2/1/08

La manifestación por la familia cristiana sigue dando que hablar

Este es mi tercer artículo sobre la manifestación celebrada el domingo en Madrid en defensa de la familia tradicional cristiana. No pensaba volver a escribir sobre este tema pero es que la realidad se impone, y hoy hay abierto un debate muy sano en los medios de comunicación, entre los políticos y la sociedad en general sobre la relación entre la Iglesia Católica y el Estado y la política. Comentaré un poco todo esto y terminaré con una reflexión personal sobre la religión y la espiritualidad.

El PSOE ha difundido un comunicado titulado "Las cosas en su sitio", en el que le dice a la Iglesia que no va a dar marcha atrás. El PP ha preferido no hablar de la manifestación, para no quemarse, pero sí ha criticado la respuesta del PSOE. Izquierda Unida aprovecha para criticar al gobierno socialista por no haber puesto a la Iglesia en el lugar que le corresponde.

El secretario de organización del PSOE, José Blanco, ha llegado a pedirle a la Iglesia que le exija al PP, antes de pedir el voto directa o indirectamente para ese partido, que introduzca en su programa electoral la derogación de leyes como la del Divorcio, la del Aborto, la que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo o la de la Igualdad para volver a la familia tradicional. Algo que sabe que el PP no va a hacer, de hecho anuncian que no van a derogar la ley de matrimonios homosexuales ni la del aborto. El PP es un partido conservador, y como su nombre indica lo que quieren es conservar lo que hay, Aznar no cambió nada sustancial de lo aprobado por los gobiernos socialistas en los 8 años que estuvo en el poder. Y Rajoy tampoco cambiaría nada si ganara. Critican los progresos, pero luego los defienden y se aprovechan personalmente de ellos. Es la práctica habitual de la derecha española desde la transición.

La prensa también ha entrado a fondo en el tema, y por ejemplo el periódico El País publica un duro editorial titulado Laico de una vez en el que pide librarse de los últimos lastres de los poderes fácticos para construir un Estado laico de verdad. Me ha llamado la atención que este mismo periódico dedique hoy un reportaje a Kiko Argüello, al que yo definí como verdadero protagonista de la manifestación en mi anterior post.

Los teólogos progresistas Juan José Tamayo y José María Castillo, dos autores muy citados en este blog, publican hoy un breve pero intenso artículo de opinión titulado Los obispos, contra el Estado de derecho, en el que acusan a la jerarquía eclesiástica de hacer política y no evangelización y añaden que les sorprende que "en el citado acto no se hiciera mención al Evangelio y a las enseñanzas de Jesús sobre la familia, que son sumamente críticas con la institución familiar."

En efecto, la iglesia se ha separado totalmente de las enseñanzas originales de Jesús, como ha pasado con todas las religiones que han evolucionado hacia instituciones jerárquicas, patriarcales, autoritarias y con muy poco de la espiritualidad de los grandes maestros espirituales en los que se fundan.

Las religiones se han convertido en ideologías, sistemas de creencias con los que la gente puede identificarse y demostrar que ellos tienen razón y los demás están equivocados, y así definir su identidad en función de sus enemigos, los otros, los no creyentes, o malos creyentes, a los se ha llegado a matar por considerarse justificados para ello. El hombre ha creado así a Dios a su imagen y semejanza, para reducirlo a un ídolo mental en el que había que creer y al que se debía adorar como "mi dios" o "nuestro dios".

Sin embargo, en todas las religiones han surgido hombres y mujeres que no creían que la espiritualidad se pudiera encerrar en un sistema de creencias o dogmas, y tomando como fuente los maestros espirituales como Jesús, Buda, Lao Tsé y tantos otros, crearon escuelas o movimientos que representaban un redescubrimiento, incluso una intensificación de la luz de la enseñanza original. Nos referimos al gnosticismo y el misticismo cristiano, el sufismo en el Islam, el Advaita Vedanta en el hinduismo, o el zen y el dzogchen en el budismo, entre otras. Todas estas enseñanzas hacían especial mención a la unidad fundamental de toda la vida, y la importancia de la transformación interior, la evolución de la conciencia.

La nueva espiritualidad, que defendemos en este blog, la transformación de la conciencia, está surgiendo en gran medida al margen de las religiones establecidas. Son personas que se han dado cuenta que ser "espiritual" no tiene nada que ver con lo que uno cree, y que todo es cuestión de tu estado de conciencia, y esto, a su vez, determina como actúas en el mundo e interactúas con otros.

Espero desarrollar todo esto en artículos posteriores.


PD: Por cierto, feliz año nuevo a todos los lectores y lectoras de este blog.

6 comentarios:

  1. Desde mi punto de vista, un humilde agnóstico que está interesado en la religión como mero movimiento antropológico del ser humano, no veo más que miedo al progreso entre las filas del clero más rancio.

    No puedo más que suscribir el, totalmente acertado bajo mi punto de vista, editorial de El País sobre el laicismo. La separación radical de la Iglesia se hace necesario, no se puede consentir que en un país medianamente desarrollado la Iglesia tenga más autoridad que la que ejerce sobre sus súbditos.

    Quizá haga falta dicha ruptura para que la Iglesia Católica vuelva a sus orígenes, a la humildad que predicaba Jesucristo, humildad de la que carece gran parte de los grandes prebostes de la Iglesia Española que se dieron cita. Quizá sea hora de replantear eliminar la curia, dejar a un lado a gente como el Obispo de Tenerife (aquel que con tanta vehemencia justificó la pederastia) o Rouco Varela el cual parece más interesado en la política que en aquello de "Predicar con el ejemplo la palabra de Jesús".

    Un cordial saludo

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  2. Tu página es interesantísima, te leo desde hace un tiempo y seguiré haciéndolo.

    En cuanto al artículo en cuestión, sólo puedo añadir "amén".

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  3. Gracias Tom por tus amables palabras sobre el blog, he visitado el tuyo y también me ha parecido muy interesante.

    Saludos de Cristóbal

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  4. Estimado Sam, tu comentario me suena muy sensato, la mirada con perspectiva de un "humilde agnóstico", como te defines, es quizá la más oportuna frente a los fundamentalismos.

    Saludos de Cristóbal

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  5. Con tanto comentario se le da a la iglesia más poder del que realmente tiene (pensar que llegó a tener mucho poder no es lo mismo que hoy lo tenga), como cualquier otra organización de tipo religiosa puede convocar y reunir a sus seguidores y expresar sus opiniones, lo que me parece desproporcionado que el gobierno o u partido político responda a lo que se haya expresado en esa reunión y pida rectificación.

    Todavía no hemos asumido que vivimos en un estado laico.

    Saludos

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  6. Coincido con Eifonso Lagares, todavía no hemos asumido que vivimos en un estado laico, y que seguimos respetando los diversos cultos de las diferentes religiones. Otra cosa es el fundamentalismo en el que no deberíamos caer.

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Cristóbal Cervantes
espiritualidadypolitica@gmail.com