19/8/11

Comunicado de Democracia real Ya en relación a las JMJ

Desde Democracia real Ya no tenemos una opinión definida al respecto a las JMJ ya que no entra dentro de nuestras propuestas el posicionarnos ni convocar ninguna acción al respecto. Queremos manifestar nuestro respeto a todas las diferentes creencias religiosas y animar a todas aquellas personas (profesen la religión que profesen) a informarse en nuestra página web de todas nuestras propuestas. Y como bien dice nuestro manifiesto: “Unos somos creyentes, otros no. Pero todos estamos preocupados e indignados por el panorama que vemos a nuestro alrededor.” En el espacio público nuestra lucha democrática es contra la injusticia económica, polí­tica y social. La religión es un asunto personal.

La crítica que desde DRY hacemos es contra el uso del dinero público, no contra la fe en si misma, al igual muchas organizaciones cristianas de base que tampoco están de acuerdo con este tipo de desvío de fondos. Si bien es cierto que la llegada de tanta gente genera algunos ingresos para algunas personas, no nos parece adecuado que el dinero público se gaste en un evento religioso en un momento en que otras cosas importantes como la salud y la educación están siendo recortadas drasticamente. España es constitucionalmente un estado aconfesional, lo que implica que las instituciones del estado no deben interferir o asumir este tipo de eventos.

En vista a lo sucedido en los últimos días y desde nuestra convicción no violenta, dirigimos nuestra queja hacia los grupos más fundamentalistas que crean enfrentamientos entre los ciudadanos o que promueven mensajes anticonstitucionales, así como hacia las acciones de represión policial desmesuradas y violentas contra ciudadanos pacíficos de cualquier ideología o religión. En definitiva queremos mostrar nuestra repulsa frente a aquellos que incitan al odio desde cualquier posición.

Enlace a todos los artículos de Democracia real Ya y el 15M en el blog Espiritualidad y Política

3 comentarios:

  1. Muy acertado comunicado. Te diré que yo optaría por enriquecer el asunto desde una perspectiva democrática en el que la religión también forma parte de la vida de las personas.
    No me agrada para nada que el estado ponga una gran cantidad de dinero ante la visita de un líder religioso. Pero tampoco creo que sea justo el no poner un sólo euro.
    Sólo diría que habría de existir alguna política en la que el Estado tenga prohibido subsidiar en más de un 5% la visita de algún líder religioso.
    Pienso que es muy sano, por ejemplo, que el Dalai Lama visite un país. Por lo regular lo hace mediante subsidio de sus seguidores, aunque los gobiernos destinan algunos recursos de seguridad a su estancia y tal vez algo más. Ello me parece justo.
    Creo que el cero absoluto también está mal. Termina volviéndose algo anti-religioso.

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  2. A ver Enrique, ¿y qué hay de malo en "algo anti-religioso"? Todas las religiones se fundamentan en el miedo a morir que tiene la gente y eso es algo que nos va a pasar a todos con religiones o sin ellas y es algo muy privado. No creo que el Estado tenga que subsidiar nada, ni de un lider católico ni de cuanlquier otra creencia. Como acto privado que lo considero, creo que debería pagarlo la gente interesada. Porque yo para desatar mi fanatismo me voy a idolatrar a alguien a un concierto, y no le exijo a nadie que me lo pague, lo pago yo.

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  3. Según sus organizadores, la JMJ se ha financiado con el dinero aportado por los diferentes patrocinadores y las inscripciones de los participantes (que me consta que no eran precisamente baratas). Si dicen o no la verdad es algo que no podemos comprobar, pero creo que si se quiere ser objetivo se debe dar también su versión. En cualquier caso, el estado siempre tendría que correr con los gastos en seguridad..., pero también lo hace cuando se organiza un concierto multitudinario o el mundial de formula 1, igual que subvenciona miles de cosas, algo que el conjunto de la población financia con sus impuestos les guste o no. Creo que gran parte de la población de este país vive presa de un anticlericalismo que en el fondo denota intolerancia frente al que opina de una forma diferente. Y no digo que entre los católicos no haya gente intolerante, que los hay y muchos. Precisamente me parece que uno de los problemas de ste país es a intolerancia y la incapacidad de dialogar con el que es diferente, que al final es la base de la democracia.

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Cristóbal Cervantes
espiritualidadypolitica@gmail.com