28/10/08

Reflexiones sobre liberalismo, izquierdas, y derechas, por Mario Kamenetzky

Siguiendo con la idea de que es tiempo de llamar al pan, pan y al vino, vino, o
gritar que el emperador está desnudo, quiero pergeñar una notas sobre la
confusión que se ha creado con el uso de ciertas palabras en el ámbito de la
política y la economía.

Liberal y liberalismo es una de esas palabras. Desde el siglo de la luces,
liberal identificaba a mentalidades progresistas, gente que quería transformar
las vetustas organizaciones políticas, religiosas, sociales, y familiares.
Liberal era antónimo de conservador. Mentalidades conservadoras se aferraban al
status-quo, temían cualquier cambio, pero especialmente aquellos que pudiesen
afectar sus intereses, su manera de vivir, su visión del mundo.

El pensador liberal que mas influencia ejerció en la evolución de los países que
comenzaban a industrializarse fue Adam Smith. En 1776, Adam Smith escribió que
para organizar sociedades equitativas y libres era necesario que los gobiernos de
esas sociedades asegurasen tres cosas: 1) que todos sus miembros tuviesen libre
acceso al mercado, 2) que las poblaciones estuviesen protegidas por sistemas de
seguridad social, y 3) que todos los miembros de la sociedad tuviesen una
educación para la vida.

Naturalmente, el trabajo de Smith está guiado por las estructuras de consciencia
racionales imperantes en su época. En Smith esas estructuras se manifiestan de
manera eficiente; Por lo tanto, su teoría es directiva, o sea provee consejo
basado en la información disponible en su tiempo, y es discursiva, o sea que se
basa mas en argumentos que en intuiciones. Lógicamente necesita una puesta a
punto en base al mayor conocimiento que tenemos ahora de nosotros mismos y de la
naturaleza, siguiendo tanto los cambios que la tecnología moderna ha introducido
en los procesos de producción como las evoluciones ocurridas en las estructuras
de nuestra consciencia. Por ejemplo habría hoy que decir claramente que por
mercados libres entendemos aquellos en que la entrada y salida se ve libre de
presiones y coacciones por parte de los grupos económicos y financieros mas
fuertes dentro de ese mercado, y está protegida contra discriminaciones por
género, color de piel, creencias religiosas, preferencias sexuales, o posición
social. También habría que decir claramente que cualquiera sean los métodos de
seguridad social que adoptemos será necesario sostenerlos por un régimen
impositivo progresivo que grave la acumulación excesiva de ingresos, capital y
tierras. En cambio, ya en 1776, Smith establecía claramente que entendía por
educación para la vida, diciendo que:

"En la filosofía antigua, todo lo que se enseñaba sobre la naturaleza de la
mente humana o de la deidad formaba parte del dominio de la física. Esos sujetos,
cualquiera fuese su supuesta esencia constitucional, formaban parte del gran
sistema del universo, y eran partes que producían muy importantes efectos... En
esa filosofía, se consideraba que las funciones de la vida humana estaban al
servicio de la felicidad y el perfeccionamiento de esa vida. Pero cuando la
moral, así como la filosofía natural, empezó a ser puesta al servicio de la
teología, las funciones de la vida humana comenzaron a ser vistas como servidoras
de la felicidad en una vida mas allá de este mundo. El cielo solo podía ser
ganado por medio de penitencias y mortificaciones, por las austeridades y
humillaciones a que se somete un monje, y no por la conducta liberal, generosa,
briosa y vehemente de un hombre. La casuística y una moralidad ascética
distinguieron a partir de entonces la filosofía moral de las escuelas."

En esta como en algunas otras expresiones, Smith avanza incluso mas allá de la
racionalidad eficiente, para entrar en lo que hoy llamaríamos, la transparencia y
conexión espiritual de las estructuras integrativas y armonizantes que
inevitablemente van a terminar reemplazando a las estructuras puramente
racionales. En su esencia, no son acaso las propuestas liberales de Adam Smith
todavía válidas? No son incluso necesarias para superar la crisis que hoy
enfrentamos? Su actualización no nos ayudaría a crear un poco de orden en la
multiplicidad caótica de propuestas estrechas que responden a intereses
particulares?

Los economistas modernos, mas econometristas que economistas políticos, cuando
mencionan a Adam Smith repiten como disco rayado tres palabras mágicas: "la mano
invisible." Es una mano que deja a los poderosos hacer lo que quieran para
amontonar riqueza y poder, pero no tiene brazo que la soporte para proteger a los
pobres. El pensamiento del filósofo iba mucho mas allá de la forma infantil con
que se usa ahora la expresión. Especialmente si leemos con cuidado La Teoría de
los Sentimientos Morales, el libro compañero de La Riqueza de las Naciones, nos
damos cuenta que para Adam Smith la mano invisible era la voz espiritual que
desde dentro de cada actor en el mercado lo guía moralmente, la consciencia
cósmica dialogando con sus criaturas humanas desde el inconsciente de cada
consciencia. El decía:

"Entre los objetos primordiales que la naturaleza nos aconseja considerar
figuran la prosperidad de nuestra familia, de nuestras relaciones, de nuestros
amigos, de nuestro país, de la humanidad, y del universo en general. La
naturaleza nos enseña, asimismo, que así como la prosperidad de dos es preferible
a la de uno, la de muchos, o de todos, lo es infinitamente más. La naturaleza nos
enseña también a sentirnos uno con todos los otros, por lo tanto, cuando nuestra
prosperidad se opone a la del conjunto, o a una parte considerable de él, esa
prosperidad debería acomodarse por propia elección a lo que la naturaleza señala
como altamente preferible."

Smith coincidía con Rousseau en que la educación debía desarrollar amor de sí
mismo y no amor propio para hacer posible que las vidas se orientasen hacia la
búsqueda de la felicidad, y para que la responsabilidad social no estuviese
ausente de los mercados. Quien se ama profundamente a si mismo, ama, o por lo
menos respeta a sus semejantes y a la naturaleza que lo nutre.

El sistema capitalista, tal como lo imaginó y diseño Smith, estaba basado en
tener operadores de mercado imbuidos de amor de sí mismo. Desdichadamente, las
sociedades capitalistas siguieron el camino contrario. Sus elites fueron educadas
para competir por riqueza, poder, y fama, mientras se mantenía a las masas
ignorantes tanto de las oportunidades que los mercados podían abrir para ellas,
como del significado mismo de la vida y las fuerzas del amor. En esas
condiciones, resultaba muy difícil para las masas desarrollar las habilidades
necesarias para soportar el amor y la vida plenos, solo les quedaba la
posibilidad de aprender a sobrevivir. Las sociedades capitalistas promovieron la
avaricia y la ambición del poder entre los que poseían y manejaban las empresas
productivas, y la sumisión mental y física entre los que proporcionaban la mano
de obra para operar esas empresas. En ambos grupos la vida fue vaciada de
contenido espiritual. Excepciones a un lado, ni empresarios, ni administradores,
ni obreros estaban preparados para percibir con claridad su realidad interna y el
mundo que los rodeaba.

El liberalismo se origina en la lucha contra las aristocracias y monarquías que
dominaban Europa. No es de extrañar que el mismo año que Smith publica su Riqueza
de las Naciones nace del seno de una de esas monarquías una república con un
gobierno representativo. Aun cuando la representación no venía de la totalidad de
la población, una elite de riqueza conseguida por la actividad empresaria, y de
educación obtenida en establecimientos de avanzada reemplazó a la vieja
aristocracia de linaje que vivía a expensas del trabajo de los demás. Para los
miembros liberales de esa elite fue siempre importante que los gobiernos
defendieran la libertad individual y los derechos civiles como que protegieran la
libertad de los mercados y aseguraran la posibilidad de una vida digna a toda la
población. Para los conservadores lo mas importante fue y sigue siendo la
libertad de los mercados y las libertades civiles aunque ambas se limiten a los
poderosos y no den oportunidades ni protejan a los demás.

Entre el tiempo de Adam Smith y la crisis presente la palabra conservador siguió
manteniendo su significado original, no así liberal que se fue convirtiendo en
una expresión con la cual se identificaba a aquellos que bajo el manto de los
principios propuestos por el filosofo escocés se preocupaban mas por el
crecimiento económico y las libertades civiles que por la seguridad y el
bienestar social. Cuando la ideología del socialismo, especialmente del
socialismo democrático, fue tomando fuerza, los partidos que comenzaron a
representar a la clase obrera fueron paulatinamente comprimiendo a los liberales.
Esos partidos empezaron a ocupar los escaños de la izquierda en los recintos
parlamentarios, los conservadores no se movieron de los escaños derechos, y el
liberalismo ocupó las bancadas del centro. Hasta que izquierda, derecha, y centro
fueron mas populares en la jerga política que liberalismo, conservadorismo, y
socialismo. Además de reflejar una situación física, hubo una intención obscura
en esa terminología? Quiso indicar que las fuerzas que se sentaban del lado
izquierdo por asociación de izquierda con siniestra eran malignos y perversos?
Quiso en cambio prestigiar la derecha por su asociación con diestra haciéndola
aparecer como la mas hábil para dirigir sociedades y economías? Y quiso hacer
aparecer el centro como participando de las luces y sombras de sus vecinos a
ambos lados?

La introducción de la perspectiva como una manifestación importante de las
estructuras de conciencia nos permite ver mas claro la diferencia de actitud
política entre quienes siguen metáforas, slogans, y gestos formales, dando
incluso ubicaciones espaciales a diferentes formas de pensamiento, y aquellos
otros que están empezando a mirar el mundo como un todo ambidiestro,
aperspectival, transparente.

Los cerrados recintos legislativos son un buen ejemplo de las limitaciones que
introduce la perspectiva racional. Los dirigentes que se supone ocupan los
estrados pueden abarcar solamente 180 grados de la realidad, y eso con esfuerzo
para hacer intervenir su visión periférica. Como además hay un techo, la realidad
exterior, supuestamente representada en esos 180 grados de visión interna, queda
excluida, es solamente virtual. Está claro quien está a la derecha, quien a la
izquierda, quien ocupa el centro, y se puede ver con facilidad cuando una mano
crece en poder y va reduciendo el ámbito de acción de sus vecinas.

Si los parlamentos se decidieran a descender hasta las arenas de los viejos
teatros griegos o los modernos estadios de fútbol, podrían hacer avanzar mas
rápido las sociedades que representan hacia integración y armonía. Al ser
abiertos, la naturaleza y la realidad agrícola industrial que los rodea no se
pierde, y al estar los dirigentes en el centro de la cancha, su perspectiva se
amplía a 360 grados. Que es entonces izquierda, y que derecha? Donde está el
centro?. Y acaso no se tocan los extremos, como cuando la Rusia de Stalin ayudaba
a armarse a la Alemania de Hitler, o cuando éste se hacia llamar Nacional (d)
Socialista (i)?

Quizás cuando se llegue a ese desarrollo social integrativo y armonizante, los
escaños estarán ocupados por representantes mas de ONGs que de partidos
políticos. Quizás la juventud y la vejez, las mujeres y los niños tengan sus
propios representantes que traigan sus problemas sin la desvirtuación que
ideologías partidarias pueden introducir. Y tanto las asociaciones de
trabajadores como de empresarios podrán traer sus cuestiones, conflictos y
alternativas directamente a discusión abierta en lugar de ejercer presión sobre
los representantes de partidos políticos como intermediarios en la defensa a
escondidas de sus intereses.

Por su parte los dirigentes podrán tener una visión amplia, casi aperspectival
de toda la sociedad que dirigen, mirando desde el centro de la cancha tanto los
escaños mas altos como los mas bajos. Y si los representantes de las elites
siguen prefiriendo como hasta ahora estar en platea, no importa, porque aunque
los representantes de los pobres tengan que trepar a los escalones mas altos, las
alturas formales no ocultaran las diferencias reales de poder y riqueza. Donde
hay transparencia, es difícil crear sombras. Donde se opera a cielo abierto podrá
llover y tronar, podrá haber períodos de luz plena y otros nubosos, pero los
ocultamientos se hacen muy difíciles.

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Nota del editor del blog Espiritualidad y Política:
Mario Kamenetzky, fallecido hace unos meses, fue un ingeniero químico que se dedicó a la sociología y trabajó muchos años en el Banco Mundial para el desarrollo de comunidades con problemas económicos. Conocía a fondo los estudios sobre la conciencia y su evolución hechos por el filósofo Jean Gebser, y los aplicaba en sus trabajos y escritos, como su libro Conciencia. La jugadora invisible.

El editor de este blog tuvo la suerte de tratar a Mario durante bastante tiempo, y el artículo aquí publicado me lo envió personalmente hace unos años. Ahora me ha parecido oportuno recordar sus sabias palabras que suenan plenamente actuales.

3 comentarios:

  1. Cristobal,

    Conocí a Mario en ocasión de una visita que realizó a la Argentina, su país pues él vivía en Argentina. Fué a través de él que llegué a Jean Gebser y me motivó a estudiar su obra. Su experiencia trabajando en el Banco Mundial y su acercamiento a la espiritualidad como factor determinante del desarrollo económico y social fue determinante para delinear el curso de acción de mis ideas durante los noventa. Muchas gracias por publicar su artículo.

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  2. Veo que tu también lo conociste. Es increible lo pequeño que es el mundo enREDado como para que la calidad vibratoria de la gente afin se reencuentre.
    Andres

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  3. Hola Andrés, ya sabía que conociste a Mario, lo leí en un articulo en tu blog sobre el movimiento Sarvodaya, en el que te dejé un comentario,

    sólo pude tratar a Mario vía correo electrónico, nos separaba un océano, pero nos escribíamos a menudo, este artículo en concreto me lo envió para una publicación electrónica que yo editaba hace años,

    nos separaban muchos años y sabiduría, ha sido una de las personas más sabias que he conocido, en todos los sentidos, aprendí mucho con él,

    como bien dices, "es increíble lo pequeño que es el mundo enREDado como para que la calidad vibratoria de la gente afín se reencuentre", es una frase preciosa, y eso es lo que siento y experimento yo desde que uso Internet,

    un abrazo de Cristóbal

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Cristóbal Cervantes
espiritualidadypolitica@gmail.com