13/3/09

Satish Kumar advierte de la necesidad de rediseñar nuestro sistema económico

El activista indio cree que la solución a la crisis pasa por regresar a lo local, la agricultura y el trabajo manufacturado. Pacifista y renombrado ecologista, Satish Kumar es considerado por muchos un hombre sabio, a pesar de que él esboza una tímida sonrisa al escuchar esta distinción.

Es editor de la prestigiosa revista “Resurgence” y dirige el Schumacher College de Londres, un centro internacional que imparte formación en valores ecológicos, sociales y espirituales. Junto a Vandana Shiva, este pensador y activista se ha convertido en uno de los abanderados de la ecología profunda. Ha visitado Barcelona para lanzar un mensaje claro en el I Foro Humano Europeo: la crisis actual es una oportunidad para modificar el rumbo de la humanidad hacia el colapso, pero para ello la relación entre economía y ecología tiene que cambiar.

Desde su pensamiento ecológico y social, ¿cómo se explica la crisis que estamos viviendo?
Nuestra sociedad vive obsesionada por el dinero, éste se ha convertido en la única finalidad y todo lo demás no tiene valor. Sacrificamos la naturaleza y a las personas, únicamente para conseguir dinero y aumentar los beneficios. Ésta es una filosofía equivocada que está en la raíz de la crisis actual. Economía y ecología deben ser complementarias. De hecho, provienen de la misma raíz eco, casa en griego. Etimológicamente hablando, ecología se refiere al “conocimiento” de la casa y economía, a su “administración”. Hoy nuestra sociedad vive obsesionada por la economía, dejando de lado la ecología, lo que es lo mismo que intentar dirigir nuestra casa sin conocerla. Todos, en cada universidad, escuela, hogar o negocio, tenemos que sumar economía y ecología; no puede haber la una sin la otra.

Hoy se habla mucho de rescatar la economía, pero no tanto de revisar el modelo o de buscar alternativas
Esta crisis debería ser una oportunidad para rediseñar el sistema económico. El gobierno de los Estados Unidos ha decidido gastarse 700.000 millones de dólares, pero esto no cambia las cosas, ¡no es la solución! Esta crisis no debería ser usada para apuntalar el sistema, sino para rediseñarlo y hacerlo sostenible y estable.

¿Estamos a tiempo aún de construir una sociedad alternativa basada en una economía sostenible y solidaria?
Si. Tenemos tiempo si aprendemos la lección que este momento dificil viene a enseñarnos. Si no lo hacemos, nuestra sociedad se colapsará. No es momento para perder el tiempo, si empezamos a caminar en la dirección adecuada, paso a paso, aún tenemos tiempo. Pero si continuamos en la dirección errónea, con el fin de conseguir dinero y beneficio a cualquier coste, entonces perderemos el tiempo y sufriremos las consecuencias de un colapso.

¿Por donde empezamos?
Necesitamos desarrollar la economía real, la que se basa en las cosas que se pueden hacer con las manos, como la agricultura, que es el sector más importante. Hoy, en España como en el resto de Europa, el 95% de la gente vive sin cultivar la tierra. Para tener un sistema económico estable y sostenible necesitamos más gente trabajando la tierra, produciendo alimentos de calidad e incentivando las economías locales. La globalización está provocando el calentamiento global del planeta, así como economías frágiles, inestables y dependientes. La solución pasa por regresar a lo local, a la economía a pequeña escala y detener, así, el calentamiento global y la globalización. El comercio transnacional debería ser sólo una parte mínima del pastel. Si queremos reconducir esta crisis hoy necesitamos crear economías locales fuertes y estables. Mucha gente necesita hacer cosas con sus manos, volver a ser artesanos de nuevo. Potenciar las economías locales, la agricultura y el trabajo manufacturado, ese es el camino.

¿Será imposible, pues, afrontar este debate político y social sin reverenciar a la naturaleza?
Absolutamente. La ecología es una disciplina espiritual, porque el conocimiento deja de ser tal cuando no se siente pasión por el objeto. Es decir, si tu quieres aprender filosofía no se trata de memorizar conceptos intelectuales, tienes que amar la filosofía. Si quieres aprender arquitectura no basta con conocimientos técnicos, tienes que amar la arquitectura. El conocimiento de la ecología significa amar la naturaleza, sentir pasión y reverencia por ella. Por ello insisto en que es una disciplina y una práctica espiritual. Cuando estoy en la naturaleza, yo me siento en casa. Hoy he paseado por Barcelona, he visto la zona del Forum, sembrada de cemento gris, y me he sentido en el exilio. Para mí la naturaleza es Dios, es divina, misteriosa, es mi plegaria. Dios no está fuera del mundo, está en la naturaleza. La ecología significa amor a la naturaleza y no pretendo protegerla sólo de los desastres, como dicen algunos ambientalistas, sino porque la amo. Y lo que amas no se destruye ni se contamina. El amor es el poder más grande para la ecología.

Cualquier nuevo paradigma ecológico y social deberá tener una base espiritual, dicen representantes de la ecología profunda como usted y Vandana Shiva ¿Cuántas veces les han llovido críticas desde otras voces de la ecología?
¡Muy a menudo! Muchos dicen que soy un romántico, un idealista. Yo les contesto: ¡vale! ¿y que es lo que la gente realista ha hecho? Esa gente que no da valor y que no ama a la naturaleza, que sólo la utiliza y que es incapaz de protegerla. Incluso si pensaras que la naturaleza está, simplemente, para servirte deberías protegerla. Las teorías ambientalistas no han tenido éxito, necesitamos devolverle a la naturaleza su sentido espiritual, su valor intrínseco y sus derechos propios. Si el ser humano tiene derecho a la naturaleza, ésta también tiene derecho a permanecer. Cuando amas a la naturaleza la respetas, la reverencias. Derechos humanos y derechos de la naturaleza no están separados.

¿Estamos más cerca de esta visión ahora que cuando usted se encontró con Ghandi?
Sí. Estamos más cerca hoy porque cuando Ghandi hablaba de estas cosas la población mundial era la mitad que ahora. La gente se ha dado cuenta de que si no vivimos en armonía con la naturaleza no podremos sobrevivir. Por ejemplo, si todo el planeta consumiera tanta carne como en la dieta europea o norteamericana se necesitarían seis planetas para producir tanta carne. Cuando Ghandi hablaba, el proceso de industrialización empezaba con fuerza y su discurso supuso una gran resistencia opositora. Pero ahora hemos llegado al límite, tenemos que dar marcha atrás y empezar a pensar en el planeta. Creíamos que nuestros recursos eran ilimitados, pero ahora la crisis se está agravando y tenemos que hacer frente al calentamiento global. Estamos en mejor posición, pues, para luchar con una respuesta firme por la protección de la naturaleza y de las personas. La humanidad tiene hoy este gran reto ante si, la oportunidad de crear un movimiento mucho mayor y más fuerte que el impulsado por Ghandi.

Usted, junto con Vandana Shiva y Deppak Chopra son los representantes de este pensamiento holístico mundial que suma ecología, espiritualidad y cambio social, ¿es casual que los tres sean de la India?
En los últimos 200 años Occidente ha dominado el mundo; esto ha significado reduccionismo, racionalismo, materialismo y cientificismo. Ahora es el tiempo de Oriente; para lo holístico, lo espiritual, la sostenibilidad, el medio ambiente y la ecología, filosofías muy antiguas en la India y en la China. En la actualidad, hay una gran carencia de pensamiento holístico e India puede proporcionarlo jugando un rol muy importante en el encuentro entre Oriente y Occidente. India tiene la espiritualidad y Occidente la ciencia, pero Deepak Chopra es médico y Vandana Shiva doctora en ciencias físicas, personas como ellos están aunando ciencia y espiritualidad. La culminación es una filosofía universal, sin contradicción ni conflicto entre Oriente y Occidente, ni entre ciencia y espiritualidad. La espiritualidad sin ciencia se convierte en dogmatismo y la ciencia sin espiritualidad se materializa en la ingeniería genética, las armas nucleares o la explotación de la naturaleza. Todo esto ocurre cuando no hay valores espirituales ni éticos. La sociedad necesita que ciencia y espiritualidad vayan de la mano.

¿No sé que diría Darwin si levantara la cabeza?
A él yo le diría que antes de publicar “El origen de las especies” tendría que haber pasado seis meses en un ashram de la India.

¿Y a Ghandi?
Tu aportación, le diría, sobre la no violencia y las bondades del trabajo manufacturado necesita una aproximación al conocimiento científico. Quizás deberías compartir algún tiempo junto a Einstein.

Usted es un sabio de 72 años, aunque siempre se ha definido como un peregrino. ¿Cómo le ha ido el viaje hasta hoy?
No sé si soy sabio o no, esto es algo que suelen considerar los demás. Lo más importante que he aprendido es que Todo es Uno. He experimentado y he sentido la unidad de la vida en sus múltiples formas, algo que forma parte de una sabiduría muy antigua. Todo está relacionado, cada uno de nosotros está vinculado a los árboles, las plantas, el agua, las otras religiones y culturas, a los aborígenes y a los indígenas, a Todo. Ésta es la conclusión de mi peregrinaje por esta tierra, todos somos hermanos y hermanas, vengamos de donde vengamos. Puedo decir que he abrazado y he celebrado la diversidad en la unidad de la vida.


Fuente: Revista Integral. Entrevista de Esther Mira. Foto: James Hill para Resurgence.

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Satis Kumar y Vandana Shiva. Rediseñar un nuevo mundo
Imperativo espiritual, por Satish Kumar

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Cristóbal Cervantes
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