2/12/08

Espíritu o Imperio: Revolución Societal en el Siglo 21, por Nicanor Perlas

Nicanor Perlas fue galardonado con el Premio 2003 de Vida Correcta en Estocolmo, Suecia, por sus sobresalientes esfuerzos educando la sociedad civil mediante las alternativas de implementación en la globalización corporativa. Fundador del Centro de Iniciativas de Desarrollo alternativo, gano el Premio Global 500 de UNEP al proveer entrenamiento y asistencia técnica a grupos cívicos en su país natal, Filipinas, y por ayudar a eliminar el uso de treinta y dos pesticidas peligrosos. Miembro de la Comisión de Globalización de Mikhail Gorbachev, su primer libro, Shaping Globalization: Cultural Power and Threefolding (2000), (Moldeando la Globalización : Poder Cultural y el Triple (2000), se enfoca en la convivencia entre la sociedad civil con los negocios y los gobiernos para un cambio global. Spirit or Empire: Societal Revolution of the Twenty First Century (2004) (Espíritu o Imperio: Revolución Societal del Siglo Veintiuno) trata del profundo reto del imperialismo resurgente dentro del futuro espiritual y social de la humanidad y del planeta.


Tres eventos recientes marcan la naturaleza apocalíptica de nuestros tiempos. Sirven como escenario de contrastantes tipos de revoluciones que tomarán control del siglo 21. Estos senderos radicales hacia el futuro lucharán con creciente pasión e intensidad e impactarán decisivamente a billones que viven en el Planeta Tierra.

Septiembre 11, la Doctrina Bush y El Otro Súper Poder.

El primero de los tres eventos definitorios ocurrió el 11 de Septiembre del 2001. Unos terroristas, usando aviones como bombas volantes, destruyeron las torres gemelas del World Trade Center en la Ciudad de Nueva York, matando a más de tres mil personas. Poco después, el mismo grupo terrorista estrelló un avión en el Pentágono, el centro de operaciones del Departamento de Defensa de E.U. (símbolo del poderío militar norteamericano) matando o hiriendo a docenas más.

Poco después de un año, el 17 de Septiembre, 2002, Estados Unidos de Norteamérica develó públicamente una nueva doctrina, poco comprendida por los Estados Unidos, y casi totalmente desconocida en otras partes del mundo. El bombardeo de Irak, el 19 de Marzo, 2003 fue señal de la naturaleza radical e históricamente sin precedentes de esta doctrina. Emitida por el Presidente George W. Bush y conocida oficialmente como la Estrategia de Seguridad Nacional (ESN) de Estados Unidos, la Doctrina Bush es el plan para la formalización y establecimiento consciente de Estados Unidos como un imperio global.

Justo antes de la guerra contra Irak, sucedió otro evento históricamente sin precedentes. El 15 de Febrero, 2003, más de quince millones de personas salió a las calles en más de 600 ciudades y pueblos en todos los continentes. Muchas de las principales ciudades como Nueva York, Londres, Sydney y Madrid fueron testigos de demostraciones gigantescas jamás vistas en las décadas recientes. Organizada por una simple red global de organizaciones de la sociedad civil, las protestas atacaron los planes norteamericanos de invadir a Irak, y en el proceso, llenaron de estupor al mundo.

El New York Times etiquetó las protestas públicas como una manifestación del “segundo súper poder”. En realidad, este “segundo súper poder” es lo que generalmente es conocido como la “Tercera Fuerza”, porque el propósito del surgimiento de la sociedad civil global al reconocimiento mundial ha sido para defender la cultura, la sociedad y la naturaleza contra las tendencias totalitarias de las otras dos fuerzas globales – el estado y el mercado. Activa en docenas de batallas globales contra la elite y la globalización corporativa, de Seattle a Génova, a Barcelona y Cancún, esta fuerza equilibradora ahora ha logrado una metamorfosis. La Sociedad Civil Global se ha convertido en la única fuerza equilibrante que queda para confrontar al imperio norteamericano, especialmente debido a que los poderosos estados-naciones y Naciones Unidas se han visto básicamente incapaces mientras Estados Unidos proyecta su vasto poder militar contra Irak.

Desde el Imperio al Espíritu: MacMundo, Fundamentalismus y Civitas/Humanitas

El desastre del 9/11 reveló dramáticamente la lucha entre el Fundamentalismus y MacMundo. El bombardeo a Irak inauguró una batalla aún más drástica de MacMundo contra el Fundamentalismus. Las protestas globales sin precedentes de Febrero 15, 2003, y las previas “batallas” globales contra la globalización de la elite (incluyendo la corporativa) son las confrontaciones entre Civitas/Humanitas y MacMundo.

Estos eventos históricos revelan tres puntos de vista que luchan por el predominio de su propia versión en la revolución societal. Estas fuerzas ahora están disputándose el destino de la tierra. Las he caracterizado de forma general como MacMundo, Fundamentalismus y Civitas/Humanitas. MacMundo tipifica la dominante modernidad materialista que gobierna al mundo. El prototipo de ejemplo, Estados Unidos que ahora busca imponer un imperio global. Fundamentalismus es la respuesta fundamentalista y sectaria de la tradición que da a MacMundo, principalmente del Islam, el Cristianismo, Hinduismo y otras religiones. Civitas/Humanitas es la sociedad civil global, buscando un acercamiento post-materialista, no-violento y más espiritual a los caldeados asuntos del planeta. Tanto los activistas Civitas como los Fundamentalismus buscan el Espíritu, pero de modos muy distintos. Debido a que la realidad es compleja, aconsejo al lector de tomar estas categorizaciones como amplias indicaciones y flexibles aproximaciones de tendencias o de direcciones dominantes.

Revoluciones Societales

En medio de estas luchas, las principales instituciones del mundo están colapsando gradualmente. Las culturas se están derrumbando, internamente y entre sí. La economía global está en un estado de violenta revolución, produciendo prosperidad en limitados rincones del mundo mientras, al mismo tiempo, condena a vastas regiones a la pobreza masiva y a la violencia. El significado y utilidad de Naciones Unidas está en juego. Las nociones de “soberanía nacional” y el estado nación están bajo ataque, para bien o para mal. La ley internacional está debilitándose. El individuo humano universal está logrando más poder por encima de las viejas ideaciones de la nación estado debido a la creciente violencia y desorden.

Esta es una situación radical y revolucionaria. Las marcas culturales, políticas y económicas de la civilización moderna se están desmoronando. La gran mayoría de las sociedades tradicionales están siendo barridas por la marea de la globalización de la elite y del maniático sueño de un imperio. El siglo 21, inclusive en sus comienzos, está probando ser drásticamente diferente que el de hace siglos atrás.

He inventado el término “revolución societal” como el título de este artículo para diferenciar una “revolución societal” de la noción tradicional de revolución que se enfoca en la captura o reforma del poder del estado, llamado por los científicos sociales “estatismo”. Sin importar cuán importante sea el “estatismo” o la revolución enfocada en el estado, la historia ha demostrado que no es suficiente. Los estudiosos que estudian el destino de las revoluciones exitosas centradas en el estado durante los pasados 150 años, muestran muy pocos logros en comparación a la sangre que se ha vertido. El fracaso es evidente mirando hacia atrás, por la experiencia y la historia. El estado es profundamente afectado por la dinámica autónoma de dominantes economías capitalistas. A su vez, tanto el estado como la economía son profundamente condicionadas por las culturas donde se han forjado.

Para que sea duradera y significativa una revolución, debe transformar no sólo la soberanía del estado, pero también la soberanía de la cultura y de la economía. Llamamos a esto una revolución societal.

Europeos orientales, por ejemplo, se han encontrado tardíamente asidos en el mortal capitalismo neo-liberal después de optar por la economía neo-liberal como su sendero hacia el progreso después de liberarse de la pesadilla de comunismo. La mayoría de los estados que no han llegado a ser asidos por una economía aún más poderosa tienden a mantener el control de su cultura nacional y de su actividad económica.

Como veremos, una revolución societal pacífica valora la labor e importancia del estado mientras fortalece la labor auténtica de la cultura y de la economía.

El Viaje de Iniciación – Preludio Necesario para Transformar al MacMundo Imperial

Tenemos una figura en forma de un ocho escrito horizontalmente, que es el símbolo del infinito (Figura 1). También es el símbolo del viaje espiritual interno hacia la Iniciación , que es la preparación fundamental para aquellos que quieren enfrentarse con los desafíos del siglo 21. Los problemas asociados con el MacMundo imperial son, en el fondo, cuestiones espirituales y no pueden ser respondidas mediante esquemas y hábitos de pensamiento materialistas. La dinámica e integridad de la movilización de la sociedad civil está plagada y debilitada por deficiencias psicológicas. Además, la identidad y los procesos de restructuración que se necesitan requieren de una perspectiva espiritual. Finalmente, los estudios demuestran que un número significativo de activistas están procurando explícitamente de reconciliar su vida interna con sus compromisos sociales externos, integrando el activismo espiritual y social.



El Viaje Externo comienza cuando el individuo se enfrenta al mundo por primera vez y comprende que el reciente emergente Imperio global de Estados Unidos, una selecta forma de globalización y civilizaciones antagónicas, están todas asociadas al MacMundo y han tomado control del planeta con consecuencias desastrosas. Dentro de este mundo del nuevo imperialismo, los seres humanos serán desarmados y vueltos a construir físicamente (humanidad Cyborg - fabricaciones futuristas entre humanas y máquinas que imitan la vida humana), psicológicamente (aturdidos debido al ultrajante comportamiento del imperialismo) y espiritualmente (rendidos al fuego) Mientras tanto, nos enfrentamos con el deterioro de la naturaleza, incluyendo el calentamiento global y el derretimiento de los hielos. El caos social que produce esto reforzará aún más la tendencia hacia una civilización de seguridad militar. Yo llamo a estos múltiples problemas el Matrix Imperial.

La realidad de esta pesadilla imperial nos lleva hacia un Viaje Interior para poder responder cuestionamientos fundamentales sobre la naturaleza y el significado de la existencia humana, de las sociedades y de la civilización, y sobre el valor intrínseco del valor de la naturaleza y su relación con la humanidad. En resumidas cuentas, nos está forzando a responder preguntas fundamentales: ¿Qué significa estar vivo hoy en día, y cuál es el propósito de la existencia humana? Muchos de los que buscan respuestas a estas preguntas candentes están emprendiendo un doloroso viaje interno de descubrimiento para reconectarse con el Espíritu viviente y por lo tanto, servir al mundo.

Usando el símbolo de Iniciación de Joseph Campbell (figura 1), el Llamado del Imperio Matrix y todo lo que éste significa nos saca de nuestra complacencia. Nos da un sentido de urgencia poder despertar y responder a ese inminente desastre.

El Viaje ahora entra en la etapa del Juicio. Civitas necesita profundamente este viaje mientras descubre que muchos de sus acercamientos están pasados de moda cuando se enfrenta con las nuevas demandas de MacMundo y su Imperio.

Un contacto exitoso con nuestro espíritu nos trae Iluminación; una profunda comprensión de nuestro ser y del mundo. La instrucción de una acción estratégica se vuelve clara mientras se descubre la fuerza de las nuevas capacidades internas.

En la última etapa del viaje, el Retorno, el individuo recién despierto está armado con las necesarias herramientas para rehacer el mundo externo de MacMundo, Fundamentalismus y Civitas.

El Papel de las Estrategias de la Tercera Generación y el Triple

Afortunadamente está ocurriendo un despertar espiritual masivo en todo el mundo de hoy. Los cambios de valores se expresan como nuevos movimientos sociales y finalmente como la sociedad civil. Uno puede comprender de este modo la Batalla de Seattle, la Batalla de Génova, el F-15, Cancún y otras movilizaciones similares de masas. Con el renacimiento de la sociedad civil viene la liberación del dominio de aspectos contradictorios de la vida cultural y la liberación del poder político y económico. Sin embargo, los poderes de Civitas no podrán llevarse a cabo siempre y cuando también sean liberadas las energías espirituales latentes en la vida cultural.

Civitas se ha convertido en la tercera fuerza global que se une al Estado y al Mercado en una lucha tripolar por el futuro del mundo. Busca evitar los extremos. Reconoce la autonomía de la cultura, de la política y la economía, y se esfuerza por encontrar una integración significativa entre ellos teniendo como meta el logro de un desarrollo sustentable auténtico. La nueva revolución societal nos invita a entrar a un espacio de profundo cambio interno. Desde esa profundidad desarrollamos sociedades estratégicas y apropiadas con aquellos individuos que han escogido expresar su transformación espiritual y el punto de vista Civitas/Humanitas en la política o en la economía. Los individuos se unen en forma natural para formar grupos afines y luego crear redes horizontales entre culturas. Estas redes logran un punto de efectividad que pueden paralizar tendencias totalitarias en la sociedad civil, el estado y el mercado.

Nadie puede predecir el resultado de esta intensa batalla. El resultado dependerá en la medida en que estos valientes, creativos y dedicados activistas sociales puedan despertar a su poder transformador.

El llamado que resuena es para que todos nosotros asumamos el sublime proceso de la iniciación y desencadenemos las tremendas capacidades humanas que están adormecidas profundamente dentro de todos y cada uno de nosotros, para que podamos participar creando un nuevo mundo.


Fuente: Artículo publicado originalmente (en inglés) en la revista Kosmos Journal, y traducido por Unidad Boliviana de Servicio

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Cristóbal Cervantes
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