21/9/07

Aprende más sobre los conflictos en el Día Internacional de la Paz


La ONU pide que se respete el alto al fuego y el cese de la violencia a nivel mundial en una jornada, la del 21 de septiembre, en la que se quiere “conmemorar y fortalecer los ideales de paz en cada nación y cada pueblo”.

Es un día de reflexión y homenaje a la paz en un calendario marcado, en muchas regiones, por conflictos, guerras, pobreza y exclusión. El Día Internacional de la Paz pretende ser, para la Organización de Naciones Unidas (ONU) “una oportunidad para promover resoluciones pacíficas en los conflictos y para hacer un alto a los hostilidades durante el día”, según ha manifestado en un comunicado de prensa el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon.

Tal y como explica la investigadora de la Escuela de Cultura de Paz, Patricia García en el último bárometro, "en el mundo existen 25 conflictos armados abiertos y 34 situaciones de tensión”. Muchos de ellos desconocidos para la inmensa mayoría por su invisibilidad en los medios de comunicación, son los llamados conflictos olvidados.

Desde el Centro de Investigación para la Paz (CIP-Fuhem), alertan de que actualmente “se dan tendencias que generan nuevas formas de violencia con repercusiones de grandes dimensiones y a largo plazo”. La investigadora del CIP Nuria del Viso se refiere con esto “a los nuevos conflictos generados como respuesta al 11-S y la guerra contra el terrorismo”. “Los ataques a Irak y Afganistán están resultando una estrategia fracasada, y están generando mucha más inseguridad en el mundo”, indica.

Y si el objetivo fundamental de esta conmemoración es fomentar las vías para alcanzar la paz, el término es amplio y su consecución compleja. “La paz no es sólo la ausencia de guerras y conflictos, que también, sino contar con espacios de diálogos para la seguridad humana, que exista una buena gobernanza, se den oportunidades para el desarrollo humano, que se cumpla con el derecho a la educación, a la alimentación, que se respeten los derechos humanos”, remarca Patricia García.

Santiago Álvarez, director del CIP, indica que “existen estructuras, procesos y lógicas presentes en las sociedades y en el mundo actual directamente generadoras de conflictividad y violencia social que normalmente no se asocian con la búsqueda de la paz”. Señala como ejemplos “la explotación económica vinculada a la lógica capitalista o la exclusión asociada a su dinámica diferenciadora”.

Un largo camino


Las formas de llegar a esa paz requieren de una voluntad clara y un esfuerzo continuado. La Escuela de Cultura de Paz ve necesario “fomentar las vías para el diálogo, abrir espacios para el espíritu crítico, dedicar una verdadera voluntad política e implicación real de los Estados y los grupos combatientes para alcanzar la paz”.

El CIP-Fuhem destaca también los aspectos esperanzadores, como el dato de que el número de conflictos armados ha descendido desde hace varios años:“2006 se cerró con 42 procesos en marcha, que se encuentran en diversas fases del proceso, desde meros contactos iniciales a negociaciones bien avanzadas.”, matizan. La Escuela de Cultura de Paz aporta también un enfoque positivo al señalar que “dos de cada tres conflictos se encuentran en proceso de paz”.

Voluntad, recursos, información, espíritu crítico, y con ello muchas organizaciones también refuerzan la importancia de formar en valores de Cultura de Paz y Educación para la Paz. “Es clave que la gente conozca sus propias herramientas para el diálogo, para la comunicación, para entenderse con el otro. No hay que buscar fuera, sino mirar dentro de uno mismo y descubrir las capacidades del ser humano para resolver conflictos, habituales en el día a día”, destacan desde la Escuela de Cultura de Paz al hablar de Ecuación para la Paz.

Y si el papel de la ciudadanía es vital en buscar y lograr un mundo más justo, en la permanencia de la paz es igual de importante. “Un ciudadano tiene que ejercer como tal. Erigirse en un sujeto activo que participa en las cosas públicas. Y eso exige una ciudadanía consciente que no elude sus responsabilidades de participar con su voz en el tratamiento de los problemas que nos afectan a todos y a todas. Así se construye la ciudadanía, la democracia y la posibilidad de una convivencia en paz”, concluye Álvarez.

Más información:


Amnistía Internacional
Escuela de Cultura de Paz
Centro de Investigación para la Paz
Gernika Gogoratuz
Asociación española de investigación para la Paz


Fuente: Canal Solidario-One World

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Por favor, no hagas comentarios insultantes o injuriosos, ni difames o acuses de faltas o delitos no probados

Cristóbal Cervantes
espiritualidadypolitica@gmail.com