26/02/11

Los tiempos están cambiando

Tomamos prestado el título de la famosa canción de Bob Dylan de los años 60 que marcó esa época. En efecto, en esos años los tiempos comenzaron a cambiar y últimamente los cambios se están acelerando. Hemos expresado varias veces en el blog nuestra visión de la crisis actual, desde hace más de 3 años venimos diciendo que, en nuestra opinión, esta es una crisis sistémica global, es decir, el sistema capitalista mundial está en crisis. No es la primera crisis del capitalismo, ya ha pasado por varias en sus dos siglos de existencia, la última fue el crash de 1929, y si no aprendemos de los errores de esa crisis volveremos a equivocarnos, otra vez. En esta ocasión las causas de la crisis son, en primer término la superación de la capacidad de endeudamiento, y en segundo lugar por el fin del petróleo barato.

Las alternativas de salida de la crisis son dos, por un lado que el capitalismo llegue a su paroxismo aumentando su sed de violencia, control y explotación, o por el contrario una salida cooperativa, solidaria, ecológica, la nueva conciencia que emergió en los años 60. Crisis se define como el momento en el que lo viejo no termina de morir y lo nuevo no termina de nacer. En nuestra opinión lo viejo es el sistema capitalista con su conciencia materialista, individualista, consumista y competitiva, y lo nuevo es la conciencia planetaria, la ecología, la paz, la cooperación, la libertad, la creatividad, la espiritualidad, y todos los valores que comenzaron a extenderse en la década de los 60.

Esa nueva conciencia no es totalmente nueva, pero hasta ahora había estado reservada a mujeres y hombres sabios o místicos. Hace 2.500 Sócrates dijo: "No soy un ateniense, ni un griego, sino un ciudadano del mundo". Muy poca gente ha repetido esa conciencia planetaria a lo largo de la historia, pero en los 60 pudimos ver el planeta por televisión, un planeta azul, sin fronteras, en medio del inmenso universo, una casa común, la conciencia planetaria se extendió.

19/02/11

"Yo soy marroquí y voy a salir el día 20 de febrero..."

Los últimos artículos que hemos publicado en el blog tratan sobre la revolución en el mundo árabe. Nos parece que estamos ante un hecho histórico, la primera revolución del siglo XXI, y como pasó con la caída de la Unión Soviética en 1989, nadie se lo esperaba y todo va muy rápido. El "contagio" a todos los países de la zona es un hecho, los jóvenes árabes han perdido el miedo, y mañana llega la ola a Marruecos, nuestro país vecino, donde hay convocada una manifestación.

Vivo en Almería (ver en Wikipedia) una ciudad al sur de Europa, en la costa norte del mar Mediterráneo. En la costa sur africana, justo enfrente, está Marruecos.

La pobreza del país vecino obliga a muchos jóvenes a emigrar a Europa. Almería es una puerta de entrada, en ella viven decenas de miles de marroquíes que trabajan aquí, para mantener a sus familias allí, de hecho tengo amigos marroquíes. En mi opinión, la única forma de que estos jóvenes no tengan que emigrar de su país es que tengan democracia, libertades y justicia social. La manifestación de mañana día 20 es para pedir eso, por eso difundimos este breve vídeo llamando a la movilización que ha tenido amplia difusión por internet en Marruecos. "Yo soy marroquí y voy a salir el 20 de febrero..."

12/02/11

Revolución en Egipto

Los últimos artículos que hemos publicado en el blog hablaban sobre la revolución en Egipto. Ayer dimitió el dictador de ese país. Es un símbolo, un paso necesario, está por ver lo que viene ahora, pero lo que es definitivo es que el pueblo árabe ha perdido el miedo. Estamos ante un hecho histórico, nunca mejor dicho, Egipto es el país central del mundo árabe, con 80 millones de habitantes, el "efecto dominó" es inevitable. Para analizar este importante tema hemos seleccionado una serie de artículos, que enlazamos a continuación, y que creemos pueden ayudar a comprender mejor lo que está pasando, o eso esperamos:

Revolución en Egipto, por Manuel Castells (La Vanguardia)

Y van dos... ¿Quién será el próximo?, por Javier Valenzuela (El País)

Los egipcios levantan la cabeza, por Iñigo Sáenz de Ugarte (Blog del periodista Guerra Eterna)

Movimientos de liberación en las naciones árabes, por Alain Touraine (El País)

Una lectura de Gandhi en El Cairo, por Ramin Jahanbegloo (El País)

El fin de la fatalidad, por André Glucksmann (El País)

No son balas lo que necesitan, es pan y justicia, por Federico Mayor Zaragoza (Blog personal)

Gracias Egipto, por Carlos Fresneda y Manolo Vílchez (Blog de los dos periodistas Yo Cambio)

03/02/11

El rompeolas de Tahrir, por Koldo Aldai

Llegaron en autobuses, camellos, caballos.., blandiendo palos y hierros al corazón de la ciudad casi liberada. El pasado cabalgaba de nuevo con su ancestral y atroz violencia. Llegaron cuando en la enorme plaza, los miles de congregados ya acariciaban democracia. En unos segundos, todo el oscuro ayer se les echó otra vez encima, de repente la violenta reacción se les abalanzó intentando a toda costa frenar el mañana. De repente el campamento de la paz y la libertad devino un campo de batalla.

No sólo era un dictador, era un ser siniestro. Mubarak, desoyendo todos los consejos de los mandatarios mundiales y desafiando el clamor de su pueblo, en vez de dimitir, optó por permanecer en el poder, fomentar el caos y atacar a los manifestantes indefensos. La sangre caída en la gran plaza mana de su perversidad. Prefirió dividir frontalmente a su gente, abocarla a la rivalidad civil, antes que hacerse a un lado y procurar la pacificación. He ahí el mayor daño que un político puede, por puro egoísmo, hacer a una nación: enfrentarla, provocar el odio dentro de ella.

Siempre hay una porción de humanidad que no saluda el progreso, que prefiere permanecer sumida. Siempre hay una parte irracional de la humanidad que llega con gritos y palos, cuando estamos celebrando un nuevo orden, una nueva vida. Así ha ocurrido en todos los tiempos, en todas las geografías. La única diferencia es que el atropello es ahora ante infinidad de ojos y podemos hacer algo y podemos solidarizarnos con los asaltados y podemos desenmascarar la miserable conspiración de los poderosos que arman y pagan a las violentas hordas que les defienden a ellos y a sus decrépitos sistemas.

01/02/11

¡La incontenible marea del ciberespacio ha comenzado!, por Federico Mayor Zaragoza

La movilización popular se ha iniciado.

Los que siguen especulando en los estertores de la “globalización”, los de Davos… están, en general, fuera de la nueva realidad: los ciudadanos empiezan a expresarse a través de la moderna tecnología de la comunicación. El tiempo de la resignación y del silencio ha concluido.


No han sabido escuchar: hace años que vengo repitiendo, con muchos otros, que la participación no presencial a través de la telefonía móvil y del internet representaba un hecho histórico, que ampliaba en gran manera la capacidad “democrática” de la ciudadanía, ceñida hasta entonces, en el mejor de los casos, a la votación en las urnas. Pero, añadía, una democracia genuina consiste no sólo en ser contado en las elecciones sino en contar, en ser tomado en cuenta permanentemente. ¡La voz del pueblo! ¡”Nosotros, los pueblos…!” como lúcidamente proclama la Carta de las Naciones Unidas.
Cristóbal Cervantes
espiritualidadypolitica@gmail.com