6/12/07

Nuevo partido de extrema derecha

El periodista Pablo Sebastián, director de Estrella Digital, columnista de ABC y buen conocedor de la derecha española, publica hoy un artículo en su diario digital bajo el seudónimo habitual de Marcello en el que explica la posibilidad real de que el divorcio anunciado en este blog entre el Partido Popular y la extrema derecha se produzca en breve tiempo. Su análisis coincide básicamente con el que hemos hecho en este blog en dos artículos anteriores (PP y extrema derecha: ¿divorcio a la vista? y El terrorismo marca la actualidad española).

Reproducimos a continuación el artículo por su interés y porque creemos que este tema puede marcar gravemente el futuro de la política en España.

Lo ocurrido en los últimos días en torno al atentado de ETA revela que se está configurando un nuevo partido político de extrema derecha, próximo, o en cierta manera, vinculado al sector más conservador del PP, y ya se verá si con su propia autonomía y dispuesto a presentarse a las elecciones por su cuenta y riesgo. Estamos hablando de la creciente confluencia entre los que desde la Conferencia Episcopal y a través de su cadena de radio, la COPE, sumados a la Asociación de Víctimas del Terrorismo y a los sectores más radicales y extremos del PP, están creando un ambiente de crispación y de alta tensión política y social. Un auténtico grupo de presión que convierte, de momento, en rehén al Partido Popular, a la vez que reduce su presencia en el centro político español y sirve de palanca para movilizar el voto del PSOE, en un momento en el que el Partido Socialista atraviesa una crisis de liderazgo y credibilidad bastante importante.

La confluencia de estos grupos, en los que el locutor Jiménez Losantos y el activista de la AVT, Alcaraz, aparecen como las cabezas visibles de esta operación, podría acabar configurando un partido político de extrema y radical derecha, de corte católico y confesional, y puede que también con tintes patrioteros, racistas y xenófobos, porque tanto la inmigración como los homosexuales parecen estar —como se vio en los gritos contra la concentración del pasado lunes en el ayuntamiento de Madrid— entre los objetivos de estos grupos, en cuya trastienda y proximidad política podrían situarse notables y destacados dirigentes de la Conferencia Episcopal, como los cardenales Rouco y Cañizares, y del PP, con personajes notorios como Mayor Oreja, Zaplana y Acebes, y ya se verá si también Aguirre, una vez que la presidenta de Madrid no ocultó su permanente colaboración con todos ellos.

Da la impresión de que, de aquí a las elecciones, este partido político que hoy se presenta como una organización “virtual” o grupo de presión no está en condiciones de presentarse, ni lo pretendería, a las elecciones del próximo día 9 de marzo. Pero si el PP perdiera las elecciones, todo este tinglado intentaría controlar la sucesión de Rajoy al frente del PP, como ala ultraderechista de los populares, quizás bajo la batuta de Aguirre. Pero en el caso de que, llegada la derrota del PP, el flanco ultraderechista no fuera capaz de imponer su candidato o candidata, la posibilidad de que naciera un nuevo partido de extrema derecha, al estilo del Frente Nacional del Le Pen francés, no tardaría mucho en convertirse en una realidad. Sin descartar, en ese caso, que los citados dirigentes más extremos del PP, el locutor de la COPE y el jefe de la AVT, Losantos y Alcaraz, aparecieran de promotores y líderes de semejante formación política.

Lo que ha ocurrido con todos estos exaltados, sus organizaciones, medios y comportamientos políticos en las últimas semanas prueba que estamos en ciernes del regreso a la vida política española de la extrema derecha que, durante algún tiempo, quedó sumida y callada o domesticada en el seno del PP bajo la autoridad de Fraga, primero, y de Aznar, después, pero que ahora ha salido de sus madrigueras y pretende dirigir y liderar a toda o parte de la derecha española.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Por favor, no hagas comentarios insultantes o injuriosos, ni difames o acuses de faltas o delitos no probados

Cristóbal Cervantes
espiritualidadypolitica@gmail.com