28/5/09

La ludopatización de la sociedad, por Javier Arias

Aún está medio dormido pero los tantanes mediáticos del despertador ya aguijonean su mente, como cada mañana, con el enésimo sorteo, rifa, apuesta, premio, casino o boleto que le transportará por la vía rápida al mundo de la felicidad. La ideología del egoísmo le lanza sus obscenas armas de seducción mientras le susurra al oído “tú también podrás ser rico”. La fantasía de omnipotencia nubla su mente, como cualquier otra sustancia adictiva, a la vez que le sumerge en mundos virtuales de elitismo y plenitud. El premio no llegará, sin embargo la huella mental de esta búsqueda dejará su marca en forma de despreciativo desdén hacia todos los pobres, hacia los “perdedores” y en amor incondicional hacia el poder balsámico de la posesión. Un trozo de papel lleno de números será su trampolín hacia la única verdad. Su alma ya casi levita sobre la chusma, mientras en sus oídos suena la musiquilla de la ilusión programada en laboratorio.

La epidemia de juegos de azar que nos asola concentra aún más la riqueza, quitándole a muchos para dárselo a pocos, a la vez que estimula un cierto sentimiento de alejamiento (por no decir de “repugnancia mental”) hacia el mundo de la pobreza o hacia el ideal de la Justicia económica o distributiva. La hipócrita Derecha política se rasgará indignada las vestiduras por la “pérdida de valores” en nuestra juventud , el “relativismo moral” y otros síntomas de degradación colectiva, sin querer atajar jamás sus causas evidentes.

Los poderes públicos están consientiendo la ludopatización progresiva de la sociedad, arma avanzada para la penetración del pensamiento único en nuestro imaginario colectivo, mientras la izquierda timorata y aturdida recibe golpes en su línea de flotación sin enterarse siquiera del lugar desde dónde le vienen los impactos.

Fuente: Autor. Javier Arias es editor de Alterglobalizacion's weblog

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Cristóbal Cervantes
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