócrata y republicano ya están a pleno vapor. Una de las cosas que me impresionó en los debates en la TV, que acontecieron en los últimos días entre los postulantes de cada partido fue la íntima relación entre fe-religión y política. Los candidatos se proclamaron personas de fe y afirmaron que Dios tiene un lugar especial en sus vidas en el nivel personal y también como políticos. Algunos llegaron a asumir explícitamente que solamente Jesús es el salvador y que los principios morales que deberían guiar a los Estados Unidos y al mundo son los revelados por Dios en la Biblia.

¿Hay algún problema en esa íntima relación entre fe-religión y la política? Está claro que a quienes no les gusta la política norte-americana la tendencia es criticar lo que sería una "manipulación" de la religión con fines políticos. Algunos, incluso, podrían decir que la arrogancia del gobierno y de la elite de los Estados Unidos con relación al resto del mundo tiene su base en esta pretensión de representar la voluntad de Dios en el mundo de hoy. Pero, la relación entre fe y política no es tan sencilla.

No podemos olvidar que buena parte de los cristianos que asumen la causa de los pobres justifica esa opción en nombre de la relación necesaria entre la fe y la política. Fue en nombre de esa fe que muchos cristianos ingresaron en la lucha política en el intento de construir una sociedad más justa y humana. Por eso, pienso que necesitamos siempre revisar con cuidado esa relación entre fe y política.

En primer lugar, necesitamos recordar dos nociones de política. En un sentido más amplio, la política se refiere al "bien común", bien de la colectividad. En ese sentido, la fe cristiana y también de otras religiones nos impele a buscarnos ese bien común y, de esa manera, preocuparnos de la política. No en tanto, en Estados democráticos (por lo menos con elecciones libres), la administración de ese bien-común o el gobierno de las cosas públicas son hechas a través de gobiernos elegidos periódicamente a través del sistema de partidos políticos. En ese ámbito, la palabra política significa la disputa por el poder del Estado a través de partidos políticos. La confusión entre estos dos sentidos puede llevar a personas y grupos a identificar la búsqueda del bien-común (la política en el sentido más amplio) a un determinado partido político (o a una determinada alianza de partidos) y, así, creer que hacer política (en el sentido del bien-común) solamente es posible con una determinación o opción política (en el sentido de partido político). Personas con otras opciones partidarias estarían, de esa forma, automáticamente en el listado de personas que están en contra del bien-común o contra los intereses de la mayoría. El problema es más grave cuando esa confusión lleva a algunos a juzgar la calidad de la fe de otras personas por su opción político partidaria.

Otra importante cuestión es la comprensión de lo que es la fe y la religión en esa relación entre fe y política. Si las personas -como algunos candidatos en los Estados Unidos y otros líderes políticos y religiosos- creen que su religión tiene la verdad absoluta sobre la voluntad de Dios, es natural que ellas se sientan en el derecho y en la obligación de proponer y hasta incluso imponer esas verdades y valores morales para su país y para todo el mundo (si tuvieran poder para eso). Pues, el bien verdadero (el remedio para todos los males) haría bien mismo en contra de la voluntad del "enfermo". Esa tentación de sentirse "dueño de la verdad" no es privilegio de la "derecha", sino de todas las personas y grupos que creen que hay un único camino verdadero para realizar el bien-común y defender los verdaderos intereses de la mayoría en contra de una minoría tachada de egoísta, explotadora o mal intencionada.

El problema de esa concepción de religión es que entra en contradicción con ella misma. Tener una fe religiosa es asumir que existe un Dios que es más grande que el ser humano y que, por ello, está por arriba de la capacidad humana de comprender todo su misterio. Es por eso que en la religión se habla de la fe y no de la certeza absoluta empíricamente probada (noción que hasta los científicos están abandonando. Si tengo fe no puede pretender tener certeza sobre la voluntad de Dios en el mundo y sobre el mejor camino para el bien-común. Quien tiene certeza no necesita tener fe.

Asumir que se vive de fe (sea religiosa o sencillamente antropológica) es reconocer que vivimos de apuesta, que no tenemos capacidad para conocer toda la verdad y todo el bien, mucho menos de practicarlos plenamente. Es asumir que necesitamos dialogar y trabajar con otras personas, grupos y pueblos para criticarnos y mejorarnos mutuamente.

Es por eso esencial para el mundo de hoy una buena relación entre la fe y la política. Una correcta comprensión de esa relación nos puede ayudar a defender algunos de los pilares principales de una sociedad más justa y humana. Uno de ellos es el derecho y la libertad de expresar públicamente opiniones sobre el camino para construir y el que se entiende sobre bien-común, aunque haya divergencia con las opiniones dominantes. Otro es el derecho a organizarse socialmente o en partidos políticos para actuar democráticamente en el ámbito de la sociedad civil o del Estado. Libertad de opinión (que incluye también la libertad de prensa) y la democracia son dos mecanismos institucionales fundamentales para preservar los derechos de las minorías o de los subalternos, de los que son y/o piensan diferente a los grupos dominantes.

Una buena reflexión sobre la fe y política nos ayuda en la crítica a la pretensión y a la arrogancia de la elite económica y política estadounidense, como en nuestra autocrítica para que no pasemos a reproducir los errores que criticamos a los demás.


El autor, Jung Mo Sung, es profesor de postgrado en Ciencias de la Religión de la Universidad Metodista de San Pablo y autor de Sementes de esperança: a fé em un mundo em crise

Fuente: Adital

lunes 11 de junio de 2007

Sobre el comunicado de ETA. La fe que no perderemos, por Koldo Aldai


Vuelve la pesadilla que pensábamos ya de la historia. Vuelven los autobuses calcinados bloqueando “las anchas avenidas” de nuestra esperanza, las sombras siguiendo a los mandatarios elegidos por el pueblo, las cartas inoportunas, la amenaza brutal sobre la vida… ¿Por qué se prolonga esta larga prueba que pensábamos ya superada? ¿A qué designios obedece ese desatino que aún no cede, ese atropello que no claudica?. Pensábamos que por fin pasábamos página, que la violencia etarra dejaba de ser monotema, que inaugurábamos un nuevo tiempo, que saltábamos a otros afanes colectivos, que podríamos ya exportar otra suerte de noticias...

¿Por qué aún todo este peso de terror y dolor a destiempo, esta bofetada de irracionalidad? ¿Por qué aún este bárbaro anacronismo de política a golpe de bomba, de pretender seguir matando por pensar diferente? ¿Por qué aún esta sinrazón en medio de un continente sin conflictos armados?

Hubo que dejar serenar la rabia para ponerse al teclado. Han debido pasar varios días hasta dibujar en el cielo particular un horizonte de confianza, hasta esbozar en la pantalla palabras de aliento. Por más que lo terrible cope las cabeceras de los medios, hoy más que nunca es preciso que nuestras palabras sigan cimentando esperanza en el mañana.

En estos días veremos reforzar las acciones policiales, pero aún con toda su necesidad, bien sabemos muchos que ahí no radica la exclusiva solución del problema. Las canteras del odio se nutren con el argumento o excusa de la “represión”, con la contemplación de los desfiles de jóvenes esposados. Sólo en la esfera de las causas hallaremos las soluciones que perduran. El desafío por lo tanto se alarga, pero hay una fuerza interior que se ha ido incrementando en la adversidad de todos estos años, una fuerza silente que no alcanza titulares, pero que es innegable conquista en el ámbito particular de muchos ciudadanos. La travesía nunca será gratuita siempre y cuando logremos que el odio y la obsesión por la derrota contraria no anide en nuestro fuero interno…

Tras el 5 de Junio este pueblo afronta una prueba titánica de fe, confianza en que la buena voluntad terminará también aflorando en quienes hoy con su comunicado dinamitan esperanzas. Atendemos al desafío de confianza en que se hallarán los puntos de encuentro necesarios para resolver el conflicto, sin cesiones que contradigan la voluntad popular. La fe nos otorga el sentimiento de compasión para con las víctimas y victimarios, al tiempo que nos permite seguir plantados firmemente ante la barbarie. La fe nos permite vislumbrar el final de este largo túnel, seguir clamando sin revanchismos por el fin de esa violencia inhumana.

Muy probablemente teníamos escrito en nuestro destino grupal algo de todo este desafío. Al final de todos estos años de activismo por la paz, sólo desde una profunda y sólida fe podemos afrontar el mazazo del final de la tregua. Fe no necesariamente en el estricto sentido doctrinal católico, fe en el más amplio sentido de afirmación final del alma personal y colectiva; convencimiento de que los valores supremos de la razón y la convivencia armoniosa saldrán victoriosos y se instalarán por siempre; fe en que la bondad vencerá a la iniquidad; fe de que, pese a las malas noticias de hoy, nos aguarda un futuro de genuina paz, inaugurada por la anchura de miras, el perdón y la reconciliación.

La fe desborda los cauces de la religión institucionalizada. Más allá del dogma heredado, está también la fe en la humanidad, en la belleza y la luz intrínseca del humano, por más oscuridad que eventualmente manifieste; fe en que las gentes y los pueblos no avanzamos a la deriva, en que con estas pruebas maduramos, fe en un merecido amanecer que se resiste más de lo esperado.

Muy probablemente todo este pasado y presente convulso no ha sido en balde, ni casual. Responde a un pendiente perdido en nuestra historia. De hecho una profunda carga de paz se está ya sedimentando en el alma de este pueblo, ante los embates de la amenaza y el terror, al responder a los violentos sin rencor.

A la vuelta de todo lo que hemos andado y arriesgado por la paz, a la vuelta de todos estos años recreando convivencia, intentando convencer a los violentos, tratando que abandonen el “monte” de su locura, sólo nos queda persuadir en el empeño y jamás caer en la desesperanza. No dejemos de creer que, más pronto que tarde, será la buena nueva de las armas hechas arados, de la desaparición definitiva de ETA. No dejemos de confiar en que la organización asumirá su absurdo, el Gobierno mostrará la generosidad debida y la actual oposición reparará en su manifiesta irresponsabilidad.

Fortalezcamos la fe intangible de que la paz florecerá, de que iremos ganado el sentir de quienes ven en el terror ajeno progreso propio; fe prodigiosa de que vivimos el final de un tiempo de duras pruebas, de que la sinrazón no se perpetuará, de que desde Madrid se abrirán también a los violentos los cauces de participación, para que nunca más les asalte la nostalgia del metal.

Un día miraremos para atrás y contemplaremos este tiempo del azote de la violencia como un difícil episodio superado, pero no como una experiencia baldía, pues el dolor habrá de seguro traído para entonces su debida recompensa de tolerancia y de luz para todos.


Fuente: Autor

Koldo Aldai es miembro del Equipo de Portal Dorado

domingo 10 de junio de 2007

Buscar el alma en el trabajo


"La espiritualidad significa que ante circunstancias adversas y con gente difícil puedes sacar lo mejor de los otros"

"Lo que se pretende es saber mantener la visión en el ojo del huracán. ¿Cómo se logra? La meditación ayuda"


"Nuestro objetivo es mandar un mensaje de conciencia en el mundo de la empresa. Lo que intentamos transmitir es que, si todos cambiamos internamente, el entorno también lo hará". Por extraño que pueda parecerle a algunos, estas palabras salen de la boca del presidente de una entidad española dedicada a las finanzas, Joaquín Tamames, que además es cofundador de la Fundación Ananta, una organización desde la que pretenden impregnar de valores humanos y espirituales el mundo de los negocios.

La filosofía de la Fundación Ananta, lejos de ser una iniciativa original y osada, se enmarca en una tendencia que llena los despachos de la alta dirección de todo el mundo. El antiguo modelo empresarial orientado sólo a resultados, a la productividad, está matizándose. En un tiempo en el que los cambios son vertiginosos; la incertidumbre, la compañera de camino, y la crisis mundial, una constante amenaza, los ejecutivos "buscan respuestas más profundas", asegura Ken O'Donnell, consultor internacional de desarrollo organizacional y autor del libro Valores humanos en la empresa, editado recientemente en España por Ananta. "La gente no está satisfecha con un trabajo que simplemente permita pagar el alquiler, y quiere un trabajo pleno y con sentido", opina Don McCormick, profesor de la escuela de negocios de la Universidad de Redlands (California) y autor de numerosos artículos sobre la espiritualidad en el trabajo. "Cuando vas a comer con el presidente de una compañía y empiezas a profundizar, todo el mundo te muestra que tiene un anhelo o un vacío espiritual", afirma Tamames.

Los visionarios de la evolución en la organización de las empresas sugieren que la respuesta a esta inquietud está más cerca de lo que podríamos imaginar: en cada individuo. De ahí que se haya comenzado a hablar de gestión espiritual (spiritual management), surgida a su vez del concepto de inteligencia espiritual que completa el círculo uniéndose a la emocional y a la racional. Varias revistas estadounidenses del mundo de los negocios, como Fortune o Business Week, ya han publicado informaciones sobre lo que se perfila como un cambio profundo en la mentalidad empresarial. También la Academia de Dirección (Academy of Management) ha creado un grupo y una publicación con el nombre Dirección, Espiritualidad y Religión.

Pero, ¿qué se entiende por espiritualidad? "Cuando se piensa en espiritualidad, se imaginan cráneos rapados, gente en medio de la selva meditando o cogida de las manos antes de entrar al trabajo? No. Lo que realmente significa es que, ante circunstancias adversas y con gente difícil, eres capaz de continuar respetando, confiando y sacando lo mejor de los otros. [...] Espiritualidad es interactuar de una forma que es la mejor para ti, para los otros y para lo que tratas de hacer", dice O'Donnell. Como se puede deducir de esta definición, se establece una separación clara entre espiritualidad y religión. No es necesario creer en otra cosa que en los valores del ser humano. "Invita a cada uno y a todos a desarrollar sus potenciales y a descubrir su espiritualidad profunda", escribe Ken Wilber, un filósofo que con su "pensamiento integral" ha inspirado a muchos de los consultores que están introduciendo la espiritualidad en los negocios.

Y es que son cada vez más numerosos los consultores que ofrecen servicios dirigidos fundamentalmente a buscar la raíz del ser. Los más atrevidos hablan incluso de alma, y escriben libros con títulos como Despertando el alma corporativa, de Eric Klein y John Izzo, en el que se abunda en la idea de iluminar las almas de los individuos para que la organización funcione, y se dan las claves para ello. La mayoría, por el contrario, prefiere evitar prejuicios empleando otros nombres, como gestión de talentos. "El director acude pidiendo programas para el autoconocimiento, para madurar, pero no lo presenta así a su equipo. Les habla, por ejemplo, de una formación para mejorar sus habilidades", explica Maryam Varela, una consultora experta en inteligencia emocional.

Algunos directivos conciben programas realmente osados para transmitir e impregnar de valores humanos sus empresas. Como Louis Willem Gunning, presidente para Asia de Unilever, quien quiso despertar la sensibilidad y la empatía de un grupo de ejecutivos de su compañía. No se le ocurrió nada mejor que llevarlos a Sri Lanka justo después del tsunami que arrasó la zona. Allí, durante varios días, participaron en las labores de reconstrucción, pero lo que realmente tocó el alma de estos particulares voluntarios fue el apoyo emocional que pudieron prestar a los afectados y el impacto tan positivo del acercamiento humano.

Seguramente, Gunning decidió poner a su equipo en una situación extrema con el objetivo de que cada individuo llegara al fondo de sí mismo, porque desarrollar la inteligencia espiritual pasa necesariamente por bucear en el interior de uno para comprender lo que ocurre; para reconocer íntimamente los sentimientos, las actitudes y los valores. "Cuando me conozco, conozco al otro y puedo encontrar una estabilidad. Desde ella soy capaz de superar cualquier bloqueo", explicaba Jayanti, coordinadora europea de Brahma Kumaris, una organización benéfica presente en un centenar de países que se dedica a enseñar meditación en ámbitos muy distintos, entre ellos en la empresa. En su sede de Londres se imparte gratuitamente meditación y relajación, y por esta y otras acciones, Brahma Kumaris ha sido distinguida con varios premios.

Jayanti ha estado recientemente en España para, junto con Ken O'Donnell, impartir por segundo año consecutivo un seminario para directivos titulado Sabiduría y liderazgo, en la línea de la gestión o dirección espiritual. La respuesta de los directivos y empresarios españoles ha sido positiva. "Después del primer seminario nos pidieron un segundo, y además algunos de los asistentes han querido que enseñemos meditación y pensamiento positivo en sus empresas", explica Miriam Subirana, presidenta de Brahma Kumaris en España. Una de ellas es Macsa, SA, una compañía de codificación, que ofrece programas semanales de meditación a sus empleados. Jordi Piñot, director general de Macsa, experimentó esta técnica en un curso de liderazgo organizado por la Universidad de Oxford. "A mí me ha funcionado. Yo la uso, y he querido que los demás también puedan aprovechar sus efectos", asegura. "Lo que se pretende en última instancia es saber mantener la visión en el ojo del huracán, y ¿cómo se consigue eso? La meditación ayuda a ello".

Aunque no es ni mucho menos la única, es relativamente frecuente el uso de la meditación como herramienta de interiorización, como un medio para entrar en contacto con otra dimensión de uno mismo. Lo cierto es que en el fondo de muchas de las propuestas nacidas en el seno de la gestión espiritual hay una tendencia a aplicar la esencia de las filosofías orientales a la realidad occidental. En la tradición oriental, el individuo se siente en íntima relación con todo su entorno, e incluso con el universo en su conjunto. Es decir, que la espiritualidad, más que la búsqueda de la autotrascendencia y del descubrimiento de los valores individuales, se entiende como una llamada a que el individuo asuma su responsabilidad en la transformación del entorno mediante la transformación interior. Es, en resumen, una reflexión a dejar de echar la culpa a los jefes, a los compañeros, a la suegra o al político de turno?, y participar en crear una realidad propia. Curiosamente, esa llamada no sólo se oye en los pasillos de las grandes empresas. Javier Solana, en su discurso al recibir el Premio Carlomagno, dijo: "Estoy profundamente convencido de la causalidad inmediata entre cómo nos definimos y cómo actuamos en el exterior. Lo que hacemos en el mundo es reflejo de lo que somos".

Más contundentes fueron las palabras de Andrew Cohen, un filósofo y guía espiritual estadounidense, ante una audiencia de ejecutivos que asistían a un curso de formación sobre liderazgo: "Para cambiar el mundo y para participar en su evolución, cada individuo tiene que abrir sus propias fronteras. Y cuando lo haces te das cuenta de que la evolución se está produciendo a través de ti. La evolución no es algo que está ahí fuera, sino algo que tiene que ver contigo". Asombrosa similitud con el discurso de Solana.

Basándose en un concepto de evolución de la conciencia, Don Beck, asesor de presidentes como Tony Blair o Nelson Mandela, ha desarrollado una teoría para el diseño del cambio llamada dinámica en espiral (spiral dynamics), que se aplica tanto a las empresas como a las naciones. "No tiene sentido invertir tiempo atacando la realidad actual. Es tiempo de crear nuevos modelos. [...] En la medida en que podamos hacerlo, podremos proporcionar lo que se requiere para dar un gran salto hacia el futuro".

Beck sostiene que el hombre no deja de evolucionar. En cada crisis se renueva, asciende una vuelta en la espiral de la evolución de conciencia, haciendo más amplia su visión de la realidad. La espiral representa los distintos niveles de desarrollo, empezando por el primitivo, pasando por el egocéntrico, el comunitario... En opinión de Beck, llegamos a un momento en el que se está cociendo un importante salto de nivel, comparado incluso con el paso de la Edad Media al Renacimiento. En esta ocasión, el salto llevará a integrar todas las dimensiones del ser humano y de la realidad para tener una visión global más amplia. "Pasar del pluralismo al integralismo", según Wilber. En este contexto, la espiritualidad es una herramienta imprescindible para afrontar los retos. "Un nuevo y diferente patrón de pensamiento está emergiendo en todo el mundo y en varios campos de la actividad humana. [...] Por primera vez, el hombre es capaz de afrontar la existencia en todas sus dimensiones", escribe Don Beck, junto a Christopher Cowan, en un libro que relata su experiencia en Suráfrica como asesor durante la transición del apartheid a la democracia. La espiral puede también aplicarse a cada individuo no sólo para situarse a sí mismo en ese camino de desarrollo de la conciencia, sino para comprender a los demás.

Otra constatación más de que las fronteras entre lo interior y lo exterior se diluyen, y de que lo que nos rodea es el reflejo de nosotros mismos, es el uso de una metodología desarrollada por Bert Helliger como técnica terapéutica para su aplicación en el contexto familiar, y que ha comenzado ya a emplearse en el mundo de la empresa. Las agrupaciones familiares son una representación animada del árbol genealógico de una persona; el objetivo es que ésta sea consciente de su posición en él y de que descubra los nudos emocionales inconscientes con los miembros de la familia que están condicionando su comportamiento.

Una empresa no es muy diferente de una familia, y los conflictos que se viven dentro de ella están íntimamente relacionados con los conflictos personales de los individuos que la conforman. De modo que de las agrupaciones familiares se ha pasado a grupos organizados. También en este caso, una representación animada del organigrama de la empresa o de un equipo saca a la luz los vínculos, las posturas y las posiciones conscientes e inconscientes que conforman la verdadera realidad del grupo. Al mismo tiempo que saca a la luz lo que no se ve, es decir, las relaciones basadas en lo que ocurre en el interior de los personajes, la agrupación permite hacer modificaciones para deshacer conflictos y crear mayor fluidez y armonía dentro de la organización.

Parece, pues, que este movimiento de gestión espiritual hace buena la leyenda que cuenta que los dioses quisieron esconder el secreto de su sabiduría para cambiar el mundo en un lugar de difícil acceso para el ser humano. Un lugar que exigiera un verdadero esfuerzo para llegar. Después de considerar las más altas cumbres y los más profundos océanos, decidieron ocultarla en el último lugar donde los humanos buscarían: en su interior.

Fuente: Artículo de Angela Boto publicado en El País Semanal del 10/06/07

Vídeo de Ken Wilber. Ama hasta que te duela



En "Ama hasta que te duela", Ken habla sobre la naturaleza de la práctica espiritual femenina, e indica algunos aspectos importantes en los que ésta se diferencia de la masculina. Con subtítulos en español gracias a Eva de camino al paraíso

Un líder diferente en Eslovenia


A sus 57 años, Janez Drnovsek, jefe de estado de Eslovenia, es un político atípico. Vive aislado en un monte, tiene dos hijos de diferentes madres pero siempre ha estado soltero, se encarga de las tareas del hogar y combate el cáncer de riñón con una dieta vegetariana estricta.

El presidente de uno de los estados miembros de la UE, un país en el que circula el euro, se plancha sus propias camisas. De hecho, vive solo en un pueblo de la montaña, sin ningún tipo de asistencia, preparando su propia comida estrictamente vegetariana. Entre sus tareas cotidianas están la de impulsar una acción internacional por Darfur, hornear su propio pan o responder a un consultorio quincenal en la principal revista femenina del país.

La población de Eslovenia, la pequeña república ex yugoslava que entró por la puerta grande en la Unión Europea en 2004 –el único país del Este que accedió como contribuyente, el único admitido en la zona euro–, ha asistido con todo tipo de actitudes a la transformación vivida en los últimos años por el principal político de su historia, Janez Drnovsek, de tecnócrata a una especie de gurú amante de la naturaleza.

El hombre que negoció su independencia en 1991 y que, desde entonces, ha sido primer ministro o presidente de manera continuada, sólo con paréntesis de algunos meses, fue el año pasado el autor del libro más vendido en el país, un texto de autoayuda titulado Meditaciones sobre la vida y la consciencia.

Hay quienes, escépticos, consideran que se trata de la última estrategia política para reinventarse a sí mismo a los 57 años, buscando una salida «de prestigio»; pero no son pocos los que creen que Drnovsek ha alcanzado alguna clase de nueva paz interior a través del contacto con la naturaleza. Y en Eslovenia, un país especialmente orgulloso de su herencia ecológica, alpina y mediterránea, una trayectoria vital de este tipo es aceptada con naturalidad por muchos ciudadanos.

Drnovsek recibe a Magazine en la casa en la que ha decidido vivir a 50 km de Ljubljana, la capital, en una colina próxima a la localidad de Zaplana. Es la primera ocasión en que permite que un medio de comunicación le tome fotos en el lugar; sólo existen algunas imágenes «oficiales». Tal vez sea porque el presidente siente especial cariño por España y habla con fluidez el castellano. El año pasado, sin embargo, no pudo devolver una visita previa del Rey Juan Carlos debido a problemas presupuestarios, que forman parte de los enfrentamientos que mantiene con su viejo rival y actual primer ministro, Janez Jansa.

La casa, agradable pero de tamaño modesto –la cocina americana está integrada en el propio salón–, no tiene especiales medidas de seguridad. El propio Drnovsek, vestido de manera informal, sale a abrirnos la valla. Toma nuestros abrigos, se ofrece a hacernos un café, no muestra la menor sombra de la rigidez que acompaña a cualquier político de su posición y, sobre todo, de su historial. El mobiliario es de sólida madera, sencillo, llamativamente desprovisto de adornos.

El presidente habla con un castellano claro y pausado, con voz grave, meditando cada concepto. Comienza por explicarnos las razones que le llevaron a abandonar el palacio presidencial para vivir por sus propios medios en una casa que, por ejemplo, fue asaltada el año pasado por uno de esos osos alpinos que son orgullo del país. «Durante toda mi vida, como muchas otras personas, tuve una voz interior que me decía que debía vivir de otra manera, actuar de otra forma. La diferencia es que ahora sigo esas intuiciones. He escapado de la obligación de hacer cosas mecánicamente, sin verdadera razón. Y ahora, a medida que alcanzo un mayor equilibrio, escucho esa voz interior con mayor claridad, y eludo cuando son innecesarias todas esas cosas que los políticos estamos obligados a hacer por inercia, como las interminables recepciones, los actos vacíos», explica.

En 1999, Drnovsek fue operado de un cáncer en el riñón. Los tumores se reprodujeron en otras partes de su cuerpo en 2001. Tras diferentes tentativas para curarle, en 2005 decidió abandonar cualquier tipo de tratamiento. Se convirtió en vegano, es decir, vegetariano estricto que no consume ningún producto de origen animal; se compró la casa en la montaña y terminó por afirmar a la prensa local que, simplemente, para él la enfermedad no existía ya. Aunque sufrió el año pasado un desvanecimiento en los actos del decimoquinto aniversario de la independencia del país, ahora afirma de manera tajante que se encuentra perfectamente.

Su secreto, asegura, ha sido encontrar el equilibrio a través de un mayor contacto con la naturaleza. «Puede que a alguna gente le pareciera un cambio radical, pero yo siempre busqué un camino mejor. No hubo un punto de inflexión. A lo largo de las experiencias de mi vida, bastante complejas, siempre me acompañó la sensación, como creo que le pasa a mucha gente, de que no era aquello lo que yo realmente quería. He conseguido un mayor equilibrio como persona a través del contacto continuo con este entorno natural, con una vida más simple y la posibilidad de hacer por mí mismo las cosas necesarias para mantenerme. Quien sólo se concentra en los libros no puede ser una persona equilibrada…».

Sábados muy caseros. Drnovsek, que se ha mantenido soltero aunque tiene dos hijos como consecuencia de relaciones esporádicas, consagra un par de horas al día a las tareas de la casa y el jardín, un tiempo que aprovecha para meditar a la vez. Los sábados, liberado de compromisos, emplea aún más tiempo en la casa. Mientras trabaja, piensa, por ejemplo, en Dios: «No sigo una fe establecida. Sí, estoy seguro de que existe una consciencia universal y que todas las religiones tienen su origen en ella. Todas tienen un elemento en común: buscar la mejora del ser humano. Y a través del desarrollo de la propia consciencia individual, es posible acercarse a un contacto con la consciencia universal».

Las palabras de Drnovsek han calado en algunos de sus conciudadanos. Tres mil de ellos forman el cuerpo de voluntarios activos del Movimiento para la Justicia y el Desarrollo, la ONG creada por el presidente. En su blog y en el consultorio que responde en la revista femenina Jana se acumulan los mensajes de personas que han dado una nueva orientación a su vida con la lectura de sus textos, o que piden consejo para afrontar sus dificultades cotidianas.

Drnovsek insiste en que, pese a las facilidades que ha podido tener para cambiar su vida por su condición de político de éxito, el fondo de sus enseñanzas es aplicable al día a día de cualquiera: «Lo importante es encontrar tu lugar de reflexión. Puede ser un rincón de la casa, puede ser una iglesia... Hay que disponer de media hora al día para poner distancia con los problemas que nos atacan. En Madrid, por ejemplo, ustedes tienen esos estupendos parques por los que todo el mundo debería encontrar un hueco para pasear dos o tres veces por semana. Eso ya puede ser suficiente para tener una sensación de contacto con la naturaleza y limpiar la energía negativa acumulada».

El problema es, para el presidente esloveno, que existen carencias sensibles en la vida moderna que hacen que las personas no encuentren satisfacción en su existencia cotidiana: «El rápido desarrollo tecnológico ha cambiado nuestra forma de vida, nos ha alejado de la naturaleza y de nosotros mismos, haciéndonos perder el sentido de nuestras verdaderas necesidades. La humanidad se encuentra en un punto muy bajo del desarrollo de su consciencia, algo especialmente peligroso cuando estamos por primera vez en un momento de la historia en que podemos destruirnos a nosotros mismos por completo».

La crítica hacia la tecnología no hace, sin embargo, que Drnovsek no saque partido de ella: en particular, es un gran aficionado a Internet. «Es una gran herramienta para llegar a más gente. Tengo otros adelantos en mi casa, como un equipo de música, ¿por qué no? Lo importante es que esos objetos me hagan más agradable la vida, o que me den más tiempo para el contacto con la naturaleza. Tengo la música, pero ahora he descubierto la belleza del silencio».

Pese a que él asegure que todo ese pensamiento estaba latente en su interior, la carrera política de Drnovsek no hacía presagiar en modo alguno esta evolución hacia posiciones en ocasiones casi místicas. En 1989, con 39 años, tras una fulgurante trayectoria que le llevó a ser el representante esloveno en la presidencia yugoslava, se convirtió en presidente de la presidencia conjunta federal –equivalente a la jefatura del Estado–, lo que entre otras cosas incluía ser el presidente del movimiento de los No-alineados.

Pero poco después, Drnovsek estuvo entre los líderes del movimiento de secesión y firmó en 1991 con el ejército yugoslavo la independencia de su país. Luego pasó a liderar un partido político heredero de las juventudes socialistas, con el que ganó sucesivas elecciones hasta abandonarlo en 2006 para crear su Movimiento para la Justicia y el Desarrollo.

Las experiencias del presidente esloveno en el periodo de la ruptura de Yugoslavia fueron recogidas en su primer libro, El laberinto de los Balcanes (Ediciones B). Hoy, examina ese proceso con perspectiva: «En 1989, la población eslovena estaba mayoritariamente por algún tipo de arreglo, como una confederación, que hubiera podido mantener Yugoslavia unida. Fue la agresividad de los nacionalistas serbios encabezados por Milosevic la que nos hizo sentirnos amenazados y nos hizo huir de ese peligro buscando nuestro propio destino».

Pese a ese pasado independentista, Drnovsek es tajante a la hora de negar cualquier similitud con la situación en España : «Yugoslavia era un estado artificial, creado en 1918, compuesto por pueblos muy diferentes desde el punto de vista cultural e histórico, y mantenido después por gobiernos autoritarios. España es un estado con tradición de siglos, sin tantas diferencias entre sus regiones. No hay comparación posible entre ambas situaciones».

Los temas internacionales son los que parecen preocupar hoy más en el campo político a Drnovsek. Cuestiones como las ecológicas, sobre las que lanza un mensaje claro: «Estamos a 10 ó 15 años de un punto de no retorno. Hay que terminar con el actual modelo de desarrollo, que sólo satisface a las grandes corporaciones. Sería de desear que los Estados Unidos asumieran su responsabilidad y fueran capaces de liderar el esfuerzo mundial en este campo».

En los últimos meses, se ha mostrado también especialmente activo en la lucha contra el racismo. Acudió a defender a una familia gitana que iba a ser desalojada por sus vecinos. Sin embargo, su visión del asunto no es de un idealismo al uso: «Los gitanos no se integran en la sociedad y eso causa periódicos conflictos con la población. Las dos partes deben hacer un esfuerzo para acomodarse».

En el tema de la inmigración, Drnovsek es crítico con la posición de la UE: «Una sociedad tiene un límite de gente a la que puede admitir, pienso que entre un 10 y un 20%. Es difícil absorber a más gente llegada de fuera, aunque la miseria hace que quieran venir más y más… Obviamente, la única solución es el desarrollo en esa parte del mundo.

Pero la Unión Europea tiene políticas, como el proteccionismo agrario, por el que cada vaca es subvencionada con dos dólares al día…, ¡más dinero del que la mayoría de la población en África dispone para vivir! Además, hace 30 años que la ONU recomendó dedicar el 0,7% del PIB a la ayuda internacional, y la UE apenas llega al 0,3%...

Luego se invierten cifras enormes contra el terrorismo, pero si se hicieran esfuerzos para ayudar al Tercer Mundo, posiblemente los líderes fundamentalistas no tendrían tan fácil reclutar a jóvenes para suicidarse entre una población con sus necesidades básicas cubiertas».

Pese a su aviso sobre dificultades en el horizonte, el mensaje de fondo de Drnovsek no es negativo. Cree que la iniciativa aún está en manos de los ciudadanos: «Cada uno debe actuar como esté en su mano hacerlo. Yo escribo libros, con el objetivo de despertar al ser humano consciente. Y tal vez consigamos una masa crítica de hombres conscientes que puedan influir en la política y la economía».


Fuente: El Magazine de El Mundo del 10/06/07

sábado 9 de junio de 2007

Otra espiritualidad es posible y necesaria, por Marià Corbí


La cualidad específica humana

En las nuevas sociedades industriales las religiones resultan inviables para la mayoría de la población. El desinterés por la religión es casi completo en las generaciones más jóvenes. Para ellos la religión no es ni problema. Sin embargo, el interés por la espiritualidad no ha decaído con la decadencia de las religiones, sino que ha crecido notablemente.

Vamos a abordar este problema. El dato histórico y sociológico es que cuando aparecen en Occidente las sociedades industriales, empiezan a darse serias dificultades colectivas con las religiones. Antes las dificultades se habían dado entre religiones diferentes o entre las elites científicas y filosóficas y las religiones, pero no entre colectividades amplias y las religiones en general.

En el Occidente desarrollado, la mayoría de la población se ha alejado por completo de la religión. Nunca antes había ocurrido algo semejante.

Para comprender lo que está pasando con la religión, tendremos que volvernos a lo que son las características de nuestra condición de vivientes.

Las restantes especies animales tienen determinado genéticamente su estructura de necesidades, su mundo, lo que deben ser sus actuaciones en el medio, su relación con el entorno intraespecífica y extraespecífica, etc., con pequeños márgenes de aprendizaje.

La adaptación al medio de las restantes especies animales es lenta, puede durar millones de años. La vida inventó, en nuestra especie, un procedimiento rápido de adaptación al medio e incluso de modificación del medio. Determinó genéticamente nuestro organismo, nuestra condición sexuada, nuestra condición simbiótica y el habla. Dejó indeterminado, por el contrario, cómo tendríamos que actuar en el medio para sobrevivir, cómo organizar la sexualidad y la crianza, y cómo vivir y organizar la simbiosis; pero al mismo tiempo nos dotó de un instrumento para completar nuestra programación, insuficiente para resultar animales viables.

Con el habla completamos nuestra inacabada programación. Hablando nos autoprogramamos, según las condiciones del medio y según las formas de sobrevivir en él. Podríamos decir que gracias al invento biológico del habla, la especie humana puede adaptarse al medio, o modificarlo, tan rápido como convenga.

Esta es nuestra característica específica y nuestra ventaja.

Nos relacionamos con el medio, hablando entre nosotros. Gracias al habla podemos distinguir dos aspectos diferentes de nuestro acceso a la realidad, un aspecto que está en relación a nuestras necesidades y que es el significado que las cosas tienen para nosotros, y otro aspecto que no está en relación a nuestras necesidades, que es gratuito y absoluto, porque está ahí independientemente de nosotros y de la relación que pueda o no tener con nosotros.

Como especie tenemos una doble experiencia de la realidad, una relativa y modelada según nuestro interés, y otra absoluta. Gracias a esta doble experiencia, podemos cambiar nuestro programa y nuestra interpretación y valoración de la realidad cuando convenga. Si tuviéramos una sola experiencia de lo real, estaríamos tan clavados a un modo de vida como el resto de los animales.

Por consiguiente, la doble experiencia de lo real es la característica esencial de nuestra especie.

A lo largo de la historia humana, ha habido varias maneras de vivir y representar esta doble dimensión de lo real; todas ellas dependientes de las diversas formas de complementar nuestra indeterminación genética, que siempre han estado en relación directa con los procedimientos que los humanos han usado para sobrevivir en el medio. Como los restantes animales, nuestras programaciones colectivas, que han sido maneras de interpretar y valorar la realidad, han tenido que ver directamente con nuestras maneras de sobrevivir en el medio.

Durante la larga etapa de la historia de la humanidad en la que se vivió en sociedades preindustriales, la socialización o programación colectiva se hizo mediante narraciones sagradas, mitos, símbolos y rituales que decían cómo habían determinado los antepasados y los dioses que había que interpretar la realidad, cómo había que valorarla, actuar, organizarse y vivir.

La pretensión primaria de las narraciones sagradas, mitos, símbolos y rituales de las religiones

La pretensión primera de esas narraciones, mitos, símbolos y rituales no era describir la realidad, sino imprimir en la mente y en el sentir de las sociedades cómo había que ver la realidad, sentirla y actuar en ella en unas condiciones determinadas de vida, para sobrevivir con éxito. Desde esa lectura de lo real se vivía, concebía y cultivaba la dimensión absoluta de lo real.

Los mitos, símbolos y rituales eran sistemas de socialización y programación colectiva, propios de sociedades que vivieron durante milenios haciendo fundamentalmente lo mismo, y excluyendo el cambio. Puesto que eran sistemas de programación colectiva, debían tomarse como descripciones de la realidad, aunque no lo fueran, de lo contrario no podían cumplir con su función de programa colectivo indudable. Eso significa que imponían una epistemología que sostenía que lo que decían mitos, símbolos y rituales era como era la realidad, tanto en lo referente a la dimensión relativa de la realidad, como en lo referente a la dimensión absoluta.

Esta es la epistemología mítica. Desde esa epistemología mítica se volvían intocables los modos de vida, interpretación, valoración, acción y organización. Se sostenía que todo eso era revelado, que procedía de los antepasados sagrados y de los dioses.

Así la programación colectiva determinaba el modo de vida y, a la vez, bloqueaba el cambio.

Las religiones y la espiritualidad religiosa

Las religiones fueron, pues, la peculiar manera de vivir y expresar la dimensión absoluta de la realidad en sociedades preindustriales, extáticas, que excluyen el cambio. En ellas había que someterse, con creencia inviolable, al programa colectivo que se imponía como voluntad y revelación divina. En virtud de la epistemología mítica, debía creerse que lo que decían los mitos, símbolos y rituales de la dimensión absoluta de la realidad, era una descripción fidedigna, y con garantía divina. El proyecto de vida, individual y colectivo, diseñado y construido por Dios mismo, era también un proyecto de vida sagrada y espiritual.

Si definimos espiritualidad como el cultivo y la vivencia de esa segunda dimensión de la realidad, la espiritualidad, en la época preindustrial, tuvo que vivirse desde la religión y, por tanto, tuvo que ir vehiculada, expresada y vivida a través de las creencias.

Cuando la industria se convirtió en el modo de vida de la colectividad, tuvo que apoyarse en las ciencias y las técnicas y, consiguientemente, se tuvo que sustituir la socialización y programación colectiva mítica, simbólica y ritual, por la programación ideológica.

Las ideologías interpretaban la realidad y creaban proyectos de vida sin apoyarse en narraciones sagradas y revelaciones divinas, sino apoyándose en teorías científicas y, sobre todo, filosóficas, que también pretendían describir la realidad. Las ideologías fueron arrinconando poco a poco a la religión, en la misma medida que se extendía la industrialización de la vida de los colectivos.

Durante la primera gran revolución industrial, que se fue implantando en Occidente a lo largo de más de siglo y medio, se vivió en una sociedad mixta. La mayoría de la sociedad, hasta los años 70 del pasado siglo, vivió todavía en sociedades preindustriales, con sus sistemas míticos, simbólicos y rituales de programación y, por tanto, con la religión tradicional. Una minoría, que fue creciendo paulatinamente, vivió de la industria y su sistema de cohesión y programación colectiva propio de la ideología.

Durante este tiempo, la espiritualidad continuó ligada a la religión y a las creencias.

La generalización de la industrialización que marginó por completo en Occidente los modos preindustriales de vida; más la aparición e implantación de la segunda gran revolución industrial, la sociedad de innovación continua, alteraron para siempre esta situación.

¿Qué está ocurriendo en las nuevas sociedades industriales?

En las nuevas sociedades industriales se vive de la continua creación de ciencias, lo cual supone un continuo cambio de las interpretaciones de la realidad. La continua creación científica conduce a constantes creaciones tecnológicas; lo cual supone, a su vez, cambiar continuamente las formas de trabajar y, por tanto, de organizarse; todo esto empuja a la revisión continua de los sistemas de cohesión y valoración colectivos.

En las nuevas sociedades todo cambia continuamente, porque el éxito económico depende de la creatividad, la innovación y el cambio.

Estas nuevas sociedades tienen que excluir la epistemología mitológica y su prolongación en las ideologías, y tienen que estructurarse apoyándose ya no en revelaciones divinas o en descubrimientos de la naturaleza misma de las cosas desde las ciencias y las filosofías, sino apoyándose sólo en postulados axiológicos, que ellas mismas construyen, y en los proyectos colectivos diseñados a partir de esos postulados axiológicos.

En las nuevas sociedades los postulados axiológicos y los proyectos tenemos que construírnoslos nosotros mismos, a nuestro propio riesgo y contando sólo con nuestra propia calidad individual y colectiva. Los postulados y los proyectos tendrán que cambiar, cuando convenga, al ritmo que impongan nuestras innovaciones científicas y tecnológicas y las consecuencias que se deriven de ellas.

Resulta lógico y evidente que la manera de vivir la dimensión absoluta de la realidad y la espiritualidad, modeladas por las religiones y las creencias, entren en una crisis mortal, en unas condiciones culturales como éstas.

Las religiones y el modo tradicional de cultivo de la espiritualidad entran en crisis por cuatro razones principales:

1ª. Cuando los colectivos tienen que vivir del cambio continuo en todos los niveles de la vida, tienen que excluir la epistemología mítica y las creencias, porque fijan, porque bloquean y deslegitiman el cambio.

2ª. Este tipo de sociedad, a medida que se implanta y crece, crea una conciencia colectiva, explícita o implícita, de que nada nos viene de fuera, ni de Dios ni de la naturaleza misma de las cosas; que todo nos lo tenemos que hacer nosotros mismos a propio riesgo. Esta conciencia resulta incompatible con las religiones y las creencias.

Esta conciencia se difunde desde la vida cotidiana de cambios constantes, desde la globalización de las comunicaciones, desde los periódicos, la televisión, las películas, las comunicaciones por Internet, etc.

Esta mentalidad se difunde por todas partes, en los países desarrollados, en los que están en vías de desarrollo e incluso en los más atrasados.

3ª. Todas las tradiciones religiosas conviven en nuestro mundo global, en nuestros países y en nuestras ciudades, con sus grandes textos al alcance de todos. Todas las tradiciones están unas junto a las otras, tanto por efecto de la mundialización de las comunicaciones, como por efecto de los grandes movimientos migratorios.

4ª. La globalización científica, tecnológica, económica, cultural, del ocio y de las comunicaciones quiebra las fronteras entre las culturas y las religiones y ponen frente a frente sus pretensiones absolutas.

La misma globalización hace patentes los riesgos que esas pretensiones absolutas comportan para la convivencia, para la economía, para la política, para la seguridad, para la paz. Las tradiciones religiosas, puestas unas al lado de las otras, se relativizan mutuamente y resbalan hacia las concepciones generales y preponderantes de que todo nos lo construimos nosotros mismos, también esas formas de vivir la dimensión absoluta de la realidad.

Estos procesos han sido muy rápidos, se han producido en menos de 30 años. Se puede decir con fundamento, que, por regla general, en el Occidente desarrollado, los que tienen menos de 45 años, en su gran mayoría, ya no quieren saber nada de la religión tradicional. Y es lógico, porque la religión es una forma de vivir la dimensión absoluta de la existencia y la espiritualidad propia de sociedades preindustriales, estáticas, patriarcales, jerárquicas y provincianas. Esas formas de vida han desaparecido o están en vías de extinción.

También las mujeres, que se han incorporado ya a la cultura y al trabajo, han abandonado la religión. Sólo las generaciones más ancianas continúan interesándose por la religión, y aún ellas también han iniciado el éxodo.

Estos cambios y transformaciones no suponen que vayamos claramente a mejor. Hemos sustituido una explotación, la propia de las sociedades de la primera industrialización, (sociedades de clases y coloniales), por otra explotación, la de las sociedades de conocimiento e innovación (creadoras de exclusión y marginación de grupos sociales y países enteros). También el medio está resultando gravemente dañado.

Las nuevas sociedades no han encontrado todavía formas económicas y políticas adecuadas a su poder científico, tecnológico, comunicativo y globalizador. Todavía estamos en manos de un capitalismo financiero sin entrañas.

Hemos sustituido una desigualdad e injusticia por otra. Pero las nuevas injusticias tendrán que combatirse con nuevas formas.

El hecho innegable es que, a causa de estos cambios, las religiones y la espiritualidad a través de creencias, han entrado en una crisis que tiene rasgos de muerte.

Necesidad de una nueva espiritualidad

No obstante esta crisis, la dimensión absoluta de la realidad y la posibilidad de espiritualidad, continúan siendo una cualidad y condición específicamente humana, irrenunciable e inevitable, por nuestra condición de vivientes que hablan, que tienen que autoprogramarse y que, a causa de ello, tienen un doble acceso a lo real.

La nueva y urgente tarea es hacer posible el cultivo de esa dimensión de nuestra estructura humana, en las nuevas condiciones culturales. Estas nuevas condiciones culturales podríamos resumirlas así: vivimos en sociedades de innovación y cambio constante, cohesionadas y programadas mediante postulados axiológicos y proyectos colectivos construidos, desde esos postulados, por nosotros mismos. Por tanto, vivimos en sociedades sin creencias (aunque con muchos supuestos acríticos) y, por tanto, sin sacralidades, ni religiones. En resumen, vivimos en sociedades dinámicas, laicas, sin creencias, ni religiones, ni dioses.

Sin embargo, muchos hombres de estas sociedades están interesados en la espiritualidad. Y ese interés crece y crece.

Una nueva espiritualidad es posible; y más que eso, es necesaria. La nueva espiritualidad no podrá apoyarse en creencias, ni estará vehiculada o expresada por medio de creencias. No será religiosa, si por religión entendemos sistemas de creencias que son sistemas de interpretación, valoración, acción y organización revelados por Dios e intocables o entendemos proyectos de vida colectiva revelados e inalterables.

La nueva espiritualidad, si no se apoya en creencias, ni es religiosa, carecerá de sacralidades, será laica.

Sin embargo, precisamente porque no es ni religiosa ni creyente, podrá heredar toda la riqueza espiritual de todas las tradiciones religiosas de la humanidad. Esa herencia universal no tiene por qué conducir a una espiritualidad sincretista o a la carta. Hemos heredado toda la música de la historia, toda la poesía, toda la pintura, escultura y arquitectura; somos capaces de apreciar y gozar la belleza de todos los tiempos y todas las culturas, y aprendemos de todas ellas. Y eso no nos lleva a crear un arte que consista en tomar un rasgo de aquí y otro de allá, sino que, aprendiendo de todos, construimos nuestro propio arte. Algo así está ya ocurriendo con la espiritualidad.

Siempre se puede hacer un mal uso del legado de nuestros antepasados, pero si ocurre, no será por culpa de la globalización y universalización de todas las grandes tradiciones religiosas de la humanidad, sino por nuestra falta de calidad.

Haya riesgos o no los haya, esta es la situación en que nos encontramos y que no podremos hacer volver atrás, por más que nos empeñemos. Nos hemos tenido que alejar de una vida articulada sobre creencias, tanto religiosas como laicas; con ello, nos hemos alejado de las religiones tradicionales y sus sacralidades y hemos tenido que ir a parar a sociedades laicas.

Esta situación no es el fruto de la elección de nadie, es el fruto de la evolución de la cultura y la historia de Occidente. Llevamos muchos siglos caminando en esta dirección, con frenazos y aceleraciones. No podemos rehacer el camino hecho; no se puede volver a vivir la vida de nuestros antepasados.

Haber perdido la forma de vivir la espiritualidad propia de sociedades preindustriales, estáticas, que excluían el cambio, patriarcales, jerárquicas y provincianas, no significa que hayamos perdido la posibilidad de vivir la espiritualidad en una forma nueva y adecuada a nuestras nuevas condiciones culturales.

El legado de las tradiciones religiosas y espirituales

Desde la situación en que estamos, podemos ver las diferentes tradiciones religiosas de la humanidad como diferentes formas de representar y vivir la dimensión absoluta de la realidad, como diferentes formas de representar y vivir la espiritualidad.

Hoy sabemos que las narraciones sagradas, los mitos, símbolos y rituales en los que se expresaban las tradiciones religiosas no pretendían describir la realidad, ni la de este mundo, ni la del otro. Sólo pretendían decir cómo había que interpretar la realidad, cómo había que valorarla, cómo había que actuar, organizarse y vivir en unos modos concretos de sobrevivencia preindustriales. Decían también como había que representar y vivir la dimensión absoluta de nuestro acceso a lo real, desde esos programas y proyectos de vida, adecuados a sociedades preindustriales.

Para nosotros, la oferta de las grandes tradiciones y no puede ser interpretaciones y valoraciones de la realidad intocables, porque reveladas por Dios; ni pueden ser proyectos de vida bajados de los cielos, a los que hay que someterse. La oferta de las grandes tradiciones hay que leerla como leemos los poemas, como símbolos, como metáforas que hablan de esa dimensión de la realidad que está más allá de todas nuestras construcciones expresivas, lingüísticas, representativas.

Nuestro doble acceso a lo real, que es nuestra diferencia específica, supone un doble tipo de conocer y sentir.

Un acceso a lo real que está en función de nuestras necesidades individuales y colectivas, y modelado por ellas; por tanto, un acceso estructurado desde las categorías esenciales de todo viviente necesitado, que se tiene que comprender y vivir como un sujeto de necesidades, en un medio que le proporciona los objetos con que satisfacer esas necesidades.

Cada cultura articula sus necesidades y su manera de satisfacerlas de una forma diferente, según sus modos de sobrevivencia en el medio y su aparato instrumental o tecnológico, y, por consiguiente, hace una construcción del mundo diferente. En esto los humanos cumplimos la legalidad general de todos los vivientes.

Para este mundo, y desde este mundo, hablan todas nuestras palabras, incluso aquellas que pretender aludir a la dimensión absoluta de nuestro conocer y sentir la realidad.

El segundo tipo de acceso a lo real es el que tiene que ver con lo que ahí hay, que es independiente de mí, que no es mi interpretación ni valoración, que es absoluto. Se llega a esa segunda manera de conocer y sentir, silenciando todas nuestras construcciones.

El legado universal de todas las grandes tradiciones religiosas y espirituales de la humanidad nos habla de esa otra dimensión de nuestra experiencia de lo real, nos dice cómo cultivarla, cómo silenciar nuestra mente y nuestro corazón de todos los deseos, temores, recuerdos y proyectos que construyen nuestro mundo a nuestra medida, ocultando lo que nuestras construcciones, como un manto, recubren. Nos dicen cómo caminar correctamente por esa Vía, cómo evitar desviaciones, cómo alejarnos de nuestra lectura egocentrada de la realidad, cómo distanciarnos de nuestra condición de depredadores despiadados, hasta convertirnos en amantes incondicionales de todo lo real, personas y cosas.

Cada tradición nos hablará de todo esto, cada una con un código cultural diferente. Pero del mismo modo que podemos entender y vivir la poesía de Homero o las esculturas egipcias o la arquitectura románica, también podemos entender y vivir las diversas maneras de aludir, simbolizar, hablar propio de las diversas tradiciones religiosas.

Durante milenios la humanidad ha cultivado la doble dimensión de nuestra experiencia de lo real, que es nuestra cualidad específica como vivientes, mediante las religiones. Gracias a esas ingeniosas construcciones hemos podido cultivar lo que es la cualidad diferencial de nuestra estirpe: la dimensión absoluta de la realidad. Gracias a ese cultivo, aunque no haya sido muy exitoso, hemos salvado nuestra humanidad y la flexibilidad propia de nuestra especie.

En las circunstancias de las nuevas sociedades industriales, se han barrido por completo, en Occidente, los modos de vida preindustriales, y con ellos toda la manera de entender, sentir, actuar y organizarse, propia de este tipo de sociedades.

Las religiones han perdido, para una mayoría que apunta hacia el futuro, su prestigio cultural e incluso espiritual. Su oferta ya no resulta viable para el bloque central del río de la cultura y la vida de los humanos, aunque pueda continuar viva en los márgenes.

Las consecuencias es que hemos perdido los medios de cultivo de la dimensión absoluta de nuestro existir, sin que tengamos a mano ningún sustito. Nos hemos visto forzados a alejarnos de las formas tradiciones del cultivo de la espiritualidad, sin que tengamos todavía a mano un sustituto.

Sabemos cómo no podrá ser el cultivo de la espiritualidad: no podrá ser religiosa y apoyada en creencias y jerarquías. Sabemos cómo tendrá que ser la nueva espiritualidad: sin creencias, sin religiones, no jerárquica, laica, pero heredera de toda la inmensa riqueza acumulada en la historia religiosa y espiritual de la humanidad. Pero todavía no sabemos cómo tendrá que concretarse; la manera de hacerla accesible a todos los miembros de los colectivos sociales.

Sabemos que las nuevas sociedades, dotadas de poderosas ciencias, tecnologías y sistemas de comunicación, -que deben construir sus propios proyectos colectivos, sus modos de organización y de vida en todas sus dimensiones-, necesitan más que nunca el cultivo de la calidad humana que sólo puede proporcionar algún modo de acceso a la dimensión absoluta de la realidad y de nuestro propio existir.

Cuando más se necesita la cualidad es cuando más desmantelados estamos axiológicamente y espiritualmente. Hay que solventar con urgencia esta situación, de lo contrario corremos riesgo claro de destruirnos a nosotros mismos y al planeta.

Hemos de encontrar y crear procedimientos para que las nuevas sociedades puedan cultivar la espiritualidad, de forma coherente con sus condiciones culturales, propias de colectivos que viven de la innovación y el cambio, en condiciones de globalidad. Empeñarse en que la espiritualidad se cultive como se hacía en la época de las sociedades preindustriales, que debía excluir el cambio, es una empresa imposible y, además, un gran daño a las nuevas generaciones. Si no conseguimos crear esas nuevas formas colaboraremos a convertir a nuestras sociedades en bandas de depredadores, dotados de potentes instrumentos científicos y técnicos.

Y hemos de encontrar esas nuevas formas de espiritualidad, sin empezar de nuevo, sino heredando todo el inmenso legado de las tradiciones religiosas y espirituales de la humanidad.

No se pueden intentar solventar el desmantelamiento axiológico y espiritual de nuestras sociedades con procedimientos adecuados a sociedades ya muertas.

Tampoco se puede luchar, desde la espiritualidad, contra la exclusión, la injusticia y la explotación con formas religiosas y espirituales culturalmente inviables.

La lucha por los oprimidos y el amor a la justicia no salvará de la inviabilidad cultural a las formas religiosas, creyentes y jerárquicas de cultivo de la espiritualidad.

Quien quiera luchar eficazmente a favor de los más desvalidos y pobres, debería apresurarse a encontrar las formas adecuadas a la nueva situación de cultivo de la espiritualidad.

Sólo una espiritualidad verdadera y culturalmente viable podrá salvarnos de las luchas de unos contra otros y de todos contra la tierra que nos cobija.


Fuente: Revista Éxodo nº 88 (marz-abril’07)

El autor, Mariá Corbí (Mariano Corbí), es Director de Centro de Estudio de las Tradiciones Religiosas (CETR). Licenciado en teología y doctor en filosofía, Corbí ha sido profesor en ESADE, en la Fundación Vidal y Barraquer y en el Instituto de Teología Fundamental de Barcelona. Ha dedicado su vida al estudio de las consecuencias ideológicas y religiosas de las transformaciones generadas por las sociedades de innovación, sociedades post-industriales.

viernes 8 de junio de 2007

El Foro Espiritual de Estella celebra a fin de mes su segunda edición


El Foro Espiritual de Estella suma y sigue. El año pasado, se presentó como una iniciativa interreligiosa novedosa -hace hincapié en las ceremonias ecuménicas- y llegó a convocar a unas 1.000 personas en los encuentros gratuitos al aire libre. Ahora, en su segunda edición, cuenta ya con más de 300 interesados inscritos, una cifra que seguramente acabará duplicándose. El Foro Espiritual tiene cuatro días, entre el 28 de junio y el 1 de julio, para colmar las expectativas de los asistentes: ofrecerá charlas, seminarios, talleres, actuaciones artísticas y, sobre todo, «la posibilidad de vivir en un clima de auténtica y genuina hermandad, con oraciones, danzas, cantos y silencios compartidos...», apuntaba ayer en rueda de prensa Koldo Aldai, coordinador de un evento que organiza la Fundación Alalba y el Ayuntamiento de la localidad navarra.

Entre los conferenciantes que se darán cita en este espacio abierto, se encuentran Juan José Tamayo, secretario de la Asociación de Teólogos Juan XXIII, María José Arana, teóloga alavesa y ex copresidenta del Foro Ecuménico de Cristianas Europeas, así como diversos portavoces de las comunidades judía, musulmana, protestante, hindú, budista y baha'i. Sus ponencias pondrán el contrapunto intelectual a una experiencia colectiva que «recoge el testigo del Parlamento Mundial de las Religiones celebrado hace tres años en Barcelona», explicaba Marta Matarín, representante del colectivo de origen oriental Brahma Kumaris. La efervescencia y enriquecimiento mutuo de aquel acontecimiento multitudinario -acudieron 10.000 personas- no cayeron en saco roto.

EL ENCUENTRO

Cuándo: 28 de junio a 1 de julio.

Dónde: Estella.

Contenido: Prácticas espirituales ecuménicas, diálogo interreligioso, conferencias, talleres, meditación, actividades artísticas...

Tarifas: 70 euros para los cuatro días, y 30 euros para una sola jornada.

Más información: www.foroespiritual.org


Fuente: El Correo digital

Vídeo del I Foro Espiritual de Estella



Fuente: Foro Espiritual de Estella

jueves 7 de junio de 2007

Tú eres parte del G8 ¡Actúa ahora!


¡Nuestra campaña en contra del calentamiento global está en llamas! Los líderes mundiales de los países más poderosos, los G8+5, se encuentran esta semana – y nos están escuchando. El viernes por la mañana en Berlín, golpeamos la mesa de negociaciones del más alto negociador alemán con cajas con más de 265,000 nombres. Totalmente sorprendido, prometió incorporar nuestra voz en las negociaciones y ver que tan rápido crece nuestra petición. De viernes a sábado recolectamos 10,000 firmas más, y marchamos con ellas, encabezando la manifestación en Rostock sobre el cambio climático, con miles de personas que pacíficamente demandaban acción inmediata. Como seguimiento de nuestra campaña, estamos ahora en contacto con los más altos oficiales de Francia, del Reino Unido y de Brasil, mientras ellos deciden tomar una postura fuerte.

Vamos a subir la llama todavía más alto. ¡Ya hemos superado las 357.000 firmas! ¿Nos puedes ayudar a alcanzar 400,000 voces por el cambio—a la fecha, la petición más grande sobre el cambio climático—antes de la decisión de la cumbre? Un último empujón, juntos, para prevenir una catástrofe en nuestro planeta. Toma un momento de tu tiempo para firmar si aún no lo has hecho, y después comparte esta petición con cinco amigos, visitando esta página

Aquí en Alemania el clima está agitado. Los periodistas sacan reportajes nuevos cada par de horas sobre las maniobras políticas entre gobiernos. En medio de la política, nuestra campaña tiene un mensaje muy claro: lograr rápidamente un acuerdo global con el objetivo de limitar las emisiones de gases responsables por el calentamiento global.

Cuando nos encontramos con el representante de la Canciller Angela Merkel, que es quien preside el diálogo, afirmó que Alemania no cederá ante la presión durante las negociaciones—más tarde, el domingo, Merkel reafirmó esta posición, los británicos siguieron la causa y ahora Brasil y China se han unido a la llamada por el proceso liderado por las Naciones Unidas. No solamente son los Europeos - justo el Presidente Lula de Brasil rechazó cualquier proceso fuera de las Naciones Unidas diciendo, " No podemos permitir que el voluntarismo anule al multilateralismo... por Dios santo, vamos a cuidar nuestro planeta" ¡Bravo Lula!

China tambien apoyó a las Naciones Unidas y comenzó a moverse en la dirección correcta, diciendo que espera que los países previamente industrializados metan el hombro y ayuden con la carga de las emisiones anteriores (y muchos estarían de acuerdo), que existen señales que sí cumplirá su parte después de Kyoto.

Todo parece apuntar a que también los Estados Unidos se subirán a bordo en el 2009, fecha límite para llegar a un acuerdo en las nuevas pláticas sobre el clima -allí hay un cambio radical, y el Congreso y el pueblo de los Estados Unidos están muy por delante de Bush. Aun cuando a él lo mantengan al margen, esto no será el final.

¡Pero hay otros líderes que necesitan tener coraje - y es necesario que escuchen nuestras voces levantándose y sonando en sus oídos! Así que si todavía no lo has hecho, haz clic aquí para firmar y contarles a tus amigos..

Los líderes de la cumbre pueden sentir cómo el movimiento global se está fortaleciendo. Nuestra petición, una simple lista con nombres de personas de cada rincón del planeta, es una señal que los políticos pueden ver y tocar. Estas negociaciones están en la recta final—así que es sumamente crucial hacer saber a los líderes mundiales que la población global les pide que pongan un alto a la crisis del clima.

La cumbre se inició el miércoles y termina el viernes. Este es un tiempo crucial. Así que por tan solo un momento, haz a un lado lo que estás haciendo y ayúdanos a alcanzar 400,000 firmas—fírmala si aún no lo has hecho, y exhorta a tus amigos y familiares para que firmen la petición aquí

Sabemos que los líderes están observando. Juntos podremos dejarlos boquiabiertos.


Fuente: Avaaz.org

miércoles 6 de junio de 2007

Sobre el comunicado de ETA. El valor y la palabra, por Imanol Zubero


Hay una escena de la película 'Los intocables' en la que Robert De Niro, en el papel de Al Capone, hace unas consideraciones que, según parece, reproducen una idea expresada realmente por el mafioso: «Crecí en un barrio peligroso, donde aprendí que se podía llegar muy lejos con una palabra amable, pero más lejos aún con una palabra amable y una pistola». ETA acaba de decirnos lo mismo que el gángster de Chicago, pero a su manera: ni tan siquiera otorga valor al uso de palabras amables. Eso es lo que sostienen en su comunicado los amanuenses de ETA, con un lenguaje primitivo y seco que algunos analistas interpretan como expresión de un relevo generacional: la perfecta sinergia de votos y armas para la construcción nacional de Euskal Herria.

Muchos han contribuido a alimentar esta filosofía caponiana (o caponeta). Sin pretenderlo, no me cabe duda. Pero hay algo que la sociología recuerda permanentemente, aunque esa insistencia ya nos está diciendo mucho sobre la facilidad con la que lo olvidamos: eso que nos recuerda la sociología es que las acciones humanas tienen siempre la potencialidad de provocar consecuencias no queridas o no previstas. Muchos dirán que el propio Gobierno ha sido el principal impulsor de la idea al empeñarse en mantener semiabierto el proceso de paz contra viento y marea. Quienes esto piensen no deberían olvidar que tras el atentado de la T4 -cuyas dos víctimas mortales han quedado olvidadas en el particular mediterráneo de una ETA que considera que sólo ahora se rompe el alto el fuego- Mariano Rajoy espetó a Rodríguez Zapatero una frase que serviría para socializar a un centón de pequeños alcapones: «Si no cumple con ETA le pondrán bombas. Si no le ponen bombas es porque ha cedido».

Pero no es ésta la cuestión que debe centrar nuestra atención en estos momentos. Importan menos las frases dichas desde el campo de la política democrática; importan más las frases aún no dichas desde el espacio del abertzalismo radical. Sus futuros 25 alcaldes y sus más de 300 concejales deberían verse sacudidos en lo más hondo por el último panfleto de ETA, que los reduce a títeres de un régimen fascista. Un mínimo de coherencia debería llevarles a adoptar una de estas tres decisiones: o dimitir como expresión de rechazo a este fascismo que, ETA dixit, «deja a los partidos y a los ciudadanos sin derechos»; o dimitir como expresión de rechazo a la pretensión de mezclar los votos de ANV con las armas de ETA; o afirmarse en la política y condenar radicalmente la irrupción militarista de ETA.

Uno de los momentos más celebrados en la vida de las familias es aquel en el que una criatura intenta decir sus primeras palabras. No hay nada objetivo en esta celebración de lo que, en sí mismo, no es más que un torpe balbuceo, mezcla de gorgoteos guturales y de silabeos dodecafónicos, ruido que hay que interpretar con la mejor de las voluntades con el fin de encontrarle un sentido. Sin embargo, pocas cosas habrá más gozosas que asistir a ese milagro que es el surgimiento del lenguaje, experiencia que no pierde nada de su carácter prodigioso por más que se trate de un hecho absolutamente natural, sin mérito alguno y mil veces repetido.

Los dirigentes de Batasuna no son en absoluto unos infantes, pero seguimos esperando de ellos un gesto de valor y una palabra.


Fuente: El Correo digital del 06/06/07

Imanol Zubero es sociólogo, profesor de la Universidad del País Vasco, miembro fundador de Gesto por la Paz

Comienza la Cumbre Alternativa al G-8


Integrantes de movimientos sociales y activistas del mundo entero dieron comienzo hoy a las actividades programadas por la Cumbre Alternativa de organizaciones sociales que están en contra de las políticas y modelos económicos defendidos por los países hegemónicos del Grupo de los 8 - Italia, Francia, Alemania, Gran Bretaña, Canadá, Estados Unidos y Japón, más Rusia. Las manifestaciones ocurren en Heiligendamm, cerca de la ciudad de Rostock (Alemania), donde el G8 se reune entre los días 6 y 8 de junio.

Para la apertura, los manifestantes programaron un día entero dedicado a acciones antimilitaristas. Además de protestas simultáneas, hasta el final de la Cumbre tendrá lugar lo que fue bautizado de "Días de Acción Global e Información contra el Capitalismo". Son días enteros centrados en temas específicos como migración, cambios climáticos y agricultura. Paralelamente, está programada una serie de conciertos y otros eventos culturales en protesta contra el encuentro.

Organizaciones sociales y activistas de diferentes bases son esperadas para la realización de la Cumbre Alternativa. La idea es reunir y organizar manifestantes para impedir la realización del evento o, por lo menos, perturbar la reunión de los jefes de estado. Algunas acciones ya están agendadas para intentar bloquear el aeropuerto por donde llegarán los representantes de los países.

Las primeras manifestaciones anti-G8 comenzaron el último sábado (02). Decenas de miles de manifestantes fueron a las calles de Heiligendamm cargando carteles y muñecos gigantes que representaban a los dirigentes de los países participantes del encuentro. La marcha de protesta se inició en dos puntos diferentes de la ciudad para encontrarse en un punto central, donde estaba programado un concierto de cierre.

En la primera manifestación de los activistas, la policía alemana puso en práctica su fuerte esquema de seguridad y represión, montado para garantizar la realización del G8. Tentativas de los policías para dispersar a los manifestantes dieron como resultado cerca de mil personas heridas, de los cuales más de 560 eran integrantes de los movimientos sociales. Algunos activistas fueron vistos que eran cargados con la cabeza sangrando.

El gobierno alemán ya había anunciado que sería montado un fuerte esquema de seguridad para reprimir a manifestantes considerados peligrosos. El día 9 de mayo, la policía inició las acciones de represión, registrando direcciones de residencias de activistas y de organizaciones, además de un allanamiento en un servidor de internet. Durante el encuentro, la ciudad de Heiligendamm permanecerá completamente aislada y cualquier acto de protesta cerca de allí está prohibido. Más de 70 millones de euros fueron gastados en la seguridad del evento.


Fuente: Adital

Más información, en la web de la Cumbre Alternativa al G-8

martes 5 de junio de 2007

El Mundo de mañana, por Mahatma Gandhi


"Un individuo puede adoptar el modo de vida del futuro -el camino no violento- sin tener que esperar a que otros lo hagan. Y si un individuo puede hacerlo, ¿no podrán hacerlo grupos de individuos o naciones enteras? Muchos individuos han renunciado a la perspectiva mezquina, personal y codiciosa, para adherirse a otra que ve la sociedad como un todo y trabaja por beneficiarla. Si se ha producido ese cambio en una persona, puede tener lugar en muchas."

Quizá nunca antes haya habido tanta especulación sobre el futuro como hoy. ¿Será nuestro mundo siempre un mundo de violencia? ¿Habrá siempre pobreza, hambre y miseria? ¿Será nuestra fe en la religión más firme y más amplia, o dejará el mundo de creer en Dios? Si se produce un gran cambio en la sociedad, ¿cómo se realizará: por medio de la guerra y la revolución o de manera pacífica?

Diferentes personas dan diferentes respuestas a estas preguntas, y cada uno de nosotros traza el plan para el mundo de mañana como esperamos y deseamos que sea. Yo respondo no sólo desde lo que creo, sino también desde mis convicciones. El mundo de mañana será, tiene que ser, una sociedad basada en la no violencia. Ésta es la primera ley. De ahí vendrán todas las demás bendiciones. Puede parecer una meta lejana, una utopía nada práctica. Pero no es en modo alguno imposible de alcanzar, pues podemos trabajar por ella aquí y ahora.

Un individuo puede adoptar el modo de vida del futuro -el camino no violento- sin tener que esperar a que otros lo hagan. Y si un individuo puede hacerlo, ¿no podrán hacerlo grupos de individuos o naciones enteras? Muchas veces las personas dudan antes de empezar, porque piensan que el objetivo no se puede alcanzar íntegramente. Esta actitud mental es precisamente el mayor obstáculo que ponemos al progreso; y es un obstáculo que todos y cada uno de nosotros, si queremos, podemos vencer.

La distribución equitativa -la segunda gran ley del mundo de mañana, tal como yo lo veo- surge de la no violencia. Implica, no que los bienes del mundo sean divididos arbitrariamente, sino que cada persona tenga lo necesario para satisfacer sus necesidades naturales, nada más.

¿No implica esta idea de la no violencia un cambio en la naturaleza humana? ¿Y no deja la historia constancia en todo momento de ese cambio? Por supuesto que sí. Muchos individuos han renunciado a la perspectiva mezquina, personal y codiciosa, para adherirse a otra que ve la sociedad como un todo y trabaja por beneficiarla. Si se ha producido ese cambio en una persona, puede tener lugar en muchas.

En el mundo de mañana no veo pobreza ni guerras ni revoluciones ni derramamientos de sangre. Y en ese mundo habrá una fe en Dios mayor y más profunda que en cualquier otro momento del pasado. La misma existencia del mundo en un sentido amplio depende de la religión. Y todos los intentos de extirpar ésta fracasarán.


Fuente: Extrato del libro de Mahatma Gandhi Mi vida es mi mensaje(Ed. Sal Terrae)

lunes 4 de junio de 2007

Día del Medio Ambiente. Vídeo de Macaco "Mama Tierra"



El 5 de Junio es el Día internacional del Medio Ambiente. Con ese motivo publicamos este vídeo clip de Macaco titulado Mama Tierra, y realizado para National Geographic Channel. La cadena ha cedido imágenes de varios de sus documentales para la elaboración del vídeo, en el que han participado un buen número de personajes del mundo de la música, el cine y la televisión como Julieta Venegas, Concha García Campoy, Jon Sistiaga, Estopa, Fito, Eva H, Luis Tosar y Bebe, etc.

G8: Paremos el cambio climático



Del 6 al 8 de Junio, los dirigentes de los países que más contaminan se reunirán en Alemania en la cumbre del G8 +5. Juntos, esos países producen más del 70% de los gases que causan el calentamiento global. Aunque el cambio climático se ha convertido en un punto clave de la agenda, el gobierno de Bush, al último minuto, esta intentando prevenir todo compromiso serio de reducir emisiones contaminantes. Necesitamos que te unas a nosotros y pidas a los mandatarios un fuerte compromiso para frenar el cambio climático. Firma la petición y une tu voz.

Petición a los Líderes Mundiales: El cambio climático es la amenaza más grande que enfrenta nuestro mundo actualmente -- y ya casi no tenemos tiempo para detenerla. Deben resolver este problema ahora, juntos y con determinación. Este año, deben llegar a un nuevo acuerdo global; Establecer objetivos globales obligatorios para las emisiones contaminantes y así impedir cambios climáticos catastróficos; Y tomar medidas valientes inmediatamente - nosotros nos uniremos a sus esfuerzos.

Fuente:
Avaaz.org

domingo 3 de junio de 2007

Debate entre José Mª Castillo y Fernando Savater. El derecho a no creer



¿No había muerto? En las librerías, Dios ha vuelto. Tema inagotable para polemistas como el teólogo católico José María Castillo (que acaba de dimitir de la Compañía de Jesús), autor de Espiritualidad para insatisfechos (Trotta) y el filósofo no creyente Fernando Savater, que publica La vida eterna (Ariel).

PREGUNTA. Si oyen hablar de Dios, ¿qué primera imagen les viene?

FERNANDO SAVATER. Que es una institución cultural, y en ese sentido existe igual que por ejemplo el Banco Español de Crédito. Y que, más ontológicamente, no me lo imagino; la idea de un ser que a la vez tiene los atributos humanos y además es infinito, eterno, al margen de los avatares... Nietzsche decía que había conceptos que tenían definición y otros historia. Dios me parece que es un concepto que puede tener historia pero no definición.

JOSÉ MARÍA CASTILLO. A mí me provoca a botepronto respeto, porque soy creyente, y peligro. Peligro porque en su nombre se cometen las barbaridades más grandes. Esa misteriosa relación entre religión y violencia. Una relación que en el cristianismo se agrava, porque profesa su fe en un Dios que necesita el sacrificio, y por lo tanto la muerte y la sangre de su hijo, para que la gente se pueda acercar a él. Nietzsche hablaba del Dios vampiro. En lo metafísico, el concepto de Dios no tiene salida, porque se trata de armonizar la suma bondad con el sumo poder, o la infinita bondad con el infinito poder, con este mundo que tenemos, y eso es estrictamente contradictorio. No es evidente la existencia de Dios, ni puede serlo nunca, pero sí la utilidad: lo vemos ahora en España. La Iglesia y la derecha utilizan a Dios, pero desde mi punto de vista es una actitud intolerable. En España se está usando el nombre de Dios constantemente para lo que se traduce en pelotazos urbanísticos, para todo lo que se quiera.

P. ¿Sigue sirviendo Dios como consuelo ante la muerte?

F. S. Las funciones de vertebración social que cumplen las constituciones u otras leyes laicas, las cumplían antaño las religiones. Pero a partir del XVII la religión ha ido pasando a un plano más íntimo, más privado, con el cual también tuvo que ver desde el principio, y eso, más que el miedo a la muerte, es el rechazo a la idea de perdición, que es el gran enigma y la gran espina de la condición humana: sabernos mortales es lo que nos lleva a pensar. La idea de la muerte es inasimilable, ya decía La Rochefoucauld que: "Ni al sol ni a la muerte se les puede mirar de frente". Pues uno de los cristales ahumados para mirar a la muerte es la idea de Dios y de salvación, de alguien que se ocupará de nosotros, aunque sea castigándonos; que no estaremos perdidos del todo. Eso sigue funcionando de un modo o de otro, porque negociar nuestra relación con la muerte nunca ha sido fácil.

J. M. C. Ante el sufrimiento la religión sigue cumpliendo un papel positivo para mucha gente, para hacerle más soportable la enfermedad, la vejez, la pérdida de un ser querido. Ahora bien, ofrecer una evidencia y una seguridad, no puede, porque no hay evidencia ninguna. Y esta esperanza en la otra vida que a algunas gentes les ayuda, en otras puede ser un verdadero peligro: el terrorista que se inmola pensando en...

F. S. En las huríes.

J. M. C. Claro, en ese caso la esperanza en la otra vida es un auténtico peligro. O eso otro tan terrible, la resignación, el aguante y el silencio ante injusticias que no se deberían de tolerar. Siempre recuerdo la afirmación del gran defensor de los derechos humanos de los negros en Estados Unidos, Martin Luther King: "Cuando se recuerden las grandes atrocidades que han ocurrido en el siglo XX, se verá que lo peor no han sido las fechorías de los malvados, sino el silencio de las buenas personas". Y eso es terrible. Y a eso está llevando de hecho la religión.

F. S. Bueno, la idea de Marx de la religión como el opio del pueblo, como un adormecedor... Hoy la religión puede ser efectivamente el opio para algunos, porque les da resignación y les hace que soporten los males naturales y el poder establecido como si fueran parte de la voluntad divina; pero en otros casos no funciona como el opio, sino como la cocaína, porque para el terrorista más bien la religión para él es un terrible excitante. Aquello que decía don Pío Baroja de que el requeté era un animal que, una vez confesado y comulgado, atacaba al hombre. La religión no funciona como el opio, todo lo contrario.

J. M. C. Los casos actuales de terrorismo están ahí, pero recordemos que por ejemplo San Bernardo, en el siglo XII, escribió un tratado, Exhortatio ad milites Templi, para los cruzados, y empieza: "Donde se demuestra que matar al infiel no es pecado".

F. S. Lo curioso es que es una exclusiva del monoteísmo. El Antiguo Testamento es una recomendación al genocidio cada cuatro páginas. El Corán, se lea como se lea, está lleno de incitaciones al exterminio del infiel y a extender una tierra dominada por los creyentes y tal. E incluso la figura de Cristo, que es el más manso de los profetas: también dijo que venía a traer la espada y la división.

P. Ha habido o hay otras religiones no monoteístas. ¿Qué se ganó y se perdió con la victoria del monoteísmo sobre el paganismo? Y ahí está el budismo, sin Dios.

F. S. De hecho, la propia expresión de religión no existe en todas partes: hay muchos pueblos que tienen culto, pero no saben que ellos tienen una religión. En el paganismo las tradiciones religiosas estaban ligadas a cosas, instituciones, lugares, árboles, fuentes, a la familia... a cosas concretas que tenían como una dimensión simbólica. La religión, por ejemplo, de los romanos, que era de tipo cívico, un refuerzo espiritual de las instituciones. Los emperadores que perseguían el cristianismo lo hacían escandalizados porque los cristianos, en vez de limitarse a tener un Dios como todo el mundo, y a no dar la lata, negaban los dioses de los demás, y sobre todo los aspectos divinos de las instituciones, y eso era lo intolerable. El gran mérito, por decirlo así, del cristianismo fue separar definitivamente el mundo de lo objetivo, de lo cívico, del mundo de lo espiritual y lo religioso. De ahí que uno no entienda muy bien cuando hoy en la UE hay algunos que en la Constitución quieren mencionar las raíces cristianas de Europa... Es que precisamente las raíces cristianas de Europa son la desaparición de la religión del espacio público: ése fue el mérito del cristianismo. Reintroducir la religión como justificación del espacio público sería paganizar el cristianismo.

J. M. C. Lo que pasa es que el cristianismo nació con esa originalidad sorprendente, hasta el punto de que la gran acusación contra los cristianos en el siglo II y III es que eran ateos. Porque no se atenían a lo que se consideraba como creencia en Dios o religión. Si adoraban a un crucificado, era la blasfemia más fuerte.

F. S. Y descartaban a todos los demás dioses. Eran ateos de todos los demás dioses menos de uno, el suyo propio.

J. M. C. Lo más peligroso que tienen los monoteísmos es que creen en dioses excluyentes: mi Dios es el único, y por tanto los demás están fuera de la legalidad, de la verdad, y del camino de salvación. Porque ya es una violencia decirle a alguien que está en un error, o que está en camino de perdición. Eso ya es una forma de humillarle

... Y también quiero añadir, por intentar ser muy honesto desde mis creencias, que la mayor aportación del cristianismo fue presentar un Dios encarnado. El Evangelio de Juan dice que Dios se ha hecho carne, Logos sarx egenito, la Palabra se hizo carne, y eso en aquella cultura era debilidad, el trastorno más fabuloso en la historia de las tradiciones religiosas. El cristianismo nació con esa originalidad, que duró hasta el siglo IV. A partir del invento de que Constantino vio la cruz y se dijo: "Con este signo vencerás", se hizo la peor perversión de la cruz. Y a partir del edicto de Teodosio, en el 381, cuando declaró al cristianismo como la única religión verdadera, todas las demás pasaron a la clandestinidad. Y eso explica que el continente más cristiano, Europa, sea el más violento.

F. S. Amamos lo perecedero precisamente porque va a perecer; no amamos lo eterno, lo invulnerable, nadie ama el universo, todos sabemos que el universo se pasa muy bien sin nuestros cariños. Amamos a aquellas personas que quisiéramos perpetuar y no podemos; es su fragilidad lo que suscita nuestro amor. Y claro, Dios es lo contrario: la idea de amor a Dios, por ejemplo en el planteamiento tan hermoso de Spinoza, en su Ética, él habla del amor a Dios, que sólo puede ser un amor intelectual, no podemos esperar que Dios nos ame. Esa vinculación afectiva que introduce el cristianismo necesitaba que Dios hiciera una concesión a la carne, a la muerte, a la fragilidad, al temor, al abandono... Esa idea del Dios hecho hombre es una aportación de la religión cristiana, pero también un paso hacia la salida de la religión, porque en cuanto divinizamos la figura frágil, doliente, del hombre, estamos acercándonos a empezar a divinizar sencillamente al hombre, sin necesidad de lo sobrenatural. De ahí que algunos expertos como Marcel Roché hablen del cristianismo como de la religión para salir de la religión. Así que, para que la figura de Cristo adquiera toda su capacidad de identificación con nosotros, suprimámosle esa otra dimensión mágica que le aleja aún de nosotros.

J. M. C. Teniendo en cuenta, además, que Jesús fue enormemente conflictivo. Pero resulta que su conflicto fue con los dirigentes de la religión y de algún modo con la religión. No hay contradicción entre el cristianismo, y por lo tanto la Iglesia, y la laicidad, sino que la Iglesia tendría que ser, y el cristianismo tendría que ser la religión que fomentara la laicidad. Porque a fin de cuentas Jesús fue un laico, un laico que entró en conflicto con el poder.

F. S. Cuando se habla de cómo los países europeos han logrado escapar, en la medida que han logrado escapar, que tampoco es del todo cierto, de la tentación teocrática que vemos en países musulmanes, que ésos sí que no han logrado separar las instituciones civiles de las religiones, ahí está la aportación del cristianismo: gracias a él se sentaron las bases; incluso cuando la Iglesia constituyó un poder terrenal, lo hizo separado de otro poder que era el civil, mientras que eso no ocurrió en países musulmanes, y eso lo lamentamos ahora todos.

P. ¿Cómo ven el estado de las relaciones entre ciencia y religión?

F. S. No hay contradicción más que si la religión pretende dar lecciones científicas. Hombre, para cualquier ser racional, la idea de que los acontecimientos naturales tienen una explicación sobrenatural es incomprensible; se pretende explicar una cosa que no entendemos con algo que entenderíamos mucho menos todavía. Einstein decía: "Yo sólo creo en el Dios de Spinoza". Quería decir que si hay un Dios es lo que llamamos el conjunto de las causas naturales. Pero ése no es el Dios de las religiones, de la salvación. Pero creo que en Europa no hay mucho enfrentamiento normalmente entre religión y ciencia, eso queda un poco para Estados Unidos.

J. M. C. El problema entre ciencia y religión se ha introducido falsamente desde el momento en que la religión ha querido meterse donde no tenía que meterse. Por otra parte, la moral de la religión se ve muchas veces amenazada por los avances científicos. En el XIX el papa Gregorio XVI prohibió las vacunas, por aquello de una ley natural: hay una ley natural y según ese principio yo me debería de quitar las gafas y tirarlas porque esto contradice la ley natural, porque lo natural es que yo tenga la vista cansada.

F. S. Y el islamismo prohibió la imprenta. En buena medida el retraso en la aparición del pensamiento crítico en el mundo musulmán se debe a que hasta muy avanzado el XVIII no autorizó la impresión de ningún libro. He tratado de proponer en mi libro que, lejos de ser la religión la que funda la ética, más bien parece que son las éticas las que justifican las religiones. Si hoy elegimos entre una religión y otra, y nos parece que la Madre Teresa de Calcuta es preferible a Osama Bin Laden, es por razones éticas.

J. M. C. Hablando de religión y violencia, hay una violencia que a mí me parece de lo más peligroso, la violencia del silencio. El silencio es de los factores más terribles que ha habido en el siglo XX. Si quienes debieron hablar hubieran dicho lo que sabían por ejemplo de los campos de concentración nazi, o en España de las atrocidades cometidas no sólo en la guerra, sino en años inmediatamente posteriores...

F. S. Y en el País Vasco, también se ha guardado silencio por parte de la Iglesia.

J. M. C. Sería muy importante una campaña para que la gente que, sabiendo lo que pasa, se lo calla, comprendiese que comete violencia.

Inquisiciones acorraladas

FERNANDO SAVATER. El inquisidor no tolera la disidencia porque no puede vivir con la duda de los que no creen como él. Una persona que vive verdaderamente su fe no tendrá inconveniente en vivir con personas que no creen.

JOSÉ MARÍA CASTILLO. Lo inquisitorial, lo fundamentalista. Anthony Giddens define el fundamentalismo como "tradición acorralada". Por eso en Estados Unidos o en países de tradición religiosa como Italia o España los movimientos fundamentalistas proliferan, y con agresividad.

F. S. En cuanto al terrorismo musulmán, su principal objetivo no es la guerra al infiel, sino mantener la intimidación sobre los musulmanes. En esos países están quienes más objeciones harían contra el fundamentalismo si pudieran. Los que más padecen ese fanatismo no somos nosotros, sino quienes viven allí.

J. M. C. Y no olvidemos nunca que el poder religioso tiene una particularidad que no tiene otro, y es que toca en una intimidad de la persona donde nadie más puede tocar.

F. S. La Inquisición inventa algo: antes se agarraba a alguien, se le quemaba, pero nadie pretendía entrar en él. Eso empieza con la Inquisición y luego vienen todos los gulags.

J. M. C. Y hay otras violencias íntimas, que rompen, como la violencia que se puede ejercer por ejemplo en un confesionario.

F. S. Lo importante es crear instituciones que fomenten el derecho a las creencias personales y a la exteriorización pública, siempre a título privado, de las creencias. Hay que crear una enseñanza laica, que prive a los fanatismos de sustancia, y unas instituciones que digan que la religión es un derecho de cada cual, pero no un deber de nadie, y sobre todo no de la sociedad. Uno no puede curar a todas las almas y a todos los fanáticos, pero sí crear situaciones que bloqueen la posibilidad del fanatismo.


Fuente: Suplemento Babelia de El País del día 02/06/07

sábado 2 de junio de 2007

Leonardo Boff acude en apoyo de la parroquia San Carlos Borromeo


El párroco de San Carlos Borromeo Enrique de Castro y Leonardo Boff

"Hay pastores que utilizan el bastón no contra los lobos, sino contra las ovejas". Con esta contundencia se expresó ayer el teólogo brasileño Leonardo Boff, uno de los padres de la Teología de la Liberación, en apoyo de la parroquia de Entrevías liquidada por orden del cardenal de Madrid, Antonio María Rouco. El teólogo ha asegurado que el cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, "se niega a cumplir con su deber de defender a los pobres cerrando la parroquia San Carlos Borromeo". "Una Iglesia que no está con los más desfavorecidos y que no crea condiciones más justas traiciona la idea de Jesús y queda a kilómetros luz del Evangelio", ha afirmado Boff, durante una comida con la Asociación de Periodistas de Información Religiosa. Por esa razón, considera necesario "lamentar y denunciar" el cierre de esta parroquia. El teólogo ha animado a los feligreses, a mantenerse unidos y buscar otros espacios "para vivir la fraternidad y el servicio a los pobres". También ha defendido el valor de "la creatividad" en las celebraciones litúrgicas, al recordar que los cristianos celebran en ellas "la vida y la fe y no sólo un rito".

El Boletín Oficial de la Diócesis de Madrid ya ha publicado el decreto de clausura, que lleva fecha de cuatro de abril pasado. Se disfraza de una reestructuración "de límites" parroquiales lo que, en realidad, es la liquidación de la parroquia de San Carlos Borromeo por razones ideológicas, disciplinarias y de culto. El templo, sometido ahora a lo que el derecho vaticano denomina "sanación canónica", se convertirá en un centro de Caritas, si el arzobispado logra finalmente el desalojo de sus ocupantes -tres curas sin sotana y más de un centenar de pobres o desarraigados sociales-, y de sus muchos fieles -varios cientos de cristianos de base-, que les arropan y sostienen.

El templo inauguró anoche unas jornadas para celebrar "el vínculo de unión con los colectivos que apoyan su causa". En realidad, se trata de un festivo fin de semana de "resistencia pacífica" contra el cierre decretado por la jerarquía sin diálogo con los sacerdotes afectados. Leonardo Boff, un símbolo mundial de la iglesia castigada por Roma, acudió a Entrevías porque sus teorías y el espíritu de San Carlos Borromeo tienen en común "que el pobre es el sujeto central de la reflexión teológica y del quehacer diario de la Iglesia". Así lo aseguró Javier Baeza, el párroco vallecano que recibió a Boff junto a Enrique de Castro, conocido también como el cura rojo.

Los responsables de la parroquia prevén una asistencia a las celebraciones de entre 1.000 y 1.500 personas, llegadas de comunidades eclesiales de Valencia, Zaragoza, Salamanca, Canarias, Barcelona, Santiago, Córdoba, Granada y Sevilla, o de otras parroquias madrileñas. "Con muchos de ellos nos une trabajo solidario desde hace 27 años, con otros comenzamos a entrar en contacto a raíz de la amenaza de cierre", explicó Baeza. Ya son 14.000 las firmas de apoyo a San Carlos Borromeo que se han entregado al Arzobispado de Madrid y hay 15.000 más en cartera.

Leonardo Boff (Concordia, Brasil, 1938) se encuentra en España para participar en distintos actos y conferencias. Ayer analizó en la Casa de América, en Madrid, la situación de las confesiones religiosas en América Latina, y el pasado martes habló sobre Derechos de las Tierra y Teología de la Liberación en el Instituto de Derechos Humanos Bartolomé Las Casas, junto al teólogo Juan José Tamayo. Pero ha sido su presencia junto a los castigados de Entrevías, en el corazón de las barriadas marginales de Madrid, la que le ha llenado de "tristeza evangélica". "El Arzobispado debilita la Iglesia con su decisión de cerrar a la liturgia la iglesia de San Carlos Borromeo, porque perjudica a personas y le quita a la Iglesia un carácter más humano, un rostro de más misericordia, de más acogida. Yo creo que lo que están haciendo estos sacerdotes está en la línea de los Evangelios, en la línea de la práctica de Jesús, de acoger drogadictos, personas que están al margen de la sociedad y que tienen dificultades. La Iglesia no existe para los puros, sino para los que tienen necesidades. Esta Iglesia tendrá poder, pero no será la iglesia de Jesucristo".

Boff dijo que cerrar la parroquia de Entrevías "revela solamente el carácter poco espiritual de la Iglesia, yo diría más, un carácter carnal, una Iglesia de poder, que no aguanta, que no soporta contenidos evangélicos que son centrales con la experiencia cristiana, que es poner en el centro al pobre, al necesitado, al que ha fracasado, pero que recibe esfuerzo, esperanza”.

Críticas al Papa

Boff también se ha referido al último viaje del Papa Benedicto XVI a Brasil para inaugurar la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe que se celebró hasta ayer en la ciudad de Aparecida. Los prelados de la región esperaban "una palabra fuerte sobre la situación social", pero que el Pontífice sólo tuvo "silencios significativos", no sólo sobre esta cuestión, sino también sobre "la Teología de la Liberación, las comunidades de bases y la opción por los pobres", ha señalado el religioso.

"Vino con el discurso preparado sobre la moral sexual, el divorcio y el ataque convencional a la modernidad", ha apuntado el teólogo, quien también ha reprochado al Papa "la falta de autocrítica" sobre la fuga de fieles a las iglesias pentecostales y la falta de vocaciones sacerdotales. En su opinión, el Pontífice tiene una visión "muy elitista" de la Iglesia y no favorece el diálogo con las otras iglesias, con la modernidad y con los pobres". Por último, ha lamentado que el Vaticano "siempre haya aceptado la versión de los detractores" de la Teología de la Liberación, pero, a su juicio, ya se ha dado cuenta de que "ha perdido la batalla" y su "último golpe" ha sido contra el jesuita vasco Jon Sobrino, al que calificó como “el mejor de los teólogos vivos”, frente a los ataques del Vaticano. Al referirse a la amonestación de la Santa Sede al teólogo jesuita Jon Sobrino, Leonardo Boff afirmó que 'Roma utiliza la violencia simbólica para resolver problemas; utiliza la desunión, la exclusión... Es una violencia no militar pero tan grave como ésta porque mata realidades concretas'.

En relación al aumento del número de fieles evangélicos en toda América Latina, y en especial en Brasil, Boff aseguró que la Iglesia católica "se ha fosilizado en muchos aspectos, no ha renovado el lenguaje, ni ha actualizado los ritos, se ha cerrado sobre sí misma". Opinó que Benedicto XVI "es un Papa de continuación. Él ha ayudado a formular un proyecto de Iglesia, junto con Juan Pablo II, volcada sobre sí misma, en su institucionalidad, en reforzar el carácter clerical".

Sobre la V Conferencia del CELAM en Aparecida (Brasil) y preguntado por las expectativas que tenían respecto del mensaje del Papa, indicó que 'esperábamos que viniera con los ojos abiertos a nuestra realidad, y que viniera a decir palabras fuertes en la cuestión social porque la llaga principal que tenemos es la de la pobreza' y la injusticia en el reparto de la riqueza.

'Pero, agregó, no dijo prácticamente nada, sino que la solución está en el manual de Doctrina Social' y en los documentos de la Iglesia sobre la pastoral social... No tuvo ninguna opción por los pobres salvo una referencia cristológica, ni dijo nada sobre la Teología de la Liberación'.

Tampoco se pronunció sobre las comunidades de base de las que existen 80.000 en Brasil, ni de las pastorales de la tierra, de los indígenas, de la salud, ni la de los niños de la calle, 'sino que vino con un discurso preparado con oídos y ojos europeos, y basado en dos ejes centrales: la moral sexual y el ataque a la modernidad que llama relativismo', indicó Boff.

En la cuestión de la fuga de fieles católicos a las iglesias pentecostales la respuesta es meramente institucional, sin ninguna autocrítica cuando tenemos en Brasil sólo 18.000 sacerdotes, la mitad extranjeros, para la atención pastoral a toda la población, concretó el teólogo, que criticó también las palabras de Benedicto XVI sobre la evangelización de América por Europa, calificándolas de 'injustas' y de 'insulto' a los indígenas.

“Es una calumnia decir que la Teología de la Liberación es una subcategoría del marxismo”

Se trata, explicó Boff de propiciar otro tipo de sociedad y de democracia para lograr 'una sociedad participativa y una democracia social', en la que se hagan 'políticas ricas para los pobres y políticas pobres para los ricos'.

Boff señaló que existen tres maneras de encarar el problema de los pobres: la caridad cristiana y del humanismo, los que entienden que hay que incorporarlos al sistema productivo, y 'Boff y otros teólogos que entienden que los pobres tienen capacidad para producir una alternativa al sistema'.

Boff considera el cierre de RCTV "un acto autoritario"

Leonardo Boff calificó hoy de "acto autoritario" la decisión del gobierno venezolano de no renovar la licencia de Radio Caracas Televisión (RCTV) y advirtió de los riesgos de "populismo" en ese país.

"Le quitó la concesión en términos jurídicos, pero el efecto final es que no funciona", subrayó Boff en respuesta a una pregunta planteada durante su intervención en el foro de debate "Tribuna Iberoamericana", organizado por la Agencia EFE y la Casa de América en Madrid.

El ex-sacerdote brasileño recalcó que siente "respeto" por el presidente venezolano, Hugo Chávez, porque "ha hecho mucho bien a su pueblo con los petrodólares, en salud, vivienda".

Sin embargo, alertó que "concentrar el poder puede ser peligroso y despótico" y que "en democracia se deben resolver los problemas con medidas democráticas"

Boff dijo en referencia al presidente venezolano que "cuando el jefe se dirige directamente al pueblo, puede ser manipulación, populismo", por lo que opinó que "debe haber cuerpos intermedios para dialogar".

También calificó de "error fantástico" el acuerdo entre el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y el brasileño Luiz Inácio Lula de Silva, para desarrollar biocombustibles a partir de productos agrícolas, como la caña de azúcar o el maíz.

"Es una solución miope", que se produjo en un encuentro "entre dos ignorantes", afirmó, al tiempo que defendió como alternativa un ahorro en gasto energético, como medidas como una reducción del número de automóviles.

"Lula es muy inteligente, pero en economía tiene un insuficiente", apuntó el ex-sacerdote brasileño, gran defensor de la denominada "Teología de la Ecología" y de la Amazonía para el equilibrio climático de la tierra.

El Papa Benedicto XVI "desperdició una ocasión" en su reciente visita a Brasil de referirse a la Amazonía, dijo.


Fuentes: El País, Terra Actualidad, Unión Radio, Informativos Telecinco, ElPlural.com, y Madrid Digital

"La Carta de la Tierra invita a un camino personal". Entrevista a María Pinar (Fundación Valores)


La carta de la Tierra es el documento más consensuado de la ONU en toda su historia. Orientado a promover el equilibrio planetario en todos los órdenes, ha sido declarado por la UNESCO como herramienta fundamental para este decenio de la educación en desarrollo sostenible (2005-2014). Pero, sobre todo, es una invitación a transformarnos para superar contradicciones y acercarnos al lugar que nos corresponde en el proceso de evolución planetaria.

María Pinar Merino, dedicada al desarrollo personal desde diversos ámbitos, trabaja en la difusión de la Carta de la Tierra (www.cartadelatierra.org), a través de Fundación Valores (www.fundacionvalores.es), y a sus 51 años se siente con mayor fuerza y convicción para intentar cambiar el mundo que cuando empezó sus estudios en la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense en los años setenta. Se trata de concienciar a los maestros, un gremio que suma 60 millones de personas en todo el mundo, y atraer a los niños, que son muchísimos más, que son el futuro… inculcándoles los valores humanos universales.

El primer fin de semana de junio Fundación Valores celebrará su III Congreso de “Proyectos y Utopías para un mundo mejor”. La presencia en España de Leonardo Boff durante la semana previa al encuentro quizá sea el espaldarazo necesario para llenar esos días el Teatro de la Casa de Campo a favor de la Carta de la Tierra.

Integridad ecológica, justicia social y económica, amor y respeto hacia la comunidad de vida, y creación de una cultura de paz son los pilares que la sustentan. Quienes la defienden, aseguran que “Gente pequeña, en sitios pequeños, haciendo cosas pequeñas, está cambiando el mundo”. Algo está pasando en las conciencias. María Pinar se pregunta si será que la alarma generada con el cambio climático está despertando en la humanidad el instinto de supervivencia propio de las especies en peligro de extinción.

María Pinar sueña con que estemos viviendo una inflexión en la evolución de la humanidad, como indica la Carta de la Tierra: que este tiempo se recuerde como “el despertar de una nueva reverencia ante la vida (…) el aceleramiento en la lucha por la justicia y la paz…”. Parece una oración, ella lo reconoce. Y, aunque hay aspectos del ser que sólo entiende desde la dimensión espiritual, prefiere en este caso hablar de humanidad, de compromiso, de conciencia ecológica, de derechos…

Fundación Ananta: La Carta de la Tierra puede parecer uno de tantos documentos.

María Pinar Merino: Uno de sus rasgos diferenciales es el grado de consenso con el que cuenta. Desde Río en 1992, en la Cumbre de la Tierra, se fue depurando y recogiendo valores de todas las culturas, de tal manera que puede identificarse con ella cualquier raza, etnia, cultura o rama espiritual.

La agenda 21 de desarrollo local, que surgió allí representaba el cuerpo, pero faltaba el alma, la inspiración, la trascendencia… Pasaron ocho años hasta que se aprobó en Holanda, con todos los honores y después de nutrirse de todos los aspectos éticos, espirituales y filosóficos que conforman los valores humanos universales.

FA: Intentáis implicar sobre todo a los maestros.

MPM: En el mundo hay 60 millones de docentes. En la UNESCO se dieron cuenta, a la vista de las magnitud de los problemas que padecemos (pandemias, guerras, hambre, catástrofes naturales, falta de libertades, injusticias…) que cada vez eran más los focos de necesidad y mayores las dificultades para la distribución de las ayudas, por todo ello era necesaria una auténtica revolución, que pasaba por buscar una “fuerza organizada” con presencia en todo el planeta; la de los docentes parece la red ideal. El gran aldabonazo para la Carta de la Tierra ha sido su declaración como herramienta fundamental para el decenio de la educación en desarrollo sostenible (2005-2014), por parte de la UNESCO.

FA: ¿Se puede entender la Carta de la Tierra sin convicciones espirituales?

MPM: Absolutamente: se trata de tomar conciencia de que “estamos en un momento crítico de la historia en el que la humanidad debe elegir su futuro”, como empieza el texto. Albert Einstein dijo hace tiempo que el mundo es como una manta tejida, en la que si tiras de un hilo, se mueve toda la manta. Ahora que tenemos más información, es aún más evidente: si hay una sequía en el Lago Victoria, los corales del Caribe empiezan a tener problemas por un polvo en suspensión que es arrastrado por unos determinados vientos… Pase lo que pase en cualquier lugar, lo acusamos. Es verdad que todo esto coincide con el mensaje de los místicos, pero no hace falta compartir sus creencias para ver que la humanidad, tiene una única casa habitable. Ya no tiene sentido guiarnos por los sistemas de producción y explotación salvaje que solo tienen en cuenta el presente y el entorno más cercano; hoy tenemos que pensar en las generaciones futuras, en el desarrollo sostenible.

FA: Son cambios difíciles.

MPM: Integridad ecológica, justicia social y económica, amor y respeto hacia la comunidad de vida y creación de una cultura de paz son los pilares en los que pivota todo; pero tienen que “hacerse carne” en la vida cotidiana para que no sean palabras vacías. Por eso, la segunda dimensión de este documento es enfocarlo como un proceso de transformación personal.

FA: ¿Cómo se abordaría ese proceso?

MPM: El primer reto es revisar nuestros propios valores y discernir cuáles son de verdad favorables a la comunidad humana y al planeta, por encima de religiones y filosofías. Todos tenemos muchas transformaciones pendientes y muchas actitudes que adecuar a nuestros valores, en las relaciones con nuestras familias, con nuestros compañeros de trabajo. También –y especialmente si nos sobran recursos- hacia los bienes de consumo como el agua, la energía eléctrica, el uso de combustibles... tenemos que poner en práctica un consumo ético y responsable.

FA: Hay quien dice que el cambio climático está despertando conciencias…

MPM: Efectivamente, lo que se está despertando, a raíz de los informes sobre el cambio climático publicados, es una especie de conciencia de supervivencia muy instintiva que dice “somos una especie en peligro de extinción”; así de fuerte. Los datos son tan alarmantes que la gente por primera vez se para a escucharlos. Personalmente, sin embargo, me parece más grave, si cabe, la cantidad de problemas sociales y de interrelación que tenemos las personas. Hay cosas que sólo se pueden hacer en grupo y se nos olvida. El crecimiento de la persona está en la interrelación, en la gestión que hagamos de lo que somos y lo que tenemos, si esa gestión no tiene en cuenta al otro, pues hemos perdido el rumbo.

FA: ¿Qué deberíamos hacer quienes no somos maestros ni educadores?

MPM: Simplemente estar atentos durante el día, y seguro que surgen las oportunidades de vivir con coherencia, y de distinguir las necesidades reales. Lo que hagas repercutirá en el último rincón del planeta. Uno no necesita mucha ropa ni un coche muy bueno, lo que necesita es sentirse sólido, querido y apoyado por lo que es, no por lo que tiene. Pero estamos enfocados en tener más: títulos, prestigio, medios, dinero, y nos hemos dado cuenta de que eso crea un tremendo vacío, que no nos satisface. Los principios de la Carta de la Tierra van enfocados a ser más como persona, a sentirte mejor con lo que haces, con lo que tienes, y con los demás.

FA: ¿Es urgente especialmente ahora?

MPM: En los últimos años, especialmente en las ciudades, vivimos desconectados de la naturaleza, es tremendo, es imperdonable, porque es una fuente de vida y de riqueza a todos los niveles; vivimos muy desconectados también de los demás, porque cada uno está en un círculo cada vez más pequeño y nos conectamos a través de Internet, que aunque satisface nuestra necesidad de comunicación no es comparable con la que se lleva a cabo persona con persona.

La tercera gran desconexión es con nosotros mismos, con nuestro interior, con nuestra esencia; tenemos la vida tan llena de cosas que no buscamos un ratito para crear ese espacio de intimidad tan importante, tan fundamental, tan nutritivo, tan vital y equilibrante, que nos haga darnos cuenta de quiénes somos, de cómo estamos, de lo que necesitamos, de lo que queremos hacer el día de mañana… Vamos por detrás de los acontecimientos, y los gobiernos igual, por eso la situación planetaria ha llegado a donde ha llegado.

FA: ¿Cundirá alguna vez una cultura de paz?

MPM: En este sentido, yo creo que no se trata sólo de que los gobiernos firmen acuerdos de paz, de que no haya armas nucleares, eso son normas, y las normas se ponen cuando faltan los valores. Cada uno de nosotros sabe en conciencia cómo crear una cultura de paz. Nosotros no tenemos el poder de tirar bombas ni misiles, pero hay determinadas frases que son armas de destrucción total, armas que destruyen la intención, el ánimo, la ilusión, la confianza… vivimos protegiéndonos para sentirnos seguros, porque todo nos parece hostil, las relaciones son hostiles... Ahí es donde cada uno puede hacer algo.

FA: Parece imposible resolver las diferencias económicas y sociales.

MPM: El 15 por ciento de la humanidad acumulamos los recursos de los que carece el 85 por ciento, y eso indica la magnitud del cambio de que hablamos. Sin embargo vivimos una época en que cada vez se acelera todo más y más. Si echamos la vista atrás nos sorprendemos de lo que ha cambiado todo en los últimos veinte años, por ejemplo. Ahora se necesitaría mucho menos tiempo para conseguirlo, estoy segura. Lo que está claro es que Occidente, que es quien tiene los medios, tiene una responsabilidad mucho mayor. Deberíamos asumir que cuando ayudamos a un país pobre no estamos dando limosna, sino aportando equilibrio, algo que nos beneficia también a nosotros.

FA: ¿No es excesivamente optimista pensar que podemos hacer algo nosotros, a pie de calle?

MPM: Yo soy optimista porque cada día veo que hay muchas cosas que están cambiando. La revista “Time”, en su portada eligió como personaje del año 2006 una silueta anónima de un ciudadano en una pantalla de ordenador. La nueva democracia, el nuevo poder del siglo XXI reside en la gente. Ese poder de comunicación que nos dan las nuevas tecnologías a través de Internet, los mensajes sms, suprime las fronteras, son movimientos incontrolables desde las instituciones. La gente de a pie puede ponerse en marcha de forma masiva y a nivel mundial dejar oír su voz para presionar a los gobiernos, sin que nadie les organice, a espaldas de lo que representa el poder.

FA: ¿Ya hay gente concienciada con todo esto?

MPM: Si, cada vez más; hay más personas involucradas en pequeños proyectos locales y eso es tremendamente contagioso y transformador; porque se pasa de la conciencia individual a la conciencia social. Cuando un elemento aumenta su nivel de conciencia, el conjunto sube: cuando en el caos se introduce un elemento ordenado, los demás tienden al orden… las ondas de un lago se propagan hasta la orilla de un modo visible, pero si pudiéramos ver los micro-movimientos, veríamos que llegan hasta el infinito.

FA: ¿Nos reflejamos unos a otros permanentemente?

MPM: Daniel Goleman, en su libro “Inteligencia social” habla de experimentos en los que se ha demostrado que si una persona en estado normal empieza a ver fotografías de gente enfadada, con actitudes violentas y negativas… automáticamente empieza a generar en su cuerpo esos estados de ánimo. Tenemos unas neuronas llamadas “espejo” que se especializan en reflejar lo que vemos; y estamos todo el día viendo imágenes negativas, los medios de comunicación nos muestran una y otra vez la cara más espantosa del horror… por eso para despertar hay que alejarse un poco, tratar de ver las cosas de un modo más global. Casi siempre, con perspectiva se ve la salida y solución. Y casi siempre esa solución pasa por la implicación personal allá donde cada uno alcance.

FA: Aconsejas también potenciar lo positivo?

MPM: Cualquier persona en un momento de suma tensión cambia en cuestión de segundos si cierra los ojos y piensa en algo agradable de su infancia…cualquier detalle: el roce de una toalla, el olor del bizcocho que hacía su abuela…puede determinar un cambio súbito. Estamos llenos de tóxicos. No se trata de ignorar la realidad, sino de que, una vez que se tiene la conciencia clara de lo que ocurre, llenarse de energía y actuar. Tenemos que ser parte de la solución, no del problema. Por eso conviene cada día prepararse, revestirse de esos valores, de los estados de ánimo que quieres para tu vida; no importa si es meditando, respirando aire puro en el parque o escuchando música. Si fuéramos medianamente conscientes, y actuáramos en consecuencia, provocaríamos el cambio de los medios de comunicación, la publicidad, la información, todo.

FA: Parece que el organismo lo agradece también.

MPM: Claro que si, uno mismo es el primer beneficiado o perjudicado por sus pensamientos y actitudes. Cuando uno está deprimido o angustiado, se cierra el plexo solar, nuestra principal entrada de energía vital y se bloquea la glándula timo, que es la responsable, entre otras cosas, de generar los linfocitos T, las células anticancerígenas. El sistema inmunológico se deprime y bajan inmediatamente nuestras defensas. Y –al contrario- cuando mantenemos una actitud abierta, positiva y con confianza ante la vida, somos capaces de revertir un proceso degenerativo, o de enfermedad trabajando las emociones y los estímulos anímicos.

FA: ¿Puede trasladarse al “organismo planetario”?

MPM: Evidentemente. Si tienes un determinado espíritu de servicio, disponible para defender tu filosofía de vida, vas a sintonizar con lo que favorece ese propósito, vas a encontrarte con las personas adecuadas. Confiar en algo, apoyarlo y empezar a actuar, eso va a generar acción… Ahora imaginemos un docente ordenado, alineado, teniendo claro cuál es su papel, qué es lo que quiere enseñar, qué tipo de semilla quiere sembrar en esos niños, dispuesto a poner su granito de arena para que un mundo mejor sea posible. Por mucha situación caótica que se encuentre, los niños se “contagian” directamente, como nos explica la ley de coherencia en física… y, si eso se extiende, funciona luego como las cadenas de favores…

FA: La gente se suma porque en el fondo consiste en ser un poco más felices…

MPM: Consiste en vivir de una manera más sana y más coherente y eso es muy gratificante… las modas, las tendencias, las organizaciones, las instituciones… se irán adaptando.

FA: En la práctica, ¿En qué consiste la difusión de la Carta de la Tierra?


MPM: Estamos en una fase de sensibilización. En nuestra primera etapa estamos dando cursos de formación a los maestros de infantil y primaria. No son herramientas pedagógicas al uso, que tienen muchas, sino talleres de motivación personal, de transformación, que van dirigidos a ellos como personas, para que puedan sacar después el mejor maestro que llevan dentro. En las aulas se necesitan nuevas maneras de enfocar la labor docente, nuevas estrategias; se trata de recuperar los valores de la persona para que los puedan transmitir en clase. Y darles recursos como meditación, juegos, visualizaciones creativas, música, danzas… que sólo se utilizaban con los niños más pequeños porque son más emocionales, y que hay que trasladar a todos para abrir canales de aprendizaje que no deberían cerrarse nunca. La diferencia con lo hecho hasta ahora es que apostamos por la maduración personal, para que el docente sea el primero en experimentar el cambio que desea para sus alumnos. Y también hay talleres para niños, en los que se introducen juegos, teatro, títeres gymkhanas, todo lo que represente una manera alternativa y creativa de aprender las reglas básicas de la solidaridad, el respeto, la paz, la cooperación, la justicia, la igualdad...

FA: ¿No ha incorporado ya muchas novedades la enseñanza reglada?

MPM: Sí, pero en muchos casos vuelven a ser libros y fichas. Hay que moverse, accionar; se aprende en la medida en que algo te emociona. Tener una ficha con más “colorines” no emociona, el amor por la lectura no se adquiere cuando el libro que te mandan leer es materia de examen, porque entonces es una asignatura más; hay que descubrirle la magia de la imaginación, el poder del pensamiento, la capacidad creativa, la fantasía.... No se trata en este caso de incorporar otra asignatura, sino un elemento transversal, que condiciona todo el programa educativo. Los valores deben estar presentes en todas y cada una de las asignaturas y actividades que se dan en la escuela. Nuestras propuestas son actividades lúdicas que funcionan como atajos, porque no siguen la trayectoria lineal del pensamiento racional. Algo tan sencillo como, por ejemplo, dar la bienvenida a un compañero nuevo con una danza en corro que todos tengan que aprender.

FA: ¿Podría entrar en conflicto con la educación familiar?

MPM: Queremos crear una escuela de familias. Ahora, muchos niños enseñan a sus padres a reciclar la basura, o a respetar las plantas. En algún colegio les hemos enseñado a sembrar berros y a experimentar la diferencia en su crecimiento entre los que son cuidados y tratados con amor o solo con agua. Y ellos lo transmiten luego en casa.

FA: Parece una verdadera revolución de la figura del maestro.

MPM: Un maestro, como un terapeuta, es un acompañante del proceso de crecimiento de la persona y tiene que ser capaz de activar la motivación por aprender de esa personita, acompañar el proceso de desarrollo hacia la felicidad y la plenitud, hacia la libertad y la participación, no hacer médicos o arquitectos; eso va después, cuando lo importante esté ya asentado.

Hasta ahora ha imperado el sistema reproductor, repetitivo, técnica, conocimiento, instrucción y mucha mente; muy poco corazón y muy pocas emociones. El mundo emocional es el noventa por ciento de la persona, la creatividad está relacionada con esas potencialidades, y debe ser la mente racional la que te dice después cuándo, cómo, dónde y de qué manera aplicar lo intuido. Eso es lo que nos aporta el método científico. Pero el impulso primero parte de nuestro hemisferio cerebral derecho, del corazón, de la emoción (e-movere indica “movimiento hacia”). Tenemos que ver la educación desde ahí. No se trata de “meter” conocimiento sino de que el niño aprenda a “concebir” el conocimiento dentro de él, sostenido por una escala de valores que le dé seguridad y confianza, que le ayude a ser parte de un mundo mejor, poner más normas, poner más “rigideces”, poner más controles, es como querer sujetar el agua entre las manos.

FA: Se necesita una convicción fuerte para esta apuesta…

MPM:La apuesta es que cuando los niños pequeñitos de ahora lleguen a secundaria, a la universidad, a sus puestos de trabajo, tengan esa cultura de paz, de justicia social, de amor por todo lo que es vida. Para mi este proyecto está siendo una experiencia apasionante… Y sí, es como si tuviera otra vez veinte años. Cuando empecé a estudiar Psicología en 1976, quería cambiar el mundo; ahora, me siento con más fuerza y más convicción, con más seguridad y encauzo esos mismos ideales de joven en la Fundación Valores. Tengo mucha confianza en los niños y me estoy llevando muchas sorpresas con los maestros. Están más abiertos a aprender y dispuestos a participar en esta revolución que empieza con su transformación personal. Han entendido la estrecha relación que existe entre el despertar de la conciencia individual y el despertar de la conciencia colectiva.

FA: ¿Un cuento de niños, para entender bien todo esto?

MPM: Había una vez un rey feliz en el paraíso, cuya alegría aumentaba al atardecer, oyendo cantar a los ruiseñores. Un día llegó el rey del progreso aparente y le hizo ver lo molesto que era el croar de las ranas (algo en lo que el rey del paraíso nunca había reparado), y cómo distorsionaba la música de los pájaros. Obsesionado con pesadillas de ranas espantosas, el monarca del Edén no podía dormir, hasta que pidió a su colega una solución. El rey del progreso aparente le pasó un veneno que funcionó inmediatamente. Pero aquel polvito blanco enturbió los estanques cristalinos, y poco después todo se llenó de cadáveres de las ranas muertas, una carroña pestilente; las moscas y los mosquitos se reprodujeron imparablemente… Y todo fue un reclamo para que se trasladaran allí a vivir los murciélagos, un animal que aterroriza a los ruiseñores. Y desde entonces jamás nadie volvió a oír cantar, ni a ver siquiera, a ningún ruiseñor. Y colorín colorado…”.


Fuente: Fundación Ananta

viernes 1 de junio de 2007

III Congreso Extraordinario: "Proyectos y Utopías para un Mundo Mejor"


Madrid, 2 y 3 de junio de 2007

¿Debemos conformarnos con la herencia menos positiva del pasado y seguir sufriendo sus consecuencias, mientras renegamos del prójimo o de los azares? ¿O podemos sembrar causas que nos deparen un mundo más justo, sostenible y pacífico? Si eres de los que piensan que en todo bolsillo cabe un tratado de magia y que con nuestras acciones podemos crear el mundo futuro que hoy -todavía- sólo nos parece utopía..., entonces tienes una cita los próximos 2 y 3 de junio en Madrid.

Teatro Auditoria del Reciento Ferial de la Casa de Campo de Madrid
Avda. de Portugal s/n
Metro: Alto de Extremadura
Línea 6 - "Circular".

Organizado por la Fundación Valores e inspirado en la Carta de La Tierra y la Década de la Educación para el Desarrollo Sostenible. En él se darán cita destacados profesionales en los ámbitos del desarrollo sostenible, la educación, la biología, la familia, la sociedad, los derechos humanos, la empresa y la cultura de paz. Participarán, entre otros: Federico Mayor Zaragoza, Leonardo Boff, Marcia Miranda, Fidel Delgado, María Pinar Merino, María Novo, Luis Emilio Oliver y Enrique del Río. El surgimiento de una sociedad civil global está creando nuevas oportunidades para construir un mundo más democrático y humanitario.

UN MUNDO MEJOR ES POSIBLE

Precio de la entrada: 15 €.
Estudiantes acreditados y mayores de 65 años: entrada libre
Información: 91 872 55 96
www.fundacionvalores.es
Email: comunicacion2@fundacionvalores.es

No se realizarán reservas previas a la celebración del congreso, las entradas se venderán directamente en taquilla a partir de las 9:00 h los días 2 y 3 de Junio.


Fuente: Portal Dorado

Encuentro en torno a San Carlos Borromeo. Unidos en la exclusión


La asamblea de la parroquia San Carlos Borromeo, agradecida por el trato que nos habéis dispensado durante estos meses desde que se anunció el cierre de la parroquia por el Arzobispado de Madrid, queremos invitaros y recordaros el próximo encuentro que bajo el lema "Unidos en la exclusión. Encuentro en torno a San Carlos Borromeo" celebraremos este fin de semana.

Es importante que nos encontremos y reconozcamos. Durante estos últimos meses la marea de solidaridad, por la amenaza de cierre de la parroquia, ha sido tan impresionante, que a la Asamblea nos ha parecido oportuno organizar este fin de semana donde podamos estar juntos, hablar, compartir y bailar. Por eso os proponemos el siguiente programa:

Día 1 de Junio de 2007

20:00: Encuentro de la Asamblea con Leonardo Boff

Día 2 de Junio

11:00 Acogida: Actividades Infantiles: Gymkhana, talleres plásticos, mimo y cuenta-cuentos.
Asamblea y Encuentro.
Exposición de fotos en el interior de la parroquia
14:00 Comid
19:00 Actuaciones musicales y fiesta: Apertura de la Cantina.

Día 3 de Junio

13:00.- Eucaristía
14:30.- Comida
17:00.- Fin de fiesta


Fuente: San Carlos Borromeo. Parroquía de Entrevías, Madrid.