Tomamos prestado el título de la famosa canción de Bob Dylan de los años 60 que marcó esa época. En efecto, en esos años los tiempos comenzaron a cambiar y últimamente los cambios se están acelerando. Hemos expresado varias veces en el blog nuestra visión de la crisis actual, desde hace más de 3 años venimos diciendo que, en nuestra opinión, esta es una crisis sistémica global, es decir, el sistema capitalista mundial está en crisis. No es la primera crisis del capitalismo, ya ha pasado por varias en sus dos siglos de existencia, la última fue el crash de 1929, y si no aprendemos de los errores de esa crisis volveremos a equivocarnos, otra vez. En esta ocasión las causas de la crisis son, en primer término la superación de la capacidad de endeudamiento, y en segundo lugar por el fin del petróleo barato.Las alternativas de salida de la crisis son dos, por un lado que el capitalismo llegue a su paroxismo aumentando su sed de violencia, control y explotación, o por el contrario una salida cooperativa, solidaria, ecológica, la nueva conciencia que emergió en los años 60. Crisis se define como el momento en el que lo viejo no termina de morir y lo nuevo no termina de nacer. En nuestra opinión lo viejo es el sistema capitalista con su conciencia materialista, individualista, consumista y competitiva, y lo nuevo es la conciencia planetaria, la ecología, la paz, la cooperación, la libertad, la creatividad, la espiritualidad, y todos los valores que comenzaron a extenderse en la década de los 60.
Esa nueva conciencia no es totalmente nueva, pero hasta ahora había estado reservada a mujeres y hombres sabios o místicos. Hace 2.500 Sócrates dijo: "No soy un ateniense, ni un griego, sino un ciudadano del mundo". Muy poca gente ha repetido esa conciencia planetaria a lo largo de la historia, pero en los 60 pudimos ver el planeta por televisión, un planeta azul, sin fronteras, en medio del inmenso universo, una casa común, la conciencia planetaria se extendió.


