14/3/09

La crisis y la arrogancia de Occidente, por Leonardo Boff

En todos los países se están buscando salidas para la crisis actual. Más que ante una crisis, estamos, a mi modo de ver, frente a un punto de mutación de paradigma, próximo a ocurrir. Pero está siendo aplazado e impedido por la arrogancia típica de Occidente. Occidente está perplejo: ¿cómo puede estar en el ojo de la crisis si posee el mejor saber, la mejor democracia, la mejor conciencia de los derechos, la mejor economía, la mejor técnica, el mejor cine, la mayor fuerza militar y la mejor religión?

Para la Biblia y para los griegos esta manera de pensar constituía el supremo pecado, pues las personas se situaban en el mismo pedestal de la divinidad. Pronto eran castigadas al destierro o condenadas a muerte. Llamaban a esta actitud hybris, que quiere decir, arrogancia y exceso. Oigamos a Paul Krugman, Nóbel de economía en 2008, en el New York Times del 3 de marzo: «Si quiere usted saber de dónde vino la crisis global, mire las cosas de esta manera: estamos viendo la venganza del exceso; así nos hemos empantanado en este caos y todavía estamos buscando una salida». ¿No se decía antes greed is good? ¿La ganancia en exceso es buena?

Presentemos otra cita del nada sospechoso Samuel P. Huntington en El choque de civilizaciones: «Es importante reconocer que la intervención en los asuntos de otras civilizaciones constituye probablemente la fuente más peligrosa de inestabilidad y de un posible conflicto global en un mundo multicivilizacional». Huntington explica que es la arrogancia la que mueve a estas intervenciones. Los occidentales pretenden saber todo mejor. Johan Galtung, noruego, uno de los más preeminentes mediadores de conflictos del mundo, trabajó durante tres años tratando de mediar en la guerra de Afganistán. Se retiró, decepcionado e irritado, denunciando: «la arrogancia occidental impide cualquier acuerdo; éste sólo es posible a condición de que los talibanes se sometan totalmente a los criterios occidentales».

Tal vez la forma más refinada de arrogancia fue y es vivida por el cristianismo, especialmente bajo el actual Pontífice. Ha rebajado a las otras Iglesias negándoles el título de Iglesias. Ha impugnado a las demás religiones como caminos hacia Dios.

Pero ha tenido antecesores más extremados: Alejandro VI (1492-1503) por la bula Inter Caetera dirigida a los reyes de España determinaba: «por la autoridad de Dios Omnipotente que nos ha sido concedida en san Pedro y como Vicario de Jesucristo os donamos, concedemos, entregamos y asignamos a perpetuidad con todos sus dominios, ciudades, fortalezas, lugares y villas, las islas y las tierras firmes halladas y por hallar». Nicolás V (1447-1455) por la bula Romanus Pontifex hacía lo mismo a los reyes de Portugal. Les concedía «plena y libre facultad para invadir, conquistar, combatir, vencer y someter a todos los sarracenos y paganos en cualquier parte que estuvieren y reducir a sus personas a servidumbre perpetua». ¿Se puede ir más lejos en exceso y en hybris? Se borró totalmente la memoria del Nazareno que predicaba el amor incondicional y que todos somos hermanos y hermanas.

La arrogancia de Occidente impide que los jefes de Estado, ante la actual crisis, se abran a la sabiduría de los pueblos y busquen una solución a partir de valores compartidos y de una visión integradora de los problemas de la Casa Común, herida ecológicamente. En los discursos de Barack Obama resuena la arrogancia típicamente estadounidense de que los EUA todavía van a liderar el mundo. Es un liderazgo montado sobre 700 bases militares repartidas por todo el planeta y provistas de armas de destrucción masiva capaces de diezmar a la especie humana y dejar tras de sí una Tierra devastada. Este liderazgo arrogante no lo queremos.

Leonardo Boff es teólogo, filósofo y escritor
Fuente: Koinonia

6 comentarios:

  1. No sé... me gustaría pensar que esa arrogancia no es inherente a la condición humana, pero a veces me cuesta, y mucho.

    Saludos, y perdón por el tachón, se me olvidó poner el *no

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  2. Hola Vero, gracias por tu reflexión compartida, en mi opinión el ser humano es capaz de lo peor y de lo mejor, y puede que tengamos defectos de "fábrica", "inherente a la condición humana", la metáfora del pecado original del cristianismo va por ahí,

    saludos de Cristóbal

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  3. El problema es dónde situar la línea de la tolerancia, ¿debemos tolerar, aceptar, no intentar cambiar aquellas actuaciones que atenten contra nuestros principios éticos más básicos? Como mujer occidental me cuesta mucho aceptar el trato que dispensan otras civilizaciones, otras culturas a la mujer.
    También creo que las motivaciones de las políticas internacionales de intervención no son éticas, son económicas.

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  4. Hola Lola, en efecto, hay que situar una línea de tolerancia, en mi opinión, la Declaración Universal de los Derechos Humanos puede ser un principio,

    y estoy de acuerdo contigo en que las motivaciones no son éticas, sino económicas, no se piensa en el bien común sino en mantener artificialmente un sistema que les privilegia pero que ya está en cuestión por la grave crisis mundial,

    saludos de Cristóbal

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  5. La Declaración Universal de los Derechos Humanos es un producto occidental elaborado con los valores éticos occidentales y que otras culturas perciben como una muestra más de arrogancia. Para mí es una buena línea pero para otros no lo es. El derecho a la integridad física de todas las personas, la igualdad hombres y mujeres, en países donde la ley dice que una mujer vale la mitad de un hombre, puede ser muy duro de aceptar incluso como principio.
    No es nada sencillo.

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  6. Estoy de acuerdo contigo en que la Declaración Universal de Derechos Humanos es un producto occidental con los valores éticos occidentales, pero creo que como principio es bueno para comenzar a discutir lo que tú llamas "el límite de la tolerancia", no se me ocurre mejor base para empezar a trabajar en una ética universal, que autores como Hans Küng tienen ya muy desarrollada, puedes ver un artículo de él publicada en este blog:
    http://espiritualidadypolitica.blogspot.com/2007/12/la-globalizacin-de-la-tica-por-hans-kng.html,

    también es interesante su Fundación por una Ética Global: http://www.weltethos.org/dat_spa/indx_0sp.htm

    gracias por tus interesante reflexiones, Lola, aumenta el valor del blog, Internet es compartir,

    saludos cordiales de Cristóbal

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Cristóbal Cervantes
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