19/3/11

Crisis nuclear en Japón. ¿"Off" a una civilización?, por Koldo Aldai

Nuestro amigo y colaborador del blog Espiritualidad y Política Koldo Aldai, ha escrito un maravilloso artículo sobre el momento crítico que estamos viviendo. Como dice Koldo: "Antes del debate crucial del tipo de energía, será preciso plantearnos previa y seriamente el sentido de tanta de esa energía, de tantos productos, movimientos y servicios que para nada sirven al humano." El consumo privado (los deseos hechos demanda) y el crédito son las verdaderas claves de la economía actual, que está en una crisis sistémica, global, el cambio vendrá, por tanto, cuando rompamos la cadena deseo/necesidad/demanda. Y eso es un cambio de valores, un cambio de conciencia. Lo que requiere de nuevos líderes, ideas, y reflexiones como las de este artículo:


No se nos ocurrirá blandir el “¡ya lo habíamos avisado!”. Ante todo somos una sola humanidad hermanada ahora más que nunca en el dolor, unida también para explorar nuevos futuros, nuevas y colectivas sendas, ahora sí por fin junto al sol, junto al aire, junto a las mareas y la Vida. No se nos ocurrirá hacernos los “sabidos”, pues hay 180 héroes que seguramente sí creyeron en la energía nuclear y ahora están entregando su vida para salvar las de muchos otros.

Ya hay un antes y un después de Fukushima. La central siniestrada despide vapores y lecciones con pareja presión. Primero el alarde de esos casi dos centenares de valientes que se saben con limitadas posibilidades de respirar mañana. Junto a ello el ejemplo mundial de equilibrio y de paz en el alma de toda esta nación ante la acumulación de desastres. Pero además Japón ha colocado el mayor interrogante a la civilización materialista en todos los tiempos. Somos uno con este pueblo fuerte, sereno que se ha prestado, ahora y entonces (1945), para tan definitivas lecciones. Japón y sus tsunamis y sus reactores dañados, Japón y sus nubes invisibles y su tragedia imprevista nos invitan a volver a empezar, a olvidarnos de muchos patrones que hasta ayer regían nuestros destinos.

Antes del debate crucial del tipo de energía, será preciso plantearnos previa y seriamente el sentido de tanta de esa energía, de tantos productos, movimientos y servicios que para nada sirven al humano. Una vez apartadas las mil y un cosas que sólo nos alienan, que sólo nos alejan de nosotros/as mismos/as; una vez abandonado todo lo prescindible, iremos a la búsqueda de energías nobles, cercanas, amables, sencillas, autogestionadas, duraderas… Nunca jamás esas tumbas gigantes con el apoteosis en sus entrañas, esos enormes complejos blindados amenazando toda la vida, nunca más ese enemigo fantasma que mata al por mayor, esa radiactividad letal que se crea, pero que no se destruye. Ya no más desunir lo que la Naturaleza, Dios, el Origen…, el nombre es lo de menos, ha cohesionado. Lo importante es concluir que hay una sabiduría suprema inmanente a todo lo creado que nos invita a mantener unido el ente último: el átomo.

No, no lo habíamos avisado, quien esté libre de pecado del consumo innecesario, tire la primera piedra. No, no lo sabíamos, pero ahora ante la magnitud del desastre nuclear, sí que hemos aprendido para siempre. Aprestémonos a apagar las centrales, media vuelta de llave a todas las plantas. Adiós a la energía nuclear, pero también “off” a la concepción de la vida como carrera de consumo de cosas, de supuestos bienes que sólo nos sumen en un embaucador espejismo.

No, no lo sabíamos, pero ahora que asistimos a la precariedad de lo antes incuestionable, ahora que se derrumban los sistemas de seguridad en las centrales y de pensamiento imperante en los media, ahora que ha llegado la hora que nadie quería, ahora que con máscaras y gruesos trajes se renueva el desigual combate contra la nada, ahora sí atendamos al llamado urgente de los ancianos, sabios y profetas: “Debemos cerrar todas las plantas nucleares porque representan la caja de Pandora llamada ‘fuerza atómica” que nunca deberíamos haber abierto” (Masaru Emoto desde Tokio), “La historia de Japón ha entrado en una nueva fase… Reincidir es la peor de las traiciones al recuerdo de las víctimas.” (Kenzaburo Oé)

Queremos el sol que suave, puntual asoma ya en esta latente primavera. Queremos sus caricias en nuestros rostros, su energía para iluminar estas pantallas y su calor para calentar nuestros baños. Queremos el aire y sus molinos de las mil y un vueltas, que alientan y renuevan la vida de las comunidades rurales y ecoaldeas desde sus colinas. Queremos las olas y su potencia desperdigada en la arena, queremos jugar con ellas, desafiarlas cuando explotan, sumergirnos en su furia renovadora. Las queremos también amigas animando motores, vehículos, sana, noble y pequeña industria...

El dolor grande en la nación hermana del sol naciente acerca ya sus primeras recompensas de enseñanza y de luz. Mañana avancen las olas de puntillas, dejen sus avisos sin necesidad de asaltar las costas y truncar futuros. Plasmen en la arena lecciones indelebles sin arramblar con todo. No tenga que vibrar de nuevo así la tierra, para que la humanidad retome el camino de lo sencillo, de lo hermoso, de lo bello.





7 comentarios:

  1. ¿Estamos viviendo una Era Axial, un cambio colectivo de valores, de conciencia del ser humano?, desde luego no es algo que pase todos los días, la última vez fue hace 2000 años, más o menos

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  2. En el supuesto de que la respuesta fuera sí, digo sólo en el supuesto, significaría el "On" de una nueva civilización :-)

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  3. Cristobal: Gracias, muchas gracias. Aunque no en un articulo acabado como el que acabas de compartir, he venido formulando afirmaciones similares a las que aqui compartes, sobre todo la que habla que somos una sola humanidad.
    Una precision: en nuestro interior existe una energia similar -mas fuerte- que la nuclear: La energia divina, que usada a plenitud nos ayuda a influir la noosfera. Adelante, enhorabuena y te reafirmo mis gracias.

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  4. Ahora a los antinucleares nos acusan de querer iluminarnos con velas, por favor, el peso de la energía nuclear en el mix energético mundial es de tan sólo el 5,3 %, ¿podemos renunciar a ese 5.3 % sin tener que recurrir a las velas?.

    Eso por no hablar del gran tema, la "seguridad nuclear", que como estamos comprobando en Japón es un oxímoron, seguridad y nuclear son dos palabras de significado opuesto, es una contradicción en si misma.

    Gracias Elsa por tu comentario, compartimos la misma opinión.

    Saludos

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  5. Muy buen artículo.
    Los que se ocupan de garantizar la seguridad nuclear NUNCA son independientes, ergo...
    La socieda demencial en que vivimos, funciona porque el deseo egoista la mueve.Me recuerda a esa maldición :"Cuanto más corras más te duela y en cuanto te pares, revientes". La economia necesita el "crecimiento" y el crecimiento necesita de más energia.¿Está preparada esta sociedad de "niños malcriados" a renunciar a sus caprichos y no crecer?. No lo creo... de momento.Cuando la energía escasee , y eso será pronto, la rabieta va a provocar grandes guerras. Posiblemente después de esa fase surga algo razonable... pero va a costar miles de millones de vidas.

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  6. Esta vez, espiritualidad,conciecia y ciencia, han de ir de la mano...Somos todo, no solo cuerpo físico, por lo tanto atender a todas las necesidades de este TODO que somos, es el principio básico de la continuación de La Raza en proceso de humanización en este lugar elegido,La Tierra. Estamos preparados para ello. Quien quiera oir que oiga.

    Me gusta tu blog. Gracias por tan importante difusión.

    Abrazos.... Sigrid

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  7. Gracias Unsui y Sigrid por compartir vuestras opiniones y reflexiones,

    Unsui, los humanos podemos aprender que el fuego quema de dos formas, y una es quemándonos, puede que esta crisis nos "queme" para darnos cuenta de que no podemos seguir permitiendo que mueran 30.000 niños por hambre cada día, que, como decía Gandhi, hay para cubrir las necesidades de todos, pero no para cubrir la avaricia de todos, que no es más feliz el que más tiene sino el que menos necesita, que es más importante ser que tener, como decía Fromm, en definitiva, un cambio de valores colectivo, que se va a producir si o sí, porque si no no hay futuro, espero y deseo que este "parto", como todos los partos, sea doloroso, pero lo menos posible,

    Sigrid, amén a lo que dices, gracias por tus amables palabras sobre el blog, he visto tus dos blogs y también me han gustado mucho, creo que estamos en una misma "onda",

    gracias de nuevo y saludos fraternos

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Cristóbal Cervantes
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