San Agustín en el siglo IV participó durante diez años como oyente en un grupo llamado Maniquísmo, ellos consideraban que el mundo estaba regido por dos principios, el bien y el mal. El santo de Hipona se apartó del grupo cuando entró en contacto con los textos neoplatónicos de Plotino, que consideraba que el mal es privación de bien.Pasaron casi 1.700 años de este suceso y el hombre no aprende de los errores, continúan los males y el sufrimiento en nuestra civilización a pesar del gran avance científico.
Lo que es, es respuesta a lo que somos, la realidad colectiva es el reflejo de la psique colectiva.
La ignorancia fundamental radica en el desconocimiento de las leyes naturales y de la dimensión espiritual del ser humano, y son las causas de las injusticias que aquejan a la humanidad.
La Totalidad o Naturaleza tiende al bien, sus leyes tienden siempre hacia el equilibrio. No decimos que sus leyes sean justas ó injustas, buenas ó malas, decimos que siempre sus fuerzas logran el equilibrio.
Los elementos de la Naturaleza actúan bajo leyes solidarias, y todos sus sistemas son solidarios e interactúan en beneficio de la supervivencia en el planeta y en el cosmos, pues la maravillosa armonía la vemos en todo el universo y en el misterio de la evolución.