24/6/08

Consecuencias del fin de la era del petróleo


En la entrada anterior de este blog hemos visto que la humanidad se encuentra ante uno de los mayores retos de su historia: el fin de la era del petróleo. Pero, ¿qué consecuencias puede traer esto?.

Dos recientes libros escritos desde el ecologismo social, tratan esta cuestión. El crepúsculo de la era trágica del petróleo, escrito por Ramón Fernández Durán, nos dice en su contraportada:


"El fin de la Era del Petróleo está ya en el horizonte. Ese fin no acontecerá cuando se acabe el petróleo, sino bastante antes, cuando se inicie y profundice el declive de su oferta, a partir del llamado pico del petróleo, tal y como alerta este texto.

Pero esta Era del Petróleo que hemos vivido especialmente en el siglo XX, y muy en concreto en su segunda mitad, una etapa de crecimiento económico espectacular que ha beneficiado a una minoría del planeta y que ha incrementado las desigualdades sociales y territoriales como nunca en la historia de la humanidad, ha sido también una era trágica. De ahí el título del libro.

El petróleo ha estado íntimamente relacionado con los principales conflictos bélicos del pasado siglo, y por supuesto está estrechamente ligado con las nuevas guerras del recién iniciado siglo XXI (Irak, Afganistán, Sudán, etc.).

El libro realiza un recorrido histórico por la explotación del petróleo y analiza cómo ésta ha estado relacionada con las grandes dinámicas geopolíticas, cuyas tensiones se han ido concentrando principalmente en torno a Oriente Medio, donde están dos tercios de las reservas mundiales de crudo restantes.

El fuerte alza del precio del crudo desde el inicio del nuevo milenio y la subida espectacular de la cotización del barril en los últimos tiempos son indicadores de que la era del petróleo barato se ha acabado para siempre. Pero el declive energético que supondrá el pico del petróleo conllevará sin lugar a dudas el inicio de la era del decrecimiento.

Un decrecimiento sin fondo y sin fin, que llevará aparejado un derrumbe financiero global, como resalta el texto, sobre todo porque tras el pico del petróleo vendrá el del gas y luego el del carbón.

El fin de la era de los combustibles fósiles muy probablemente implique el colapso del modelo civilizatorio que conocemos, que está chocando ya con los límites ecológicos del planeta. El presente libro apunta las claves para comprender la enorme trascendencia de los nuevos escenarios que se abren, y examina cómo las actuales estructuras de poder se preparan para abordarlos recurriendo a medidas cada vez más autoritarias y belicistas.

Pero también se señalan las oportunidades que se nos abren con todo este marasmo para poder caminar hacia otros mundos posibles."


Por otro lado está el libro El final de la era del petróleo barato, de Joaquim Sempere y Enric Tello, sobre el que el periódico digital Soitu.es ha publicado un interesante artículo, del que extraemos el siguiente texto:


"La crisis del petróleo puede traer consecuencias tan profundas como las que se derivaron de la Revolución Neolítica o la Revolución Industrial, según Enric Tello uno de los autores de 'El final de la era del petróleo barato'. La incertidumbre que rodea al 'oro negro' podría derivar, a largo plazo, en un nuevo modelo de organización social y económica, en la que se daría marcha atrás a algunos de los principios que han gobernado el período de globalización económica.

El sistema económico actual se sustenta, en buena medida, en la deslocalización del sistema productivo, a través del cual, producción y consumo pueden encontrarse muy dispersos en el espacio. Esto ha sido posible merced al precio asequible del petróleo, que se convirtió en el combustible estrella durante prácticamente todo el siglo XX, debido a su buen precio, su alta concentración energética por unidad de volumen, la facilidad de su transporte y la versatilidad de sus usos.

La agricultura moderna también se apuntó a la fiesta de la accesibilidad del petróleo. La agricultura, tal y como se concibe hoy en día, depende del 'oro negro' para labrar campos, irrigarlos, fertilizarlos, combatir las plagas y las malas hierbas, para recoger las cosechas y para llevarlas a los mercados.

Se pasaría de una economía desperdigada y deslocalizada hacia un gusto por lo más pequeño, lo menor y lo mejor. Estos serían algunos de los escenarios tras la crisis, según los recoge Ernest García: "ciudades pequeñas rodeadas por tierras agrícolas, restablecimiento de las diferencias entre lo urbano y lo rural, desaparición de los grandes centros comerciales, geografías cotidianas susceptibles de ser recorridas a pie, rehabilitación de edificios de dos a cinco pisos, obsolescencia de los rascacielos y de las áreas de aparcamiento (...), la reaparición de la artesanía, fragmentación del Estado-Nación, desaparición de productos y profesiones inútiles (como los repelentes de insectos, los agentes de viajes y el marketing), resurgimiento del ferrocarril, drástica contracción del consumo de masas...".

Las claves del decrecimiento son, según Gustavo Duch, "supeditar el mercado a la sociedad, sustituir la competencia por la cooperación, acomodar la economía a la economía de la naturaleza y del sustento, para poder estar en condiciones de retomar el control de nuestras vidas. La ciudadanía del mundo no pierde nada, pierden las corporaciones".


Del 28 de junio al 3 de julio se celebra en Madrid el Congreso Petrolero Mundial, aglutina desde hace 75 años a la mayoría de los países productores (salvo Irak) y a la totalidad de las empresas del sector. Paralelamente se va a celebrar el Encuentro Social Alternativo al Petróleo. Seguro que vamos a seguir hablando del fin de la era del petróleo. Porque como decía un reciente editorial del periódico The Independent,
"la era del petróleo alcanza su desesperado final del juego. El hecho de que muchos de nuestros líderes políticos se agarren a la esperanza de que los productores de petróleo cabalguen al rescate, simplemente confirma lo poco que entienden la nueva realidad."

1 comentario:

  1. SUPONGO QUE VOLVEMOS A LA ERA DE LOS GAUCHOS DE LAS MONTONERAS FEDERALES A CABALLO HABRA GUERRAS CIVILES POR TODOS LADOS EN TODOS LOS PAISES DEL MUNDO HASTA QUE LA POBLACION BAJE A UNOS 500 MILLONES DE PERSONAS CIFRA CONSIDERADA MANEJABLE EN LA ERA POST PETROLEO O MEJOR DICHO HIDROCARBUROS A COMPRAR ARMAS Y CABALLOS ENTONCES PARA SALVAR EL PELLEJO

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Cristóbal Cervantes
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