24/8/10

Elogio de la “espiritualidad”, por Andrés Schuschny

Reproducimos a continuación el último y maravilloso artículo de nuestro amigo Andrés Schuschny, editor del magnífico blog Humanismo y Conectividad. Agradecemos a Andrés su permiso para poder compartir su elogio a la "espiritualidad":

Numerosos indicios de una observación imparcial pueden pronto transformarse en certeza, cuando logramos sentir que hay en nosotros dos naturalezas subyacentes: una personal o individual, relativamente accesible a nuestros modos habituales de percepción y otra, más difícil de percibir, que es experimentada como nuestra participación en algo más vasto que el individuo, de manera que opto por atribuirla a la esfera de lo espiritual.

La atención que nosotros, los seres humanos, le prestamos a esto es muy variable; según cada quien y según los momentos de la vida; casi todos, sin embargo, deberíamos reconocer que, al menos en ciertos momentos de nuestro devenir, hemos sentido dentro de sí, junto a nuestra tendencia racional y egocéntrica, esa necesidad de infinito imperecedero o “absoluto”. Todos buscamos conectarnos con algo que vaya, como hoy nos pasa al participar en las redes sociales, más allá de nosotros. Posiblemente, algunos de nosotros hayamos percibido esa sensación de presencia que conmueve todos los basamentos de nuestra individualidad y que nos integra con lo que está más allá de la comprensión racional del ego dominante. Estoy convencido de que el impulso que nos lleva a diario a conectarnos con nuestros semejantes, está motivado por esa fuerza.

15/8/10

Política y Espiritualidad: un encuentro necesario, por Pablo de la Iglesia

Compartimos este oportuno artículo de nuestro amigo Pablo de la Iglesia, Coordinador de la Universidad por el Despertar. Los últimos escritos de Pablo insisten en la necesidad de una "espiritualidad socialmente comprometida", idea que compartimos en el blog. Agradecemos su permiso para reproducir el artículo. Los enlaces son añadidos, no están en la versión original:

La espiritualidad, de acuerdo a nuestra vieja visión del mundo, es un compartimiento estanco; igual que lo es la economía, la ecología, la medicina... ¡y la política!

La espiritualidad, con frecuencia, nos sigue pareciendo cosa de gente buena y ajena a lo mundano. El estereotipo de la política es que es algo sucio y para gente dudosa de reputación. ¡Y así creamos esta realidad! Predicamos la Unidad y estamos enfermos de separación.

La política, etimológicamente ética de la polis, debe nutrirse de los mejores ciudadanos elegidos por sus congéneres para guiar a la sociedad hacia sus mejores destinos; muchos de nosotros, hemos abandonado nuestro deber cívico y eso sin duda es un escollo en nuestra evolución.

Si no podemos abrazar la “POLITICA - ESPIRITUALIDAD”, al menos animémonos a aceptar que la política debe tener en cuenta a la espiritualidad y viceversa. Como sostiene el pensador catalán, Antoni Gutiérrez Rubí, “Todo estriba en hacer lo que el filósofo Peter Singer define como ‘ampliar el círculo del nosotros’, aumentando la cantidad de personas que consideramos parte de nuestro grupo.”