jueves 28 de mayo de 2009

Reinventar Europa, por Koldo Aldai

Conviene colmar de ideales puros aquello por lo que apostamos. Caduca lo que no se renueva y eleva, por eso Europa atraviesa tan delicados momentos. ¿Cómo hacer para que un ideal como Europa vuelva a hacer vibrar los corazones? Erraremos si echamos la culpa a los políticos. Si la ciudadanía no lanza su mirada más alto, tampoco lo hará la clase mandataria. La crisis económica ha venido a graduarnos, a cuestionar nuestra fe en la unión y nuestros principios. El temor quiere hacernos retroceder. El previsible aumento de la abstención, así como el ascenso de los partidos euroescépticos y de extrema derecha, pueden certificar ese descenso en nuestra escala común de valores.

Dicen que Europa se desinfla, que la ilusión se ha perdido. Será preciso asociar Europa a nobles ideales como los de solidaridad y de defensa de la Tierra, para evitar que progrese la apatía. El euroescepticismo no se curará hasta no superar la extendida lógica del interés particular y reinventar la magia del sueño colectivo. Faltan sueños verdaderos, no hipnotizados por el narcótico del materialismo y el consumo.

Europa no es el pastel que se reparten los partidos políticos, sino la meta de muchas generaciones, de muchos hombres y mujeres que ahítos de dolor y guerra, suspiraron por un viejo continente unido. Ninguna persona conocedora de la historia, sabedora del horror de los grandes conflictos bélicos que nos han sacudido, se permitirá menospreciar los más de cinco mil kilómetros cuadrados de paz alcanzados.

La Europa que de la nada redactó constituciones y derechos humanos, sigue siendo una apuesta que merece la pena. Es el espacio del mundo donde más han cedido las naciones en aras de la unidad, donde el sufragio universal tiene más arraigo… Europa ayer colonizó con armas, pero hoy se camina con víveres y bandera blanca por las geografías más urgidas. Ayer era un tremendo e inmisericorde campo de batalla, escenario de terribles guerras y hoy es un destino común. Entre batalla y batalla, hizo arte, cultura y civilización. No deseamos volver a las fronteras, descaminar la historia. Hay demasiada sangre vertida para que ahora, una crisis generada por un capitalismo salvaje, nos aleje del ideal de la unidad en la diversidad alcanzado.

No, nos está permitido caer en frívolas tentaciones de euroescepticismo. No podemos gastar estos caros lujos. No renunciaremos a ese enorme campo de 27 naciones unidas. No es la Europa de nuestros sueños, pero es la que tenemos y a partir de ella es posible construir otro modelo. En las horas más bajas del viejo continente, es preciso apostar por él. La fuerza de la fe en esta Unión está llamada a aflorar en los momentos de crisis. Modelemos Europa a imagen de nuestros sueños, mas no nos olvidemos de ella.

El 7 de Junio no es un día de quedarse en casa, pero las formaciones que apuestan por el cierre de puertas y bolsillos, que sólo conciben la Unión en clave de lonja o de bazar, no obtendrán nuestro aspa. La cruz en su casilla la merecen quienes sostienen la mirada alta, quienes apuestan por la acogida, la protección de los más débiles, el progreso sostenible, la naturaleza respetada y reverdecida...

No nos ganará la apatía el 7 de Junio. Creer en Europa es honrar la memoria de cuantos dieron su vida en batallas sin fin, durante toda esa larga ficción en la que creímos estar separados; es responder a la expectativa de otras pueblos y otras naciones del mundo, que están gestando ámbitos de más estrecha colaboración política y económica, basándose fundamentalmente en el referente europeo.

Apostemos por Europa, pero por la Europa generosa, con latido, con ideales, con sueños…, Europa de las gentes y los movimientos emancipadores, no la Europa de los partidos que constantemente lidian y fragmentan, no la de la primacía del mercado, no la timorata, no la de la amnesia, la de las mil y un verjas y candados.

Apostemos por una Europa que incentive agricultura ecológica, ciudades amables, servicios lógicos, energías renovables, industria no contaminante… Apostemos por una Europa que no se mira a su ombligo, que se acerca al Sur y que, en la medida que puede, abre sus puertas; que abraza al hermano de color que alcanza sin aliento sus playas, que le acoge mientras quedan víveres en la despensa…

Apostemos por una Europa partícipe y activa, en la vanguardia de la resolución de los grandes problemas planetarios, en la lucha contra la pobreza, contra la injusticia, contra el cambio climático…, siempre por el reforzamiento del papel de las Naciones Unidas en la escena internacional.

Apostemos por una Europa de los pueblos, no sólo de los Estados, dispuesta a hacer valer con todos los medios a su alcance los derechos humanos allí donde estén amenazados, a apostar por la resolución pacífica de los conflictos en cualquier parte del mundo, allí donde los hombres quitan ya el seguro de sus armas.

Apostemos por una Europa no rendida ante el rugir del motor, sino ante el silencioso pedaleo de las bicicletas, una Europa que no idolatre cilindradas, donde la conciencia y la responsabilidad por la vida cobre más sentido que el consumismo desaforado. Una Europa de cielos y campos libres donde los animales no son abatidos por deporte, donde se abran las puertas de las crueles granjas de animales, donde una valiente y ejemplar ministra de Medio Ambiente no sea arrinconada, cuando los cazadores toman las avenidas…

Apostemos por la vieja y la nueva Europa, la que a fuerza de dolores trazó un destino alto. Apostemos por la Europa que baja al mercado, pero no se instala en el mercado, que progresa en tecnología y ciencia limpias, pero también en conciencia y desde ese conciencia y cultura ilumina el mundo.

Apostemos por la Europa inquieta, verde, abierta, solidaria… Aún hoy puede marcar nuevos hitos en el futuro de la humanidad. Nunca es tarde para reinventar los sueños.


Fuente: Koldo Aldai
www.foroespiritual.org
www.fundacionananta.org
www.portaldorado.com

El ladrillo y la red, por Manuel Castells

La crisis económica mundial se agrava por momentos, sobre todo en Europa, con una caída promedio del 4,7% del PIB en el primer trimestre del 2009 en las economías de la UE. Y aunque en EE. UU. el ritmo de destrucción de empleo ha bajado, ello se debe a la inyección de dinero público, que sólo puede funcionar como colchón coyuntural mientras se opera la transición hacia un nuevo modelo económico que sea sostenible. En España la crisis adquiere tintes aún más dramáticos, porque aunque la caída en términos de producción ha sido sólo del 2,9%, el ritmo de destrucción de empleo es mucho más alto que en Europa, con una amenazadora previsión del 20% de paro en unos meses.

Y es que el milagro español era de cartón piedra. Es una anomalía, como ocurrió en la última década, un crecimiento por encima del 3% con un incremento de productividad por debajo del 1%. Como es sabido, gran parte del crecimiento se debió a un crecimiento del empleo y la inversión en la construcción y el turismo, que produjo un burbuja inmobiliaria alimentada por tipos de interés negativos en términos reales. Crédito fácil, endeudamiento por encima de la solvencia y construcción aprovechando una mano de obra inmigrada abundante y barata que también contribuyó a incrementar la demanda. Era un castillo de naipes especulativo que se está derrumbando por momentos.

En el último trimestre del 2008 el empleo en la construcción cayó en más de un 20% y la producción en un 8%, y en el primer trimestre del 2009 las compraventas de viviendas han disminuido un 24% con respecto al año anterior. Y esto es sólo el principio, porque el impacto de la caída del empleo sobre la demanda aún no se ha producido. Ya hay 700.000 viviendas vacías en España y no es porque la gente no las necesite, sino porque pocos tienen dinero para comprarlas, aun a precios más bajos. Si se añade la desaparición de miles de pequeñas empresas que han perdido mercados en el sector manufacturero, en particular en la automoción, es difícil ser optimista sobre el futuro del tejido productivo actual.

De ahí las ideas salvadoras de pasar de la economía especulativa financiero-inmobiliaria a la economía de la innovación utilizando la potencialidad de las redes informáticas mediante una fuerza de trabajo más educada y productora de servicios avanzados, tanto públicos como privados. El problema es que los plazos para la gestación de esa nueva economía del conocimiento son largos. Se perdió un tiempo precioso en los años de vacas gordas artificialmente alimentadas. Enchufar a los escolares a internet, contando con que sus maestros los acompañen, es una excelente iniciativa, pero su efecto sobre la productividad sólo se observará cuando los niños hayan crecido, o sea, dentro de unao dos décadas.

Por eso la salida de la crisis requiere estrategias a corto plazo que preparen el largo plazo. Tal como promocionar el desarrollo de pymes innovadoras que se alimenten de mercados públicos en sectores como la salud, la educación, las energías renovables o los servicios públicos.

Hoy por hoy, sólo el Estado puede invertir en la economía en proporción suficiente como para estimularla. Pero en lugar de gastar esos fondos en subvenciones a fondo perdido de industrias condenadas (como el subsidio a la compra de coches), sería necesario renovar profundamente la infraestructura de servicios públicos mediante inversiones que constituyan un mercado para las pymes, las principales creadoras de empleo. En contraste con la práctica actual de reservar los mercados públicos, por ejemplo en salud, a multinacionales que venden caras sus tecnologías genéricas sin innovar en aplicaciones específicas.

Ahora bien, si todo el mundo sabe que las pymes son las que crean empleo, estas empresas no pueden prosperar e innovar sin formación de sus recursos humanos, sin redes de cooperación entre ellas y, sobre todo, sin acceso a capitales riesgo que se la jueguen en proyectos innovadores. Por eso los datos parecen descartar la esperanza de las pymes como antídotos a la crisis. En abril del 2009 el número de creación de empresas en Catalunya, tierra de pymes, con respecto al año anterior cayó en casi un 35%, mientras que la disolución de empresas aumentó en un 20%. Y es que la madre del cordero económico sigue siendo la parálisis del mercado financiero. Como del crédito fácil se ha pasado al cierre del grifo del crédito, quienes no tienen reservas o no son suficientemente grandes como para exigir que el Estado los rescate van cayendo, sean innovadores o no, sean socialmente necesarios o económicamente productivos.

De lo que se deduce que no se trata sólo de reactivación económica, sino de transformación del modelo socioeconómico. No solamente pasando de la economía del desconocimiento a la del conocimiento, sino, mientras tanto, aceptando la desmercantilización de una parte de la vida cotidiana. Plantando tomates para comérselos. Complementando el coche con la bicicleta. Trabajando menos y cobrando menos pero disfrutando más de los goces vitales mediante el acceso a la nueva riqueza de tiempo disponible. Cuidándose de su cuerpo en lugar de comprar más fármacos. Intercambiando música y cine en la red en lugar de pagar cánones medievales a los monopolios gremiales. Cuidando a los niños de los otros mientras los otros cuidan de los tuyos, aprovechando que muchos tienen más ratos libres. Aprovechando para visitar a nuestros viejos antes de que se mueran de soledad. Y redescubriendo el placer de un paseo al sol porque no pasa nada si llegamos tarde. Como, en realidad, no tenemos muchas opciones, habrá que aprender a compaginar los estertores de una vieja economía descerebrada, los albores de una nueva economía de la innovación y la expansión de un tercer sector de actividad en donde en lugar de vivir para pagar el consumo vivimos directamente para consumir nuestra propia vida sin intermediación monetaria. No es una utopía, sino una práctica variopinta que surge de la necesidad. Tiempos de crisis, tiempos de esperanza.

Fuente: Periódico La Vanguardia. Visto en Reggio’s
Más información sobre Manuel Castells en Wikipedia

La ludopatización de la sociedad, por Javier Arias

Aún está medio dormido pero los tantanes mediáticos del despertador ya aguijonean su mente, como cada mañana, con el enésimo sorteo, rifa, apuesta, premio, casino o boleto que le transportará por la vía rápida al mundo de la felicidad. La ideología del egoísmo le lanza sus obscenas armas de seducción mientras le susurra al oído “tú también podrás ser rico”. La fantasía de omnipotencia nubla su mente, como cualquier otra sustancia adictiva, a la vez que le sumerge en mundos virtuales de elitismo y plenitud. El premio no llegará, sin embargo la huella mental de esta búsqueda dejará su marca en forma de despreciativo desdén hacia todos los pobres, hacia los “perdedores” y en amor incondicional hacia el poder balsámico de la posesión. Un trozo de papel lleno de números será su trampolín hacia la única verdad. Su alma ya casi levita sobre la chusma, mientras en sus oídos suena la musiquilla de la ilusión programada en laboratorio.

La epidemia de juegos de azar que nos asola concentra aún más la riqueza, quitándole a muchos para dárselo a pocos, a la vez que estimula un cierto sentimiento de alejamiento (por no decir de “repugnancia mental”) hacia el mundo de la pobreza o hacia el ideal de la Justicia económica o distributiva. La hipócrita Derecha política se rasgará indignada las vestiduras por la “pérdida de valores” en nuestra juventud , el “relativismo moral” y otros síntomas de degradación colectiva, sin querer atajar jamás sus causas evidentes.

Los poderes públicos están consientiendo la ludopatización progresiva de la sociedad, arma avanzada para la penetración del pensamiento único en nuestro imaginario colectivo, mientras la izquierda timorata y aturdida recibe golpes en su línea de flotación sin enterarse siquiera del lugar desde dónde le vienen los impactos.

Fuente: Autor. Javier Arias es editor de Alterglobalizacion's weblog

martes 26 de mayo de 2009

“Intento crear una epidemia de ética y de entusiasmo”

Entrevista a Joan Melé

Estamos en un banco y su director no menta intereses, ni dividendos…, sino desafíos del alma y responsabilidades humanas. “Hasta que me muera me gustaría luchar por esto”. Después de dos horas de apasionado discurso, nadie podría dudar de la valiente aseveración. “Por esto” son árboles, placas solares, empresas con alma, campos sin química… Nadie contestaría esa convicción absoluta del director de Triodos Bank para Cataluña y Baleares.

No es fácil encontrar un banquero feliz, menos aún feliz y comprometido, pero dimos con él. En el corazón de la gran ciudad, a pie de enorme avenida, este hombre contagia fe y alegría a raudales. No puso números, ni tantos por ciento sobre la mesa; puso valores e ideales. No blandió calculadora de números, sino paleta de sueños, todos viables, listos para hacerse realidad. No estábamos ante un idealista pasado de rosca, sino ante un ejecutivo con chaqueta y corbata, con los pies bien puestos en la tierra.

“Entrega lo que llevas dentro y no te faltará nada”, no se trataba de un profeta en las arenas sagradas del desierto, sino de un banquero en su oficina de la Diagonal. Joan Melé no nos vende fondos, ni productos de gran provecho…, le basta con contagiar un entusiasmo que lleva en sangre. Ha desecho el encono entre espiritualidad y dinero, entre rentabilidad y solidaridad, entre banca y ética. El haber reconciliado imposibles le confiere una felicidad, que no oculta.

Nadie después de charlar con Joan Melé puede salir sin su sobredosis de fe en el otro mundo posible. Fe bien arraigada en el conocimiento preciso de lo que se gesta, de las circunstancias, de nuestro alcance… Estaba cercano a la jubilación, cuando Esteban Barroso le propuso sumarse con él a la aventura de Triodos en España. El viejo guerrero se privaba de una merecida paz, pero se ganaba una satisfacción interna que ni por un instante le ha abandonado. Aquí la prueba…

¿En qué medida os ha afectado la crisis?
No sólo no nos ha afectado, al contrario nos ha beneficiado. Mucha gente nos descubre a causa de la crisis. Cuando tienen otras prioridades, no se preocupan por el destino de sus ahorros. Sin embargo las preguntas llevan a la conciencia. Cada vez más personas ven que hay otra banca en la que lo que prima no es sólo el beneficio, sino su destino. Se comienza a valorar el ahorro como un elemento de transformación social. Poner conciencia en el uso y en el ahorro del dinero es algo que se comienza a vivir y a comunicar. Lo bueno también se contagia. Ahora tenemos un crecimiento mayor que nunca.

Nuestro crecimiento evidencia un cambio social: cada vez más gente se mueve por temas de conciencia y no de exclusivo interés personal. La crisis está haciendo que la sociedad despierte y en ese despertar se ha podido observar que había otras opciones de banca.

¿Estáis blindados ante la crisis?
Este banco sí que es seguro. No hacemos especulación, ni cotizamos en bolsa. No puede haber ataques externos que puedan hacer fluctuar un valor. Nuestro valor es el valor real de lo que estamos haciendo. Otra garantía nuestra es la forma en la que trabajamos las financiaciones. Cuando alguien nos pide un préstamo, observamos la gente que hay detrás, los valores por los que también ellos se mueven. Observamos por qué hacen lo que hacen, qué capacidades tienen… Descubres que hay gente que tiene grandes proyectos, pero que en realidad no tienen capacidad para llevarlos adelante. Necesitan un apoyo.

¿Entendéis de proyectos alternativos?
Por supuesto. Entendemos de agricultura ecológica o biodinámica, entendemos de energías renovables, de temas sociales… Tenemos expertos en estas áreas. No nos limitamos a dejar un dinero y ganar. Podemos estudiar si aquello va a funcionar o no. Nos toca a veces decir: “Este proyecto no es viable. Te vas a estrellar” o “Esto es preciso hacerlo así”… Este conocimiento a fondo del terreno, nos permite saber bien dónde ponemos el dinero, con lo cual nuestros activos e inversiones tienen una calidad que no es usual en banca. No quiere decir que no podamos tener algún problema, pero miramos una a una las inversiones.

¿Preparados para grandes proyectos…?
A veces vienen problemas cuando quieres hacer mucha inversión y ganar mucho dinero sin pensar en nada más… Si es un dinero que aporta algo al mundo, nosotros tenemos ese dinero, pero tiene que ser, eso sí, un proyecto viable. Tiene que aportar algo a la cultura, tiene que ser un proyecto social o ecológico. Triodos significa tres vías o caminos.

Abunda la obsesión por el crecimiento. En un cuerpo, si las células crecen demasiado donde no toca, eso se llama cáncer. Hemos de preguntarnos, por qué queremos crecer tanto. El cuerpo llega un momento en que ya no crece, sino que madura. Con la sociedad debería suceder lo mismo, de forma que superáramos esa obsesión por crecer. “Crecer, crecer… Yo tengo que crecer más que el otro, el otro quiere crecer más que tú…” ¡No es posible!

¿Preparados para grandes beneficios?
Tiene que haber beneficios. El beneficio indica que lo estás haciendo bien y generas riqueza. Pero el beneficio está al final del proceso. En el centro tiene que estar el ser humano y la tierra. Haz algo que aporte valor a la sociedad, al ser humano, a la tierra… Al final habrá recompensa. Ese es el indicador. Tenemos un ratio de solvencia que es superior al doble de la media.

¿Qué es la economía?
El universo nos muestra un lenguaje. Lo visible es sólo una pequeña expresión de lo invisible. La economía no es para los economistas, la economía es lo que nos relaciona a los seres humanos con la vida. La economía se ha globalizado, ahora tenemos que globalizar la conciencia.

¿Qué es madurez en la economía?
Primero que todo, sensatez y sentido. Tristemente muchas escuelas de negocios educan a los alumnos para crear empresas con la exclusiva finalidad de ganar dinero. No se muestra cómo crear empresas con sentido que aporten algo al mundo. Se les enseña cómo crear planes de marqueting y publicidad para promover un determinado producto. Este producto puede que no sirva para nada, puede que se esté cargando el planeta, pero hay que hacer los posibles para que la gente lo compre.

No tiene sentido…
Esto no tiene sentido, ni empresarial ni humano. Primero es preciso recuperar nuestra auténtica vocación. Yo a la gente les pregunto directamente: “¿Cuando eras niño, qué querías ser de mayor?” Esto no es una banalidad, es importante. Esta es la pregunta primordial: “¿Tú qué quieres aportar al mundo?” Tu trabajo tiene que ser tu vocación. Hay que superar ya el esquema de estudiar para tener una carrera y ganar mucho dinero. Es preciso cambiarlo. Hay que estudiar, pero para saber qué es lo que llevamos dentro y por lo tanto qué podemos aportar en la vida. Es preciso tener confianza, porque haciendo lo que interiormente te llena, podrás ganarte tu sueldo.

Si somos cristianos hemos de tener fe en la providencia, confianza en que lo que nos viene es por algo. Si somos budistas entender simplemente la adversidad como compensación kármica, algo que nos viene para poder evolucionar. El fracaso también tiene su sentido y viene por algo…

¿Madurez igual a crecimiento responsable?
Hemos de relanzar una economía con sentido, que sea sensata y en la que el crecimiento sea un resultado, no un objetivo. Crecer no está mal, ganar dinero no está mal, si es un resultado de lo que estás haciendo. Entonces viene la responsabilidad de lo que somos capaces de hacer con el dinero. Es decir, ¿qué somos capaces de hacer con lo que no necesitamos? ¿Estamos preparados para la donación?

Eres un defensor de la donación...
Sí así es. Hay tres tipos de dinero: Dinero de compra, de ahorro-préstamo y de donación. El dinero que ganamos es para una necesidad presente, el que ahorramos es para una necesidad del futuro, pero una vez hechas las pertinentes proyecciones, lo que sobra deberíamos ser capaces de donarlo. Este es un tema de exclusiva libertad y responsabilidad individual: ¿por qué no damos aquello que no necesitamos? Eso generaría una vida, una riqueza en el mundo que eliminaría los problemas que actualmente tenemos.

No está mal ganar dinero. Si lo ganas honradamente, no lo veas mal. El problema es cuando el dinero se convierte en obsesión. El objetivo debe ser siempre: ¿tú qué quieres aportar?

¿Cuál es tu valoración de la economía alternativa?
En estos momentos de crisis, esa economía es la que está creciendo. Por ejemplo la alimentación ecológica. Hemos estado en Nuremberg (Alemania) en Biofach, la mayor feria del mundo de este género. Este sector en sus procesos de producción, distribución y consumo está creciendo, entre un 12 y un 13 por ciento. La gente está despertando a lo ecológico, a la conciencia de que nos estamos cargando el planeta y la salud individual.

Las energías renovables, la banca ética…, están extendiéndose. La economía basada en la sensatez, en el respeto a los demás y el medio ambiente está experimentando crecimiento y no se ha visto afectada por la crisis. Creo que ello nos indica hacia dónde tiene que ir orientado el futuro.

Te observo optimista…
Cierto, pero tenemos que ser activos. No nos podemos dormir. Quienes hasta el momento han vivido de la economía especulativa están luchando por recuperar actualmente ese modelo. Están hablando de que hay que refundar el capitalismo, pero no hay nada por refundar. Hay que instalar la conciencia en la vida cotidiana. Frente a la consigna de “no te compliques la vida”, promovamos el “implícate en la vida”. Esa es nuestra responsabilidad, pues de lo contrario daríamos todo tipo de facilidades a quienes quieren seguir aprovechándose .

No debemos ser ingenuos. El futuro apunta bien, pero sólo en la medida que no dejemos de implicarnos. “Todo está por hacer. Todo es posible todavía, pero quién sino nosotros, quién sino todos”, que diría Federico Mayor Zaragoza parafraseando al poeta.

¿Cambio personal o cambio global?
No es preciso reinventar sistemas. No hay que introducir un nuevo modelo, sino cambiar nosotros. Cuando era director de sucursal en banca tradicional, la gente no me preguntaba qué iba hacer con su dinero, dónde lo iba a invertir, sino cómo ganar más dinero. ¿Pero dónde ponemos el límite?

El problema no son los bancos, el problema es el egoísmo individual, la fascinación por ganar dinero sin hacer nada. Esa tentación se ha infiltrado en muchos seres. Sin embargo el ser humano ha de atender a un destino superior, tener un sentido más elevado de su permanencia en la tierra. La nueva economía es una economía con conciencia, si me apuras economía con espiritualidad.

¿Cómo entiendes economía con espiritualidad?
Hasta el presente hemos hecho más una economía animal que espiritual. Para mí espiritual significa global. No podemos apartar la economía del beneficio de todos los seres vivos del planeta. Lo que estamos haciendo, ¿por qué lo estamos haciendo?. Detrás debe haber una conciencia. Es la conciencia global, la que nos proporciona una ética. Tenemos una conciencia de unidad, tenemos valores y no podemos hacer lo que nos da la gana. No podemos explotar al otro, ya tierra, ya animal, ya humano. No podemos seguir el sistema darwinista de luchar como animales por sobrevivir. No es esto.

¿Hay por lo tanto otros balances aparte del económico…?
La idea clave es la conciencia individual. Cada cosa que decidimos hacer o que no hacemos repercute en los demás. No es sólo el balance económico lo que debe primar, sino también el balance ecológico y social. “¿Tu actividad cómo repercute en el medio ambiente? ¿Cuántas toneladas de CO2 arroja al medioambiente cada año tu actividad?” El precio se establece desde la conciencia a partir de una contabilidad transparente, no desde el ánimo de lucro.

El ser humano tiene una dignidad que yo reivindico. Tiene un nivel de conciencia, tiene cuerpo, alma y espíritu. Puede decidir su destino, puede hacer arte. Si sólo fuera evolución para sobrevivir, por qué pintaríamos, por qué haríamos música o poesía. Hay que elevar la economía a esta dimensión espiritual del ser humano. Si no, no hay futuro.

¿Espiritualidad no es un mundo aparte?
No, es el aquí, ahora y todos. Si espiritualidad es sólo encerrarte un rato al día en tu habitación para hacer meditación no termino de comprenderlo, pues te aparta del mundo.

El encierro de meditación es necesario para después poder mejor comprender cómo te implicas en el mundo, para comprender mejor lo que pasa a nuestro alrededor. Pero después hay que abrir la puerta.

¿Cómo sueña Joan Melé el otro mundo posible?
Más que soñar, lucho por él. Que el hombre, en cuanto ser espiritual, redescubra su sentido; que lo que hagamos aquí en la Tierra desde la libertad, sea en armonía con las leyes del universo, con las leyes espirituales. Seres individuales y libres, que desde esa individualidad y libertad seamos capaces de crear comunión entre nosotros. Individuo y comunidad simultáneamente, no una comunidad sin individuos, ni tampoco individuos sin comunidad. Que no dejemos de ser nosotros mismos, pero que a la vez estemos con el otro, entremos en comunión con él.

¿Cómo sueña la otra economía posible?
Hemos de empezar a preguntarnos por la economía individual. ¿Qué compras, por qué lo compras y dónde lo compras? Son tres preguntas y tres oportunidades para cambiar el mundo. La primera pregunta consiste en si lo que compramos, comida, ropa, muebles… es ecológico o no. Si no estamos colaborando en la destrucción del planeta. Por poner sólo un ejemplo la agricultura intensiva es la responsable del 60% del cambio climático. Frente al “¿qué compras?”, la respuesta es clara: “consumo ecológico”.

La segunda pregunta tiene que ver, además de nuestra responsabilidad planetaria, con nuestra propia existencia. “¿Lo que compras es realmente necesario? ¿Por qué lo compras? ¿Qué te falta en el fondo? ¿Responde a una necesidad verdadera o a un vacío insaciable?” La respuesta a esta pregunta es “consumo responsable”. Vas a comprar menos, con lo cual te va a sobrar más dinero.

Con respecto a la tercera pregunta, si compras sólo donde es más barato, entonces estás participando en un sistema de explotación. La ley de la oferta y la demanda es un modelo que evidencia una relación animal de competencia. Hemos de darle la vuelta a eso. Hay otro modelo que es el de la conciencia: “Tú qué necesitas, yo qué puedo pagar.” Se trata de encontrar un sistema en que los dos seamos viables. La respuesta por lo tanto, “comercio justo”. No compres más barato, compra “comercio justo”, tanto a través de sus tiendas, como de las redes asociativas de productores y consumidores.

En lo que se refiere al ahorro, sin duda, “banca ética”. Es decir que tu dinero, mientras no lo estés usando, que no sirva a fines que no están de acuerdo con tus principios. Por medio de la banca ética, nuestro ahorros se convierten en un instrumento de transformación social.

Por último, lo que te sobre destinarlo a donación, pero también debe ser una donación consciente y responsable, no debe estar basada sólo en impulsos esporádicos y sentimentales.

He aquí una propuesta concreta de cambio de modelo económico, de cómo podemos empezar a hacer realidad lo del “otro mundo es posible”. En un momento de despertar espiritual, ese despertar es preciso llevarlo también hacia la economía y el consumo. Los grandes cambios comienzan por los pequeños. No dejemos esas necesarias transformaciones en manos de los otros.

¿En un ser humano con vocación de eternidad, qué lugar ocupa el dinero?
El dinero es el resultado de nuestra voluntad. A través del trabajo, la voluntad se materializa en dinero. Uniendo nuestros dineros podemos alcanzar grandes ideales. Uno de esos ideales se ha reflejado de forma simbólica en la famosa “Leyenda del Templo”, un templo que se ha perdido, pero que un día se reconstruirá entre todos los seres humanos. Un templo es el lugar donde lo divino se encuentra con lo humano. La leyenda hace referencia a que un día, a través de la comunidad de los seres humanos, conseguiremos que lo divino se refleje en la Tierra a través de todas nuestras creaciones.

A través de nosotros lo espiritual está llamado a manifestarse en el mundo. El dinero permite que los ideales espirituales encarnen en la tierra. Para nosotros, por ejemplo, lo más importante no es el dinero que nos traen, sino quien está con ese dinero. Los ideales vienen del mundo espiritual. Si tienes ideales quiere decir que estás conectado con ese mundo. El dinero pone en coherencia nuestro sentir. Es importante que tus ahorros por lo tanto, no sirven a ideales contrarios, simplemente porque no nos hemos tomado la molestia de saber dónde realmente estaban.

¿En los ámbitos espirituales reina confusión en torno a la valoración del dinero?
En lo que yo me he encontrado, mucha. Abunda la gente que piensa que espiritualidad es un huir de la tierra. No hay que temer el sufrimiento, podemos transformarlo. Espiritualidad no es huir del mundo y su dolor para encontrarme bien personalmente. No se trata de buscar la felicidad personal por encima de todo. El objetivo último de la vida no es la felicidad, sino la toma de conciencia personal y colectiva. Si además de tomar conciencia, te sientes feliz será señal de que vas por buen camino.

De cualquier forma, no es fácil ser verdaderamente feliz, si hay gente a tu lado sufriendo. La meta de la vida es estar al servicio del despertar de la conciencia personal y colectiva y juntos transformar el mundo.

¿Dónde nos ubicamos mejor para esa transformación, dentro o fuera del mundo?
Mucha espiritualidad que me he encontrado tiene un punto de egoísmo. “Me aparto del mundo porque el mundo es malo.” Apartarse del mundo en un momento determinado puede ser una necesidad justificada, pero una necesidad temporal. Hay que volver al mundo. Apartarse sólo debiera ser un paso intermedio.

Rudolf Steiner dice que todo paso que demos hacia el conocimiento ha de ser útil, no sólo para nosotros, sino que ha de estar a disposición del mundo. Añade, que por cada paso que demos hacia el conocimiento, habremos de dar tres en el ámbito de la ética y la moral. El conocimiento solo, puede ser peligroso. El orgullo espiritual, el considerarse más sabio que el otro, es realmente una grave tentación. “Vale, eres más sabio, pero ¿en qué ha mejorado el mundo contigo?”

Nuestro reto es ahora bajar la espiritualidad al mundo, manifestarnos a disposición de los demás. Cuando estamos a disposición de la sociedad, cuando lo que tenemos lo ofrecemos a ella, es cuando realmente nos encontramos mucho mejor.

No se trata ya de cómo puedo prosperar a cualquier precio. Es preciso desterrar el “Yo necesito, yo quiero…” y comenzar a observar qué capacidades tengo, qué es lo que puedo ofrecer al mundo, con la confianza y la fe de que lo que necesito personalmente ya me llegará del mundo. Tenemos que tener confianza de que sirviendo, nuestras verdaderas necesidades, quedarán cubiertas. He ahí la verdadera fe.

¿La disyuntiva entre austeridad y abundancia como la resuelve Melé?
Prefiero hablar de economía de lo esencial, antes que de austeridad. Ya no es precio encerrarse en una celda con un trozo de pan. Descubre dentro de ti lo que de verdad necesitas y sé capaz de liberarte de todo lo demás. Ahí hay una gran liberación. Lo que das, genera vida en los otros, pero sobre todo genera vida en ti, al liberarte de una gran carga.

Generar abundancia está bien, el problema estriba en saber qué hacer con esa abundancia. Si la abundancia sólo supone un mayor consumo para uno mismo, es un error. ¿Qué publicidad te ha atacado? Si sigues consumiendo más de lo que necesitas, es que tienes otra carencia y eso es lo que es preciso analizar. Tú tienes unas capacidades para generar riqueza, pero de lo que te sobra tienes que saber desprenderte.

¿Siempre hay otra lectura de la adversidad y el percance?
Así es, pues nos dan valiosa información de nosotros mismos. Hemos de afrontar el destino. Hay que tener confianza. Lo que nos viene, siempre es por algo. Eso es redescubrir la dimensión espiritual de la vida. Si tienes un problema, encáralo, no lo huyas. “¿Qué soy capaz de hacer ante ello?” Aunque ahora no lo entiendas , más tarde te vendrá la comprensión. Después verás la suerte de haber vivido aquello que en su momento se asoció a tanto dolor.

¿Toda la banca del futuro será banca ética, toda la economía del mundo será una economía solidaria?
Por mí no va a quedar. Lucho por ello. Intento crear una epidemia de ética y de entusiasmo, porque he comprobado que lo bueno también se contagia. No concibo la palabra jubilación. Hasta que me muera me gustaría luchar por esto. Este es mi compromiso personal.

¿Vamos a cambiar?
No sé cuando, pero yo creo que sí. De hecho ya estamos cambiando. Lo malo impresiona mucho, pero quizás no hemos reparado lo suficiente en las capacidades que albergamos, cuando logramos ponerlas al servicio de la sociedad. Pensemos que para que del fuego surja la luz, es necesario que se desprendan el humo y las cenizas. Ahora vemos mucho humo y cenizas a nuestro alrededor, es decir, mucha oscuridad, pero esto es porque ahora, más que nunca, también está surgiendo mucha luz. Pero la luz en sí misma es invisible, sólo permite que veamos los objetos que ilumina. Por eso, si sabemos observar, podremos descubrir a través de muchos seres humanos esa luz que ahora surge en el mundo.

¿Hay esperanza para este mundo?
Por supuesto. Dios permite el mal en el mundo, para que aprendamos a ser libres y desde esa libertad asumamos responsabilidades. No hay que buscar el placer como objetivo, ni huir del dolor por sistema. Nos estaremos equivocando. Uno y otro nos dan información de algo de la vida.

¿Todo ser humano es susceptible de cambio?
Lo malo es transitorio. La gente más perversa es susceptible de que un gran cambio se opere dentro de ella. Hemos de tener confianza. No juzguemos. El que sepa más que lo ponga a disposición y ayude. Si alguien está haciendo mucho mal, es señal de que alberga un gran potencial para producir bien. Ayudémosle a que cambie de norte.

¿Te sientes en las manos de Dios?
Tengo plena confianza en Dios, pero la responsabilidad es mía. Es una convicción profunda. Te da seguridad en la vida.

¿Se te ve entusiasmado?
Entusiasmo viene del griego y significa tener a Zeus, a Dios dentro. Así me siento. Estoy entusiasmado con lo que hago, con el reto de hacer realidad otra tierra. Una vez que asumes tus compromisos personales, sientes gran ayuda. Trato de no separar trabajo de vida privada. Soy el mismo en casa, en la calle, en el trabajo… Evidentemente con mis aciertos y errores. Eso te confiere una fuerza interna inconmensurable.

Koldo Aldai
Fundación Ananta

www.fundacionananta.org
26 de Mayo de 2009

Nota del editor del blog: Queremos expresar públicamente nuestro agradecimiento a nuestro amigo Koldo Aldai, autor de esta maravillosa entrevista que nos ha enviado para su publicación en este modesto blog.

lunes 25 de mayo de 2009

Voto nulo con mensaje: Tu carta a los Reyes Magos, por Esther Ibañez

Esther Ibañez es editora del blog amigo Crisis económica 2010

La mayoría de los que participamos en este blog nos inclinamos por la opción del voto nulo, ya que es la más creativa y la única que no esta institucionalizada. Representa la opción más libre. No votar también tiene una connotación de libertad importante, pero la encontramos un poco pasiva.

Nos hemos reunido este fin de semana algunos de los autores de este blog para debatir sobre el tipo de mensaje a transmitir con el voto nulo y no resultó nada fácil encontrar una alternativa aceptada por todos.

Nos encontramos los siguientes problemas:

- La idea de institucionalizar un mensaje común para todos, ya en si misma tenía una connotación política que limitaba la expresión individual de cada uno de los ciudadanos.

- Responder con un mensaje dirigido al gobierno (en este caso europeo), legitimaba nuestra posición de “niños quejosos” frente a Papa-Estado. No queríamos entrar en este juego simbólico.

- La búsqueda de un “Nuevo Paradigma” necesitaba de una forma de expresión completamente distinta de las utilizadas hasta ahora, a ser posible con un elemento que conectara con el sentido trascendente del ser humano y que diera cabida a un idealismo digno de esa trascendencia.

Finalmente, después de un largo debate, donde el respeto hacia la opinión del otro estuvo presente en todo momento, intentando entre todos encontrar la visión completa del “elefante en la oscuridad”, emergió una idea.

Validando la dinámica del Pensamiento en Red, donde el consciente y el inconsciente se entrelazan, la nueva idea fue acogida con entusiasmo por todos los presentes en la reunión.

La idea consistía en que cada uno de los ciudadanos escribiera su propia carta a los Reyes Magos, que cada uno de nosotros escribiera aquello que desearía para nuestra sociedad, en que mundo nos gustaría vivir. Hacia donde nos queríamos dirigir en el “Nuevo Paradigma”.

Esta acción presenta los siguientes elementos:

- Representa un voto consciente.

- Respeta la creatividad individual a la hora de expresar los deseos de cada uno de nosotros para esta sociedad. No tenemos que acogernos a ninguna opción establecida.

- Contiene un elemento de conexión entre los ciudadanos: la idea de escribir una carta a los Reyes Magos con un encabezamiento común para todos (mi carta a los Reyes Magos), pero a su vez respeta la libertad de expresión de cada uno.

- Estimula el idealismo utópico, se puede pedir todo aquello que creamos necesario.

- Tiene un elemento mítico trascendente, la figura que trae regalos, que cumple deseos, que nos regala bienestar, esta presente en prácticamente todas las culturas desde tiempos ancestrales.

- Tiene un componente irónico, ya que expresa de alguna manera que estamos hartos de que nos traten como niños.

- Nos desvincula del juego político electoral. Ellos nos convocan a votar y nosotros escribimos una carta a los Reyes Magos.

Esta ha sido nuestra propuesta y la presentamos como posibilidad para todas aquellas personas que han considerado el voto nulo como la opción a elegir.

Esta propuesta puede ser acogida por ciudadanos de otros países de la CEE, cambiando los Reyes Magos por Santa Claus.

Diseñaremos un modelo de carta para los Reyes Magos con un encabezamiento común y un dibujo de los Reyes Magos, para que cada uno pueda escribir en ella sus deseos para esta sociedad, que se podrá descargar en el blog. Si alguien quiere participar en el diseño, estaremos encantados de recibir propuestas.

Esperamos que esta idea os guste tanto como a nosotros.

Fuente: Blog Crisis económica 2010

A lo largo de la historia la sociedad ha sido siempre controlada por un poder vertical, que en sus diferentes variantes, nunca ha demostrado ser válido para garantizar el bienestar de todos los que la componen.

Nos encontramos en un momento de incertidumbre ante una crisis económica, cuyas dimensiones y posibles consecuencias son desconocidas por la mayoría de nosotros. Como ciudadanos, percibimos falta de transparencia por parte de las clases políticas e intuimos que seremos principalmente la sociedad civil, los que sufriremos más duramente sus consecuencias, como ha ocurrido siempre en el devenir de la historia.


El proyecto del blog Crisis económica 2010 va dirigido a encontrar nuestro valor como individuos para comprobar el propio poder y conectarlo entre todos a modo de red.
¡Algo absolutamente nuevo puede emerger!

El nuevo poder de la sociedad civil

¡Forma parte!

Cuando el Cielo se casa con la Tierra, por Leonardo Boff

Observando el proceso de mundialización, entendido como una nueva etapa de la humanidad y de la Tierra, en la cual culturas, tradiciones y los pueblos más diversos se encuentran por primera vez, tomamos conciencia de que podemos ser humanos de muchas maneras diferentes, y de que se puede encontrar la Última Realidad, la más íntima y profunda, siguiendo muchos caminos. Pensar que hay una única ventana por cual se puede vislumbrar el paisaje divino es la ilusión de los cristianos de Occidente. Es también su error. Hoy el papa actual vive repitiendo la sentencia medieval, superada por el Vaticano II, de que «fuera de la Iglesia no hay salvación». Para él es la única religión verdadera y las otras son tan sólo brazos extendidos al cielo, pero sin la certeza de que Dios acoja esta súplica. Pensar así es tener poca fe e imaginar que Dios tiene el tamaño de nuestra cabeza. ¿Quién no ha encontrado personas profundamente religiosas de otras religiones, en las cuales se percibe claramente la presencia de Dios? No reconocer tal realidad es, en verdad, pecar contra el Espíritu Santo, que está siempre alimentando la dimensión espiritual a lo largo de los tiempos históricos.

En mis muchos viajes, en los encuentros con culturas diferentes y con personas religiosas de todo tipo, me he dado cuenta de la necesidad que tenemos de aprender unos de otros y de la profunda capacidad de veneración de la cual dan convincente testimonio los más diferentes pueblos.

Hace algunos años di conferencias en muchas ciudades de Suecia sobre ecología y espiritualidad. En una ocasión me llevaron al polo norte donde viven los Samis (esquimales). No les gusta encontrar extranjeros, pero sabiendo que era un teólogo de la liberación quisieron conocer esta rareza. Vinieron tres líderes indígenas. El más viejo me preguntó enseguida: «¿Los indios de Brasil casan el cielo con la Tierra?» Yo entendí su intención y le respondí: «Por supuesto que casan Cielo y Tierra, pues de este matrimonio nacen todas las cosas». A lo que él, feliz, replicó: «entonces todavía son indios y no son como nuestros hermanos que ya no creen en el Cielo». Y de ahí se siguió un diálogo profundo sobre el sentido de unidad entre Dios, el hombre, la mujer, los animales, la tierra, el sol y la vida.

Viví una experiencia semejante en Guatemala en 2008 cuando participé en una bellísima celebración con sacerdotes mayas junto al lago Atitlán. Había también sacerdotisas. Todo se realizaba alrededor del fuego sagrado. Comenzaron invocando las energías de las montañas, de las aguas, de las selvas, del sol y de la madre Tierra. Durante la ceremonia, una sacerdotisa se me acercó y me dijo: «Estás muy cansado y todavía tienes que trabajar bastante». Efectivamente, durante veinte días había recorrido en automóvil varios países participando en encuentros y dando muchas conferencias. Entonces ella con su pulgar hizo presión en mi pecho, a la altura del corazón, con tal fuerza que estuvo a punto de romper una costilla. Después de un rato, volvió a acercarse y dijo: «Tienes una rodilla fastidiada. Le pregunté: «¿Cómo lo sabes?» Respondió: «Lo sentí por la fuerza de la madre Tierra».

Efectivamente, al desembarcar en la playa me había hecho daño en la rodilla y se había hinchado. Me llevó junto al fuego sagrado y pasó la mano del fuego a la rodilla de treinta a cuarenta veces hasta que se deshinchó totalmente.

Antes de terminar la celebración que duró casi tres horas, se me acercó nuevamente y dijo: «Todavía estás cansado». Nuevamente apretó fuertemente el pulgar contra mi pecho. Sentí un extraño ardor y de repente estaba relajado y tranquilo como nunca antes.

Son sacerdotes-chamanes que entran en contacto con las energías del universo y ayudan las personas a bien vivir.

Cierta vez pregunté al Dalai Lama: «¿Cuál es la mejor religión?» Él con una sonrisa entre sabia y maliciosa respondió: «Es la que te hace mejor». Perplejo continué: «¿Y cuál es la que me hace mejor?» Y él: «la que te hace más compasivo, más humano y más abierto al Todo, ésa es la mejor». Sabia respuesta que guardo con reverencia hasta el día de hoy.

Fuente: Koinonia
Más información de Leonardo Boff en Wikipedia

Vídeo: Bodhisattva en el metro

Un bodhisattva es alguien embarcado en el camino de Buda, a través de la compasión y la sabiduría, en este maravilloso vídeo podemos ver lo fácil que es cambiar el mundo aquí y ahora, no te arrepentirás de verlo, ya lo han hecho casi medio millón de personas, te aseguro que te reirás.



Si no puedes ver el vídeo pulsa este enlace

viernes 22 de mayo de 2009

Resumen del libro El crash del 2010, de Santiago Niño Becerra

Por Cristóbal Cervantes, editor del blog Espiritualidad y Política

Nota previa: Este es un resumen personal de algunas de las principales ideas del libro El crash del 2010, escrito por Santiago Niño Becerra, editado por Los libros del lince. Niño Becerra es uno de los economistas más citados en el blog Espiritualidad y Política, y la razón es muy sencilla, hasta ahora es uno de los economistas que más ha acertado en sus previsiones sobre la crisis, por eso su libro es uno de los más vendidos en España en este momento. Recomendamos activamente su lectura para comprender el mundo que viene, pero queremos hacer dos precisiones. El profesor Niño Becerra expone en su libro que estamos en fase de precrisis y que la crisis de verdad comenzará a mediados del 2010, en nuestra modesta opinión la crisis puede llegar en cualquier momento entre junio de este año, el mes que viene, y el verano del año que viene. Por otro lado, el profesor ha escrito su libro con una neutralidad exquisita, puede ser duro leer sus proyecciones, pero el futuro no está escrito. En este blog hemos publicado cientos de artículos que hablan de otro mundo posible, este es el momento de experimentarlo, de plantar nuestras propias semillas de un modelo de sociedad alternativa, porque el mundo va a cambiar seguro, en nuestras manos está escribir el futuro.

Para terminar esperamos que el resumen genere debate y comentarios, que se difunda en la red y que todos y todas participemos en el debate, ha llegado el momento.

(Actualización del domingo 24 de mayo: El debate sobre el artículo está ya abierto en Menéame y en Burbuja.info, entra y participa)

Resumen del libro El crash del 2010, de Santiago Niño Becerra

¿Qué va a pasar con la crisis?

Desde hace un tiempo, en concreto desde septiembre del 2007 y, sobre todo, desde septiembre del 2008, no paramos de recibir noticias de que las cosas no van bien, cada vez mayor desempleo, creciente número de empresas que cierran, bancos y cajas con problemas, bajada de la Bolsa, poder adquisitivo a la baja, casi imposible conseguir un crédito, grandes empresas y bancos que se tambalean, gobiernos que caen por culpa de la crisis, etc.

Esta situación está avanzando aceleradamente hasta conducirnos a una crisis de proporciones gigantescas que explotará, probablemente, a mediados del 2010. Desde los años 50 hemos vivido cada vez mejor, y desde el año 2000 el crecimiento económico mundial y español se ha disparado. Eso se ha acabado, a partir de ahora tenemos que mentalizarnos a vivir cada vez peor, no mejor. Será una crisis dura, de alrededor de 10 años, pero se superará, como todo, no será el fin del mundo, nunca lo es, pero las cosas, nuestras cosas, nunca volverán a ser como fueron. Las cosas serán hechas de otra manera. El modo de producción habrá cambiado.

El desencadenante de la crisis será probablemente un hecho que afecte gravemente a la capacidad de obtener recursos, como un tipo de desastre natural o provocado. Hasta ese momento la ciudadanía seguirá pensando en que hay salida a la crisis, será una sensación, la versión oficial.

En el año 2007 comenzó a gestarse una crisis sistémica, que se aceleró en septiembre del 2008, y que comenzará realmente dentro de unos meses. Una crisis sistémica es una crisis del sistema, el sistema económico que rige el mundo desde hace siglos, el sistema capitalista (lo que hemos conocido como países comunistas o soviéticos no era comunismo real, era capitalismo de estado). No será el fin del capitalismo, pero sí de este tipo de capitalismo.

En los últimos 2000 años ha habido 18 crisis sistémicas, la última en 1929, por lo que no es algo habitual. Esta crisis durará unos 10 años, como casi todas las crisis sistémicas que ha habido. Los años 2008 y 2009 son de precrisis, lo más duro de la crisis serán los años 2010, 2011 y 2012, a partir de ahí se estancará, para iniciar la recuperación lentamente a partir del 2015, aproximadamente, y salir del todo sobre 2018.

Este tipo de capitalismo que tenemos ahora surgió tras la Gran Crisis de 1929, de la que se salió 15 años después, después de la II Guerra Mundial. España llegó más tarde, en el año 59.

La institución familiar comenzó a perder importancia para potenciar al individuo. Comienza el imperio norteamericano como centro del sistema capitalista. Búsqueda del pleno empleo como forma de que todos puedan comprar de todo. Comienza el periodo de crecimiento económico más largo y estable de la historia. Hay que matizar que España no entró realmente en el sistema hasta 1959, desde 1812 nuestros gobernantes estaban entretenidos con un montón de cuartelazos, un golpe de Estado, una guerra civil, muchísimos muertos, mucha hambre, y poco más.

Estos últimos años han sido de bonanza, se nos decía que todo iba bien, años de crédito asegurado, de dinero barato, de deuda creciente, de consumo al alza, de boom inmobiliario, de empleo en aumento (de mala calidad), de beneficios pujantes, de lujosos automóviles, restaurantes atiborrados, de viajes exóticos, caprichos caros, de teléfonos móviles que se cambian cada pocos meses. Años de tipos de interés a la baja, de especulación inmobiliaria, de segundas residencias, de comprar sobre plano y vender sobre obra. Todo eso se va a acabar.

Ir a más es fácil, ir a peor, decrecer, empeorar el estándar de vida, es mucho más difícil. Esta crisis hará que el concepto de responsabilidad personal sea uno de los ejes fundamentales del nuevo sistema, las personas tienen que ser responsables, actuar con responsabilidad. Los apoyos exteriores a la persona, como los procedentes del Estado, serán casi inexistentes. Es muy probable que a lo sumo y a nivel individual, se instaure una especie de subsidio de subsistencia que garantice la supervivencia con unos mínimos, hoy inimaginables e inaceptables, y a fin de que sus perceptores se impliquen activamente en la búsqueda de alternativas, es decir, se responsabilicen de su propia existencia.

La crisis traerá también una nueva filosofía que habla del individuo como parte de un colectivo, no separado de la colectividad, como estableció el sistema capitalista. Un colectivo modelado por una productividad creciente, con una tendencia a usar más que a poseer, un colectivo cada vez más influido por la necesidad de comunicación en todos los ámbitos, también en el productivo.

El consumo de recursos insostenible actual cambiará con la crisis que traerá imposición de limitaciones al uso y consumo de recursos, bien a través del aumento de precios, bien a través de la restricción o denegación de su consumo, lo que llevará consigo la muerte de muchas actividades económicas que se revelarán ineficientes cuando se les impida el desperdicio, porque el desperdicio, como concepto, se va a acabar. La falta de disponibilidad energética (petróleo y gas) así como de la mayor parte de los recursos esenciales para la actividad económica, acelerarán políticas tendentes a la determinación de las necesidades esenciales. Por lo que muy probablemente se implante la regulación en el consumo, el racionamiento, de muchos bienes. El objetivo último será el ahorro de recursos. La idea de ilusión, en el sentido de querer algo sólo por desearlo, por capricho, se acabará.

Hay que tener en cuenta que la escasez de petróleo incide en numerosas actividades económicas, aparte de su función energética, es utilizado en plásticos, fibras textiles no naturales, gran número de componentes en medicamentos, lubricantes industriales, fluidos para circuitos hidráulicos, abonos y un largo etcétera.

La crisis va a imponer conceptos como utilidad, eficiencia, no desperdicio, aprovechamiento, aunque ello supongo cambiar cosas que hasta ahora eran impensables. A la vez, los conceptos colectivo, coordinación, colaboración, irán tomando cada vez más importancia, será el principio del fin del pensamiento en singular, en individual, para empezar a pensar a nivel grupal, no tanto en la perspectiva de el conjunto de todos hacen un todo, sino la suma de cada uno forma un colectivo. Es una nueva forma de entender el sistema, un cambio en el sistema.

Las políticas y actuaciones económicas estarán orientadas a la supervivencia, en una situación de escasez generalizada de recursos productivos como de capacidad de compra de la población, acabando con el concepto de seguridad. Los empleos fijos, indexación de salarios a la inflación, la responsabilidad social de las empresas, los contratos indefinidos, etc., ya no serán importantes, lo único importante será la supervivencia, por lo que el mantenimiento de la protección social, crediticia, laboral… entorpece las actuaciones para lograrla, aunque los políticos seguirán hablando de mantenimiento de la protección social, pero en realidad las políticas se centrarán en lo básico, y lo que ahora son servicios básicos gratuitos entrarán en crisis de recursos (sanidad, educación…). También por falta de recursos públicos el modelo de protección social (pensiones, subsidio por desempleo, etc.) empeorará de manera importante, así como su grado de cobertura que no será total, generalizándose además el pago por los servicios públicos recibidos, el llamado copago, que ya existe en varios países europeos. La nueva forma de hacer las cosas que traerá las crisis provocará que los gobiernos promulguen un gran número de normativas regulatorias que serán el embrión de una nueva estructura económica y social.

Las empresas que sobrevivirán en la crisis serán las muy grandes, gigantescas, o las muy pequeñas, locales. Las empresas pequeñas tienen la ventaja de la gran flexibilidad y adaptabilidad. Las muy grandes tienen el acceso a enormes recursos aunque a costa de ir realizando constantes recortes y en permanente reorganización. Se va a producir, se está produciendo, una oleada de absorciones empresariales que concentrarán el poder económico en las pocas y grandes empresas que sobrevivan, que tendrán un gran poder. Uno de los sectores que crecerá espectacularmente los próximos años, promovido también por este nuevo poder corporativo será la biotecnología y la genética, con el objetivo último de aumentar la utilidad, la eficiencia y la productividad.

Esta tendencia hará que disminuya la renta de las personas. De hecho, sólo las personas altamente especializadas en tareas verdaderamente útiles y de alto valor añadido y capaces de desarrollar una alta productividad tendrán en los próximos años garantizado el acceso a un empleo a tiempo completo. Se irá aceptando la idea de que un título no es garantía de empleo, ya que en realidad lo fundamental son los conocimientos (adquiridos de la forma que sea) orientados hacia lo útil, es decir, que sirvan para hacer cosas útiles y con eficiencia. La especialización y la profesionalización serán muy valoradas, al igual que los inventos o las creaciones orientadas a la eficiencia y la optimización de recursos. En un extorno como el descrito se exprimirán hasta el límite los recursos, incluido el factor trabajo, por lo que la sensación de “explotación” reaparecerá.

Esta situación descrita nos lleva a un problema nuevo y muy grave que traerá la crisis: el excedente laboral. Millones de trabajadores y trabajadoras de, sobre todo, media, baja o muy baja cualificación que en estos últimos años han desarrollado trabajos de muy bajo valor añadido y que, en gran medida, pero no de forma exclusiva, se halla personalizado en los millones de inmigrantes que hay en España. Serán trabajadores sin empleo y lo que es peor, sin prácticamente ninguna posibilidad de volver a conseguir un empleo en su vida. No serán considerados parados, ahora serán excedente laboral, trabajadores que el nuevo sistema no necesita. No es aventurado decir que esto provocará tensiones entre la población autóctona y la inmigrante debido a la escasez de recursos y empleos.

La tasa de paro alcanzará en el 2011 o 2012 a casi la tercera parte de la población activa española.

Esta crisis traerá también como consecuencia el agotamiento del espíritu de competición, algo básico en el capitalismo, y la razón ya la hemos dicho, si el objetivo último es la supervivencia, ¿contra quién competir?, el concepto de emprendedor desaparecerá, ¿qué riesgo tomar para hacer algo nuevo si el reto consiste en sobrevivir?.

Con el objetivo de que los ciudadanos no sean conscientes de la realidad, puede que las informaciones oficiales sean ocultadas o falseadas para dar optimismo a la población, el control público aumentará limitando la libertad de expresión (se puede hacer con la excusa de la lucha contra el terrorismo), lo que facilitará la censura en los temas considerados políticamente sensibles.

Pueden regularse también la conversión de ciertos barrios en lugares vigilados en los que aislar personas no necesarias, el excedente laboral que hemos citado, y catalogadas como potencialmente conflictivas y donde llevarán una existencia marginal. No es extraño que la mayoría de la población acepte estas políticas, ante las tensiones sociales que aumentarán (protestas sociales, tumultos y procesos reivindicativos), el espectacular auge de todo tipo de delincuencia, robos, secuestros, violencia en las calles, creación de guerrillas urbanas, etc.

Cuando comience la crisis se vivirá al día, y el que “cada palo que aguante su vela” será la ley. Lo necesario es lo único importante. Se implantará una economía de subsistencia, en la que los intercambios se reducirán a un nivel muy primario y cercano, y se recurrirá al trueque. Habrá una sensación generalizada de carencia y es probable que se legalice la marihuana, al igual que se hizo en 1933 cuando se legalizó el alcohol para sobrellevar “mejor” la crisis del 29. Incluso es probable que sea gratuito el acceso a múltiples canales de televisión para entretener a una población en gran medida desocupada.

La recuperación vendrá dentro de unos años, pero no como hasta ahora, el crédito fácil, dinero fácil, consumo fácil. Vendrá de una política basada en la recuperación de la eficiencia, es decir, de la productividad, y las ingentes cantidades de excedentes laborales serán mantenidos con un subsidio mínimo, como hemos dicho antes. La recuperación deberá sustentarse en una reestructuración de las relaciones productivas, en el desarrollo de nuevos recursos energéticos y materias primas, más los espectaculares avances en genética.

En este punto hay que decir que la mayor parte de actividades que han sido generadoras de riqueza hasta ahora no podrán seguir siendo las mismas que garanticen la supervivencia en un ambiente de carencias generalizadas. Las actividades que han vivido gracias al crédito fácil, el dinero barato y un endeudamiento galopante no tienen mucho futuro tras la crisis. Para concretar en España, hablamos de construcción, automóvil, turismo, hostelería y restauración, fundamentalmente, lo que afectará a su vez a los sectores económicos que dependen de ellos: aseguradoras de automóviles, suministradores de carburante, talleres de mantenimiento y reparación, concesionarios, empresas de construcción y venta de elementos para el hogar, mayoristas de elementos de hostelería, etc.

Por otro lado, las actividades vinculadas al aprovechamiento y a la optimización van a tener mucho futuro. Profesiones relacionadas con la rehabilitación de todo tipo de elementos, que hasta ahora eran desechados, así como el reciclaje de artículos que hoy son considerados desperdicio y desaprovechados, en general todo lo que conocemos como el sector R: reciclaje, reutilización, rehabilitación, etc.

Esto quiere decir que primará la idea de reutilización, el concepto de barato, de mercadillo, de útil, en definitiva, tanto porque los recursos disponibles van a ser escasos, como porque las rentas individuales medias van a sufrir un importante retroceso, a la vez que la capacidad de endeudamiento personal casi desaparecerá.

Lógicamente todos los trabajos relacionados con la logística van a ser esenciales, fundamentalmente porque una muy buena logística es la base de la mejora productiva.

En este tiempo que has leído este documento tal vez pienses que a España, al planeta ya ha llegado la crisis, pero no, nada más lejos de la realidad, lo peor, verdaderamente está por llegar. Si miras a tu alrededor verás muchas empresas en funcionamiento, los bares llenos, que camiones, trenes y autobuses siguen transportando mercancías y personas, que la mayor parte de los suministros llegan a las tiendas y a los supermercados, y que todo ello sucede con regularidad, señal de que aún no nos encontramos en crisis. La crisis cuando estalle, a mediados del 2010, será tremenda, paralizante, una auténtica caída a plomo, nada comparable a lo que has vivido.

miércoles 20 de mayo de 2009

La hora del decrecimiento, por Jordi Pigem

En otras culturas, el propósito último de la existencia humana era honrar a Dios o a los dioses, o fluir en armonía con la naturaleza, o vivir libres de las ataduras que nos impiden ser felices, en paz con el mundo. En nuestra sociedad, el propósito último es que crezca el producto interior bruto y que siga creciendo. Y en esta huida hacia delante se sacrifica todo lo demás, incluido el sentido de lo divino, el respeto por la naturaleza y la paz interior (y la exterior si hace falta petróleo). La economía contemporánea es la primera religión verdaderamente universal. El ora et labora dejó paso a otra forma de ganarse el paraíso: producir y consumir. Como ha señalado David Loy, la ciencia económica “no es tanto una ciencia como la teología de esta nueva religión”. Una religión que tiene mucho de opio del pueblo (Marx), mentira que ataca a la vida (Nietzsche) e ilusión infantil (Freud).

La sociedad hiperactiva. Entre los años 2000 y 2004, según el New York Times, el porcentaje de niños norteamericanos que toman fármacos para paliar el trastorno de déficit de atención e hiperactividad creció del 2,8 al 4,4%. También aquí, según el Departament d’Educació, es el trastorno infantil con mayor incidencia. No hay noticia de la hiperactividad en toda la literatura clásica (como no sea en el mito de Hércules, que proeza tras proeza avanza hacia la locura y la autodestrucción). Es una enfermedad contemporánea. Y refleja muy bien la sociedad contemporánea: una sociedad hiperacelerada, insaciablemente ávida de noticias y novedades, y sometida a tal avalancha de información, anuncios, estímulos y distracciones que la capacidad de atención se aturde y se encoge. Cuantos más reclamos por minuto, menos capacidad de concentración. Las noticias muestran un drama en Bagdad o en una patera, y antes de que uno tenga tiempo de asimilar la magnitud de la tragedia se pasa a la actualidad deportiva o a una falsa promesa publicitaria. ¿Sorprende que los niños, creciendo en el seno de una sociedad hiperactiva y con déficit de atención, reproduzcan las tendencias que ven a su alrededor?

La economía contemporánea vive de crecer. Pero nada crece siempre. Las personas, por ejemplo, crecemos en la infancia y en la adolescencia. Después ya no crecemos, pero tenemos la oportunidad de madurar. La hiperactividad y el crecimiento tienen mucho de adolescente. Parece que a nuestra sociedad le ha llegado la hora de dejar atrás el crecimiento adolescente y empezar a madurar.

Pacificar la economía. El mundo se ha convertido en un gran taller, que produce para que podamos consumir a fin de que podamos seguir produciendo. Pero el nivel de consumo “normal” en un país como el nuestro es ya insostenible. Si toda la humanidad viviera como los catalanes, necesitaría los recursos de tres Tierras; si viviera como los norteamericanos, necesitaría seis. La factura por este desequilibrio la pagan la naturaleza y el Tercer Mundo, y si nada cambia la pagarán, multiplicada, nuestros nietos.

Como Karl Polanyi explicó en La gran transformación, es cosa inaudita que toda una cultura esté sometida al imperio de lo económico, en vez de ser la economía, como lo fue en todos los lugares y épocas hasta no hace mucho, un área ceñida a consideraciones éticas, sociales y culturales. Por arte de magia, hemos insertado la sociedad en la economía en vez de la economía en la sociedad. Aunque se cree por encima de todas las cosas, la economía global es solo una filial de la biosfera, sin la cual no tendría ni aire ni agua ni vida. Una economía sana estaría reinsertada en la sociedad y en el medio ambiente, y cada actividad económica (incluido el transporte) tendría que responsabilizarse de sus costes sociales y ecológicos. En semejante sociedad, sensata pero de momento utópica, los alimentos biológicos y locales serían más baratos que los de la agricultura industrial, que hoy contamina y se lava las manos.

El economista rumano Nicholas Georgescu-Roegen, inspirador del decrecimiento junto a pensadores como Ivan Illich y el recientemente fallecido Baudrillard, se dió ya cuenta de que “cada vez que tocamos el capital natural estamos hipotecando las posibilidades de supervivencia de nuestros descendientes”. Una economía en paz con el mundo seguiría el principio de responsabilidad de Hans Jonas: “Actúa de manera que los efectos de tu acción sean compatibles con la permanencia de una vida genuinamente humana sobre la tierra”. Los pueblos indígenas que se guiaban por el criterio de la séptima generación (ten en cuenta las repercusiones de tus actos en la séptima generación, es decir, en los tataranietos de tus bisnietos) sabían de sostenibilidad más que nosotros.

El decrecimiento, movimiento que en los últimos años está tomando fuerza en Francia (décroissance) e Italia (decrescita), más que un programa o un concepto es un eslogan para llamar la atención sobre cómo la economía hiperacelerada está arruinando el mundo, un timbrazo para despertarnos de la lógica fáustica del crecimiento por el crecimiento. El economista Serge Latouche, decano de la décroissance, señala sin embargo que “el decrecimiento por el decrecimiento sería absurdo”, y que sería más preciso (aunque menos elocuente) decir acrecimiento, tal como decimos ateo. Se trata de prescindir del crecimiento como quien prescinde de una religión que dejó de tener sentido.

En el medio está el remedio. En el portal de la casa de un vecino rezan estos versos:

"Verge Santa del Roser,
feu que en aquesta casa
no hi hagi poc ni massa,
sols lo just per viure bé."


Es parte de la sabiduría tradicional de muchas culturas constatar que la plenitud va ligada no al cuanto más mejor sino a al justo medio. Ya el oráculo de Delfos advertía: “de nada demasiado”. El confucianismo enseña que “tanto el exceso como la carencia son nocivos”, y en el clásico libro taoísta de Lao Zi se lee que sólo “quien sabe contentarse es rico”. La misma idea está presente en las palabras de un jefe indígena norteamericano (micmac) dirigidas a los colonos blancos: “aunque os parecemos miserables, nos consideramos más felices que vosotros, pues estamos satisfechos con lo que tenemos”. Y no falta en la tradición judeocristiana: “no me des pobreza ni riqueza” (Proverbios); “es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja, que el que un rico entre en el Reino de los Cielos” (Mateo). Incluso uno de los padres de la american way of life, Benjamin Franklin, escribió “El dinero nunca hizo feliz a nadie, ni lo hará… Cuanto más tienes, más quieres. En vez de llenar un vacío, lo crea”. El consumo pretende ser una vía hacia la felicidad, pero es como una droga que requiere cada vez dosis mayores. Hace poco salió a la luz un Happy Planet Index que sitúa a Vanuatu, archipiélago tropical, económicamente “pobre”, como el país más feliz. Le siguen diversos países caribeños. España ocupa el lugar 87. Y Estados Unidos el 150, ya cerca de Burundi, Swazilandia y Zimbabue, que cierran la lista.

La crisis ecológica es la expresión biosférica de una gran crisis cultural, una crisis derivada del modo en que percibimos nuestro lugar en el mundo. Buscamos el sentido de la vida en la acumulación, mientras el mar se vacía de peces y la tierra de fauna y flora silvestres. Liberarnos de la idolatría del consumo y del crecimiento por el crecimiento requiere transformar el imaginario personal y colectivo, transformar nuestra manera de entender el mundo y de entendernos a nosotros mismos. Un criterio para ello es abandonar la sed de riqueza material en favor de otras formas de plenitud. No se trata de ascetismo. Al fin y al cabo, la revista Décroissance lleva como subtítulo Le journal de la joie de vivre. No implica disminuir el nivel de vida sino concebirlo de otra manera. Se trata, en la línea de iniciativas que van desde el slow food de Carlo Petrini a la simplicidad radical de Jim Merkel, de fomentar la alegría de vivir y convivir, de desarrollarnos en el sentido de dejar de arrollarnos unos a otros, de crecer en tiempo libre y creatividad, crecer como ciudadanos responsables de un mundo bello y frágil.

Jordi Pigem es Filósofo de la ciencia y escritor

Fuente: Blog amigo Crisis Económica 2010

También puedes leer en este blog:
Positivar la crisis, por Jordi Pigem

Ser o no ser, por Joaquín Arriola

Si a estas alturas de la película usted aún cree que la crisis es consecuencia de los manejos de un grupo de financieros internacionales inmorales y de un excesivo apalancamiento (deudas comprometidas sin el soporte de activos reales de respaldo), puede estar relativamente tranquilo ya que los gobiernos de los mayores países del mundo -y también el de España- se han manifestado dispuestos a poner cierto orden en la irresponsabilidad de los mercados (¿que pasó con el dogma de que los irresponsables son los políticos, y el mercado el que aporta cordura y sensatez?), acordando una mayor supervisión, regulación y restricciones en las actuaciones de los financieros globales.

Si se figura además que en España la pandemia económica se manifiesta con mayor gravedad por la colusión de intereses entre promotores inmobiliarios y banqueros (otra vez) ávidos de grandes y rápidas ganancias, por un lado, y de ayuntamientos sedientos de liquidez, por otro, que generó -por la recalificación masiva de suelos y el ascenso meteórico de los precios de la vivienda- un modelo de crecimiento basado en cubrir de cemento y ladrillos todo el país, se sentirá sin duda desazonado, ya que ese modelo quebró, según cuentan, porque se cerró el grifo del crédito internacional que permitía a los bancos locales cebar el motor del ladrillo, dejando en manos de los banqueros una enorme cantidad de créditos incobrables y en las familias una tendencia creciente a perder el empleo que sustenta su ingreso y su consumo cotidiano.

Pero puede levantar el ánimo, sabiendo que el Gobierno ya ha dispuesto al menos del equivalente al 15% de la renta nacional para avalar y sanear los bancos, un 5% para dar crédito a las empresas y en torno al 1% de dicha renta para desarrollar obras públicas y seguir dándole al motor de la construcción como dinamizador de nuestra economía. Y mientras tanto, dispone del equivalente al 1,5% de la renta nacional para las familias que sufran la imposibilidad de obtener un ingreso trabajando. Puede que a usted las cantidades o su distribución no le parezcan las mejores, pero deberá reconocer que se está en el buen camino. En estas condiciones, se puede ser optimista sin temor a ser tachado de ingenuo o ignorante.

Pero si usted reconoce que la crisis es la consecuencia, y no la causa, de males estructurales que han generado en muchos países una sociedad acostumbrada a un crecimiento y un trabajo insostenibles basados en el imperio de los servicios financieros, que han alimentado un creciente endeudamiento de las familias que, pese a obtener por su trabajo unos ingresos bajos, son incitadas y convencidas por un enorme sistema de propaganda directa (publicidad) e indirecta (noticias) para gastar y consumir a crédito coches, casas, vacaciones y electrodomésticos, facilitando así un 'desarrollo' basado en producir trabajo en grandes superficies comerciales, servicios de ocio y externalización de servicios empresariales, refinanciadoras de crédito, autopistas y coches, y, sobre todo, en la expansión del mercado de viviendas: agencias inmobiliarias, seguros, construcción, servicios y reformas domésticas, con un derroche de consumo de recursos no renovables (suelo, minerales, petróleo) que sitúa al borde del agotamiento a muchos de estos bienes naturales...

Si considera que en España se ha instalado un sistema económico apoyado en la creación de muchos empleos de baja calidad, generador de una tendencia a largo plazo al crecimiento de la mayor parte de los salarios por debajo de la productividad y, en consecuencia, al aumento de la desigualdad. Si observa que, a su vez, los (pocos) beneficiados por ese desigual reparto del ingreso han contribuido mucho al aumento del déficit comercial español: en ningún país de Eurolandia los salarios de los ejecutivos de las grandes empresas son tan elevados como en España; en ninguno la tasa de ganancia media de las empresas es tan alta como en España; y en ninguno el consumo suntuario (importado en su mayor parte) es tan elevado como en España.

Si cree que los problemas de la economía española son la desigualdad, el endeudamiento de las familias con la banca y el endeudamiento del país con el exterior, consecuencias de unas estructuras económicas de producción y consumo inviables a largo plazo, entonces no parece que haya muchas razones para ser optimista. Ni políticos, ni banqueros ni empresarios parecen estar por la labor.

Joaquín Arriola, profesor de Economía Política de la UPV-EHU y miembro de Bakeaz

Fuente: El Correo Digitall

Crisis sistémica global: Junio de 2009 – Cuando el mundo sale definitivamente del marco de referencia de los últimos sesenta años

Fuente: Nota publica de GlobalEurope Anticipation Bulletin (GEAB) N°35

El surrealismo financiero que ha presidido las evoluciones bursátiles, los indicadores financieros y los comentarios políticos estos dos últimos meses es el canto del cisne del marco de referencia en el cual el mundo vive desde 1945.

De la misma manera que en enero de 2007, en el GEAB N°11, el LEAP/E2020 había descrito la bisagra 2006/2007 como caracterizada por una «niebla estadística» típica de la entrada en recesión y utilizada para hacer dudar a los pasajeros del Titanic que éste se hunde (1). Hoy, nuestro equipo considera que el final de la primavera boreal de 2009 marca la salida definitiva del referencial respecto al cual los protagonistas mundiales económicos, financieros y políticos han tomado sus decisiones desde hace unos sesenta años, y en particular de su versión «simplificada», utilizada masivamente desde 1989 cuando se derrumbó el bloque comunista. Más allá de todo aspecto teórico, concretamente esto significa que los indicadores que se estaban habituados a utilizar para las decisiones de inversión, de rentabilidad, de colocación, de colaboración,… se volvieron obsoleto y que hay que buscar en lo sucesivo en otro lugar los índices pertinentes para evitar tomar decisiones desastrosas.

Este fenómeno de obsolescencia se acentuó fuertemente desde hace algunos meses bajo la presión de dos tendencias:

  • por una parte, los intentos desesperados por salvar al sistema financiero mundial, en particular a los estadounidense y británico, y las manipulaciones de todo tipo realizadas por las instituciones financieras, los Estados y los bancos centrales en cuestión, han « roto los instrumentos de navegación». De estos indicadores enloquecidos y aterradores, las bolsas se han convertido en el mejor ejemplo. Mas adelante, en las recomendaciones de este GEAB N° 35, lo ampliaremos. Los dos gráficos siguientes ilustran magistralmente cómo estos esfuerzos desesperados no han impedido la gran convulsión en la clasificación de los grandes bancos del mundo (esencialmente, es en 2007 que se inicia el fin de la dominación histórica de Estados Unidos y el Reino Unido en este ranking). 

  • por otra parte, la astronómica liquidez inyectada en un año al sistema financiero mundial, y en particular al sistema al estadounidense, han llevado al conjunto de los actores financieros y políticos a una pérdida total de contacto con la realidad. De hecho, en este estadio, todos ellos parecen sufrir del síndrome de la embriaguez de las profundidades, que produce a quienes los afecta la imposibilidad de orientarse en las profundidades marinas, llevándolos a sumergirse cada vez más profundamente creyendo que están emergiendo. La embriaguez de las profundidades financieras tiene visiblemente los mismos efectos que su homólogo marino. 

Sensores destruidos o adulterados y pérdida del sentido de la orientación de los dirigentes financieros y políticos, son los dos factores claves que aceleran la salida del sistema internacional del referencial de las últimas décadas.

Las 20 instituciones financieras mundiales más importantes por capitalización bursátil en 1999 (en mil millones de USD) - Fuente: Financial Times, 05/2009


Las 20 instituciones financieras mundiales más importantes por capitalización bursátil en 2009 (en mil millones de USD) - Fuente: Financial Times, 05/2009

Es desde luego una de las características de toda crisis sistémica. Por otra parte, podemos comprobar fácilmente como en el sistema internacional al que estamos habituados se ven multiplicarse acontecimientos y tendencias que se salen de los marcos de referencia multiseculares, lo cual demuestra hasta qué punto esta crisis es de una naturaleza sin equivalente en la historia moderna. La única forma de medir la amplitud de los cambios actuales es tomar una distancia de varios siglos, sólo así se tiene la suficiente perspectiva. Al limitarnos a las estadísticas de algunas décadas, percibimos sólo los detalles de esta crisis sistémica global; no tenemos una visión de conjunto.

El LEAP/E2020 cita aquí como ejemplo tres casos que demuestran que vivimos una época de quiebre como sólo ocurre una vez cada dos o tres siglos:

1. La tasa de interés del Banco de Inglaterra está hoy en su nivel más bajo desde la creación de esta venerable institución (0,5%) es decir desde 1694 (315 años).


Evolución de la principal tasa de interés del Banco de Inglaterra desde su creación en 1694 Fuente: Banco de Inglaterra, 05/2009

2. La Caisse des Dépôts, brazo financiero del Estado francés desde 1816, durante todos los regímenes (reino, imperio, república…) ha conocido en 2008 su primera pérdida anual (193 años) (2).

3. China se ha convertido en el primer socio comercial del Brasil en abril de 2009, una posición que desde hace siglos anticipa fielmente las rupturas importantes de liderazgo mundial. Después que hace doscientos años, el Reino Unido había dado fin a tres siglos de hegemonía portuguesa, es la segunda vez que un país accede a esta posición. En efecto, Estados Unidos suplantó al Reino Unido a principio de los años 1930 como el primer socio de Brasil (3).

No volveremos de nuevo aquí sobre el aumento de las tendencias consustánciales a Estados Unidos, también, están fuera de los referenciales nacionales de estos cien últimos años (más allá que ese país no tiene verdaderamente referencial utilizable para comparaciones pertinentes): pérdida valor del USD, déficit público, deuda pública y déficit comerciales acumulados, hundimiento del mercado inmobiliario, pérdidas de los establecimientos financieros,… (4) Aunque, por supuesto, en el país central de la crisis sistémica global, los ejemplos de esta naturaleza son legiones, ya de sobra comentados en las ediciones del GEAB desde 2006. Este aumento es sintomático de esta salida del referencial global. Si sólo hubiera un país o una zona afectada, se trataría sólo de un período extraordinario tal país o sector. Pero, son numerosos los países, en el corazón del sistema internacional y una multitud de sectores económicos y financieros que están afectados simultáneamente por esta « salida del camino multisecular ».


Evolución de los mercados bursátiles, corregida por inflación, durante las cuatro últimas grandes crisis económicas (de color gris: 1929, en rojo: 1973, en verde: 2000 y en azul: crisis actual) Fuente: Dshort/Commerzbank, 17/04/2009

Así, para concluir con esta perspectiva histórica, nos limitaremos a subrayar que esta salida del referencial multisecular es gráficamente visible bajo la forma de una curva que, sencillamente, sale del marco que permitía, con todo, desde hace siglos representar la evolución del fenómeno o del valor en cuestión. La tendencia a la salida de estos marcos de referencia tradicionales se acelera, involucrando un número de sectores y de países cada vez más importante. Este fenómeno refuerza automáticamente la pérdida de significado de los indicadores utilizados cotidianamente o mensualmente por las bolsas, los gobiernos o los institutos de estadísticas; y se acelera la conciencia generalizada por cuanto los « indicadores usuales » ya no permiten comprender, ni siquiera representar, la evolución actual del mundo. El mundo abordará el próximo verano boreal sin ninguna referencia confiable.

Por supuesto, cada uno es libre pensar que la variación mensual en algunos puntos, en más o en menos, de tal o cual indicador económico o financiero, muy afectado por las múltiples intervenciones de las autoridades públicas y los bancos, tiene mayor sentido e información respecto a la evolución de la crisis actual que estas salidas de referenciales multiseculares. Cada uno es absolutamente libre creer que los que no han previsto la crisis, ni su intensidad, están ahora en condiciones de saber la fecha exacta de su finalización.

Nuestro equipo aconseja a estos últimos ver (o rever) la película Matrix y reflexionar sobre las consecuencias, respecto a la percepción de un entorno, de la manipulación de los sensores y los índices que describen este entorno. Esto no será inútil porque, al igual que en Matrix , como se detallará en el GEAB N° 36, Especial del Verano Boreal 2009, los próximos meses se titularán « Crisis Reloaded».

En este GEAB N°35, formulamos por otro lado nuestros consejos concernientes a los indicadores que en este período de transición entre dos referenciales se hallan en situación de proveer informaciones pertinentes sobre la evolución de la crisis y del entorno económico y financiero.

Los dos grandes temas restantes de este número del GEAB de mayo de 2009 son, por una parte, el fracaso programado de los dos principales planes de estímulo económico, los planes estadounidense y chino; y por otra, el acudir del Reino Unido al FMI de aquí a fines de este boreal.

Por último, en materia de recomendaciones, nuestro equipo anticipa en este N° 35 la evolución de los principales mercados inmobiliarios mundiales, así como el mercado de los bonos del Tesoro.

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Notas:

(1) Nuestro equipo su momento dijo: Como en todo cambio de fase, el pasaje por el punto cero está caracterizado por lo que se puede llamar la « niebla estadística », en la que los indicadores apuntan a direcciones opuestas y las medidas dan resultados contradictorios, con márgenes de error, durante esa transición, superiores o iguales a las medidas mismas….En este caso para el mundo el año 2007, el naufragio que lo preocupará es el de Estados Unidos, al que el LEAP/E2020 decidió llamarlo la « Grandísima Depresión », porque la denominación « Gran Depresión » se utiliza para hacer referencia a la crisis de 1929 y a los años que le siguieron; además para nuestros investigadores, la naturaleza y la magnitud de lo que ocurrirá es de otra dimensión. Fuente: GEAB N°11, 15/01/2007.

(2) Fuente: France24, 16/04/2009

(3) Fuente: TheLatinAmericanist, 06/05/2009

(4) Los dirigentes políticos y los expertos siguen intentando comparar la crisis actual a la crisis de 1929 como si se tratara de una referencia insuperable. Con todo, en Estados Unidos, en particular, las tendencias en curso superaron en numerosos sectores las evoluciones que caracterizaron la « Gran Depresión » . El LEAP/E2020, por otra parte recuerda en el GEAB N°31 que es necesario ahora buscar las referencias en la gran crisis mundial de 1873-1896.

(5) En la serie de las películas Matrix, los seres humanos viven en un medio en el que su percepción es manipulada informáticamente. Ellos se imaginan vivir una vida rica mientras que viven en una triste miseria, porque sus percepciones (vista, oído, olfato, tacto, gusto) son totalmente manipulada.

(6) Igual al título del segundo episodio de la serie Matrix, literalmente «Crisis recargada».


Fuente: Nota publica de GlobalEurope Anticipation Bulletin (GEAB) N°35

martes 19 de mayo de 2009

Entrevista a Santiago Niño Becerra

"Tendremos que acostumbrarnos a un paro del 20%"

Unos lo ven como apocalíptico y otros como profeta porque avisó hace tres años de la crisis que, advierte, aún no se ha manifestado del todo.

--La economía requiere confianza, ¿no predica usted pesimismo?
--Debemos tomar como modelo la Gran Depresión. Ahora ya se sabe que esta era inevitable por ser una crisis sistémica. Se llega a ella por agotamiento del modo de funcionar. Hoy pasa lo mismo. No estamos ante una crisis de final de modelo, ni del fin del mundo.

--¿Y qué nos ha llevado a ella?
--El agotamiento de la capacidad de endeudamiento. Los gobiernos están llegando a niveles brutales de deuda y sus planes de estímulo no sirven.

--Eso es como decir que estamos predestinados al desastre...
---Los sistemas envejecen como las personas. En 1991 se habían agotado todas las vías de funcionamiento y se generalizó el crédito. Igual pasó en el 2000. Eso ha funcionado 17 años. Hoy, la deuda privada en España equivale al 220% del PIB. No puede crecer más.

--¿Aún no ha llegado la crisis? ¿Está seguro?
--Estaremos como ahora hasta después del verano. A mediados del 2010 se pondrá claramente de manifiesto que no se puede hacer nada, vendrá la caída, hasta el 2011-2012 y después un periodo de estancamiento hasta el 2015, en que comenzará una suave subida basada en la productividad y la eficiencia. Para comprobarlo basta con esperar al 2010.

--¿Hemos de prepararnos para ir para atrás?
--Durante los próximos años, sí. Pero hay que matizar: ¿Es ir hacia atrás no obtener crédito para viajar a un lugar lejano? La recuperación llegará por la mejora de eficiencia y productividad. Hasta ahora, nos basamos en crecer por crecer.

--Si ya hoy se ha revelado un exceso de capacidad de producción y, por tanto, de empleo, su pronóstico lo empeora. Así que, ¿a qué niveles de desempleo debemos acostumbrarnos?
-- En el 2012 se puede llegar al nivel del 30%.

--Pero eso es insostenible...
--- Después, con la recuperación, que estará basada en la eficiencia y la productividad, bajará un poco. Pero nos tenemos que acostumbrar a un nivel de paro elevado, en el caso de España, entre el 15% y el 20% de forma sostenida. Con todo, son porcentajes que miden la población desocupada sobre la activa. Si queremos bajar el porcentaje, podemos variar la definición. El PIB de España puede haber bajado el 20% de aquí al 2012. Para evitarlo, se puede cambiar la definición de PIB. Y eso se hará.

--¿Ve algún sector con futuro?
--Claramente sí. Pero el lema será que lo necesario es lo importante. ¿Es necesario enviar fotos por el móvil? No. Y ¿comer? Sí. Ahora bien, para un ingeniero que está reparando un puente enviar una foto por el móvil ¿es necesario? Sí. ¿Y comer caviar Beluga? No. Lo que significa que no es importante. Esto es eficiencia. Creo que sectores que tendrán una enorme importancia son la biotecnología, la alimentación, la logística integral...

¿Y las energías renovables?
--Ya son importantes, pero no creo que tengan un recorrido muy largo. Prácticamente han vivido de las subvenciones. Todo depende del precio. En todo caso, lo importante será la eficiencia energética, más que la producción.

FD \ NACIDO EN BARCELONA EN 1951.
HASTA 1992 OCUPÓ DIVERSOS CARGOS EN EMPRESAS SIDERÚRGICAS Y DE OTROS RAMOS.
DESDE 1994 ES CATEDRÁTICO DE ESTRUCTURA ECONÓMICA Y PROFESOR DEL INSTITUT QUÍMIC DE SARRIÀ (IQS)
ES AUTOR DE 'EL CRASH DEL 2010' (ED. LOS LIBROS DEL LINCE)

Fuente: Franja Digital

Premio Blog Dorado

El blog Espiritualidad y Política ha recibido el premio blog dorado del blog Espiritualidad Progresista, premio que aceptamos, mucho más viniendo de José Antonio Vázquez. Ahora tengo que premiar a otros blogs, y estos son los elegidos:

Crisis Economica 2010
Tierra liberada (Koldo Aldai)
Planeta Conciencia
Marc Vidal
NetoRatón 3.0 (César Calderón)

lunes 18 de mayo de 2009

Te quiero, por Mario Benedetti

Ayer falleció el magnífico poeta Mario Benedetti. No he podido evitar recordar un poema suyo que leímos cuando nos casamos mi mujer y yo, hace ya 22 años.

Te quiero, por Mario Benedetti

Tus manos son mi caricia,
mis acordes cotidianos;
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia.

Si te quiero es porque sos
mi amor, mi cómplice, y todo.
Y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.

Tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada;
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro.

Tu boca que es tuya y mía,
Tu boca no se equivoca;
te quiero por que tu boca
sabe gritar rebeldía.

Si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo.
Y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.

Y por tu rostro sincero.
Y tu paso vagabundo.
Y tu llanto por el mundo.
Porque sos pueblo te quiero.

Y porque amor no es aurora,
ni cándida moraleja,
y porque somos pareja
que sabe que no está sola.

Te quiero en mi paraíso;
es decir, que en mi país
la gente vive feliz
aunque no tenga permiso.

Si te quiero es por que sos
mi amor, mi cómplice y todo.
Y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.

domingo 17 de mayo de 2009

¿Esta sociedad merece sobrevivir?, por Leonardo Boff

El actual Presidente de la Asamblea General de la ONU, Miguel d’Escoto Brockmann, ex-canciller de la Nicaragua sandinista, está dotando de un rostro nuevo a la entidad. Ha creado grupos de estudio sobre los más variados temas que interesan especialmente a la humanidad sufriente, como la cuestión del agua dulce, la relación entre energías alternativas y la seguridad alimentaria, la cuestión mundial de los indígenas y otros. El grupo tal vez más significativo, que incluye a grandes nombres de la economía, como el premio Nóbel Joseph Stiglitz, es el que busca salidas colectivas para la crisis económico-financiera. Todos son conscientes de que los países del G-20, por importantes que sean, no consiguen representar a los 172 países restantes, donde viven las principales víctimas de las turbulencias actuales. D’Escoto pretende reunir los días 1, 2 y 3 de junio de este año en la Asamblea de la ONU a todos los jefes de estado de los 192 países miembros para buscar juntos caminos sostenibles que sirvan a toda la humanidad y no solamente a los poderosos.

Lo más importante, sin embargo, reside en la atmósfera que ha creado, de diálogo abierto, de sentido de cooperación y de renuncia a toda violencia en la solución de los problemas mundiales. Su despacho está cubierto con los iconos que inspiran su vida y su práctica: Jesucristo, Tolstoi, Gandhi, Sandino, Chico Mendes entre otros. Todos lo llaman padre, pues sigue siendo sacerdote católico, con una profunda inspiración evangélica. Es un hombre de gran bondad, que le viene de dentro y que contagia a todos.

Bajo su influencia el presidente de Bolivia Evo Morales pudo proponer a la Asamblea General que se votase la resolución de instaurar el día 22 de abril como el Día Internacional de la Madre Tierra, proposición que fue aceptada por unanimidad. Fue un honor para mí poder exponer a los representantes de los pueblos los argumentos científicos, éticos y humanísticos de esta concepción de la Tierra como Madre.

Todo esto parece natural y obvio y de un humanismo palmario. Sin embargo —vean la ironía—, hay representantes de los países ricos que encuentran el comportamiento del padre Miguel muy extraño. Hace poco apareció un artículo en el Washington Post haciéndose eco de esta cualidad. Decía el articulista que Miguel d’Escoto habla de cosas extrañísimas que nunca se oyen en la ONU, tales como solidaridad, cooperación y amor. En sus discursos saluda a todos como hermanos y hermanas (Brothers and Sisters all). Más extraño aún, dice el articulista, es el hecho de que muchos representantes y hasta jefes de estado como Sarkozy están asumiendo ese mismo lenguaje extraño.

Dios mío, ¿en que nivel del infierno de Dante nos encontramos? ¿Cómo puede una sociedad construirse sin solidaridad, cooperación y amor, privada del sentimiento profundo expresado en la Carta de los Derechos Humanos de la ONU de que todos somos iguales y por eso hermanos y hermanas?

Para un tipo de sociedad que ha optado por transformar todo en mercancía: la Tierra, la naturaleza, el agua y la propia vida, y que coloca el ganar dinero y consumir como ideal supremo por encima de cualquier otro valor, por encima de los derechos humanos, de la democracia y del respeto al ambiente, las actitudes del presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas parecen realmente extrañísimas. Están ausentes del diccionario capitalista.

Debemos preguntarnos por la calidad humana y ética de este tipo de sociedad. Ella representa sencillamente un insulto a todo lo que la humanidad predicó e intentó vivir a lo largo de todos los siglos. No sin razón está en crisis, que más que económica y financiera es una crisis de humanidad. Representa lo peor que hay dentro de nosotros, nuestro lado demens. Se ha mostrado insostenible hasta financieramente, exactamente en el punto que es central para ella.

Este tipo de civilización no merece tener ningún futuro. Ojalá Gaia se apiade de nosotros y no ejerza su comprensible venganza. Mas si por diez justos, según dice la Biblia, Dios hubiera perdonado a Sodoma y Gomorra, nosotros esperamos también ser salvados por los muchos justos que todavía florecen sobre la faz de la Tierra.

Fuente: Koinonia
Más información de Leonardo Boff en Wikipedia


Enlace a todos los artículos de Leonardo Boff en este blog

Carta a los Movimientos sociales, redes no gubernamentales y a los intelectuales, por François Houtart

A través de estas líneas le hacemos llegar un llamado. Frente a la situación de crisis sistémica y global, sin consultar a la mayoría de países, el G20 ha presentado una serie de medidas. Por otra parte, no se ha abordado el fondo de los problemas creados por el conjunto de las crisis: alimentaria, energética, climática y social, y su aplicación ha sido confiada a los mismos organismos que han figurado entre los principales artesanos del impase actual. Sin embargo la situación sigue agravándose y todos los países son concernidos.

Por esta razón, el presidente de la Asamblea General de Naciones Unidas, Miguel D’Escoto, ha convocado los días 1, 2 y 3 de junio próximo, a una conferencia de 192 jefes de Estado y de Gobierno. No obstante, fuertes presiones son ejercidas, especialmente por ciertos países del G20, para que éstos últimos se hagan representar, simplemente por ministros o embajadores. Hay que ejercer presión en cada país para que la participación se realice al más alto nivel. Lo que está en juego es el futuro de la humanidad y del planeta.

Se trata de desencadenar un proceso a largo plazo, pero sin tardar, que permita sobrepasar las regulaciones para desembocar sobre alternativas. Aquello exige un compromiso de todas las fuerzas sociales, morales e intelectuales de cada país, comenzando por una presión sobre los dirigentes del planeta para que participen a la Conferencia de junio. Es solamente un primer paso de un proceso, pero es importante.

¿Podría entonces usted, alertar la opinión pública, a través de actos públicos, declaraciones, entrevistas y artículos en los medios de información y enviar cartas colectivas y personales a las autoridades de vuestros países respectivos, a fin de que la conferencia de los 192 sea tomada en cuenta? Esto es solo un paso en todo el proceso, pero sumamente importante.

Muy atentamente

François Houtart

Presidente del Consejo Administrativo del Centro Tricontinental (Lovaina-la-Nueva).
Secretario ejecutivo del Foro mundial de las Alternativas.
Representante del Presidente de la Asamblea general de las Naciones Unidas por la Reforma del Sistema Financiero y Monetario.


Fuente: Adital

Artículo relacionado:
Podemos transformar el curso de la historia, por François Houtart

¿Y por qué no un salario social universal?, por Jorge Moruno

Crisis social

En tiempos de crisis resulta más necesario que nunca retomar el debate sobre el acceso a un salario social universal. Tras años de políticas laborales podemos coincidir con el sociólogo italiano Maurizio Lazzarato, en que el empleo ya no garantiza una renta satisfactoria, y que el crecimiento no implica la generación de puestos de trabajo. Prueba de ello se manifiesta en la innegable extensión de la precariedad, temporalidad e intermitencia laboral -31% en nuestro caso- , entre amplios estratos de la población, que amplifican la incertidumbre y generan dificultades a la hora de planificar la vida a medio-largo plazo. Asimismo se constata la brecha entre el llamado crecimiento económico y su repercusión beneficiosa en el plano de lo social. Un dato: durante los años de bonanza en la economía española -1995, 2005- el salario medio cayó un 5%. Son los nuevos working poors, que incluyen pero exceden a la clase obrera: cajeras a tiempo parcial, sector servicios por temporadas, amas de casa, inmigrantes, becarios, cuidadoras etc…conforman la fragmentación de un mercado laboral cada vez más inaccesible y desregulado.

Tampoco las nuevas tecnologías han traído como en un principio se podía presuponer, una mayor liberación del trabajo, dando lugar a un doble proceso simultáneo. Por un lado los ritmos productivos se tornan más intensivos y la jornada más sofocante, y al mismo tiempo se estrecha el margen que separa la inclusión de la exclusión social. Tanto, que en una ciudad tan emergente y productiva como lo es Barcelona, se estima que el 10% de la población se encuentra en riesgo de exclusión social. En nuestras sociedades globales la tasa de paro se entiende cada vez menos como una etapa coyuntural, que finalmente acabe solucionándose y pasa a percibirse como una tasa estructural e inamovible, más hoy en los tiempos que corren. De esta forma se sustituye un sistema basado en el arriba y abajo, por otro de adentro o afuera, con los matices que se puedan aplicar.

Derecho laboral de 4ª generación

Pero no es mi intención plantear aquí el debate de una renta básica ciudadana, enfocado únicamente desde el prisma de la integración social, a modo de salvavidas para los consumidores fallidos que se caen de toda inclusión socioeconómica. Pretendo más bien mostrar una lectura desde una perspectiva laboral, como un derecho de 4ª generación acorde a los avatares contemporáneos.

En las metrópolis postfordistas la acumulación de riqueza no proviene únicamente de la producción industrial propiamente dicha, sino que acapara el conocimiento, los hábitos, la capacidad de comunicación, socialización, los afectos etc… La vida misma es puesta a trabajar contando especialmente con sus aptitudes más genéricas y comunes, como el lenguaje por ejemplo. El sector más en alza se apoya en la reproducción de formas de vida, sensaciones, estímulos, imágenes y deseos. Incluso los mismos territorios -ej: Barcelona-, se publicitan a modo de marcas para fomentar su atracción y reproducción de flujos de consumo, capital e información. La mezcla de etnias, culturas, estéticas y poblaciones, enriquecen esta visión traduciendo su cooperación social en mercancía y beneficio privado.

Un ejemplo a modo de ilustración. En la capital catalana, en el antiguo barrio Chino, conocido ahora como el Raval, se ha instalado el lujoso hotel Barceló Raval. En su inauguración la subdirectora en una entrevista aseguraba que el mayor atractivo que presentaba el hotel, era “la diversidad de culturas que se da en el barrio”, y en su Web afirman que se encuentran situados en “el lugar más de moda del centro de Barcelona”.

La idea cosmopolita que proyecta el hotel en sus folletos y los requisitos establecidos por los estudios de mercado previos que deciden la viabilidad del proyecto, son sustraídos de la producción del patrimonio común. La interacción e innovación cotidiana de la población es valorizada como la materia prima inmaterial de la que especialmente se vale el capitalismo cognitivo. Casos similares se pueden encontrar en el barrio de Gràcia, o la Barceloneta, y así elevarse hasta la ciudad en su totalidad.

Cuesta plantearse una propuesta de este calibre si no desterramos la idea clásica que presenta el economista austriaco Joseph Schumpeter, sobre la figura del empresario emprendedor y portador de las innovaciones, así como protagonista por su rol estimulador en la inversión. Ahora en cambio ese papel es derivado del trabajo vivo, que hace de la metrópolis al completo su particular fábrica social y no centraliza a la empresa como generador de riqueza. Si la producción incorpora las 24 horas del día, y no sólo el tiempo de empleo, ¿por qué suena tan descabellado garantizar un salario universal de la cuna a la tumba?

Hoy cuando vislumbramos el abrupto final de la etapa neoliberal, que muchos asimilaron como el paraíso pero que ahora se esconde entre bastidores y sufre de una crisis de legitimación, el salario universal se presenta como un verdadero derecho social y laboral. Responder para empezar, a todos esos parados que tanto contribuyeron a la creación de riqueza que sólo unos pocos acumularon, y de ahí continuar extendiendo la cobertura hasta alcanzar el marco universal.

Garantizar un mínimo de renta ayudaría sin lugar a dudas a paliar la pobreza en una sociedad de grandes contrastes económicos que conviven a veces en los mismos espacios. Asimismo reduciría gratamente la alienación derivada del trabajo al no vernos perseguidos por la necesidad imperiosa de tener que aceptar condiciones laborales degradantes.


¿Qué va antes el huevo o la gallina?

Huelga decir que el debate es mucho más amplio que lo aquí expuesto, y me dejo por el camino muchas de sus características y problemáticas que plantea la implantación de un salario social universal. Sin duda una de ellas estriba en cómo evitar el éxodo de capitales y desinversión a modo de sabotaje por parte de los grandes intereses económicos. Por esta misma razón la aceleración del proceso constituyente debe extenderse al mayor número de regiones y países posibles, tejiendo una malla protectora que soporte los vaivenes de las dinámicas del mercado.

Cabe preguntarse cómo materializarlo en la realidad, y aquí entra la pregunta que se hacía Aurora Mínguez en un artículo publicado en este mismo periódico; ¿Cuando estallarán las calles? El salario social puede evitar que revienten las calles, amortiguando la caída de los más vulnerables, pero si observamos los ejemplos que nos da la historia posiblemente se dé el caso a la inversa. Los derechos pocas veces son cedidos, al contrario, suelen ser conquistados. Es la eterna dialéctica entre el movimiento obrero -hoy multitudes-, y las instituciones, que parte de la ilegalidad para finalmente forzar el derecho o caer derrotado. El mundo que vivimos en constante cambio y contradicción nos da la pauta que el politólogo Francis Fukuyama se equivocaba interesadamente al afirmar, que la historia había llegado a su fin con la evolución del capitalismo al más alto nivel.

Defender la alegría como escribió Mario Benedetti, sigue siendo la opción más racional.

Jorge Moruno es sociólogo
Fuente: Cotizalia

miércoles 13 de mayo de 2009

Krisis

Este es el nombre del nuevo libro editado por Ediciones La Llave sobre la crisis. Es una magnífica recopilación de artículos hecha por Manuel Almendro, que incluye autores como Federico Mayor Zaragoza, Jordi Pigem, Salvador Harguindey, Vicente Merlo, Willigis Jäger, entre otros. Reproducimos a continuación el texto de la contraportada:

Crisis, quizás sea la única palabra que no entra en crisis; es más, cotiza al alza. Sus fantasmas: guerras, hambre, paro, terrorismo, inmigración, delincuencia, violencia, enfermedades, cambios climáticos desastres naturales provocados por el ser humano y hasta el silencioso -relativismo y universalismo ingenuos- enhebran los informativos diarios.

El mayor problema de la humanidad podría ser el que mas se ignora: el oscurecimiento de la conciencia y la crisis de valores subyacentes. Valores como el amor, la espiritualidad , la trascendencia, la autorrealización, la felicidad, el “conócete a ti mismo”…son ignorados o penalizados por nuestra cultura.

¿Dónde están las raíces del fracaso? El derrape de nuestro tiempo, la crisis psicológica, social, ecológica…?.

Aunque la mayor parte de la población se decanta por seguir el modelo oficial para ser feliz, cada vez hay más personas que buscan la salud natural y la mirada hacia si mismos; tratando de encontrar sentido a sus vidas, alejándose de la programación neuro-informativa que se ejerce sobre el hombre-masa. Sobre ello habla este libro.

Da la impresión de que estamos acercándonos al gran cambio. Que se ha agotado la vía patriarcal, materialista, mecánica y consumista.

Cada vez se levantan mas voces cuestionando la obsolescencia de nuestra cultura y la imperiosa necesidad de abrir los ojos a otros horizontes para encontrar nuevos paradigmas que favorezcan un cambio beneficioso para la humanidad.

Este libro presenta un abanico sugestivo e innovador de la crisis a través de curtidos profesionales de la medicina, psiquiatría, psicología, educación, arte… que desde sus campos y experiencias personales nos ofrecen posibilidades y alternativas para afrontarla.

Fuente: Ediciones La Llave

Foro Social Temático Español de Espiritualidades y Éticas para otro mundo mejor posible

El Foro Social Temático Español de Espiritualidades y Éticas para otro mundo mejor posible (FSTE) se celebrará en el Palacio de Congresos de Sevilla del 10 al 12 de Octubre y hacemos un llamamiento a toda la ciudadanía y a todas las asociaciones y organismos de esta que aún no se hayan incorporado a su implicación y participación.

Por qué un Foro Social

El FSTE de Espiritualidades y Éticas se enmarca dentro del espíritu del Foro Social Mundial (FSM), y es la respuesta participativa de la sociedad civil española a la necesidad, siempre pendiente, de una autentica transformación social alternativa y, mas específicamente, a la actual crisis sistémica donde aspiramos a debatir y alumbrar los principios y valores sobre los que poder construir otro mundo mejor, necesario, urgente y posible. Aspiramos a ofrecer una alternativa democrática, inclusiva, ecológica, basada en la igualdad, defensa de los derechos humanos, convivencia pacífica y respeto a la rica diversidad de culturas y creencias de una única humanidad desde la sociedad civil a los acuciantes problemas que enfrenta la humanidad.

Por qué de Espiritualidades y Éticas

Vivimos un tiempo en el que cada día se consiguen nuevos avances científicos y tecnológicos. Cruzamos fronteras en el conocimiento que significan un gran poder. Pero todo gran poder necesita un fuerte espíritu que lo controle y gestione. Tenemos un sobredesarrollo científico y tecnológico junto a un subdesarrollo ético, social y político que provoca una insoportable desigualdad, injusticia social, y violencia.

Vivimos el comienzo de un trascendental proceso histórico de rápidos y profundos cambios que nos obligan a recuperar el equilibrio y la armonía entre la naturaleza, la humanidad y las personas, mediante la unidad de la humanidad y la constitución de un Gobierno mundial democrático, legítimo y transparente. El actual sistema se basa en el egoísmo, avaricia, vanidad y envidia. No se trata de refundar el capitalismo sobre bases éticas porque el capitalismo, en si mismo, es incompatible con la ética. La orientación hacia la unidad, hacia el “alma” común de la humanidad, instaurará las condiciones del “buen vivir”, de otro modo de vivir basado en maximizar el bienestar social, la satisfacción de las necesidades humanas con el menor consumo y coste, retornando a la visión de la humanidad como parte y fruto de la propia naturaleza.

Cuál es el objetivo del FSTE

La actual crisis sistémica y civilizatoria (de valores dominantes) nos señala que ha llegado el momento en que todo tiene que cambiar. Desde sus propios cimientos, los valores que conforman el actual sistema. Hablar hoy de valores es preguntarnos qué mundo queremos para nuestros descendientes; qué producimos, con qué lo producimos, para qué y para quienes lo producimos; qué poder, con qué autoridad, reglas e instituciones; qué hay que mantener y qué hay que suprimir del mundo actual. Con la crisis, el miedo y el pánico se enseñorean entre los afectados, y puede arrastrar a lo peor. Nuestro reto hoy es ORGANIZAR LA ESPERANZA recuperando la utopía y comenzando a construir nuestro otro mundo, donde todo ha de cambiar, comenzando por sus cimientos: los valores, la ética, el espíritu que lo anime desde su más profunda esencia. Ese es, en nuestra opinión, el objetivo del Foro Social de Sevilla en octubre. Ese es el objetivo que el FSM ha marcado para el 12 de Octubre día de la Movilización mundial por la defensa de la Madre Tierra, por la descolonización y la desmercantilización de la Vida.

Cuál es su estructura

Se organiza internamente con los siguientes aspectos o partes:

  1. Cuatro conferencias impartidas por Vandana Shiva(India), Francois Houtart (Bélgica), Adela Cortina(España) e Imanol Zubero (España)
  2. Mesa redonda el domingo por la tarde en la que cuatro sectores marginados, excluidos o desempoderados (sin techo, emigrantes, gitanos y violencia de género) dirán su opinión sobre el otro mundo mejor posible que pretendemos construir. El domingo por la tarde
  3. El núcleo más importante del Foro: cien talleres en torno a diez ejes o bloques temáticos que se impartirán el sábado 10 por la tarde y Domingo 11 en al mañana y en la tarde. Serán tratados desde la dimensión de valores éticos y/o espirituales, que debe inspirar a cada uno de los temas,. Estos diez bloques tratan sobre la construcción de un mundo ecológico, con igualdad de género, imperio de los derechos y deberes humanos integrados en los derechos de la humanidad y del Planeta, realización personal, convivencia pacífica multiétnica y democracia participativa; y los modelos de educación, economía y cambio interior en las personas que lo posibilite para poder superar este periodo difícil en el que nos adentramos
  4. Dos actividades culturales simultaneas al final de la tarde del sábado
  5. El domingo 11 a las 22.00 habrá un concierto musical
  6. El lunes 12 en la mañana habrá once asambleas (sobre los diez ejes temáticos y una para la infancia y juventud) 
  7. Se clausurará el Foro el mismo lunes 12 de Octubre al final de la mañana con un acto público en algún lugar de Sevilla que se unirá a la convocatoria mundial del FSM para ese mismo día en defensa de la Madre Tierra, por la descolonización y la desmercantilización de la Vida.
Con qué apoyos cuenta

A la fecha de hoy somos 89 las entidades organizadoras y colaboradoras (46 organizadoras y 43 colaboradoras) estando pendiente de la incorporación de otras que lo están estudiando o que por cuestiones internas u organizativas aún no han podido integrarse. Entre ellas se encuentran asociaciones y entidades mas enfocadas al cambio interior y otras más enfocadas a la transformación social: universidades, economía social, sindicatos, Ongs, banca ética, grupos de diferentes tradiciones espirituales … Se cuenta, asimismo, con el apoyo económico del Ayuntamiento de Sevilla y el Cabildo Insular de Gran Canaria. Se han iniciado contactos con la Junta de Andalucía y otras instituciones

Presentación de talleres

Llamamos a todas las asociaciones y entidades a presentar talleres antes del 31 de Mayo. Y a las personas particulares a irse inscribiendo porque el plazo para formalizar la matricula ya está abierto y las mejores oportunidades económicas para alojamientos es posible que sean las primeras en agotarse. Toda la información necesaria estará en la Web: www.forosocialte2009.org (en elaboración pero de apertura en breve) y pueden ponerse en contacto también con el correo electrónico forosocial.t.e.2009@gmail.com y el móvil 663291722

Un cordial saludo desde la Secretaría Técnica del I Foro Social Temático Español, en Sevilla 2009 "Espiritualidad y ética por un mejor mundo posible"

Vídeo: Lucha de Gigantes, Antonio Vega (Nacha Pop) con la Orquesta de RTVE

Ayer falleció el músico y poeta Antonio Vega, sus canciones con el grupo Nacha Pop y en solitario han llenado de melodías mi generación, desde la adolescencia, por eso quiero compartir un vídeo de una de sus mejores canciones pero no tan conocidas como Chica de ayer, El sitio de mi recreo, Una décima de segundo, Como hablar, Se dejaba llevar por ti, y tantas otras. La versión que mostramos de Lucha de Gigantes está interpretada en directo con la Orquesta sinfónica de Radio Televisión Española hace unos años, maravillosa.


Si no puedes ver el vídeo pulsa este enlace



Letra de Lucha de Gigantes, de Antonio Vega

Lucha de Gigantes 
Convierte el aire en gas natural 
Un duelo salvaje advierte 
Lo cerca que ando de entrar 
En un mundo descomunal 
Siento mi fragilidad 
Vaya pesadilla corriendo 
Con una bestia detras 
Dime que es mentira todo 
Un sueño tonto y no más 
Me da miedo la enormidad 
Donde nadie oye mi voz 
Deja de engañar 
No quieras ocultar 
Que has pasado sin tropezar 
Monstruo de papel 
No se contra quien voy 
O es que acaso hay alguien más aquí 

Creo en los fantasmas 
Terribles 
De algun extraño lugar 
Y en mis tonterias para 
Hacer tu risa estallar 
En un mundo descomunal 
Siento tu fragilidad 
Deja de engañar 
No quieras ocultar 
Que has pasado sin tropezar (¡No!) 
Monstruo de papel 
No se contra quien voy 
O es que acaso hay alguien más aquí 

Deja que pasemos sin miedo 

lunes 11 de mayo de 2009

¿Salidas a la crisis?, por Joaquim Sempere

He aquí una propuesta recientemente difundida para combatir la crisis: “Tenemos por un lado un parque enorme de viviendas mal repartidas […] que en gran medida es viejo, energéticamente ineficiente y gran consumidor de energías fósiles. ¿No sería hora de invertir masivamente en el parque existente y mejorarlo radicalmente? Reducir la factura energética del país no sería nada malo de cara al futuro, y la rehabilitación crea empleo más intensamente que cualquier obra pública”. Quien esto propone es Manel Larrosa, arquitecto que apoya y promueve la Campaña Contra el Cuarto Cinturón, una autovía orbital proyectada en torno a Barcelona, y muy controvertida. Frente a las grandes infraestructuras previstas como fórmula destacada para salir de la crisis –lo acaba de dejar bien claro el nuevo ministro de Fomento–, Larrosa propone trabajos más modestos y repartidos. “Hay que resolverlo –sostiene– con un aumento de la demanda privada y no solamente de la demanda pública”. La mejora de las viviendas debería permitir instalar captadores solares térmicos y fotovoltaicos, dobles cristales, reforzar el aislamiento de las paredes, mejorar los dispositivos de ahorro y reutilización del agua, etc.

¿Cómo financiar todo esto? Los Presupuestos del Estado prevén 20.000 millones de euros para infraestructuras, que generan muy poco empleo y ningún efecto multiplicador. Sólo la mitad de esta suma permitiría rehabilitar anualmente un millón de viviendas con una transferencia de 10.000 euros a cada unidad familiar. En cinco años, pongamos por caso, se podrían rehabilitar unos cinco millones de viviendas, creando muchos puestos de trabajo. La operación supondría, además, un ahorro energético substancial y el conjunto urbano sería más sostenible. Las grandes empresas constructoras verían reducirse sus contratas. En cambio, se incentivarían las pequeñas y medianas empresas y se generaría una demanda (solvente) de captadores solares térmicos y fotovoltaicos. Sería una apuesta importante a favor de las energías renovables y por un tejido industrial orientado hacia un mercado con mucho futuro: el de las industrias favorables a la sostenibilidad.

Un programa así, además de la donación de una cantidad a fondo perdido, requeriría más condiciones: una normativa –con cláusulas obligatorias, como las existentes ya en varios municipios españoles y europeos, en materia de energías renovables– para hacer más sostenible el parque de viviendas existente; programas de ayuda a pequeñas y medianas empresas de cara a una reconversión industrial siempre que hiciera falta; formación con miras al reciclaje profesional de los trabajadores, etc. Con semejantes incentivos y ayudas cabría esperar una buena respuesta de la población.

Hay numerosos precedentes de aplicación del presupuesto público a la demanda privada. Todo el mundo conoce el Plan Renove, que se ha reeditado ahora para estimular la compra de automóviles. Pero se sabe menos que en Alemania (que también da dinero para comprar coches) el Gobierno decidió conceder 750 euros a cada particular que cambiara su calefacción consumidora de energías fósiles (carbón, fuel-oil o gas) por calefacción de fuentes renovables (solar y biomasa). Esta medida es un gasto público que orienta la demanda hacia unos productos cuya difusión, venta y utilización señalan el futuro, puesto que favorecen la transición del actual modelo energético fosilista, sucio, finito e insostenible hacia un modelo basado en las energías renovables.

Esa es una política económica gubernamental inteligente, que crea demanda orientando indirectamente a los inversores hacia una industria que necesita todavía incentivos para establecerse sólidamente. Se trata, además, de una industria de futuro, destinada a crecer.

Una ventaja de este tipo de política es que en lugar de inyectar dinero público en el sistema bancario, dinero cuyo destino final está resultando problemático –y que seguramente redundará en un enriquecimiento especulativo de los beneficiarios del sistema financiero–, lo que se hace es dar dinero al consumidor final generando demanda real y efectiva. Se está poniendo en evidencia que en situación de paro y precariedad crecientes, la gente, incluso la que tiene trabajo e ingresos, se retrae a la hora de gastar, y las empresas se retraen a la hora de invertir. ¿Por qué extrañarse de que casi nadie acuda a los bancos y cajas a pedir créditos y de que el dinero público inyectado en las entidades financieras les sirva a estas para tapar sus propios agujeros, y encima tener beneficios?

En cambio, incrementar con el dinero público la demanda privada debidamente orientada –inyectando dinero en los bolsillos de los particulares– es mejor solución que reforzar el sistema financiero. El Gobierno español, como otros gobiernos europeos, lo sabe perfectamente y concede ayudas para renovar el parque automovilístico. Pero es un disparate destinar ese dinero a fomentar una producción –la de automóviles– que debería empezar a reducirse en beneficio de la producción de bienes orientados a la sostenibilidad ecológica, como los paneles solares, el aislamiento térmico en los edificios y otros.

Y otro tanto puede decirse de la demanda pública. La demanda pública genera también bienes útiles y puestos de trabajo. Pero ¿por qué más autopistas en lugar de más vías férreas y más trenes? ¿Por qué no renovar y ampliar las instalaciones de centros de salud y enseñanza, aplicándoles también criterios de ahorro energético y de sostenibilidad?

La actual crisis es, por supuesto, una desgracia. Pero puede ser una oportunidad para avanzar hacia una economía menos insostenible y menos dependiente de las multinacionales. Se ha visto que hay miles de millones disponibles. Empleémoslos bien.

Joaquim Sempere es Profesor de Teoría Sociológica y Sociología Medioambiental
de la Universidad de Barcelona. Ilustración de Iker Ayestarán.


Fuente: Diario Público

Vídeo: Una mirada diferente, Ritha Jones

........Pero hoy tus ojos miran más allá del horizonte, Miran hacia adentro, Hacia el hombre..... Necesitamos un Mundo Nuevo, donde el descubrimiento seamos Nosotros.

Si no puedes ver el vídeo de 1 minuto y medio pulsa este enlace



Fuente: Ritha Jones

Principio del fin del capitalismo

Santiago Niño Becerra - El Crash del 2010. Toda la verdad sobre la crisis. La obra analiza los cambios estructurales que se avecinan

"Posiblemente, la mayor aportación realizada por Kart Marx al análisis económico, social y político es su máxima -su ley- de que todos los sistemas, desde el mismo momento de su nacimiento, llevan incrustado el germen de su destrucción, con un agravante: sin ese germen, la existencia del sistema no sería posible". Al menos así lo piensa y lo escribe Santiago Niño Becerra, catedrático de Estructura Económica de la Facultad de Economía de la Universidad Ramon Llull en su ensayo El crash del 2010.

Después de más de cinco años investigando los antecedentes y lo que puede suceder una vez estalle la crisis que se avecina -de ahí que algunos describan a Santiago Niño Becerra como "el profeta de la crisis"-, este experto ha sintetizado sus conclusiones en un ensayo breve pero profundo, que seguramente despertará la polémica y el rechazo entre la élite política, empresarial y financiera española.

No en vano se atreve a decir lo que muy pocos están dispuestos a escuchar: "Nos estamos acercando al colapso del sistema, al hundimiento de la economía, y no hay cantidad de dinero que pueda tapar el enorme agujero que hemos ido construyendo a base de especulación, crédito y consumo desmedidos".

Entre otros temas desarrollados en el libro El crash del 2010, se desenmascara la falsa creencia que existe actualmente acerca de que el crecimiento del producto interior bruto (PIB) de un país está estrechamente relacionado con el aumento del bienestar de la población.

Y lo hace explicando el caso de Irlanda, país que el autor visitó personalmente y al que define como "la China de Europa" en vez de "el tigre celta", como se la ha venido denominando a lo largo de la última década por su espectacular crecimiento en términos de producto interior bruto.

Lo más interesante, sin embargo, son los razonamientos que da para justificar las causas y consecuencias del crash que se producirá, en su opinión, a mediados del ejercicio 2010. Y lo hace a través de un análisis histórico, filosófico y, cómo no, económico y financiero. Parece como si el libro se hubiese escrito a vista de pájaro, desde arriba, como un observador neutro del sistema que no incorpora su subjetividad por medio de juicios y opiniones.

Casi la mitad del libro de Niño Becrra está dedicado a narrar una concatenación de hechos que dan lugar a otros hechos por los cuales se intentan explicar los acontecimientos que se avecinan.

No obstante, señala el autor, "cada cambio y hecho trascendental ocurrido a lo largo de la evolución de la historia de la humanidad ha respondido a unas necesidades, se ha llevado a cabo en el momento conveniente por las personas adecuadas y ha tenido unas implicaciones que han determinado todo lo que ha acontecido después".

Para sustentar este argumento, el catedrático Santiago Niño Becerra añade lo siguiente: "Todo sistema económico-social nace a partir de los principios filosóficos que se acuñan al final de la vida del sistema anterior, que construirán la base de una nueva estructura que se conforma a partir de dichos principios. El sistema crece y se expande, pero llega a su máximo y empieza a declinar porque empieza a no poder cumplir las necesidades nacidas de la propia evolución de las cosas".

Por lo visto, al sistema capitalista, tal y como hoy lo conocemos, le quedan unos 60 años de vida.

En su opinión, "el mundo de hoy no sería como es si no hubiese tenido lugar el crash de 1929 y la Gran Depresión de la década de los treinta". Y es precisamente a este acontecimiento "al que debemos volver nuestra mirada si queremos comprender la magnitud de lo que va a ocurrir a lo largo de la próxima década", añade.

"En 2010 va a estallar una crisis sistémica que marcará un importante punto de inflexión en la manera de pensar y hacer las cosas en el futuro, pues la forma en que se ha ido desarrollando el sistema hasta hoy ha dejado de ser eficiente y sostenible", afirma Niño Becerra.

En la última parte se reflexiona acerca de la nueva economía que empezará a construirse tras el crash, cuyo pilar principal será "la responsabilidad personal". Para Niño Becerra, otros conceptos clave para los próximos años van a ser "utilidad", "aprovechamiento", "eficiencia", "cooperación", "colaboración" y, por encima de todos ellos, el principio de que "lo necesario va a ser lo único importante".

CRÍTICA: Carreras & capital humano - Textos y publicaciones

Santiago Niño Becerra. Los Libros del Lince. ISBN 978-84-936536-0-6

Fuente: Diario El País. Artículo de Borja Vilaseca.

sábado 9 de mayo de 2009

El autor de "El crash del 2010" cree que el PIB caerá el 20% en 4 años

El economista autor, Santiago Niño Becerra, que ha publicado recientemente el libro "El crash del 2010", cree que el Producto Interior Bruto (PIB) en España podría caer hasta un 20% entre 2009 y 2012 y a partir de ese último año se estancaría y no empezaría aún a remontar.

Este catedrático de Economía de la Universidad Ramon Llull explicó, en una entrevista con EFE, que la coyuntura actual es de "precrisis" y que lo peor llegará a mediados del próximo año, cuando la economía caiga "a plomo" hasta finales de 2012.

"La recuperación será suave a partir de 2015 y más fuerte en 2018", indicó Niño Becerra, quien también auguró que, en la fase de mayor caída económica, habrá una tasa de desempleo de hasta el 30% y una caída de los precios del 10 por ciento en términos acumulados, lo que supondría una "depresión deflacionaria clarísima".

El economista describe en su libro semejanzas entre el periodo actual, iniciado en 2007, y la Gran Depresión de 1929, pese a que entonces no hubo un periodo previo a la crisis ni un estancamiento como los que prevé para esta ocasión.

Ante un panorama de crisis "sistémica", aquella en la que se producen cambios en el funcionamiento del sistema económico, Niño Becerra opinó que España puede ofrecer "muy poco" para salir de esta situación porque la estructura de su PIB es de "bajo valor añadido", basado en la construcción, el automóvil y el turismo y muy dependiente del exterior.

A su juicio, España se ha "equivocado" al no haber apostado por actividades como la bioagricultura y la biogenética, donde tiene una "ventaja comparativa", y se mostró contrario a políticas como el "Plan E" del Gobierno de Zapatero o el plan de recuperación impulsado en la primera potencia mundial, Estados Unidos: "Son más de lo mismo, no valen para nada", apuntó.

Pide un cambio de modelo

Asimismo, defendió un cambio en el modelo económico enfocado a la productividad, que haría que cerrasen muchas empresas fabricantes de "cosas innecesarias" o "ineficientes".

Todo lo contrario a lo ocurrido durante los años de expansión vividos desde la Segunda Guerra Mundial, que se han sustentado, en su opinión, en la "introducción del Estado" y el "hiperconsumo".

Niño Becerra consideró que en España el Gobierno quiere mantener la "ilusión", mientras que la oposición está lanzando el mensaje de que la situación se "arreglaría"con otro tipo de medidas. Ambas posiciones, dijo, son erróneas, porque esta crisis es "inevitable".

Respecto a quienes estiman una mejora de la actividad económica en menos tiempo, el economista advirtió de que hay mucha información que no se conoce o que llega con "cuentagotas" e impide saber el alcance real de la crisis.

Además censuró la labor de técnicos de instituciones como el Fondo Monetario Internacional, que dependen "mucho" de los gobiernos y de la presión política.

Nacionalizaciones en la banca

Santiago Niño Becerra cree que habrá nacionalizaciones en la banca y en sectores estratégicos como el energético en una primera etapa para salir de la crisis en la que el Estado actuaría como "garantizador, regulador e interventor".

En su opinión, si hay un país que marcará la tendencia de la recuperación será Inglaterra -no el Reino Unido en su conjunto- debido a sus capacidades de adaptación e innovación "tremendas" en un mundo cada vez más dominado por las corporaciones, entre las que destacó a General Electric por la diversificación de sus actividades.

Entre las consecuencias sociales a largo plazo, el experto auguró un mundo "claramente escindido en dos", donde el principal objetivo no será la redistribución de la renta, sino la propia productividad, por lo que sólo trabajarán las personas "necesarias".


Fuente: elEconomista.es

Ciclo astrológico del capitalismo y de la crisis, por Esther Ibañez

Ciclo astrológico del capitalismo: el ciclo de Plutón

 
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1822
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1822
1850
1850
1882
1882
1913
1913
1938
1938
1957
1957
1972
1972
1984
1984
1995
1995
2008
2008
2024
2024
2043
2043
2067







 
   M: Capitalismo mercantil o mercantilismo   

   C: capitalismo industrial

El ciclo de plutón a través del zodíaco dura aproximadamente 245 años, desde aries a piscis. Este es el tiempo en el que el planeta/no planeta Plutón (ser considerado planeta o no, no es relevante para valorar los efectos que produce su movimiento) tarda en dar una vuelta completa al sol. Su ciclo tiene correlación con las formas de poder y los sistemas económicos. Plutón representa el poder y el dinero, por lo tanto, cada ciclo de 245 años se caracteriza por sistemas económicos distintos que son conducidos por grupos de poder distintos.

En el cuadro se indican los años en que Plutón entra y sale de un signo (Ej.  plutón entró en sagitario en 1995 y sale en el 2008).

Si observamos los dos últimos ciclos podríamos ver:

- Una correlación entre  inicio y final del mercantilismo,  desde su ingreso en aries en 1575, cuando el sistema económico se basa en la acumulación del capital (oro-plata) que proviene fundamentalmente de las colonias como única forma de enriquecerse el estado y aparece el concepto estado-nación, hasta 1822, cuando plutón sale de piscis y empieza un nuevo ciclo, coincidiendo con el fin del colonialismo como fuente principal de enriquecimiento, debido a los progresivos movimientos independentistas de los países americanos, sobre todo EE.UU.

- El inicio del capitalismo industrial (aproximadamente) en 1822 cuando Plutón de nuevo empieza su ciclo en el signo de aries y acabaría??? alrededor del  año 2067.

Obviamente los ciclos económicos no empiezan y acaban de una forma abrupta, por ello es necesario distinguir 3 subciclos, cada uno compuesto por 4 signos zodiacales:

Formación: aries-tauro-géminis-cáncer

Crecimiento: leo-virgo-libra-escorpio

Declive: sagitario-capricornio-acuario-piscis


El declive consta de 4 partes coincidiendo con cada signo:

- Sagitario: inicio de una nueva filosofía

- Capricornio: destrucción de las antiguas estructuras e inicio de las nuevas estructuras del siguiente sistema.

- Acuario: materialización de las ideas nacidas de la nueva filosofía y posibles enfrentamientos entre la antigua y la nueva estructura de poder.

- Piscis: disolución completa del antiguo sistema.


Si realizamos una correlación histórica de los diferentes periodos:

1-Declive de la tercera fase del feudalismo medieval:

Sagitario (1503-1517): apertura de la expansión colonial. 
Aparece la nueva filosofía que será la base posterior del sistema mercantilista.

- Capricornio (1517-1533): inicio de la reforma protestante. 
El 31 de octubre de 1517, Martín Lutero clava las 95 tesis en las puertas de la Iglesia del Palacio de Wittenberg. Este hecho detonaría un debate teológico que desembocaría en la Reforma terminando con la unidad de la iglesia cristiana en occidente y con parte de su poder.

2- Declive del sistema mercantilista:

Sagitario (1750-1763): nace una nueva filosofía , Montesquieu publica “el espíritu de las leyes” , Diderot “la enciclopedia” y Rousseau  “el contrato social”.

Capricornio (1763-1778): destrucción de las antiguas estructuras e inicio de las estructuras del ciclo siguiente. 
Se inicia la guerra de la independencia de EE.UU. Declaración de Independencia de EE.UU. en 1776.
Perfeccionamiento de la máquina de vapor por parte de James Watt a partir de 1765 e inicio de la revolución industrial.

3- Declive del sistema capitalista:

Sagitario (1995- 2008): inicio de una nueva filosofía, ¿Cuál? Hay muchas interpretaciones al respecto. La utilización masiva de la Red, el fin del concepto de localización geográfica, inicio de la cultura del “uso” en vez de “poseer”(música, películas).

Capricornio (2008-2024): destrucción de las antiguas estructuras e inicio de las estructuras del ciclo siguiente.
¿Destrucción del sistema financiero? ¿Destrucción de las actuales estructuras de gobierno? ¿Fin del poder hegemónico de EE.UU.? 
Este periodo es el que acabamos de empezar.

En un próximo artículo explicaré la correlación astrológica de las crisis económicas y sociales, en particular la crisis económica de 2010.


La crisis del 2010: ciclos Plutón-Urano, épocas de revolución

Plutón tarda unos 245 años en dar una vuelta completa y Urano unos 85 años.

Urano representa el principio arquetípico emancipador, rebelde, progresista, innovador, desestabilizador, impredecible, útil para catalizar nuevos comienzos y cambios bruscos e inesperados. Si Plutón representa el poder y la forma de repartir los recursos económicos, Urano lo cuestiona.

Si lo comparamos con un reloj, la aguja pequeña que se desplaza más lentamente correspondería a Plutón y la aguja más larga a Urano. Es importante ver la relación en el cielo de estos dos planetas. Las relaciones más tensas entre ellos ocurren cuando están a 90º el uno del otro, a 180º y a 0º. Cuando están a 90º se llama cuadratura, a 180º oposición y a 0º conjunción. Volviendo a la comparación del reloj, los momentos tensos serían en:” y cuarto”, “y media”,” menos cuarto” y “en punto”.   
Cuando están en conjunción, se encuentran los dos en el mismo signo y representa el inicio de una visión que cuestiona el poder y que se irá desarrollando durante todo el ciclo completo. 
El momento de máxima confrontación llega con la oposición.

Si miramos los 3 últimos siglos, vemos los 3 grandes ciclos revolucionarios de la edad moderna:

1er CICLO: 
Conjunción  1709-1715 
Cuadratura  1753-1760 
Oposición    1789-1794 
Cuadratura  1816-1820

2º CICLO: 
Conjunción  1849-1854 
Cuadratura  1875-1879 
Oposición    1898-1904 
Cuadratura  1928-1935

3er CICLO: 
Conjunción  1963-1968 
Cuadratura  2010-2015 
Oposición    2047-2050 
Cuadratura  2072-2077.


El primer ciclo se inicia durante la conjunción con una nueva visión: los ideales de la ilustración francesa, que llegan al máximo punto de tensión en la revolución francesa.

El segundo ciclo cuya visión inspiradora representa la influencia de Marx y Engels al publicar “El manifiesto del partido comunista” en 1848  durante la conjunción y llega a su máxima tensión durante la oposición (1898-1904) con el surgimiento de movimientos radicales, proliferación de movimientos obreros progresistas. Entre ellos, la creación casi simultánea de los principales partidos socialistas, en Inglaterra, EEUU, Rusia y Francia (entre 1900 y 1905). También apareció el partido Bolchevique, bajo la dirección de Lenin y Trotsky.

El tercer ciclo se inicia con la revolución de los años 60. Las semillas ideológicas que se plantaron en esa época  aparecerán de nuevo en la cuadratura (2010-2015), pero esta vez, probablemente forzado por las circunstancias, llegando a la máxima confrontación en el 2050, durante la oposición.

El segundo y tercer ciclo revolucionario pertenecen a un mismo ciclo de Plutón, el capitalismo industrial.

El primer ciclo revolucionario pertenece al final del mercantilismo.

Aunque lo dividamos en ciclos revolucionarios, se puede observar fácilmente un hilo conductor: búsqueda de justicia social.

Nos hemos centrado principalmente en las conjunciones y oposiciones, ¿pero que ocurre durante las cuadraturas? Hay que distinguir entre primera y segunda cuadratura de un ciclo. 
Las primeras cuadraturas parece ser que corresponden a épocas de crisis donde se reactiva la ideología por obligación, por pura supervivencia, y donde la sociedad inicia los primeros pasos revolucionarios que llegarán a su máximo desarrollo durante la oposición.

En ese caso, la próxima cuadratura (2010-2015) al encontrarse en la fase de declive del sistema capitalista (véase artículo anterior), se asemejaría a la primera cuadratura del primer ciclo estudiado, 1753-1760 (fase de declive del sistema mercantilista).

¿Qué ocurrió en esa época? La guerra de los 7 años, una serie de conflictos internacionales desarrollados entre 1756 y 1763, por la supremacía colonial en América del Norte e India. Un último intento por controlar el poder sobre las colonias, básico para el sistema mercantilista y éste último intento desencadenó paradójicamente la independencia de EEUU (el principio del declive del sistema mercantilista, basado en la explotación de las colonias).

La eliminación de Francia como rival colonial elimina también los peligros a los que antes estaban expuestas las colonias inglesas. Ahora ya no necesitan que se las proteja ni que se las defienda de nadie. En otras palabras: venciendo a Francia en la guerra de los Siete Años, los propios ingleses han hecho desaparecer la única razón por la que las colonias permitían ser gobernadas desde Inglaterra. En 1776, sólo trece años después de la victoria de Inglaterra, las trece colonias americanas de Inglaterra declaran su independencia y tras ello se desencadenaría una oleada de movimientos coloniales independentistas, entre 1816- 1824 (última cuadratura del ciclo), oleada de revoluciones latinoamericanas que llevó la independencia en rápida sucesión a Argentina (1816), Chile (1817), Colombia (1819), Méjico, Venezuela, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Panamá, Santo Domingo (todas en 1821), Brasil y Ecuador (1822) y Perú (1824).

En 1822 ingresa plutón en Aries empezando, así el ciclo del capitalismo industrial, cuyas semillas ya se habían sembrado en el último subciclo de Plutón (sagitario-capricornio-acuario-piscis), coincidiendo con la primera revolución industrial en la segunda mitad del SXVIII.

Si volvemos a la cuadratura del 2010-2015, deberíamos prever un último intento de mantener el sistema capitalista y el poder derivado de un sistema que empezará a agonizar: ¿lucha por los recursos? ¿mantenimiento a toda costa del poder de las grandes corporaciones?... Paralelamente deberían aparecer las bases de la nueva estructura del próximo ciclo. Todo ello en un clima teñido por la reactivación de la ideología de los años 60.

Ideología de los años 60: movimientos ecologistas,  tendencia marcada por la espiritualidad alternativa (valoración de formas espirituales no occidentales), modo de vida comunitario basado en el amor y la paz, anticonsumismo.

REFLEXION SOBRE EL PODER:

¿Quién tenía el poder en el ciclo de Plutón que corresponde al mercantilismo? 
Las monarquías totalitarias, apoyadas por la nobleza y el clero, que acumulan el capital que se genera de las colonias.

¿Qué nuevo poder emerge en este ciclo? 
La burguesía enriquecida por el comercio colonial y los colonos

¿Qué poderes se enfrentan en la fase de declive del mercantilismo? 
- Los colonos contra los países colonizadores (Guerra de la Independencia de EE.UU). 
- La burguesía y los campesinos contra la monarquía y la aristocracia, producida en un contexto de gran crisis económica en Francia, por la colaboración interesada de Francia con la causa de la independencia estadounidense (que ocasionó un gigantesco déficit fiscal) y la disminución de los precios agrícolas. 
Conclusión: el propio sistema crea el nuevo poder que lo acaba destruyendo.

¿Quién tiene el poder en el ciclo de Plutón que corresponde al capitalismo industrial? 
La burguesía industrial que posee los medios de producción, los grupos que poseen el control de los recursos y los bancos que controlan el capital llegando al máximo desarrollo con las grandes corporaciones y grandes entidades financieras.

¿Qué nuevo poder emerge en este ciclo? 
La clase media. El concepto de clase media aparece a finales del siglo XIX. Ha sido necesario aumentar la clase media para poder consumir los bienes que se producen, alimentando así  al sistema y enriqueciendo a la burguesía industrial. Una vez la clase media alcanza un volumen considerable es necesario utilizar el endeudamiento para que siga consumiendo. 
La novedad histórica radica en que la clase media, formada por una gran parte de la población del mundo occidental tiene acceso a formación universitaria o formación especializada.

¿Qué poderes se enfrentarán durante la fase de declive del capitalismo? 
En un contexto de crisis, por el  enorme endeudamiento generado para mantener el consumo y la escasez de recursos, podría conducir al enfrentamiento de  la clase media instruida contra las grandes corporaciones, organizada mediante el uso de nuevas tecnologías. El enfrentamiento máximo se daría en 2047-2050, ya que en los próximos 16 años, se tendrían que destruir las antiguas estructuras y empezar a crear las bases del próximo sistema (plutón en capricornio 2008-2024), lo cual podría implicar, entre otras cosas, la creación de medios mediante las nuevas tecnologías que permitieran la organización eficaz de la clase media como nueva fuente de poder y la autoorganización económica por parte de la ciudadanía al margen de las estructuras actuales para enfrentarse a la crisis.


Fuente: Blog amigo Crisiseconomica2010. Esther Ibañez es editora del blog.

Los rostros femeninos de la crisis, por Emma Riverola

Tranquila, así podrás dedicarte un poco más a los niños. Una frase parecida es la que suele saludar a una mujer recién incorporada al paro, si su sueldo no era el único de la unidad familiar. Generalmente es pronunciada por otra mujer que, como ella, lleva años tratando de conciliar la vida profesional y la familiar sin más resultado que frustración, al observar que sus compañeros masculinos disfrutan de mejor sueldo que el suyo, y remordimiento, por el convencimiento de que no presta a sus hijos toda la atención que debiera.

Después de años de esfuerzo, de demostrar que somos tan válidas como los hombres, de prepararnos mejor y obtener mejores resultados académicos, seguimos ocupando los puestos más precarios y peor retribuidos del mercado laboral.

Ahora la crisis nos sorprende, como siempre, en inferioridad de condiciones. ¿Quién se atreve a reclamar jornada reducida cuando es el puesto de trabajo lo que está en juego? ¿Cómo exigir un sueldo más justo cuando cada noche se ruega por mantenerlo?

El miedo se adueña de la escena para paralizar nuestras reivindicaciones. El mismo temor que debemos vencer para plantar cara a los abusos empresariales, a las mezquindades y la miopía de los directivos o a la feroz competencia de los compañeros, sin tantas prisas por regresar a casa a tiempo para bañar a los niños o prepararles la cena.

Y así seguimos manteniendo nuestra guerra particular entre el rol de madre y el de profesional. Dilema desquiciante que los genes han tenido la gentileza de regalarnos y que nuestros hijos se encargan, cada día, de recordarnos. ¿Por qué tú nunca vienes a buscarme al cole?

Ella, la mujer que acompaña a los hijos al colegio, tampoco duerme bien últimamente. Cada noche, cuando su pareja llega de trabajar, le pregunta cómo le ha ido el día. Teme que mañana sea él quien pase a engrosar las cifras de los titulares de los diarios. Entonces ella buscará un empleo. Lo ha pensado infinidad de veces. No cree que consiga gran cosa, hace años que dejó de trabajar, cuando los críos eran pequeños y todo lo que ganaba se le iba en canguros y guarderías. Ahora, se conformaría con cualquier cosa. Un sueldo, sólo quiere un sueldo.

Conjurando el fantasma de la vida en la calle, se aferra a su mísera paga la mujer de 40 años, sola, en paro y con hijos a su cargo. Así la definen las estadísticas. Es el perfil medio de los perceptores de la renta mínima de inserción. Y aún se sabe con suerte, porque al menos no depende totalmente de la buena voluntad de familiares o amigos.

¿Se acordará mi marido de dar la merienda a los críos? La duda asalta a la mujer que ha ampliado la jornada reducida desde que su pareja perdió el empleo en la obra. Él no lleva bien esto de encargarse de los pequeños. No está acostumbrado. Y eso que ella, cada noche, les prepara la comida del día siguiente. Pero son demasiados cambios para asimilarlos en tan poco tiempo.

Todas ellas son, somos, múltiples caras femeninas de esta crisis. Y lo peor está por venir. Cuando arrecie la destrucción de empleo en el sector servicios, mayoritariamente femenino, o cuando la batalla por un puesto de trabajo sea tan brutal que arroje más mujeres a la cuneta, tradicionalmente menos competitivas que sus compañeros de profesión.

Hay quienes reconocen el papel de la mujer en la resolución de anteriores crisis. Como en la de los años 90, cuando la economía de muchos hogares logró sostenerse gracias a los empleos femeninos en el sector servicios o con la incorporación de la mujer a trabajos irregulares. Debe de ser cierto, aunque yo no recuerdo que nadie nos diera las gracias por el esfuerzo. Tampoco se las dieron a nuestras abuelas cuando salieron de casa para trabajar en las fábricas mientras los hombres luchaban en el frente. La guerra acabó, los hombres volvieron y ellas fueron condenadas, de nuevo, al ostracismo.

Esta crisis es una sacudida al sistema socioeconómico actual. Quizás, con tanto zarandeo, se abra una brecha para los conocimientos, la capacidad de resistencia y la inteligencia emocional de la mujer. Entonces podríamos, por el bien de todos, cambiar las normas del juego y no perpetuar para nuestros hijos los males de una sociedad que inocula el virus de la desigualdad desde la cuna.

Hay muchos modos de librar esta lucha. El hombre que no ayuda, sino que comparte las tareas del hogar. El jefe que premia la eficacia, no las horas. La mujer que cuando llega al poder, se exige no renunciar a su papel de madre. O el político que impulsa, con valentía y creatividad, medidas en favor de la conciliación.

Estas líneas no están escritas ni publicadas un 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.

Emma Riverola es creativa publicitaria y novelista, autora de Cartas desde la ausencia.

Fuente: Periódico El País

viernes 8 de mayo de 2009

Un mínimo para sobrevivir en tiempos de crisis, por Daniel Raventós

Es posible financiar la implantación de una renta básica de ciudadanía para toda la población

El pasado 28 de abril se creó una subcomisión en el Parlamento español para estudiar las posibilidades de implantación de la renta básica (RB) en el Reino de España. Una RB, es decir, una asignación monetaria incondicional para toda la población, sin otro requisito que la ciudadanía o residencia acreditada. Esta propuesta ha sido estudiada y discutida a lo largo de las últimas tres décadas en distintos ámbitos académicos, políticos y sociales. En una situación de crisis económica profunda como la que estamos inmersos en la actualidad, ¿qué papel podría desempeñar una RB? Me limitaré a tres aspectos.

Empecemos por las consecuencias del desempleo. Perder el puesto de trabajo provoca una situación de inseguridad económica y vital bien estudiada. Pocos podían imaginar que la tasa de desempleo llegaría al 17,3% en el primer trimestre de 2009, como ahora constatamos. Existen previsiones de algunos investigadores (Edward Hugh, entre otros) que llegan a estimar hasta el 30% de desempleo para finales de 2010. "Ya vendrá la recuperación", repiten algunos como loros. Y es verdad, pero cuando se acabe produciendo, no podrá absorber en pocos años este monumental ejército de parados.

Si se pierde el puesto de trabajo, pero se dispone de una RB indefinida, el futuro se presenta de forma menos preocupante. En momentos de crisis, donde el desempleo crece aceleradamente, esta característica de la RB cobra mayor importancia social.

Consecuencia inmediata del gran incremento de desempleo, la pobreza aumentará profusamente. Han sido necesarias tasas de crecimiento económico sustancial a lo largo de los últimos lustros para mantener una proporción de pobres de alrededor del 20%. La RB representaría un buen dique de contención de esta oleada de pobreza.

La percepción de una RB supondría una reducción del riesgo en el momento de iniciar determinadas actividades de autoocupación.

A grandes trazos, hay dos tipos de emprendedores: aquellos que tienen un respaldo (familiar, muchas veces) que les permite plantear un pequeño proyecto empresarial de forma razonablemente segura, y aquellos para los cuales la autoocupación es la única salida laboral. En el segundo caso, el riesgo en el que se incurre no es sólo perder la inversión, sino perder los medios de subsistencia, lo que hace que cualquier decisión de inversión resulte mucho más azarosa. Pero el riesgo no termina aquí: en muchos casos, la falta de un capital inicial mínimo retrae a potenciales emprendedores. En una situación depresiva, la RB, además de representar un incentivo, en cualquier caso mayor que sin ella, para emprender tareas de autoocupación, supondría una mayor garantía para poder hacer frente, aunque fuera parcialmente, a las eventualidades de los que el pequeño negocio les ha ido mal. Así como la posibilidad de iniciar otro con más posibilidades que el anterior.

Mucha gente que conoce la propuesta de la RB objeta: "Todo esto es muy bonito, pero ¿cómo se financia una RB?".

Una RB que tenga sentido debe significar una redistribución de la renta de los ricos a los pobres. Y esto significa hablar del papel de los impuestos. "Los impuestos, lejos de ser una obstrucción de la libertad, son una condición necesaria de su existencia", es la forma de expresarlo del constitucionalista estadounidense Cass Sunstein. Los impuestos y el dinero público pueden emplearse para usos muy diferentes. Cabe recordar que los rescates y las ayudas a los bancos realizadas hasta el momento en Estados Unidos suman 12,8 billones de dólares (hasta abril). O lo que es lo mismo: 42.105 dólares por habitante. Además, esta cantidad es igual a 14 veces el efectivo en circulación (casi 900.000 millones). Y se trata de una cantidad muy próxima al conjunto del valor del PIB estadounidense.

Sorprende constatar lo rápido que aflora el dinero público en determinadas circunstancias y lo tiñoso que resulta cuando se trata de garantizar la existencia material de toda la población. En Estados Unidos se ha llegado a esta increíble situación: los tipos impositivos nominales a los más ricos se han reducido del 91% en el año 1961 al 35% de la actualidad, pero si se trata de beneficios empresariales la tasa marginal aún es inferior. Esta gran rebaja continuada de los impuestos a los más ricos es parte de la explicación de la tremenda redistribución de la renta de los pobres a los ricos en las tres últimas décadas. El que fue ministro del presidente Clinton, Robert B. Reich, escribía en el diario The Washington Post del pasado 1 de febrero que si en 1976 el 1% más rico de EE UU acaparaba el 9% de la renta nacional, en el 2006 ya acumulaba el 20%.

De los más interesantes estudios realizados para financiar una RB, se concluyen dos aspectos de suma trascendencia: es posible financiarla y los sectores de la población con rentas más bajas saldrían ganando claramente respecto a la situación actual.

Con la creación el 28 de abril de esta subcomisión parlamentaria para tratar de estudiar la necesidad y la viabilidad de una RB, se abre la posibilidad de que esta propuesta social sea conocida por el Parlamento y por buena parte de la población.

Daniel Raventós es presidente de la Red Renta Básica y profesor titular de la Facultad de Economía y Empresa de la UB.

Fuente: Periódico El País

Vídeo: Color esperanza, de Diego Torres

Seguro que has oído esta canción, pero te aseguro que te gustará oírla otra vez, es una de las canciones más maravillosas que conozco, disfruta de nuevo.


Si no puedes ver el vídeo pulsa este enlace



Letra de Color esperanza, de Diego Torres

Sé que hay en tus ojos con solo mirar 
que estás cansado de andar y de andar 
y caminar girando siempre en un lugar 

Sé que las ventanas se pueden abrir 
cambiar el aire depende de ti 
te ayudará vale la pena una vez más 

Saber que se puede querer que se pueda 
quitarse los miedos sacarlos afuera 
pintarse la cara color esperanza 
tentar al futuro con el corazón 

Es mejor perderse que nunca embarcar 
mejor tentarse a dejar de intentar 
aunque ya ves que no es tan fácil empezar 

Sé que lo imposible se puede lograr 
que la tristeza algún día se irá 
y así será la vida cambia y cambiará 

Sentirás que el alma vuela 
por cantar una vez más 

Vale más poder brillar 
Que sólo buscar ver el sol

miércoles 6 de mayo de 2009

Aprender del sufrimiento, por Leonardo Boff

El sufrimiento es la gran escuela del aprendizaje humano. Hay verdad en la frase atribuida a Hegel: «el ser humano no aprende nada de la historia, pero aprende todo del sufrimiento». Prefiero la formulación de san Agustín en sus Confesiones: «el ser humano aprende del sufrimiento, pero mucho mas del amor».

El amor fati (el amor a la realidad pura y cruda) de los antiguos y retomado por Freud se impone en los días actuales en que la humanidad se ve asolada por una gran crisis de sentido subyacente la crisis económico-financiera. Debemos reaprender a amar de forma desinteresada e incondicional a la Tierra, a todos los seres, especialmente a los humanos, a los que sufren, respetarlos en su diferencia y en sus limitaciones. El amor es una fuerza cósmica que «mueve el cielo y las estrellas», al decir de Dante. Sólo quien ama, transforma y crea.

Los grandes se reúnen, están confusos y no saben exactamente qué hacer. Es que aman más el dinero que la vida. Si hubiese amor, aprobarían lo que se está proponiendo: una «Declaración Universal del Bien Común de la Humanidad», base para un «Nuevo Orden Global y Multilateral» que contemple a toda la humanidad, incluida la Tierra. Pero no. Perplejos, prefieren repetir fundamentalmente las fórmulas que no resultaron. Entre tanto cabría preguntar: ¿qué capacidad tienen 20 gobiernos para decidir en nombre de 172? ¿Dónde están los títulos de su legitimidad? ¿Solamente que son los más fuertes?

Aunque así fuera, veo que se pueden sacar algunas lecciones útiles para las próximas crisis que se están anunciando.

La primera es que los gobernantes, por encima de sus diferencias, pueden unirse ante un peligro global. Aunque sus soluciones no representen una salida sostenible de la crisis, el hecho de que estén juntos es significativo, pues dentro de poco enfrentaremos una crisis mucho peor: la de la insostenibilidad de la Tierra y de los efectos perversos del calentamiento global. Éste traerá consigo la crisis del agua y de la inseguridad alimentaria de millones y millones de personas. Tal situación forzará una unión de los pueblos y de los gobiernos, mayor que ésta del G-20 en Londres, si quieren sobrevivir. Si grande será el peligro, mayor será la posibilidad de salvación, decía un poeta alemán, siempre que se dé esta unión. La solución solamente vendrá de una política mundial asentada en la cooperación, en la solidaridad, en la responsabilidad mundial y en el cuidado para con la Tierra viva.

La segunda lección es que no podemos prolongar más el fundamentalismo del mercado, el pensamiento único que arrogantemente anunciaba que no había alternativas al orden vigente, como si la historia hubiera sido congelada a su favor y hubiese destruido el principio-esperanza. No podemos confiar más en la mera razón funcional, desvinculada de la razón sensible y cordial, base del mundo de las excelencias y de los valores infinitos (Milton Santos, nuestro gran geógrafo brasileño) como el amor, la cooperación, el respeto, la justicia y otros. Esta vez, o elaboramos una alternativa, es decir, un nuevo paradigma civilizatorio, con otro modo de producción, que respete los ritmos de la naturaleza, y un nuevo patrón de consumo solidario y frugal o tendremos que aceptar el riesgo de desaparición de nuestra especie y de un grave daño a la biosfera. La Tierra puede continuar sin nosotros. Nosotros no podemos vivir sin la Tierra.

La tercera lección es constatar que la economía, como eje estructurador de toda la vida social, se vuelve hostil a la vida y al desarrollo integral de los pueblos. Debe ser reconducida a su verdadera naturaleza, la de garantizar la base material para la vida y para la sociedad.

Vivimos tiempos de grandes decisiones que representan rupturas instauradoras de lo nuevo. Bien notaba Keynes: «la dificultad no estriba tanto en formular de nuevas ideas, como en sacudirnos las viejas». Las viejas se desmoronan. Sólo nos queda confiar en las nuevas. De ellas depende un futuro mejor.

Fuente: Koinonia
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Artículos de Leonardo Boff publicados en este blog

La revuelta de la desigualdad, por Ulrich Beck

El enriquecimiento rápido convirtió a muchos en dependientes de la droga del dinero prestado. Ahora los ricos poseen un poco menos, pero a los pobres no les alcanza para vivir. La situación es (pre)revolucionaria. En Londres se les dice a los ejecutivos que no se paseen con traje y corbata para evitar riesgos. ¿Dónde están los movimientos sociales que esbozan una modernidad alternativa?.

La revuelta de la desigualdad sacude al mundo entero: de Moscú a Helsinki, de Londres a Washington y de Berlín a Buenos Aires. En Internet encontramos páginas que invitan a quemar o a colgar a los banqueros. El centro mundial de las finanzas en Londres aconseja a las empresas que exhorten a sus trabajadores a no pasearse más en traje y corbata para evitar riesgos. Aquellos que parecían ejercer un control irrevocable sobre las finanzas mundiales son ahora percibidos y calificados despectivamente como "extraterrestres", se les considera como personas de otro planeta. Cuando se obstinan en seguir cobrando primas y obteniendo privilegios, entonces son ejecutados, por lo menos moralmente, en los debates televisivos. Y probablemente esto sólo acaba de empezar.

A partir de diversos componentes se obtiene así una explosiva mezcla política y social. No sólo aumenta la desigualdad, tanto en el marco nacional como en el global, sino que, ante todo, el rendimiento y el ingreso se han desacoplado ya por completo a los ojos de la ciudadanía. O peor aún: en el contexto del desmoronamiento de las finanzas mundiales se ha producido en las esferas más altas del poder un acoplamiento perverso entre gestión ruinosa e indemnizaciones millonarias. El pequeño secreto, que no hace más que agudizar la amargura, consiste en que este enriquecimiento codicioso se ha realizado de forma absolutamente legal, pero atenta a la vez contra todo principio de legitimidad.

La ira popular se enciende a causa de esta contradicción entre legalidad y legitimidad con la que la élite financiera ha incrementado fabulosamente su riqueza. Pero esta ira se enciende más aún, justamente, porque esta desproporción ha burlado todas las mediciones de los rendimientos y porque las leyes vigentes siguen encubriendo tan clamorosas desigualdades. Aquí también aparecen contradicciones en la apreciación. Unos dicen: necesitamos más impuestos para los que más ganan, ya que el mercado no está en condiciones de corregir sus propios excesos. Los otros consideran, según el viejo esquema, que esto no es más que una política de la envidia, y reclaman derechos que se apartan de las leyes.

La consecuencia de ello es que el grito de dolor socialista reclamando la igualdad es proferido justamente desde el centro herido de la sociedad y halla repercusión por doquier. Pero esta conciencia de la igualdad no hace ahora más que alimentar las desigualdades sociales de un modo políticamente explosivo. Las desigualdades sociales se convierten en material conflictivo que se inflama con facilidad, no sólo porque los ricos siempre son más ricos y los pobres más pobres, sino sobre todo porque se propagan normas de igualdad que están reconocidas y porque en todas partes se levantan expectativas de igualdad, aunque al final queden frustradas.

Una quinta parte de la población mundial, la que se encuentra en peor situación (posee, en su conjunto, menos que la persona más rica del mundo), carece de todo: alimentación, agua potable y un techo donde cobijarse. ¿Cuál fue la causa de que, en estos últimos 150 años, este orden global de desigualdades mundiales se mostrara a pesar de todo como legítimo y estable? ¿Cómo es posible que las sociedades del bienestar en Europa pudieran organizar costosos sistemas financieros de transferencia en su interior sobre la base de criterios de necesidad y pobreza nacionales mientras que buena parte de la población mundial vive bajo la amenaza de morir de hambre?

La respuesta es que éste es -o era- el principio de eficiencia que legitimaba las desigualdades nacionales. Quien se esfuerce será recompensado con bienestar, rezaba la promesa. A la vez, el Estado nación procuraba que las desigualdades globales se mantuvieran encubiertas y que pareciera que fueran legítimas e inalterables. Porque hasta entonces las fronteras nacionales separaban nítidamente las desigualdades políticamente relevantes de las irrelevantes. ¿Quién se preocupa por las condiciones de vida en Bangladesh o en Camboya? La legitimación de las desigualdades globales se basa así en el disimulo del Estado nación. La perspectiva nacional exime de mirar la miseria del mundo.

Las democracias ricas portan la bandera de los derechos humanos hasta el último rincón del planeta sin darse cuenta de que, de ese modo, las fortificaciones fronterizas de las naciones, que pretenden atajar los flujos migratorios, pierden su base legítima. Muchos inmigrantes se toman en serio la igualdad predicada como derecho a la libertad de movimientos, pero se encuentran con países y Estados que, justamente por la presión de las crecientes desigualdades internas, quieren poner fin a la norma de igualdad en sus fronteras blindadas.

La revuelta contra las desigualdades realmente existentes se alimenta así de estas tres fuentes: del desacoplamiento entre rendimiento y ganancia, de la contradicción entre legalidad y legitimidad, así como de las expectativas mundiales de igualdad. ¿Es ésta una situación (pre)revolucionaria? Absolutamente. Carece, sin embargo, de sujeto revolucionario, por lo menos hasta ahora. Porque las protestas proceden de los lugares más distintos. La izquierda radical acusa a los directivos de los bancos y al capitalismo. La derecha radical acusa una vez más a los inmigrantes. Ambas partes se corroboran mutuamente en que el sistema capitalista imperante ha perdido su legitimidad. En cierto sentido, son los Estados nación los que se han deslizado involuntariamente hacia el rol de sujeto revolucionario. Ahora, de repente, éstos ponen en práctica un socialismo de Estado sólo para ricos: apoyan a la gran banca con cantidades inconcebibles de millones, que desaparecen como si fueran absorbidas por un agujero negro. Al mismo tiempo, aumentan la presión sobre los pobres. Semejante estrategia es como querer apagar el fuego con fuego.

Este proceso sólo fue posible porque los decenios anteriores engendraron en muchos ámbitos de la economía una suerte de espíritu del superhombre nietzscheano. Pequeñas empresas locales eran transformadas en potencias globales por superhombres de la economía, y éstos cambiaron adecuadamente las reglas del poder en vigor. Llevaron las finanzas a la esfera de lo incalculable, que nadie, ni ellos mismos, podía entender. Pero su actuación parecía justificarse en que elevaron a cotas inauditas sus beneficios, su poder y sus ingresos.

La ideología predicaba que cualquiera podía triunfar. Esto era válido tanto para el comprador de bajos ingresos que obtenía su primera propiedad como para el malabarista que ignora los riesgos incalculables. El paraíso en la tierra consistía en que el primero podía comprar con dinero prestado y el segundo podía hacerse aún más rico, también con dinero prestado. Ésta era, y sigue siendo ahora, la fórmula de la irresponsabilidad organizada de la economía global. Ahora, en la caída libre de la crisis financiera, ambos salen perdiendo, aunque no exactamente de la misma manera. Mientras que los ricos poseen un poco menos, a los pobres apenas les alcanza para vivir. Después de haber subido, ahora el ascensor vuelve a bajar. Pero esto no amortigua la capacidad explosiva de la revuelta de la desigualdad que hoy se cuece.

Más bien al contrario. Las demandas de más igualdad, que encuentran su expresión en las actuales protestas, alcanzan la autoconciencia de Occidente en su núcleo neoliberal. En los decenios pasados se falsificó el sueño americano y sus promesas de libertad e igualdad de oportunidades por la promesa cínica de enriquecimiento privado. En realidad, este espíritu ha convertido a muchas y a muy distintas sociedades en dependientes de la droga de vivir con dinero prestado. La rutina diaria de las personas se basaba en la obtención de dinero rápido y barato, así como en la disponibilidad ilimitada de combustible fósil.

La vida misma ha perdido el control en ese anhelo permanente de obtener cada vez más y más. Ahora cabe preguntarse: ¿dónde están los movimientos sociales que esbozan una modernidad alternativa? De lo que se trata es de cosas tan concretas como de las nuevas formas de energía regenerativa, pero también de fomentar un espíritu cívico que supere las fronteras nacionales. Y de cualidades como la creatividad y la autocrítica, para que temas clave como la pobreza, el cambio climático o civilizar los mercados tengan un lugar central.

Ulrich Beck es sociólogo y profesor de la Universidad de Múnich y de la London School of Economics.

Fuente: Periódico El País. Traducción de M. Sampons.

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Pandemia, por Manuel Castells

La gripe evidencia que la noción de sostenibilidad no es una frivolidad ideológica

La Organización Mundial de la Salud alerta de una pandemia inminente causada por la difusión del virus H1N1, aparentemente originado en cerdos pero transmitido entre humanos por vía aérea. Aunque ha habido ya decenas de muertos debido a la gripe provocada por el virus, los científicos debaten sobre su nivel de peligrosidad. Para algunos no es más virulento que las epidemias de gripe que cercenan miles de vidas cada invierno, sobre todo entre los viejos (más débiles) y los niños (menos inmunizados). Otros investigadores son más precavidos porque no se conoce la mutación humana de este virus y, por ahora, no hay vacuna efectiva. Y aunque se está trabajando, su producción y distribución lleva tiempo.

La variante actual del virus parece haberse originado en México, aunque las autoridades sanitarias de este país apuntan hacia China, donde hubo muertes asociadas a un virus similar en 1997. Posiblemente ambas hipótesis sean verosímiles porque en ambos casos se relacionan con la producción industrial de carne de cerdo, tal y como las epidemias de gripe aviar se relacionaron con las granjas avícolas y la epidemia de las vacas locas se originó del consumo de carne de animales enfermos. En la epidemia actual, informaciones de medios periodísticos mexicanos y de expertos estadounidenses señalan a una fábrica de cerdos en concreto. La megainstalación de Granjas Carroll (subsidiaria de la multinacional estadounidense Smithfields Foods) en el pueblo de La Gloria, estado de Veracruz. Allí se produjo una epidemia en febrero pasado que contagió al 60% de sus 1.800 habitantes; murieron tres niños. Fuentes oficiales confirmaron que al menos uno de esos niños fue afectado por un virus semejante al que ahora se ha identificado como causante de la epidemia. Los vecinos culpan a las nubes de moscas que emergen del agua encharcada donde se acumulan miles de puercos confinados en un reducidísimo espacio. La empresa lo niega y muchos expertos rechazan la idea de que las moscas puedan transmitir virus, aunque hay opiniones discrepantes entre los investigadores.

Durante una epidemia semejante en Kioto, Japón, en el 2004 se observaron concentraciones de moscas en las instalaciones de producción de pollos donde se originó un foco de gripe aviar. En todo caso el virus se transmitió a humanos en proximidad inmediata de una instalación masiva de cría de cerdos.

Algunos expertos, como el ecogranjero Tom Philppot, que analizó epidemias animales en su estado, Carolina del Norte, creen que una posible razón de las repetidas epidemias humanas originadas en animales es el insuficiente tratamiento de residuos de las explotaciones agroindustriales. Según datos de la FAO para el 2003 en el mundo se contabilizaron 460 millones de toneladas de residuos porcinos y 140 millones de desechos avícolas. Los desechos proceden de gigantescas granjas que se concentran en ciertas zonas y dan lugar a posibles focos de infección cuya vigilancia sanitaria en muchos casos deja que desear.

Teniendo en cuenta la frecuencia creciente de epidemias de origen animal, asociadas al contacto de humanos con animales en condiciones higiénicas no controladas, la verdadera cuestión que se está planteando es la del riesgo asociado con las condiciones en las que se desarrolla la industria agropecuaria de la que depende nuestra alimentación. Desde la mutación genética de especies animales y vegetales para incrementar la productividad de su producción a la fabricación en serie de animales que no son sino productos artificiales hacinados por miles (y por tanto expuestos a contagio instantáneo de cualquier virus) exclusivamente para nuestro consumo, hemos creado una forma de alimentación químico-genético-industrial que ha entrado en nuestra línea de nutrición y nos expone a la contaminación que origine en cualquier punto del sistema.

Como además los productos se distribuyen globalmente y los viajeros de un lado a otro del planeta han aumentado exponencialmente, cualquier virus originado en cualquier parte tiene el potencial de difundirse rápidamente por todo el mundo. Al viajar el virus se desarrolla en otros entornos, se adapta a ellos y, por ello, frecuentemente muta.

Por lo que la identificación y tratamiento de los virus humanos sigue más o menos la misma lógica que los virus informáticos: siempre una generación detrás del virus presente en cada epidemia. Puede incluso pensarse que estamos teniendo mucha suerte de no haber sufrido catástrofes de mayor dimensión, aunque la pandemia del sida (también originada en animales en Áfricay transmitida a humanos) nos recuerda cada día el terrible peligro al que nos enfrentamos en un mundo globalmente interdependiente y con un sistema de higiene pública de desigual vigilancia según países.

Aún es pronto para saber si la pandemia actual se reducirá a una oleada de gripe o si es el principio de algo peor. Lo que sí queda claro, una vez más, tras las repetidas amenazas que el mundo ha sufrido en tiempos recientes, es que la noción de sostenibilidad no es una frivolidad ideológica. Es una llamada a nuestra supervivencia cuando aún estamos a tiempo. Quienes proponen y practican la agricultura ecológica, quienes plantan tomates en su jardín (empezando por Michelle Obama en la Casa Blanca) están mostrándonos vías de salida, al menos parcial, para la dinámica autodestructiva en que nos hemos metido en búsqueda de una ganancia económica que no contabiliza las consecuencias (económicas también, además de humanas) sobre la salud. Cierto es que hay autoridades sanitarias encargadas de controlar y certificar lo que comemos. Pero ni tienen los medios suficientes ni pueden controlar la complejidad de un sistema de producción y distribución mundializado ni, a veces, pueden resistir las presiones políticas o pecuniarias de mezquinos intereses dispuestos a medrar con nuestra existencia. La crisis nos invita a reconstruir no sólo la economía sino nuestro modo de vida. Vivir mejor con menos. Y vivir sabiendo lo que comemos sin fiarlo todo a la certificación administrativa de la calidad de los alimentos que ponemos en la mesa de nuestra familia.

Fuente: Diario La Vanguardia
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sábado 2 de mayo de 2009

Reflexiones acerca de la posible pandemia

Por Cristóbal Cervantes, editor del blog Espiritualidad y Política

Reconozco que es pronto todavía para analizar a fondo la epidemia de Gripe A que ha provocado que la Organización Mundial de la Salud (OMS) haya subido el nivel de alerta a 5, lo que según algunos expertos hace inevitable llegar a 6 que es el máximo nivel.

En mi opinión, desde el punto de vista de la OMS se tiene una visión muy distinta que la que se puede tener país por país. La OMS habla con un perspectiva planetaria, y esta gripe, a nivel planetario, puede provocar más de sesenta millones de muertos, según la prestigiosa revista The Lancet, eso sí, el 96% en los países pobres.

Por otro lado, hay otras cuestiones que me hacen reflexionar. Parece ser que el paciente cero se encontró en una zona donde la población tuvo una epidemia de gripe reciente que no se quiso investigar, según el periódico La Jornada de México, porque justo al lado tienen una explotación porcina enorme de una multinacional de EE.UU., por cierto, ya está denunciada como culpable de la gripe.

También me sorprende que la patente del famoso medicamento contra la gripe, el tamiflu, sea de una empresa cuyo directivo y accionista más famoso es Donald Runsfeld, anterior ministro de la guerra con Bush que se está beneficiando económicamente con la gripe, y por cierto, también Al Gore por un reciente acuerdo económico con Runsfeld, y las empresas multinacionales que fabrican estos medicamento estaban a punto de declararse en bancarrota, mientras ahora mismo no paran de subir en bolsa.

Son coincidencias que me hacen sospechar. pero sólo sospechar, como a otros, de que no se está diciendo toda la verdad, y me preocupa porque estas cosas no se sabe muy bien como empiezan, y menos como acaban.

Eso sin contar con que en esta época de crisis global y falta de credibilidad de la clase política en todo el mundo desarrollado, una pandemia es la excusa perfecta para que los cargos políticos se eternicen en el poder y puedan tomar las medidas que quieran porque la gente tendrá miedo, sólo miedo. Es la "doctrina del shock" de Naomi Klein.

Para terminar quiero decir que me sorprende la actuación siempre paternalista del gobierno de Zapatero. Tanto él como sus ministros, en este caso su ministra de sanidad, insisten en tratarnos como niños, en mi opinión, "no os preocupéis por la crisis, la gripe o lo que sea, que aquí estoy yo y el gobierno para solucionar todos los problemas". Comprendo que los españoles tendemos a votar "padres" como presidentes de gobierno por la influencia de 40 años de un "padre muy duro", ahora nos toca el "padre blando", pero la cuestión es que en mi opinión hay que llamar a la responsabilidad personal, cada persona debe hacerse responsable de sus propia vida, eso que en Estados Unidos se ve tan natural, aquí es imposible, por eso el gobierno de Usa ha editado varios documentos sobre lo que tiene que hacer la población y cada sector profesional ante una posible pandemia, y aquí no. En fin, son dos formas de entender la política.

Todo esto, insisto, son reflexiones apresuradas, quizá con poco fundamento, falta información, ver la evolución de los acontecimientos, veremos. Y tú, ¿qué opinas?.

viernes 1 de mayo de 2009

Vídeo: Conviértete en el Cielo. La Conspiración Espiritual

Bellísimas imágenes, poema y música para sentir desde el corazón y escapar…. El primer texto es del poeta, filósofo y místico medieval Jelaluddin Rumi de tradición sufí, cuya obra tiene una gran influencia en la literatura persa y en toda la árabe en general. Sus poemas han sido traducidos a muchos idiomas y la BBC le considera “el poeta más popular en Estados Unidos“. La música es “Samb Adagio” del disco “Episode II” del grupo danés de música electrónica Safri Duo.


Si no puedes ver el vídeo pulsa este enlace



CONVIÉRTETE EN CIELO

En este nuevo amor… muere
Tu camino empieza en el otro lado
Conviértete en cielo
Golpea el muro de la prisión
Escapa
Huye como alguien que de repente se sumerge en el color
Hazlo ahora
Estás cubierto con espesas nubes
deslízate al otro lado
Muere…. estate quieto
La quietud es el signo inequívoco de que has muerto
Tu antigua vida era frenética corriendo desde el silencio
La luna silenciosa sale

Mevlana Jalaluddin Rumi


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La Conspiración Espiritual (Anónimo)

En la superficie del mundo, en este momento
hay guerra y violencia y todo se ve oscuro.
Pero calma y silenciosamente, a un mismo tiempo
algo más está ocurriendo en forma subterránea.

Una revolución interior está sucediendo
y ciertos individuos están siendo llamados hacia una luz más alta.
Es una revolución silenciosa
Desde adentro. Desde Abajo
Esta es una operación global
Una Conspiración espiritual

Hay células dormidas en cada nación del planeta.
No puedes vernos en T.V.
no leerás acerca de nosotr@s en los diarios
ni nos escucharás en la radio.
No buscamos ninguna gloria
No usamos ningún uniforme

Somos de todas formas y tamaños, colores y estilos
La mayoría de nosotr@s trabaja en forma anónima
Trabajamos silenciosamente detrás de la escena
en cada país y cultura del mundo
en ciudades pequeñas y grandes, montañas y valles
en granjas y villas, en tribus e islas remotas
puedes cruzarte con nosotr@s en la calle
y no darte cuenta.

No nos preocupa quedarnos con el crédito final
sino simplemente que el trabajo sea hecho.
Ocasionalmente nos vemos unos a otros en la calle
nos saludamos con un imperceptible guiño
y continuamos nuestro camino.
Durante el día, much@s de nosotr@s fingimos tener trabajos normales
pero detrás de la falsa fachada, durante la noche
es donde el trabajo real tiene lugar.

Algunas personas nos llaman la “Armada Consciente”
Nosotr@s estamos creando un nuevo mundo, lentamente
con el poder de nuestras mentes y corazones.
Seguimos con pasión, amor y gozo,
Las órdenes que provienen de la Central de Inteligencia Espiritual
Colocamos secretas bombas de amor, cuando nadie nos mira
Bombas de poesía, abrazos, música, fotografías, películas, palabras amables, sonrisas, oración, meditación, danza, activismo social, websites, blogs, actos de belleza…

Cada un@ de nosotr@s se expresa a su propia, única manera
Con nuestros dones y talentos únicos.
“Conviértete en el cambio que deseas ver en el mundo”.
Ese es el lema que llena nuestros corazones.
Sabemos que es el único camino para producir una real transformación
Sabemos que silenciosa y humildemente
tenemos el poder de todos los océanos

Nuestro trabajo es lento y meticuloso
como la formación de las montañas
y no es visible a simple vista
pero mueve placas tectónicas enteras.
Como se moverán en los siglos que vendrán.

El Amor es la nueva religión del Siglo XXI.
No necesitas ser una persona exquisitamente educada
ni tener ningún conocimiento excepcional para entenderlo.
Proviene de la inteligencia del corazón
imbuido del pulso evolucionario sin tiempo de todos los seres

“Conviértete en el cambio que deseas ver en el mundo”

Nadie más puede hacerlo por ti.
Ahora estamos reclutando.
Quizás te unas a nosotr@s
O quizás ya lo estés…

Tod@s son bienvenid@s

La puerta está abierta…

ANÓNIMO


Fuente: Visto en El Blog Alternativo

Epidemia de lucro, por Silvia Ribeiro

La nueva epidemia de influenza porcina que día a día amenaza con expandirse a más regiones del mundo, no es un fenómeno aislado. Es parte de la crisis generalizada, y tiene sus raíces en el sistema de cría industrial de animales, dominado por grandes empresas trasnacionales.

En México, las grandes empresas avícolas y porcícolas han proliferado ampliamente en las aguas (sucias) del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Un ejemplo es Granjas Carroll, en Veracruz, propiedad de Smithfield Foods, la mayor empresa de cría de cerdos y procesamiento de productos porcinos en el mundo, con filiales en Norteamérica, Europa y China. En su sede de Perote comenzó hace algunas semanas una virulenta epidemia de enfermedades respiratorias que afectó a 60 por ciento de la población de La Gloria, hecho informado por La Jornada en varias oportunidades, a partir de las denuncias de los habitantes del lugar. Desde hace años llevan una dura lucha contra la contaminación de la empresa y han sufrido incluso represión de las autoridades por sus denuncias. Granjas Carroll declaró que no está relacionada ni es el origen de la actual epidemia, alegando que la población tenía una gripe común. Por las dudas, no hicieron análisis para saber exactamente de qué virus se trataba.

En contraste, las conclusiones del panel Pew Commission on Industrial Farm Animal Production (Comisión Pew sobre producción animal industrial), publicadas en 2008, afirman que las condiciones de cría y confinamiento de la producción industrial, sobre todo en cerdos, crean un ambiente perfecto para la recombinación de virus de distintas cepas. Incluso mencionan el peligro de recombinación de la gripe aviar y la porcina y cómo finalmente puede llegar a recombinar en virus que afecten y sean trasmitidos entre humanos. Mencionan también que por muchas vías, incluyendo la contaminación de aguas, puede llegar a localidades lejanas, sin aparente contacto directo. Un ejemplo del que debemos aprender es el surgimiento de la gripe aviar. Ver por ejemplo el informe de GRAIN que ilustra cómo la industria avícola creó la gripe aviar (www.grain.org).

Pero las respuestas oficiales ante la crisis actual, además de ser tardías (esperaron que Estados Unidos anunciara primero el surgimiento del nuevo virus, perdiendo días valiosos para combatir la epidemia), parecen ignorar las causas reales y más contundentes.

Más que enviar cepas del virus para su secuenciación genómica a científicos como Craig Venter, que se ha enriquecido con la privatización de la investigación y sus resultados (secuenciación que, por cierto, ya fue hecha por investigadores públicos del Centro de Prevención de Enfermedades en Atlanta, Estados Unidos), lo que se necesita es entender que este fenómeno se va a seguir repitiendo mientras prosigan los criaderos de estas enfermedades.

Ya en la epidemia, son también trasnacionales las que más lucran: las empresas biotecnológicas y farmacéuticas que monopolizan las vacunas y los antivirales. El gobierno anunció que tenía un millón de dosis de antígenos para atacar la nueva cepa de influenza porcina, pero nunca informó a qué costo.

Los únicos antivirales que aún tienen acción contra el nuevo virus están patentados en la mayor parte del mundo y son propiedad de dos grandes empresas farmacéuticas: zanamivir, con nombre comercial Relenza, comercializado por GlaxoSmithKline, y oseltamivir, cuya marca comercial es Tamiflu, patentado por Gilead Sciences, licenciado en forma exclusiva a Roche. Glaxo y Roche son la segunda y cuarta empresas farmacéuticas a escala mundial y, al igual que con el resto de sus fármacos, las epidemias son sus mejores oportunidades de negocio.

Con la gripe aviar, todas ellas obtuvieron cientos o miles de millones de dólares de ganancias. Con el anuncio de la nueva epidemia en México, las acciones de Gilead subieron 3 por ciento, las de Roche 4 y las de Glaxo 6 por ciento, y esto es sólo el comienzo.

Otra empresa que persigue este jugoso negocio es Baxter, que solicitó muestras del nuevo virus y anunció que podría tener la vacuna en 13 semanas. Baxter, otra farmacéutica global (en el lugar 22), tuvo un accidente en su fábrica en Austria en febrero de este año. Le envió un producto contra la gripe a Alemania, Eslovenia y la República Checa, contaminado con virus de gripe aviar. Según la empresa, fueron errores humanos y problemas en el proceso, del cual no puede dar detalles, porque tendría que revelar procesos patentados.

No sólo necesitamos enfrentar la epidemia de la influenza: también la del lucro.

Silvia Ribeiro es Investigadora del Grupo ETC

Fuente: Diario La Jornada de México

A vueltas con la propiedad privada, por Joaquim Sempere

Cuando vemos uno y otro y otro episodio de cierre empresarial que deja en el paro a unos cientos, cuando no miles, de trabajadores, muchos sentimos un
desasosiego que no acertamos a traducir en un discurso alternativo. Percibimos que las cosas no funcionan. Pero ¿qué salida le vemos?


Habría que distinguir entre situaciones de crisis, como la actual, en las que el mercado se retrae y las empresas no venden y entran en bancarrota, de otras situaciones sin crisis. En el presente artículo voy a centrarme en estas últimas. En años anteriores, sin crisis, hemos asistido impotentes a casos de empresas viables, que obtenían beneficios, y sin embargo cerraban su factoría para instalarse en otros países con costes ambientales y salariales menores, en busca de beneficios mayores. La decisión empresarial dejaba en la calle a unos cientos de asalariados y sin ingresos vitales a ellos y sus familias. El recorte de los ingresos de esos cientos de familias repercutía en otros sectores económicos de la comunidad local (comercios, pequeña industria local, servicios…), que veían menguada también su actividad.

Y todo esto en la más estricta legalidad. La pregunta es inmediata: ¿cómo es posible que la ley permita que unas cuantas personas poseedoras del capital de la empresa o del paquete determinante de acciones de la misma puedan tomar decisiones que afectan a la supervivencia y seguridad económica de unos cientos o miles de personas aunque la empresa arroje beneficios? A principios del siglo XX, el economista británico R.H. Tawney, en un libro titulado La sociedad adquisitiva, sometía la propiedad capitalista a un análisis hoy muy actual. Se suele presentar la propiedad como un derecho ilimitado de disposición sobre lo poseído. Pero no es lo mismo poseer un paraguas o una casa que poseer una tierra cultivable o una fábrica. La tierra y la fábrica son medios de producción necesarios para crear riqueza, mientras que el paraguas y la casa son bienes de consumo. En una economía moderna, las personas que, sin ser propietarias, utilizan esos medios de trabajo para producir bienes a cambio de un salario y ganarse así la vida entran con esos medios en una relación peculiar e intensa, vital para ellas. Es una relación distinta a la del propietario con su propiedad, pero una relación humana significativa. Y si consideramos la comunidad local en que está situada la tierra o la fábrica, deberemos admitir que esa comunidad humana adquiere también una relación y una dependencia respecto de estos medios de producción.

¿Por qué el orden jurídico sólo contempla derechos de la propiedad y no derechos del trabajo ni de la comunidad? Es obvio que el propietario arriesga un patrimonio, y parece de justicia que reciba compensación. Pero el trabajador y la comunidad arriesgan su fuente de ingresos y su seguridad económica. ¿Acaso no merecen compensaciones también ellos? Tawney proponía que la propiedad del capital que se invierte fuera recompensada con un pago al uso de ese capital. Esto tiene un nombre: interés del capital. Y que los derechos de decisión (sobre inversiones, nivel de capitalización, organización del trabajo, gestión del riesgo, política comercial, etc.) estuvieran repartidos entre los tres componentes sociales de la empresa y su entorno: capital, trabajo (incluido el técnico y administrativo) y comunidad.

Tawney era socialista, y, como se ve, muy moderado. Ni siquiera planteaba estatalizar o socializar el capital; aceptaba que siguiera siendo –al menos una parte del mismo– de propiedad privada. Pertenecía a la corriente fabiana, muy criticada por Lenin por su moderación. Pero el análisis descrito es sumamente desmixtificador, porque desvela con gran claridad que unos derechos asociados a la propiedad quedan ocultos tras una amalgama confusa de derechos distintos, y nos permite comprender mejor que las relaciones capitalistas no son relaciones meramente técnicas entre “factores de producción”, sino relaciones sociales de dominación en que unos pocos detentan, con el amparo del orden jurídico-político. Un poder desmesurado sobre otros muchos, sobre sus vidas, sus ingresos, su seguridad.

A estas alturas, el razonamiento de Tawney me parece, si no revolucionario, sí subversivo. Tiene el mérito de poner en cuestión el poder capitalista sobre las personas y hurtarle legitimidad. Sin requerir que sea abolida la propiedad privada del capital, señala la necesidad de redefinir los roles y los derechos de quienes intervienen en la actividad empresarial o son afectados por ella. A partir de esta idea, cabe imaginar muchas fórmulas para articular capital (o sea, el ahorro destinado a la inversión), trabajo y comunidad local, ya sea en un capitalismo regulado o en un socialismo, dando a los trabajadores y a la sociedad unos derechos que hoy no se les reconoce. La Historia está llena de episodios en que obreros y técnicos han tomado en sus manos la gestión de empresas en crisis convirtiéndolas en cooperativas, sociedades anónimas laborales o empresas intervenidas públicamente. Y han funcionado. Cuando una clase fracasa en el cometido de crear riqueza, alguien tiene que tomar el relevo. Los trabajadores que se hacen cargo de una empresa, por otra parte, están más interesados en preservar sus puestos de trabajo (incluso aceptando reducciones en sus ingresos) que en aumentar los beneficios. Están más interesados en una economía de las necesidades (con mercados locales, estables y seguros) que en una economía de los negocios.

No es capital lo que falta, ni trabajadores dispuestos a trabajar, sino una dinámica económica distinta. El capitalismo está destruyendo nuestro tejido empresarial. ¿Seguiremos asistiendo impávidos al proceso o trataremos de buscar alternativas?

Joaquim Sempere es Doctor en Filosofía y profesor de Teoría Sociológica y Sociología Medioambiental de la Universidad de Barcelona.

Fuente: Periódico Público. Ilustración de Gallardo