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2/3/08

"Parar la rueda bloqueando sus radios", por Pedro Casaldáliga


Pedro Casaldáliga es obispo, escritor y poeta catalán, que ha permanecido gran parte de su vida en Brasil. Ha estado siempre vinculado a la teología de la liberación y ha sido siempre un defensor de los derechos de los menos favorecidos.


Circular Fraterna 2008, de Dom Pedro Casaldáliga

Estaba pensando la circular de 2008, cuando me invade, como un río bíblico de leche y miel, una auténtica inundación de mensajes de solidaridad y cariño por ocasión de mis 80 años.

No pudiendo responder a cada uno y a cada una en particular, incluso porque el hermano Parkinson tiene sus caprichos, les pido que reciban esta circular como un abrazo personal, entrañable, de gratitud y de comunión renovadas.

Estoy leyendo una biografía de Dietrich Bonhoeffer, titulada, muy significativamente, Ten-dríamos que haber gritado. Bonhoeffer, teólogo y pastor luterano, profeta y mártir, fue ase-sinado por el nazismo, el 9 de abril de 1945, en el campo de concentración de Flossenbürg. Él denunciaba «la Gracia barata» a la que reducimos muchas veces nuestra fe cristiana. Advertía también que «quien no haya gritado contra el nazismo no tiene derecho a cantar gregoriano».

Y llegaba finalmente, ya en vísperas de su martirio, a esta conclusión militante: «Hay que parar la rueda bloqueando sus radios». No bastaba entonces con socorrer puntualmente a las víctimas trituradas por el sistema nazi, que para Bonhoeffer era la rueda; y no nos pue-den bastar hoy el asistencialismo y las reformas-parche frente a esa rueda que para noso-tros es el capitalismo neoliberal con sus radios del mercado total, del lucro omnímodo, de la macro-dictadura económica y cultural, de los terrorismos de estado, del armamentismo de nuevo creciente, del fundamentalismo religioso, de la devastación ecocida de la tierra, del agua, de la floresta y del aire.

No podemos quedarnos estupefactos delante de la iniquidad estructurada, aceptando como fatalidad la desigualdad injusta entre personas y pueblos, la existencia de un Primer Mundo que lo tiene todo y un Tercer Mundo que muere de inanición. Las estadísticas se multiplican y vamos conociendo más números dramáticos, más situaciones infrahumanas. Jean Ziegler, relator de Naciones Unidas para la Alimentación, afirma, cargado de experiencia, que «el orden mundial es asesino, puesto que hoy el hambre ya no es una fatalidad». Y afirma tam-bién que «destinar millones de hectáreas para la producción de biocarburantes es un crimen contra la humanidad»; el biocombustible no puede ser un festival de lucros irresponsables. La ONU viene alertando que el calentamiento global del planeta avanza más rápido de lo que se pensaba y, a menos que se adopten medidas urgentes, provocará la desaparición del 30% de las especies animales y vegetales, millones de personas se verán privadas de agua y proliferarán las sequías, los incendios, las inundaciones. Uno se pregunta angustia-do quién va a adoptar esas "medidas urgentes".

El gran capital agrícola, con el agronegocio y el hidronegocio cada vez más, avanza sobre el campo, concentrando tierra y renta, expulsando a las familias campesinas y lanzándolas errantes, sin tierra, acampadas, engrosando las periferias violentas de las ciudades. Dom Edwin Kräutler, obispo de Xingú y presidente del CIMI, denuncia que el «desarrollo en la Amazonia se tornó sinónimo de deforestar, quemar, arrasar, matar». Según Roberto Sme-raldi, de Amigos de la Tierra, las políticas contradictorias del Banco Mundial por un lado «prometen salvar los árboles» y por otro lado «ayudan a derribar la Amazonia».

Pero la Utopía continúa. Como diría Bloch, somos «criaturas esperanzadas» (y esperanzadoras). La esperanza sigue, como una sed y como un manantial. «Contra toda esperanza esperamos». De esperanza habla, precisamente, la reciente encíclica de Benedicto XVI. (Lástima que el Papa, en esta encíclica, no cite ni una sola vez el Concilio Vaticano II que nos dio la Constitución Pastoral Gaudium et Spes -Alegría y Esperanza-. Dicho sea de paso, el Concilio Vaticano II continúa amado, acusado, silenciado, preterido… ¿A quién le da miedo el Vaticano II?). Frente al descrédito de la política, en casi todo el mundo, nuestra Agenda Latinoamericana 2008 apuesta por una nueva política; hasta «pedimos, soñando alto, que la política sea un ejercicio de amor». Un amor muy realista, militante, que subvierta estructuras e instituciones reaccionarias, construidas con el hambre y la sangre de las mayorías pobres, al servicio del condominio mundial de una minoría plutócrata.

Por su parte las entidades y los proyectos alternativos reaccionan intentando crear concien-cia, provocar una santa rebeldía. El FSM 2009 se va a celebrar, precisamente, en la Ama-zonia brasileña y tendrá la Amazonia como uno de los temas centrales. Y el XII Encuentro Intereclesial de las CEBs, en 2009, se celebrará también en la Amazonia, en Porto Velho, Rondônia. Nuestra militancia política y nuestra pastoral liberadora deben asumir cada vez más estos desafíos mayores, que amenazan nuestro Planeta. «Escogemos, pues, la vida» como reza el lema de la Campaña de la Fraternidad 2008. El apóstol Pablo, desde su Carta a los Romanos, nos recuerda que «toda la Creación gime y está con dolores de parto» (Rom 8,22). Los gritos de muerte se cruzan con los gritos de vida, en ese parto universal.

Es tiempo de paradigmas. Hoy creo que se deben citar como paradigmas mayores y más urgentes, los derechos humanos básicos, la ecología, el diálogo intercultural e interreligioso y la convivencia plural entre personas y pueblos. Estos cuatro paradigmas nos afectan a todos, porque salen al encuentro de las convulsiones, objetivos y programas que está vi-viendo la Humanidad maltratada, pero siempre esperanzada aún. Con tropiezos y ambigüe-dades Nuestra América se mueve hacia la izquierda; «nuevos vientos soplan en el Conti-nente»; estamos pasando «de la resistencia a la ofensiva». Los pueblos indígenas de Abya Yala han saludado alborozados la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pue-blos Indígenas, que afecta a más de 370 millones de personas en unos 70 países del Mun-do. Y reivindicarán su puesta en práctica.

Nuestra Iglesia de América Latina y del Caribe, en Aparecida, si no fue el Pentecostés que queríamos soñar, fue una honda experiencia de encuentro entre los obispos y el pueblo; y confirmó los trazos más característicos de la Iglesia de la Liberación: el seguimiento de Je-sús, la Biblia en la vida, la opción por los pobres, el testimonio de los mártires, las comuni-dades, la misión inculturada, el compromiso político.

Hermanas y hermanos, ¿qué radios vamos a quebrar en nuestra vida diaria?, ¿cómo ayuda-remos a bloquear la rueda fatal?, ¿tendremos derecho a cantar gregoriano?, ¿sabremos incorporar en nuestras vidas esos cuatro paradigmas mayores traduciéndolos en práctica diaria?

Reciban un abrazo entrañable en la esperanza subversiva y en la comunión fraterna del Evangelio del Reino. Vamos siempre hacia la Vida.

Pedro Casaldáliga
Circular 2008



Fuente: Adital

Página de Pedro Casaldáliga


Más información de Pedro Casaldáliga en Wikipedia

6/9/07

Casaldáliga apoya el Congreso de Teología


«La Tierra, casa común de todos»

Vive en Brasil, pero está siempre pendiente de la Iglesia de los pobres en España. Monseñor Pedro Casaldáliga, obispo emérito de Sao Felix do Araguaia (Brasil), apoya con una carta el XXVII Congreso de Teología de la Asociación Juan XXIII, que comienza mañana, y pide al Gobierno “las leyes y las acciones necesarias para que la inmigración no sea una fatalidad maldita”.

Desde mañana hasta el domingo, la Asociación de Teólogos Juan XXIII, que preside Julio Lois, celebra su congreso anual en Madrid y el obispo Casaldáliga es el único que los apoya con “un abrazo fraterno en la Paz subversiva del Reino”. Los demás obispos españoles han dado la callada por respuesta.

Y eso que, como dice el teólogo Benjamín Forcano, uno de sus promotores, “hemos invitado a 44, pero no nos ha contestado ninguno. Ni siquiera con un acuse de recibo. Y, por supuesto, no esperamos a ninguno”.

Hace años que la Iglesia jerárquica le puso una cruz roja a la progresista Asociación de Teólogos, que reúne en su seno a lo más granado de la teología española. Y, por supuesto, a su congreso anual. Tanto que hasta les prohíben celebrarlo en lugares de la Iglesia y, desde hace años, han tenido que buscar acomodo en la sede de Comisiones Obreras de Madrid.

El único que nunca falta a la cita es el obispo emérito de Sao Félix, conocido en todo el mundo como el prelado de los indios y de los pobres. En su misiva, Casaldáliga se une “de corazón a ese cenáculo de Teología viva y de solidaridad comprometida con las causas del Reino de Dios”.

Y, como éste año, el Congreso, con el lema “Fui emigrante y me acogisteis”, gira en torno al drama de la inmigración, el obispo catalán y brasileño dice que “Europa y todo el Primer Mundo, como puerto de llegada de tantos hermanos y hermanas prohibidos de vivir dignamente en sus respectivas patrias, deben responder con gestos y con leyes al derecho de la inmigración”.

Casaldáliga reconoce “la complejidad del problema”, pero, aún así, asegura que “es un deber sagrado e insoslayable buscarle soluciones”. Porque “la tierra es la casa común de todas las personas y pueblos que, en la más radical instancia, somos la raza humana, la humana familia de Dios”.

Más aún, el prelado asegura que “nuestras vidas y nuestra religión serán juzgadas por la respuesta que demos o no demos al ‘fui inmigrante y me acogisteis’”. Sobre todo en el caso de los que “creemos en el común Dios de la Vida y en el Evangelio de la fraternidad, nuestro compromiso con la emigración deberá ser un verdadero culto a ese Dios y una respuesta a ese Evangelio”.

Se espera que asistan al Congreso unas 2.000 personas, procedentes de toda España. Y como señala Benjamín Forcano, su objetivo sigue siendo “abrir espacios de libertad y diálogo, para afrontar problemas vivos. Además, dada la orfandad en que las instancias oficiales han dejado a los cristianos de base, el Congreso se ha convertido en inspiración y acicate para su lucha diaria”. Y es que, por mucho que los echen, los “progresistas” siguen siendo Iglesia.


Fuente: Artículo de José Manuel Vidal en Religión Digital

1/7/07

El 'otro' Jesús


Lluís Busquets dibuja un retrato histórico de Jesús ‘eclesiásticamente incorrecto’ en un polémico libro. ‘Última noticia de Jesús el nazareno’ compendia y revisa todas las aproximaciones a la controvertida figura del Mesías.

“Si se apela a la historia para saber quién era Jesús, el retrato que obtendremos será a la fuerza distinto al del Jesús oficial, el que han construido y avalan la jerarquía eclesiástica y la ortodoxia vaticana”. Lo afirma Lluís Busquets (Olot, 1947) el autor de ‘Última noticia de Jesús el nazareno’ (Destino). Es una nueva visión de Jesús, ‘eclesiásticamente incorrecta’, que compendia y revisa todas las aproximaciones al Mesías y que ha levantado ampollas en la jerarquía católica. La fórmula de Busquets no es otra que confrontar el dogma con la historia para descubrir a “otro Jesús”, un Mesías que poco tiene que ver con el dogmático.
Busquets le envió -con acuse de recibo- un ejemplar de su libro al Sumo Pontífice. Le explicó que a la luz de sus investigaciones, no debería llamarlo Jesús de Nazaret, como lo hará Benedicto XVI en su primer e inminente libro, dado que esta formulación no aparece “jamás” en el Antiguo Testamento. Aún espera contestación. Una contestación que sí ha recibido Busquets de los sectores cristianos más fundamentalistas que han condenado sin paliativos su biografía del nazareno.

Tras cuatro ediciones en catalán, aparece ahora en castellano esta voluminosa y documentada biografía de Jesús que en algo más de 500 páginas se plantea todas las preguntas posibles y cuestionas todas las construcciones interesadas elaboradas a lo largo de dos milenios. Un ensayo que sus editores presentan como un viaje “de la verdad histórica de Jesús a las construcción de su figura sagrada” y que según su autor no hace otra cosa que responder a las cuestiones obligatorias de los manuales de periodismo: “qué (pasó con Jesús), dónde (desplegó su actividad), cuándo (se produjo la documentación escrita de su actividad y su deificación), por qué (es considerado divino y trinitario y se le rinde culto) y quién (fue realmente)”.
Las respuestas constituyen una aproximación histórica que socava dogmas como la virginidad de María, el nacimiento en Nazaret de Jesús, su resurrección física, su enterramiento, o la expulsión de los mercaderes del templo tal como lo cuentan los evangelios. “No echó a los mercaderes; acabó con un sistema económico que exigía el pago en moneda tiria -lo que hoy sería el patrón dólar o euro- y reventó el sistema cambiario” enuncia Busquets.

Analfabeto

Presenta a Jesús como un analfabeto, cultivado, eso sí, gracias a la riquísima tradición oral, seguidor del apocalíptico Juan el Bautista, hijo de un propietario rural empobrecido, José, que se ganaba la vida “haciendo chapuzas”, y que decide cambiar el mundo y hacer la revolución cuando Juan es sacrificado.

El Jesús “plenamente humano” que dibuja Busquets es “más seductor y fascinante y menos triunfalista” y “más próximo para unas comunidades menos fundamentalistas”.
Busquets cree que la verdad histórica acabará por imponerse,”ni se si en siglo XXII o en el XXIII, pero creo que las grandes religiones acabarán por entenderse”.

No apto para cardíacos

Busquets eligió como ‘padrinos’ de la edición en castellano de su ensayo a dos católicos inconformistas e incómodos para la jerarquía eclesiástica: el párroco de San Carlos Borromeo, la ‘iglesia roja de Vallecas’, y el teólogo Juan José Tamayo.
“Este es un libro no apto para cardíacos. No es para jerarcas eclesiásticos ni para funcionarios de Dios. Sin ser un libro de teología, será muy útil a los teólogos” asegura el catedrático y teólogo Juan José Tamayo.

“Es el libro de un estudioso que acude a la historia y a la antropología social y política para desentrañar el cristianismo primitivo”. “Gustará a creyentes críticos y a no creyentes que crean en el valor liberador del cristianismo, pero disgustará a los cristianos instalados y los ateos integristas”, resume Tamayo. “Busquets nos enseña que otro Jesús es posible, y es el más cercano al Jesús histórico”, concluye.
Enrique de Castro, que se definió como un cura de la calle, agradece que le libro de Busquets “retire máscaras y ayude a profundizar”. “No nos gusta el Jesús que muestra la jerarquía y hemos buscado al Jesús histórico para saber en quién debemos creer” explicó de Castro. Cree este cura que “clama al cielo cómo se manifiesta el mensaje de Jesús” y estima que el creciente alejamiento de la gente de la Iglesia se debe “a la mascarada y la estafa de las que somos cómplices los creyentes”.

Prorroga el libro de Busquets Pere Casaldáliga, que habla de un libro “oportunísimo entre la maraña de novelas y películas de ignorancia y curiosidad, de diatribas confesionales y de aterradoras iconoclastias”.


Fuente: Colpisa

20/4/07

Entrevista a Pedro Casaldáliga: "Todo es relativo, menos Dios y el hambre"


Eduardo Lallana y Charo Garcia de la Rosa –presidente y vocal de la ONG soriana Tierra sin males- han estado visitando São Felix de Araguaja en el Estado de Mato Grosso, Brasil, donde Tierra sin males está desarrollando un proyecto, financiado por la Diputación Provincial de Soria, para reducir la desnutrición y mortalidad infantil. Allí han convivido y entrevistado a D. Pedro Casaldáliga, dos veces candidato a Premio Nobel de la Paz, obispo emérito de São Felix, místico, poeta, uno de los lideres de la teología de la liberación y una figura internacional en la defensa de los Derechos Humanos.

P: Se le han hecho muchas entrevistas a D. Pedro en las cuales ha expresado su pensamiento, su toma de postura ante la situación mundial, ante los problemas y desafíos de la Iglesia. Por eso queremos que esta entrevista sea algo diferente, tenga alguna peculiaridad. Queremos penetrar más en el corazón de la persona, del pastor, místico, del poeta. Pedro, muchas gracias por concedernos esta oportunidad.

P: ¿Cuál sería el lema de tu vida?
R: Relativizar lo que es relativo y absolutizar lo que es absoluto.

P: Y para ti ¿qué es absoluto?
R: Tengo un poemita que dice, “que todo es relativo, menos Dios y el hambre”.

P: ¿Qué dos o tres frases o pasajes del Evangelio son los que más han influido en tu vida, los que más has meditado, los que más te han guiado en tu vida, en todo tu quehacer pastoral?
R: “Dios es amor”, y “de tal modo amó Dios al mundo que le envió su Hijo no para condenar al mundo sino para salvarlo”.

P: Hablamos de tus guías, de tus maestros espirituales, aquellas personas que han iluminado tu camino además de esta fuente evangélica.
R: Evidentemente Jesús de Nazareth, Francisco de Asís, Teresa de Lisieux, Carlos de Foucault, y formadores que he tenido a lo largo de los estudios eclesiásticos, compañeros del episcopado, aquí en América Latina.

P: Eres conocido por tu alma de poeta. Si tuvieras que elegir dentro de la literatura universal ¿cuál seria uno o varios de tus poetas preferidos?
R: San Juan de la Cruz, Antonio Machado

P: Lo tienes muy claro.
R: Clarísimo.

P: ¿Si tuvieras que elegir algún poema?
R: El propio autorretrato de Antonio Machado, La secuencia de Pascua y otro poema inmortal para mi, el Cant Espiritual de Joan Maragal

P: Somos humanos, estamos hechos de virtudes y defectos. ¿Tu mayor defecto?
R: La impaciencia.

P: ¿Tu mayor virtud?
R: La esperanza.

P: Según tú, ¿el gran pecado del mundo de hoy?
R: El Capitalismo neoliberal.

P: ¿Y uno de los pecados importantes de la Iglesia santa y pecadora?
R: La falta de capacidad para unirse las iglesias, absolutizando lo que no es absoluto, y no respondiendo al testamento de Jesús, “que todo sean uno.”

P: Entrando más en aspectos personales de tu vida, ¿El momento más triste de tu vida?
R: No sabría decirlo… por eso de relativizar lo que es relativo, el momento de la muerte de mi padre, de mi madre, muerte de lideres, militantes, agentes de pastoral. Son momentos tristes, pero como la esperanza continua no llega a ser un drama, una tragedia. No creo que pueda decir que he vivido tristezas mayores. Relativizar porque la esperanza continua dando garantía posterior a todos los fracasos, a todas las decepciones. Yo digo en un lugar de un diario mió. “Dios es amor, nosotros somos amor, traición y miedo, pero también esperanza” y esa esperanza resuelve todas las decepciones y todas las tristezas, todos los fracasos.

P: Por contraste, ¿los momentos más felices de tu vida?
R: Cada vez que veo que una comunidad, un líder que asume su misión, asume sus causas, cada vez que veo que hay comunidades, personas, capaces de solidaridad, arriesgando incluso la propia vida. El testimonio de nuestros mártires.

P: Sabemos que has sido perseguido, amenazado de muerte en varias ocasiones, ¿cuándo realmente temiste por tu vida?
R: Durante la dictadura militar, ha habido bastantes momentos. Con ocasión de la muerte del padre Juan Bosco Penido Burnier: la bala iba para mí. Yo tengo el poder de olvidar lo malo y cuando miro hacia atrás nunca podía decir, como decida la famosa película, “mirando hacia atrás con ira “. No. Ese absoluto que es Dios resuelve todos esos problemas y todas las tristezas y decepciones.

P: Hablando de decepciones, ¿la mayor decepción en tu vida?
R: Mayor ninguna, porque seria una decepción mayor llegar a un túnel sin salida, pero la salida está siempre por delante. No puedo hablar de decepciones mayores: políticos amigos que han fallado, proyectos militantes o pastorales que han fallado, pero lo relativizo.

P: ¿Tus tres mayores deseos?
R: Que se acabe el hambre en el mundo, que se acabe la fabricación de armas, la carrera armamentista, que se acabe la guerra sobre todo esa guerra por religión o respaldada por religiones.

P: ¿Tus tres mayores preocupaciones?
R: Que la iglesia, las iglesias, no se unan, que no seamos capaces de administrar este mundo que daría para todos y tengamos que seguir viviendo en medio de una humanidad, cuyas dos terceras partes, no tienen el derecho a vivir. Y en el cada día, los fallos sobre todos nuestros y de los agentes de pastoral.

P: Mirando para atrás en tu vida, ¿tu mayor error?
R: No haber sido lo bastante comprensivo en muchas ocasiones.

P: ¿De qué te arrepientes?
R: De muchas cosas. De todo un poco. Podía haberlo hecho mejor, con más esperanza incluso, con más sencillez, con mayor generosidad. Yo recuerdo siempre la frase de aquel santo que decía que cuando se presentase delante de Dios le pediría: “olvídate de mis buenas obras, vamos a hablar solo de mis fracasos, de mis pecados que eso tu lo sabes resolver muy bien, olvídate de mis buenas obras.”

P: Una de tus características más destacadas, ha sido la relación con los pueblos indígenas. ¿Qué has aprendido en esta experiencia con ellos?
R: La convivencia con la naturaleza, un cierto sentido de comunitariedad, relativizar también muchas cosas que nuestra civilización considera absolutas.

P: ¿Podrías recordar cuándo, cómo y si hubo algún momento especial en el que hiciste esa opción por los pobres que ha guiado y marcado tu existencia?
R: En mi infancia oí muchas veces de mi padre y de mi madre: “Nosotros somos pobres”. Ya inculcado en la infancia, poco después con contactos, con análisis, convivencias religiosas he ido sintiendo realmente que la opción por los pobres ha de ser opción fundamental para la Iglesia. Una opción que defina a la Iglesia recordando aquella frase de Van-der Meerch: “La verdad, Pilatos, es estar del lado de los pobres". Para la Iglesia también.

P: ¿Cuáles son, según tú, los tres grandes retos o desafíos que tiene planteados la Iglesia del tercer milenio?
R: El ecumenismo y el macro ecumenismo. La pobreza estructural de sus instituciones. La profecía contra sistemas, estructuras que matan, que excluyen, que prohiben. Entonces seria, la unión de las propias iglesias, la profecía diaria, una profecía que denuncia, anuncia y consuela.

P: En la hipótesis de que fueras nombrados Papa, ¿cuáles serian las tres decisiones primeras y más importantes que tomarías?
R: Estamos en el chiste, ¿no? La primera seria suprimir el estado Pontificio y que el Papa dejase de ser Jefe de Estado. La segunda, poner en suspenso, en entredicho la curia romana, y tercera convocar un encuentro, llámenle Concilio si quieren, verdaderamente ecuménico, para rehacer totalmente la curia romana, para redefinir el ministerio de Pedro y para proponerse con seriedad la inculturación de los diferentes pueblos y la relativización de lo que es relativo, que podía ser el propio celibato sacerdotal, legislaciones rígidas, en el derecho canónico, a veces en liturgia, en pastoral.

P: Llama la atención en tu vida el hecho de que siendo Obispo no hayas empleado nunca los símbolos del poder episcopal. ¿Cuál es la motivación ultima y profunda, de que nunca hayas usado la mitra, el báculo? ¿Cuál es la raíz ultima y profunda de esas decisiones tuyas?.
R: Con todo respeto a los hermanos que la usan, creo que no son símbolos ni gestos evangélicos. Están vinculados a estatus y seria lo más lógico prescindir de escudo, prescindir de mitra, de báculo, y celebrar las eucaristías con simplicidad. No creo que le hagan ningún bien a la Iglesia, toda esa simbología.

P: Según tu ¿cuál es la virtud humana que más valoras?
R: La coherencia.

P: ¿Y la virtud evangélica?
R: La esperanza.

P: ¿Te gustaría ser recordado como?
R: Como alguien que cree que Dios nos salva a todos y lo salva todo.

P: ¿Para ti ser un hombre o una mujer espiritual es...?
R: Vivir en profundidad, asumir opciones dignas de una vida humana. Ser coherente, abrirse a las necesidades del prójimo. Celebrar la vida.

P: Ahora te voy a plantear algunas palabras sueltas y te pediría que espontáneamente respondieses con ese fogonazo de tu mente y de tu corazón. Algunas relativas a la geografía.
P: África
R: La mayor deuda de la humanidad.

P: América Latina
R: Mi segunda patria.

P: Cataluña
R: La familia, la lengua, el paisaje.

P: Brasil
R: Una casa de ultima hora y definitiva.

P: Araguaia
R: Nuestro río.

P: Soria
R: Antonio Machado, “Tierra sin males", solidaridad.

P: Injusticia
R: La negación del amor.

P: El llamado tercer mundo
R: Un escándalo en la historia humana. Porque tercer mundo por definición significa un mundo prohibido, marginado, explotado, inferior.

P: Primer mundo
R: La prepotencia, el lucro, el egoísmo, el consumismo, el imperialismo.

P: Libertad.
R: la posibilidad de vencer el miedo, la posibilidad de ser lo que se es, la posibilidad de ayudar a cuantos viven sin libertad.

P: Movimiento de los sin tierra.
R: Hoy día, el mayor movimiento popular social de América Latina.

P: Latifundio
R: Una iniquidad, el abuso de la tierra de todos, el egoísmo estructural en el campo.

P: Globalización
R: La transformación de la humanidad en mercado.

P: Solidaridad
R: Como dice la poeta nicaragüense: “la ternura de los pueblos“. La caridad estructurada de pueblo para pueblo.

P: Guerra
R: La negación de la vida.

P: Bien. Ahora, también con unas palabras, sugiero que evoques tu pensar, tu sentir, sobre algunos personajes.
P: Lula
R Una experiencia, obrera, política, importante para América Latina. Una cierta decepción, quizás porque exigimos lo que de momento no se puede exigir, pero en todo caso en la historia de Brasil, en la historia de América Latina, habrá sido un paso político importante.

P: Bush
R: Una epidemia mundial.

P: Fidel Castro
R: Un gran estadista, un padre de la patria latino americana, pero al mismo tiempo, autoritario, imperialista, que quizás no ha sabido abrir los espacios que debería haber abierto para democratizar más las conquistas de salud, de educación que Cuba hizo, que seria un testimonio más accesibles a los otros pueblos.

P: Evo Morales
R: Una victoria de los pueblos indígenas después de 500 años de prohibición, de exclusión.

P: Y para ir terminando ¿qué te sugiere estas palabras?
P: Vida Eterna
R: La convivencia plena con el Dios vivo, y con todos los hijos e hijas de Dios.

P: Vida Plena
R: A partir de la palabra de Jesús: “que todos tengan vida y la tengan en abundancia", vida plena, aquí del lado de acá de la muerte, siempre es una vida relativa, pero en esperanza: vamos a la vida eterna plena

P: Y la última pregunta; ¿Lo que ha dado sentido a tu vida?
R: La buena nueva del Evangelio.

P: Muchas gracias Pedro ha sido un placer disfrutar de tu compañía, de tu cariño, de tu sabiduría, de tu mística.
R. Gracias por esta solidaridad, y concretamente por la solidaridad de Soria, Soria fría decía Machado, Soria caliente de solidaridad.

Fuente: Ongd Tierra sin Males